RIMA-XIII

RIMA-XIII

Imagen: Lisa Elley

Tu pupila es azul y cuando ríes
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul y cuando lloras
las trasparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Gustavo Adolfo Becquer 

30 de Agosto de 2018
El Día Azul

LA PEOR CAMPAÑA DE MARKETING DEL MUNDO

LA PEOR CAMPAÑA DE MARKETING DEL MUNDO

Gentes tomando Saloop en platillo. Dibujo de Thomas Rowlandson de 1820. Biblioteca Británica (Wikipedia).

Durante los tiempos de esplendor del Imperio Británico, allá por el siglo XVIII y hasta el XIX, se populariza en la metrópoli una bebida, el Saloop, hecha con una raíz traída directamente de sus posesiones de ultramar, llamada salep, que es un tubérculo de la familia de las orquídeas, muy rico en almidón, del que se extraía una harina que servía para elaborar bebidas y dulces. No hizo mucha falta publicitarlo, pues era barato y se decía que curativo, así que su consumo corrió como la pólvora en la vieja Inglaterra.

Este tubérculo de orquídea salvaje era ya popular en la época romana, donde se conocía con el nombre de Satyrion. Con él se elaboraban bebidas consideradas afrodisíacas, una de ellas llamada, muy propiamente, priapiscus, nombre derivado de Príapo, el semidios griego de falo en perpetua erección, profético, protector de las cosechas, sanador del mal de ojo y muy popular en el Imperio Romano, sobre todo en Pompeya, donde era considerado también dios de la riqueza. Paracelso llegó a decir que la raíz de Satyrion tenía la forma de “las partes masculinas privadas”, por lo que era evidente que su magia debía actuar precisamente allí para “restaurar la virilidad y la pasión de un hombre”.

Vendedor griego de salep. Grabado de Marie-Gabriel-Florent-Auguste Comte de Choiseul-Gouffier (1752-1817), en su obra “Viaje pittoresque de la Grèce” (1822). Wikipedia.

Las orquídeas de donde se extrae la harina de salep son originales de la zona de Asia Menor (de donde procede el mito de Príapo, por cierto), se dice que concretamente de Esmirna, y más tarde es un producto habitual en el Imperio Otomano, en Turquía, Grecia, Albania e Irán, por ejemplo, donde se suele preparar con leche caliente para el invierno y en forma de helado en verano. Su consumo y producción ha aumentado tanto desde entonces que en algunas zonas montañosas (en altitudes entre los 1000 y los 1100 metros es donde se encuentran las variedades de mejor aroma y sabor más fino) del norte de Turquía, las orquídeas salvajes han llegado a desaparecer por la fuerte demanda (se necesitan alrededor de 1000 orquídeas para obtener un kilo de harina de salep). Solo en Turquía se cultivan más de 30 toneladas de tubérculos de 38 especies diferentes (las más comunes son la “Orchis” y la “Ophrys”) al año, destinadas únicamente a la producción de salep, y en el año 2013, se llegaron a recolectar hasta 11 millones de tubérculos de orquídeas de varias subespecies en Irán, solo para ser exportados a Turquía y Grecia.

Vendedor ambulante de salep en Albania. Fotografía de 1907 (Wikipedia).

Inglaterra lo importa desde el siglo XVI y llegó a ser muy popular como una bebida llamada Saloop. Empezó siendo un brebaje más, pero pronto se utiliza como sustitutivo de los caros café y té, sobre todo entre las gentes de menores recursos económicos. Se podía encontrar en casas de bebidas y en puestos callejeros y se tomaba en platillos, algo muy común en los países otomanos y, principalmente, eslavos, donde el café se siguió tomando en platillos hasta el siglo XX, por ejemplo, en Rusia, junto a un samovar donde se preparaba la bebida caliente. La bebida de harina de salep se obtenía añadiendo agua o leche y endulzada con azúcar, canela o flor de naranjo. A partir del siglo XVIII, cuando aumenta el consumo entre las clases populares, la harina de salep se llega a obtener de una variedad británica de orquídea llamada “dogstones” (piedra de perro) que proporcionaba un agradable aroma y espesaba antes el líquido. Más tarde, se incorporan hojas y raíces de un árbol norteamericano conocido como “madera de hinojo” o sassafras. El Saloop se tenía por una bebida estimulante con propiedades curativas, sobre todo gástricas e intestinales e, incluso, como aliviador de la embriaguez.

