PREHISTORIA-V: El Arte Paleolítico

PREHISTORIA-V: El Arte Paleolítico.

El término Arte Paleolítico se emplea con un criterio muy amplio y abarca desde objetos de adorno corporal, como colgantes, hasta los grandes frisos con pinturas, grabados o esculturas, pasando por cualquier pieza decorada, funcional o no. Esto permite diferenciar dos tipos de manifestaciones artísticas: Arte Mueble (o Mobiliar) y Arte Rupestre.

En el Arte Mueble se incluyen todos los objetos de adorno, votivos, funcionales o de función desconocida, siempre que puedan ser transportados de un lugar a otro.

En el Arte Rupestre deben incluirse las pinturas, grabados o esculturas ejecutadas sobre las paredes, techo y suelo de las cuevas y abrigos, y que tienen, por tanto, un emplazamiento fijo y definitivo.

Normalmente se dice que el Arte Prehistórico aparece en el Paleolítico Superior, lo que es cierto, al menos en cuanto a manifestaciones artísticas que se han conservado (se han datado entre hace 32.000 y 10.000 años). Durante el Musteriense solo se detectan algunos objetos naturales (fósiles, cristales de cuarzo, nódulos de algunos minerales, etc.) que fueron introducidos intencionalmente en los yacimientos, ya sea como objeto de adorno o como curiosidad. No obstante nada impide suponer la presencia en épocas anteriores al comienzo del Paleolítico Superior de objetos de arte sobre materiales perecederos como madera, cuero, corteza… que no han llegado hasta nosotros. Resulta evidente que tanto los Neandertales como las especies anteriores que practicaron Ritos funerarios, muy bien pudieron realizar manifestaciones artísticas como la danza, la música, los tatuajes o la pintura corporal. Pero el Arte Rupestre se liga al hombre moderno y evidencia la rápida conquista del mundo por el Homo sapiens sapiens.

En cuanto a las pinturas, grabados y esculturas conservadas, hay que decir que tan solo disponemos de una parte mínima de las obras ejecutadas en su día por el hombre prehistórico. Solo han llegado a conocerse aquellas que se han conservado en unas condiciones ambientales excepcionales y constantes.

Las localizaciones del Arte Mueble cubren una inmensa extensión que va desde la Península Ibérica hasta la Rusia Central y la Baikalia, en el corazón de Siberia. El Arte Rupestre cubre una extensión menor y esencialmente se concentra en el occidente europeo (Península Ibérica, Francia e Italia), más al oriente solo se conocen, por ahora, localizaciones aisladas en Rumanía (Cuciulat) y en los Urales (Kapovaya e Ignatievskaia).

Son poco más de 300 los sitios europeos con Arte Rupestre. La Península Ibérica acoge unos 130 emplazamientos, destacando los grandes conjuntos de Asturias o Cantabria y en menor medida País Vasco. En Francia se contabilizan unos 150 sitios, con concentraciones tan clásicas como las de Aquitania, entre las que destacan las existentes en torno a los ríos Vézère y Dordogne. Italia, con una veintena de concentraciones, acoge más Arte Mueble que Rupestre.

 

ARTE RUPESTRE

Las manifestaciones al aire libre son muy raras, aunque se están investigando algunas recientemente descubiertas como las de lajas y canchales de la frontera luso-portuguesa (en torno a los ríos Coa y Agueda). Las protegidas del exterior, pero iluminadas por la luz diurna se concentran en la Dordoña francesa, y se trata de dataciones más recientes en abrigos con una larga tradición de ocupaciones.

El arte en el interior de las cuevas es la noción fundamental del Arte Rupestre: Subterráneo, en la quietud y oscuridad, a veces a centenares o miles de metros de la entrada, incluso después de haber franqueado difíciles y peligrosos accesos para verlo en estrechos, recónditos e incómodos conductos. Esta dualidad exterior-interior se ha interpretado como una gradación cronológica (teoría hoy descartada) y como una manifestación de diferentes sentidos ceremoniales. En lo exterior la impresión era la clama, paz y armonía, ceremonias en el sentido de la vida. Lo interior representaría el misterio, incluso terror, de los signos, seres híbridos y animales y hombres heridos (teoría aún hoy en estudio).

