RASGOS DE LUZ Y CENTELLAS

RASGOS DE LUZ Y CENTELLAS

Esos rasgos de luz, esas centellas
que cobran con amagos superiores
alimentos del sol en resplandores
aquello viven que se duele de ellas.
Flores nocturnas son: aunque tan bellas,
efímeras padecen sus ardores,
pues si un día es el siglo de las flores,
una noche es la edad de las estrellas.
De esa, pues, primavera fugitiva,
ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere;
registro es nuestro, o muera el sol o viva.
¿Qué duración habrá que el hombre espere,
o qué mudanza habrá que no reciba
de astro que cada noche nace y muere?

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681)

El Día Azul (30 de Junio de 2019)

A UN PINO

A UN PINO

Pino esbelto y tranquilo,
soledad de la tarde,
tan concreto en la libre
desolación del aire,
tan alto cuando todo
se confunde y abate
y huye el sol a tu copa
tibio y agonizante.

Pino esbelto y tranquilo,
tu soledad te guarde,
y consagre la mía
desunida y errante,
segada de su tierra,
extraña de su aire,
cuando aún es oro virgen
la cumbre de la tarde
y tú clamas e invocas
el tiempo de mi carne
y otro vuelo sin tiempo
que se sueña y se hace.

Dionisio Ridruejo (1912-1975)

ALMA MÁS QUE MIL PALABRAS

ALMA MÁS QUE MIL PALABRAS

9 de abril de 2019

HELICON, tiene otras páginas que puedes consultar en la barra lateral. Una de ellas es MÁS QUE MIL PALABRAS, fotografías mías con una frase, o poema, o texto, que las enfatiza mucho más. Esta es la última que he subido, y el resto se pueden ver, como digo, en la barra lateral, o pinchando en la imagen, o aquí.

AlmaLeonor_LP

 

 

MANUEL GODOY  (1767-1851)

MANUEL GODOY  (1767-1851)


José Caetano de Pinho e Silva (activo 1790-1800), Manuel Godoy, h. 1792. Radiografía del retrato pintado por Francisco de Goya (1746-1828), de Alberto Forastr, 1804. Nueva York, The Hispanic Society of America.

VALLADOLID , 24 de Marzo de 1808:

En 24 de marzo de 1808 llegó a esta ciudad la plausible noticia de haberse proclamado en Madrid por rey de España y sus Indias al señor D. Fernando VII, príncipe de Asturias. Se recibió con el mayor júbilo y alegría, se cerraron los tribunales por tres días, con repique general de campanas, y se publicó con timbales y clarines. La tropa que se hallaba en esta ciudad hizo demostración de particular cariño. Llena la Plaza Mayor de toda clase de gentes se presentaron frente de las casas consistoriales, y después de muchos vivas al rey, pidieron con repetidas instancias se les entregase el retrato (que de cuerpo entero se hallaba colocado en ellas) de D. Manuel Godoy, príncipe que fue de la Paz, y el mayor privado del rey Carlos IV, a quien en el año anterior se había sacado en triunfo por las calles cuando se le concedió la gracia de Gran Almirante de España y sus Indias. Condescendió en ello el Ayuntamiento y presentado en los balcones, se quitó del marco en que estaba, bajaron a las gorgueras, y entregado al público, le cogieron, arrastraron e hicieron pedazos. Dispusieron una hoguera en la Plaza donde le quemaron, publicando ¡muera de este modo el traidor y vil Godoy! con otras expresiones de igual clase.

D.Juan Ortega y Rubio (1886)
“Noticia de Casos Particulares ocurridos en la Ciudad de Valladolid (año 1808 y siguientes)”

 

El 17 y 18 de marzo de 1808 había tenido lugar el llamado Motín de Aranjuez, un levantamiento fernandino contra el poderoso Manuel Godoy, en el transcurso del cual se asaltó su palacio, se quemaron o destruyeron la mayor parte de sus enseres y Godoy, que estaba escondido en el mismo, fue trasladado hasta el Cuartel de Guardias de Corps en medio de una lluvia de golpes. El príncipe Fernando interviene para aplacar los ánimos, Godoy es destituido y, un tiempo después, desposeído de sus títulos y desterrado (en 1844 y 1847 la reina Isabel II le restituiría la mayoría). Manuel Godoy fallece en París el 4 de octubre de 1851 y es enterrado en el cementerio de  Père-Lachaise. El mismo día 19 de marzo de 1808 abdica Carlos IV y su hijo es nombrado rey como Fernando VII en Madrid. En esos momentos fue el rey amado, pero pronto se llegó a ganar con creces la fama del peor rey español de la historia. 

