PELÍCULAS DEPORTIVAS (1)

PELÍCULAS DEPORTIVAS (1)

Ahora que han terminado las Olimpiadas de Londres-2012,  es un buen momento para hacer un ejercicio de memoria y recuperar películas en las que el deporte sea el protagonista.  No es una originalidad, como se puede comprobar por Internet (me entero ahora que el diario ABC ha estado sacando durante el mes de Julio una serie de artículos titulados “Deportes en celuloide”), pero es un divertimento reconfortante. Lo que si resulta original es la propuesta de la publicación británica Empire, que se ha planteado la búsqueda dentro del cine, de posibles sedes olímpicas  para los juegos de 2020. Algunos de los emplazamientos candidatos son: Minas Tirith, Hobbiton, Pandora  (el original cartel de la cabecera), Metropolis o la Springfield de los Simpson, que ya ha tratado el tema en varios capítulos. Nada menos que Ochenta años de Romance han mantenido los Oscar y el Deporte. Vuelve a HELICON, la historia del cine según AlmaLeonor.

Sobre las Olimpiadas, quizá la cinta más controvertida jamás filmada es “Olympia” la mega-película (dura cuatro horas) que dirigiera Leni Riefenstahl, sobre las Olimpiadas de Berlín de 1936. Riefenstahl, que dirigió películas por y para los nazis, era una gran cinematógrafa. Su talento no debe menospreciarse, aunque decidiera ponerle al servicio de un ideal fascista.  En esta película se pusieron en práctica avances tecnológicos con las cámaras, tomas distintas desde diferentes ángulos, un estudio detallado de la iluminación, etc., que culminaron en un cuidadísimo montaje final. Según ella, “Olympia” era “el documento intemporal de una gran idea, un himno a la belleza y a la competición”, y con él ganó el primer premio en el Festival del Cine de Venecia de 1938 (unos años antes también había obtenido un premio en el mismo festival por “El Triunfo de la Voluntad”, la película de propaganda nazi por excelencia). Tras la guerra, Leni Riefenstahl fue detenida por americanos y franceses y finalmente recluida en un manicomio alemán para ser sometida a distintos procesos de “desnazificación”. Varios años más tarde (contaba sesenta) viajó por África donde realizó muchas fotografías y filmaciones del pueblo de “Los Nuba”, en el Sudán. Había quedado impresionada de sus atléticos cuerpos.

Pero no era una película con actores, sino un documental. Entonces la primera película de la que cabe hablar ha de ser, por méritos propios “Carros de Fuego” (1981), la  memorable cinta de Hugh Hudson sobre los Juegos Olímpicos de París de 1924, cuya banda sonora, obra maestra de Vangelis, es hoy en día referente en la música de cine. “Cerrando los ojos podemos recordar a aquellos hombres jóvenes, con esperanzas en sus corazones… y alas en sus pies”. Es cierto que la película comete muchos errores en el tema deportivo (Inglaterra no salió muy bien parada en aquellas Olimpiadas, con la pírrica excepción del atletismo), y que se rodó a mayor gloria de los atletas norteamericanos que no participaron en las recientemente finalizadas Olimpiadas de Moscú-80 por el boicot occidental; Es cierto que mantiene un ritmo demasiado lento tras la escena inicial y sobre todo, que acentúa machaconamente una actitud religiosa ante la competición que no tuvo significación alguna en aquellas olimpiadas, ni en las de Moscú (lo que si existía en estas era una manifiesta rivalidad político-cultural)… todo eso es cierto. Pero la película es magnífica y ganó 4 Oscar de la Academia ese año, además de otros premios.

