EL UNO

EL UNO

Andre Martins de Barros  (20)

El uno no era considerado como un número impar, sino más bien como el origen de todos los números.” (Tobías Dantzig).

Los números imparmente impares son exactamente los números impares compuestos. Por eso el primer número IMPAR es el TRES, y no el UNO. Para ser más exactos todos los números no son otra cosa que la repetición del UNO.

Esta idea provenía de una doctrina oculta vinculada al sacerdocio pagano. El UNO representaba a la divinidad antes del acto creador y por asimilación, a Dios.  El UNO, la unidad, es considerado el principio y fin de todo. Por eso se le solía relacionar con la “amistad” y la “concordia”, como ejemplo de lo que esas cualidades son o deberían ser… indivisibles en su unidad.

Al no considerar el UNO un número, el primero era, por lo tanto, el DOS, la dualidad que permite percibir las cosas por medio de la diferenciación. Para muchos seres humanos de la antigüedad (sobre todo en el gnosticismo) todo se creaba en forma de pares opuestos: luz-oscuridad; sí-no; masculino-femenino. El DOS aparecía como la representación del “matrimonio” y del “sexo”, pero también se ha considerado el número de la “discordia” (si el UNO representaba a Dios, el DOS, la dualidad, representa al Demonio).

Mientras que la unidad primigenia era indiscernible, el DOS está compuesto por la unidad (ya que no puede medirse por otro número distinto al UNO).

De aquí proviene la verdadera razón por la que el número UNO no es considerado un número primo. La definición elemental de número primo es: «Primo es aquel número natural que solamente es divisible por sí mismo y por la unidad». Algunas personas objetan la afirmación de que el UNO no es primo, basándose en que no hay razón lógica que se pueda oponer para negar que el UNO cumple con esa definición.

La razón por la que no la cumple, como se ha explicado, es porque originariamente el número UNO no era considerado un número.

Aunque a posteriori se pudieran agregar otros motivos, el comienzo de todo está en esta concepción mística primitiva de los números, en una tradición quizá ya olvidada y que conviene no descuidar.

Fuente: Wikipedia y Actually Notes

Ilustración: Andre Martins de Barros

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