GINOIDES: ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE

GINOIDES: ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE

En la anterior entrega, ROBOTS Y CIBORGS DEL CINE CLÁSICO, comenzamos hablando de Robby, el protagonista de Planeta Prohibido (1956, Fred M. Wilcox), quizá, el más emblemático de los robots cinematográficos. Pero hay que decir que el más famoso, recordado y popular es, sin duda alguna, María, el robot femenino de Metrópolis (1927, Fritz Lang), un robot que sorprendió por su sexo en un momento en el que en el cine fantástico no existían las mujeres más que como compañeras del héroe, algo que ha seguido sucediendo de forma habitual, al menos durante mucho tiempo.

La protagonista de la película, María (tanto en su aspecto humano como robótico), estuvo interpretada por la actriz Brigitte Helm, quien tuvo que enfundarse un traje metálico complicadísimo y muy molesto con el que sufrió lo indecible: el traje se calentaba en exceso con los focos del rodaje y se tuvo que hidratar a la pobre Brigitte con un sistema de refrigeración inventado al efecto, que contaba con un depósito de agua que servía a la actriz para beber con una pajita. Con el tiempo, la estética de la película, y en especial la de María y su traje robótico, se hizo tan popular que hoy está considerada como excepcional, atemporal y goza de la consideración de icono de modernidad

Tanto esfuerzo mereció la pena, pues se consiguió una película redonda, fue todo un acontecimiento en su época, uno de los más grandes filmes del expresionismo alemán y el primer filme considerado Memoria del Mundo por la UNESCO. Encumbró a su director, Fritz Lang, a lo más alto del séptimo arte, aunque provocó más de una discusión entre él y Thea von Harbou, su esposa entonces y autora del guion (junto a Lang) y de la novela de 1926 en la que se basaba. Ambos cónyuges discutían a menudo, tanto por sus distintas opiniones artísticas como por sus diferentes inclinaciones políticas, pues Thea simpatizaba con el nacionalsocialismo alemán y quería reflejar algunas de sus ideas en el filme, a lo que Lang, que odiaba todo lo que sonase a nazi, se oponía tajantemente, terminando por provocar la separación de la pareja.

El póster de la imagen de cabecera, creado en 1927 por el artista gráfico alemán Heinz Schulz-Neudamm, fue vendido en el año 2005 a un precio de 690.000 dólares, una cifra récord que no había alcanzado ningún cartel de película hasta el momento. En el año 2012 se anunció que se subastaría con un precio de salida de 850.000 dólares y se vendió finalmente por la cifra, récord de nuevo, de 1,2 millones de dólares (alrededor de 920.00 euros) ¿Quién lo ha comprado? Pues según The Hollywood Reporter, un coleccionista de la costa este de Estados Unidos de nombre Ralph de Luca. ¡Afortunado él!

La acción de Metrópolis se desarrolla en el año 2026, un futuro lejano en la fecha en la que fue rodada (recordemos que fue en 1927, casi cien años de diferencia) pero que hoy nos puede resultar inquietantemente cercana.

Con María comenzamos este recorrido por los ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE, también llamados en la ciencia reciente GINOIDES, una denominación adoptada más recientemente para diferenciar nominalmente a los androides femeninos de los masculinos, aunque hay que decir que la palabra “androide” se populariza a partir de una creación femenina, Hadaly, la protagonista de la novela La Eva Futura (1886) del francés Auguste Villiers de l’Isle-Adam. Y, en todo caso, creo que la palabra correcta debería ser “ginecoide”, el antónimo de androide, que ya tiene su explicación etimológica en el diccionario español: semejante a una mujer.

En fin… empezamos… Y ya que hemos mencionado La Eva futura, la novela de Villiers, vamos a hacerlo con otra EVA (Extraterrestrial Vegetation Evaluator, Evaluador de Vegetación Alienígena), la protagonista femenina de la película WALL-E (2008, Andrew Stanton). EVA no es un robot humanoide, tiene la complexión de un huevo, pero es femenina, de ojos azules (de LED) y, además, brillante, pulida y nuevecita, el contrapunto perfecto del protagonista, WALL-E, un robot bastante ajado y antiguo. La voz de EVA en el filme es de Elissa Knight (en España fue doblada por Mar Bordallo) y Sigourney Weaver presta su voz a la Computadora del Axioma (en España por Beatriz Berciano), también una computadora femenina en el filme.

