SAN FANOURIOS

SAN FANOURIOS

Icono de San Phanourios de Angelos Akotantos (segundo cuarto del siglo XV)

El pasado día 27 de agosto, mi amiga Maria, de Grecia, me hizo partícipe de la historia y celebración de un santo del que no tenía ni idea, San Fanourios. Y resulta que es el patrón de los objetos perdidos, objetos que el santo ayuda a encontrar, siempre y cuando se le regale un dulce, una especie de bizcocho llamado Fanuropita (φανουρόπιτα), que hay que llevar el 27 de agosto a bendecir a la iglesia y después se reparte entre amigos y vecinos (en algún sitio he leído que hay que hacérselo comer a siete mujeres casadas una sola vez, para que santo obre el milagro). Si haces esto encontrarás lo que estabas buscando, tanto si es un paraguas (por poner un objeto que se pierde a menudo) como si es una persona a la que hace tiempo que no ves (yo estoy pensando en Maria) y hasta un marido, o esposa, o trabajo, lo que no vendría mal en estos tiempos. Lo del trabajo digo, no lo del marido (o esposa).

San Phanourios (Άγιος Φανούριος, derivado del verbo φανερώνω, que significa “hago aparecer”) no es un santo católico, es un santo mártir reconocido por la Iglesia Ortodoxa griega, cuya festividad se celebra el 27 de agosto como digo, sobre todo en la isla de Rodas, de donde es su santo patrón.

No se sabe mucho de la vida de este santo, apenas que vivió en la época romana y que se reveló contra la idolatría pagana aceptando el cristianismo. Algunos siglos después, en el XIV (según algunas fuentes entre 1355 y 1369 y otras hacia 1500), cuando los musulmanes reconstruyeron las murallas de Rodas, al ir a buscar materiales fuera de las murallas de la ciudad, se encontraron los restos de una ermita con varios iconos muy destruidos, solo uno presentaba buen estado, el de un joven ataviado con ropas militares, sosteniendo una cruz en su mano izquierda, y de nombre San Fanourios. También estaban representados en doce escenas, el martirio que había sufrido:

      1. El Santo frente al magistrado romano, de pie y testificando.
      2. Los soldados romanos golpean al Santo en la cabeza y en la boca.
      3. Fanourios es arrojado al suelo y golpeado con palos.
      4. Fanourios está ahora en la cárcel y está siendo torturado. Aparece totalmente desnudo y los soldados le desgarran la carne con afilados instrumentos metálicos.
      5. Fanourios en la cárcel orando a Dios.
      6. El Santo es llevado nuevamente ante el magistrado romano, reiterándose en su fe.
      7. Los torturadores de Fanourios queman su cuerpo desnudo con antorchas encendidas.
      8. El Santo aparece atado a una prensa que aplasta sus huesos cuando se gira.
      9. Fanourios es arrojado a un pozo para convertirse en presa de las bestias salvajes mientras sus torturadores miran desde arriba. Las bestias se muestran totalmente dóciles con el Santo.
      10. Fanourios es sacado del hoy y lo aplastan bajo una enorme roca, pero no muere.
      11. La escena presenta al Santo frente a un altar, donde los torturadores lo instan a sacrificarse, colocando carbón encendido en sus manos. Fanourios también pasa esta prueba victoriosamente y ve a un diablo en forma de dragón volando en el aire y llorando por su fracaso.
      12. La última escena es el final de su martirio, con Fanourios siendo arrojado a un gran horno de pie sobre un taburete y rodeado de llamas y humo. El Santo ora y es elevado a los cielo.
Agios Fanourios Church (Ciudad de Rodas) - Tripadvisor
Icono de San Fanourios en la Iglesia de Rodas.
Foto de Agios Fanourios Church, La ciudad de Rodas: Άγιος Φανούριος, Ρόδος - Tripadvisor
Interior de la Iglesia de San Fanouios en Rodas.

La iglesia fue reconstruida por el Metropolitano de Rodas (de nombre Nilus) y San Fanourios pasó a ser patrón de la isla. La iglesia sigue existiendo hoy.

