CUANDO RECORDAR NO PUEDA

CUANDO RECORDAR NO PUEDA

Imagen: Chang-Park

Cuando recordar no pueda,
¿Dónde mi recuerdo irá?
Una cosa es el recuerdo
y otra cosa recordar.

Cuando la tierra se trague
lo que se traga la tierra,
Habrá mi recuerdo alzado
el ancla de la ribera.

Recuerdos de mis amores,
quizás no debéis temblar:
cuando la tierra me trague,
la tierra os libertará.

Antonio Machado

DOS AMORES

DOS AMORES

Imagen: Yana Ezar

Soñé que estaba parado en una pequeña colina,
y a mis pies había un suelo, que parecía
un jardín inútil, floreciendo a su voluntad
Con brotes y flores. Había piscinas que soñaban
Negras y tranquilas; había
algunos lirios blancos. Unos pocos, y azafranes, y violetas.
[…] Y he aquí! Dentro del jardín de mi sueño
vi a dos caminando sobre una llanura brillante
de luz dorada. El que parecía alegre
Y justo y floreciente, y un dulce estribillo
Salió de sus labios; cantaba sobre doncellas bonitas
y el amor alegre de los hermosos niños y niñas,
tenía los ojos brillantes y, entre las hojas danzantes
de hierba dorada, sus pies tropezaban de alegría;
Y en su mano sostenía un laúd de marfil
con hilos de oro que eran como el cabello de las doncellas,
y cantaba con voz tan melodiosa como una flauta,
y alrededor de su cuello había tres cadenas de rosas.
Pero el que era su compañero se hizo a un lado;
Estaba lleno de tristeza y dulzura, y sus grandes ojos
eran extraños con un brillo maravilloso y miraban de par en par
con la mirada; y suspiró con muchos suspiros.
Eso me conmovió, y sus mejillas eran pálidas y blancas
como lirios pálidos, y sus labios estaban rojos.
Como las amapolas, y sus manos se apretaron con fuerza,
y una vez más se aflojó, y su cabeza
fue coronada con flores de luna pálidas como labios de la muerte.
Llevaba una túnica púrpura, forjada en oro
con el dispositivo de una gran serpiente, cuyo aliento
era una llama ardiente: que cuando vi
me caí llorando, y lloré: ‘Dulce juventud,
dime por qué, triste y triste. suspirando, ¿has recorrido
estos reinos agradables? Te ruego que me hables tranquilamente
¿Cómo te llamas? Él dijo: ‘Mi nombre es amor’.
Luego, el primero se volvió hacia mí
y gritó: ‘Miente, porque se llama Vergüenza,
pero yo soy amor, y no solía estar
solo en este hermoso jardín, hasta que llegó
Sin preguntar por la noche; Soy verdadero amor, lleno
los corazones de niño y niña de llamas mutuas.
Luego suspirando, dijo el otro: “Ten tu voluntad,
yo soy el amor que no se atreve a pronunciar su nombre”.

Lord Alfred Douglas (1894)

EL OFICIO DE VIVIR

EL OFICIO DE VIVIR

Imagen: Zhana Viel

He aquí que llego a la vejez
y nadie ni nada
me ha podido decir
para qué sirvo.
Sume usted
oficios, vocaciones, misiones y predestinaciones:
la cosa no es conmigo.
No es que me aburra,
es que no sirvo para nada.
Ensayo profesiones,
que van desde cocinera, madre y poeta
hasta contabilista de estrellas.
De repente quisiera ser cebolla
para olvidar obligaciones
o árbol para cumplir con todas ellas.
Sin embargo lo más fácil
es que confiese la verdad.
Sirvo para oficios desuetos:
Espíritu Santo, dama de compañía, Estatua
de la Libertad, Arcipreste de Hita.
No sirvo para nada.

