VIAJE PIRINEOS (6): CIRQUE DU TROUMOUSE Y LUZ ST.SAUVER

DÍA 05-JULIO-2009 (DOMINGO) CIRCO DE TROUMOUSE Y LUZ ST. SAUVER:

A las 09:11, con todo recogido, dejamos el área de ACs de Gavarnie. Hay 17º de temperatura y seguimos metidos en una nube, aunque en Gavarnie no se nota tanto. A las 10:15 volvemos a coger la D-921 hasta Gedré (donde se encuentra el Museo de Millaris sobre el descubrimiento de Gavarnie), para luego bajar al Cirque du Troumouse, que junto con el Cirque d’Estaubé (accesible solo a pie), son menos conocidos pero no por ello menos impresionantes. Tanto el Circo de Troumouse, como el de Gavarnie y el de Estaubé, forman parte del conjunto que, junto con los Pirineos españoles, fueron declarados por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. Hay 16º, pero se está bien en la calle con una chaquetita, que incluso a veces estorba. Cogemos la D-922 hacia el Circo y volvemos a subir hacia las nubes, aunque por una buena carretera y con vistas espectaculares. Hay una caseta de Peaje justo al empezar la subida (entre las 9:00 y las 18:00 horas). Desde luego merece la pena pagarlo, porque según pone en el folleto que nos dan, con esa tasa “el municipio se encarga del buen estado de la carretera del Circo de Troumouse, para que así millares de amantes de la naturaleza puedan acudir a este sitio tan excepcional”. Pues es cierto en todos lo sentidos: La carretera está estupenda y el sitio es excepcional.

El circuito se inicia en la aldea de Héas (donde está el Peaje), situada a 1.500 mt. de altitud, que fue siempre la aldea más alejada de los Altos Pirineos, y es objeto de una peregrinación anual a su capilla durante la Fiesta del Rosario que data del siglo XVIII. La carretera de pago asciende hasta el Auberge du Maillet, otro Bar-Restaurante en medio de un paisaje idílico y con una decoración personalísima. Está situado a 1.837 mt. de altitud, en un paraje donde es posible encontrar desde Marmotas hasta Lagópodos (la Perdiz Alpina, que junto con el Urogallo y el Oso, fueron los únicos animales emblemáticos que no hemos conseguido ver en los Pirineos). Llegamos a las 10:54 (Km. 1006,6) y de momento nos paramos solo para ver un poco los alrededores, porque queremos llegar hasta arriba del todo cuanto antes (ahora hay buenas vistas, por aquello de que se echan las nubes enseguida). A las 11:09 (Km.1009,8) llegamos a lo alto y paramos en el Parking del Cirque du Troumouse ¡¡Es enorme!!.

El Circo de Troumouse apreció cuando los glaciares excavaron las capas calcáreas y desnudaron el zócalo granítico, formando así un enorme anfiteatro, que según dice la publicidad, podría dar cabida hasta 3 millones de espectadores. Los paisajes de Troumouse son pastorales y las rutas amables, pobladas por Marmotas y Gamuzas (Isardos en Francia, pero en España se llaman Sarrios, no Gamuzas). El Circo está formado por el Col de la Séde (de 3.133 mt.) a la izquierda; el Pic de Troumouse (3.085 mt.), el Pic  de Serre-Moureène (3.090 mt.), el Pic de la Munia (3.133 mt.) y el Pène Blanque (2.905 mt.) en el centro; y el Cheval Rouge y el Port de la Canou (2.686 mt.) a la izquierda. Todos ellos al final de una inmensa e interminable pradera de onduladas y pequeñas colinas, riachuelos procedentes de las cascadas, e infinidad de sendas, que a estas horas ya están siendo transitadas por la gente que hay aquí. ¡¡Y con un tiempo estupendo y despejado!!