La Pintura se realizó sobre rocas más o menos planas, cuyos salientes son aprovechados para dar volumen. Los colores que se utilizan son de Dióxido de Manganeso (negro) y de Óxido de Cobre y Hierro (rojo). Es el tipo de aglutinante el que le confiere los diferentes tonos. Pueden encontrarse siluetas muy marcadas en negro (Perfilado Simple) con la figura tintada en color por dentro (Tintas Planas) y también otras técnicas como el Tramponado y el Soplado, que se consigue poniendo una mano sobre la pared y soplar pintura encima (Negativo). Cuando se impregna la mano de pintura y se toca con ella la pared, se denomina Positivo (son más escasas).

Es normal la superposición de Pinturas y la Perspectiva Torcida, por ejemplo colocando el cuerpo de un Toro de perfil y las patas de frente. Esta técnica es habitual en Altamira (Cantabria) y en Tito Bustillo (Asturias).

En los Caballos se suele resaltar la Crin, en los Ciervos el Cuerno, en los Bóvidos la Papada, etc. En la Cueva de Tito Bustillo hay un panel de Caballos y otros animales, grabados con Buril y luego pintados. También hay una sala llamada “de las Vulvas”, con una serie de signos de carácter femenino muy acusados. En esta cueva es significativa la presencia de una Ballena pintada.

Una de las pinturas rupestres más importantes del mundo, por su colorido y cantidad representada, es la Cueva de Lascaux en Francia.

En todas las técnicas se intenta aprovechar la roca al máximo. Predominan los animales y las figuras esquemáticas, con trazos muy seguros Lo más común son pinturas de un solo tono o como mucho de dos. La utilización de varios colores es menos corriente. Para la iluminación se suelen utilizar antorchas de madera cuyos restos han aparecido al pie de algunos grabados, o han dejado sus huellas de tiznado en algunas paredes; también candiles de piedra fáciles de portar en una mano. Como combustible se utilizaban mezclas de carbones de madera y hueso y grasa de animales. La monumentalidad de algunas de las obras exigió la construcción de andamiajes, habiéndose conservado las huellas de su encaje en la pared (por ejemplo en Lascaux).

El Grabado es una técnica de piqueteado a base de puntos con Buril, que también puede ser marcado con un perfil continuo. Destacan en esta técnica las Cuevas francesas de Cussac, Combarreles y Arc-sur-Cure, donde se encuentra una figura neutra que no es ni masculina ni femenina.

La Técnica de Bajorrelieve consiste en sacar de la roca el dibujo, como si se fuera “esculpiendo” en ella. Dentro del Grabado, la Técnica más antigua consiste en hacer grabados con los dedos, preparando la pared con una capa de arcilla y luego trabajándola con los dedos. Es la llamada Técnica Macarrón.

En cuanto a la Temática, el Arte Rupestre está compuesto por: Animales, seres antropomorfos y los signos (manos y trazos indeterminados).

J. Clottes ha realizado un recuento (aún sigue incorporando datos) que deja una frecuencia de 3.558 animales: Caballos (27,5%), Bisontes (21%), Cabra (9%), Uro (5,2% una especie de Toro), Mamut (8,2% Rouffignac en la Borgoña francesa), Ciervos (5,5%), Reno (3,7%), León (2,1%), Rinoceronte (2%), Oso (1,7%) y menos del 1% para otros animales como cánidos, lepóridos, reptiles, aves y peces.

Llama la atención que solo una docena de animales sean los representados en las Cuevas, pudiendo escoger entre muchos más. También que entre Caballos y Bisontes sumen un 48,5% del total. Y por último que no coincide la fauna representada y la consumida, lo que podría significar que las especies representadas constituyen una especie de “bestiario” simbólico mantenido por razones culturales a lo largo del tiempo.

Los seres antropomorfos suelen ser híbridos con animales (en la Cueva del Castillo, Cantabria, se encuentra un hombre-bisonte), figuras de brujos (Cueva de Tríos Freres en Francia), y figuras femeninas esquemáticas (Cueva de Angles-sur.Langlin en Francia). Sorprenden los torsos femeninos y las mujeres recostadas grabados con realismo y bajo relieve; también seres amorfos (ni femeninos ni masculinos); con frecuencia se representan solo cabezas, con ausencia, o muy escasos, rasgos faciales.