También se llama así la primera película de robots producida en España, Eva (2011, Kike Maíllo), donde se trata de dar respuesta ética a la idoneidad de hacerle ver a un robot que es un robot… El ingeniero de la película, que se desarrolla en el año 2041 (no está tan lejos, ¿verdad?), trata de conseguir un robot capaz de superar cualquier prueba para detectar si es, o no, un robot. Aparecen distintos ejemplo, desde un gato hasta una arquetípica ginoide (robótica de servicio, dice), que es recepcionista en un edificio público. Muy típico y ¿machista? ¿Se puede aplicar el término machismo cuando hablamos de ginoides? Hay dejo la pregunta…

LAS MUJERES PERFECTAS

Me doy cuenta de que hasta ahora el guion robótico de este artículo puede leerse casi en clave bíblica: he hablado de María y de Eva. Ambas han estado consideradas a lo largo de la historia como la encarnación de la mujer perfecta, y el cine también ha creado sus mujeres perfectas… artificiales.

La mujer perfecta (1949, Bernard Knowles) es una comedia británica en la que un científico crea un robot femenino al que considera la mujer perfecta. Estaba interpretada por Patricia Roc, una mujer que, curiosamente, estaba considerada “la belleza británica arquetípica”, o sea, perfecta. Su vida pública, sin embargo, hubiese escandalizado a todo el puritanismo británico de posguerra, pero ella no permitió que trascendiera más allá de su imagen cinematográfica.

Se sabe, no obstante, que mantuvo varios romances a lo largo de su vida, tanto con hombres (incluyendo a Ronald Reagan, actor y posterior presidente de los EE. UU.) como con mujeres, algo que ella declaraba abiertamente ya entonces. Una mujer explosiva a la que la censura estadounidense, esta vez sí de verdad, exigió nuevas tomas retocando su escote en la película The Wicked Lady (1945). De este filme existe una versión de 1983, dirigida por Michael Winner y protagonizada por Faye Dunaway, en la que Glynis Barber interpreta a Caroline, el papel de Patricia Roc en la versión inglesa.

Pero si de mujeres (robóticas) perfectas se trata, no hay mejor ejemplo que Stepford wives (1975, Bryan Forbes), una película de terror basada en la novela de 1972 del mismo nombre de Ira Levin. La protagonista (Katharine Ross) es una mujer que se ha trasladado junto a su esposo a la ciudad de Stepford y descubre que las esposas de sus vecinos son todas ellas robots complacientes. Existe un remake, The Stepford Wives (2004, Frank Oz), con Nicole Kidman como protagonista, donde el terror se sustituyó por la comedia.

Este tipo de ginoides, mujeres perfectas como esposas sumisas, complacientes y hacendosas trabajadoras del hogar, puede recordarnos a lo que cuenta la mitología griega del dios Hefesto, el herrero lisiado y cojo, pero esposo de la bella Afrodita, que fabricó dos mujeres metálicas, de oro (las Kourai Khryseai o “doncellas doradas”), con movimiento propio, que le servían de “ayudantes”, aunque por las características del dios, más bien habría que decir esclavas, como las esposas de Stepford.

Pero una curiosa interpretación de estas “doncellas doradas” podemos encontrarla en las famosas fembots de Austin Powers: International Man of Mystery (1997, Jay Roach), las rubias (doradas) y seductoras ginoides femeninas que disparaban con sus pechos (¿quién no recuerda a Afrodita X, la compañera de Mazinger Z y su “pechos fuera”?). De hecho, la palabra fembot también es un término que se utiliza, incluso antes que el de ginoide, para hablar de un robot antropomorfo de aspecto femenino. Las fembots de Austin Powers fueron: Cheryl Bartel, Cindy Margolis, Donna W. Scott, Barbara Moore y Cynthia Lamontagne.

Los robots de la película Los sustitutos (2009, Jonathan Mostow), la adaptación de un comic que está ambientada en un futurista 2017 (cada vez se veía más cerca el futuro, ¿no?), van más allá de la perfección… Son capaces de absorber las funciones vitales de sus sustituidos, convirtiéndose en perfeccionistas imágenes de sí mismos capaces de satisfacer todas sus necesidades y caprichos. La protagonista, una Rosamund Pike inconmensurable, se abandona en estos sustitutos cibernéticos para huir de una gran pena. ¿La perfección es la ausencia de dolor?

