ME TUVISTE

ME TUVISTE

Duérmete, mi niña,
duérmete sonriendo,
que es la ronda de astros
quien te va meciendo.

Gozaste la luz
y fuiste feliz.
Todo bien tuviste
al tenerme a mí.

Duérmete, mi niña,
duérmete sonriendo,
que es la Tierra amante
quien te va meciendo.

Miraste la ardiente
rosa carmesí.
Estrechaste al mundo:
me estrechaste a mí.

Duérmete, mi niña,
duérmete sonriendo,
que es Dios en la sombra
el que va meciendo.

GABRIELA MISTRAL

Un día como hoy, de 1963.
AlmaLeonor_LP

 

ERAN TIEMPOS DE OTOÑO

ERAN TIEMPOS DE OTOÑO

Imagen: Thomas Dodd

Nada me queda de ti,
solo un hermoso recuerdo,

que preñó mi alma de amor,
pasaste como una estrella fugaz,
como la más bella primavera soñada,
llegaste en tiempos de otoño,
de amor prohibido,

y marchitos deseos,
como hojas secas,
llevadas por el viento,
abriste las puertas,

de mi dormido corazón,
y lo embriagaste de amor,

descuidada vida sin saberlo,

eran tiempos de otoño,
yo sentía tu calor,

apasionado sol,
delicioso regreso del amor,
lumbrera de mi alma,
tentadora piel para gozarla,

aromas de amor traías,
y no fuiste mía,
nunca fuiste mía,

yo creía ser tu dueño,
vana pretensión,
mujer de amor prohibido,
tonta ilusión hoy reconocida,

te siento tan lejana,
que mi vida ya tiene invierno,
quizás en otra primavera,
tenga todo de ti.

Víctor Bustos Solavagione

 

La estación del OTOÑO comienza hoy, 22 de septiembre de 2020, justo cuando se publica esta entrada en HELICON,  a las 15 horas y 31 minutos, hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento), y durará 89 días y 20 horas, terminando el 21 de diciembre con el comienzo del invierno.

¡¡Bienvenido Otoño!! ¡¡Bienvenida a mi estación favorita del año!!
AlmaLeonor_LP

INCÓGNITA

INCÓGNITA

La creación de Adán de Miguel Angel. Fragmento. Interpretación. The Creation of Adam by Miguel Angel. Fragment. Interpretation José Luis García Esteban - Artelista.com
“La Creación de Adán” (Capilla Sixtina, detalle) Miguel Ángel

Sí, yo sé, mi persona toda es bella,
delicioso el perfume que ella exhala,
el rosa mío al de la rosa iguala,
mi línea al lado del ciprés, descuella.

Mas, con todo, esta incógnita me aterra:
¿Por qué mi alto Escultor me hizo de tierra?

OMAR KHAYYAM (1048-1131)

UNENDING LOVE

UNENDING LOVE

Imagen: Detalle de un cartel de 1953 de “Vacaciones en Roma”, de Ercole Brini (1913-1989)

 

Te amé de tantas maneras y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Mi corazón hechizado,
hizo una y otra vez un collar de canciones
que tomaste como un regalo
y usaste alrededor de tu cuello,
a tu modo y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Donde quiera que escucho
las viejas historias de amor,
su antiguo dolor y ese viejo cuento
de estar juntos o separados,
me detengo y una y otra vez
miro al pasado y al final de todo,
emerges tú
revestida con la luz de una estrella polar,
traspasando la oscuridad del tiempo,
y te conviertes en una imagen
que recordaré por siempre.

Tú y yo flotamos aquí,
en la corriente de un corazón lleno de amor
de uno por el otro.
Jugamos al amor
al lado de millones de amantes,
hemos compartido la tímida dulzura
del primer encuentro,
las mismas lágrimas de angustia
en cada despedida.

El viejo amor,
el que se renueva una y otra vez,
Siempre…

Hoy, este amor está a tus pies,
encontró su morada en ti.

Ese amor,
el amor cotidiano de todos los hombres,
el amor del pasado, el amor de siempre,
el regocijo universal, la pena universal,
la Vida misma,
la memoria de todos los hombres,
las canciones de todos los poetas
del pasado y de siempre,
se funden en este Amor,
que es el Nuestro.

Rabindranath Tagore.

 

Después de rodar Roman Holyday (1953, William Wyler) Audrey Hepburn y Gregory Peckse convirtieron en amigos por siempre. Tras la muerte de ella el 20 de enero de 1993, Peck recitó su poema favorito, Unending Love (Amor Eterno), de Rabindranath Tagore.

HAN DE VOLVER

HAN DE VOLVER

Imagen: Liliana Comes

Han de volver con su fulgor de estrellas
a mi balcón de soledad oscura
con su color y calidez más pura
los besos dulces a buscar sus huellas.

Han de volver con el amor que aquella
primera vez sobre mi piel de albura
me retalló con la pasión madura
el corazón como la flor más bella.

