10-Viaje por Alemania y Alsacia: Alsacia (2)

CASTILLO DE HAUT-KOENIGSBOURG

www.haut-koenisgsbourg.fr

www.monuments-france-fr

Dice la Guía que los lugares más visitados de Alsacia son: la Catedral de Estrasburgo, el Museo Unterlinden de Colmar y el Haut-Koenigsbourg. Este Castillo es además, uno de los lugares más visitados de Francia, después de la Torre Eiffel y el Mont-Saint-Michel. Será entonces el único de los más importantes destinos alsacianos que visitemos, pero el último de los franceses, ya que conocemos los otros dos.

Federico de Hohenstaufen construyó el primer Castillo en el siglo XII, aprovechando la atura de 755 mt. que le ofrecía la Montaña de Stophanberch. Compartía con su hermano Conrad cada una de las dos Torres primitivas. Sirvió de defensa en un cruce de rutas comerciales importantes: La del Trigo y el Vino (de norte a sur) y la de la Sal y la Plata (de oeste a este). Perteneció después a los Duques de Lorena (siglo XIII) y a los Obispos de Estrasburgo (siglo XIV). A finales del siglo XV fue reconstruido, dotándolo de un sistema defensivo adaptado a la naciente artillería, por los suizos Condes de Thierstein, quienes lo cedieron a los Habsburgo en 1479 (el folleto que nos dieron dice otra cosa, pero me fío de la Guia). Durante la Guerra de los Treinta Años, pese a resistir durante más de un mes, acabó sucumbiendo al Ejército Sueco y fue arrasado e incendiado. En 1865 pasó a ser patrimonio de la ciudad de Sèlestat quien donó las ruinas al Emperador alemán Guillermo-II en 1889, mientras Alsacia estaba bajo dominación alemana. Guillermo-II, descendiente de los Hohenzollern, confió la restauración del Castillo al arquitecto Bodo Ebhardt y las obras se realizaron de 1900 a 1918, cuando Francia se convirtió en propietaria de Alsacia, y por ende, del Castillo de Haut-Koenigsbourg.

A las 11:50 (km.3049,8) paramos en los aparcamientos destinados a las visitas ¡¡¡de milagro!!! porque estaba hasta arriba de coches. En realidad paramos en la carretera, donde ya desde antes de anunciar el Castillo había coches parados. Desde aquí hay dos formas de llegar, una por la carretera en un paseo de 45’ y otra por el bosque, en una ascensión de 15’. Tomamos la vía de la ascensión y bajamos después por la carretera y puedo asegurar que ninguna de las dos mediciones de tiempo eran exactas, se tarda muchísimo menos en ambas, y la subida no es excesiva.

Al llegar a las Taquillas nos entregan un folleto en español y nos dicen que podemos iniciar la visita por libre siguiendo las indicaciones. Se recorre muy bien con este folleto.

Lo primero que se observa es la imponente mole del Castillo, de verdad que debió de ser una fortaleza de aspecto inexpugnable, pero el Ejército Sueco era el mejor del mundo en aquella época y causó estragos en la Guerra de los Treinta Años. Después uno se da cuenta de la extraordinaria labor de reconstrucción que se ha llevado a cabo, ya que en todas partes se exponen carteles explicativos de las obras, así como fotografías de cómo estaba y como quedó después de ser reconstruido ¡¡¡impresionante!!! sobre todo cuando se aprecian las condiciones en las que se realizaron las obras y la indumentaria y poca seguridad con la que contaron los obreros.

Hay que pasar por dos recintos antes de entrar en los Edificios Señoríales, en el primero nos detendremos después, y el segundo es al que se accede tras atravesar una Puerta flanqueada por un Muro, Troneras y un Puente Levadizo sobre el Foso. Este Patio contiene un Pozo de 62 mt. de profundidad, construido aquí para no perder el abastecimiento de agua en el caso de ser situado. Más adelante hay otro Patio Interior que da paso a las Cocinas donde aún se conservan dos Chimeneas anteriores a la reconstrucción, y la Bodega, con uno de los Toneles más antiguos de Alsacia.

