INVERNAL… AZUL

INVERNAL… AZUL

amillionshadesofwhite550w01Imagen: a Million Shades of White

Noche. Este viento vagabundo lleva
Las alas entumidas
Y heladas. El gran Andes
Yergue al inmenso azul su blanca cima.
La nieve cae en copos,
Sus rosas transparentes cristaliza,
En la ciudad, los delicados hombros
Y gargantas se abrigan;
Ruedan y van los coches,
Suenan alegres pianos, el gas brilla;
Y, si no hay un fogón que le caliente,
El que es pobre tirita.

Yo estoy con mis radiantes ilusiones
Y mis nostalgias íntimas,
Junto a la chimenea
Bien harta de tizones que crepitan.
Y me pongo a pensar:

¡Oh, si estuviese Ella,
la de mis ansias infinitas,
La de mis sueños locos,
Y mis AZULES noches pensativas!

Rubén Darío.

 

Extracto libre del poema INVERNAL, del libro «AZUL…» de Rubén Darío, para conmemorar el Día Azul de enero.
AlmaLeonor

 

 

LOS PUSSYHATS: UN MUNDO DE MUJERES VISIBLES

LOS PUSSYHATS: UN MUNDO DE MUJERES VISIBLES

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ARTÍCULO PUBLICADO HOY EN LA REVISTA DIGITAL ANATOMÍA DE LA HISTORIA. PARA VERLO COMPLETO PINCHAR AQUÍ.

«Hoy vemos en los Estados Unidos recién despertados en la era Trump, cómo las mujeres han encontrado en el acto de tejer una labor altamente patriótica. El Pussyhat Project, puesto en marcha el día de Acción de Gracias por Krista Suh y Jayna Zweiman, dos mujeres de Los Ángeles que nada tienen que ver con la política (la primera es guionista y la segunda arquitecta), junto con la artista Aurora Lady, nació con la intención de «crear un océano de color rosa para la manifestación, ofrecer un mensaje visual que distinguiese a esta protesta» (Noelia Ramírez, El País). Se referían a la manifestación de mujeres contra Donal Trump celebrada en Washington (y en otras ciudades estadounidenses y del mundo) este pasado día 21 de enero de 2017…. Hoy, muchas mujeres en todo el mundo están mostrando su empuje, su voluntad de seguir siendo escuchadas, su decidida negativa a ser tratadas como ciudadanas de segunda y seres humanos de tercera. Y una de esas reivindicaciones ha llegado al corazón de la gran metrópoli occidental, Washington, visibilizándose con un gorro de lana de color rosa y orejas de gato.»

Alma Leonor

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POBLAD LA TIERRA Y SOJUZGARLA

POBLAD LA TIERRA Y SOJUZGARLA

Imagen: Adi Atassi (Syrian Artist)
Imagen: Adi Atassi (Syrian Artist)

¡Ah! si la civilización no es otra cosa que la eterna tentativa del espíritu para domar la materia; si cuando Dios dijo a nuestros primeros padres «poblad la tierra y sojuzgadla» (…Replete terram et subjicite eam… Génesis, cap. I, v. 28), no hizo más que intimar a la humanidad la obligación que tenia de civilizarse y progresar, forzoso es convenir en que la edad presente está correspondiendo de lleno a aquella intimación divina.

 

Pedro Felipe Monlau

“Breves consideraciones sobre el estado de la civilización.”
Revista española de ambos mundos, nº 1, Madrid, 1853.

 

¡TODO ERA AMOR!

¡TODO ERA AMOR!

Imagen: Vsevolod Maksymovych (1913)
Imagen: Vsevolod Maksymovych (1913)

¡Todo era amor… amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche…
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas…
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso…
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor… ¡y nada más que amor!

OLIVERIO GIRONDO 

TRUMP IS THE PRESIDENT

TRUMP IS THE PRESIDENT

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Imagen: Ricardo, para EL MUNDO.

¿Es justa la Historia?

