Las Otras Historias de Amor en el Cine (2)

LAS OTRAS HISTORIAS DE AMOR EN EL CINE (2)

AMORES IMPOSIBLES

No me quiero referir en este apartado a esos amores míticos tipo “Romeo y Julieta” (amor entre familias enfrentadas con muerte de ambos) o “La Dama de las Camelias” (amor entre diferentes clases sociales con muerte o renuncia de ella), amores imposibles que el cine ha retratado infinidad de veces. Aunque bien mirado podría hacer mención de una película de cada tipo antes de entrar en materia.

Del tipo “Romeo y Julieta” quiero recordar una película española llamada “Los Tarantos”, una magnífica película de Francisco Rovira Beleta, con un impresionante Antonio Gades y las gitanazas de tronío Carmen Amaya y Sara Lezana. Una película en blanco y negro que ví hace muchísimo tiempo y de la que aún recuerdo lo desgarrado de sus amores. Hay otras dos versiones de la misma película “Montoyas y Tarantos” de Vicente Escriva, y “Bodas de Sangre” de Carlos Saura.

Del tipo “La Dama de las Camelias” tengo que recordar a la sin par Sara Montiel en “La Violetera”, de Luis Cesar Amadori, en la que tenía como oponente masculino a Raf Vallone. Dos personas de distinta condición social, una traición, un sacrificio, un reencuentro… una maravillosa película de amores imposibles y canciones inolvidables.

Pero, como dije, no son estas las Historias de Amor de las que yo quería hablar aquí. No. Cuando hablo de “Amores Imposibles”, me refiero a imposibles de verdad. Imposibles… o casi.

Y la primera película que hay que mencionar es “Superman”, con Christopher Reeve y Margot Kidder protagonizando el amor imposible del Superhéroe y una mujer normal. La película de Richard Donner, del año 1.978, tuvo un gran éxito y alzó a su protagonista, un desconocido hasta entonces, al estrellato. Pocos se pudieron imaginar que un desgraciado accidente ataría al inigualable superhéroe a una silla de ruedas. Su historia real de lucha y desesperación tuvo mucho más valor que la del papel que interpretaba en la pantalla, pero en nuestro recuerdo, Reeve siempre será el forzudo de la capa roja y mallas azules de “Superman”.

En la película, el apocado Clark Ken está enamorado de la bella Louis Lane (Margot Kidder, otra actriz que sufrió incontables desgracias posteriormente a la película), mientras que ésta se ha enamorado del superhéroe sin saber que son la misma persona. Ya se empieza por plantear un amor imposible en forma de “falso trio”, y con unas connotaciones muy determinadas: El superhéroe que oculta su identidad y la periodista que quiere ser famosa y conocida. Un antagonismo magnífico. Louis llega a conocer la identidad de Superman y ambos se rinden al amor, pero saben que mientras él siga siendo un superhéroe no podrán ser felices y Superman renuncia a sus poderes para poder ser “un hombre normal”. Una renuncia importante para lograr el amor deseado, pero no puede hacerlo. Tiene que volver a recuperar sus poderes y con ello perder su amor, una Louis Lane a quien hace olvidar todos los momentos pasados juntos. Preciosa renuncia, un amor imposible.

 

Otras películas se han planteado una Historia de Amor Imposible entre un extraterrestre y una humana. Recuerdo “Starman”, dirigida por John Carpenter e interpretada por Jeff Bridges y Karen Allen. En esta película, un “ente” extraterrestre llega a la tierra y se introduce en la casa de nuestra protagonista, Jenny, quien acaba de perder a su marido. Un albun de fotografías y un mechon del cabello del marido difunto llaman la atención del “ente”. Utilizará el ADN del cabello, para tomar su forma, y cuando la mujer ve a su marido de nuevo frente a ella, casi se muere del susto. Pero la historia que plantea es muy original y de nuevo un “falso trio”: Una mujer, su marido muerto y un extraterrestre con la imagen del marido. Jenny se va enamorando del extraterrestre, al principio porque era su marido, pero más tarde por él mismo. Pero es un amor imposible, claro. Es un extraterrestre que tiene que volver a su lugar de origen. En este caso es la mujer quien renuncia al amor, ayudando a Starman a llegar al punto en el que será “rescatado” por sus congéneres, lo que para Jenny supone una segunda renuncia: Primero tuvo que renunciar a su marido muerto, ahora a su doble, porque si se queda muere, y la unica forma de que viva es marcharse. Me gustó mucho esta película en su momento, pero la he vuelto a ver hace un año, más o menos, y no me ha producido la misma sensación. Hay veces que es mejor no volver a visionar ciertos filmes.

