EL PORQUÉ DE LAS PALABRAS

EL PORQUÉ DE LAS PALABRAS

Imagen: Tran Nguyen

No tuve amor a las palabras;
si las usé con desnudez, si sufrí en esa busca,
fue por necesidad de no perder la vida,
y envejecer con algo de memoria
y alguna claridad.

Debí amar las palabras;
por ellas comparé, con cualquier dimensión del mundo externo:
el mar, el firmamento,
un goce o un dolor que al instante morían;
y en ellas alcancé la raíz tenebrosa de la vida.
Cree el hombre que nada es superior al hombre mismo:
ni la mayor miseria, ni la mayor grandeza de los mundos,
pues todo lo contiene su deseo.

Las palabras separan de las cosas
la luz que cae en ellas y la cáscara extinta,
y recogen los velos de la sombra
en la noche y los huecos;
mas no supieron separar la lágrima y la risa,
pues eran una sola verdad,
y valieron igual sonrisa, indiferencia.
Todo son gestos, muertes, son residuos.

Mirad al sigiloso ladrón de las palabras,
repta en la noche fosca,
abre su boca seca, y está mudo.

Francisco Brines (extracto).

El Día Azul
30 de julio de 2021.

LA ISLA DE SAN BORONDÓN

LA ISLA DE SAN BORONDÓN

Imagen: San Brandano (siglo XV) y las Islas Canarias.

El pasado 23 de julio se celebró el Día Mundial de las Ballenas y Delfines, y no pude por menos que recordar este pasaje de mi libro LA MENTIRA Y LOS MENTIROSOS DE LA HISTORIA, que habla de una ballena muy curiosa, la que pudo confundirse en tiempos medievales con una isla que aparecía y desaparecía para no ser encontrada. En su busca partió un grupo de monjes dirigidos por San Brandano y así aparece en algunas crónicas, historias que se parecen a otras que relatan viajes fantásticos o imaginarios, pero que no llegaron nunca a realizarse.

“…los relatos de viajes fantásticos a lugares imaginarios o inverosímiles, que eran muy populares en su época y conocidos desde la antigüedad ―La Odisea, La Eneida, La Argonautica, La Epopeya de Gilgameshg, El marinero naufrago egipcio…― llegando hasta las Immrama irlandesas o las Mirabilia medievales, como El viaje de San Brandano (siglo X) en busca del Paraíso o el Libro de las Maravillas de John Mandeville (siglo XIV). Incluso, el viaje al inframundo de La Divina Comedia de Dante […] El santo San Brandano y sus compañeros arriban a una mítica isla, que resulta ser el pez Jasconius ―en el que se ha querido ver una ballena―, y que en Canarias se llama Isla de San Borondón. Según el folklore popular aparece y desaparece para no ser encontrada.”

AlmaLeonor_LP

LA MENTIRA Y LOS MENTIROSOS DE LA HISTORIA