… Por tanto nuestro deber será siempre no admirar el poder en sí, sino sólo a las escasas personas que lo consiguieron de forma honrada y justa. De forma honrada y justa sólo lo consigue realmente el hombre espiritual, el científico, el músico, el poeta, porque lo que ellos dan no se lo han quitado a nadie. El dominio terreno, militar y político de un individuo surge sin excepción de la violencia, de la brutalidad; por lo cual en vez de admirar ciegamente a los vencedores hemos de formularnos siempre la pregunta: ¿por qué medios y a costa de quién triunfa alguien? Porque cuando en lo material, en lo político, surge el gran poder de un individuo, raras veces surge de la nada o de un bien sin dueño, sino que casi siempre es de otros, se les arrebata a los más débiles; casi siempre cada gran aureola tiene sospechosamente un brillo de color sangre.

STEFAN ZWEIG
«EL LEGADO DE EUROPA»

 

EL MUNDO QUE YO NO VIVA

EL MUNDO QUE YO NO VIVA

raquel-bisEl mundo que yo no viva
lo pensé como cosa extraña,
como arca de maravilla.
Ay de mi vida

Allí ¿sonará la lluvia
junto al fuego las noches frías?
¿Tendrá agosto en el río barcas?
Y tú ¿la gentil sonrisa?

¿Brillará en el papel que siembro
la negra flor de la tinta?
Ay de mi vida

¿Será posible que vengan
los amigos y que «Era» digan
«un hombre, y te quiso mucho»
y «Mucho» llorando digas?

Es el mundo que no conozco,
Atlántida sumergida.
Ay de mi vida.

Allí las palmeras echan
esmeraldas. Allí las crías
del delfín esmeraldas pacen.
Allí no hay noche ni día:
cuando ordeñan a los rebaños,
de púrpura el mar se agria,
Ay de mi vida.

Más limpio que agua de oro
es el mundo que yo no viva:
no hay naves de arar espumas
ni arado para las viñas;
el gran árbol le da su fruto
al que el nombre del fruto diga.
Ay de mi vida.

Ese mundo no es el mío:
es el tuyo: el que en tus pupilas
hundido está desde siempre
y no lo alcanza mi vista.
A ese mundo quisiera entrar,
antes que suene la hora
– ay – de mi vida.

Agustín García Calvo

CORRUPTELAS QUE HICIERON HISTORIA (III)

CORRUPTELAS QUE HICIERON HISTORIA (III):

Tercera parte: Los casos desde el franquismo.

Artículo publicado por Alma Leonor López el 4 marzo, 2013 en la Revista Digital Anatomía de la Historia 

El industrial Juan Vilá Reyes
El industrial Juan Vilá y Reyes (1925-2007)

El caso Matesa

El último caso de corrupción del que se ocupa este artículo ocurrió en los últimos años del franquismo, entre finales de los años sesenta y principio de los setenta. El llamado caso Matesa afectó sobre todo a tres ex ministros que fueron procesados en los tribunales, pero también supuso un golpe de efecto importante en un régimen que tocaba a su fin y enfrentaba a dos de las principales facciones del momento: por un lado, quienes de alguna manera eran proclives a una preeminencia del Movimiento Nacional (representados por José Solís y Manuel Fraga); y los llamados tecnócratas, economistas preparados por lo general a la luz del Opus Dei y que pretendían un cierto aperturismo (con López Rodó y Carrero Blanco como baluartes).

Matesa (Maquinaria Textil del Norte de España, SA) fue creada para explotar en España un telar sin lanzadera, llamado IWER, de la patente francesa Ancet-Fayolle, que había adquirido en 1957. Su propietario era Juan Vilá y Reyes, un exitoso y presentado como ejemplarizante empresario catalán.

La empresa había logrado un despegue sin precedentes de gran transcendencia en la imagen que España quería dar en el mercado exterior. Entre 1964 y 1969 obtuvo créditos del Banco de Crédito Industrial (BCI, banco público) por valor de 10.000 millones de pesetas, que suponían un importante montante de negocio para el Banco y que constituían “la deuda de Matesa al crédito oficial, es decir, el dinero que ha recibido como préstamo del pueblo español y no ha devuelto” (ABC, Madrid, 19 de abril de 1975). Obtuvo además un 11% de desgravación fiscal. No nos puede resultar desconocido, pues, el actual “rescate a la Banca”.