En las plantas superiores se pueden ver las habitaciones, con todas las pinturas murales y adornos de su mejor época. Bodo Ebhardt, empleó métodos muy profesionales para llevar a cabo la restauración. Además de realizar excavaciones arqueológicas para recuperar todos los materiales posibles, investigó en los archivos de la zona acerca de éste y otros Castillos para adaptar las obras. El resultado es que muchas de las piezas, como las fantásticas Estufas de Cerámica, han sido realizadas con los materiales elaborados exactamente igual a los primitivos encontrados en las excavaciones.

La Sala del Kaiser, una de las más fastuosas, cuenta con el Aguila Imperial y blasones pintados en el techo. En otra de las Salas encontramos una lámpara realizada con un Dragón, exactamente igual a la que vimos en el Castillo de Reichenstein en el Rin. Es la llamada Habitación Lorenesa, cuyos muebles fueron donados por esta provincia al Emperador, y la lámpara es una donación de la ciudad alemana de Metz (así se entiende). Pero la habitación que más nos impresionó, fue la Sala de Armas, que además de contar con la más grande y preciosa Estufa de Cerámica en color verde (dice la guía que es igual a una del Castillo de Salzburgo, pero nosotros vimos estufas iguales a estas en los Palacios de Estambul), está rodeada de una completa y extensísima colección de Picas, Ballestas, Alabardas, Espadas, Mazas y todo tipo de armas medievales y Armaduras. Otras salas habitacionales, con dormitorios con letrina (una verdadera excepción por lo visto) y la Capilla, completan la visita de los pisos altos.

De nuevo en otro patio se accede al Gran Bastión, desde donde se divisa toda la extensión de los Montes Vosgos, sobre cuyas elevaciones vecinas pueden verse los Castillos de Ramstein, Ortenbourg  y  Frankenbourg,  y la llanura por donde circulaban los mercaderes. En este lugar están expuestas las reproducciones de algunos de los Cañones empleados durante los siglos XV a XVII. Bajando del Gran Bastión se llega al Patio principal, del que hablé al principio, y que ahora invita a visitar la Fragua del Castillo, muy interesante; el Molino, que alberga en su base la Tienda de Recuerdos; y también la Hostelería, que se ha remodelado y ahora es Restaurante.

Una vez fuera, atravesando los Jardines, vemos que por este lado hay mesas situadas en el bosquecillo que rodea el Castillo donde mucha gente aprovecha para comer. La vista del valle desde aquí sigue siendo impresionante.

A las 14:00 estábamos de nuevo en ruta, esta vez con un destino no previsto, pues hemos visto en la Guía que, desviándonos un poquito de la Carretera del Vino, hacia el este, se encuentra la Abadía de Ebersmunster y queremos verla. Desde Koenigsbourg salimos ahora por la D159 con dirección Sèlestat y desde aquí tomamos por la D1083 (al otro lado de la Autopista E25) hasta pasar Ebersheim, tomando ya la D210 que nos deja en Ebersmunster. Toda esta zona es llana y cerealista, nada que ver con la Ruta del Vino. A las 14:45 estábamos aparcando en la Abadía de Ebersmunster, donde hay muy pocos aparcamientos.

ABADÍA DE EBERSMUNSTER

Erigida en el siglo XVIII por un arquitecto austriaco, sobre los vestigios de un Monasterio muy antiguo destruido durante la Guerra de los Treinta Años, la Abadía de Ebersmunster es la única Iglesia de estilo barroco en la orilla izquierda del Rin. El Monasterio primitivo, que fue fundado por el padre de Santa Odile, adoptó la Regla de San Benito y enseguida pasó bajo la autoridad del Obispo de Estrasburgo, quien lo hizo muy próspero. De este antiguo Monasterio solo queda una Puerta coronada por una pintura que representa a Dagoberto, un rey franco, y la leyenda del Monasterio. Al parecer Ebersmunster que significa “Monasterio del Jabalí”, fue construido después de que San Arbogast curase a un hijo de Dagoberto, mortalmente herido por un Jabalí.

