VIAJE PIRINEOS (5): PIRINEO FRANCÉS Y GAVARNIE

DÍA 03-JULIO-2009 (VIERNES) FRANCIA, ARTIGUES:
 
Estamos en FRANCIA, en el Parc National des Pyrénées www.parc-pyrenees.com, uno de los parques más antiguos (fue declarado en 1967) de los siete Parques Nacionales que tiene Francia. Se compone de 4 Valles en Hautes-Pyrénées y 4 Valles en Béarn. Además, en el entorno pirenaico, Francia cuenta con otras dos Reservas Naturales: El Massif du Pibest-Oulhet, www.rnr-pibeste-saintpe.com ; y La Réserve Naturelle du Néouvielle, accesible desde Barèges, y la primera creada en Francia. En Nóuvielle se encuentran más de 1.250 clases de plantas de flores, pinos de agujas y una bonita vegetación acuática en sus muchos lagos, que pueden recorrerse por sendas y caminos marcados: Lago Orédon (a 2.200 mt. de altitud), lago Bastan, lago Verde, lago de Gourguet, lagos de Estibère, lago de Aumar y lago de Aubert (hay un circuito de dos días que los recorre todos). Todas estas zonas naturales se encuadran en los sitios turísticos de: Pays de Lourdes, Vallée d’Argelès-Gazost, Val d’Azun, Cauterets y Pays du Toy. Comenzamos nuestra aventura pirenaica francesa.
 
Vamos por la carretera D-173 (según el mapa, aunque en el pueblo de Aragnouet pone que la carretera es la D-118). Esto es muy bonito, pese a las nubes bajas. Cogemos la D-929 dirección St.-Lary-Soulan, un precioso pueblo donde paramos unos momentos, para estirar las piernas, y desde donde sale un teleférico hacia un pico que no se divisa. A las 18:39 seguimos de ruta. Vemos el Gazole a 1,11 E. Poco después del pueblo de Arreau, donde empiezan las praderas y pastos, cogemos la D-918 dirección Col D’Aspín, con un 8% de desnivel. A las 19:15 (Km. 913,5) estamos haciendo fotos en la cima del Col D’Aspin, donde hay unos estupendísimos 18º grados de temperatura y nubes bajas que lo cubren casi todo, aunque aún nos dejan ver el paisaje. Seguimos por una carretera impecable que nos lleva por la D-918 hasta St.-Marie-de-Campan (un cartel recuerda la hazaña del ciclista Eugène Christophe, que reparó él mismo la horquilla rota de su bici), donde para seguir por esta misma vía hay que tomar una vuelta hacia la izquierda, adentrándonos en le Valle de Campan, dirección al Col du Tourmalet. Queremos encontrar un Camping para dormir antes de emprender la subida al pico más emblemático del Tour de Francia (por cierto que ya vemos anuncios por las carreteras indicando que el día 12 de Julio la circulación estará reglamentada).
 
Encontramos en el camino varios Camping, pero vemos que son lugares donde abundan las caravanas fijas con toldo y las casas prefabricadas, en medio de un “Site de Vacances”, una especie de campamentos de verano. Al final, como todos son iguales y queremos parar antes del Tourmalet, nos quedamos en el Camping Artigues sin electricidad, dado que no encontramos a nadie en recepción (tuvimos que pagar al día siguiente). Este Camping es como los que hemos venido viendo. Tiene a la entrada un gran albergue juvenil lleno de jóvenes y la mayor parte del Camping (tanto que nos costó encontrar sitio) son emplazamientos fijos de gente que tiene aquí hasta sus macetas y mesas fijas de madera. Los servicios dejan bastante que desear. Estamos a 1.200 mt. de altitud.
 