Aunque no estaba exento de sospechas, el escándalo salió a la luz de casualidad. La investigación que se puso en marcha reveló que la mayor parte de los telares habían sido vendidos a sus propias filiales en el exterior. El engaño evidenciaba que dos tercios de las exportaciones habían sido falseadas.

La prensa de la época, que experimentaba una cierta apertura con la nueva ley impulsada por el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, se hizo eco del escándalo. Juan Vilá Reyes fue apartado de la dirección de la empresa y encarcelado por orden del Juzgado Especial de Delitos Monetarios (José María Gil-Robles, el histórico dirigente de la CEDA, fue el abogado defensor de Vilá Reyes). Su hermano Fernando y su cuñado Manuel Salvat Dalmau, directivos de la empresa, también fueron encausados.

La dimensión política se agravó cuando la noticia no solo fue recogida por los periódicos críticos con el franquismo (como Informaciones, dirigido en esos momentos por Juan Luis Cebrián), sino también por los afines, como ABC o El Alcázar, que vinculaban el escándalo al Opus Dei y a los ministros económicos, lo que hacía sospechar el manejo político desde la prensa: “¿Cómo se pasó, de un año a otro, a triplicar los créditos oficiales concedidos a Matesa sin sospechar ninguna anormalidad? ¿Por qué Matesa gozaba de tanto predicamento en el Banco de Crédito Industrial?” (El Alcázar, 11 de septiembre de 1935). No se pudo recobrar nada del dinero estafado.

Lo que se dirimía en realidad era una encarnizada disputa política por la sucesión franquista: “El hombre de la calle, espectador mudo y asombrado (…) adivina que, en el fondo, se está ventilando una durísima y nada académica lucha por el poder” (Nuevo Diario). Hasta Carrero Blanco tuvo que salir en defensa del régimen: “En el ‘caso Matesa’ hay que distinguir su vertiente económica y su vertiente política, es decir, entre el hecho del fallido bancario de mayor volumen registrado en España y el de su escandalosa politización mediante una campaña de Prensa que ha lesionado no sólo el crédito exterior de nuestra economía, sino incluso la fama del Régimen al presentarlo como minado por la corrupción…”(Jose Manuel BustamanteEl Mundo, 19 de enero de 2007). La tan traída y actual “imagen de España” en el exterior.

La crisis de Matesa supuso el triunfo del sector del Opus Dei, reforzando el poder de Carrero Blanco y de Laureano López Rodó (ministro comisario del Plan de Desarrollo en el nuevo gabinete) y minando la representatividad del sector del Movimiento, pues tanto Solís como Fraga (fue nombrado embajador en el Reino Unido) salen del gobierno. Se procesó a los exministros Juan José Espinosa San MartínFaustino García-Moncó y Mariano Navarro Rubio y también hubo penas para algunos empleados del Banco de Crédito Industrial acusados de negligencia o cohecho en el desempeño de sus funciones.

Después de realizar la mayor remodelación de un gobierno durante la dictadura, Franco cambia de opinión respecto a los implicados en el caso Matesa y el 1 de octubre de 1971 un decreto de la Jefatura del Estado concede el indulto a diez de los acusados, entre ellos los ex ministros de Hacienda y Comercio y Mariano Navarro Rubio (ex gobernador del Banco de España), quien por cierto en 1965 había intervenido el pequeño Banco de Siero e iniciado un proceso judicial contra sus fundadores acusados de utilizar el Banco como tapadera para la evasión de divisas a Suiza (ahora sí, ya se conocían los Paraísos Fiscales). Fueron por esto último condenados a varios años de cárcel y multas millonarias (además de otros directivos), los fundadores del banco, Ramón Rato Rodríguez y Ramón Rato Figaredo, padre y hermano mayor de Rodrigo Rato… si, el de Bankia.