La Iglesia Abacial de Saint-Maurice, edificio principal de la Abadía, sorprende enseguida tanto por sus Cúpulas en forma de Bulbo coloreadas de verde, como por la blancura y luminosidad de su interior. El Altar Mayor es completamente dorado y muy ornamentado, rematado por una Corona dorada. A lo largo de toda la nave pueden verse, en el techo, pinturas, estucos, y esculturas, que le otorgan una imagen algo irreal. En medio, un impresionante Sansón sostiene el Púlpito, y mirando hacia atrás se puede admirar el maravilloso Órgano de André Silbermann, uno de los mejores de Alsacia y que atrae a músicos de todo el mundo durante las Jornadas Musicales de Ebersmunster.

Ha sido una visita interesante, pero salvo por la Abadía, no hay nada más que nos retenga aquí. Así que a las 15:15 volvemos a la Ruta del Vino, tomando de nuevo la D210 que desemboca en Dambach-la-Ville. Nuestro próximo destino es Obernai, aunque por el camino pasamos por pueblos tan bonitos como Itterswiller, con el mayor número de bodegas que hemos visto en la ruta, y también el más adornado de flores ¡¡precioso!!

Luego tomamos la D253 para pasar por el pueblo de Andlau, también uno de los más bonitos que hemos visto, porque está enclavado en un valle muy cerrado, rodeado de viñas, y dominado por el Castillo de Haut-Andlau, con dos torreones cilíndricos. Desde ahí volvemos a la Ruta del Vino por Barr (www.pays-de-barr.com ), cuya Plaza Renacentista es la más hermosa de todas las visitadas en Alsacia. Está rodeada por Casas Señoriales, con entramado de madera, balconcillos, saledizos, buhardillas en los tejados, y flores, muchísimas flores por todas partes. Tiene también una Fuente Renacentista y tanto el Hotel de Ville, como la Iglesia de San Martín dan a la plaza. Por todas las calles adyacentes se podían ver las casas alsacianas entramadas y de colores. Al pasar por el pueblo de Boerchs tomo una foto de la puerta de entrada a la villa, muy bonita. Desde aquí, por la D322 quedan 4 km. a Obernai.

OBERNAI

www.obernai.fr

www.mairie-obernai.fr

A las 16:30 (km.3109,7), y un poco alejados porque no hay ni un sitio libre, paramos en Obernai, cuna de Sainte Odile, patrona de Alsacia, cuya figura se recuerda con una estatua en la Fuente de 1904 de la Place du Marché, frente al Hotel de Ville, un edificio de 1462, con un balcón saledizo gótico de 1604. Alrededor de la Plaza se concentran las más bonitas casas de Obernai.

Además, en la Plaza puede contemplarse la Atalaya Kappelturm, de 70 mt. de altura, cuyo nombre hace referencia a lo que fue, un campanario de una iglesia que ya no existe. También la Ancienne Boucherie, un bello edificio del siglo XVI, antiguo matadero, que hoy es un Restaurante. Nuestra Guía dice que en Obernai se encuentra el Pozo de Cadena más hermoso de Alsacia, de estilo Renacentista y con columnas corintias que sostienen un baldaquín con inscripciones que evocan el encuentro de Jesús con la Samaritana en el pozo de Jacob. Debería decir que también es el más difícil de ver y fotografiar, pues está en una calle lateral y situado en la estrecha acera de una vía de circulación, con muchísimos vehículos.