De Jonh Carpenter se puede mencionar otra película de Amor Imposible y muy “extraño” que es “Christine”. En ella un vehículo, un coche antiguo (un Plymouth Fury rojo y blanco de 1958, llamado Christine) se “enamora” de su dueño, Keith Gordon, un muchacho apocado que ve como desde que tiene su magnifico coche, las chicas le hacen caso. Entonces Christine, cuyo equipamiento de serie incluye al diablo, se enfurece y se dedica a matar a todas las chicas quieren ligar con su dueño. Al final el amor entre ambos es imposible, por supuesto, y el chico acaba destrozando el coche. El cine no conoce límites a la hora de contar historias de amor.

Y si no que se lo digan a Bob Hoskins, cuando le hicieron interpretar al detective Eddie Valiant en el filme “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”, e investigar a la mujer fatal Jessica Rabbit (un “dibu”, osea un dibujo animado), una mujer por la que se siente vivamente atraído, aunque en el guion de la película no le hiciesen caer en sus redes.

 

Otro tipo de Amores Imposibles tienen como protagonistas a Brujas, Muñecos o Seres Extraños y Fantasmas.

De las primeras recuerdo dos “Me casé con una Bruja”, de 1.942, con Frederic March y una exhultante Verónica Lake exhibiendo su ya afamada cabellera rubia (desgraciadamente murió alcoholizada, sola y practicamente en la indigencia); y “Me enamoré de una Bruja”, de 1.958, con una no menos bellísima Kin Novak y un joven James Stewart.. En ellas la bruja y su amado comprenden que mientras siga ejerciendo sus poderes no podrán ser felices, así que al final deciden que renunciara a su calidad de bruja. Solo que… cuando lo prometen cruzan los dedos. Se trata de una historia de amor imposible, que al final si que lo es, pero con engaño.

De igual manera sucede en la película “El profesor chiflado”, la de 1.963, de Jerry Lewis y Stella Stevens, no la infumable de Eddie Murphy. En esta película, el profesor feo y apocado está enamorado de una mujer a la que no se decide a declararse. Inventa una loción que le convierte en Buddy Love, el más guapo y perfecto de los hombres, y con esta apariencia la conquista. Pero el elixir tiene un fallo, dura poco tiempo y tiene que hacer verdaderos malabarismos para que no se le descubra. Al final se da cuenta de que no puede seguir así, y que además, en realidad está engañando a su amada, por lo que decide ser sincero y renunciar al elixir. Su amada está de acuerdo ya que se ha enamorado del profesor, no del gigoló, y ambos se alejan felices. Solo que… cuando se la enfoca de espaldas se ve que lleva un frasco del elixir. Otra historia de Amor Imposible, que al final si que lo es, pero con engaño.

Pero sin duda, la mejor historia de amor teniendo como protagonista a un “hombre extraño” es “Eduardo Manostijeras”, del magnífico Tim Burton. Por cierto que Johnny Depp y Winona Ryder, sus protagonistas eran pareja en la realidad. Esta película es un bello cuento, una maravillosa fantasía, una preciosa Historia de Amor entre una chica un tanto rebelde y desencatada de su vida, y un muchacho que por distintos avatares, es una especie de híbrido humano con cuchillos y tijeras en lugar de manos. Su diferencia es abismal pero se enamoran, solo que el rechazo generalizado de la gente hace que Eduardo renuncie a su chica (y a su vida en sociedad de paso) y vuelva al lugar de donde procede, a vivir en soledad. La escena final cuando Eduardo desmenuza figuras de hielo hasta hacer que caigan sobre su amada en forma de lluvia de preciosísimas estrellas de nieve, como un sutil mensaje de amor, es una escena preciosa.