Juan Vilá y Reyes (1925-2007)
Juan Vilá y Reyes (1925-2007)

Aquel cambio de opinión respecto a la condena de los implicados en el escándalo Matesa pudo deberse a una decidida amenaza que Vilá Reyes expresó a Carrero Blanco mediante una carta por medio de la cual le advertía de que podía hacer públicas otros comportamientos corruptos durante los años 64 a 69.

Como en los actuales casos de corrupción (Caso Nóos, Caso Bárcenas), la clave está en los “papeles” ocultos que se entregan al juez como moneda de cambio para una exculpación.

El propio Vilá Reyes, condenado por dos delitos de estafa, 417 delitos de falsedad en documento mercantil y cuatro de cohecho, a más de 223 años de prisión, fue indultado por el rey Juan Carlos I, ya años después, después de pasar cinco años encarcelado.

 

Después de la Transición

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Otros escándalos económicos de corrupción salpicaron al gobierno del PSOE (caso Roldán, caso Guerra, caso Filesa…) y desde entonces no han cesado de acudir a la palestra nacional. Hoy, con el Partido Popular en el gobierno, temas como Gürtel, Palma Arena, Bárcenas, los ERE andaluces, y las demás corruptelas que afectan a políticos y banqueros, tesoreros y yernos regios, ayuntamientos y comunidades autónomas, etc., etc.

Parecería que no hemos aprendido nada… o que algunos han aprendido demasiado.

AlmaLeonor

1ª Parte: El Valido y sus «Tesoreros».

2ª Parte: Corrupción en el siglo XIX y principios del XX.

3ª Parte: Los Casos desde el franquismo.

 

CORRUPTELAS QUE HICIERON HISTORIA (II)

CORRUPTELAS QUE HICIERON HISTORIA (II):

Segunda parte: Corrupción en el siglo XIX y principios del XX

Artículo publicado por Alma Leonor López el 4 marzo, 2013 en la Revista Digital Anatomía de la Historia 

María Cristina de Borbón-Dos Sicilias por Franz Xaver Winterhalter realizado en París en 1841
María Cristina de Borbón-Dos Sicilias por Franz Xavier Winterhalter realizado en París en 1841.

La corrupción decimonónica.

No quedó muy escarmentada la clase gestora de la cosa pública y, en el siglo XIX, nuestros antepasados encontraron otras fórmulas más acordes con los tiempos para hacer “negocios” lucrativos a costa del erario del Estado.

En 1854 se denuncia en la prensa de toda España el escándalo financiero relacionado con las jugosas concesiones del ferrocarril. Entre los implicados aparece el marqués de Salamanca, ministro en varias ocasiones, y María Cristina de Borbón, la propia madre de la reina Isabel II, quien junto con su marido, Fernando Muñoz, el duque de Riansares, participaron en todo negocio que tuviera lugar en España. Y al parecer formando sociedad todos ellos, además de con otros como el general Narváez, el banquero navarro Nazario Carriquiri y el duque de Retamoso, hermano de Fernando Muñoz:

“Ha existido hasta el célebre 28 de junio una sociedad en comandita para la explotación de todos los agios, de todos los negocios que el país había de pagar con su sangre. Capitaneábala Cristina y su gerente Salamanca, monstruo de inmoralidad; era, como el vulgo suele decir, su testaferro. Presentarse al negocio de los ferrocarriles en la España comercial y abalanzarse a todos la comandita como manada de lobos hambrientos, fue cosa que a nadie admiró, porque no era de admirar verdaderamente”

(La Ilustración, 24 de julio de 1854).

En este caso, el pago por tamañas artes no fue ni la multa pecunia ni el encarcelamiento ni el garrote vil. Se pagó con la caída de la monarquía y el exilio tanto de la reina Isabel II como de su familia y el marqués de Salamanca, que tuvieron que huir a Francia, cuando la Gloriosa se alzó decidida a castigar a todos aquellos que habían esquilmado España en nombre de la Corona y, sobre todo, a avanzar en la senda progresista de las libertades públicas:

“Para escribir con un tanto de filosofía la historia de la revolución de 1854, necesitamos volver los ojos, aunque a la ligera, a las primitivas causas de este acontecimiento. Desde que en 1851 intentó el tristemente célebre Bravo Murillo cambiar el sistema de gobierno que nos regía para poder a mansalva, de acuerdo con Cristina, hacer el magnífico negocio del arreglo de la Deuda, quedó tan minado el edificio político, que era inevitable su ruina”

(La Ilustración, 24 de julio de 1854).

