LA TÚNICA DE NESO

LA TÚNICA DE NESO

Hércules y Licas (1795/1815), por Antonio Canova (Pinterest).

Según cuenta la mitología griega, el centauro Neso intentó secuestrar y violar a la esposa de Hércules, Deyanira, pero el héroe intervino clavando en el cuerpo de Neso una flecha envenenada con sangre de la Hidra de Lerna, a la que había vencido en uno de sus doce trabajos. Neso, en venganza por su pronta y dolorosa muerte, engañó a Deyanira haciéndola creer que con su sangre Hércules le sería siempre fiel. Deyanira hizo que el heraldo de Hércules, Licas, le entregase una túnica embadurnada con la sangre (ponzoñosa) de Neso sin que ella sospechase siquiera sus efectos.

Así lo contaba Sófocles:

Este rozagante vestido le has de llevar como obsequio de mis propias manos a aquel hombre. Pero al llevarlo ten en cuenta con que ningún mortal se lo aplique al cuerpo antes que mi marido, y que no le dé luz alguna ni de sol, ni de sagrado recinto, ni de fuego del hogar, hasta que él, engalanado, solemne y esplendoroso, se lo muestre a los dioses en un día de sacrificios de toros. Así lo tenía prometido: que si le veía un día salvo en casa u oía que lo estaba, le había de revestir cual se merece con este manto, y había de presentarle ante los dioses como sacrificador nunca visto con nunca vista indumentaria. Y ahí llevas una señal que él reconocerá al punto en el cerco de este sello. Ve, pues, y ante todo cumple tu deber: mensajero eres y no seas entremetido, y haz de manera que, juntas mi gratitud y la de él, doblen tu galardón. Las Tarquinias (vv.598-632).

Cuando Hércules recibe la túnica, y ante el sufrimiento que empezó a causarle, un ardor vivo sobre su cuerpo que arrancaba su piel, el héroe agarró a Licas por su pie y volteándole tres veces sobre su cabeza le arrojó al mar de Eubea, convirtiéndole en piedra, una roca conocida como Isla de Licas desde entonces. Hércules pidió a su amigo y sobrino (y posible amante o erómenoYolao que le diera muerte para librarle del sufrimiento y éste prendió una pira a la que se arrojó Hércules vistiendo las pieles del León de Nemea, al que también había vencido, por encima de la túnica envenenada.

Así lo contaba Ovidio:

He aquí que a Licas, escondido tembloroso en una peña ahuecada, divisa, y como el dolor había reunido toda su rabia: “¿No has sido tú, Licas”, dijo, “el que estos funerarios dones me has dado? ¿No has de ser tú el autor de mi muerte?” Tiembla él y se estremece,  pálido, y tímidamente palabras exculpatorias dice. En diciéndolas, y mientras se disponía a llevar las manos a las rodillas de él, lo agarra el Alcida y rotándolo tres y cuatro veces lo lanza más fuerte que en el tormento de la catapulta hacia las ondas eubeas. Él, suspendido por las aéreas auras se puso rígido, y como dicen que las lluvias se endurecen con los helados vientos, de donde se hacen las nieves, y también, blando, de las nieves al rotar, se astriñe y se aglomera su cuerpo en denso granizo, que así él, lanzado a través del vacío por esos vigorosos brazos y exangüe de miedo y sin tener líquido alguno, en rígidas piedras fue él convertido, cuenta la anterior edad. Ahora también en el profundo euboico, en el abismo, una peña breve emerge, y de su humana forma conserva las huellas, al cual, como si lo fuera a sentir, los navegantes hollar temen, y le llaman Licas.  Metamorfosis IX (210-225).

Hércules y el Centauro Neso (1599), por Juan de Bolonia

Desde la antigüedad, la túnica de Neso se tiene metafóricamente por la representación del dolor, pero más que del dolor físico (que también), un dolor más bien interno, moral, un dolor que devora sin paliativos y que no se puede evitar, un infortunio del que no hay escapatoria en un presente fatídico. Un dolor que lleva inevitablemente a la muerte.