GINOIDES Y SEXUALIDAD

La mayoría de las veces, la búsqueda de una mujer perfecta se refiere a una perfección sexual y el cine de robots se ha encargado de “fabricar” perfectas ginoides sexuales. También la televisión, de hecho fue pionera en este tipo de interpretación robótico-femenina. Por ejemplo, en los años sesenta, una serie de TV, My Living Doll (1964-65, Ezra Stone), dio a conocer a la perfecta y muy sexi mujer robótica humanoide, una mujer llamada Rhoda Miller (en realidad: proyecto AAF709), interpretada por la siempre magnífica Julie Newmar. “Mi muñeca viviente no es un robot“, dice el protagonista. Tampoco es una muñeca, digo yo…

El cine recogió el testigo con una mujer robot con apariencia totalmente humana y muy sexi, cuyo nombre da título a la película Galaxina (1980, William Sachs). En esta película, además de sexi y voluptuosa, la androide Galaxina es muy inteligente y logra reprogramarse a sí misma para ser más humana. Estuvo protagonizada la Playmate del año 1980 Dorothy Stratten, quien, tristemente, fue asesinada por su marido poco después del estreno.

Una curiosa película de ciencia ficción ambientada en un mundo postapocaliptico situado en el año 2017 (otra vez… ¡qué cosas!), Cherry 2000 (1987, Steve De Jarnatt), presenta una sociedad donde el sexo se concibe como una obligación rutinaria (¡¡qué cosas!!), pero los humanos, siempre avispados para estas lides, fabrican unos robots femeninos, dispuestos a, digamos, saltarse esa versión rutinaria del sexo. Como todos los filmes acaban siendo un “chico encuentra chica”, el protagonista se siente muy unido a su bella ginoide sexual (interpretada por Pamela Gidley) y cuando sufre un cortocircuito cree enloquecer porque no hay forma de arreglarla y tiene que ir a una zona peligrosa para encontrar los repuestos necesarios…

Y entonces contrata los servicios de una mujer de carne y hueso (¿ven como siempre somos más necesarias y eficaces?), la cazarrecompensas Edith “E” Jhonson, interpretada por Melanie Griffith, en una curiosa y poco conocida interpretación de la actriz.

Y la imponente Kelly LeBrock da vida a Lisa una ginoide perfecta y, desde luego, muy sexi, creada por dos adolescentes muy espabilados en la película La mujer explosiva (1985, John Hughes). Lo que pasa es que, como siempre, ellos confían en que su “creación” les obedezca en todo… ¡pobretes! no se daban cuenta que creaban una mujer.

Finalmente, la televisión ha vuelto a recuperar a las ginoides-mujeres perfectas (en realidad a hombres y mujeres) en la serie Humans (2015, Sam Vincent), una adaptación de la galardonada serie sueca Real Humans, que explora el impacto social y emocional que causa el difuso espacio que dibuja la delgada línea fronteriza entre humanos y robots con su misma apariencia (androides y ginoides). Gemma Chan es Anita/Mia, la synth (otro nombre para la colección) bella, protectora y maternal adquirida por Joe para que le ayude en las tareas domésticas… y para algo más.

GINOIDES HUMANOIDES

En realidad aún se discute la idoneidad de si los robots utilitarios deben tener apariencia humana o no. Es una cuestión ética que también ha llegado al cine, donde varias películas y series de televisión muestran una gran variedad de robots, ginoides o “sintéticos”, también femeninos, con apariencia totalmente humana, tanto, que es difícil diferenciar uno de otro.

Por ejemplo, y para continuar con las series de TV, tenemos que mencionar en primer lugar a Lindsay Wagner, la fantástica protagonista de La mujer biónica (1976), aunque más que una ginoide al estilo de las que llevamos mencionadas, es una especie de anticipo de Robocop, pese a que siempre se la ve con forma humanoide-femenina. Jaimie Sommers, que así se llamaba la protagonista de la serie, era una tenista profesional que tras un accidente en paracaídas queda discapacitada y fue convertida en un organismo cibernético con varias mejoras (oído ultrasensible, un brazo artificial de enorme fuerza y ambas piernas biónicas) que le permitían ser una supermujer de increíbles capacidades. No se quedaron ahí las aplicaciones científicas de la serie, porque en la tercera temporada, se revive a la protagonista (había fallecido al final de la segunda) o, mejor dicho, se explica que a Jaimie se la había sometido a un proceso criogénico en hibernación y seguía viva.