Hay una película española, “Tamaño Natural” (1.973), de Luís García Berlanga, en la que se plantea un amor imposible… con una muñeca. Michel Piccoli, interpreta a un dentista casado pero que no es feliz en su matrimonio. Para cumplir su idealizado sueño de ser feliz con su pareja, pide a una empresa japonesa una muñeca hinchable, a tamaño natural, con la que satisface todas sus fantasias eróticas. Claro que la felicidad que persigue no puede durar mucho, porque entran en escena los celos cuando otros hombres empiezan a interesarse por “su” muñeca.

Lars y una chica de verdad” es una película de Craig Gillespie que se estrena hoy, 25 de abril, en todo el mundo. En esta película, Lars (Ryan Gosling) es un chico tímido que no soporta el contacto físico con los demás. La vida de Lars cambia cuando conoce por internet a Bianca, una “real doll”, una muñeca de apariencia humana. Al contrario que la película de Berlanga, aquí Gillespie prefiere indagar más en el tema sentimental. Pronto Bianca se convierte en el alma de todas las fiestas de la pequeña localidad donde vive. ¿Es este un amor imposible?

De amores con Fantasmas hay alguna película interesante. Recuerdo “El Fantasma y la señora Muir” una delicia de Joseph L. Mankiewicz, interpretada por Gene Tierney y Rex Harrison, quienes realizan una brillantisima interpretación llena de romanticismo. Otras pelís de fantasmas son “El Cielo puede Esperar”, con Warren Beatty  y Julie Christie y “La muerte os sienta tan bien”, con Meryl Streep y Bruce Willis, pero aunque en ambas hay historias de amor, no mantienen ni un ápice de sentimentalismo, ni de emoción. La primera resulta demasiado “melosa” (aunque fue nominada a varios Oscars) y la segunda totalmente disparatada. Y no quiero dejar de mencionar aquí una película española “El día de los Enamorados”, una preciosa (a mí me encanta) película de 1.959, donde el fantasma de San Valentín, baja a la tierra para poner “orden” en una serie de parejas que al final sucumben a los poderes de su flecha enamoradiza. Es preciosa.

Hay dos películas, que si bien no son exactamente una Historia de Amor entre una persona viva y un fantasma, si que son dos de las películas de amor más bellas que yo recuerdo: “Always”, con Richard Dreyfuss y Holly Hunter; y “Ghost” con Patrick Swayze y Demi Moore. En ambas, el amor entre el fantasma del hombre muerto y la mujer viva, no es ya posible. Pero el recuerdo del amor vivido hace que ambas películas recreen impresionantes e inolvidables escenas de amor.

 

También hay alguna película en la que los amores imposibles se plantean entre una persona y un… animal. En este apartado destaca, por supuesto, “Kin-Kong”, de 1.933, con Fay Wray y Robert Armstrong. Es la historia de amor de la Bella y la Bestia, el gigantesco gorila y la bella dama. Un amor imposible, claro, pero ¿Quién no recuerda con cariño los tiernos ojitos del enorme King-Kong mientras miraba a una atribulada Ann Darrow? Una infinita pena nos embarga cuando vemos como el enorme animal comprende que su amor no tiene cabida y que, además, para salvar a la mujer, él mismo ha de morir y se sacrifica. Impresionante demostración de amor. Las sensaciones que transmite esta película no se reflejan en las otras dos versiones que se realizaron sobre ella. En la protagonizada por Jessica Lange y Jeff Bridges, se quiso acentuar el aspecto “sexi” de la chica y solo consiguió resultar totalmente insulsa. En la última version, de Peter Jackson, el único punto interesante lo ponen los efectos especiales. En ambas se ha perdido el interés “romántico” de la historia.