Es un símil que se ha utilizado varias veces en la literatura y en la historia. Por ejemplo, William Shakespeare en su obra  “Antonio y Cleopatra” (1607), le hace decir a Marco Antonio que “la túnica de Neso está sobre mí”, cuando este comprende que ha perdido la batalla naval de Actium contra Octavio (31 a.C.). T.S.Elliot utilizó la expresión “camisa de fuego” para referirse a esta túnica en uno de sus poemas (“Little Gidding”, el último de los “Four Quartets”) publicado en 1942: “El amor es el nombre desconocido / detrás de las manos que tejieron / la insoportable camisa de fuego / que el poder humano no puede eliminar”. Una década más tarde, en 1952, el escritor postmodernista estadounidense John Barth escribió su tesis (en realidad la llamó “tesis-novela”) en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (Maryland, USA), titulándola “The Shirt of Nessus”. Aunque no se conservan copias (al parecer el autor no se siente especialmente orgulloso de su primera “obra” y pudo ser el artífice de la “desaparición” de la misma), se sabe que inicia con ella su afición a la novela realista postmoderna, en la que la repetición, la parodia, la hipertextualidad y la metaficción, son los artífices de su particular forma de escribir ensayos. También alude a la camisa de Neso el escritor argelino Yasmina Khadra en su obra “Las golondrinas de Kabul” (2002), cuando un personaje que desprecia el uso del burka por los extremistas musulmanes, compara su uso con la prenda envenenada de Hércules.

Hércules y Licas (Detalle).

En la historia, la túnica de Neso se reconoce en un episodio de la llamada Rebelión Anabaptista de Münster (1534), cuando un régimen de terror se instaló en la ciudad alemana alentado por las ideas mesiánicas y apocalípticas de Jan Matthys (1500-1534). El obispo de Münster, Franz von Waldeck (1491-1553), sitió la ciudad y una joven defensora del anabaptismo y de Münster, Hille Feyken, intentó engañar al obispo entregándole una camisa envenenada. Pero antes de que pudiera llevar a cabo su plan, fue delatada, encarcelada, torturada y asesinada, al igual que Matthys, que fue detenido el domingo de Pascua, asesinado y decapitado, permaneciendo su cabeza colgada durante días a la vista de todos los habitantes de la ciudad. Los cadáveres de los líderes anabaptistas derrotados por Waldeck fueron colgados en jaulas en la torre de la iglesia de San Lamberto.

Igualmente fatídico fue el destino de Henning von Tresckow (1901-1944) y el resto de conspiradores del complot del 20 de julio de 1944 para asesinar a Hitler, con la llamada Operación Valkiria organizada por el coronel Claus von Stauffenberg. Cuando Tresckow (había sido uno de los oficiales que tuvieron que firmar órdenes de secuestro de niños polacos y ucranianos para la Heu-Aktion, lo que acabó por hacerle decidir su implicación en la resistencia alemana contra Hitler) comprendió que su plan había fracasado y que todos los implicados estaban condenados a morir, recordó el episodio de Neso y terminó suicidándose en Królowy Most (frente oriental, al noreste de Polonia y cerca de la frontera con Bielorrusia), haciéndose estallar con una granada de mano. Estas fueron sus palabras:

El mundo entero nos vilipendiará ahora, pero aún estoy totalmente convencido de que hicimos lo correcto. Hitler es el archienemigo no solo de Alemania sino del mundo. Cuando, dentro de unas horas, me presente ante Dios para dar cuenta de lo que hice y dejé de hacer, sé que podré justificar lo que hice en la lucha contra Hitler. Dios le prometió a Abraham que no destruiría a Sodoma si solo se pudieran encontrar diez hombres justos en la ciudad, y por eso espero que Dios no destruya a Alemania. Nadie entre nosotros puede quejarse de la muerte, porque quienes se unieron a nuestras filas se pusieron la camisa de Nessus. El valor moral de un hombre se establece solo en el momento en que está dispuesto a dar su vida en defensa de sus convicciones.”

Hercules y Neso (Detalle).

Si el nacionalsocialismo alemán destruyó buena parte del alma de Europa al iniciar la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, hay quien opina que este país, Polonia, ya tenía una camisa de Neso que lo estaba destruyendo. En 1992 se publica una colección de ensayos escritos por el disidente polaco Jan Józef Lipski (1926-1991) titulada genéricamente “Tunika Nessosa” (literalmente la túnica de Neso), que habían sido publicados en diversos medios con anterioridad, donde critica el nacionalismo católico polaco, equiparándolo con el veneno de la Hidra que acabó con Neso, por destruir el genio cultural de una nación. Miembro del sindicato Solidaridad, restableció el Partido Socialista Polaco, que dirigió desde 1987 hasta su muerte, y fue condecorado póstumamente tanto por el presidente Lech Walesa (en 1991) como por el presidente Lech Kaczynski (2006).

Hércules y Deyanira (1801), por Pietro Finelli (1770-1812).

