¡¡FELICES VACACIONES DE SEMANA SANTA!!

¡FELICES VACACIONES DE SEMANA SANTA!

 

El Valle de la Dordoña, comprendido entre Beynac-et-Cazenac y Montfort, contiene, en los poco más de ocho kilómetros en línea recta entre estos dos lugares, tal concentración de enclaves y monumentos de alto valor histórico y cultural, que hay que verlo para creerlo. De vez en cuando, las márgenes del valle de la Dordoña ven interrumpido su suave y humanizado paisaje con la aparición de unos espectaculares acantilados rocosos que se alzan desde el mismo borde del agua. Precisamente en uno de estos espigones calcáreos, rodeado de oscuros bosques de robles, se descubre Beynac-et-Cazenac, el lugar donde se inicia esta ruta. Además de los amplios meandros del río, es fácil distinguir la silueta de la Bastida de Domme  (hay que asomarse al Belvédère de la Barre, privilegiado mirador desde el que se goza de una completa panorámica del valle de la Dordoña) y los atractivos perfiles de los Castillos de Marqueyssac, Fayrac, Castelnaud y Montfort.

En el Castillo Les Milandes, una bella construcción renacentista de estilo italiano, instaló la famosa actriz y cantante Josephine Baker su utópico proyecto infantil «Pueblo del Mundo».

Después sólo queda admirar la belleza La Roque Gageac donde es imprescindible recorrer las estrechas callejuelas, pegadas a la roca repletas de casas color ocre y tejados empinados, que se dirigen hasta la iglesia parroquial y el castillo.

Y para finalizar, un capricho al que pocos viajeros serán capaces de resistirse: Un pequeño crucero en gabarra entre los embarcaderos de La Roque Gageac y Beynac-et-Cazenac. Aunque parezca increíble, desde el centro del río todavía se pueden descubrir nuevos e insólitos matices de los más bellos paisajes de la región.

En el Perigord Noir, Sarlat la Caneda, ciudad de arte e historia, vió la luz en el siglo IX y se construyó alrededor de una abadía benedictana. Muy rápidamente, la ciudad se enriqueció bajo la autoridad directa del Saint-Siège de Roma. En 1962, André Malraux crea la ley sobre los sectores salvaguardados y Sarlat es la “Ciudad Laboratorio” para este proyecto. Durante 25 años, las restauraciones se suceden y hacen renacer la ciudad medieval. Hoy, Sarlat es la primera ciudad de Europa por su número de edificios clasificados al metro cuadrado, sobre 11 hectáreas: 253 inmuebles, 18 monumentos clasificados y 59 monumentos inscribidos. Es una verdadera joya, testigo de las épocas medieval y renacimiento.

En la zona se encuentran también las Cuevas Prehistóricas de Lascaux, situadas cerca del pueblo de Montignac-sur-Vézère en Dordoña, en pleno Perigord Noir, la Cueva de Lascaux es la obra maestra del arte prehistórico. Esta cavidad, de medianas dimensiones para la región, se extiende a lo largo de unos 200 metros y consta de salas más o menos circulares que se alternan con galerías-corredores.

Y por si todo esto no fuese suficiente, tanto en el Valle de la Dordoña como en el Perigord noir, La Gastronomía es la reina. Ya bajo el reinado de Luís XIV era muy frecuente que se sirviesen patés y pavitas con rellenos de trufas cogidas en la región, lo que contribuyó grandemente a su excelente fama gastronómica. Esta característica perdura aún hoy y se encuentra al alcance de todos.

El Foie Gras. Producto surgido de la cría y de la alimentación controlada de ocas y patos, ambos criados al aire libre conforme a las viejas tradiciones regionales. Muy a menudo los animales se nutren con hierba nacida al pie de los nogales. Existe consenso en el sentido de que el foie gras de oca tiene un sabor más dulce y una textura untuosa, mientras que el de pato posee un sabor más pronunciado.

La Nuez. El Périgord Noir, responsable por más de la mitad de la producción de la provincia de la Dordogne, siendo esta última la segunda productora de Francia. Esta fruta deliciosa y nutritiva posee múltiples virtudes dietéticas gracias a los ácidos grasos esenciales, al potasio, al zinc y al cobre, entre otros elementos. Puede consumirse, sea como fruta, sea bajo forma de aceite.
Cabe mencionarse que la nuez del Périgord merece, desde la cosecha de 2002, la Etiqueta de Calidad inherente a la Denominación de Origen Controlada

La Trufa. La trufa de verano (tuber aestivum) se produce de mayo a octubre, en cuanto que la Trufa Negra del Périgord (tuber melanosporum) y la trufa “brumale” (tuber brumale) lo hace entre diciembre y fines de febrero. Harto conocidas son las propiedades gustativas de este hongo, cuyo sabor enriquece con delicadeza foies gras, patés, salsas o tortillas…

La Seta –“Cèpe” o Boleto-. Considerada como uno de los tesoros de nuestros bosques, la seta nace y se desarrolla con una meteorología favorable a fines de verano en estos últimos, especialmente bajo la sombra de los castaños o al pie de los robles. El mercado de Villefranche du Périgord constituye una representativa muestra en la materia.

La Castaña. Durante muchos siglos la castaña fué el principal alimento de los habitantes del Périgord. Pero hoy, como componente muy apreciado por las mesas exigentes y por los paladares educados, se la sirve como aperitivo, como acompañamiento de carnes, o bien como postre.

El Vino. Desde 1996, un pequeño grupo de viticultores rehabilita un vino que fué muy conocido en la región, pero que había sido atacado por la filoxera. El vino tinto de Domme corre nuevamente en las copas, acompañando así con gallardía a la tradicional gastronomía regional.

 

 

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOS VAMOS MAÑANA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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