Siguiendo la Rue Rempart, se llega la Iglesia de San Pedro y San Pablo, reconstruida en estilo neogótico en 1867 sobre otra iglesia anterior, con arenisca roja de los Vosgos. Dice ser el mayor santuario de Alsacia, después de la Catedral de Estrasburgo, y cuenta con bonitas vidrieras en su interior, aunque es muy oscura y apenas se aprecian. Conserva también una Custodia con el corazón de Monseñor Freppel (¡¡que bárbaros!!), Obispo de Angers, nacido en Obernai y cuya Estatua puede verse en el exterior. La puerta de acceso a la iglesia tiene también un frontispicio decorado con la Coronación de la Virgen.

Uno de los mayores encantos de Obernai consiste en recorrer sus Murallas (Les Remparts), del siglo XIII, que rodean la ciudad durante 1,5 km. y cuenta con 30 torres. Aquí se respira cierta tranquilidad, después del bullicio de una de las ciudades más concurridas que hemos visitado. Al volver de las Murallas pasamos por la Sinagoga (Rue de Sélestat), de 1876, en estilo neorromántico, uno de los pocos vestigios que quedan de una importante comunidad judía que existió en Obernai en el siglo XIII.

Y una vez realizado el paseo nos disponemos a tomarnos un descanso en una de las animadas terrazas de la Plaza. Cuando llegamos al Camping Municipal de Obernai resulta que ¡¡¡está completo!!! Es la primera vez que nos damos cuenta de las fechas en las que estamos y que explican tanto la gran cantidad de gente que vemos por todas partes, como la falta de aparcamientos y hasta de Camping. A las 18:30 nos vamos en busca de un Camping que hemos visto en el mapa y que se encuentra muy cerquita, en St.Pierre. Bajamos por la D422, la carretera general, y a las 19:05 (km.3122,9) estamos ya instalados en uno de los Camping más bonitos y cuidados de los que hemos estado (y también uno de los más baratos), el Camping Beau Sejour de Saint-Pierre.

23-07-2008 MIERCOLES

Anoche estuvimos decidiendo que hacer a partir de ahora, pues con Obernai se completaban los pueblos alsacianos mencionados en los diferentes relatos que habíamos leído (junto con Colmar, Kaysersberg, Riquewihr y Ribeauvillé). Había sobre todo un relato en el que se decía que “cansados de ver pueblos alsacianos, que vistos uno, vistos todos, pero como Colmar ninguno…”. Tengo que decir que nosotros no estamos de acuerdo con esa afirmación. Cada pueblo por el que hemos pasado (y más por los que pasaremos después) tiene un encanto especial, una imagen especial y diferencias con respecto al anterior o el siguiente. Todos ellos son preciosos, y a nosotros desde luego no nos cansaron en absoluto, sino que hubiésemos seguido viendo más. Y por último decir que nosotros encontramos más encantadores los pueblos pequeños que el grande, aunque maravilloso, Colmar.

El caso es que tenemos que ir pensando ya en la vuelta, pero de momento nos ponemos en marcha a las 10:35 con destino al Monasterio de Sainte-Odile.

MONASTERIO DE SAINTE-ODILE

www.mont-sainte-odile.com

www.terres-sainte-odile.com

El Monaterio de Sainte Odile está situado en un promontorio de 763 mt. de altitud, sobre un recinto pétreo de 12 km. Para llegar se atraviesa uno  de los parajes más bellos de los Vosgos. En lo alto, una serie de numerosos aparcamientos bien señalizados y con policías controlando las llegadas (¡¡que distinto del Haut-Koenigsbourg!!), dan paso a una ciclópea edificación que alberga, además de la Iglesia y la Capilla de Saint-Jean Baptiste, donde se encuentra el Sarcófago de la Santa, una serie de edificios destinados a los numerosos peregrinos y visitantes, así como salas de reuniones donde se deben celebrar otros actos. En la entrada del Monasterio hay una Gendarmería…

Dentro del recinto se atraviesan una serie de patios con mucha sombra y unas magníficas vistas sobre los Vosgos y alrededores, así como dos pequeñas Capillas, La Capilla de los Ángeles, situada en lo que fue una atalaya romana, y la Capilla de las Lágrimas con unas bellas imágenes doradas. El resto de la monumental edificación está reservada a la Hospedería, Comedor, Salas de Reuniones, y una enorme y bien surtida Tienda de Recuerdos. Un poco más alejado está el Autoservicio para peregrinos. Todo esto y los ingresos que genera, pertenece al Obispado de Estrasburgo.