Dado que no encontramos un sitio con una conexión de electricidad cerca, y que llueve un poco, decidimos que esta noche cenaremos en el “Gite des Cascades”, un restaurante con habitaciones que hemos visto justo enfrente del Camping. Nos gustó el sitio, tiene mucho encanto y una profusa decoración que da al ambiente una sensación como de estar en la acogedora casa de unos amigos. Nos dicen que el menú de esa noche es de sopa y filete con patatas, pero no nos importa. Lo que no sabíamos es que la Cena iba a ser tan estupenda. Además del encanto del sitio y de la amabilidad y simpatía de sus dueños (ella sabía algo de español por haberlo estudiado en la escuela y él descendía de aragoneses de Zaragoza), la cocina era exquisita. La sopa, una especialidad pirenaica llamada Garbure du Pays (nos trajimos un par de botes enormes que encontramos más tarde en un supermercado), estaba buenísima, con enormes trozos de zanahoria, patata, acelgas, alubiones y carne de pato y jamón, bien espesita y servida en una sopera para que nos pusiésemos al gusto (cayeron tres platos para cada uno). El “filete con patatas”, resultó ser a la plancha, un filetón de un dedo de grosor, y muy tierno que se partía casi con el tenedor. El cocinero (¿Jean Michel?) vino a preguntarnos si le queríamos poco o muy hecho. De postre nos pusieron una tarta de coco con nata, que ya casi no podíamos terminar.
 
A las 22:00 horas estamos ya acostándonos. Mañana queremos coronar el Col du Tourmalet y visitar Gavarnie.
 
DÍA 04-JULIO-2009 (SABADO) COL DU TOURMALET Y GAVARNIE:
 
A las 9:00 decidimos ir a desayunar al mismo restaurante, un desayuno que ha estado de acuerdo con la cena y con el ambiente. Nos han puesto encima de una mesa un enorme Termo con Café recién hecho y otro también grande de leche caliente. En una bandeja nos han puesto tres enormes botes (del tamaño de los botes grandes de Nescafé) de mermeladas diferentes, y un bol con azucarillos. Al lado, y para cada uno, un cestillo con diferentes panes, unos pequeñitos recién hechos y rebanadas de pan recién tostado. Ha sido un desayuno estupendo, además de que hemos vuelto a tener una charla con este simpatiquísimo matrimonio de franceses. También nos ha venido a saludar su perrito, un cachorro de tres meses de Bull-dog, precioso y muy juguetón que nos ha hecho un montón de cucamonas mientras esperábamos el desayuno. Nos vamos de aquí con una buenísima sensación. La próxima vez que vengamos por esta zona, pasaremos a verlos, aunque nos tengamos que desviar del camino. Ahora debemos seguir. La temperatura es muy buena, 19º en la Furgo, aunque hay muchas nubes que van y vienen, tan pronto hay sol como llueve un poco.
 
Nos cuentan que hoy hay una vuelta ciclista amateur que llega hasta el Torumalet, así que nos encontraremos mucha gente en la subida, sobre todo ciclistas. Efectivamente vemos muchos, pero lo más sorprendente es que son gente de mucha edad que suben como si fuesen jovenzanos. A cada metro nos admiramos más de la fuerza de voluntad y afición de toda esta gente. El ciclismo, pese al intento de algunos, no ha muerto ni mucho menos, y la prueba está en la cantidad de ciclistas que sigue queriendo coronar puertos míticos como este. ¡¡Viva el ciclismo!!
 
Hasta la Estación de Esquí de La Mongie (la guía de Trotamundos la califica de Bosque de Hormigón) hay unos 6 Km. y seguimos por el ascenso con pendientes de 8,5%, aunque con una carretera en muy buenas condiciones y curvas con subidas tendidas. Al menos para el coche la ruta es cómoda. A las 10:50 (Km. 943,0) paramos en La Mongie, a 1.800 mt. de altitud. Está completamente cubierta de nubes, aunque algunas veces se mueven tan rápido que nos deja ver los picos que la rodean. Desde aquí sale el Teleférico que sube hasta el Pic du Midi de Bigorre (que está a 2.877 mt. de altitud y cuesta 30 E por cierto), pero en un día como hoy no nos atrevemos a cogerlo, porque no se vería nada en la cumbre.
 
