LA NAVIDAD Y SUS ORÍGENES

LA NAVIDAD Y SUS ORÍGENES

Álvaro Anula Pulido y los orígenes de la Navidad.

El periodista y amigo Álvaro Anula Pulido me invitó a participar brevemente en el programa de Onda Cero, ‘Más de Uno Madrid’, en el que él interviene, hablando de las tradiciones de la Navidad y sus orígenes paganos. ¿De dónde viene la tradición de poner el árbol y el acebo? ¿Qué fiestas sagradas anteceden a las comilonas navideñas? ¿Cuál es el origen de Papá Noel? Junto al propio Álvaro, los historiadores Jorge Barroso, Sergio Alejo Gómez y una servidora, ayudamos a ofrecer un poco de luz a esas tradiciones tan arraigadas hoy. Con este reportaje, el periodo navideño se instala en HELICON.

Para escuchar el programa pinchar en este ENLACE del programa (mi participación está en torno al minuto 36) o en este vídeo de Facebook, donde mi participación está en torno al minuto 1:04, pero que os recomiendo escuchar entero, no es muy largo y sí muy interesante.

Como el tiempo en la radio en muy breve, aquí reproduciré los textos completos de los que luego extraje lo que mencioné por la radio. El de EL ÁRBOL DE NAVIDAD tuve que reducirlo muchísimo, y Álvaro aún tuvo que recortar un poquito… El texto de EL ACEBO, es exactamente lo que dije por radio.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD, tal y como le conocemos hoy, tiene un origen reciente, se empieza a popularizar en el siglo XVII en Alemania, en la zona de la Alsacia, hoy francesa, extendiéndose por todo el país hacia el siglo siguiente (Goethe menciona en su obra “Werther” un árbol adornado con golosinas que pudo ver en Leipzig en 1765). En el siglo XIX llega a Inglaterra (el primero que se instala en el Palacio de Buckingham fue con el rey Jorge III y su esposa Carlota que era alemana) pero no llega a popularizarse hasta más tarde, en 1841, cuando la reina Victoria coloca un árbol profusamente adornado en el Palacio de Windsor. Esta costumbre tan aristocrática fue puesta de moda en París por la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, y llega a España en 1870, cuando ya se sabe de un árbol de Navidad colocado en el Palacio de Alcañices, en Madrid. A los EE. UU. llegó con los inmigrantes protestantes y, de vuelta a Europa, ya trajo consigo otras costumbres, como la de poner los regalos navideños en su base.

Pero en realidad la celebración de esta fecha con un árbol adornado tiene un origen mucho más antiguo, un origen relacionado con la fiesta del solsticio de invierno entre los pobladores europeos precristianos como los celtas, que tenían al roble por un árbol sagrado, y al que solían adornar con manzanas y velas. Entonces se quemaba como ofrenda de regeneración y fertilidad y con las cenizas se realizaban todo tipo de ritos tanto en las casas (para que cuidara los hogares en el año entrante) como en los campos y ganado.

Los árboles sagrados existen desde muy antiguo cumpliendo no solo un papel religioso, sino formando también parte intrínseca de la vida social, política, e incluso legislativa, de aquellos pueblos. Entre los paganos del norte de Europa era el Yggdrasil, el árbol del universo, un roble sagrado llamado también el árbol de Thor, o árbol de Odín, que adornaban para celebrar el nacimiento del sol (Frey) en el solsticio de invierno. Cuenta la leyenda que cuando llega el evangelizador cristiano, San Bonifacio (su hagiografía, escrita por el monje Willibaldo), a principios del siglo VIII (en el 723), taló el árbol con un solo golpe de hacha y plantó en su lugar un árbol de hoja perenne, que simbolizaba el eterno amor de Dios. Este árbol pudo ser un abeto o un pino, consumando así el sincretismo religioso practicado por la religión católica en los primeros tiempos, ya que los germanos terminaron por convertirse.


EL ACEBO, que no hay que confundir con el muérdago que tiene sus propias tradiciones en estas fechas, tiene un origen pagano, como el árbol de Navidad. En la tradición celta era un símbolo de feminidad porque permanecía fresco y con frutos incuso en invierno. Para alejar los malos espíritus y atraer la prosperidad a la comunidad, los druidas paganos lo utilizaban en sus rituales del solsticio de invierno: el verde de las hojas simboliza la tierra y el rojo de los frutos el nacimiento.
Los romanos utilizaban adornos de acebo en las fiestas de invierno, las Saturnales, y los galos lo consideraban mágico y elaboraban coronas de ramas de acebo como protección contra los espíritus malignos del invierno. El cristianismo adoptó esta costumbre con la intención de contrarrestar la utilización del muérdago entre los pueblos paganos de Europa, incluyéndolo en los cultos religiosos de la Navidad. Entonces, los frutos rojos pasaron a simbolizar la sangre de Cristo y las hojas verdes y con extremos puntiagudos, la corona de espinas.

AlmaLeonor_LP

2 respuestas para “LA NAVIDAD Y SUS ORÍGENES”

  1. Muy listos los cristianos antiguos, pues para redondear la tocata, se cargaron el solsticio de verano y como les venía a huevo, imposieron el nacimiento de Juan Bautista, 6 meses antes que Jesuquisto. Toma yá.
    Hace tiempo en un centro de Castellón se celebró una fiesta celta y me tocó el honor de representar a un Druida en tres escenas, lo pasé calurosamente bien.

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