La verdad es que lo que más impresiona aquí son las vistas, y los alrededores, en los que hay caminos para recorrer rodeando el “Mur Païen”, la Pared Pagana, que es como se llama el conjunto pétreo sobre el que se sitúa el Monasterio (y que dada la excesiva beatería que se veía por aquí nos preguntábamos si como en el pueblo de Oberwesel en el Rin, no serían “doncellas convertidas en piedras”).

El caso es que con menos encanto del que pensábamos encontrar (¡¡que bien hicimos en visitar Ebermunster!!), salimos de Sainte Odile y seguimos por los Vosgos, por la carretera D426 que, pasando por los puntos panorámicos de Le Honwald y Neuntelstein, sigue dirección al Champ du Feu, un lugar en el que según la Guía se encuentra una “meseta denudada” a 1.099 mt. de altitud, y en la que, además de pistas de esquí, hay una Torre Belvebere, construida por el Club Vosguien, desde la que se obtienen magníficas vistas sobre las llanuras de Alsacia, los Vosgos, e incluso la Selva Negra.

Cuando llegamos, a las 12:57, después de pasar por parajes verdaderamente bonitos, nos encontramos con lo que anunciaba, “una meseta desnuda” en la que no había nada, bueno si, la Torre estaba, pero en ruinas e impracticable. En un Cartel se indicaban los telesillas y otras instalaciones, pero no se ve absolutamente nada de nada. Así que nos marchamos.

Volvimos a bajar, esta vez por la D214, por donde siguen los paisajes preciosos entre bosques, y nos encontramos en Ottrott, otro sitio bonito de verdad, para después, pasando de nuevo por Obernai, y siguiendo por la D35, pararnos a comer algo en Heligenstein, otro pueblo de la Ruta del Vino. No llegamos a adentrarnos, nos quedamos en un área de descanso en la carretera, pero vimos un cartel que indicaba que la especialidad vinícola de este lugar es el Klevener Rossé. Tenemos justo enfrente una de los muchísimos Cruceros que jalonan estos caminos. Por lo que leímos, cuando Alsacia pasó a formar parte de Francia en el siglo XVII, el protestantismo era muy frecuente en la región, por lo que se colocaron muchas de estas cruces para recordar la reconversión al catolicismo. Del mismo modo, cuenta la Guía, que tras la 2ª Guerra Mundial, todos los pueblos de Alsacia, pusieron el nombre de General de Gaulle a una de sus calles principales, sobre todo a aquella que estuviese orientada hacia la cercana frontera alemana.

Después volvimos a pasar por Barr, Andlau e Itterswiller, y nos reafirmamos en lo dicho sobre estos bellos pueblos. Pero ahora vemos otros por los que antes no pasamos y nos siguen admirando, aún desde el coche: Chatenois o Kintzheim (no confundir esta ciudad con Kientzheim que está al ladito de Kaysersberg), con el Castillo Willeim. Pero también lugares como Saint-Hypolite o Bergheim, en el que ya no nos resistimos y nos paramos a recorrer. A las 16:00 parábamos en la Plaza Principal, desde donde ya se ven preciosísimas casas entramadas, una Fuente, el Ayuntamiento, y muchas, muchísimas flores.

