CARÁCTER

CARÁCTER

Supongo que uno nace con gran parte de los parámetros que definen su carácter, pero la mayor parte de ellos se adquieren después, de eso estoy segura. Son muchas las circunstancias que modelan el carácter de una persona hasta acabar acomodándose y definiendo su personalidad.

Pero también es cierto que hay determinadas profesiones o cargos que imprimen un cierto carácter, o al menos, eso es lo que se espera y lo que nos dice la costumbre o “imaginería popular”.

Esta semana me he llevado un par de decepciones en este sentido.

La primera fue muy evidente: Había visto muchas veces pasar por mi calle a un policía conocido, con uniforme o sin él, rodeado de una cierta “aureola” de autoridad. No era tanto su aspecto, como la profesión que sabía tenía. A un policía se le asigna mentalmente un grado de autoridad que tiene que desprender tanto cuando está trabajando como cuando no, porque el carácter necesario para ejercer esa profesión, no se adquiere cuando se “calza” el uniforme, debe acompañarle siempre. El caso es que a principios de semana me lo vuelvo a encontrar por la calle acompañado de su señora, y lo que vi me dejó un tanto “descolocá”. La señora en cuestión le estaba bronqueando de una manera ostensiblemente exagerada, acompañada de ademanes, gestos y gritos, mientras él caminaba a su lado asintiendo y aceptando sumisamente el broncazo. No digo que no se lo mereciese, no tengo ni idea de porqué le bronqueaba, pero la escena fue demasiado bochornosa.

El segundo caso ocurrió al día siguiente. Hay un matrimonio al que conozco porque sé que ocupan sendos cargos de responsabilidad administrativa en una Institución Pública Tuve que tratarlos en una ocasión en la que mi posición era la de quien “pedía” y la suya (la de él principalmente) la de quien “otorgaba”. Ambos, por su profesión y cargo, gozan de esa “autoridad” para conceder o denegar. Su carácter debe demostrar siempre, pero sobre todo cuando niega (que es la mayoría de las veces), una autoridad y competencia suficientes como para que su decisión sea aceptada. Y muchas veces más que eso, porque por su cargo (y lo he visto) han de enfrentarse incluso a la opinión pública, con lo que su autoridad ha de demostrarse de manera más palpable y evidente, más pública.

Pues me los encontré ese día en la calle, totalmente descuadrados. Iban en compañía de un joven, de unos 16/17 años, al que supuse su hijo. Este chico, por lo que se ve, había provocado que sus padres le bronquearan en plena calle mientras él hacía caso omiso de tal broncazo. En un momento dado el chico tiró algo a una papelera y el padre tuvo que volverse para recogerlo. Entonces se pararon y la bronca fue a mayores, con amplia parafernalia de voces y manos ellos y con gestos despreciativos el chico (no le vi hacer un corte de mangas, pero casi).  Al cabo de un rato en esa tesitura, mientras yo disimulaba como podía frente a un escaparate (tenía que entrar justo en el portal delante del cual estaban discutiendo), se alejaron: los padres delante, airados, el chico detrás con semblante autosuficiente y desafiante, el objeto en la mano del padre.

Me pregunté entonces que clase de autoridad pueden ejercer en sus respectivas profesiones y cargos si en un ambiente privado (o semi, porque ambos casos los presencié en la calle), no son capaces de mantener un mínimo de dominio de la situación. Tanto el uno, como los otros perdieron totalmente los papeles delante de todos cuantos pasaban por delante. Claro que seguramente nadie se preguntó lo mismo que yo, ni nadie pensó en el sentido de autoridad perdida de cada uno. El problema es que yo sabía quienes eran y como se deben defender en sus respectivos oficios. Ver como se comportaban fuera de ellos me pareció totalmente decepcionante.

Esta entrada fue publicada en SENTIMIENTOS. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a CARÁCTER

  1. gilvergg dijo:

    Alma ,yo no veo que lo tu recalcas sea un problema(en parte sí entiendo tu decepción) o algo digno de destacar en el sentido que una persona puede ser ejemplar en su cargo o trabajo y luego por motivos personales ,por algún motivo en concreto y en circunstancias determinadas no serlo tanto. No se conocen todas las circunstancias de lo que has descrito y por tanto yo no me arriesgaría a juagar una actitud de un momento donde se nos escapa la visión total de las circunstancias. Otra cosa es que quieras atrapar un instante y convertiro en momentos de reflexión ,pero serán sólo eso………Una persona que ejerza un cargo de autoridad no implica que tenga que ejerzerlo siempre ;hay un concepto que a mi me gusta reclacar que es el de la autoridad moral que es más válido y que implica una defensa razonada frente a la obligatoria.Abrazoooooooooo.

    Me gusta

  2. AlmaLeonor dijo:

    ¡Hola!Amen!!!.Gilvergg, profunda reflexión. Supongo que quería resaltar eso, el instante. Pero también me refiero a la "autoriad moral". Una persona que no es capaz de comportarse de la misma manera en privado que en público, o que en publico ejerce una profusión de autoridad con mano dura y luego en privado no es capaz de mostrar un mínimo de dominio de la situación y/o tolerancia, pues …. como que no me cuadra. Algo falla.Pero si, supongo que tienes razón… no se conocen todas las circunstancias del hecho.Besos.AlmaLeonor

    Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s