La masacre ocurrida en Munich en las Olimpiadas de 1972, también fue llevada al cine. El 5 de septiembre de 1972, durante la XX edición de los Juegos Olímpicos de verano, un comando de terroristas palestinos denominado Septiembre Negro tomó como rehenes a once de los veinte integrantes del equipo olímpico de Israel. El ataque condujo finalmente a la muerte de los once atletas israelíes, de cinco de los ocho terroristas y de un oficial de la policía alemana. La tragedia sería vista en todo el mundo a través de la televisión. Y años más tarde también en cine. “21 Horas en Munich” (1976) recreó los hechos en un estilo documental y sin estridencias, que hizo que el film pasase bastante desapercibido. Han tenido que transcurrir casi treinta años para que un director se decidiese por volver a revisar aquellos hechos. En el año 2005 se estrenó “Munich” la magna cinta del director judío Steven Spielberg, que también paso prácticamente desconocida en las listas de éxitos, pese a contar con dos actores de relumbrón: Eric Bana y Daniel Craig. Y ninguna de las dos se centras específicamente en lo deportivo.

Pero prácticamente eso es todo lo que hay. Bueno no hay que dejar de mencionar  “Astérix en los Juegos Olímpicos” (2008) un pastiche a mayor gloria de sus protagonistas, rodado en Alicante y Almería y que cuenta con la curiosidad de la participación de Alain Delón. También podemos exceptuar  “La Batalla de Maraton” (1959), en la que un olvidado Steve Reeves recorre la mítica distancia en “pañales”; y una curiosidad morbosa llamada “2076 Olympiad” (1977) una fantasía futurista sobre qué pasaría si las Olimpiadas fuesen patrocinadas por una cadena de televisión erótica (¿?). Salvo eso, hay que revisar deporte por deporte para poder encontrar películas.

Empezando por el ATLETISMO (quizá el más emblemático de los deportes olímpicos), se pueden encontrar algunas interesantes. En este enlace puede verse una lista de películas sobre esta disciplina, , en el que aparecen desde “Marathon Man” (1976), que no es exactamente una película de competiciones, hasta “Forrest Gump” (1994), donde no olvidemos que su protagonista, además de consumado corredor de futbol americano (y en una cruzada en solitario), es el campeón estadounidense de Tenis de Mesa en 1963, siendo recibido por el mismísimo Presidente Kennedy en la Casa Blanca. De las demás, solo mencionar un clásico, “La Soledad del Corredor de Fondo” (1962), de Tony Tichardson. Cuenta la historia de Colin Smith (Tom Courtenay), un joven de clase obrera que vive en un suburbio de Nottingham y que es internado en un centro correccional por robar en una panadería. Debido a sus cualidades de atleta, allí es alentado por el director a entrenarse duramente para una carrera de fondo, pues ha depositado en él las esperanzas de ganar un torneo de colegios. La originalidad de la cinta radica en que está rodada en blanco y negro.

Hay algunas películas que en realidad son  biopic de algunos atletas olímpicos. Es el caso de “Wilma” (1977), sobre la superación de problemas físicos por parte de la velocista estadounidense Wilma Rudolph para ganar tres oros en Roma en 1960; o “Nadia” (1984), sobre la gimnasta rumana Nadia Comaneci, que ganó nueve medallas (cinco de oro) entre Montreal-1976 y Moscú-1980. En el cine norteamericano figuran “The Jesse Owens Story” (1984), sobre la historia del atleta negro que desafío a la Alemania nazi, o “King of the Olympics” (1988) sobre Avery Brundage (pentatlón y decatlón) en Estocolmo-1912, y “Without Limits” (1998), la vida de Steve Prefontaine, especialista en larga distancia, que quedó cuarto en Múnich-1972  y murió en un accidente de coche a la edad de 24 años en 1975, truncando su participación en las Olimpiadas de Montreal del año siguiente.

Pero no solo de atletismo se compite en unas Olimpiadas, ni se hacen películas. Si pensamos en filmes sobre alguna disciplina deportiva nos vendrá a la memoria, casi con toda seguridad, el BOXEO. Y es que sobre este deporte se han filmado una gran cantidad de películas, y otras muchas han incluido alguna escena en la que aparecía un ring y/o boxeadores profesionales (como en “El Hombre Tranquilo”, 1952, con Jonh Wayne). Cuando el boxeo y el cine cruzan guantes ambas pierden, a decir de algún crítico. Veamos si es verdad, o si lo que nos encontramos es en realidad Cine con Gancho.