Otra serie de TV con robots femeninos y con aspecto totalmente humano, aunque en este caso productos sintéticos perfectos (también hay hombres, pero aquí y ahora hablamos de mujeres), es el mundo de Westworld (2016, Jonathan Nolan y Lisa Joy). Como saben, esta serie se inspiró en la película Almas de Metal (Westworld, 1973), de Michael Crichton, en la que el androide protagonista, un magnífico Yul Brynner, acaba “perdiendo la cabeza” y actuando por su cuenta. A esta película le siguió una segunda parte, Mundo futuro (Futureworld, 1976) de Richard T. Heffron, y una serie de televisión de corta duración titulada Beyond Westworld (1980).

En la moderna Westworld, dos de las principales protagonistas son mujeres: Dolores Abernathy (Wyatt), interpretada por Evan Rachel Wood; y Maeve Millay (Madam), a la que da vida una magnífica Thandie Newton. Ellas son unas ginoides muy sofisticadas que también acaban alcanzando conciencia.

Para sofisticación cibernética las de las mujeres que aparecen en las secuelas de Terminator, concretamente la T-X (interpretada por Kristanna Loken) de Terminator 3: Rise of the Machines (2003, Jonathan Mostow), más inteligente, fuerte y rápida de lo que ha sido cualquier exterminador hasta el momento.

En la última entrega (y parece que la definitiva), Terminator: Dark Fate (2019, Tim Miller), llega a un incierto pasado el Terminator Rev-9 (Gabriel Luna), muy avanzado, por lo que una soldado modificada en un ciborg (Mackenzie Davis), es enviada a su vez para ayudar a Sarah, porque John Connor ha muerto… Un momento… ¿no se supone que este es el intríngulis de toda la serie, que Connor siga vivo? Bueno, pues como nadie dio respuesta a esta cuestión, la película fue un fracaso en taquilla.

Pero sin duda, las ginoides, o mujeres robots con apariencia totalmente femenina, más famosas del cine son las replicantes (un nuevo palabro) de Blade Runner (1982, Ridley Scott). Ellas fueron Sean Young como Rachael y Daryl Hannah, como Pris. La película es toda una orquestación alrededor de esta pregunta: ¿qué es lo que nos hace humanos? Y queda inconclusa, o no, según cada uno lo vea. Para unos, los replicantes son más “humanos” que los propios habitantes no artificiales en un mundo futuro totalmente deshumanizado. Pero la cuestión se puede alargar hasta el infinito ¿serían capaces unos hombres deshumanizados de crear replicantes más humanos que ellos mismos?

En todo caso, entre los fans del filme corre desde su estreno la duda de si su protagonista, Deckard (Harrison Ford), era o no un replicante. Para complicar aún más la cuestión, Denis Villeneuve, el encargado de realizar la continuación, Blade Runner 2049 (2017), en la que también intervienen Ford (como Deckard) y Sean Young (como Raechel), no resuelve la cuestión y, además, hace que su protagonista, K (Ryan Gosling), sea un replicante (y hasta él lo duda) que actúa como Blade Runner atrapando replicantes obsoletos. En esta película también tiene un papel Mackenzie Davis, la ciborg de Terminator-4 que acabo de mencionar. Y no se si se han fijado, pero esta película se filmó en el 2017, el futuro de algunas de las películas que he mencionado…

Quiero terminar con una serie de películas y episodios televisivos emblemática, el mundo Star Trek. En una de las películas aparece una mujer que es, digamos, abducida por un ente cibernético y se convierte en su avatar corpóreo, por decirlo de alguna manera. Ella es Ilia, de Star Trek: La película (1979, Robert Wise), teniente de la Flota Estelar asignada a la Enterprise. Fue asesinada por una de las sondas de V’ger y, más tarde, su apariencia fue dada a otra sonda V’ger puesta a bordo del Enterprise para aprender sobre la “infestación” humana (¡vaya descripción, pardiez!) y destruirlos. Al final, se consigue detener el ataque a la Tierra y ella se termina fusionando con la V’ger, por lo que se convierte en un ente cibernético. La teniente Illia estuvo interpretada por Persis Khambatta, una actriz india que se afeitó la cabeza para el papel y alcanzó gran fama en Hollywood, aunque fue efímera. Murió muy joven, con 49 años, de un ataque al corazón.