El Pic du Midi de Bigorre www.picdumidi.com , es un mirador excepcional desde el que se puede contemplar prácticamente todo el Pirineo. En su cumbre hay un Observatorio Astronómico creado en 1881, que ofrece una visita al museo y al planetario (incluido en el Ticket de subida del Telecabina), además de las consabidas tiendas y restaurantes que hay en todo sitio emblemático en Francia. El Telescopio del Pic du Midi, de dos metros de diámetro, es uno de los más grandes de Francia (lo era en 1993). Hay una carretera que llega hasta arriba, según el mapa (debe ser una pista de tierra), pero hay señales en La Mongie que dicen que la subida es solo a través del teleférico. No nos atrevemos a subir hoy. Preguntamos en Información y nos dicen que el lunes se espera mejor tiempo. Podemos volver. En estos momentos, tan pronto sale el sol y deja ver los picos de alrededor, como en cuestión de segundos las nubes lo cubren todo como una cortina y no se ve nada. El final del teleférico no se ve en ningún momento.
 
En La Mongie buscamos un Supermercado para compara alguna cosa que nos hace falta y damos una vuelta por el lugar, que en realidad no es un pueblo, sino una Estación de Esquí con todos sus servicios, desde inmensos hoteles, hasta tiendas, restaurantes y supermercados (curiosamente no hay farmacias). Cuando estábamos en Información cayó un chaparroncete y mientras esperábamos allí a cubierto (y hacíamos uso de los servicios públicos) vimos salir de entre las nubes una cabra que venía en nuestra dirección. La muy ladina debió de intuir que llevábamos bollos para el desayuno en una de nuestras bolsas (porque rechazaba la otra insistentemente) y no nos dejaba en paz para que le diésemos de comer. Se dejó acariciar y hacer una foto. Pero no sería el único animal suelto que veríamos en La Mongie. Cuando ya nos estábamos marchando vimos venir por la carretera un burro. Cansinamente ascendía por la pendiente y nos paramos para sacarle una foto. Debió de suponer que le daríamos algo de comer, porque en cuanto me vio enfiló directamente hacia mí…
 
Seguimos por la misma D-918 ascendiendo hacia el Col du Tourmalet, a 2115 mt. de altitud, el puerto mítico que tantas veces hemos visto coronar con éxito a Indurain y todos nuestros emblemáticos ciclistas. Llegamos a lo alto con 947,2 Km. y aunque hay muchas nubes, cuando se abren dejan ver el entorno. Efectivamente hay muchos ciclistas que llegan hasta aquí para hacerse una foto en el lugar donde se encuentra un monumento a los ciclistas (“El Gigante del Tourmalet”). También hay un restaurante (no podía ser de otro modo), el Tourmalet, y una tienda de recuerdos (tampoco podía faltar), donde hemos podido sacar unas fotos a las míticas Edelweis, aunque fuese en las macetas que se venden en la tienda.
 
A las 12:30 seguimos nuestro camino, esta vez de bajada, y con más bonanza de tiempo, menos nubes que nos dejan ver un paisaje bellísimo. Estamos atentos a ver si aparecen las marmotas, pero en la tienda nos han dicho que es raro que aparezcan por la pradera con este tiempo, que suelen salir cuando hay más sol. Los únicos animales que vemos, y con profusión, son vacas y ovejas. Las vacas circulan tranquilamente, o aparecen echadas, afortunadamente en los bordes de la carretera, pero un poco más allá nos encontramos todo un rebaño de ovejas en medio del asfalto, incluso algunas echadas en él. Tengo que salir de la Furgo para hacerlas mover, cosa que hacen todas, menos un carnero mal encarado que únicamente se limitó a levantar su cabeza con aire desafiante. Volví a la Furgo y tuvimos que esquivarlo. Al final de la bajada del Tourmalet, hay un lugar de parada para autobuses de los que bajan muchos mayores con sus bicis. Es desde este punto desde donde abordan la subida a la cima. También hay un bonito Jardín Botánico del Pirineo jardin.tourmalet@wanadoo.fr, con un recorrido cortito y sencillo ideal para niños. Vemos una carretera adyacente que conduce a un Centro de Interpretación y Museo al final del valle que se abre al pie de la mítica montaña.
 
Al atravesar Barèges vemos un Camping bastante majo, y otro par de ellos con muy buena pinta en Luz-St.-Sauver, donde cogemos la D-921 con dirección a Gavarnie. Luz-St.-Sauver es un pueblo muy grande y muy extendido, unido con Esterre y St.-Sauver-les-Bains, por chalets, lugares de vacaciones y Campings. Tomamos buena nota. Justo al final de este pueblo, empieza la Gave de Garvarnie. Las Gaves son corrientes rápidas de ríos o torrentes que han horadado cañones. Esta se empieza a ver desde la carretera justo en un bonito paraje con un puente que llaman Pont de Napoleón.
 
