SUEÑO DEL MARINERO

SUEÑO DEL MARINERO

Imagen: Sandro Chía.

Yo, marinero, en la ribera mía,
posada sobre un cano y dulce río
que da su brazo a un mar de Andalucía,

sueño ser almirante de navío,
para partir el lomo de los mares
al sol ardiente y a la luna fría.

¡Oh los yelos del sur! ¡Oh las polares
islas del norte! ¡Blanca primavera,
desnuda y yerta sobre los glaciares,

cuerpo de roca y alma de vidriera!
¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,
bajo el plumero azul de la palmera!

Mi sueño, por el mar condecorado,
va sobre su bajel, firme, seguro,
de una verde sirena enamorado,

concha del agua allá en su seno oscuro.
¡Arrójame a las ondas, marinero:
-Sirenita del mar, yo te conjuro!

Sal de tu gruta, que adorarte quiero,
sal de tu gruta, virgen sembradora,
a sembrarme en el pecho tu lucero.

Ya está flotando el cuerpo de la aurora
en la bandeja azul del océano
y la cara del cielo se colora

de carmín. deja el vidrio de tu mano
disuelto en la alba urna de mi frente,
alga de nácar, cantadora en vano

bajo el vergel azul de la corriente.
¡Gélidos desposorios submarinos,
con el ángel barquero del relente

y la luna del agua por padrinos!
El mar, la tierra, el aire, mi sirena,
surcaré atado a las cabellos finos

y verdes de tu álgida melena.
Mis gallardetes blancos enarbola,
¡Oh marinero!, ante la aurora llena

¡y ruede por el mar tu caracola!

Rafael Alberti

El Día Azul
30 de julio de 2022

SOLEDAD Y ALGO DE DESESPERACIÓN

SOLEDAD Y ALGO DE DESESPERACIÓN

Escultura de Eduardo Cuadrado, de la serie «NAUFRAGIOS» expuestas en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid entre septiembre y noviembre del año 2012. Fotografía propia.

-¡Dios!
-Dime, Noé…
-Estaba pensando… ¿Y si naufrago?

Nunca tanta responsabilidad cayó sobre los hombros de un ser humano. Nada menos que poner a salvo la vida en la tierra, cargando con ella en un Arca que debía resistir los envites de un diluvio trasmutado en castigo divino contra la propia humanidad que ese hombre debía salvar. No solo se trataba de cargar a una pareja de animales de cada especie, también a una pareja de seres humanos. A él, Noé, y a su mujer.

-No puedes naufragar.
-Pero… ¿Y si sucede?

No se lo pensó mucho cuando Dios le hizo el encargo…, los encargos de Dios siempre son un mandato. No podía desobedecer, no debía desobedecer, no quería desobedecer. Él era un devoto creyente cristiano, aunque aún no existía tal especie, pero existiría, Dios se lo había dicho. Y él sería el encargado de que repoblaran la tierra después de que la ira de ese Dios al que obedecía ciegamente, se calmara. No. No lo pensó siquiera. Si le pedía que construyera un Arca, la construiría. Si le pedía que la cargara con una pareja de animales de cada especie, lo haría (nunca la Biblia explicó cómo es que se hizo con animales que no existían en su continente, pero para eso era el elegido de Dios, podría hacerlo). Si Dios le pedía que repoblara el mundo durante la calma tras la tempestad, lo haría.

Es solo que para ese cometido tenía que contar con el consentimiento de su esposa. Y eso era harina de otro costal. Una cosa es obedecer a un omnipotente y poderoso Dios y otra muy distinta, convencer a su mujer de que procrear y salvar la humanidad no eran una excusa para mantener sexo durante días… ¡Que digo días! ¡Décadas! ¡Siglos, incluso! Seguro que ella se lo tomaría como un engaño manifiesto. ¿Qué hombre no haría hasta originar un diluvio universal solo por poseer una mujer? ¡Ah! eso sí que sería la prueba definitiva del poder de un Dios.

-Dios… ¡Tengo miedo!
-No lo tengas y obedece, el tiempo está llegando.
-El mal tiempo, querrás decir.
-Que algo sea bueno o malo es cuestión de perspectiva…
-¿Y tú me dices eso, Dios?