La primera película que nos puede venir a la mente es, sin duda, “Rocky” (1976), escrita por Sylvester Stallone (se inspiró al ver un combate del entonces llamado Cassius Clay) y dirigida por John G. Avildsen, que marcó un antes y un después en el cine de boxeadores, y que generó varias secuelas (Rocky-II, Rocky-III, Rocky-IV, Rocky-V) durante 30 años: La última de la saga, “Rocky Balboa” se filmó en el año 2006.

En realidad Rocky no dista mucho del resto de los filmes del Hollywood dorado. Se trata de un joven que busca lograr su sueño en el país de las oportunidades. El sueño americano por excelencia. Para ello se necesitaba un muchacho de origen foráneo (italiano en este caso, aunque nacido en el país), y un talento (el boxeo). A esta base se le coloca un adversario  a batir (Carl  Wathers), un amigo fiel (Burt Young, uno de esos secundarios de lujo del cine estadounidense, nunca suficientemente reconocido) y una mujer, en este caso Talia Shire encarnando a Adriana (“¡Adrian, Adrian!” Grita Balboa al conseguir su título, ciego por la hinchazón y la sangre), su abnegada esposa. El concepto de un pobre boxeador que era capaz de llegar hasta lo más alto, luchando contra todos y contra sí mismo. Pero la mezcla manida tuvo un éxito inesperado (ganó tres Oscar y recaudó más de 115 millones de dólares solo en los USA). Y eso que se rodó en tan solo 28 días y con un bajo presupuesto. La plástica del boxeo, habitualmente retratada en blanco y negro, primero y en un deslucido y desabrido color cuando llegó el momento, debido al cliché estereotipado de los “bajos fondos” y el “oscurantismo” de la profesión, adquirió con Rocky todo el color de los focos, los coloridos trajes, los brillantes músculos masculinos, los sinuosos cuerpos femeninos, el lujo, el espectáculo, el sueño a todo color… Y también a todo ritmo, porque uno de los grandes aciertos de esta película, de esta saga de películas, es sin duda, su banda sonora, cuyo tema principal, la canción Gonna Fly Now, compuesta por Bill Conti   suena en nuestros oídos cada vez que pensamos en la película… o cada vez que vemos en una ciudad una larga escalera, porque la banda sonora quedó indisolublemente unida a las calles de Filadelfia y a las escaleras del Museo de Arte de esta ciudad (la estatua de Rocky que se utilizó para la tercera película, sigue hoy colocada al lado de estas escaleras). Aunque yo sigo prefiriendo ese “Ojo del Tigre” de Survivor, que invita a saltar de la silla en cuanto suenan los primeros compases.

Rocky, tuvo unas precuelas de mucha enjundia. Desde el mismísimo Charles Chaplin (“The Champion”, 1916)  o  Alfred Hitchcock (“The Ring”, 1927 donde dos boxeadores compiten por el amor de una mujer  ), el cine se ha ocupado muy a menudo del boxeo (en el blog Mis Carteles de Cine, se puede encontrar una larga y completísima lista). De entre todas ellas hay que destacar “Campeón”, película de la que existen dos versiones, la de King Vidor de 1931 y la de Franco Zeffirelli de 1979. No puedo quedarme con una sola. Las dos son magníficas. Y las dos son lacrimógenas sin remisión, incluso la de Zeffirelli está considerada como la película más triste de la historia del cine. En estas películas, el final no es el triunfo como en “Rocky”, sino la muerte.

