ECHELON… LA VIEJA-EL-VISILLO ACTUAL

ECHELON… LA VIEJA-EL-VISILLO ACTUAL

Estoy convencida de que el oficio más viejo del mundo no es la prostitución, sino el espionaje, esa costumbre ancestral de querer saber qué es lo que hace el otro, bien para imitarlo, bien para anticiparse, bien para aguarle la fiesta. A ver si no, como se explica que Dios supiese lo que había hecho Eva con la manzana, o que Caín acertase a saber que los corderos de su hermano Abel eran de más agrado al Señor que sus cereales. Refranes como ese de “cuando las barbas de tu vecino veas cortar…”, implícitamente nos están advirtiendo de que siempre hemos de estar atentos a lo que hace el vecino, el otro, incluso en un momento tan íntimo como es su aseo personal. En España, ese puesto de observación, ejemplarizado en el icono de la “vieja-el-visillo”, ha quedado para siempre fijado como el signo distintivo de una época, aunque parece que vigilar a los demás desde la trastienda, o tras el visillo de la ventana, sigue siendo hoy el método más efectivo para enterarse de todo lo que pasa en una comunidad de vecinos, en un pueblo o en el mundo entero, solo que su nombre actual es ECHELON.

A lo largo de la historia ha quedado claro que mil ojos valen más que uno solo. La monotonía, el actamiento y la autocensura se implementan inmediata y permanentemente en una sociedad “vigilada” por sus propios miembros. Hoy, el Gran Hermano virtual se encarga de esa vigilancia “tras el visillo”, con la Red ECHELON, la mayor red de espionaje a escala mundial, diseñada para captar, cribar y clasificar todo tipo de comunicaciones electrónicas civiles internacionales. Se estima que intercepta cerca de tres millones de comunicaciones al día, tanto por radio como por satélites operados principalmente por compañías estadounidenses. Una red de vigilancia electrónica mundial, denominada eufemísticamente “Control estratégico de las telecomunicaciones”, basada en una serie de grupos de palabras clave que hacen saltar la alarma de los analistas si se utilizan en cualquier comunicación, ya sea pública o privada, de un estado enemigo o aliado. Y todos estamos empezando a cuidarnos mucho de utilizar públicamente ciertos términos hasta en las bromas de pandilla.

El Proyecto ECHELON (también llamado P415 ) fue orquestado y dirigido por una organización de países denominada UKUSA, formada por Reino Unido (UK) y Estados Unidos (USA), a la que se sumaron enseguida Australia y Nueva Zelanda, además de Canadá. O sea, el gran norte (Australia y Nueva incluidos, sí), los países anglosajones, que, ojo al dato, ahora mismo no tienen ningún miembro dentro de la UE, pero son los que dominan la OTAN. Los vigilantes de la playa del mundo mundial, vamos, unos vigilantes hipermusculados e hipersexualizados capitaneados por un David Hasselhoff trasmutado hoy en Donald Trump y una  vetusta Reina de Inglaterra, en el papel de Pamela Anderson.

UKUSA fue creado en 1946 como un Tratado de Seguridad entre países anglosajones, con el fin de establecer un sistema conjunto de espionaje e intercambio de información, según una lista de actividades comunes denominada Sigint. Su fin inicial era el de espiar las comunicaciones de los miembros del Pacto de Varsovia, de China y de todos sus países satélites. Pero se convirtió en la organización con más crecimiento operativo del mundo en las décadas siguientes. ECHELON, un término inglés que significa “escalón” (aunque bien podrían haberlo llamado la vieja-el-visillo), fue creado por UKUSA.

No se sabe la fecha exacta de su puesta en marcha, pero pudo ser en la segunda mitad de la década de los sesenta. Así lo contó el 26 de junio de 1976 Winslow Peck, el seudónimo (se supo más tarde que su nombre real es Perry Fellwock) del oficial de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA), que hizo pública la existencia de la red (después de desertar de su trabajo secreto) en una conferencia pronunciada en Alemania. El gran público solo conoce su existencia desde que en 1988 el periodista británico Duncan Campbell, realizara una serie de artículos sobre el espionaje mundial y descubriera el Programa ECHELON.

Campbell, llegó a estar procesado por revelación de Secretos Oficiales por el asunto Zircon  en 1978un programa espía británico que finalmente fue cancelado, y por el que fueron juzgados Crispin Aubrey, periodista, John Berry, exmilitar, y el propio Campbell, en un juicio que terminó siendo titulado como “juicio ABC” por las iniciales de sus encausados. Finalmente Campbell fue encontrado culpable, pero no se le condenó. Hoy es uno de los mayores expertos en espionaje y seguridad.