Otra película que tiene como protagonista a los Gorilas es “Gorilas en la Niebla” con una bella Sigourney Weaver quien, si bien no se enamora de un gorila, si que mantiene con ellos una relación muy especial, próxima al amor, y que nos hace “sentir” lo mismo a los espectadores. Una de las escenas más bellas es cuando Dian Fossey  está echada en la tierra y el gorila, dulcemente, deja posar su enorme manaza, sobre la de ella. Dian no puede por menos que emocionarse de una manera casi enamoradiza y cuando el momento mágico desaparece, cierra su mano y se la lleva al corazón. ¡¡Precioso!!. Por cierto que en esta película la protagonista si que mantiene una historia de amor con un hombre, Bryan Brown un fotógrafo del National Geographic (¡¡que éxito tienen estos chicos!!) quien comprende que entre ellos siempre estarán los gorilas y se marcha.

Otra historia de amor curiosa es la protagonizada por Tom Hanks y Daryl Hannah, en la película “Splash”. Es una comedia muy entretenida que actualiza de una forma desenfadada y actual el cuento de “La Sirenita”, una de mis Historias de Amor preferidas, la historia de un amor a toda prueba, en el que es necesaria la renuncia de una parte de uno mismo para poder entregarse al otro, aunque ese otro no sienta lo mismo y el amor no sea posible. La verdadera enseñanza de este cuento es la renuncia, el sacrificio, y el amor por encima de todo, incluso propiciando que el amado se reuna con la persona a quien él ama, que además es malvada y no siente un amor sincero. En la película no sucede así, es una pena, pero se trata de una comedia. En ella la Sirena (Madison) está enamorada de Allen Bauer desde que un día, siendo niño, le salvara de morir ahogado. Años más tarde tiene que volver a salvarlo, y esta vez decide darse a conocer. Cuando la sirena sale del agua y se seca, se convierte en una mujer (y es una mujer bandera) y se va en busca de su amado, quien estupefacto se enamora de ella. Después de aventuras varias, él descubre que es una sirena, y aunque al principio lo que siente es un rechazo, al final acaba aceptando la realidad y la rescata. Pero claro, si vuelve al mar, él la pierde, pero su amor es más fuerte y quiere que ella vuelva a su elemento donde estará a salvo. Es una comedia made in Holywood y el final tiene que ser feliz, claro, así que la Sirena hace que Allen pueda respirar bajo el agua y ambos se alejan felices por el mar.

 

Hay una serie de películas en la que se plantean “Amores Imposibles” teniendo como protagonista un “viaje en el tiempo”, con lo que sí se hacen posibles. En “El tiempo en sus manos” el protagonista, Rod Taylor, viaja con su máquina hacia el futuro, y se enamora de una mujer “Iloi”, Ivette Mimieux que allí conoce. Después de muchos avatares, vuelve a su tiempo solo para dejar una nota a sus conocidos y anunciar que regresa al futuro, donde  le espera una nueva vida junto a su amada. Se hace posible. La nueva versión de esta película, “La Máquina del Tiempo”, del 2.002, protagonizada por Guy Pearce y Sienna Guillory, lo plantea de otra forma. En esta, la novia del protagonista muere justo antes de que él emprenda un viaje al futuro. Toda su obsesión es solucionar esa muerte utilizando su máquina, pero aunque la salva una vez, la vuelve a perder. El destino no puede cambiarse. Hay otra película protagonizada por Jean Claude Van Damme que recrea el mismo planteamiento, pero en esta si que consigue salvar a su mujer. Y por fin, otra película con viaje en el tiempo, “Regreso al Futuro”, con Michael J. Fox y Lea Thompson, que muestra una historia de amor, cuanto menos, original. En esta película el protagonista viaja al pasado donde se encuentra con sus propios padres. Pero sucede lo que parecía imposible, su madre se enamora de él mismo. Casi es de locos, porque si el protagonista no consigue hacer que sus padres se enamoren, él mismo no existirá. Lo consigue, claro, y sus padres se enamoran. Pero la historia de amor ha resultado diferente, porque si bien en su vida anterior al viaje, sus padres eran unos mediocres americanos que convivían sin apenas un ápice de amor, a la vuelta del viaje, son dos felices americanos que viven intensamente su vida matrimonial. Se hace posible.