Los signos de manos pueden ser en Positivo (muy raramente) o en Negativo, es decir, estampar la mano en la pared o solo su contorno. En Cáceres las Cuevas de Gargas y Maltrauleso, suponen una excepción, ya que son cuevas de interior, y la mayoría de estas representaciones se encuentran en Francia, Cornisa Cantábrica y Pirineos. Algunas manos presentan mutilaciones de dedos, que pudiera ser porque faltaban o para transmitir algún tipo de mensaje. También se habla de mutilaciones rituales o de castigo (hay una curiosa representación de la mano de un bebé en la Cueva de Gargas). Otro tipo de signos son Bastones, Cuadrados, Falos (muy escasos), Vulvas o Signos Tectiformes (en forma de cabaña o techo) como los encontrados en las Cuevas de la Pileta y la Pasiega (Cantabria).

 

ARTE MUEBLE

Pueden ser pinturas o grabados sobre Losetas, o también esculturas realizadas en soportes como el Marfil, Asta, Hueso, Piedra o Madera (de esta no quedan restos). Los hallazgos más antiguos se encuentran en la Cueva de Vogelhered (Alemania): Caballo, Mamut, Cabeza de León y diversas figuras antropomorfas.

Del Gravetiense, en la Cueva de Douni Vestonice (Ucrania), se ha encontrado: Oso, Rinoceronte, León, Reno… En Mas D’Azil (sur de Francia): Caballo. En Isturitz (Guipúzcoa): Un Caballo realizado en ámbar.

Del Magdaleniense se han hallado en Mas D’Azil: Propulsores para lanzar decorados con Caballos.

Los “Bastones de Mando” se encuentran realizados en Hueso desde el Auriñaciense, y más tarde (Gravetiense y Magdaleniense) se realizan en Asta de Reno y Marfil. Suelen ser piezas con una perforación en un extremo y con mucho arte aplicado.

También se han encontrado una serie de representaciones de mujeres con los atributos femeninos muy destacados. Son las llamadas Venus. Las manos y pies no se aprecian. Pudieron ser símbolos de fecundidad, por el prototipo de mujer que fisiológicamente representan: Una mujer que retenía más grasa y podía tener la primera menarquia muy pronto y por lo tanto, tener hijos a una temprana edad. La forma de vida sedentaria de las mujeres a partir del Neolítico favoreció que el aumento de la población fuese un hecho.

 

CLASIFICACIÓN Y ESTILOS

Los problemas terminológicos y clasificatorios son muchos, quizá insalvables, sobre todo cuando se trata de signos, porque las variantes intermedias entre dos formas netas son abundantes y porque, por lo común, los signos son mudos en el plano semántico y seguramente también arbitrarios. El primero que trató este arte en su conjunto y estableció la primera clasificación tipológica fue A.Leroi-Gourhan.

Diferencia una parte Prefigurativa a finales del Paleolítico Medio (40.000 a 32.000 años), sin sentido aparente, a la que seguirían una serie de Estilos:

        Estilo-I: Animales incompletos. Cabezas insinuadas. Arte Mueble en Losetas. Dura hasta el Gravetiense, entre 32.000 y 25.000 años.

        Estilo-II: Gravetiense y principios del Solutrense. Figuras de perfil. Los animales casi nunca tienen patas completas, les faltan las pezuñas y la curva cervico-dorsal es muy pronunciada. Existencia de algunas Venus.

        Estilo-III: Solutrense. Evolución en la silueta que ahora es muy clara. Se completan las patas. Gran desproporción entre cuerpos muy grandes y cabezas muy pequeñas. Aparecen los Signos.

        Estilo-IV: Magdaleniense Antiguo (fase naturalista, despiece) y Tardío, donde se ven ya animales representados en movimiento. Llega hasta finales del Paleolítico Superior.

Las teorías clásicas sobre la interpretación del Arte Paleolítico apuntan fundamentalmente en dos sentidos: El arte como motivo estético o el arte como elemento utilitario integrante de Ritos o ceremonias de tipo mágico, religioso o simbólico. La comparativa etnográfica demostraba estos postulados.