En sus investigaciones y artículos, Campbell desveló que todo este armazón espía británico, en colaboración con el FBI estadounidense, estuvo dedicado en sus inicios a investigar, entre otros, a los activistas de los derechos civiles. No se espiaba a Rusia, sino a los propios ciudadanos occidentales, era una red de vigilancia masiva, un Gran Hermano mundial. Campbell encontró igualmente pruebas del espionaje británico a operaciones militares aliadas: Gran Bretaña estaba vigilando las comunicaciones del planeta como una vieja-el-visillo, mientras UKUSA se hacía cargo de una red que se hace llamar también “La Gran Oreja”, la mayor y más extensa red de escuchas de la historia.

El mundo de los espías secretos existe y no es una agencia de agentes 007 (varios libros, películas y series de televisión se hacen eco de la red espía, pero ninguna de James Bond), es ECHELON, el primer sistema automatizado de vigilancia global de masas. El Gran Hermano real, la Gran Oreja virtual.

Una red que sigue existiendo, pero ahora, las posibilidades de las comunicaciones han crecido exponencialmente y su dominio es enorme. Hoy, los satélites espías, controlan comunicaciones establecidas por radio, satélite, microondas, móviles, fibra óptica… Se afirma (todo está rodeado de un gran secretismo, como se podrán imaginar) que el Programa ECHELON podría contar con 120 instalaciones entre estaciones fijas y satélites geoestacionarios, y que con ello pueden llegar a filtrar más del 90% del tráfico de Internet. Por cierto, que una de estas estaciones de escucha y localización geográfica, está situada en la Isla de Guam, amenazada directamente en las últimas semanas por el gobierno de Corea del Norte. En Guam existe una estación naval de ordenadores y telecomunicaciones con 4 antenas (dos de ellas de unos 15 metros), y está controlada por la  Agencia de Inteligencia del Aire (AIA) y la Marina de los EE.UU.

Las antenas de Echelon pueden captar también ondas electromagnéticas y trasmitirlas a un lugar central para su procesamiento. Paralelamente, la Red Carnivore, existe como un software del FBI instalado en los proveedores de acceso a Internet, pero que, según parece, solo se activa con una orden Judicial, o eso dicen.

Con todo ello, tal vez, hasta podríamos inferir que la existencia de estas organizaciones de espionaje, desde una fecha tan temprana como la segunda mitad de los años sesenta (si no es, posiblemente, anterior), fue el origen y motivo del impulso definitivo de la investigación en redes y sistemas de comunicaciones y no al revés. Sería demencial pensar que esto ha sido así… ¿no creen?

 

Algo debe tener al NSA que varios de sus técnicos se quieren marchar. También lo hizo Edward Snowden, desde el año 2013 el prófugo más buscado por los EE.UU. y no por cometer múltiples asesinatos, no… sino por decir lo que sabe, que debe ser mucho. Snowden confirmó la existencia de la Agencia de espionaje ECHELON, afirmando que existe desde al menos 1966, cuando se denomina “Programa Frosting”. Este programa se dividió enseguida en dos oficinas, Transient, dedicada a vigilar a la Unión Soviética y Echelón, orientada al espionaje de satélites de comunicaciones del resto de países del mundo. Snowden afirma que estas dos oficinas finalmente se unieron en una sola red de espionaje mundial, con el nombre clave de Programa FORNSAT. La red es tan extensa y compleja que resultaría imposible describirla en pocas líneas. Pueden saber más de La Gran Oreja, en este enlace.

Para Snowden, esta red es un atentado total y absoluto a los más básicos derechos sociales, además de una ruptura clara del estado de derecho, de las leyes internacionales y de la democracia.