Pero la fama de San Fanourios no deriva solamente del relato de sus martirios dibujados en un icono. También hizo varios milagros. Uno de ellos cuenta que cuando Creta estuvo ocupada por pobladores latinos, seguidores del Papa católico (entre 1204-1669) y con su propio arzobispo, prohibieron la ordenación de sacerdotes ortodoxos griegos, y muchos viajaban hasta la isla de Tsirigo (Kethyra) para ser ordenados por un jerarca ortodoxo. Tres de ellos, al regresar a Creta, fueron capturados por piratas hagarenos (musulmanes) siendo llevados a Rodas y vendidos como esclavos a tres personas diferentes. Los tres sacerdotes pidieron a su señor ir a visitar la iglesia de San Fanourios donde rezaron al santo pidiendo su libertad y pronto regreso a casa. Y se obró el milagro.

Iglesia de Agios Fanourios en Creta. Está situada dentro del monasterio de Valsamoneriou, cerca de la aldea de Vorizia en la prefectura de Heraclion (Creta, Grecia).

San Fanourios se apareció a los patronos de los sacerdotes ordenándoles que los liberaran, pero lejos de obedecer, les encadenaron y les torturaron. La noche siguiente San Fanourios se apareció de nuevo ante los esclavistas amenazándoles más duramente. Como no lo hicieron, esa noche perdieron la vista y sus miembros se paralizaron. Entonces sí que decidieron liberar a los sacerdotes, pero a cambio de que les restituyera su salud. Los sacerdotes se marcharon a la iglesia de San Fanorios a agradecer al santo su intervención y también para copiar su icono y llevarlo consigo a Creta. Así fue como los tres sacerdotes recuperaron su libertad mientras los hagarenos recuperaron su salud.

Fanuropita realizada por mi amiga Maria el pasado 27 de agosto.

Pero vayamos a lo de la ofrenda al santo. Es tradicional en Grecia y entre los fieles ortodoxos, realizar un bizcocho el día de San Fanourios, un dulce llamado Fanuropita, que no contiene huevos ni productos lácteos, pero que tiene una particularidad, debe contar con 7, 9, 11 o 13 ingredientes, nunca pares.  Estos son los fundamentales, a combinar como se guste, pero siempre de forma impar:

1- 450 g de harina
2- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
3- 150 g de azúcar
4- 100 g de pasas
5-6-7-8- Dos cucharadas rasas de especias (canela, clavo, sesamo y nuez moscada)
9-10- 200-250 ml de jugo de naranja (jugo de tres naranjas, si es posible, aromatizado con vino dulce griego o brandy)
11- Nueces picadas
12- Una bolsita de levadura
13- Agua

Y la preparación: Remojar las pasas en agua fría hasta que se ablanden, escurrir y secar con papel absorbente, dejar a un lado. En un recipiente, mezclar el aceite con el azúcar y el jugo de naranja (aromatizado con el brandy). Tamizar la harina con las especias y verter en el recipiente mezclando bien. Agregar entonces las nueces y las pasas escurridas. Mezclar todo bien y verter en un molde de 22 cm. aceitado, meter en el horno precalentado y cocinar a 180º durante unos 45 minutos. Pinchar con un palillo y si sale seco es que ya está listo. Espolvorear con azúcar glas por encima.

Y ahora a comer… He pensado que invocar a San Fanourios es una buena idea para la vuelta de HELICON tras las vacaciones de verano. Es una petición al santo para reencontrarme con toda la gente que me suele acompañar en esta aventura… ¡¡Estamos de vuelta!!

AlmaLeonor_LP

 

 

HAN DE VOLVER

HAN DE VOLVER

Imagen: Liliana Comes

Han de volver con su fulgor de estrellas
a mi balcón de soledad oscura
con su color y calidez más pura
los besos dulces a buscar sus huellas.

Han de volver con el amor que aquella
primera vez sobre mi piel de albura
me retalló con la pasión madura
el corazón como la flor más bella.

Han de volver a este rincón pequeño
el tacto tierno que quedó olvidado
y aquellos labios de profundo sueño.

Y volverá con esplendor dorado
el mismo sol con su calor risueño
a iluminar mi cuerpo ya inflamado.

Mari Cruz Aguera (Murcia, 1967).

El día Azul
30 de agosto de 2020