Neso, Hércules y Licas, un trío fatídico, marcado por el destino y cuyo final no pudo ser más terrible y doloroso. Ni el libidinoso centauro Neso, ni el atormentado héroe Hércules, ni el fiel y atribulado lacayo Licas, pudieron sustraerse del dolor amargo de saber, con total certeza, que su pronta muerte sería espantosa… Un triste sino que también acabó con la vida de Deyanira, la cuarta persona protagonista de este atribulado suceso. Según Sófocles, que lo aborda en “Las Tarquinias” (siglo V a.C.) desde el protagonismo de Deyanira, Hércules maldijo su matrimonio justo en el momento de sentir el dolor de la túnica de Neso sobre su cuerpo (él solo sabía, en ese momento, que se la había hecho llegar Deyanira) y su hijo, Hilo, la acusó de ser la causante de la terrible muerte de su padre. Finalmente, Deyanira, abatida por la culpa y el dolor, se suicida clavándose una espada en el costado… También Deyanira fue alcanzada fatalmente por la túnica de Neso. Sófocles lo cuenta así:

Ahora veo que es horrible lo que he hecho. Porque ¿por dónde y por gracia de qué había aquella fiera de mostrarme su amor, estando muriendo, a mí, de quien le venía la muerte? No hay tal, no; era un embeleco y pretendía acabar con el que le había herido. Y yo lo vengo a entender a estas horas, cuando ya no tiene remedio. Yo, yo misma, malhadada, si no es que mis cálculos fallan, voy a ser quien le mate. Pues ve se que aquel dardo que le hizo la herida dejó maltrecho a Quirón [Hércules también le había herido incurablemente con una flecha envenenada con sangre de la Hydra], aun siendo un dios, y mata a cuantos vivientes llega a tocar. ¿Y no va a matar también a aquel esa misma negra sangre envenenada, recogida de la herida de este? No puedo dudarlo. Pues lo tengo resuelto; si este falla, yo también muero juntamente y del mismo golpe. A mujer que se precia de no ser del todo mala, le es imposible la vida quedando difamada… Las Tarquinias (vv.663-733). [Nodriza] Ya se ha ido Deyanira por el último de todos los caminos y sin mover los pies… A sus propias manos ha muerto… Al filo del acero asesino. Las Tarquinias (vv.871-946).

AlmaLeonor_LP

ACUARELA

ACUARELA

Imagen: Hilma af Klint

 

En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo…
y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo
ni los árboles nunca podrán ocultar el camino
de su luz hacia el bosque profundo de nuestro destino.
Esa hierba tan verde se ve como un manto lejano
que no puede escapar
que se puede alcanzar solo con volar.
Siete mares… he surcado
siete mares… color azul.
Yo soy nave, voy navegando
y mi vela eres tu.
Bajo el agua veo peces de colores
van donde quieren no los mandas tu.
Por el cielo… va cruzando,
por el cielo… color azul,
un avión que vuela alto
diez mil metros de altitud.
Desde tierra lo saludan con la mano,
se va alejando
no se donde va,
no se donde va.
Sobre un tramo de villa cruzando un paisaje de en sueño
en un tren que me lleva de nuevo a ser muy pequeño
de una américa a otra tan solo es cuestión de un segundo
basta un desearlo y podrá recorrer todo el mundo.
Un muchacho que trepa, que trepa lo alto de un muro
si se siente seguro vera su futuro con claridad.
Y el futuro es una nave que por el tiempo volara
a Saturno, después de Marte
nadie sabe donde llegara.
Si le ves venir
si te trae amores, no te los roben sin apurar
aprovecha los mejores que después no volverán.
La esperanza jamás se pierde.
Los malos tiempos pasaran.
Piensa que el futuro es una acuarela y tu vida un lienzo que coloreas
que colorear… que colorear…
En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo (tu lo pintaras)
y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo (tu lo pintaras)
basta un desearlo y podrá recorrer todo el mundo (tu lo pintaras)

Toquinho

VISIBLES Y PERIODISTAS

VISIBLES Y PERIODISTAS

Imagen: Faustina Sáez de Melgar (1834-1895).

En un año tan temprano como 1851, aparece Ellas: Órgano Oficial del Sexo Femenino, publicación de influencia francesa que, a la luz de las nuevas políticas del país vecino, se decanta por la realización de un periodismo reivindicativo y radical. Su editora, Alicia Pérez de Gascuña, califica la publicación desde el primer número como «cruzada femenina» para la emancipación de la mujer.

