HISTORIA

HISTORIA

Imagen: Dragan Ilic di Vogo (1962) Belgrado (Serbia).

No llevéis al pasado vuestros miedos,
regresad a él como los muertos que lo habitan:
desnudos, con el alma a buen recaudo,
miradlo atónitos pero con un ansia de embalse,
oled su inconfundible aroma de ruina indeleble,
no le manchéis de deseo, dejadlo
tal y como os lo encontrasteis,
lleno de vida engastada en una esbelta
gota de ámbar
ajena a vuestro vértigo de flecha,
miradlo con las lentes que necesita
un oficio de forenses inquietos
y hacedle las preguntas que
nunca tendrán una respuesta,
que jamás nos salvarán la vida.

José Luis Ibáñez Salas.

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ENERO…

ENERO… 

En Enero nace el Alma
virginal y sin secreto,
Febrero le da sentidos,
Marzo combate su cuerpo,
Abril abre la impaciencia,
Mayo el florido deseo.
En Junio son desazones
lo que en Julio cumplimientos,
Agosto es dulce cansancio,
Septiembre el umbral del duelo,
Octubre la despedida,
Noviembre el lento recuerdo
y Diciembre el desamparo.
Luego nacerá lo muerto,
sin regreso, sin huida,
en la soledad del tiempo.

Dionisio Ridruejo (1912-1975).

 

CANCIÓN DE INVIERNO

CANCIÓN DE INVIERNO

Imagen: Carmen Jiménez

 

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada…

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

Juan Ramón Jiménez

 

El invierno de 2017-2018 comienza hoy, 21 de diciembre, a las 17h 28m hora oficial peninsular, justo cuando se publica esta entrada. Son cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional-Ministerio de Fomento). Esta estación durará 88 días y 23 horas, y terminará el 20 de marzo de 2018 con el comienzo de la primavera.

#AlmaLeonor_LP

ARBOLEAR

ARBOLEAR

Imagen: Alexander Calder

Arboleaba para matar el frío
en las interminables noches de los desiertos
cuando la fiebre invoca a los fantasmas
y el corazón se cierra como un puño.

Arboleaba para exorcizar el espanto
en los campamentos de las cuarentenas
cuando se arden los ojos como piras
y los dedos entumecidos se agarrotan.

Arboleaba para poder imaginar el aire
en los círculos acuosos de la desolación
cuando las barcazas expulsan sin piedad
los cuerpos que agonizan preguntándose.

Arboleaba para resucitar almas deshechas
en los extrarradios demolidos de las metrópolis
cuando las imprecaciones alcanzan la altura de los cielos
y el desamor se expande como la peste.

Arboleaba para evocar la condición de humano
en los brumosos laberintos de la locura
cuando las sombras combaten sin cesar
y yacen sin consuelo después de la batalla.

Para guardar memorias de lo que era la vida arboleaba
para darle sentido y dimensión al tacto arboleaba
para desenterrar visiones de cuerpos abrazados
para encontrar un punto de apoyo desde donde empezar
la reconquista de un tiempo compartible y compartido
en el que la palabra tuviera una razón de ser
y la sangre volviera a circular por las venas
y el canto de los pájaros fuera proclamación.

Era por ese empeño que arboleaba en todos los rincones.
En las cuevas de los animales famélicos arboleaba
en las fosas de los cuerpos acribillados arboleaba
arboleaba en las infranqueables fronteras de la nieve.

Arboleaba incesante porque ese era su último recurso.

José Miguel Junco Ezquerra

TRISTEZA (SORROW)

TRISTEZA (SORROW)

Imagen: Pierre Pellegrini (2009)

Tristeza, alado ser que recorres el mundo,
Aquí y allí, a través del tiempo, pidiendo reposo,
Si reposo es acaso la dicha que la tristeza reclama.

Un pensamiento yace cerca de su corazón,
Profunda pena de voluptuoso calor,
Una hierba seca en el río creciente,
Una lágrima roja que recorre la corriente.