La serie de TV StarTrek: Voyager (1995 y 2001), además de contar con una capitana femenina por primera vez en toda su historia, tiene también una semi-ginoide femenina, Seven of Nine, interpretada por la actriz Jeri Ryan. Es una humana que, dice la información de la serie, ha sido asimilada por un colectivo de ciborgs y aunque la tripulación la rescata, algo de ello queda en su fuerza y poderes sensoriales.

ROBOTS FEMENINOS

Habíamos conocido a Scarlett Johansson como producto sintético con apariencia totalmente humana (femenina) en la película La Isla (2005, Michael Bay), no era un robot ni nada parecido, pero artificial sí que era. Y como para dar réplica a esta indefinida situación, la misma Scarlett dio vida a Lucy (2014, Luc Besson) una mujer que merced al efecto de una droga sintética que introducen unos mafiosos en su cuerpo, es capaz de responder a la pregunta ¿qué es capaz de hacer el ser humano cuando usa el 100% de su capacidad cerebral? Ella se convierte en energía pura, un ser cibernético completamente etéreo, una presencia en la red.

Pero estas no son las únicas incursiones de Scarlett Johansson en el mundo de la ciencia ficción, también ha dado vida a un robot ginoide en Ghost in the Shell (2017, Rupert Sanders), donde interpreta a la mayor Mira Killian (la doble de acrobacias de Scarlett Johansson fue Rhianna Buchanan) un híbrido de ciborg y humana único en su especie, que dirige un grupo operativo de élite de operaciones especiales llamado Sección 9, en un Japón futurista. Fue un filme rodado con CGI y Weta Workshop se encargó de los efectos visuales en postproducción. Ghost in the Shell es la versión norteamericana de una película anime japonesa del mismo título dirigida por Mamoru Oshii en 1995, de la que DreamWorks y Steven Spielberg adquirieron los derechos para producir una adaptación cinematográfica del manga original.

En la misma línea encontramos a Ava (¡huy!, casi otra Eva), de Ex Machina (2015, Alex Garland) una ginoide (una androide, o fembot, o un robot antropomorfo femenino) con inteligencia artificial. Los efectos especiales estuvieron a cargo de la empresa Double Negative y fue rodada en imagen real, sin efectos visuales, croma o marcadores de seguimiento durante el rodaje. Está protagonizada por Alicia Vikander (María Blanco pone la voz a Ava en el doblaje en español), quien vestía un traje de neopreno gris, que es el que se ve en las partes que no se sustituyen por partes robóticas, todas incluidas en posproducción. La película ganó el Óscar a los mejores efectos visuales.

Otra película en el mismo estilo es Alita: Battle Angel (2019, Robert Rodríguez), igualmente basada en un manga, GUNNM, de Yukito Kishiro. Alita, la heroína ciborg, está interpretada por Rosa Salazar a través de la técnica de captura de movimiento y Simulcam. Estuvo muy bien acompañada por un reparto de lujo: Christoph Waltz, Keean Johnson, Jennifer Connelly, Mahershala Ali, Ed Skrein, Jai Courtney, Edward Norton, Michelle Rodriguez (como Gelda, una guerrera ciborg), Jackie Earle Haley (interpretando a Grewishka, un enorme ciborg) y Eiza González (como Nyssiana una asesina ciborg). Los efectos visuales estuvieron a cargo de Weta Digital (encargada de Alita), DNEG y Framestore.

Para terminar este bloque sobre ginoides con aspecto de robot, quiero recordar una maravilla, la Galatea (interpretada por Kiersten Warren) de El hombre bicentenario (1999, Chris Columbus), la robot femenina que da el contrapunto a ANDREW (el robot NDR-114) interpretado magistralmente por el recordado Robin Williams. Ambos fueron diseñados por EdgeFX de Steve Johnson. Al final de la película, Galatea y Andrew han adoptado una forma humana, digamos que cobran vida humana, como en el cuento de Pinocho (era un niño de madera), o como la estatua femenina (era de piedra) creada tan perfectamente por Pigmalion, que se enamora de ella y los dioses le conceden el don de la vida humana.