A las 13:50 (Km. 984,6) aparcamos en el Parking de Gavarnie. Hay nubes, pero se despejan y cubren a cada momento, así que vamos a ver este sito. Nada más llegar nos ponemos a comer algo en la Furgo y enseguida se pone a llover, para escampar al poco rato. Aquí las nubes aparecen y desaparecen como por ensalmo. Al terminar queremos ir a recorrer Gavarnie. Ya desde el Parking se ven buenas vistas. Damos una vuelta por todo este sitio, lleno de hoteles, casas de vacaciones, restaurantes y tiendas, sobre todo tiendas de todo tipo. Caminamos justo hasta donde se inicia el camino hacia el Circo, donde por cierto hay un bar con un Camping. Este recorrido, que se puede hacer en vehículo, tiene restringido su paso entre las 10:00 de la mañana y las 18:00 horas de la tarde, pero fuera de ese horario se puede llegar hasta aquí, hasta el puente que indica el inicio del recorrido a pie (aún vemos pasar algún vehículo, que luego nos encontramos en otro hotel-restaurante que hay justo en el circo). También hay opción de hacer el recorrido a lomos de un burro o una mula, de los que hay un par de puestos aquí.
 
Gavarnie www.gavarnie.com , uno de los parajes más visitados de Francia, se encuentra en el centro de la cadena de los Pirineos. En sus orígenes los Pirineos se constituyeron en tres bandas paralelas: En el centro, una banda de rocas muy duras, esencialmente graníticas; a uno y otro lado, capas de caliza más o menos dura. El conjunto se elevó y plegó, a principios del terciario, cuando se formó la cadena. Torrentes y glaciares se unieron para desgastar las capas calcáreas y esta erosión modificó el paisaje recortando inmensos acantilados abruptos, entrecortados por gradas siempre inclinadas a 30º en una sola dirección, el centro de gravedad del circo, creando así al final un paisaje grandioso.
 
Gavarnie conoció sus días de gloria en la segunda mitad del siglo XIX. Victor Hugo se encaprichó desmesuradamente de ella y viajó allí en 1843 con su querida Juliette. Se expresó así sobre el Circo de Gavarnie: “Una muralla, es prodigiosa. Tiene diez mil pies de alto y de amplitud diez leguas. Acantilado, aluviones, en las profundidades azules. Este alto bulevar sube, altivo, frío, sorprendente. Y de un mar al otro, corta el continente” (las cifras que aporta, naturalmente, no son reales, ya que equivaldrían a un circo de 3 Km. de alto y 40 Km. de ancho). En los años 60 del siglo XX Gavarnie alcanza un récord de afluencia (gracias en parte al centenario de las apariciones de Lourdes, en 1958), aunque luego decae un poco y el paraje conoce cierta degradación en habitaciones y servicios, tráfico mal controlado, señales agresivas o antiestéticas… Actualmente todos estos puntos están ya superados gracias a una campaña de renovación iniciada en los años 90.
 
Por la tarde decidimos que queremos hacer el camino del Circo de Gavarnie, el más famoso de los Circos Pireanicos. Hay nubes, pero confiamos en que nos deje hacerlo. Mal calculo. Justo al llegar al bar del Camping del inicio del camino se pone a llover y tenemos que refugiarnos en él mientras escampa. Nos tomamos un par de Cafés que luego nos sentaron fatal y en cuanto asomó el primer rayo de sol nos pusimos en marcha. El recorrido es precioso y muy fácil, ya que después del puente sigue la pista casi como si estuviese asfaltada. Hay todavía una casa de vacaciones un poco más allá y un par de granjas. Atravesamos una zona de bosques donde hay indicaciones de la flora del lugar y un poco más adelante nos internamos en una pradera toda verde salpicada por el río. En este camino se encuentran bifurcaciones que llevan a otros puntos, como el Alto de Tentes, desde donde se ve el Marboré; o la Brecha de Roland, para cuya ascensión, se necesita cierta preparación física.
 