Otra publicación de corte algo más radical es La Ilustración de la Mujer, de Concepción Gimeno de Flaquer y Sofía Tartilán y que realizan un tipo de prensa comprometida, no solo con la situación femenina, sino también con el desamparo social que sufren los menos favorecidos, abogando por la educación integral como principal solución a ambos problemas.

En el último tercio del siglo, al tiempo que avanzan los logros en el reconocimiento femenino, o al menos se hacen más visibles las reivindicaciones de los mismos en España, se asiste a un cierto freno y marcha atrás de algunas posturas iniciales, quizá por temor a una adscripción política no deseada:

No estamos conformes con las mujeres que matan, ni con las que votan, ni con las políticas que creen alcanzar el poder en las tribunas dejándose llevar del aura popular, así como tampoco estaremos al lado de las que rezan y de las que lloran, porque éstas del mismo modo que aquéllas no son más que instrumentos inconscientes de determinadas tendencias políticas, de un progreso exagerado o de un retroceso imposible. Faustina Sáez de Melgar (1881)

Así se expresaba esta mujer, escritora y periodista madrileña, en la revista “Las mujeres españolas, americanas y lusitanas pintadas por sí mismas” (1881), Tomo 1º, Barcelona, Edit. Juan Pons, Cap.V-XII, p.100. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Texto e imagen de mi libro VISIBLES. MUJERES Y ESPACIO PÚBLICO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX. Disponible en todas las librerías de España y en el servicio online de Ediciones UVA.

 

CARLOS V LANCEANDO UN TORO EN VALLADOLID

CARLOS V LANCEANDO UN TORO EN VALLADOLID

Ahora que estamos en plenas Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de Valladolid, hoy, 8 de septiembre, es precisamente el día mayor por ser la festividad de la patrona, creo que es un buen momento para recuperar un texto incluido en mi último libro, LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE, en el que se menciona mi ciudad y un suceso que tuvo que ver con Carlos V, un suceso que más tarde sería recordado por varios artistas de pluma (Vargas Ponce y Larra, por ejemplo) y pincel (Francisco de Goya).

LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE

De Francisco de Goya, gran aficionado a los toros y amigo de toreros, contamos con una magnífica colección de treinta y tres grabados al aguafuerte, de entre 1815 y 1816, relacionados con la Tauromaquia. Entre ellos se encuentra, por ejemplo, la única imagen que disponemos de la madrileña Nicolasa Escamilla, la Pajuelera, una de las primeras mujeres toreras de las que se tiene noticia gráfica en España y en una fecha tan temprana como es el siglo XVIII, calificado por algunos como el siglo de las mujeres, por otro lado ―también se sabe de la torera granadina Francisca García, activa en 1769, por mencionar otra mujer en este difícil mundo―.

Todo este conjunto goyesco se basó en el Manual de Tauromaquia (1796) publicado por el torero Pepe Hillo ―la última lámina, la nº 33, recoge la desgraciada muerte de Pepe-Hillo en la plaza de Madrid―, aunque, tal vez, la idea naciese mucho antes, con la intención de ilustrar la Carta histórica sobre el origen y progreso de las corridas de toros en España (1777), de Nicolás Fernández de Moratín.

Goya conocía muy bien el mundillo taurino y supo reflejarlo en sus obras. La tabla nº 10, por ejemplo, recoge un hecho curioso, pues aparece el emperador Carlos V lanceando un toro en la plaza de Valladolid, siendo el único personaje real que incluye en toda la serie. El también pintor, erudito y amigo de Pepe Hillo, Juan Agustín Ceán Bermúdez, quien pudo ayudar a Goya con la estructura de la obra, fue un poco más allá al aclarar que tal lance tuvo lugar: «…en las fiestas de Toros, que se celebraron allí por el nacimiento de su hijo Felipe II». La misma explicación daban Moratín y el mismo Pepe Hillo, quien añadía: «…dicho Señor alanceaba y rejoneaba los toros con mucha habilidad y […] mató un toro de una lanzada en la plaza de Valladolid».

El erudito y coetáneo de todos ellos, José de Vargas Ponce, también lo hace constar en su obra Disertación sobre las corridas de toros (1807), aunque con un matiz distinto, posicionándose entre los que se oponían férreamente a los espectáculos taurinos:

Hasta Carlos V se ensayó en ella al nacerle su primogénito, dando en este lance, como en todos, muestras de más supremo valor que prudencia en sus acciones. Su cronista (Prudencio de Sandoval, Crónica del Emperador Carlos V) escribe que, acompañado de 160, entre caballeros y Grandes se presentó en la arena. Y porque no podían siendo tantos salir los toros, mandó el Emperador que todos se pusiesen en ala y que ninguno se menease si el toro no viniese a embestir con él. Y así se repartieron en dos partes en hilera hombro con hombro. Y el que quería dar lanzada salíase un poco de los otros. El Emperador dio una buena lanzada, otros también se quisieron señalar.