Cuando se fueron conociendo más las Cuevas con Arte Rupestre se vio que testimoniaba un Arte con mayúsculas pero en lugares sin luz, de difícil acceso y apartados de lo cotidiano, por lo que no eran los lugares más idóneos para una mera satisfacción estética. Se trataba de algo mucho más complejo. Los estudios de S.Reinach y H.Breuil, acentuaron la idea de una adscripción Totémica o Religiosa, propiciatoria y mágica. Algunos hechos del Arte Paleolítico podían convenir a ceremonias mágicas de destrucción o procreación (algunos animales “heridos”, hembras con vientres abombados, etc.), pero hoy en día se ha visto que son muy pocas y no siempre explícitas estas representaciones. No se niega que la magia pudo formar parte del complejo de creencias del hombre paleolítico, pero no explica toda la dimensión del Arte de la época. Lo más importante es que existe una general contradicción, tanto Rupestre como Mueble, entre los animales consumidos y los representados, que no existiría si el arte hubiese respondido solamente a una motivación mágica.

A partir de los años 50 A.Laming-Emperaire y A.Leroi-Gourhan, marcaron un nuevo rumbo cuando rechazaron tajantemente la comparativa etnográfica y señalaron la necesidad de volver a las fuentes, a los propios datos que ofrecían las representaciones del Arte Paleolítico. Se puso entonces el énfasis en la imposibilidad de disociar las figuras unas de otras, porque formaban conjuntos organizados con acoplamientos específicos de especies diferentes, que formaban agrupaciones temáticas según las partes de la cueva y regularidades en los paneles principales. Un punto de vista contrario a H.Breuil para quien las figuras eran entidades aisladas.

Para estos dos investigadores, las partes principales de la Cueva serían la entrada, el centro y el fondo de la cueva. Los temas se dividirían en dos categorías, cada una de ellas constituida por diferentes animales y signos asociados. Una se superpondría o yuxtapondría a la otra y explicarían una formulación dual en la que reconocía una significación femenina y masculina: La Cierva y el Bisonte; la ligereza y la masividad. Incluso cuando intervenían más de un elemento se atisbaba un simbolismo sexual: Flecha-Falo-Hombre-Herir-Muerte (masculino); Vulva-Mujer-Vida (femenino).

También se han realizados estudios teniendo en cuenta la Cueva como un todo y con una estructuración no aleatoria, sino organizada. Para D.Vialou, las Cuevas no obedecen a un modelo único de santuarización, sino que cada una posee un modelo original, aunque no exento de puntos en común con otras. Predominaría también el dualismo y las nociones de vida y muerte.

G.Sauvet y A.Wlodarzyk, pusieron de manifiesto otra interpretación basándose en estudios sobre los animales representados, tomados en su conjunto, pero aislándolos de los signos, que se asociarían en otro grupo diferenciado y finalmente se comparan. Para estos autores el Arte Paleolítico es un sistema de comunicación gráfica, convencional y compartido, en el que todos los temas, animales o no, son signos. El problema que plantea esta teoría es que aún no ha llegado a interpretar dichos signos.

La analogía etnográfica ha aportado recientemente una interpretación chamánica. Las sociedades que conocen el chamanismo conciben un cosmos organizado en tres niveles: Cielo, superficie y averno. Los espíritus habitan el primero y el último, y en la superficie se situarían los intermediarios chamánicos. Los partidarios de esta hipótesis reconocen mucho de esto en el Arte Paleolítico. Las Cuevas vendrían a ser pasajes que conducirían al estadio inferior del cosmos chamánico y sus paredes vendrían a ser como un tenue velo situado inmediatamente antes, del que emergerían los animales espíritus. Las pinturas y grabados escenificarían y recordarían el gran viaje en las ceremonias de iniciación.

La perdida de la tradición oral y el modo como conocemos todavía el Arte Paleolítico limitan severamente las pretensiones de una explicación global. Las hipótesis explicativas aportan algunos elementos básicos, pero aún queda mucho por aclarar. No hay ninguna hipótesis con un valor de interpretación total. A.Leroi-Gourhan ya explicaba que la figuración rupestre es el reflejo de una situación ideológica en la que lo religioso, lo social y lo estético están íntimamente ligados. Remiten a un mecanismo propio del hombre, el de la representación de su imagen del universo mediante la simbolización.

 

Continuará…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en HISTORIA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s