Quiero acabar ya con esta lista de ginoides, porque podría ser demasiado extensa, pero me gustaría dejar constancia de alguna presencia más, por ejemplo, la de Robotina, la asistente doméstica de la serie animada de TV, Los Supersónicos (The Jetsons, 1962-1963), y que visto lo visto, ha sido más ejemplo para el cine futuro del que nos imaginábamos. Junto a la ya mencionada Afrodita X, también de una serie animada, son los dos tipos de robots femeninos (o ginoides) explotados en el cine: el de la doméstica sumisa y esclavizada; y el de la guerrera voluptuosa y sexual.

Pero hay un modelo que no ha sido repetido, o al menos yo no lo conozco (más allá del niño de A.I. Artificial Intelligence, de Steven Spielberg), me refiero al de la serie Small Wonder (1985-1989), protagonizada por el robot V.I.C.I. (Voice Input Child Identicant) un androide con forma de niña de 10 años (interpretado por la actriz infantil Tiffany Brissette) creado como un proyecto personal y en absoluto secreto por un científico que trabaja para una empresa cibernética. ¿Se imaginan una serie de niños robot al estilo de Los chicos del maíz? Espero que a nadie se le ocurra…

VOCES ROBÓTICAS DE MUJER

También las voces pueden ser femeninas y en el mundo de la ciencia ficción, no lo iba a ser menos. La famosa película 2001: Una Odisea en el Espacio (1968, Stanley Kubrick), utilizaba una inteligencia artificial que ha sido un ejemplo a seguir en posteriores películas de ciencia ficción, me refiero a Hal9000. Curiosamente, este ente iba a contar con una voz femenina, la de Stefanie Powers, pero en el ultimo momento (la película estaba ya en montaje y postproducción), el director Stanley Kubrick decidió que la voz de Hal9000 debía ser la de Douglas Rain, un actor canadiense al que descubrió viendo un documental de la NASA (Universe, 1960). Así que aquella computadora no llevó finalmente una voz femenina por poco.

Sí que lo hizo la famosa computadora central de la nave Nostromo, la Madre, de Alien, el octavo pasajero (1968, Ridley Scott), tan poco protectora para con sus “hijos” a bordo de la nave, y a la que pone voz Helen Horton (en español se la prestó Gloria González).

También V.I.K.I. (con la voz de Fiona Hogan y en español de Lola Oria), el gigantesco cerebro positrónico (otro palabro más) de la película Yo, Robot (2004,  Alex Proyas)V.I.K.I es el ordenador central que dirige la compañía y domina a los robots asistentes de todo Chicago, quizá el ente femenino cibernético más poderoso de todos cuantos hemos hablado aquí.

Pero si hemos de mencionar una voz robótica femenina y que ha revolucionado el mundo del cine, esa es la de Samantha, el sistema operativo de la película Her (2013, Spike Jonze), creado con una voz tan dulce y seductora que su protagonista, un magnífico Joaquin Phoenix, se enamora perdidamente de “ella”. A Samantha le pone voz Scarlett Johansson (Inés Blazquez en el doblaje español), así que algo de razón tenía el pobre Joaquin. Recibió el Oscar al mejor guion original y no nos extraña nada, con frases como estas:

-“Estoy enamorado de ti”
-“Yo también de ti, y de los otros 6.237 señores que también me han comprado.”

Demoledor. Y curioso que no mencione a las señoras que la hubiesen comprado… ¿no se enamoró ninguna de “ella”? Es posible que no…

Hasta aquí el artículo dedicado a los robots femeninos (fembots, synt, sustitutos, ciborgs…) del cine, los llamados, GINOIDES, mujeres perfectas, juguetes sexuales, asistentes (o esclavas) laborales, guerreras, poderosos entes, seductoras voces, y también… ¿Inquietantes presencias reales hoy? Tanto China (primer vídeo) como Japón (segundo vídeo) se han empeñado en que no durmamos bien esta noche…

AlmaLeonor_LP