Queremos parar de nuevo en Riquewhir y a las 17:30 (km.3223,3) estamos ya en el Parking, que sigue tan lleno o más que el otro día. Y después de dar una vuelta, que nos llevó más lejos que el otro día, por calles aún más separadas del centro, compramos vino en la misma tienda. Se trata de la Bodega Ernest Preiss (www.ernest-preiss.com ), en Le Passage, y las botellas que compramos, unas Pinot Blanc 2004.

Nuestra siguiente ocurrencia ha sido la de acercarnos hasta Eguisheim y dormir esta noche en el maravilloso Camping que vimos en nuestra anterior visita. Con ese propósito seguimos bajando por la Ruta del Vino, no sin dejar de admirar el paisaje sosegado que ofrecen las innumerables viñas al pie de las verdes colinas jalonadas de Castillos. ¡¡Realmente este paisaje es arrebatador!!

Pero cuando llegamos a Eguisheim nos llevamos la desagradable sorpresa de que el Camping ¡¡¡está completo!!! Otra vez los estragos de la segunda quincena de Julio, pero ahora nos apena muchísimo, pues ya nos las prometíamos tan felices acercándonos al bonito pueblo por la noche. La muchacha que atendía el Camping (Camping Les Trois Chateaux www.eguisheimcamping.fr ) nos recomienda uno en la ciudad de Wihr-au-Val, pero el disgusto ya lo tenemos. Nos acercamos de todas formas hasta el pueblo para recorrerlo por última vez y volvimos a fotografiarlo. Por cierto que nos hemos traído un par de números de teléfono de casas entramadas de colores que se venden, por si acaso ¡¡¡quien sabe!!! ¿Acaso no hemos comprobado que los sueños se cumplen?

Aun nos apenó más no poder quedarnos cuando en una de sus plazas, abarrotada con un encantador Restaurante lleno de mesas decoradas, vimos la actuación musical de un grupo folklórico que animaba a los comensales ¡¡¡que penaaaaaaaa!!!

Pensando que a lo mejor en el Camping que nos recomiendan pasaría lo mismo con las plazas, nos arriesgamos a tratar de llegar al de Turckheim, que al menos sabemos que tiene un Área de Pernocta a la puerta, y en caso de estar lleno, podíamos utilizarla. Llegamos a las 20:35 (km.3254,7) ¡¡¡la oficina ya estaba cerrada!!! No sabemos si había plazas o no, pero tampoco podíamos averiguarlo. Tras unos momentos dudando si quedarnos o no en el Área (ya había alguna AC allí), al final tomamos la decisión de acercarnos a Wihr-au-Val pues no estaba lejos desde Turckheim, apenas 8 km, y siempre podríamos volver.

El camino por la D10, mucho más allá de donde habíamos llegado anteriormente, fue precioso, y más a esta hora del atardecer cuya luz siempre ofrece mejores vistas. Cuando llegamos a las 21:10 (km.3262) al Camping La Route Vert, de Wihr-au-Val, nos enteramos que toda esta zona, que habíamos visto llena de hoteles, casas de vacaciones, restaurantes y mucha animación turística, está enclavada en uno de los parajes más bonitos de los Vosgos franceses, el Valle de Munster.  El Camping además, está en el mismo pueblo, es muy bonito, muy cuidado y con parcelas amplias, aunque no es muy grande, y los servicios y lavabos están muy limpios. Estamos encantados con el sitio, y ha sido ¡¡¡el más barato de todos!!! Para celebrarlo nos fuimos por la noche a una Pizzería que hemos visto justo enfrente del Camping, donde hemos probado, al fin, la famosa Tarte Flambée alsaciana, que estaba buenísima.

24-07-2008 JUEVES

Nos levantamos hoy con buen ánimo pero ya con la mente puesta en que se nos acaba el viaje. Hemos decidido hacer una última visita en los Vosgos, el Balon de Alsacia, y después bajar hasta Thann, para coger la Autopista de vuelta a casa.