 

El siglo XX: El escándalo del estraperlo

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Durante los años 30 del siglo XX, en medio de un convulso equilibrio político y social, otro escándalo de corrupción vino a enturbiar el tercer gobierno formado por Alejandro Lerroux (del Partido Republicano Radical, en coalición con la CEDA, 1933-1935). Un timador llamado Daniel Strauss provocó una crisis política que agravó todavía más la convulsa situación política de la II República.

El, en principio llamado “Caso Strauss”, se inicia en septiembre de 1935, cuando Daniel Strauss (un judío de origen holandés que se había nacionalizado mexicano) envía una carta al presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, acusándose de haber entregado una serie de dinero a ministros y altos cargos del partido en el gobierno, incluido un familiar del primer ministro (e incluso a directores de periódicos, afirmaba), con el fin de obtener los permisos necesarios para explotar en España un juego de azar, llamado “stra-perlo”, que había inventado junto a su socio, Joachim Perlowitz (o Perlo).

Se trataba de una especie de ruleta mecánica que Strauss calificaba de “juego de sociedad y habilidad” y en el que “no intervenía para nada el azar, sino la vista y la rapidez en el cálculo” (en realidad estaba trucada, razón por la que fueron expulsados de Holanda). Un eufemismo (sustituir azar por habilidad) que le permite sortear la prohibición que existía en España desde la dictadura.

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La prohibición y el cierre de casas de juego en España habían sido consecuencia de una campaña emprendida por Martín de Rosales y Martel, duque de Almodóvar del Valle, en 1922, en medio de acusaciones por parte de los sectores de izquierdas de querer beneficiar a grandes empresarios extranjeros del juego, como el belga Marquet (que ya tenía el Gran Casino de San Sebastián, y gozaba de la amistad de Alfonso XIII), o la Compañía del Escorial, que pretendía instalar también un Gran Casino en Madrid (¿un Eurovegas del siglo XX?). Así, el 31 de octubre de 1924, en medio de grandes protestas (se veía venir un descenso del turismo en la villa) se cerró el Gran Casino de San Sebastián.

Strauss llega a España y contacta con Joan Pich i Pon, subsecretario de Marina, perteneciente al sector catalán del Partido Republicano Radical, y fundador de algunos diarios  barceloneses (La Noche y El Día Gráfico), quien le presenta a Aurelio Lerroux, delegado del Gobierno en la Compañía Telefónica Nacional de España y sobrino de Alejandro Lerroux (le había adoptado al morir su padre, además).

Ambos se mostraron de acuerdo en “facilitar” a Strauss el camino hacia la obtención de los permisos necesarios a cambio de su participación en el negocio. Más tarde se les unirían otros conocidos de Lerroux, como Miguel Galante, militar, y Santiago Vinardell, periodista, además de Joaquín Gasa y Paulino Uzcudun (famoso boxeador), conocidos de Strauss.

A partir de ese momento, cantidades regulares de dinero van a parar a manos de funcionarios y políticos encargados de la gestión de los permisos (como los famosos “sobres” actuales). Incluso contaban con la amistad de Sigfrido Blasco Ibáñez (hijo del novelista y diputado, a quien le prometieron medio millón de pesetas) y la del subsecretario de la Gobernación, Eduardo Benzo, para que intercediesen favorablemente ante el ministro. Pero nunca llegan a obtenerlos.

Frustrado, Strauss vuelve a Holanda y entonces se descubre que era un conocido “sablista” en los ambientes “chic” de Madrid, también se supo, a decir de La Nación, de “un traje que se negó a pagar a un conocido sastre madrileño […] el traje fue llevado al juzgado para someterlo a un peritaje y hasta el día de hoy el sastre no sabe nada ni del traje ni de las pesetas” (los trajes siempre andan en medio de los casos de corrupción).