Han de volver a este rincón pequeño
el tacto tierno que quedó olvidado
y aquellos labios de profundo sueño.

Y volverá con esplendor dorado
el mismo sol con su calor risueño
a iluminar mi cuerpo ya inflamado.

Mari Cruz Aguera (Murcia, 1967).

El día Azul
30 de agosto de 2020

CUANDO RECORDAR NO PUEDA

CUANDO RECORDAR NO PUEDA

Imagen: Chang-Park

Cuando recordar no pueda,
¿Dónde mi recuerdo irá?
Una cosa es el recuerdo
y otra cosa recordar.

Cuando la tierra se trague
lo que se traga la tierra,
Habrá mi recuerdo alzado
el ancla de la ribera.

Recuerdos de mis amores,
quizás no debéis temblar:
cuando la tierra me trague,
la tierra os libertará.

Antonio Machado

DOS AMORES

DOS AMORES

Imagen: Yana Ezar

Soñé que estaba parado en una pequeña colina,
y a mis pies había un suelo, que parecía
un jardín inútil, floreciendo a su voluntad
Con brotes y flores. Había piscinas que soñaban
Negras y tranquilas; había
algunos lirios blancos. Unos pocos, y azafranes, y violetas.
[…] Y he aquí! Dentro del jardín de mi sueño
vi a dos caminando sobre una llanura brillante
de luz dorada. El que parecía alegre
Y justo y floreciente, y un dulce estribillo
Salió de sus labios; cantaba sobre doncellas bonitas
y el amor alegre de los hermosos niños y niñas,
tenía los ojos brillantes y, entre las hojas danzantes
de hierba dorada, sus pies tropezaban de alegría;
Y en su mano sostenía un laúd de marfil
con hilos de oro que eran como el cabello de las doncellas,
y cantaba con voz tan melodiosa como una flauta,
y alrededor de su cuello había tres cadenas de rosas.
Pero el que era su compañero se hizo a un lado;
Estaba lleno de tristeza y dulzura, y sus grandes ojos
eran extraños con un brillo maravilloso y miraban de par en par
con la mirada; y suspiró con muchos suspiros.
Eso me conmovió, y sus mejillas eran pálidas y blancas
como lirios pálidos, y sus labios estaban rojos.
Como las amapolas, y sus manos se apretaron con fuerza,
y una vez más se aflojó, y su cabeza
fue coronada con flores de luna pálidas como labios de la muerte.
Llevaba una túnica púrpura, forjada en oro
con el dispositivo de una gran serpiente, cuyo aliento
era una llama ardiente: que cuando vi
me caí llorando, y lloré: ‘Dulce juventud,
dime por qué, triste y triste. suspirando, ¿has recorrido
estos reinos agradables? Te ruego que me hables tranquilamente
¿Cómo te llamas? Él dijo: ‘Mi nombre es amor’.
Luego, el primero se volvió hacia mí
y gritó: ‘Miente, porque se llama Vergüenza,
pero yo soy amor, y no solía estar
solo en este hermoso jardín, hasta que llegó
Sin preguntar por la noche; Soy verdadero amor, lleno
los corazones de niño y niña de llamas mutuas.
Luego suspirando, dijo el otro: “Ten tu voluntad,
yo soy el amor que no se atreve a pronunciar su nombre”.

Lord Alfred Douglas (1894)

EL OFICIO DE VIVIR

EL OFICIO DE VIVIR

Imagen: Zhana Viel

He aquí que llego a la vejez
y nadie ni nada
me ha podido decir
para qué sirvo.
Sume usted
oficios, vocaciones, misiones y predestinaciones:
la cosa no es conmigo.
No es que me aburra,
es que no sirvo para nada.
Ensayo profesiones,
que van desde cocinera, madre y poeta
hasta contabilista de estrellas.
De repente quisiera ser cebolla
para olvidar obligaciones
o árbol para cumplir con todas ellas.
Sin embargo lo más fácil
es que confiese la verdad.
Sirvo para oficios desuetos:
Espíritu Santo, dama de compañía, Estatua
de la Libertad, Arcipreste de Hita.
No sirvo para nada.

María Mercedes Carranza
(Bogotá, 24 de mayo de 1945 – 11 de julio de 2003)

POR MAYO, ERA POR MAYO…

POR MAYO, ERA POR MAYO…

Imagen: Juss Piho

Por mayo era, por mayo,
cuando hace calor,
cuando los trigos encañan,
y están los campos en flor;
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir el amor.
Menos yo, ¡triste cuitado!,
que vivo en esta prisión,
que no sé cuándo es de día,
ni cuándo las noches son,
sino por una avecica
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero…
¡Dios le dé mal galardón!

Joaquín Rodrigo (1950)

EL AMOR QUE PASA

EL AMOR QUE PASA

Imagen: Brian Kershisnik

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada.
Oigo, flotando en olas de armonías,
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran…¿Qué sucede?
Dime.
–¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

Gustavo Adolfo Becquer

El día Azul
(30 de abril de 2020)