Recorremos la pradera, donde encontramos toda clase de flores típicas del Pirineo, incluidos unos preciosos Rododendros Rojos, llegando hasta una antigua casa de pastores que ahora está habilitada como refugio de montañeros (tiene colchones, mesa, platos y hasta velas) y por otro lado hasta una colina coronada por una Virgen de Lourdes. Son rutas pequeñas, marcadas con carteles que indican 20 min. hasta cada uno de los lugares. Pero tenemos la suerte de ver algunas de las flores más hermosas del pirineo y ¡¡Marmotas!! Esta vez nos llevamos los prismáticos y tenemos la suerte de verlas corretear por la pradera. Al menos dos hemos visto, y alguna más un poco más tarde que no sabemos si no serían las mismas. Llegamos a poder fotografiar Marmotas con los prismáticos. Cuanto más avanzábamos más lejos parecía acabar la pradera.

Una vez en el Parking, vemos llegar a dos ciclistas españoles que nos piden que les hagamos una foto. Les comentamos lo mucho que admiramos a quienes se atreven a hacer puertos como éste en bici, y van y nos dicen, ¡¡que es el segundo que se hacen en el día de hoy!! Son más que valientes, desde luego. Resultó que eran dos hermanos de Madrid, pero uno de ellos vive en Valladolid. ¡¡Que casualidad!! Es la primera vez que nos encontramos a alguien de Valladolid en nuestros viajes.

Después de comer un poco en la Furgo, parece que las nubes arrecian y cae algo de agua. Descansamos un poco dentro y esperamos para ver si se pasa o no. Queremos dar otro paseo por la pradera. A las 13:00 llueve un poco más, pero después escampa y se queda entre sol y sombra. Dudamos un poco, pero al final nos decidimos a realizar al menos un tramo de otra senda. Son sendas muy fáciles de seguir, bien marcadas y por la pradera, pisando hierba en muchas ocasiones y atravesando los riachuelos por las piedras en otras. Las ondulaciones de la propia pradera, hace que subamos y bajemos pequeñas pendientes sin importancia. Por todas partes se ven tanto vacas como ovejas pastando (y sus restos son más que evidentes). En un momento del recorrido, en una charca, encontramos una Rana Patilarga Pirenaica. Y poco más allá vemos un Roquero Rojo, un pajarillo al que habíamos oído cantar pero al que no habíamos llegado a ver. Llegamos hasta una estribación de rocas que se veían al final (pero que de final nada, aún queda un buen trecho hasta lo que parece el inicio del Circo) y giramos hacia el otro lado con intención de enlazar la senda con las que habíamos hecho por la mañana y así cubrir toda la pradera. Pero llega un momento en el que el riachuelo es más ancho, hay humedales y se acaba la senda (no se veían señales ni camino), tenemos que volvernos y seguir la senda con la que habíamos iniciado el recorrido, para continuar la vuelta al Parking.

Hay varias sendas más con dificultades variables. Una llega hasta el Lac des Aires, y al parecer no es muy difícil. Desde el lago, sale otro camino, el Vallon de Touyères, que, cruzándolo por la orilla derecha, regresa a Héas, desde aquí sigue por el lado este del circo y luego regresa al valle. El camino del Port de la Canaou, a 2.686 mt., es más difícil. Se trata de un punto de paso hacia España, utilizado antiguamente por pastores y peregrinos, además de por contrabandistas y fugitivos. Ascender al Pico de la Munia, el pico más alto del Circo, requiere ya la participación de un guía de montaña.

A las 15:15 estamos ya en la Furgo. Decidimos que es hora de irse pues las nubes ya están cubriendo prácticamente todo el Circo y no se ve casi nada. Me da pena la cantidad de gente que sigue llegando y que se va a perder el espectáculo de este lugar. Pero el tiempo es tan cambiante, que a buen seguro, antes de regresar podrán verlo. En la bajada, desde la carretera hay un momento en el que me pareció ver una Marmota en la curva siguiente. Nos paramos y efectivamente vemos no sólo una Marmota, sino tres. Una de ellas, al verse descubierta sale corriendo y llega a atravesar la carretera delante de nosotros. Conseguimos sacar una buena foto de una gorda Marmota sentada encima de una roca.