Vendedora de saloop en Londres. Imagen de 1808 de William H Pyne para “The Costumes of Great Britain” (El mundo de Jane Austen).

Así era descrito por un primerizo consumidor de saloop en la Inglaterra de principios del siglo XIX:

“¡Dioses! ¡Qué desayuno! En vano un cauto escepticismo sugiere que el líquido podría ser algo que mi paladar rechazaría con estremecimiento; quizás; No lo rechacé entonces; y en mi memoria, el sabor está beatificado. Siento que su calidez difusa me está robando el alma. Probé su sabor desacostumbrado y exquisito. El té es genial, el café es mejor; el chocolate, hecho correctamente, es para epicúreos; pero todos estos son simples y sosos en comparación con el salop que se puede tomar en 1826.”
 “Recuerdos untuosos” , The Cornhill Magazine (1863) 

Pero al intentar ir más allá con las propiedades milagrosas del producto, empezó a correr la idea de que también servía como un potente medicamento para tratar enfermedades venéreas como la sífilis, que causaba estragos allá por los inicios del siglo XIX. Una caprichosa y curiosa reinterpretación de sus orígenes afrodisíacos entre los romanos adoradores de Príapo, por cierto. Sin embargo, para cuando los promotores de esa idea quisieron darse cuenta del error, la bebida casi había dejado de ser consumida. La razón es porque la gente consideraba que era una vergüenza beberla en público… todo aquel que lo hacía podía quedar señalado como sifilítico de por vida. Así, el afán por vender más un producto supuestamente curativo, resultó ser la peor campaña de marketing del mundo…

AlmaLeonor_LP

FRASES CON IMÁGENES (LVIII)

FRASES CON IMÁGENES (LVIII)

Imagen propia: Balcón de la Calle Cánovas del Castillo en Valladolid.

 

¿Cómo hemos podido olvidar los viejos mitos que se yerguen en el comienzo de todos los pueblos, los mitos de aquellos dragones que en el instante supremo se transforman en princesas? Quizá todos los dragones de nuestra vida sean princesas que sólo esperan vernos una vez hermosos y valientes. Quizá todo lo horrible, en el fondo, sea sólo una forma de desamparo que solicita nuestra ayuda.
Rainer Maria Rilke

LOS UROS

LOS UROS

Uro (Bos taurus primigenius) Litografía de 1927 (Wikipedia, DP). Ninguna de las imágenes de este artículo está incluida en el libro.

Nuestros antepasados del Pleistoceno llegaron a convivir con uno de los animales más grandes y poderosos de nuestra Prehistoria: los uros (Bos primigenius). El uro es una variedad de toro salvaje, hoy extinto, de casi el doble de peso y altura que cualquier especie de bóvido que pueda existir actualmente.

Cráneo de Uro encontrado en Túnez por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES)

Los primitivos uros machos podían llegar a tener una altura de dos metros y sus astas alcanzaban dimensiones fabulosas. Por ejemplo, el ejemplar hallado recientemente en Cartago (Túnez), el uro más antiguo del mundo, de 700.000 años de antigüedad, cuyos cuernos medían cada uno más de un metro y el animal, en vida, pudo alcanzar un peso de más de 1.000 kilos. Da escalofríos pensar que algunos de estos animales que, hace entre 16.900 y 12.300 años (Pleistoceno Superior) eran cazados por nuestros primeros antepasados en la mismísima comunidad de Madrid, podían llegar tener una cornamenta de más de 70 cm de anchura de punta a punta. Pero así fueron retratados en las cuevas prehistóricas del norte de España, quizá como rito propiciatorio de caza, quizá como representación gráfica y simbólica de los conceptos inmateriales mencionados al principio: la fuerza, la bravura, el poder o la virilidad fecundadora.

Aurochs (Uro) en una pintura en la cueva de Lascaux (Francia).