El problema de Noé se iba acrecentando conforme terminaba de construir el Arca. Lejos de animarse con la proximidad de la finalización de la tarea, se preocupaba más aún. ¿Tendría espacio para todos los animales de la tierra? ¿Tendría valor para explicarle a su mujer que debían fornicar incluso durante la tempestad? Y, sobre todo, ¿creería a un Dios que le hablaba de perspectiva en lugar de enseñarle, directamente, el camino del bien? Las dudas de Noé llegarían tarde o temprano a oídos de Dios. No era cuestión de enfadarle y que le encargara el cometido a otro. Incluso el de procrear con su mujer ¡solo faltaba eso! No podía apartarse de la tarea, ¡era su mujer! Bueno, también su Arca, su misión divina. Pero, sobre todo, era su mujer. Tenía que estar seguro de que el camino que emprendía era el correcto, el camino del bien. Esa era la duda que más le atenazaba en esos momentos. Ni siquiera el duro trabajo le apartaba de sus cuitas. Y, claro, Dios se enteró.

-Noé…
-Dime, Dios…
-¿Dudas de mí?
-No, Dios, no dudo… Solo temo…
-¿Qué temes?
-No saber si estoy haciendo lo correcto.
-Me obedeces, eso es lo correcto.
-Es que eso es precisamente lo que temo, Dios, si obedecer es el camino correcto…
-Eso es dudar de mí, Noé…

Pues que así sea, se dijo Noé para sus adentros, sabiendo que Dios le escuchaba también ahí. Sus temores ya no se referían solo a la posibilidad real de convertirse en un solitario naufrago en un mar embravecido por la furia del diluvio que se avecinaba, no… Ahora su peor preocupación era naufragar en su fe. Si no creía en Dios ¿qué le quedaba? ¿Por qué estaba trabajando con tanto ahínco? Se sintió encerrado en una jaula de soledad y algo de desesperación. Dios no le ofrecía respuestas, tenía que encontrarlas por sí mismo. Y le asustaba tal perspectiva ¿eso era lo que significaba ser humano, dudar? Decidió que era más fuerte el miedo que sentía por no estar seguro de su credo que el que podía surgir si al final hasta Dios se equivocaba. Y, además, tal vez el mar fuese más listo que ambos, más que su mujer, que era a quien consideraba más inteligente de todos los que poblaban el Arca, ya lista para la travesía. Tal vez el mar fuese quien, finalmente, resolviera el destino de todos causando un naufragio.

Dios le volvió a escuchar…

-Noé…
-¿Si, Dios?
-No culpes al mar de tu segundo naufragio.

AlmaLeonor_LP

Este relato se incluirá en el VadeReto del blog Acerbo de Letras, dedicado este mes de JULIO ¡¡¡EL NÁUFRAGO!!! Para la creación de este relato había dos premisas:

Primera: El reto es sencillo: Eres un Náufrago y tienes que contarnos tu historia. Pero no tiene por qué ser el resultado de un accidente de barco, la pérdida de la brújula, o el escarmiento y destierro por haberte sobrepasado con el carnet de socio civilizado. Puedes ser Náufrago en tu propia ciudad, en tu misma casa, en el trabajo, en el mundo, en el espacio, en la vida. Las condiciones básicas son claras: Soledad y algo de Desesperación. Desde mi punto de vista, el corazón del relato es el sentir emocional o mental del que se encuentra en este estado. Pero ya sabes que puedes pegarle a la idea tantas volteretas como se te ocurran. ¡Viva la imaginación! Puedes escribir la historia desde la primera persona, para hacerlo más íntimo y sensitivo; o usar la tercera si te apetece contarlo de forma más impersonal y externa.

Segunda: Una frase que debe aparecer dentro del relato y que debéis elegir entre las citas siguientes:

-«Estoy absolutamente cautivado por el ambiente de un naufragio. Un buque muerto es el hogar de una gran cantidad de vida: peces y plantas. La mezcla de la vida y la muerte es un misterio, incluso religioso. Existe la misma sensación de paz y el mismo estado de ánimo que el que sentimos al entrar en una catedral». Jacques-Yves Cousteau.

-«La muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar a puerto». Baltasar Gracián.

-«No culpes al mar de tu segundo naufragio». Publilio Siro.

He decidido utilizar la última frase, la de Publilio Siro, pero, además, la inspiración para el relato ha venido después de leer esta por casualidad: «Si Noé hubiera poseído el don de adivinar el futuro, habría sin duda naufragado». Es de Emil Ciorán, de su obra «Silogismos de la amargura» (1952), y he pensado que tiene mucha razón. ¿Cómo se hubiese escrito la historia de la vida en la tierra si Noé hubiese naufragado en su fe o en el mar?