En un polo diametralmente opuesto a las mencionadas se encuentra “La Vía Láctea” (The Milky Way, 1936, fonética más acorde con el desarrollo de la historia) con Harold Lloyd, y de la que también existen otras versiones. Se trata también de alcanzar un sueño, pero en este caso el sueño no es el del boxeador humilde, sino de quien quiere encumbrarlo: En una pelea callejera Sullivan (Harold Lloyd), un humilde lechero, derriba de un puñetazo fortuito a un boxeador profesional, entonces su manager contrata a Sullivan para llevarle a lo más alto de la cima del boxeo profesional, con la única intención de frenar el posible escándalo de la “derrota” de su púgil. Aunque Lloyd es un gran genio del humor, a mi me gusta más la que filmó Danny  Kaye en 1946, titulada “El Asombro de Brooklyn”,  un musical que protagonizó junto a Virginia Mayo (su pareja en otros muchos filmes) y Vera Ellen. Un filme muy dulcificado, si, pero aún recuerdo la pelea del gesticulador Kaye al ritmo del  Valls del Danubio Azul…  “tarara ra ra… pun pun, pun pun, tarara ra ra… pun pun, pun pun…” ¡Cómo olvidarlo!

En España se rodó años más tarde una “versión” ibérica titulada “El Tigre de Chamberí” (1957) donde José Luis Ozores interpreta al casual boxeador y Tony Leblanc (inconmensurable como siempre) al avispado “manager” que aprovecha el noqueo al campeón español de boxeo para tratar de sacar tajada. Se da la curiosidad de que Leblanc (que nació en el Museo del Prado, de donde su padre era conserje y tenía vivienda) era un gran aficionado al boxeo (como más de media España en aquellos años por otro lado) y llegó a ser campeón de Castilla de los pesos ligeros “amateur”, así que no le resultaba extraño el mundo del pugilismo.

Y aún existe una versión más, reciente, del 2004, titulada “The Calcium Kid” (¡que desafortunado giro linguistico!), una comedia británica con el afamado Orlando Bloom en el mismo papel del lechero Sullivan, llamado aquí Jimmy Connelly.

Muchos actores han interpretado a boxeadores en alguna ocasión, como Errol Flyn (“Gentleman Jim”, 1942), John Garfield (“Cuerpo y Alma”, 1947), Kirk Douglas (“El Ídolo de Barro”, 1949), Paul Newman (“Marcado por el Odio”, 1956), Anthony Quinn (“Réquiem por un Campeón”, 1962), Stacy Keach (“Fat City”, 1972), Robert de Niro (“Toro Salvaje”, 1980), Mickey Rourke (“Homeboy”, 1988, escrita por el actor), Liam Nelson (“The Big Man”, 1990, en peleas ilegales), Daniel Day-Lewis (“The Boxer”, 1997), Russell Crowe (“Cinderella Man”, 2005)… Hasta Andrés Pajares (“Yo hice a Roque-III”, 1980) y Cantinflas (“Cantinflas Boxeador”, 1940 en su peculiar estilo), protagonizaron una película como boxeadores. Pero también hay películas de boxeo en las que el protagonista principal es más el “manager” que el púgil. Por ejemplo “Más dura será la caída” (1956) en la que Humphrey Bogart interpreta a un periodista sin escrúpulos encargado de encumbrar a un mediocre pero grandón boxeador, aunque para ello tenga que amañar combates. Esta película no trata del deporte en sí, sino del mundo turbio del negocio  corrupto y amañado de los managers que mueven los hilos desde el sillón mientras su pupilo deja la vida en el ring. También Meg Ryan se enfundó en el papel de “manager” en el 2003 con “Contra las Cuerdas”, basada en una historia real.