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Alejandro Lerroux (1864–1949)

Pero Strauss no se amilanó y envió primero una carta a Alejandro Lerroux (de nuevo presidente del Gobierno) reclamándole ser indemnizado por las pérdidas causadas en sus fallidos negocios: “La compensación total solicitada por Strauss ascendía a 83.000 florines, equivalentes a unas 400.000 pesetas […] el chantaje económico rezumaba en el documento desde la primera a la última letra” (Alejandro LerrouxLa pequeña Historia). Ante su silencio, Strauss denunció los hechos al mismísimo Manuel Azaña, enemigo político de Lerroux. Esta confidencia pudo realizarse a través de Indalecio Prieto (dirigente socialista, exiliado en Ostende, entrevistado con Azaña cuando este viajó a la Exposición Internacional de Bruselas) quien orientaría a Strauss sobre la maniobra: “No se buscaba como fin la justicia ni la depuración, sino el escándalo: lo que importaba era producirlo, cuanto más grande mejor”,  afirmó Lerroux. También recayeron sospechas sobre la propia CEDA, interesada en formar gobierno en solitario sin tener que contar con el Partido Radical.

La corruptela sale a la luz y llega a la prensa (primero a El Debate el 26 de octubre y al día siguiente a todos los demás diarios madrileños), obligando a las Cortes a formar una comisión parlamentaria de investigación. El presidente de la República, Alcalá Zamora, recibe la carta de Strauss, hace dimitir a Lerroux, y pone en marcha una denuncia ante la Fiscalía.

Varios cargos públicos serían considerados culpables, como el director general de Seguridad (José Valdivia), el ex ministro de la Gobernación (Rafael Salazar Alonso), Pich y Pon (ahora gobernador general de Cataluña), el diputado Radical por Valencia Sigfrido Blasco, el subsecretario de la Gobernación Eduardo Benzo, además del periodista Vinardell (en esos momentos jefe la Oficina Española de Turismo en París), de Miguel Galante (delegado del Estado en la compañía de ferrocarriles MZA) y Aurelio Lerroux (delegado del Estado en la Compañía Telefónica Nacional de España).

Incluso se llegaron a colar nombres significativos en la denuncia gubernativa, como el del propio Alejandro Lerroux (afirmaba que nunca conoció a Strauss, aunque éste visitara su casa) y el de, curiosamente, Francisco Franco (que se vio en la obligación de escribir al diario El Sol un desmentido sobre su posible implicación, publicado el 28 de octubre). La lista nominativa con varios rivales políticos de Azaña se eliminó del dossier antes de ser entregado a la Fiscalía.

El escándalo hizo dimitir a varios políticos del Partido Radical (también afectado por otro affaire de la época, el caso Tayá, sobre la explotación de la línea marítima entre España y Fernando Poo), ahondó más la diferencia entre la derecha y la izquierda españolas, y afectó a los cimientos mismos de la República, de modo que algunos intelectuales, como Miguel de UnamunoPío BarojaAntonio Machado y otros, salieron en defensa de las esencias republicanas:

“Se ha producido en la política española un escándalo ante el cual la República ha mostrado su eficacia. En tiempo de la monarquía escándalos semejantes se ahogaban, no llegaban a tener oficialmente estado público y hacían las delicias de los que hablan al oído.  Hoy no ha sucedido así. Los órganos del estado se han hecho cargo del asunto, han funcionado normalmente. Las Cortes, con serenidad y diligencia, han pasado el tanto de culpa a los tribunales y han sancionado las faltas de moral públicas en el desempeño de los cargos políticos.”

(La Voz, 30 de octubre de 1935).

AlmaLeonor

…Continuará…

1ª Parte: El Valido y sus «Tesoreros».

2ª Parte: Corrupción en el siglo XIX y principios del XX.

3ª Parte: Los Casos desde el franquismo.

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