La imagen forma parte de una serie de fotografías que tomé hace tiempo, en el año 2012 en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid, donde estudiaba Historia entonces, y donde se celebró una exposición del artista Eduardo Cuadrado, bajo el título genérico de NAUFRAGIOS. Pensé en estas fotografías en cuanto leí el título del VadeReto de este mes. Podéis ver más imágenes pinchando aquí o en la imagen inferior.

NAUFRAGIOS, de Eduardo Cuadrado.

AlmaLeonor_LP

VadeReto de Abril: ¡Vacío!

VadeReto de Mayo: El Tesoro del Pirata

VadeReto de Junio: El Ramo de Violetas.

IDIÓFONOS

IDIÓFONOS

Varios Instrumentos Idiófonos.

Pues gracias al microrrelato DIXIT STORY CUBES que escribí ayer, descubrí que significa esta palabra, IDIÓFONO. Y no, no tiene nada que ver con “idiota”, aunque ganas me dieron de hacer un chiste fácil la primera vez que la leí. Tiene que ver con la música y es una clasificación de instrumentos musicales.

Xilófonos. Rafael Lukjanik

Un instrumento IDIÓFONO es aquel que tiene sonido propio porque su cuerpo es la materia resonadora, es decir, que no está “fabricado” en el sentido de que no es un instrumento compuesto de piezas, sino que su propia “pieza”, es lo que produce el sonido Bueno, lo explican mejor unos señores llamados Erich von Hornbostel y Curt Sachs, que fueron quienes crearon una clasificación de instrumentos musicales que bautizaron con sus apellidos, Hornbostel-Sachs, que casi, casi, suenan como un acorde musical, nada menos que en 1917.

Jing o Gong Coreano

Esta clasificación ya había sido adelantada a finales del siglo XIX por Victor Mahillón, un especialista restaurador del Conservatorio Real de Bruselas y que se conoció como Sistema Mahillón, pero que adolecía de algunos hándicaps, por ejemplo, solo se refería a instrumentos musicales occidentales usados en música clásica. Hornbostel y Sachs, actualizaron esta clasificación de modo que pudiera incluir cualquier instrumento musical, de cualquier época y de todas las culturas. La clasificación, tanto la de Mahillón, como la de Hornbostel y Sachs, se basa en la materia o parte del instrumento que produce el sonido.

Instrumentos Idiófonos.

El sistema Hornbostel-Sachs se fija en la clásica clasificación bibliotecaria por niveles. Tiene cuatro niveles superiores (Idiófonos, Membranófonos, Cordófonos y Aerófonos), varios otros debajo de estos y, finalmente, más allá de estos grupos principales, existen muchos niveles de clasificación, incluso, también pueden ser agregados sufijos a los niveles ya explicados, por ejemplo, un 8 indica que el instrumento tiene un teclado agregado, mientras que un 9 indica que el instrumento se maneja mecánicamente. Existen más de 300 categorías en total y con posterioridad a la primigenia clasificación se agregó un quinto nivel superior, los Electrófonos, en los que se incluirían todos aquellos instrumentos que producen sonido mediante campos eléctricos (como el teremín), o mediante circuitos electrónicos (como los sintetizadores).

Instrumentos Idiófonos

Pero una vez sabido todo esto, vayamos con los primeros, con los IDIÓFONOS. En primer lugar el término proviene del griego «idios» (propio) y «phonos» (sonido), por lo que se refiere a todos los instrumentos que suenan mediante la vibración de su propio cuerpo, son instrumentos de percusión, pero sin necesitar el uso de cuerdas, membranas (por eso no se incluyen los tambores en esta clasificación, son Membranófonos), ni columnas de aire (como las flautas). Su cuerpo puede ser de madera, metal, piedra… Son instrumentos de cuerpo duro pero sonoro, con la elasticidad suficiente para mantener un movimiento vibratorio. Y aquí entran muchos y variados instrumentos, por lo que debemos atender a la siguiente división de Hornbostel y Sachs:

Triángulo, instrumento Idiófono percutido.

