LA MARCHA DE ODISEO

LA MARCHA DE ODISEO

(Acto único)

Coro:

¡¡Adios, Adios!! Odiseo se marcha…
Vuelan con él las ilusiones
Vuelan con él las esperanzas
¡¡Adios, Adios!!

¡¡Adios, Adios!! Odiseo se marcha…
Obedece a Zeus, el Tempestuoso
Obedece al destino imperecedero
¡¡Adios, Adios!!

Entran en la sala Calipso seguida de la ninfa Hélice. Calipso está airada y Hélice la sigue para tratar de calmarla.

Calipso – ¡¡Zeus!! ¡¡Este era el mejor de tus hombres, el más inteligente, el más integro!! ¡¡ZEUS!!
Hélice
– Mi señora… no hableis así…
Calipso
– Se ha marchado Hélice, de nada han servido ni mi amor, ni mis hijos, ni mis promesas. Ha obedecido a Zeus…
Hélice
– Era su destino mi señora…
Calipso
– ¡¡El Destino!!, El destino no ha tenido nada que ver. Ha obedecido a Zeus y a Atenea. No, no era el más inteligente de los hombres……
Hélice
– ¿Qué decis mi señora?
Calipso
– Mi castigo, mi condición de mujer, es ser demasiado inteligente Hélice, Zeus lo sabe y también Atenea, por eso estoy en esta isla, y por eso está Penélope en otra isla…¡¡aisladas!!
Hélice
– Penélope es su esposa, mi señora…
Calipso
– Pero tampoco ella le tiene Hélice. Ese es nuestro castigo, estaremos solas en nuestras islas mientras no exista un hombre verdaderamente inteligente. Y para demostrarlo tiene que desobedecer a Zeus … ¡¡¡Zeus, yo te maldigo!!!
Hélice
– No hableis así mi señora…
Calipso
– Si, le maldigo. Él lo sabe. Sabe cual es la debilidad de los hombres, y la fortaleza de las mujeres, lo sabe. Y por eso nuestro castigo es esperar a que hombre siga su propio destino y no el marcado por Zeus… ¡¡Escucha!!… hasta ellas lo saben….

Coro:

¡¡Adios, Adios, Odiseo!!
Sigue el camino marcado,
Vuelve a tu hogar
¡¡Adios, Adios!!

¡¡Adios, Adios, Odiseo!!
Abandonas lo que creaste
No volverás jamás…
¡¡Adiós, Adios!!

Asomándose al balcón, Calipso mira el horizonte, donde el barco de Odiseo se desdibuja. Se abate. La ninfa la sujeta por los hombros.

Hélice – No lloreis mi señora…
Calipso
– Le amaba, Hélice. Zeus sabe cuanto le amaba. Solo una mujer que ama le dejaría marchar… Quise retenerle, es cierto, le ofrecí todo, hasta la inmortalidad… pero Zeus me ordeno…¡¡No!! No fue la orden de Zeus. Odiseo se hubiese marchado. Lo veía en sus ojos….
Hélice
– Quería volver a su hogar, mi señora…
Calipso
– No, Hélice. Odiseo no tiene hogar. No lo tendrá mientras no comprenda que puede elegir, que puede librarse de sus ataduras, que puede eludir el destino…. Mientras no entiendan eso, ni él, ni ningún hombre tendrá nunca un hogar. Y ni Penélope ni yo, ni ninguna mujer, tendremos un hombre. Solo recorreremos el camino que Zeus haya marcado….

Coro:

¡¡Adios, Adios, Odiseo!!
Calipso te añora
Calipso te ama
¡¡Adios, Adios!!

Calipso – … Algún día Hélice, algún día lo comprenderán….

 

 

 

Este texto ha sido elaborado por puro entretenimiento y forma parte de los "intentos" escriturarios de AlmaLeonor. Por eso se incluye en el apartado de ILUSTRENCIAS. Lo que sigue es información veraz.

 

En la mitología griega, Calipso (en griego Καλυψώ, ‘la que oculta’) era, según Homero, el nombre de una bella hija del titán Atlas, que reinaba en la hermosa isla de Ogigia.

Cuando Odiseo, que se hallaba a la deriva tras naufragar su barco, llegó a esta isla, Calipso le hospedó en su cueva, agasajándole con manjares, bebida y su propio lecho. Le retuvo así durante siete largos años, teniendo de él cuatro hijos: Nausítoo, Nausínoo, Latino y Telégono. Calipso intentó que Odiseo olvidara su vida anterior, y le ofreció la inmortalidad y la juventud eterna si se quedaba con ella en Ogigia. Pero el héroe se cansó pronto de sus mimos, y empezó a añorar a su mujer Penélope.

"Si te quedas conmigo te ofrezco la inmortalidad"

"Deseo volver a mi hogar, a Ítaca"

"¿Es Penélope mejor que yo?"

"Claro que no. Tú eres una diosa. Eres mucho mejor que ella. Pero Penélope es mi hogar, es mi vida"

Viendo esta situación, Atenea intervino y pidió a Zeus que ordenase a Calipso dejar marchar a Odiseo. Zeus envió a su mensajero Hermes y Calipso, viendo que no tenía más opción que obedecer, le dio materiales y víveres para que se construyera una balsa y continuara su viaje. Odiseo se despidió de ella, no sin cierto recelo por si se tratara de una trampa, y zarpó. Algunas leyendas cuentan que Calipso terminó muriendo de pena.

Atenea: No deja a Odiseo ni un momento. Lo protege y le es de mayor utilidad en tierra firme que en el mar. ¿Qué sentido puede tener que sea precisamente Atenea la que protege, acompaña y aconseja constantemente al héroe? Atenea, recordemos su símbolo, la lechuza con los ojos siempre bien abiertos, representa la inteligencia. Es patrona de tejedoras e hilanderas, pero es, antes que nada, la fuerza de la mente, capaz de dominar la lanza. Odiseo representa el ingenio, la listeza, la astucia, el sentido común; Atenea completa todo eso con unas dosis de inteligencia. Con Atenea, Odiseo es invencible, sale siempre airoso, siempre triunfa.

 

 

 

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