Corazones que cortan las cadenas,
El vínculo de ayer será el olvido de mañana,
Todas las cosas de este mundo pasarán,
pero nunca la tristeza.

Algernon Charles Swinburne (1837-1909)

LA POESÍA, SEGÚN ADAM ZAGAJEWSKI

LA POESÍA, SEGÚN ADAM ZAGAJEWSKI

La poesía es, de entre las artes, la menos técnica, no surge del taller, o de la teoría, no surge de la ciencia (aunque, añadamos, tener una formación no perjudica a nadie, ni tan siquiera a un poeta), sino que surge de la emoción de la mente y el corazón que no se puede ni prever ni planear –unos años atrás Leonard Cohen habló hermosamente de esto en este mismo lugar–. Por eso, los poetas no se conocen a sí mismos, suelen vivir en la inseguridad, esperando pacientemente la hora en la que se abren las puertas de la lengua. No sabemos qué es la poesía a pesar de que se han escrito sobre ella miles de libros que podemos encontrar en todas las grandes bibliotecas. Cada generación crea su propia visión de la poesía, aunque conserve a la vez una fidelidad hacia unas formas tradicionales sin interrumpir así la continuidad de un proceso que había empezado aún antes de Homero y que perdura hasta nuestros días, pasando por Antonio Machado y Zbigniew Herbert y siguiendo adelante. Ovidio escribió sus poemas más bellos en el exilio, en una ciudad o un pueblo pesquero a la orilla del mar Negro, en Tomis. No entendía la lengua local, y sólo cuando miraba la ilimitable superficie del agua, las oscuras olas le recordaban el color del mar Tirreno. Wisława Szymborska, una persona profundamente honesta, en la segunda mitad de los años 50 escribía poemas en la desesperación que le había provocado haber traicionado la verdad de la poesía y haberse aliado con un sombrío sistema político cuando era joven. En el mundo actual todos quieren hablar sólo de la comunidad y de política, y es cierto que esto es importante. Pero también existe el alma particular con sus preocupaciones, con su alegría, con sus rituales, con su esperanza, su fe, su deslumbramiento que a veces experimentamos. Debatimos sobre las clases y las capas sociales, pero en el día de cada día no vivimos en la colectividad sino en la soledad. No sabemos qué hacer con un momento epifánico, no somos capaces de preservarlo. Las sociedades se secularizan rápidamente, y los que hoy en día defienden la religión a veces acuden a técnicas sociopolíticas detestables, la religión con excesiva frecuencia se alía con la extrema derecha. Czesław Miłosz, un poeta fervorosamente religioso, católico y que a la vez era partidario de una sociedad abierta, democrática, se ve desdeñosamente repudiado en la actualidad por reaccionarias agrupaciones católicas. No es difícil percibir que nos encontramos en un momento que es poco propicio para la poesía. Cualquiera que de vez en cuando participe en uno de los numerosos festivales de poesía en Europa, independientemente de en qué país, no puede dejar de advertir que el público en los encuentros poéticos disminuye de manera sistemática.