Como apreció Mariano José de Larra en su artículo Corridas de Toros (1828): «el hijo y sucesor de Carlos I, Felipe II, que no pudo heredar de su padre el valor, tampoco heredó el gusto a las fiestas de toros». El articulista madrileño sí alaba la afición taurina de otros muchos personajes del momento:

No menos habilidad tenían, según don Gregorio de Tapia y Salcedo, el rey don Sebastián de Portugal, Pizarro, el conquistador del Perú; don Diego Ramírez de Haro, etc.; y en lo sucesivo se distinguieron en diversas épocas en esta habilidad y tuvieron gran fama, Cea, Velada, el duque de Maqueda, Cantillana, Oceta, Zárate, Sástago, Riaño, el conde de Villamediana, don Gregorio Gallo, caballero de la Orden de Santiago, quien inventó la espinillera para defensa de la pierna, llamada por él gregoriana y en el día mona por nuestros picadores. Picaron también con primor de vara corta, Pueyo, Suazo, el marqués de Mondéjar y otros muchos que hasta el reinado de Felipe V sobresalieron y que se hallan citados en los diversos autores que han escrito de arte de torear.

Lo que no está tan claro es esa percepción cronológica de Moratín acerca de la antigüedad del toreo que, por cierto, afirmaba también que tal inicio había que buscarlo en los moros que habitaron la península, sobre todo, los de Toledo, Córdoba y Sevilla, decía, que serían los primeros en lidiar toros en público.

AlmaLeonor_LP

LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE

 

EL GATO

EL GATO

Imagen: Alicia Prado

Ven, bello gato, a mi amoroso pecho;
Retén las uñas de tu pata,
Y deja que me hunda en tus ojos hermosos
Mezcla de ágata y metal.

Mientras mis dedos peinan suavemente
Tu cabeza y tu lomo elástico,
Mientras mi mano de placer se embriaga
Al palpar tu cuerpo eléctrico,

A mi señora creo ver. Su mirada
Como la tuya, amable bestia,
Profunda y fría, hiere cual dardo,

Y, de los pies a la cabeza,
Un sutil aire, un peligroso aroma,
Bogan en torno a su tostado cuerpo.

Charles Baudelaire (1821-1867)

¿PARA QUE SIRVE LA INTELIGENCIA?

¿PARA QUE SIRVE LA INTELIGENCIA?

Imagen: H.R.Giger

¿Para qué sirve la inteligencia? Para hacer una carrera, para resolver problemas, para ganar más (dinero, prestigio, amor, etc.). A primera vista, la pregunta parece casi trivial. No obstante, algunas facetas de la inteligencia van mucho más allá de las posibles ventajas individuales que se derivan de ella. ¿Qué función cumple la inteligencia en un contexto más amplio? Compartimos el 99% de los genes con el chimpancé, físicamente nos parecemos a los grandes simios, pero nuestras habilidades físicas dejan mucho que desear en comparación con otros mamíferos. Es la capacidad mental lo que nos distingue de otros organismos del planeta. Los seres humanos, más que cualquier otra especie Animal, han dependido de su potencial mental para desenvolverse en el medio ambiente. ¿Por qué es así? ¿Cómo es que los humanos han desarrollado la inteligencia en un grado tan superior al resto de los seres?

Matej Hochel & Emilio Gómez Milán
Universidad de Granada.

EL ESPAÑOL QUE PUSO NOMBRE A UN COMPONENTE DEL ÉXTASIS SIN SABERLO

EL ESPAÑOL QUE PUSO NOMBRE A UN COMPONENTE DEL ÉXTASIS SIN SABERLO

Nicolás Monardes (1569). Wikipedia (DP)

 

La MDMA,  abreviatura de su nombre químico “3,4-metilendioximetanfetamina”, es lo que en lenguaje coloquial llamamos “Éxtasis”, una droga que produce efectos emocionales (euforia) y sociales (sociabilidad) similares a la empatía (por eso se engloba dentro de la categoría de drogas “empatógenas”) perteneciente a las llamadas genéricamente “anfetaminas”. El Éxtasis fue descubierto en 1912 por el químico alemán Anton Köllisch (1888-1916), aunque no sería hasta la década de los setenta cuando se populariza como droga psicotrópica en fiestas de rave music, acid house (en los 80) y breakbeat hardcore (en los 90). Este masivo uso recreativo y los efectos secundarios que causa (bruxismo, ansiedad, depresión, anhedonia, insomnio, pérdida de memoria…) hacen que se ilegalice su fabricación y consumo, salvo en algunas excepciones científicas y médicas.