Idiófonos percutidos: Vibran y producen sonido al ser golpeados, por ejemplo: xilófono, platillo (o címbalo), crótalo (y el parecido gnacarri, citado en la Biblia), triángulo, castañuelas (o palillos), caja china, campana, carrillón, claves, gong, tambores metálicos de Trinidad y Tobago, tuntaina, txalaparta, huehuetl

Idiófonos sacudidos: Vibran y producen sonido al ser sacudidos, por ejemplo: cascabeles, maracas, sistro, sonajas, pandereta…

Idiófonos punteados: Vibran y producen sonido al ser punteados, por ejemplo, el arpa de boca también llamada guimbarda, arpa Judía o mbira.

Tabla de lavar (instrumento de música) de Chaz Blues.

Idiófonos por fricción: Vibran y producen sonido al ser raspados, por ejemplo el violín de clavos, un instrumento con piezas sólidas de metal en lugar de cuerdas. También: armónica de cristal, botella de anís, copas musicales, güira, güiro, carraca, sierra musical, tabla de lavar, guacharaca, matraca…

Idiófonos con los dedos: Vibran y producen sonido al ser manipulados con la mano o con los dedos, por ejemplo: cántaro, caña rociera, hang, tambor metálico, kalimba (o sanza), qaraquebs, rascador, sonajero de campanillas, tsenatsil

Idiófonos soplados: Vibran y producen sonido por el movimiento del aire, por ejemplo el clave aéreo, un instrumento consistente en varias piezas de madera que vibran cuando el aire es enviado dentro de ellas.

Música de calle en Venecia (2007). Fotografía propia.

Toda una lección musical que nunca está de más saber. Un Idiófono no es un idiota que suena (a idiota), sino un tipo de instrumentos musicales en los que entran, además, una gran variedad de objetos que sirven para otras cosas, como el cántaro, la tabla de lavar, la botella de anís, las copas musicales… Por cierto, que suenan mejor de lo que uno puede pensar. Tuve la suerte de escuchar a un músico en una calle de Venecia que interpretaba piezas clásicas con copas musicales y acompañado de otros dos músicos con instrumentos a cual más extraño, que ahora que he leído sobre la clasificación Hornbostel-Sachs,me atrevería a decir que el del medio también es Idiófono y el de la derecha Aerófono. ¡Lección aprendida!

AlmaLeonor_LP

NUEVA CABECERA PARA HELICÓN

NUEVA CABECERA PARA HELICÓN

Hoy, 25 de julio, y sin ningún motivo festivo que lo justifique, solo porque ya tocaba, HELICÓN cambia de cabecera. Ahora, al abrir el blog, esta imagen será la que veáis en primer lugar. En ella aparecen las portadas de todos mis libros, como en la anterior, pero de una forma más clara y visual. Espero que os guste 🙂

De Toros y Dioses (Editorial Guante Blanco)

Las Actrices Favoritas de mi Padre (Amazón)

La Mentira y los Mentirosos de la Historia (Editorial Guante Blanco)

VISIBLES. Mujeres y Espacio Público Burgués en el siglo XIX (Ediciones UVA)

La Historia desde el HELICON: Los Bovidae (Amazón)

Y, finalmente, LA JOVEN DE LA PERLA, de Johanes Vermeer, mi imagen pública desde que empecé a navegar por este mundo de las redes. Gracias a todos los que se asoman a este pequeño espacio de historia, arte, poesía y emoción que es HELICÓN.

AlmaLeonor_LP

DIXIT STORY CUBES

DIXIT STORY CUBES

La música de los violines en crescendo, como un vuelo de gaviotas; los potentes tambores ya descansando; los maestros atentos a la batuta; el sonido envolviendo los oídos y las almas de los espectadores; el dulce sonido del arpa llega ahora, como un hada acariciando el pentagrama; el violonchelo, «amante decimonónico», dixit, la acompaña, atento y caballeroso. Toda la orquesta preparada para mi momento. Paso la hoja de la partitura en un movimiento acompasado de casi un centenar de músicos. Veo el punto… ¡Ahí está! ¡Estoy preparado…¡ La baqueta sobre el triángulo idiófono ofrece su única nota. Llegó el fin.

AlmaLeonor_LP

Texto participante en Escribir Jugando. Julio-2022.

Requisitos:

  1. Crea un microrrelato o poesía (máx. 100 palabras) inspirándote en la carta Dixit; Dado Story Cubes
  2. En tu creación debe aparecer el dibujo del dado: Hada.