 

ECHELON se vinculó al gobierno español de José Mª Aznar, durante su estrecha colaboración interestatal con el Presidente norteamericano G.W.Busch. Algunas de sus acciones pudieron ayudar a la captura de arsenales y activistas de la banda terrorista ETA, pero también pudieron poner en solfa el espionaje industrial europeo (caso Wolkswagen-General Motors, durante su primer mandato entre 1996-2000). Es curioso que este periodo coincida con el compromiso Aznar en la Cumbre de las Azores que posibilitaron la Invasión de Irak (marzo de 2003). Pero es curioso también que el Parlamento Europeo, uno de cuyos miembros fue el Reino Unido hasta su reciente Brexit, no impulsase una investigación sobre la red ECHELON hasta julio del año 2000. Fue a causa de un informe en el que se acusaba a la red de espionaje de haber favorecido a los países de UKUSA con fines comerciales, en detrimento de otros países de la UE, recordemos que con el Reino Unido como miembro entonces de la UE, además de Canadá y los EEUU, interesados ambos en implantar los Acuerdos de Libre Comercio (TTIP) con la UE a toda costa. Curioso es también, que en el Reino Unido se empezase a movilizar el Brexit casi por las mismas fechas: el Partido de la Independencia del Reino Unido, contrario a la UE, se funda en 1993 y obtiene sus mayores éxitos a partir del fracaso de la política internacional de Tony Blair.

 

Desde el año 2013 la Red ECHELON está en entredicho acusada de interferir en las comunicaciones entre países no anglófonos. Muchas son las organizaciones y asociaciones (por ejemplo, Amnistía Internacional o Human Rights Watch) que se han puesto en marcha para tratar de paliar este asalto a la privacidad y los derechos civiles de las personas y los países, frente a las todopoderosas Agencias de Inteligencia Estatales de los EEUU y gobiernos afines. Según los documentos secretos filtrados por Snowden, las más importantes empresas de telecomunicaciones, tecnología y de Internet colaboran con la NSA de manera voluntaria o a cambio de millones de dólares para la cesión masiva de datos de sus clientes, además del acceso a sus servidores. Entre estas empresas se encontrarían:  Apple (la NSA describía a Steve Jobs como el auténtico Gran Hermano, ya que la agencia tiene acceso a sus productos y puede violar su privacidad, y además se burlaba de los compradores del iPhone porque decía que eran culpables de dejarse espiar por comprar ese producto), MicrosoftGoogle, Facebook, Yahoo!, AOL, Verizon, Vodafone, Global Crossing o British Telecommunications, entre otras. Hasta la empresa de  Elon Musk, SpaceX, logró un acuerdo militar para poner en órbita su primer lanzamiento espacial: una carga secreta para la Oficina Nacional de Reconocimiento, dedicada a vigilar terroristas o el desarrollo de armas nucleares por otros países. No es que diga que esté colaborando con ECHELON, pero vamos, que parecería claro que revolotea a su alrededor…

 

Una red de miles de ojos y oídos proporcionados por los propios ciudadanos que utilizan los aparatos móviles con conexión a Internet. Una vieja-el-visillo virtual con dimensiones nunca imaginadas.

Los programas de vigilancia global siguen existiendo y son conocidos. El problema viene cuando ya no se sabe si grupos como Wikileaks, que postulan la libertad de información sobre estos asuntos para que todos los ciudadanos estén informados, son acusados de trabajar para la  actual Rusia, y es calificado como un “servicio de inteligencia hostil apoyado por Rusia”, por el director de la CIA, Mike Pompeo, en declaraciones de este mismo año 2017, después de que se hiciesen públicas las sospechas de amaño de las elecciones presidenciales. Donald Trump habría ganado la Presidencia de los EE.UU., gracias a una campaña comprometedora contra Hillary Clinton, una suerte de “Kompromat”, orquestado por un grupo de hackers llamados The Dukes, y financiados, según el gobierno de los EE.UU., por el presidente ruso, Vladimir Putin, por otro lado, alguien que desprecia la poca cultura y escasa visión política de Trump cada vez que puede. Pero, es que además, no podemos olvidar que Rusia fue el país que acogió como perseguido político a alguien como Edward Snowden, quien llegó a revelar, desde el año 2012, más de 1,7 millones de archivos de inteligencia estadounidense, 58.000 de la inteligencia británica y cerca de 15.000 de la australiana, todos ellos pertenecientes a la red de espionaje FVEY (conocida como “los cinco ojos”), la agencia de inteligencia de la organización UKUSA), y que sigue siendo buscado por los EE.UU., cabeza visible de la ECHELON, la mayor red de espionaje del mundo.

Un lío monumental. No estamos solos, estamos siendo vigilados. Pero lo peor de todo esto, es que somos nosotros quienes nos espiamos a nosotros mismos. Amamos la libertad, pero nos hemos entregado voluntariamente a un Gran Hermano virtual en aras de una supuesta seguridad que nos autocensura. La vieja-el-visillo ha ganado la partida.

AlmaLeonor

 

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