POEMA DEFORME

POEMA DEFORME

Imagen: Charles Leval (levalet). Paris

Me persigue un poema
que escribí hace ya años.
Todo el mundo se burla
de sus muchos defectos.
Y los niños señalan
su joroba si tiene
que salir a la calle.
No consigue trabajo.
Aparece en los libros
como ejemplo de aquel
que traiciona a la causa
con sus versos deformes.
Lleva vida de topo
que se orienta en lo oscuro
y se oculta asustado
con las luces del día.
En las ferias lo exhiben
encerrado en la jaula
y le tiran monedas
tras pedirle que cante.
Cuando quiere explicar
que la culpa fue mía
los presentes se ríen
de sus torpes palabras.
Pues confunde la p
con la jota y la uve
y en lugar de mi nombre
dice el nombre de un río.
Se aparece en mis sueños
con los ojos cerrados
y los perros le ladran
cuando coge una piedra.
Yo, cobarde, me niego
a asumir su autoría
y me uno al gentío
que lo toma por tonto.
Aunque a veces, a solas,
se me escapa una lágrima.

José Miguel Junco Ezquerra

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