Opcional:

Que aparezca en la historia algo relacionado con el violín: el año de su creación, su creador o el propio instrumento. Del italiano violino (diminutivo de viola), palabra italiana que empezó a usarse en 1537, es un instrumento de la familia de las cuerdas frotadas. Es el más pequeño y agudo entre los de su clase, que se compone de una caja de resonancia en forma de 8, un mástil sin trastes y cuatro cuerdas que se hacen sonar con un arco. Los grandes maestros utilizaron las maderas de los montes italianos de Cremona. Quien lo toca recibe el nombre de violinista.

¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!

¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!

Hoy, 20 de Julio, se celebra en muchos lugares el DÍA DEL AMIGO… En realidad, el Día de la Amistad, se conmemora el 30 de julio desde que Naciones Unidas dictase una Resolución el 27 de abril del 2011, dentro de los actos de ese año relacionados con la Cultura de la Paz y a propuesta de la organización Cruzada Mundial de la Amistad. Pero en Argentina, Brasil y Uruguay, así como de forma oficiosa en otros países de toda América (incluido EE. UU.) y en España, se celebra el DÍA DEL AMIGO en este 20 de julio, conmemorando la gesta del argentino Enrique Ernesto Febbraro, que envió a todo el mundo 1000 postales el día que el hombre llegó a la Luna, el 20 de julio de 1969, con la misión Apolo 11, y los astronautas Neil Armstrong y Edwin F. Aldrin (además de Michael Collins, que no lo hizo), pisando la luna con el módulo Eagle alunizando en el Mar de la Tranquilidad. Ese día, la hazaña fue transmitida en vivo por televisión y vista por unos 600 millones de personas. Te lo explica mejor el Blog de Trujaman, de la amiga Marlene.

Pero, en todo caso, como la amistad es lo único digno de celebrar más de una vez al año (quizá, también lo es el amor), desde este humilde blog, y con la imagen del gran MIKI, el mejor amigo que uno pueda echarse encima (todos los perretes merecen esta consideración), os deseo a todos los amigos de HELICON, un muy, muy, muy

¡¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!!