A las 15:30 paramos de nuevo en el Aubergue du Maillet. Aquí las nubes están altas y el paisaje es espectacular, queremos disfrutarlo un poco más, ya que a la subida no lo hicimos. Caminamos un poco, primero hasta un puente desde el que se divisan varias cascadas y luego un poco más allá donde encontramos un Champiñón más grande que los prismáticos. Nos sentamos un momento en la terraza del Bar, porque hace buenísimo. El ambiente, como dije antes, es encantador, tiene la terraza decorada con piedras y utensilios de madera, muy bonita. El señor, que no habla español, intenta iniciar una conversación con nosotros a propósito de las Marmotas y le enseñamos las fotos que hemos sacado de ellas. Luego vino con un álbum de fotos del lugar, preciosas todas (aunque nosotros hemos conseguido algunas tan buenas o más que esas), excepto la de las Marmotas, que son mejores las nuestras.

A la bajada del Cirque du Troumose, vemos aún la cantidad de sendas que parten desde distintos puntos de la carretera, aunque algunas parecen de cierta dificultad, según vemos, y de larga duración (en el folleto hay alguna de hasta 4 horas de duración). Todas ellas, pese a la dificultad que puedan entrañar, invitan a adentrarse, aunque sea un tramo. Y desde luego mucha gente oye esa llamada, por la cantidad de coches que vemos aparcados cada ciertos tramos y la gente que alcanzamos a ver a veces entre los árboles a considerable altura, o a la vera del río debajo de nosotros.

Siguiendo por la D-921, a las 17:30 estábamos ya atravesando Luz-St.-Sauver, capital del Pays du Toy. El origen de la palabra Toy sigue siendo un misterio, aunque parece que proviene del Gascón y significa “pequeño”. Vamos directos a los Camping tan guapos que habíamos visto justo al otro lado del pueblo, pero al pasar por el centro, nos parece ver un Camping. No puede ser. Lo que hemos atravesado es la plaza del pueblo, donde se veían autobuses, y un parking de coches, incluso un carrusel infantil… Pero damos la vuelta. Queremos comprobarlo. ¡¡Efectivamente!! Allí en medio de la plaza, rodeado de la Estación de Autobuses, la Oficina de Información, varias tiendas y restaurantes, un parking para coches y un carrusel infantil, allí mismo, estaba el Camping Toy. Entramos y nos instalamos a las 17:45 (Km. 1039,9) en uno de los Campings más bonitos que hemos visto en este viaje, muy muy cuidado, y con unos servicios impecables. Las parcelas, desde luego, no podían estar mejor ni ser más grandes, y al final del Camping, discurre el río (Gave, pues corre que se las pela) y se divisa el Castillo de St. Sauver. En el río vemos un par de Mirlos Acuáticos disfrutando de las corrientes. La puerta de entrada al Camping da a la plaza del pueblo. Desde luego no se podía pedir nada mejor.

En Luz-St.-Sauver, se encuentra el Château Sainte Marie, del siglo XIII, visible desde el Camping, cuya visita es libre, aunque se encuentra en semiruina. Otras de las maravillas de esta localidad es el Pont Napoleón, sobre la Gave de Gavarnie, a 70 mt. de altura. Se construyó como recuerdo por el paso de Napoleón-III por la localidad en 1859. Un pequeño tren turístico recorre, en 10 Km., todos los lugares emblemáticos y bellos de Luz-St.-Sauver, incluida una visita a las Thermas y la Iglesia de los Templarios.

Es un poco pronto, pero no queremos buscar otro sitio ni irnos más lejos, pues hemos pensado que ya que mañana es lunes, y según nos dijeron en Información de La Mongie, mejoraría el tiempo, queremos volver al Tourmalet a ver si podemos subir al Pic du Midi. Pero eso será mañana, de momento hoy nos vamos a dar una vuelta por este pueblo, que ofrece un aspecto muy acogedor y entrañable, con multitud de tiendas y hoteles y restaurantes, pero con un aire totalmente familiar. Muy bonito. A las 22:00 ya habíamos terminado de cenar y nos vamos a acostar.

Mañana vuelta al Tourmalet. Además, visita de Lourdes y llegada a Cauterets.

 

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