Con el tiempo, algunos especímenes de bóvidos fueron domesticados y aprovechados como algo más que alimento por los pobladores neolíticos y, así, llegaron a nuestros días las vacas, ovejas, cabras, toros y uros. Pero el uro se extinguió allá por el año 1627, cuando en los bosques de Polonia, en Jaktórow, murió el último conocido tras siglos de ser cazados sistemáticamente por los pobladores germanos, hecho que conocemos bien por La Guerra de las Galias (50/40 a.C.), de Julio César:

XXVIII. La tercera raza es de los que llaman uros, los cuales vienen a ser algo menores que los elefantes; la catadura, el color, la figura de toros, siendo grande su bravura y ligereza. Sea hombre o bestia, en avistando el bulto, se tiran a él. Mátanlos cogiéndolos en hoyos con trampas. Con tal afán se curten los jóvenes, siendo este género de caza su principal ejercicio; los que hubiesen muerto más de éstos, presentando por prueba los cuernos al público, reciben grandes aplausos. Pero no es posible domesticarlos ni amansarlos, aunque los cacen de chiquitos. La grandeza, figura y encaje de sus cuernos se diferencia mucho de los de nuestros bueyes. Recogidos con diligencia, los guarnecen de plata, y les sirven de copas en los más espléndidos banquetes (Libro sexto).

Sin embargo, este fabuloso animal siguió llamando poderosamente la atención, tanto, que incluso en los años treinta del siglo pasado, en Alemania, hubo hasta un intento de recrearlo: el bovino de Heck, el espécimen salido de un proyecto de los alemanes Heinz y Lutz Heck, directores de los zoológicos de Múnich y Berlín respectivamente, para clonar uros.

Comparación del tamaño de un hombre con la reconstrucción de una pareja de uros (arriba) y con una pareja de bovino de Heck (abajo). (Wikipedia CC BY-SA 3.0: DFoidl)

Este intento fallido de recrear una raza bovina que se creía autóctona de Europa central, fue un absoluto fracaso ―calificado en alguna ocasión como «la mayor estafa científica del siglo XX»―, por lo que muchos de aquellos animales acabaron recluidos en la reserva holandesa de Oostvaardersplassen.

Un toro de Heck en la reserva natural de Oostvaardersplassen (Paises Bajos) (Wikipedia, CC BY-SA 3.0: GerardM)

Precisamente, es en los Países Bajos donde aún sigue en marcha el llamado Taurus Project, una colaboración entre entidades ―como la Fundación Ark, Rewilding Europe y la Stichting Taurus holandesa, el principal apoyo del proyecto, una asociación de ecologistas, genetistas, historiadores y ganaderos― y universidades holandesas y norteamericanas, con la pretensión, mediante cruces selectivos ―el proyecto utiliza variedades sayaguesa y pajuna―, de llegar a criar un tipo de toro más parecido al uro (auroch) que al toro de lidia español  que es, según afirmaron en su momento los Heck, el animal que más se le podría asemejar. Pero, en realidad, no es así. Recientes investigaciones genéticas han conseguido determinar que son los antepasados de las modernas razas británicas e irlandesas los que comparten más analogías genéticas con el extinto uro europeo. El Taurus Project, dirigido por el ecologista y escritor Ronal Goderie, y activo desde el año 2008, sigue intentando encontrar el modo de revivirlo, de hecho, dice poder lograrlo en siete o diez años.

AlmaLeonor_LP

Este artículo es una parte de mi libro, disponible en Amazón:
LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE.

 

YOU DON’T OWN ME (NO ME POSEES)

YOU DON’T OWN ME (NO ME POSEES)

Lesley Gore

No eres mi dueño, no soy uno de tus muchos juguetes
No eres mi dueño, no digas que no puedo salir con otros chicos
Y no me digas que hacer
Y no me digas que decir
Y por favor, cuando salga contigo
No me exhibas, por que
No eres mi dueño, no intentes cambiarme de ninguna manera
No eres mi dueño, no me ates porque no me quedaré
Oh, yo no te digo que decir
No te digo que hacer
Así que simplemente déjame ser yo misma
Es todo lo que te pido
Soy joven y me encanta ser joven
Soy libre y me encanta ser libre
Para vivir mi vida de la manera en la que quiero vivirla
Para decir y hacer lo que sea que me de la gana
Y no me digas que hacer
Oh, no me digas que decir
Y por favor, cuando salga contigo
No me exhibas
Yo no te digo que decir
Oh, no te digo que hacer
Así que simplemente déjame ser yo misma
Es todo lo que te pido
Soy joven y me encanta ser joven
Soy libre y me encanta ser libre
Para vivir mi vida de la manera en la que quiero vivirla.