María Mercedes Carranza
(Bogotá, 24 de mayo de 1945 – 11 de julio de 2003)

POR MAYO, ERA POR MAYO…

POR MAYO, ERA POR MAYO…

Imagen: Juss Piho

Por mayo era, por mayo,
cuando hace calor,
cuando los trigos encañan,
y están los campos en flor;
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir el amor.
Menos yo, ¡triste cuitado!,
que vivo en esta prisión,
que no sé cuándo es de día,
ni cuándo las noches son,
sino por una avecica
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero…
¡Dios le dé mal galardón!

Joaquín Rodrigo (1950)

EL AMOR QUE PASA

EL AMOR QUE PASA

Imagen: Brian Kershisnik

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman,
el cielo se deshace en rayos de oro,
la tierra se estremece alborozada.
Oigo, flotando en olas de armonías,
rumor de besos y batir de alas;
mis párpados se cierran…¿Qué sucede?
Dime.
–¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

Gustavo Adolfo Becquer

El día Azul
(30 de abril de 2020)

MUCHO MÁS ALLÁ

MUCHO MÁS ALLÁ

Imagen: Catrin WelzStein

¿ Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.

Alejandra Pizarnik
(29 de abril de 1936 – 25 de septiembre de 1972) 

AUNQUE ES DE NOCHE

AUNQUE ES DE NOCHE

Imagen: Vladimir Dunjic

Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.

1. Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.

2. Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella tiene,
aunque es de noche.

3. Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche.

4. Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadealla,
aunque es de noche.

5. Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

6. Sé ser tan caudalosos sus corrientes.
que infiernos, cielos riegan y las gentes,
aunque es de noche.

7. El corriente que nace de esta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche.

8. El corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.

9. Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.

10. Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche.

11. Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

San Juan de la Cruz.

 

¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

Imagen: Jacob Lawrence

Dios mío Dios mío ¿por qué me has abandonado?
Soy una caricatura de hombre
el desprecio del pueblo
Se burlan de mí en todos los periódicos
Me rodean los tanques blindados
estoy apuntado por las ametralladoras
y cercado de alambradas
las alambradas electrizadas
Todo el día me pasan lista
Me tatuaron un número
Me han fotografiado entre las alambradas
y se pueden contar como en una radiografía todos mis huesos
Me han quitado toda identificación
Me han llevado desnudo a la cámara de gas
y se repartieron mis ropas y mis zapatos
Grito pidiendo morfina y nadie me oye
grito con la camisa de fuerza
grito toda la noche en el asilo de enfermos mentales
en la sala de enfermos incurables
en el ala de enfermos contagiosos
en el asilo de ancianos
agonizo bañado de sudor en la clínica del psiquiatra
me ahogo en la cámara de oxígeno
lloro en la estación de policía
en el patio del presidio
en la cámara de torturas
en el orfelinato
estoy contaminado de radioactividad
y nadie se me acerca para no contagiarse
Pero yo podré hablar de ti a mis hermanos
Te ensalzaré en la reunión de nuestro pueblo
Resonarán mis himnos en medio de un gran pueblo
Los pobres tendrán un banquete
Nuestro pueblo celebrará una gran fiesta
El pueblo nuevo que va a nacer.

Ernesto Cardenal (Salmo 21)

 

BROCAL (POEMAS)

BROCAL (POEMAS)

Imagen: Wolfgang Harms

Dormía, y el amanecer me saltaba de hombro a hombro.
Río abajo, navegaba la luna.
Los bergantines de la piar y las rosas del campo, se llenaron de aquella luz mía que era cual otra luz del cielo.
Río abajo, mi corazón.
¡Yo estaba en los álamos, como el viento de la primavera!
Se abrió el paisaje, a todo viento, en la retina. El río, con sus cascabeles de aurora, me trajo la inquietud.
Sentía en lo alto, como de mano con estrellas, los finos dedos de la luz atardecida.
¡Más alto el cielo, más alto!
Quiero pasar entre la tarde y tus ojos.
Resbalaron estrellas, poliedros diminutos de fuego.
¡Estaba mi corazón en la lluvia, como una palma roja!
Me llevabas…

Carmen Conde 

 

El día Azul
30-Marzo-2020