FAMILIA DEL ARTISTA

FAMILIA DEL ARTISTA

Imagen: Victor Tkachenko

En los actos culturales debería estar prohibida la entrada a la familia del artista. También la de los amigos de la infancia. Por resumir, de todo aquel que conozca cierto anecdotario vergonzoso de la niñez y adolescencia y esté dispuesto a soltarlo a cualquiera que se le acerque en el cóctel. La familia es dinamita pura. El artista la utiliza como material creativo, moldea los recuerdos como le viene en gana, y la familia, sin entender que la literatura consiste, en gran parte, en una traición a los hechos reales, se cabrea, se queja o se envanece, según. El otro día hicieron un homenaje a Philip Roth en la Universidad de Columbia, y una de las cosas más divertidas que contó, en el repaso a su trayectoria literaria, fue que días antes de que apareciera el libro que le hizo popular, El lamento de Portnoy, invitó a sus padres a cenar con la intención de avisarles de que la novela que iba a publicar era bastante escandalosa y que tenían que estar preparados para las reacciones que pudieran leer. Roth supo por su padre que, de camino a casa, la madre dijo: «Este chico tiene aires de grandeza». Ay, las madres, cómo conocen a los hijos aunque los hijos sean ilustres. De cualquier forma, el muchacho no se equivocaba: aquel libro se convirtió en el colofón cachondo e irreverente con el que la literatura rubricó los años de revolución sexual de los sesenta. Las escenas caseras, con ese padre que padece un estreñimiento contumaz del que toda la familia está al tanto, y ese hijo que pilla un hígado de la cocina, en el desesperado intento de encontrar algo que se parezca a una vagina, y corre al cuarto de baño para hacerse pajas, levantaron reacciones de ira, sobre todo en la comunidad judía. Pajas reales, de jadeo silencioso interrumpido por la madre que llama a la puerta alarmada por si el hijo ha heredado el proverbial estreñimiento paterno; pajas mentales, las del chaval que brega con el deseo y la culpa. La familia tuvo que soportar las reacciones felices o airadas como si el libro fuera autobiográfico, y el autor, como es costumbre, se defendió diciendo: a mí que me registren, esto es solo ficción. La familia, ay. Debería haber un detector de familiares a la entrada de los eventos para dejarlos fuera. Eso debió de pensar el otro día Erica Jong, también experta en novelar todo aquello que toca, dicho esto en el sentido más literal de la expresión. Se trataba de otro homenaje universitario, en este caso a Miedo a volar, esa novela que en 1973 la dio a conocer en todo el mundo. Su protagonista, más que ser una heroína de la combustión interna, como el héroe de Roth, es una mujer de acción que cuenta sin reparos sus intercambios de fluidos. Todo parecía marchar de maravilla en el homenaje a este emblemático libro, hablaban las filólogas feministas, cantaban las excelencias de ese paso adelante que fue Miedo a volar en el relato de la sexualidad femenina, cuando llegó el turno de preguntas y se levantó una señora que parecía la doble de Erica Jong. Sus razones tenía, era la hermana. Soy la hermana de la autora, dijo, y después pasó a encadenar una serie de reproches a los que el público reaccionaba con ese gesto de asombro contenido tan propio de los americanos. A Erica le habrá ido muy bien con ese libro, dijo la hermana de la artista, muy bien, enhorabuena, pero a mí me hundió la vida, y quiero decir que por mucho que Erica se justifique diciendo que esto no es más que ficción, está claro que uno de los hombres que aparecen en la novela es mi marido, y me gustaría aclarar de una vez por todas que es completamente incierto que mi marido se metiera en la cama de Erica y le pidiera que le practicara una felación; esto fue una pesadilla para mi marido y para mí, así que sepan ustedes que si a ella el libro la hizo famosa, a nosotros sus mentiras nos han jodido la vida. Ufff. Dicho esto, el acto se dio por concluido. La hermana-bomba desapareció, y cuentan las crónicas que, en el cóctel, la autora se limitó a comentar, fríamente, que en su familia había gente más inteligente que la muestra que acababan de presenciar. ¡Ficción, ficción, esto es ficción!, dicen los autores desde que la literatura existe. Pero los padres o se tragan ese cuento. Fue sonado cómo el papá del autor teatral Sam Shepard (marido de Jessica Lange) se presentó, bastante borracho, por cierto, en el estreno de su última obra y en mitad de la representación comenzó a explicarle al público, que al principio no entendía si aquello era parte del espectáculo, que todo lo que se estaba contando en el escenario era una mentira podrida. Mientras se lo llevaban a rastras, el hombre iba balbuceando cómo pasaron verdaderamente las cosas. Ya les gustaría a los de La Fura dels Baus, que con gran aparataje de gritos y metralletas andan simulando, en su último montaje, el secuestro de un teatro a la manera chechena, conseguir que el público viviera un momento tan perturbador como ese de presenciar a un familiar borracho irrumpiendo en la sala para cantarle las cuarenta al autor. A ese autor que si escribe como se tiene que escribir, como si la familia no existiera, sentirá alguna vez en su vida el peso del viejo reproche bíblico: «Hijo mío, ¿por qué me has avergonzado?».


Elvira Lindo
DON DE GENTES,
Alfaguara (Penguin Random House España), Madrid, 2011

Publicado en El País (Dominical) el 20 de abril de 2008,

ENVIDA DEL PENE

ENVIDIA DEL PENE

Imagen: Mélanie Bourget

Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad
el cuerpo de una mujer,
que esperan que su anhelo
haga un niño,
que su oquedad misma
fertilice lo oscuro.
Las mujeres no se hacen ilusiones sobre esto,
ya que son a la vez
casas y túneles,
copas y las que escancian el vino,
ya que conocen el vacío como estado temporal
entre dos plenitudes,
y no ven en ello ningún romance.
Si yo fuera hombre,
condenado a esa infinita vaciedad,
y no teniendo alternativa,
encontraría, como los otros, sin duda,
una mujer
para bautizarla Vientre de Luna,
Madona, Diosa del Cabello de Oro
y hacerla tienda de mi deseo,
paracaídas de seda de mi lujuria,
icono ojiazul de mi sagrada comezón sexual,
madre de mi hambre.
Pero ya que soy mujer,
debo no sólo inspirar el poema
sino también escribirlo a máquina,
no sólo concebir al niño
sino también darlo a luz,
no sólo dar a luz al niño
sino también bañarlo,
no sólo bañar al niño
sino también alimentarlo,
no sólo alimentar al niño
sino también llevarlo
a todas partes, a todas partes…
mientras que los hombres escriben poemas
sobre los misterios de la maternidad.
Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad.

Erica Jong
(Traducción: Beth Miller)

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