¿Por qué te gusta España?

¿Por qué le gusta España? Ojala lo supiera, parece decir mi mente….

 

Tarea ardua, pero tengo que rellenar este cuestionario para una chica que está escribiendo su memoria de máster. Pero, ¿por qué me gusta España? Esta misma pregunta me la he hecho yo misma, pero todavía no he encontrado una respuesta adecuada, una respuesta que la pueda utilizar para responder preguntas como la anterior.

 

Una respuesta que pueda englobar los sentimientos que has experimentado, las experiencias que has vivido… Siempre algo falta, algo que no encaja…

¡Jopeta! como dicen mis alumnos, con esa jota que parece el rugido de un león.

 

Lo que falta, lo puedes encontrar sólo cuando decides estar en esta tierra, dejando a un lado todo lo que te han contado, todo lo que has leído tú, en definitiva, todo lo que te han enseñado. Y, sólo cuando estés en España, de repente, te das cuenta porque no puedes encontrar esta maldita respuesta que te pueda librar de estos cuestionarios que tienes que rellenar, con frases que te parecen tan corrientes, tan trilladas, como si hubieran salido de las páginas de Cosmopolitan o de Elle.

 

Llevas más de dos horas dándote vueltas sobre esta pregunta pero todavía no has escrito nada. Nada…

 

Pero ¿cómo que nada?, es que tú Maraki, siempre te complicas la vida… Vayamos por partes, para que puedas rendir así homenaje a tu naturaleza aristotélica:

 

1. Señas de lo “español”

 

Supongo que en este apartado entrarían cosas como: El chocolote es dulce y espeso como aquella taza de chocolate que probaste una mañana de marzo acompañada de Areti y José en una cafetería de Oviedo, que te quemó los labios y decidiste nunca más precipitarte en probarla.

 

O la ruta de tapeo con tu querida AlmaLeonor en Valladolid para que sintieras tú también el ritmo de la vida española, marcada por la necesidad de encontrarse, al atardecer, todas las generaciones confundidas, en los paseos y en los bares de tapas.

 

También inolvidable te será aquella chica cuyo nombre no recuerdas que conociste preguntando por algún buen local para comer en Santiago de Compostela y que amablemente ella no solamente te indicó un lugar sino que te mostró la ciudad con sus valiosos e inexplorados rincones, haciéndote de guía mejor que jamás podrías tú imaginar. Lo único que recuerdas de ella es su lugar de nacimiento que te recordaba el lugar de algún personaje no tan deseado para la historia contemporánea del país… 

 

2. Hedonismo a la española

 

Desde el momento que pisaste España, vayas donde vayas, no puedes dejar de darte cuenta del contagioso entusiasmo de este pueblo. Una despreocupación que no te cansa sino que te relaja.

 

3. Lengua para hablar con Dios

 

Ay, la lengua…Decía Reverte en uno de sus libros que alguien griego dijo “Le contaré algo que se dice en Grecia y que quizá usted ignora, aquí pensamos que cada idioma está hecho para algo: Si quieres hablar de filosofía, aquí está nuestra lengua griega, y no hay otra, por más que se empeñen ingleses y alemanes en meter sus verbos. Pero cuando un español habla … ¡ah, España!, cuando ustedes los españoles hablan, oímos a los ángeles cantar. Su lengua está creada para conversar con Dios. Toda mujer que conoce a un español aspira al matrimonio

 

¡Cuánta razón tiene Reverte! Jamás podrá aquel profesor de Historia en Salamanca que sólo asistías a sus clases sin que esas fueran necesarias, viernes a las nueve de la mañana, sólo para escucharle hablar con un acento que para ti significaba perfección, y armonía. En fin lo ideal.

 

Sobre la úlitma afirmación de Reverte, sin ir más lejos, casi todos tus conocidos tanto aquí como en tu tierra natal, han hecho realidad lo que tú llamas: “alianza hispanohelénica”. Por algo será.

 

Pero todo esto no deja de ser solamente la superficie…

 

Lo que hay dentro no ha encontrado salida en expresarse con palabras. ¡Mejor!, no hay que poner palabras en todo.

 

Te haces pensar en que quizás sea esa increíble diversidad humana o una vitalidad que se siente de forma extraordinaria en esta tierra la respuesta que anhelas tanto.

Quizás  sea el hecho de que no me he sentido nunca aquí “ξένη”(extranjera).

 

Talvez.

 

Pero no: sientes que hay algo por que está por descubrir más aquí.

 

Me imagino la cara de “mis españoles” leyendo este texto.

En boca de muchos de ellos harán su aparición palabras como “siempre los extranjeros tienen una visión mejor que los españoles”, “exageraciones”, “cosas de guiris”.

 

Ya son las dos de la madrugada y mañana tienes que madrugar.

Y aún respuesta no has encontrado.

 

Por más que lo intentes, no encontrarás.

 

Me es realmente tan difícil intentar describirlo en unas pocas líneas.

 

¿Por qué le gusta España? No sé/No contesto.

 

Maraki http://mariaenlatierradelosdioses.blogspot.com/

 

Dedicado a mi amiga AlmaLeonor que se lo había prometido desde hace mucho tiempo.

 

 

 

 

¡Hola!

Muchísimas gracias Maraki. Me ha hecho muchísima ilusión que me enviases tu texto.

Maraki, alma griega, corazón español. Maraki, que ama el Mediterráneo, y como buena griega lo siente como su auténtico hogar.

¿Cómo no va a gustarle España? Desciende de aquellos que saliendo de la Hélade, llegaron a Ampuries, Rhode, Mainaké…

En realidad Maraki, siempre estuvo aquí, en España, sólo que ella no lo sabia.

Bienvenida a ítaca. Siempre.

Besos.AlmaLeonor

 

 

 

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