Million Dolars Baby” (2004) es una película de boxeo excepcional. No solo porque su protagonista sea una mujer, Hilary Swank, que ya es por sí una excepcionalidad. No solo porque su director y protagonista sea uno de los mejores directores y actores de todos los tiempos, Clint Easwood. También porque trata de todos los temas de los que se hablan en las películas de boxeo (los negocios turbios, los entrenadores desencantados, los gimnasios vacíos, los boxeadores noveles llenos de ilusiones, los asaltos, las giras, la fama…) pero con el  trasfondo más doloroso de la vida privada y turbia del entrenador y del propio boxeador. Y en este caso, una boxeadora, a quien Franki Dumm (Easwood) se niega en un principio a entrenar porque va en contra de sus principios. Uno de los grandes aciertos de esta película es el planteamiento de la relación entre entrenador y pupila, casi como una relación padre-hija, dadas las dolorosas ausencias que para ambos supone su falta: Maggie Fitzgerald (Swank) perdió a su padre (y el resto de su familia deja mucho que desear), y Dumm no se habla con su hija. Pero estos son algunos de los giros a los que Easwood nos tiene acostumbrados y por los que le adoramos.

…Continuará.

AlmaLeonor

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6 Replies to “PELÍCULAS DEPORTIVAS (1)”

  1. Sin palabras me ha dejado esta entrada. Cada vez me sorprendes mas, Realmente buena y extensa, vamos que poco me queda por añadir. Quizás mis gustos que se decantan por supuesto por la fabulosa carros de fuego, claro que a mi el cine ingles me gusta bastante y esta es clásica inglesa hasta la médula,

    De las menos conocidas por decirlo de alguna manera me quedo con la soledad del corredor de fondo, brutal versión de una novela que me gusta mucho, pero siendo tan corta tiene merito hacer de ella una película.

    Y de las digamos que con otro aire esa maravilla que también describes…El asombro de Brooklin, muy divertida y con unos números musicales francamente buenos. Claro que Danny Kaye, aunque como actor fuera cortito a mi…me encanta y disfruto con sus añejas películas.

    Como curiosidad, el tigre de chambery, pues también me gusta y me rió con esa caterva de impresentables de humor chusco y facilon, pero totalmente reconocible. Vamos que es una de las películas españolas con la que mas me he reído.

    Y de las antiguas, cualquiera de boxeo, en especial mas dura sera la caída y … Y mas moderna fat ciyty y esa obra increíble llamada toro salvaje. Aunque el boxeo en realidad es un genero por si solo dentro del cine.

    Sin olvidar una fabulosa y probablemente la mejor si hablamos de calidad rodada sobre el béisbol, el orgullo de los yankies. Una obra maestra sin duda y mas cuando ese deporte me importa un carajo
    Y de las mas modernas. Una mala jugada, fabulosa película no demasiado conocida a pesar de ser de Spike Lee. En fin si hay algo que el cine ha tratado con esmero y mimo es el deporte, en especial el americano y hay multitud de películas que tratan el tema…. Y muchas realmente buenas.

    Cuidate y muy buen reportaje, por cierto el cine nazi era bastante bueno y para la epoca muy avanzado. Ya que aunque haya sido silenciado por motivos digamos que políticos, Durante ese régimen en casi todas las artes se dieron obras de calidad exquisita y avances tegnologicos impresionantes para la época.

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    1. ¡Hola!
      ¡¡No te me adelantes Plared!! Sobre béisbol todavía tengo pendiente la entrada… date cuenta de que esta es la primera parte de una serie sobre películas deportivas. Dame tiempo hombre, jajaja
      Y por favor no te metas con “El Tigre de Chamberí”, ver a Ozores y Leblanc, es un lujo que las generaciones actuales deberían saber apreciar.
      Besos.AlmaLeonor

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  2. Tendrías un listado sobre las peliculas y documentales que hay sobre carreras de atletismo ? que fuera solo de carreras,ya sea de fondo,marcha … eso es indiferente,se que será complicado,pero nunca se sabe.Un saludo.

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    1. ¡Hola! David, muchas gracias por pasarte por Helicon.
      Verás, lo mio es una afición sin más. No tengo listados, ni recopilaciones, ni nada por el estilo. Solo lo que voy buscando por varios sitios para hacer las entradas. En esta aparecen algunas películas de carreras que encontré buscando por internet.
      Siento no serte de mucha ayuda.
      Besos.AlmaLeonor

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