EL RIN

 

EL PADRE RIN

 

El Rin (en alemán, Rhein) es uno de los ríos más importantes de Europa. Nace en el este de Suiza por la confluencia del Vorderrhein y del Hinterrhein, cerca de la ciudad de Chur, y fluye durante unos 1.320 km casi siempre en dirección noroeste, a través, o bordeando, Austria, Liechtenstein, Francia, Alemania y los Países Bajos, hasta su desembocadura en el mar del Norte.

El Valle Central (o Medio) del Rin transcurre entre Maguncia y Bonn, y en el tramo entre Bingen am Rheim y Coblenza (unos 65 km.), atraviesa la Montaña de Pizarra Schiefergebirge, donde en el transcurso de millones de años, el Rin ha labrado una garganta de 200 a 300 mt de profundidad con grandes tajos que dividen el macizo. Este tramo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en junio del 2002, por ser un conjunto único que asocia un patrimonio geológico, histórico, cultural e industrial importante. El área protegida abarca unas 27.250 ha. y se completa con una “area de respeto” de unas 34.680 ha.

Por el volumen de mercancías transportadas por el río (es navegable durante 883 km. entre Basilea y el Mar del Norte) y el número de pasajeros que lo utilizan, el Rin es una de las vías fluviales comerciales interiores más importantes del mundo.

Desde la Convención de Mannheim de 1868, el Rin está considerado una región de “aguas internacionales” desde el último puente de Basilea hasta el Mar del Norte, asegurando así a Suiza un acceso libre al mar. La sede de la Comisión Central para la Navegación del Rin está en Estrasburgo y fue fundada en 1815.

El nombre de Rin es de origen celta y significa fluir (como en griego antiguo “rhein”). Los romanos lo denominaban Rhenus, fue para ellos una vía importante de comunicación y constituyó, durante mucho tiempo una parte de su frontera septentrional (junto con el Danubio). Los habitantes de los valles renanos aprendieron de ellos a construir fortificaciones y a cultivar viñedos en las laderas soleadas.

En los últimos años del Imperio Romano, en una noche de diciembre del 406, suevos, alanos y vándalos cruzaron el río helado a la altura de Maguncia, asolando la Galia y desparramándose por el Imperio Romano Occidental. El Rin entró así a formar parte del mundo germánico que lo denominó Vater Rhein (Padre Rin). En total 32 reyes y emperadores alemanes recorrieron el Rin desde Francfort, el lugar de su elección al trono, hasta Aquisgrán, donde se celebraba la ceremonia de coronación.

Los patrones de barco y comerciantes que durante la Edad Media surcaban el río con sus mercancías, sufrían los atracos de cuadrillas de salteadores de caminos, lo que hizo que se construyeran numerosos castillos para su defensa. Sin embargo los señores de los castillos exigían en contraprestación el pago en metálico de grandes tributos. A estos impuestos arbitrarios se añadían los derechos de tránsito otorgados por el emperador a los cuatro Príncipes Electores Renanos en concepto de feudo. Esto obligaba a los comerciantes a prestar retribuciones en diez puestos de recaudo diferentes sólo en el tramo del Rin entre Bingen y Coblenza. En el siglo XIII el emperador Rodolfo de Habsburgo restableció el orden y los castillos contribuyeron a garantizar la seguridad de las poblaciones colindantes sin el cobro abusivo de impuestos. Con el tiempo, los nobles trasladaron sus residencias a confortables palacetes en los valles y muchos castillos se convirtieron en ruinas. Solo algunos fueron transformados en fortalezas.

Hasta la Guerra de los Treinta Años, la zona tuvo una importancia notable como región vinícola, sobre todo Bacharach, importante mercado de este producto. A partir del siglo XVII el Medio Rin fue permanentemente campo de luchas, tradicionalmente por invasiones de Francia. Muchos de los castillos fueron destruidos en el conflicto de 16881692.

El viaje de Goethe por el Rin en 1774 marcó el comienzo de la Época Romántica. Esta zona es considerada la auténtica sustancia de los Castillos Románticos alemanes y muy pocas regiones en el mundo tienen una historia tan densa y auténtica. La Canción de los Nibelungos que data del año 1200, cuenta que el sombrío Hagen de Hunsrück, hundió aquí el Tesoro de los Nibelungos. La zona llegó a caer en la órbita francesa hasta que la rescató Prusia en el siglo XIX y el valle fue asociado románticamente al esplendor de Alemania. Muchos castillos y fortalezas se preservaron desde entonces.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles especificó la desmilitarización indefinida de Renania (los territorios situados entre la frontera francesa y el Rin, más una franja de 50 km. al este del río) que quedaría ocupada por tropas aliadas durante 15 años, hasta 1935 (tras el Tratado de Locarno, las tropas aliadas se retirarían de Renania en 1930). Esta clausula creó mucha amargura en Alemania y se considera una de las causas de la Segunda Guerra Mundial. La reocupación y militarización de Renania por parte de la Alemania nazi (1936) incrementó la popularidad de Adolf Hitler en Alemania.

 

Millones de turistas visitan año tras año los románticos paisajes de la comarca del Rin Medio, en la que se concentran, especialmente entre Rüdesheim y Coblenza, más castillos y fortalezas que en ningún otro lugar sobre la tierra. Y este verano nosotros estuvimos allí.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en HISTORIA. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s