AlmaLeonor_LP

RETRATO DE MARCELINA PONCELA

RETRATO DE MARCELINA PONCELA

Interesante mañana con la presentación del libro “Retrato de Marcelina Poncela” (2019) de María Dolores Cid Pérez, compañera mía del Máster de Historia y que ha llevado su investigación sobre esta casi desconocida pintora vallisoletana hasta esta publicación… mejor dicho… hasta el próximo día 12 de marzo a las 19:30 cuando se inaugurará en el MUVA de Valladolid, una exposición única con las obras de Marcelina, una extensa y muy dispersa colección que se reúne por primera vez.

El acto estuvo presentado por Gloria Reguero, concejal por el grupo municipal Si Se Puede, en representación del Ayuntamiento de Valladolid y Blanca García Vega, catedrática de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid, quienes resaltaron la importancia de Marcelina en Valladolid y la gran carga simbólica de que esta presentación se inserte en los actos por la celebración del Día de la Mujer (8 de marzo) y en el Centro Municipal de la Igualdad del Ayuntamiento de Valladolid.

Loli, completamente entregada en su exposición, nos recordó los vínculos que Marcelina siempre mantuvo con Valladolid (“cuéntame cosas de mi Valladolid“, pedía en una de sus cartas a una amiga vallisoletana), y la ignominia que sufrió toda su vida profesional una mujer que siempre estuvo entre las más grandes pintoras de su época, y a la que hasta en una obra suya que figura en el Ayuntamiento de Valladolid se la identificó como “Marcelino”. Más recordada, quizá, como la madre del insigne Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), Loli nos desveló que aunque Marcelina fuese obviada en otro tipo de obras, su hijo siempre la mencionó en los prólogos de las suyas.

Como ya he dicho en alguna ocasión, Marcelina Poncela, como corresponde a una mujer tan notoria en su siglo, también figura en mi libro VISIBLES. MUJERES Y ESPACIO PÚBLICO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX, junto con un agradecimiento a Loli por dejarme utilizar un dato poco conocido (o divulgado a menudo erróneamente) sobre Marcelina, su propia fecha de nacimiento, y que Loli descubrió en su investigación: “Es habitual encontrar el año de 1867 como fecha de nacimiento de la pintora vallisoletana, pero según una reciente investigación de Mª Dolores Cid Pérez, inédita, su partida de bautismo sitúa en 1864 su nacimiento. Agradecemos a Mª Dolores Cid la posibilidad de publicar la rectificación de este dato.”

AlmaLeonor_LP

¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES MARÍA DOLORES CID!!

 

MUERTO DE CARNAVAL

MUERTO DE CARNAVAL

Imagen: Osario de la Iglesia de Santa María de Wamba (Valladolid)

 

“…Pero ni aun así adquirió el difunto un aspecto púdico y decente: era un muerto de carnaval, ni siquiera mostraba sangre de bala o de puñalada corriéndole por el pecho que pudiera rescatarlo de su condición de mascarita.”

Jorge Amado

 

El Osario de la Iglesia de Santa María de Wamba (Valladolid) es el más grande de España, con más de 3000 calaveras de fallecidos del entorno, recogidos por los párrocos entre los siglos XIII a XVIII. Estas son algunas fotografías más tomadas durante una visita el pasado día 26 de febrero.

¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Pero si tuviese que explicárselo a alguien no sabría cómo hacerlo (San Agustín).