La sintetización de la MDMA se puede realizar de varias formas (se documentan hasta veinte modos) a partir de una reacción química de sus compuestos o precursores químicos primarios, como, por ejemplo, el safrol, un aceite esencial, incoloro o amarillo, utilizado en la elaboración de antisépticos, pesticidas, perfumes y saborizantes. El safrol se ha identificado también como un producto cancerígeno para el hígado, por lo que su uso está prohibido en alimentación y controlado en otras aplicaciones. Puede extraerse de varios elementos naturales (aunque el procedimiento es tedioso y caro) como la nuez moscada, la semilla del perejil, el eneldo, el azafrán, las semillas de vainilla y varios árboles, por ejemplo, de la Ocotea odorifera  (una especie de laurel de Brasil y Paraguay), del Cinnamomum parthenoxylon  (Camboya, Indonesia, Malasia, Filipinas y Vietnam, considerado en peligro de extinción por la sobreexplotación furtiva para este uso) y, sobre todo, de la raíz o corteza de un árbol norteamericano llamado Sassafras albidum, vulgarmente sassafras.

Sassafras (1890), en un Códice Botánico alemán. Wikipedia (DP).

Pues bien, el sassafras, árbol al que los nativos llamaban “winauk” (al norte) o “pauame” (en la Florida), debe el nombre con el que se le conoce desde el siglo XVI, a un español, el botánico Nicolás Monardes.

El sevillano Nicolás Bautista Monardes Alfaro (1508-1588),  fue un destacado médico y botánico español, hijo del también afamado médico, Juan Bautista Monardes. Al quedar viuda su madre, Leonor de Alfaro, se volvió a casar con el boticario Juan López de Pastrana, que anima al joven Nicolás a seguir los estudios de medicina. Obtiene su título en Alcalá de Henares (Madrid), donde sigue los preceptos del humanismo y aprende griego y árabe, y el doctorado en la Universidad de Sevilla en 1547. En Sevilla desarrolla su afición por la botánica y cultiva en su propio huerto toda clase de plantas conocidas y otras no tanto, procedentes de América. También con América inicia una serie de negocios (algunos con los afamados Fugger), muy fructíferos, incluido el tráfico de esclavos, que aumentan su riqueza. Se estima que en 1568 su fortuna ascendía a 25 millones de maravedíes, aunque llegó a perder buena parte de ellos a lo largo de su vida.

Retrato del autor en las páginas de “Historia Medicinal…” (1580). University of Glasgow.

Sus campos de estudio fueron amplios, incluyendo la aplicación moderada de sangrías para curar ciertas enfermedades como la pleuresía, muy común en su tiempo, o el empleo del guayaco (que él importaba de América y comerciaba en Europa) junto al mercurio para el tratamiento de la sífilis. También escribió varias obras. Son muy conocidos sus tratados sobre los beneficios médicos de ciertos elementos de la naturaleza, como “De Rosa et partibus eius” (1540), sobre las rosas y los frutos cítricos; “Dialogo de las grandezas del hierro y de sus virtudes medicinales” (1574), sobre este metal;  “Tratado de la Piedra Bezaar y de la yerva escuerçonera”, sobre contravenenos empleados ya por Galeno;  así como el curioso Tratado de la nieve y de sus propiedades, y del modo que se ha de tener, enel brever enfriado con ella: y de los otros modos que ay de enfriar ” (1571):

“Cae la nieve por la mayor parte, en tiempo de invierno, principalmente, cuando corre el aire Cierzo, cae en tierras montuosas, nunca cae en tierras muy calientes, sino es por maravilla. Cuando cae, es de hermosa y graciosa vista, porque cae en copos blanquísimos, y cae blandamente, sin tempestad ni aire. Festeja a las gentes cuando cae, con sus pellas, no hace daño a nadie, que si endurece la tierra ella cuando se derrite, la emblandece y engrasa, matando las hierbas malas, y hace fructificar y crecer las buenas. Como dice Aulo Gelio, es por esto por lo que dicen año de nieves, año de bienes… Dice Galeno que la nieve prohíbe que no se corrompa el pescado y así lo conserva por mucho tiempo, que no se pudra, y así mismo conserva las carnes de putrefacción, como vemos que en las montañas, entre la nieve, se hallan hombres y animales, que se helaron, tan sin corrupción, como embalsamados. Dice Galeno que soñar nieve es indicio de tener enfermedades frías.”