En “Atrapado en el TiempoBill Murray y Andie MacDowell, hacen posible su amor, gracias a que él ha quedado atrapado en el tiempo y puede ensayar su encuentro tantas veces como fuese necesario para merecerla. Tal es la magia de hacer posible unos amores que de otra forma serían imposibles.

Otra película que plantea una historia de amor imposible que se hace posible gracias a un viaje en el tiempo es “Terminator”, de James Cameron (1.984), con Michael Biehn y Linda Hamilton.  En esta película se desarrolla uno de los planteamientos más sugerentes de la idea de “viajes en el tiempo” que yo recuerdo. Solo puede viajar a través del tiempo un cuerpo humano, ninguna otra cosa artificial resiste el viaje, ni ropas, ni adornos, ni armas. Así vemos como “llegan” a la tierra dos “viajeros”, uno es un hombre, Kyle, pero el otro es un “ente cibernetico” con forma humana. Ambos buscan a la misma mujer, Sara, pero mientras que el ente cibernetico, un Terminator, la busca para acabar con su vida, Kyle la busca para protegerla y la historia de amor acaba llegando. Kyle se enamora de Sara y ambos consuman su amor mientras siguen siendo perseguidos por el Terminator. Tampoco parece muy original, hay multitud de películas en las que los protagonistas sin conocerse previamente acaban enamorados porque les persigue tal o cual mafioso o policía. Pero la originalidad de esta película reside en la identidad de los enamorados, porque al final sabemos que Sara tendrá un hijo de Kyle, Jonh Connor, quien será el que en el mundo futuro envíe a Kyle al pasado para proteger a su madre. Un amor imposible porque se trata de seres de dos tiempos distintos, pero que tiene que hacerse posible, es más, se sabe que se hace posible, porque si no fuese así, no existiría Jonh Connor. Complicado y original, un amor imposible que sí se hace posible, pese a los intentos asesinos de un ente artificial.

Pero sin duda la más extraordinaria Historia de Amor entre un humano y un “ente” artificial es la protagonizada por Harrison Ford y Sean Young en “Blade Runner”, de Ridley Scott. Una película que tiene otras muchas razones para entrar en la lista de las mejores películas de todos los tiempos, pero que también puede formar parte de este artículo. Rick Deckard es un implacable policia perseguidor de “Replicantes”, unos seres creados a través de la ingeniería genética, que se han rebelado. Es intransigente en su labor pero también en su vida privada: Odia a los Replicantes. Sin embargo va a conocer a una mujer, Rachel, de la que se enamora sin saber que es una de ellos. Al final, pese a las diferencias, Rick, renuncia a su intransigencia y huye con su amada Rachel, aunque sea una Replicante y solo vivirá 4 años: "Lástima que ella no pueda vivir, pero ¿quién vive?".

 

Seres extraños han proliferado y mucho por el cine. Desde “Hulk” hasta Zombies, pasando hombres lobo, Frankestein, Inmortales, Hombres invisibles, Spiderman y una multitud de superhéroes sacados del comic. Todos ellos han protagonizado alguna Historia de Amor en sus películas, amores plagados de renuncias e impedimentos que al final suelen ser solventados por el héroe en cuestión o acaban trágicamente con la muerte (con un sentido sacrificial) de uno de los protagonistas. Pero no todas las Historias de Amor de estos personajes han conseguido emocionarme o no me han resultado cuanto menos, con una originalidad digna de mencionar aquí. Un caso aparte de Amor Imposible es el de la película “Lady Halcon”, preciosa, y a la que ya he dedicado una entrada en mi página.

Continuará…

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2 respuestas a Las Otras Historias de Amor en el Cine (2)

  1. Priscila dijo:

    faltó City Of Angels

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  2. AlmaLeonor dijo:

    ¡Hola!Gracias por pasarte por Helicon, Priscila.El sentido de estas entradas sobre cine era precisamente el de que quien lo leyera, añadiera sus propias películas. Tomada nota queda.Besos.AlmaLeonor

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