EL PASAJE GUTIÉRREZ DE VALLADOLID

EL PASAJE GUTIÉRREZ DE VALLADOLID

Cuando un amigo viene a Valladolid hay un sitio que siempre me gusta enseñarle. No es tan conocido como el Museo Nacional de Escultura, ni tan monumental como la fachada de la Iglesia de San Pablo, justo enfrente del, antaño, Palacio Real y rodeada de otros palacios, hoy museos, como el mencionado. Ni siquiera es tan lúdico como las orillas del Pisuerga, con su Playa de las Moreras, o la animada Plaza Mayor y aledaños de la inacabada Catedral de Nuestra Señora de la Asunción y la preciosísima fachada de la Universidad de Valladolid, con sus muchos bares y cafeterías con encanto. Ni siquiera es considerado por muchos tan histórico como el Museo de Valladolid (en el Palacio de Fabio Nelli, magnífico ya de por sí), la Casa de Cervantes, la Casa de Colón o los archivos de la Real Chancillería de Valladolid. No es tan antiguo como la Iglesia de la Antigua o la antigua plaza de toros de Valladolid (hoy bonito patio octogonal de vecinos), ambas vinculadas al fundador de la ciudad, el Conde Ansúrez. Sí que es más antiguo que el actual edificio del Ayuntamiento de Valladolid, que fue inaugurado en 1908 con la estatua del mencionado Conde Ansúrez justo enfrente, en la Plaza Mayor de Valladolid, auténtico centro neurálgico de la ciudad.

Me estoy refiriendo al Pasaje Gutiérrez, la galería comercial cubierta, de estilo modernista-industrial de Valladolid, único ejemplar de este tipo en nuestra ciudad y una de las únicas tres que quedan en toda España (junto al Pasaje Lodares de Albacete y el Pasaje Ciclón de Zaragoza). Es uno de los lugares más bonitos y con más encanto de Valladolid y, posiblemente también, uno de los más fotografiados.

El más grandioso de cuantos conocemos en España; más elegante y más espacioso que el magnífico con el que cuenta Zaragoza; no hay ni en Madrid ni en Barcelona, ni en Sevilla ninguno que con él pueda compararse”. El Norte de Castilla (17 de octubre de 1886). 

Fue construido en 1886 por el arquitecto Jerónimo Ortíz de Urbina, quien se fijó en las galerías comerciales que ya eran frecuentes en otros países como Francia, Italia y Alemania, sobre todo el primero y en París, donde empiezan a conocerse a raíz del éxito de la Revolución Industrial. Así, el encargo lo hizo un industrial de la pujante Valladolid de entonces, el santanderino Eusebio Gutiérrez, quien quiso dotar de un enclave modernista en una de las zonas más interesantes de la ciudad, en un local de su propiedad, entre la Catedral y la Plaza Mayor. Al pasaje se accede hoy desde las calles Fray Luis de León (antes calle del Obispo) y Castelar (antigua calle Sierpes).

Sobre las puertas, ambas diferentes, figura el nombre, “Pasaje de Gutiérrez”, además de la fecha, en la primera puerta la de inicio de las obras, 1885, y sobre la segunda la de su inauguración, 1886.

En medio de las dos avenidas que comunican las puertas de acceso se encuentra una rotonda en la que se puede ver una preciosa estatua de Mercurio, el dios del comercio (y de los viajeros, profesiones enlazadas, por eso las alas en sus pies), para enfatizar aún más esta dedicación industrial. Es una escultura que imita otra de Juan de Bolonia (1529-1608), cuyo original, de 1565, se conserva en el Museo del Bargello de Florencia.

Alrededor de la rotonda se colocaron estatuas en terracota alegóricas de las estaciones: Primavera, verano (con su hoz) otoño e invierno.

Sobre la entrada de la Calle Fray Luis de León hay un balconcillo con unas figuras infantiles, un niño y una niña, que sujetan un reloj, un conjunto escultórico elaborado por el francés M. Gossin.

En ese balconcillo se celebró un concierto con un cuarteto de cuerda el día de la inauguración. El techo está realizado en cristal y metal, como la galería del centro, y de madera en varios tramos de los pasillos. En estos espacios de madera pueden admirarse obras del pintor palentino afincado en Valladolid, Salvador Seijas (1837-1913), referentes a diversos temas, como la agricultura, la primavera, el comercio y la industria. Desde 1998, tras una profunda restauración (realizada a instancias del Ayuntamiento, actual propietario del pasaje), está calificado como Bien de Interés Cultural.

Estas son algunas de las fotografías del Pasaje Gutiérrez tomadas por mí en diversos momentos, pero pueden verse más y saber más cosas, en los siguientes enlaces: Arte Valladolid (sobre las pinturas de Seijas); Info-Valladolid; Blog de Jesús Anta Roca (muy recomendable);  Wikipedia.

Este artículo se lo dedico a mi amiga Maite F. M. que es la última persona a quien se lo he mostrado.

