DESPERTARÉ MAÑANA CON LA PALABRA A PUNTO

DESPERTARÉ MAÑANA CON LA PALABRA A PUNTO

Imagen: Mohammad Bader Hamdan  (Syrian artist)

Presa de tus cancelas me he soñado de pronto
y desvelada miro la quietud de la noche.
Despertaré mañana con la palabra a punto,
toda carnoso fruto, toda jugo y sabor.

Concha Lagos (Extracto)
De la obra “Con el Arco a Punto“, Colección de Poesía IBn Zaydún, Madrid, 1984

 

 

MAR DE OTOÑO EN PRIMAVERA

MAR DE OTOÑO EN PRIMAVERA

Christian Schloe_digital_artodyssey (33)
Christian Schloe

Este mar triste de otoño en primavera,
una avenida que atardece mojada por la lluvia,
bufandas que ya estaban olvidadas en los cajones,
paraguas que rompe el viento de la costa,
y tú tratando de explicar por qué me dejas.
Aún recuerdo cada una de tus palabras
confundidas con  el olor de la tierra mojada
y la brisa de mar adentro que traía el viento.
No es que no me quisieras,
ni que hubieras dejado de adorarme.
según tú fue el tedio, el hastío,
los domingos aburridos e interminables.
Dices que no hay otro, ni otra,
que es parte de la vida esta derrota.
En fin, que el futuro te regale divertimentos,
que nunca más te venzan la desgana y la monotonía,
ni el desamor, ni el desencanto,
ni te quedes jamás, Dios no lo quiera,
ante uno de estos mares tristes de otoño en primavera.

Santiago Gil
(de su obra TRASMALLOS, 2014)

 

Esta entrada es una especie de canto para el fin de una Primavera, que según los que entienden, en este año 2017 y en el hemisferio norte, finaliza hoy, 21 de junio, justo a la hora en la que esta entrada será publicada, a la 6h 24 m, hora peninsular, momento del Solsticio de Verano, para dar paso a la tórrida estación que más temo…  

AlmaLeonor  

 

LIBERTAD

LIBERTAD

Pier Toffoletti

Risueños están los mozos,
gozosos están los viejos
porque dicen, compañeras
que hay libertad para el pueblo.
Todo es la turba cantares,
los campanarios estruendo,
los balcones luminarias,
y las plazuelas festejos.
Gran novedad en las leyes,
que, os juro que no comprendo,
ocurre cuando á los hombres
en tal regocijo vemos.
Muchos bienes se preparan,
dicen los doctos al reino,
si en ello los hombres ganan
yo, por los hombres , me alegro;
Mas, por nosotras, las hembras,
ni lo aplaudo, ni lo siento,
pues aunque leyes se muden
para nosotras no hay fueros.
¡Libertad! ¿Que nos importa?
¿Qué ganamos qué tendremos?
Un encierro por tribuna
y una aguja por derecho.
¡Libertad! ¿De qué nos vale
si son los tiranos nuestros
no el yugo de los monarcas,
el yugo de nuestro sexo?
¡Libertad! ¿Pues no es sarcasmo
el que nos hacen sangriento
con repetir ese grito
delante de nuestros hierros?
¡Libertad! ¡ay! para el llanto
tuvímosla en todos tiempos;
con los déspotas lloramos ,
con tribunos lloraremos;
Que, humanos y generosos
estos hombres, como aquellos,
á sancionar nuestras penas
en, todo siglo están prestos.
Los mozos están ufanos,
gozosos están los viejos,
igualdad hay en la patria,
libertad hay en el reino.
Pero, os digo, compañeras,
que la ley es sola de ellos,
que las hembras no se cuentan
ni hay Nación para este sexo.
Por eso aun que los escucho
ni me aplaudo ni lo siento;
si pierden ¡Dios se lo pague!
y si ganan ¡buen provecho!

Carolina Coronado
Almendralejo, 1846

NO ME INTERESA

NO ME INTERESA

Delawer Omar (Syrian Artist)

No me interesa saber a que te dedicas.
Quiero saber qué es lo que añoras
Y si te atreves a soñar o alcanzar
Lo que tu corazón más ansía.

No me interesa saber qué edad tienes.
Quiero saber si te arriesgarás
a parecer un loco por amor,
por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa saber que planetas están cuadrando tu luna,
Quiero saber si has tocado el centro de tu propia pena,
si has estado abierto a las traiciones de la vida
o te has vuelto marchito y cerrado por miedo a más dolor.
Quiero saber si te puedes sentar con dolor, tuyo o mío,
sin moverte para esconderlo, diluirlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes estar con alegría tuya o mía,
y si puedes danzar libremente y dejar que el éxtasis te llene hasta
las puntas de los dedos de tus manos y de los pies,
sin advertirnos de ser cuidadosos, ser realistas o recordar las limitaciones del ser humano.

No me interesa si la historia que me estás contando es verdad, quiero
saber si puedes desilusionar a otros
por ser sincero contigo mismo,
si puedes resistir la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto confiable.
Quiero saber si puedes ver belleza hasta en los días feos,
y si puedes nutrir tu vida desde la presencia de Dios.
Quiero saber si puedes vivir con fallos tuyos y míos
y todavía apartarte en la orilla del lago y gritar a la luna llena plateada….! Siii!

No me interesa saber dónde vives, ni cuánto dinero tienes.
Quiero saber si te puedes parar después de una noche de pena y desesperación,
débil y moreteado hasta los huesos,
y hacer lo que necesita estar hecho para los niños.