A las 11:15 salimos y seguimos por la D10 con dirección Munster. Por el camino seguimos viendo que esta zona es preciosa y con mucha animación. También con varios Campings como los que vemos a la altura de Gunsbach y Munster. Por cierto que esta ciudad tiene una pinta estupenda, con una Iglesia preciosa y un especial Monumento a las Victimas de la 2ª Guerra Mundial. Vemos más Campings en Luttenbach y en Mittlach. Definitivamente esta zona es también un sitio muy visitado del que habrá que tomar nota.

Al pasar por Metzeral lo hacemos por una calle toda rodeada de serbales con sus rojos frutos que va a desembocar en una preciosa iglesia. Seguimos encontrando unas vistas magníficas en todo el recorrido. A partir de Sonderach empieza el puerto de la carretera D27. Una cosa que no había dicho antes es que en todos los recorridos que hemos realizado por los puertos de los Vosgos siempre nos hemos encontrado numerosos ciclistas. Ahora empezamos a verlos de nuevo, pero es que en esta ruta ¡¡¡hay centenares!!! Su esfuerzo es digno de admiración porque las subiditas y curvas son de impresión, y aún tienen más nuestra absoluta rendición, cuando les vemos de cerca y nos encontramos con gentes (hombres y mujeres) que ya han sobrepasado con creces los 55 o 60 años ¡¡¡impresionante!!!

A las 11:56 paramos en el Col du Platzerwasel, para admirar los paisajes que se divisan desde aquí. Un poco mas adelante nos volvemos a parar en otro sitio y nos damos un corto paseíto por lo que se indicaba como Col du Hahenburnnen, desde arriba se veían más sendas y caminos. Esta zona la llaman “De las Crestas” y hay señales por todas partes de los lugares hasta donde se puede ascender, con sus correspondientes aparcamientos. Tampoco faltan los Restaurantes, Hoteles y Casas de Vacaciones. Pero más adelante aún, encontramos Markstein, un auténtico lugar de vacaciones, tanto en verano como en invierno. Es una Estación de Esquí, desde donde parten telesillas y donde se encuentran, además numerosos Parking, Hoteles y Restaurantes, así como tiendas de recuerdos. Hay muchísima gente, y muchas ACs, porque toda la zona de los telesillas está habilitada como zona de juegos infantiles con camas elásticas, y un gran tobogán al que se llega en los telesillas y baja zigzagueando hasta la base. También desde aquí parten muchas sendas y caminos, uno de los cuales llega hasta un lago que se ve al fondo de un valle, a apenas 4 km. ¡¡¡esto es impresionantemente bonito!!!

LE GRAND BALLON

Desde Markstein se ve la señal que indica la carretera hacia el Gran Ballon por la D431 y después de admirar el sitio un ratito más, nos encaminamos hacia allí. A las 12:54 estábamos aparcando en los Parking del Ballon. También aquí hay muchísima gente y está estupendamente habilitado, con Bares, Restaurantes y Hoteles, así como tiendas de recuerdos y un puesto de venta de productos artesanales hechos de miel atendido por un simpático alsaciano que consiguió que comprásemos algunos productos.

El Grand Ballon está situado en la cumbre más alta de los Vosgos a 1.424 mt. de altitud. Desde el aparcamiento anuncian 100 mt. hasta la cumbre, pero hay más, casi seguro (hay también un acceso para bicicletas). Vemos a mucha gente que sube y baja por el camino de ascenso, pero al ir a empezar veo que es un camino con muchas piedras y muy empinado, así que nos cambiamos de calzado, poniéndonos nuestras zapatillas de montaña y yo tomo mis palos. Después de una subidita maja, no demasiado difícil, pero que a mi me resulta casi imposible sin los palos, llegamos a la cumbre.