AlmaLeonor_LP

 

DÍAS DE REYES MAGOS

DÍAS DE REYES MAGOS

Cuando AlmaLeonor creía en la existencia de los Reyes Magos…

 

“Yo, con los regalos como con las cartas más esperadas y queridas, prefiero el rito contrario: dilatar la hora de la apertura definitiva, con lo que se alarga ese placer indescriptible que produce la ignorancia, la imaginación, la incertidumbre. Y, desde luego, abrirlos y leerlas en la intimidad más absoluta. Con los regalos no siempre es posible, porque la equivocidad del gesto podría sugerir una falta de interés, cuando sucede justamente lo contrario.”

Emilio Pascual, “Días de Reyes Magos” (1999)

¡¡FELIZ NOCHE DE REYES A TODOS!! ¡¡Y NO SE OLVIDEN… UN LIBRO ES SIEMPRE UN BUEN REGALO!! 

WINTER IS HERE

WINTER IS HERE

Con el inicio del invierno se producía la llegada de los deshollinadores a Valladolid. El deshollinamiento era labor de niños piamonteses, el mayor, de diez años.

Acompañados de sus padres, se presentaban en las casas por la mañana temprano, y cuando todavía no se había encendido lumbre; uno de aquellos pequeños subía gateando, cañón arriba de las chimeneas, para reconocer si el hollín era de mucho espesor; hecho el reconocimiento, descendía, y se ajustaba el precio de la faena, en dos o tres reales.

Terminado este preliminar, se descalzaba el deshollinador niño; se ponía un mandil de cuero negro, deque iba provisto y que rodeaba todo su cuerpo; cogía en cada mano un rascador de hierro para arrancar el hollín, y ¡ala! —¡hala!— se encaramaba, apoyándose en la espalda y en los pies, contra las paredes de la chimenea, hasta llegar a lo más alto del cañón.

Desde allí, daba comienzo a la rasqueta y a arrojar al fogón las placas de hollín; a medida que iba deshollinando, se deslizaba hacia abajo, hasta que la chimenea quedaba sin las adherencias producidas por el humo. Había chimeneas, en que la capa de hollín estaba tan endurecida, que resistía a la acción del rascador; para ablandarla, volvía a trepar il bambino savoiano spazzamino, con un cubo lleno de agua, y a fuerza de rociaduras, dejaba limpia de hollín la chimenea, pero ennegrecida.

Vuelta a bajar, y entonces preguntaba a la dueña de la casa:

Signora, ¿volete imbiancare?

Si era contestado afirmativamente, hacía una lechada de yeso o de cal, que llevaba a prevención, y arriba otra vez, hasta dejar la chimenea…  Bianca al par di nevé alpina, Como dice una frase del primo alto de Gli Ugonotli, la inspiradísima ópera de Meyerbeer. II imbiancamento, costaba una peseta o seis reales, y la chimenea, con tales operaciones, había quedado asegurada de incendios, hasta otro invierno, en que volvía la tropa piamontesa, con sus chiquillos, sus osos, sus monos, para hacerlos bailar, chiquillos, inclusive, en el corralón descrito en otro artículo, y en las calles y plazas de Valladolid, al son de la cornamusa.

Olvidaba decir, que los pequeños deshollinadores —Spazzamini— cuando descendían de las chimeneas, parecían negritos de Angola, y si habían blanqueado —imbiancato— resultando figuritas, de mucho clarooscuro, o como dijo el festivo Villergas, en su Sarmenticidio: «eran de gusto gris, mulato puro, es decir, medio blancos, medio negros».

De los deshollinadores, que prestaban un servicio invernal en las casas de Valladolid, por los años 1830 a 34, paso a los criados de servir, cuyas funciones eran permanentes. Estos «enemigos pagados», según la frase de las señoras de aquellos tiempos, eran, generalmente, el criado, la criada «para todo», la cocinera, la doncella y la rolla, donde había niños (pag. 129 y ss.)

Badajoz-Julio de 1894.

José Ortega Zapata
Solaces de un vallisoletano setentón. El Valladolid de 1830 a 1835
(Publicado en El Norte de Castilla el 21 de septiembre de 1894)

 

Hoy, 21 de Diciembre de 2018, justo cuando se publica este post, a las 23h 23m, hora oficial peninsular, THE WINTER IS HERE.