Eysenhardtia polystachya (1916) o “palo dulce”, por William Edwin. Wikipedia (DP).

Por sus propias palabras, es de imaginar que en Sevilla mucha nieve no vería Monardes… También fue el primero en describir el fenómeno de la Fluorescencia (“Historia Medicinal…”, Sevilla, 1565), la capacidad de ciertas sustancias de absorber energía en forma de radiaciones electromagnéticas para después, en apenas nanosegundos, emitirlas en una longitud de onda diferente y  luminiscente. Monardes partió de una infusión conocida como lignun nephriticum (“madera renal”) derivada de la corteza de dos especies arbóreas: Pterocarpus indicus (o “caoba filipina”, originaria de Asia) y Eysenhardtia polystachya (o “palo dulce”, originario de México).

Ilustración de una página de “Historia medicinal…” de Nicolás Monardes. Elsevier.

Pero su trabajo más conocido y por el que es protagonista de este artículo es Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales (publicado en tres partes: en 1565, 1569 y 1574), traducido al latín y al inglés en el mismo siglo XVI, y hasta en seis idiomas antes de finalizar el siglo siguiente, además de alcanzar las cuarenta y dos ediciones. Con su obra (y con sus intereses comerciales farmacológicos), Monardes dio a conocer mucho mejor en toda Europa algunos productos americanos como la piña tropical, el tabaco, el cacahuete, el maíz, la batata, la coca o la zarzaparrilla.

Mapa de distribución del Sassafras albidum en Norteamérica (2007). Wikipedia (DP).

Nunca viajó a América, pero desde su residencia privilegiada de Sevilla, puerto de entrada de todo lo que venía de Las Indias a España, y gracias a su propia compañía mercantil, se hizo con toda una serie de plantas y árboles que cultivaba en un huerto de su propiedad para estudiar y experimentar con ellas sus posibles aplicaciones médicas y farmacológicas. Describió por vez primera (algunas veces con errores propios de quien no conoce su hábitat original, y otras, se dice que movido por su interés mercantil) muchas especies americanas como el cardo santo, la cebadilla, la jalapa, el guayaco, la pimienta, la canela de Indias, el bálsamo de Tolú… y el sassafras.

La primera ilustración de un Sassafras albidum, gracias a Monardes. Wikipedia (DP).

Monardes conoce en Sevilla este árbol de la Florida. Lo estudió durante tres años gracias a las primeras noticias que le llegan por un viajero francés que le habla de las propiedades curativas de una infusión realizada con dicho ejemplar. Con esa fórmula, aprendida de los nativos, franceses y españoles se habían curado de enfermedades que contrajeron al llegar a esa parte de norteamérica:

“Lo hacían de esta forma: sacaba la raíz de este árbol y tomaba un trozo de ella como les parecía, y hacíale rajas y echábalas en el agua, a discreción, lo que veían que era menester, poco más o menos, y cocíanla en el tiempo que veían que bastaba, para quedar de buen color, y así, bebían a la mañana en ayunas, y entre el día y al comer y cenar, sin guardar más peso ni medida que tengo dicho, ni más guarda ni orden que esta. Y con esto sanaron de tan graves y trabajosas enfermedades.”

Monardes, incrédulo, se dispuso a estudiar esas supuestas propiedades. Primero identifica el árbol y lo llama sassafras, quizá una vulgarización de la palabra “saxifraga”, un género de plantas herbáceas que, a buen seguro, conocía Monardes, aunque no es a esta familia a la que pertenece el sassafras. Es un árbol endémico de América del norte y de algunas regiones asiáticas (Taiwan, por ejemplo), muy grande (puede alcanzar desde los 9 a los 35 metros de altura) y con muchas y finas ramas. Su corteza es de color marrón anaranjado (o amarillento) y tanto esta como las hojas (pueden ser de varios tipos, las más comunes trilobuladas), ramas, flores (las hay masculinas y femeninas), fruto (una drupa azul-negruzca) y raíces, son fragantes, como de cítrico e hinojo (los alemanes lo llamaron fenchelholz o “madera de hinojo” por su aroma). Se conocen cuatro especies, una de ellas ya extinta.

Fossil de Sassafras hesperia, ya extinta, encontrado en las montañas de Washington. Wikipedia (CC BY-SA 3.0: Kevmin).