En esta pradera me doy cuenta de que en lo alto se divisa un animal que se mueve, come y se sacude. No es una vaca, demasiado ligero y con la cabeza en forma de cuña. Es un Ciervo, hembra, y se ve tan bien a simple vista que casi no nos importa habernos venido hasta aquí sin prismáticos. Digo casi, porque lo lamentamos todo el camino. Más allá empieza una zona de subida entre bosques, ya muy cerca del Circo, o al menos eso parece, porque cuando llegamos al final del camino, donde está el Hotel du Cirque et de la Cascade, vemos que aún queda otro trecho largo hasta acercarse al mismo. El Circo de Gavarnie está coronado por diecisiete cimas de más de 3.000 metros, e iluminado por una vertiginosa cascada, de 422 mt. que pasa por ser la más alta de Europa. Por lo visto hay un sendero que puede hacernos llegar a lo alto de la cascada.
 
Un poco más allá hay una pradera con sendas poco definidas, pero donde se ve gente circular por todas partes. Cuando ya parece llegarse al final del Circo, aún queda un trecho largo y eso que no lo parece, pero ha sido un recorrido espectacular, donde hemos podido fotografiar los neveros y las caídas de las Cascadas, cuyo ruido ensordecedor acompaña a todo el que se interna en estos caminos. Hay un dicho por ahí que afirma que la montaña es silencio. Es muy cierto. Pero también es cierto que en esta parte de los Pirineos la montaña no se concibe sin el sonido del agua que circula por todas partes en cascadas, torrenteras, arroyos, ríos y gaves, cada uno con su música particular.
 
Veo como de repente entran nubes por mi derecha. Van tan deprisa que en un par de minutos todo el Circo está cubierto de nubes. Nos dirigimos, con cierta prisa, al Hotel por si acaso empieza a llover de repente. La situación no era dramática, pero a mí, ciertamente, me preocupó por un momento.
 
Iniciamos el camino de bajada, sencillo y sin dificultad, ahora cubiertos por las nubes que nos salvan del calor en el trecho de la ascensión y la pradera. La temperatura es mejor ahora y las vistas, con la luz que proporcionan estas nubes, ofrecen una imagen diferente y más bella. Cerca del puente, ya al final del camino, vemos que una de las granjas que habíamos observado antes, es de caballos y que ahora están ahí pastando. Uno se percata de nuestra presencia y con mucha gracia se acerca a ver si le cae algo. No llevamos nada de comer, así que malamente podemos ofrecerle. No obstante se dejó acariciar y posó salerosamente para un par de fotografías.
 
Al pasar por el Camping decidimos preguntar. Resulta que son 13.00 E por una parcela sin posibilidad de conectar electricidad y sin duchas (son 2.00 E en una ficha aparte). Después de la experiencia nefasta del café que tomamos y los precios que nos dicen, decidimos que no nos quedaremos aquí a dormir, como habíamos pensado en un principio, así que una vez en la Furgo nos dirigimos al área para ACs que hemos visto indicada en el Parking y que queda más arriba. Subimos y subimos y llegamos hasta un punto totalmente indefinido donde ya hay varias ACs y Campers paradas. Digo un punto indefinido porque desde este momento en el que llegamos, a las 20:12 (Km. 986,4) hasta que salimos por la mañana, las nubes estaban tan bajas que no se veía más allá de 50 mt. de cada paso. En todo caso, el sitio de parada está cubierto con el Ticket del Parking, algo que un empleado municipal se encarga de vigilar por la mañana. Nos encontramos aquí con un simpático matrimonio de leridanos, con los que charlamos un rato mientras se disponían a cenar.
 
La temperatura es buena, pese a lo cubierto que está todo, y vemos más caballos. Hay una fuente de agua con un caño aparte para poder fregar cacharros y tres desaguaderos de aguas negras para ACs, así como varios contenedores de basura. Un área completa, vamos. Alrededor de las 23:00 horas estábamos ya acostados.
 
Mañana recorreremos el Cirque du Troumouse y la ciudad de Luz-St.-Sauver.
 
…/…
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