EN APOYO A JESUS NEIRA

EN APOYO A JESUS NEIRA

No suelo ver la Tele. De hecho pueden pasar varios días sin que vea un solo minuto de televisión. Pero en algunas tranquilas tardes ociosas puedo pasarme algunas horas viendo películas, series y  ciertos programas. Así fue como el pasado lunes me enteré, por el programa “Sé lo que hicisteis” (es el único espacio de “tinte rosa” que veo de vez en cuando) de la polémica que tuvo lugar la semana pasada acerca de unas declaraciones de la pareja (o ex pareja, no me enteré muy bien ni me importa) del agresor (y no presunto) de Jesús Neira, el hombre que aún permanece en coma tras recibir una paliza al tratar de defender a una mujer que estaba siendo maltratada en plena calle.

Lo más grave de este caso, a mi parecer, no es que esta mujer defienda al maltratador. Allá cada uno con su conciencia y con los valores que defiende. Lo grave es que un medio de comunicación, una televisión, se haya avenido a pagar una gran cantidad de dinero (que por lo visto pueden ser hasta 72.000 euros) a esta mujer por alardear en público su particular defensa.

Mientras un hombre, Jesús Neira, permanece en un hospital por hacer lo correcto, su agresor (y no presunto) se beneficia económicamente (se llevará parte de lo cobrado por la mujer, con toda seguridad) por causarle el mal que le llevó a ese estado. Eso es injusto e inmoral, como poco.

Desde un principio la mujer agredida, la víctima del maltrato, se erigió en defensora del individuo (y no hombre) que la estaba agrediendo, y atacó verbalmente a quien intentó defenderla, Jesús Neira, que más tarde entró en coma. Desde un principio, su postura estaba más que clara, y la del agresor (y no presunto) también. Desde un principio Jesús Neira estaba del lado de lo correcto y los otros (incluida la victima que ya dejó de serlo) del lado incorrecto, egoista, injusto e inmoral, del lado en el que se pretende defender lo indefendible. Ningún medio de comunicación puede decir, con un mínimo de honestidad, que “no sabía lo que esa mujer iba a declarar en televisión”, como he oído decir al periodista (y aquí sí que le llamo “presunto”) que la captó.

Estamos inmersos en una época en la que la violencia (y no pienso utilizar los amables epítetos de “género” o “machista”) más exacerbada se ceba con las mujeres en particular, y con el entorno familiar en general. Es un momento para la reflexión y para la unión de opiniones y actitudes que puedan acabar con esa lacra. Es un momento para las determinaciones firmes y las acciones claras. No es, desde luego, un momento para las ambigüedades ni para que los medios de comunicación, en aras de un interesado y malinterpretado “aumento del índice de audiencia”, se avengan a pactar económicamente una defensa a ultranza de las razones de los maltratadores de mujeres. Aunque se ponga enfrente a otros “presuntos” (o no) periodistas para rebatirla. No, no es el momento de que los agresores salgan ganando y las víctimas tengan que seguir callando.

¿Qué mensaje social se transmite si se sancionan positivamente, económica y popularmente, actitudes violentas? ¿Cómo se puede entender una sociedad que no sanciona con el oprobio del silencio y la contundencia del rechazo a quien maltrata física y verbalmente los cimientos de la razón y la convivencia pacífica más simples? Si un medio de comunicación quiere conocer y contrastar la opinión de un maltratador y de quien les defiende, es un derecho que les asiste, no lo pongo yo en duda. Pero no se les lleva como protagonistas a una televisión, no se les “contrata”, ni se les “compra” con una suma mareante de dinero, porque eso es “sancionar positivamente” su posición y su bellaca acción. Ahora ellos (el maltratador, su pareja, y hasta el padre de ésta) han “ganado”. Han “ganado” popularidad, su “minuto de gloria” ante las cámaras, y se han llevado a casa una suma de dinero que bien podían haber empleado ese programa y esa televisión en atender las necesidades económicas que la familia de Jesús Neira va a tener que afrontar en adelante (de sanidad, de juicios, de trabajo….). Eso si hubiese sido una obra que sancionase favorablemente la actitud correcta, justa, pacífica, honorable, desinteresada, arriesgada y humana de quien defendía lo defendible, de Jesús Neira.

Pero no, se tuvieron que plegar ante lo más chabacano, ruin, injusto, antiprofesional, e inmoral del periodismo sensacionalista, del “amarilleo” y de los “índices de audiencia”. Se plegaron a la “compra” de declaraciones. Tal vez están tan acostumbrados a hacerlo con los personajillos de la “prensa del corazón”, que ya no distinguen la línea de lo que es “rosa” y lo que no.

Y han seguido removiendo el asunto. Varios programas además. Hasta el punto de incluir a nuevos “personajes”, como el padre de la individua, a quien no le faltaron arrestos para insultar a las mujeres maltratadas en general. ¡¡Inaudito!!

Un flaco favor le han hecho estos “presuntos” periodistas a la sociedad española, a todas las mujeres maltratadas de este país en general y a Jesús Neira en particular. Y a mí me han ofendido. Bueno, a mí, en realidad me han acabado de convencer de lo que ya sabía que eran, unos individuos tan impresentables como los que maltratan físicamente.

Le deseo lo mejor a Jesús Neira, de corazón. Espero que se pueda recuperar pronto y vuelva con los suyos a su vida de siempre. A los demás…. mejor me lo callo.

 

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3 Replies to “EN APOYO A JESUS NEIRA”

  1. Ay, Alma, a mí también me ardía la sangre cuando el otro día oí que habían entrevistado a una mujer que desde el principio se reconoció no maltratada por su pareja, que desde el principio optó por decir que Neira debería haberse metido en sus cosas… como si uno tuviera que desentenderse de la sociedad, de los problemas que te rodean, con los que te encuentras cuando menos esperas y sin proponértelo.Jesús Neira podría haber mirado para otro lado, pero no lo hizo. Es triste que la televisión y otros medios prefieran la polémica antes que mostrar el dolor de la que en este caso, sin ser mujer, es la verdadera víctima agredida.
    Gracias por hablar del tema en tu espacio. Comparto contigo mis mejores deseos para Jesús Neira y su familia.
    Para ti un abrazo, Alma.

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  2. Hola Alma.
     
     No tenía ni idea de que esta individua había sido entrevistada. Desde luego lo has expresado muy bien, se puede decir más alto pero no más claro.
     Alguien debería poner límites a cierto tipo de prensa. Pero también las leyes deberían de modificarsepara defender a las vícitmas que cada vez son más y están más indefensas. Y ahora también se las puede insultar, o al menos eso parece.
     Yo no sé, quizás esté equivocada, pero alguna vez he llegado a pensar que cuand una agresión queda demostrada se debería de detener, juzgar y castigar al agresor independientemente de si la víctima pone o no denuncia.
     Espero que Jesús Neira y su familia superen esto y que, a pesar de todo, no pierdan los valores que han demostrado tener.
    Gracias Alma. Es un orgullo poder decir que conozco a una mujer como tú.
     

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