La perfecta esfera del Radar de Claude Vasconi que esta en la explanada de la cumbre no es la que da nombre al sitio. Parece ser que el nombre de “Ballon” procede del dios céltico “Bell”. Desde este punto se puede admirar un panorama espléndido, hasta los Alpes en tiempo claro, dicen, aunque nosotros disfrutamos de un día magnífico y no los vimos. Una mesa de orientación alrededor del Radar permite conocer los nombres de las cumbres circundantes. Desde aquí hay muchas sendas para realizar recorridos por los alrededores, unos más largos que otros, pero con un mínimo de una hora. Detrás del Radar, se encuentra la explanada que da hacia el Paso de Amic, cuyo nombre se debe a un Capitán que murió aquí durante la Batalla de Viel-Armand durante la 1ª Guerra Mundial. Un monumento recuerda a los más de 30.000 soldados fallecidos en este lugar.

Bajamos por el mismo camino y a las 14:15 salimos ya de estos bonitos parajes. Cogemos enseguida la D31bis con dirección Thann.

THANN

www.ot-thann.fr

A las 14:45 (km.3321,3) paramos en el SuperU de la ciudad porque necesitamos comprar algunas cosas para el camino de vuelta y repostar Gas-oil (39,44 l. a 1.399 E = 55.02 E).

A las 15:31 estamos estacionados en el Área de Pernocta para ACs de Thann, en pleno centro y sombreada, al lado de un riachuelo y con baños. Las ACs siguen llegando y antes de marcharnos de allí ya estaban todas las plazas ocupadas. Antes, nos dimos un corto paseo por esta ciudad en la que, desde la llamada Torre de las Brujas, resto de las antiguas fortificaciones, se inicia la Carretera de los Vinos de Alsacia, y un cartel y una exposición lo certifican.

Thann, que se encuentra en la entrada del Valle del Thur, fue la sede, en el siglo XIII del Castillo de Engelbourg, que hoy en día está en ruinas y solo conserva una parte de un Torreón circular que, al estar caído sobre su flanco, recibe el nombre de “Ojo de la Bruja”. Es visible desde el pueblo, pero para llegar a él hay una subida de 20 min. En el siglo XIV muchos peregrinos acudían a Thann a venerar la Reliquia de Saint-Thiebaut lo que hizo que se construyese una Iglesia Abacial cuyas obras duraron hasta el siglo XVI. El resultado fue un Templo especial, pues se utilizó arenisca roja y arenisca amarilla (la gran cantidad de polución en forma de manto negro que la cubre casi por completo hace difícil ver el contraste). Un refrán dice que “el Campanario de Estrasburgo es el más alto, el de Friburgo-en-Brisgau el más grueso, y el de Thann el más hermoso”. De verdad que resulta impresionante por la gran cantidad de esculturas y filigranas que presenta, pero es una de las iglesias más ennegrecidas y estropeadas que hemos visto y que merece una pronta restauración.

El Pórtico de entrada es una maravilla por la gran cantidad de esculturas que tiene, unas 150 escenas, con más de 500 personajes. En el interior, una Escultura de Saint-Thiebaut recuerda la veneración a este Santo, así como la que existe en la Fuente que hay en el exterior, frente al Templo. Esta ciudad no tiene apenas casas entramadas, y no posee el encanto de los pueblos alsacianos, pero cuenta con la curiosidad de ser el origen de la Carretera de los Vinos, la Ruta más famosa de Alsacia. Y es en esta ciudad donde nosotros la concluimos.

A las 18:00, y con 28º de temperatura, salimos de Thann para buscar la Autopista A36 dirección Belfort, que tomamos a las 18:12 (km.3340) y que nos llevará a casa. No terminamos solo nuestro periplo alsaciano, sino todo nuestro viaje.

 

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2 respuestas a 10-Viaje por Alemania y Alsacia: Alsacia (2)

  1. ANDREA dijo:

    me ha gustado mucho,es un buen texto

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  2. AlmaLeonor dijo:

    ¡Hola!Muchísismas gracias Andrea, me alegra que te haya gustado y quizá que te sirva si piensas visitar la zona.Besos. AlmaLeonor

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