La poesía no está de moda, las novelas policíacas, las biografías de los tiranos, las películas americanas y las series de televisión británicas están de moda. La política está de moda. La moda está de moda. Las relaciones están de moda, la sustancia no está de moda. Los pantalones entubados, los vestidos con estampados de flores, las perlas en la ropa, los jerséis rojos, los abrigos a cuadros, las botines plateados y los pantalones vaqueros con apliques están de moda. Las bicicletas y los patinetes están de moda, los maratones y los medio maratones, la marcha nórdica; no está de moda detenerse en medio de un prado primaveral ni la reflexión. La falta de movimiento es nociva para la salud, nos dicen los médicos. Un momento de reflexión es peligroso para la salud, hay que correr, hay que escapar de uno mismo. Cuando tenía poco más de veinte años me fascinaba la poesía crítica ante el sistema totalitario que regía en mi país. En aquel entonces, una época de tormenta e ímpetu, surgieron amistades y alianzas que perduran hasta hoy en día. Pero casi todos los poetas a los que en aquella época unió la oposición ante la injusticia siguieron un camino diferente, también descubrieron otros continentes artísticos. Descubrimos la dualidad del mundo, por una parte, la imaginación; por otra, la obstinada realidad de una mañana de noviembre cuando ya han caído las hojas de los árboles. Durante mucho tiempo, no sabía qué era más importante, lo que existe o lo que no existe, la gente que va al trabajo temprano por la mañana, los hombres soñolientos que leen los grandes titulares de los periódicos deportivos y siguen las derrotas y las victorias de sus clubes preferidos de fútbol y las mujeres que dormitan en el autobús; o antes bien las cosas escondidas, la música y la luna, las ciudades que ya no existen, los cuadros de los grandes maestros, actuales y antiguos, en los museos. Y necesité muchos años para entender que hay que tener en consideración ambas caras de este dualismo desigual, puesto que vivimos en una ambivalencia eterna, no podemos olvidarnos del sufrimiento de la gente y de los animales, del mal, que es mucho más tenaz y astuto que los sueños que perseguimos. No podemos olvidarnos del mal, de la injusticia que continuamente cambia de forma, de las cosas que perecen, pero tampoco de la felicidad, de las experiencias extáticas que los gruesos manuales de teoría política o de sociología no han llegado a prever. Cuando era un niño, España se me antojaba un país lejano y maravilloso, un lugar directamente legendario, donde el sol brillaba más y donde las sombras eran más oscuras, el país de Don Quijote, de caballeros y de princesas. Después conocí la España real, moderna, uno de los pilares de la Unión Europea. Y hoy estoy aquí, en Asturias, y soy el invitado de una princesa –no puedo salir de mi asombro–. Como se ve, todo cambia, pero nada cambia.

Resulta que en España tengo lectores fieles y atentos. Esto es lo mejor que le puede pasar a un autor de libros, sin tener en cuenta si es de tomos de poemas o de novelas. Muchas gracias por este premio tan especial.

ADAM ZAGAJEWSKI
Discurso de aceptación del PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS LETRAS 2017

 

 

 

SANTA TERESA DE JESÚS (2017)

SANTA TERESA DE JESÚS (2017)

Fotograma de la película “Teresa” (2015), de Jorge Dorado, protagonizada por Marian Álvarez.

¡Oh hermosura que excedéis
a todas las hermosuras!
Sin herir dolor hacéis,
y sin dolor deshacéis,
el amor de las criaturas.

Oh ñudo que así juntáis
dos cosas tan desiguales,
no sé por qué os desatáis,
pues atado fuerza dais
a tener por bien los males.

Juntáis quien no tiene ser
con el Ser que no se acaba;
sin acabar acabáis,
sin tener que amar amáis,
engrandecéis nuestra nada.

— Santa Teresa de Jesús

Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515 y fallece en Alba de Tormes en la noche del 4 de Octubre al 15 de Octubre de 1582, justo en el momento del cambio del calendario Juliano al Gregoriano.

 

LOS TEQUIERO

LOS TEQUIERO

Sandro Chía

Los tequiero
Así
Todo junto y apretado
Vientre contra vientre
Juntas sus partículas
Deberían estar a la orden del día
Deberían ser la misma vida
Y en cierta forma lo son
Porque dejas de decir tequiero
Y comienzas a morirte por dentro
Al menos a mí me pasa
Hay que tener a quien decirle tequiero
Condición ésta necesaria e imprescindible
No tiene sentido lanzarle un tequiero al viento
O que nadie te lo escuche
O que a nadie le sirva de alimento
O que nadie te lo lea o te lo sienta
Los tequiero
Para el alma
Digo para el alma
Estoy hablando del alimento del alma
Varios tequiero seguidos y apretados
Entre beso y beso un tequiero
Tu cuerpo y mi cuerpo unidos por un tequiero inmenso
Nuestras bocas amordazadas por genuinos y sinceros tequiero
Así
Todo junto
Apretado
Cuerpo a cuerpo
Que no circule el aire entre ellos.

Javier Funchal