LESLEY GORE (1964)

Lesley Gore (1946-2015), fue una cantante, actriz, compositora y activista feminista neoyorquina, cuyo mayor éxito lo consiguió con tan solo 16 años con el tema It’s My Party, que llegó a alcanzar el puesto número 1 de la Revista Billboard en el año 1963, cuando fue descubierta por Quincy Jones, quien la introdujo en Mercury Records. Sin embargo, a mi me parece sublime su tema You Don’t Own Me (1964), que se convirtió en un himno del movimiento feminista y hoy resulta más actual que nunca. Formó parte de los temas musicales de la película Dirty Dancing (1987) cantada por The Blow Monkeys y ha sido reinterpretada por muchísimos artistas desde entonces.

La primera versión conocida fue la que realizó el contratenor y extravagante cantante alemán Klaus Nomi (1944-1983) en 1981, versión que fue utilizada en algún medio conservador norteamericano (The Rush Limbaugh Show) como parodia para presentar noticias sobre el mundo gay porque la versión original de Gore se incluía por entonces en algunos programas feministas.

En 1996, la canción se hace popular en el cine, gracias a la película El club de las primeras esposas, donde es cantado por el trío protagonista: Bette Midler, Diane Keaton y Goldie Hawn.

La canción original fue incluida en una escena polémica de la segunda temporada de la serie American Horror Story en el año 2011.  En ella, la actriz protagonista, Lily Rabe, que interpreta a una monja, canta el tema dirigiéndose a un crucifijo y vestida únicamente con lencería.

Una nueva versión del tema surge en el año 2016, interpretada esta vez por la cantante australiana Grace junto al rapero G-Eazy, dentro de la banda sonora de la película Escuadrón Suicida (2016, David Ayer). Lesley Gore, que llegó a participara en algún episodio televisivo de la popular serie “Batman”, también compuso parte de la banda sonora del musical cinematográfico Fama (1980, Alan Parker) y se licenció en Literatura Inglesa y Estadounidense.

Confirmó su homosexualidad en el año 2005 a través de un documental televisivo. Declaró entonces que llevaba unida sentimentalmente a Lois Sasson por más de tres décadas. Ese mismo año publicaba su último disco, Ever Since. Lesley falleció el 16 de febrero de 2015 víctima de un cáncer a los 68 años.

AlmaLeonor_LP

SOPLANDO CALAVERAS

SOPLANDO CALAVERAS

Imagen: Paul Jackson

Soplando calaveras xxx
he visto a Dios en el cementerio,
desde una de ellas.
Ya no quedan gusanos ni pellejo -Le comenté.
ni nada que cave túneles… Y Él lo sabe.

Sólo busco alguna moneda olvidada. –Me dijo.
¡Ser humano es tan difícil!
-parecerlo también… aunque haya sido y es
un gran reto/grato recuerdo-
-Añadió de manera sumamente educada.

A mí no me dieron a elegir… -continuó-
Y que sepas, tienes algo que me pertenece…

Lucio Data

NICCOLINO

NICCOLINO

Imagen: La danza de los cupidos (siglo XVI) de Niccolò dell’Abbate (Niccolino)

 

Quien quiera ser pintor con maestría
dé a sus dibujos línea Romana,
con movimiento y sombra Veneciana
y el colorido de la Lombardía.

De Miguel Ángel la terrible hombría,
la natural postura del Tiziano,
como Correggio puro y soberano,
de Rafael la pulcra simetría,

del Tibaldi reparto y decorado,
del Primaticcio docto el inventar,
del Parmigiano el grácil modelar.

Sin tanto estudio el fin será logrado
solamente, imitando el peregrino
arte de nuestro amigo Niccolino.

Agostino Carracci (1557-1602)

Fundador en Bolonia, junto con su hermano Annibale, de la Academia de los Encaminados o Academia Ecléctica de Estudios sobre Pintura, propugnando un estilo opuesto al Manierismo de finales del Renacimiento (un estilo caracterizado por pintar “a la manera de” otro artista reconocido), al que pertenecía Niccolò dell’Abbate (1509-1571) y a quien dirigió estos versos para explicarle el significado de lo “ecléctico” en su forma de entender la pintura, un estilo que encontró gran eco en el ambiente religioso de la Contrarreforma y que terminó por denominarse Clasicismo boloñés.