No me interesa saber quien eres, ni porqué estás aquí.
Quiero saber si puedes estar en el centro del fuego conmigo sin encogerte.

No me interesa dónde, qué, o con quién has estudiado,
Quiero saber si te sostienes desde dentro
cuando todo a tu alrededor se cae.
Quiero saber si puedes estar solo contigo y si verdaderamente disfrutas de la compañía
que mantienes en tus momentos de soledad….”

 

Khalil Gibran

(Publicado en HELICON el 2 de julio de 2008)

OCÉANOS

OCÉANOS

William Robinson

Los océanos se quedan nuestros secretos,
lo que no queremos ver ni oler nunca más.
Nos sentimos limpios
cuando arrojamos lejos nuestro pasado.
Se lavará, pensamos.
Se hundirá.
Se irá flotando lejos de esta orilla.
Desaparecerá.
Quizá el pez se comerá nuestras palabras,
¿quizá los amores perdidos o rechazados
ayudarán al profundo mar a hacer crecer los verdes suaves de las plantas?

Viggo Mortensen

Viggo Mortensen estará hoy recitando sus poemas en el festival Semana de la Poesía de Barcelona 2017

POEMA PROPIO Nº 47 (SILVIA)

POEMA PROPIO Nº 47 (SILVIA)

edward-robert-hughes-1851-1914
Imagen: Edward Robert Hughes (1851-1914)

El canto del mirlo negro
la hacía retornar por el pasadizo de las tinieblas
al juego de la vida o de la muerte
al oscuro salón de la ruleta rusa
al siempre solitario laberinto.

Silvia entre la fragancia de las flores
Silvia escribiendo versos en el aire
Silvia besando el polvo en la escollera
Silvia en el esplendor del arco iris
Silvia entre mariposas.

Un trueque injusto le cobró los ojos
y tantas veces muerta y renacida
y aquel rostro deforme en los espejos
y aquella amputación
y aquel naufragio.

Silvia casi ya ausente en el alambre
Silvia ya muy cansada
Silvia perdiendo pie
Silvia hacia las tinieblas
Silvia oyendo cantar al mirlo negro.

Jose Miguel Junco Ezquerra
Poema Propio nº 47 (Silvia)“, del poemario inédito: Voces
Para conmemorar el Día Azul de marzo.

ARCHIPIÉLAGO

ARCHIPIÉLAGO

grecia_Albert Carel Willink (1900-1983) 22
Imagen: Albert Carel Willink (1900-1983) 

¿Tornan de nuevo las grullas a ti, las naves el rumbo
tuercen, van de tus playas en pos? ¿Serenas y ansiadas
brisas llegan al plácido mar, y al sol asomando
del abismo el delfín, luz nueva inunda su dorso?
¿Jonia brilla? ¿Tiempo es ya? Pues es primavera,
y ha tornado a nacer la vida en todos los seres,
y hay en los hombres amor, y tiempos áureos se evocan;
¡vengo en tu paz a ti, oh poderoso, a loarte!

¡Oh venerable!, descansas aún viviendo a la sombra
de tus montes; aún tus brazos jóvenes ciñen
amorosos tu tierra, y a tus hijas, ¡oh padre!
de tus islas radiantes aún ninguna perdiste.
Creta vive, y Salamis, que frescos laureles circundan.
Y alza, en medio de rayos, y a la hora del orto la testa
resplandeciente Delos, y Tenos y Kíos
frutas purpúreas guardan: y de embriagadas colinas
mana el vino de Chipre, y de Kalauria descienden
ríos de plata que van a las véteras aguas del padre.
Todas viven, las islas que un día engendraron los héroes.
Y año tras año irradian y si una vez, del abismo
liberado, el fulgor de la noche, la interna borrasca
a una de ellas sorprende y en tu seno a los hombres sepulta,
tú, tú en cambio pervives, deidad, pues sobre la oscura
sima, por ti mucho viose nacer y mucho morir. (…)

(…) Entonces, ¡oh amigos de Atenas, oh gestas de Esparta,
cara primavera de los griegos! Si llega
a nuestro otoño, tornad y mirad, espíritus todos
del mundo que fue, ¡pues el fin de los años se acerca!
¡La fiesta también celebrad, oh días de antaño!
A la Hélade miran los pueblos, llorando y cantando
del día orgulloso del triunfo los suaves recuerdos.

¡Floreced entre tanto, mientras los frutos maduran,
oh jardines de Jonia! ¡Floreced en las ruinas de Atenas!
¡Ocultad a los días futuros el duelo!
¡Coronad con eterno verdor, oh laureles, los túmulos
de los muertos, allá en Maratón, donde tantos
victoriosos soldados cayeron, o allá en Keronea,
cuyos campos los últimos atenienses sin armas
huir vieron del día fatal de la afrenta, allá donde
de la cima hasta el valle trenos se escuchan, y el canto
del destino las aguas vagabundas entonan!

Mas, oh tú, de los mares señor inmortal, aunque el canto
de de los griegos no más, como antaño, en tus olas te loe,
canta en mí más y más; que el espíritu impávido
de los mares, al modo de los nautas, disfrute
su solaz, y la lengua de los dioses distinga,
y el vaivén de las horas; y así, si el tiempo voraz
sobreviene a segar la miseria y los yerros
de mi vida mortal, y entre los muertos a hundirla,
que la paz en el fondo de tus abismos encuentre.

Friedrich Hölderlin (1770-1843)
(Fragmento, versión de Otto de Greiff)