TRATADO DE MONSTRUOS

TRATADO DE MONSTRUOS

Imagen: Ykut Aydoğdu

La mujer tiene, pues, una larga carrera como monstruo de bello aspecto. Nietzsche la considera peligrosa, y la iglesia protestante la condena sistemáticamente en una época determinada; para la Inquisición, sobre todo para la inquisición protestante, la mujer era considerada un monstruo. Significativo es el hecho de que para Isidoro tanto las gorgonas como las sirenas son en realidad meretrices; también para Alciato, las sirenas son prostitutas.

Hector Santiesteban (2003)