Todo en el árbol del sassafras se puede utilizar y dar diversos usos. Las antiguas tribus norteamericanas utilizaban las hojas para tratar enfermedades como el acné, la fiebre o los trastornos urinarios. En algunos casos se sabe que se utilizó para tratar escorbuto, llagas, reumatismo, hipertensión, disentería… El aceite de safrol, extraído del sassafras, también fue habitualmente utilizado como analgésico y antiséptico (en enfermedades dentales, por ejemplo, los nativos utilizaban las ramitas como cepillo de dientes) y, también, como fragancia en perfumes y jabones, como repelente de mosquitos, pesticida, colorante… Un todoterreno químico, podríamos decir.

Se le conocen también muchos usos culinarios. En la Inglaterra del XIX, la corteza del sassafras se utilizó a menudo como un componente más del saloop, una bebida caliente y barata sustitutiva del caro café, muy popular entre las clases menos afortunadas de Londres y que, se decía, aliviaba varias enfermedades, entre ellas, la sífilis (que fue uno de los motivos por lo que el saloop dejó de ser popular), cosa que Monardes no atestiguó (él utilizaba el guayaco). En los EE.UU., fue un ingrediente básico de la cerveza de raíz o el té de raíz, así como un condimento habitual en la cocina criolla de Luisiana, un polvo aromático realizado con las hojas molidas y conocido como polvo filé (ingrediente principal del tradicional Gumbo criollo y de la sopa de Cajún) cuyo contenido en safrol es mínimo, por lo que sigue estando permitido. En cambio, la raíz del sassafras contiene mucho aceite de safrol y en EE.UU. está prohibido su uso desde 1960 por considerarlo cancerígeno, además de alucinógeno. La mayoría de las cervezas de raíz comercializadas actualmente utilizan compuestos artificiales sustitutivos de la raíz de sassafras, como el salicilato de metilo. El safrol también fue un ingrediente principal de la popular zarzaparrilla, al menos, hasta la mitad del siglo XX, cuando se sustituye por compuestos químicos. Se decía que la zarzaparrilla aliviaba los problemas de piel y sangre y “volvía lánguidas a las mujeres y resecos a los vaqueros”, lo que a tenor de lo que vamos sabiendo de su componente, el safrol, no es nada extraño.

Y, como apuntába al principio, el aceite de safrol, obtenido del árbol sassafras, ha sido la fuente mayoritariamente utilizada para sintetizar la “3,4-metilendioxianfetamina”, MDMA o Éxtasis, por lo que su venta está vigilada por la DEA norteamericana, algo que Menardes, aunque en su día se dedicara a actividades tan poco edificantes como el tráfico de esclavos y el comercio farmacológico interesado, nunca pudo sospechar que ocurriría dando a conocer al mundo el nombre y las propiedades de este árbol norteamericano, el sassafras.

AlmaLeonor_LP

 

Fuentes: Wikipedia, GoogleBooks, Elsevier, University of Glasgow.

 

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

Hoy, 1 de septiembre, se cumple un año desde que mi novela LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE está disponible en Amazón. Esta onomástica me anima a contar un poco más sobre la gestación del mismo, un camino largo y que nunca pensé que recorrería, pese a que mucha gente me llevaba tiempo animando a que publicara alguna de las muchas cosas que escribo.

Como saben los que me conocen, a mi me gusta mucho, muchísimo, el cine del dorado Hollywood, el de los años cuarenta y cincuenta sobre todo, y hacía mucho tiempo que llevaba contando alguna cosa en mi blog sobre las actrices a las que mi padre tenía verdadera devoción. En el año 2012, publiqué en HELICON un artículo sobre Verónica Lake con el título, precisamente, de LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE (I): VERÓNICA LAKE, con la intención de seguir con artículos sobre todas ellas. Pero solo tuvo una continuación, en junio del mismo año 2012, titulado LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE (II): LAS RUBIAS. No obstante, seguía recopilando cosas, recuerdos, datos sobre actrices, anécdotas… “Alguna vez…” pensaba.

A finales de 2015, hubo un intento de realizar una obra de relatos conjunta en la que se me invitó a participar. Aunque, lamentablemente, aquel proyecto no llegó a ver a la luz, si que fue el detonante para que cogiera de nuevo todos aquellos apuntes sobre LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE, y me decidiera darles forma definitiva. Tardó un tiempo todavía, pero el 1 de septiembre de 2017, ya estaba terminado y subido a la plataforma Amazón, que con su herramienta de autopublicación, me permitió alumbrar un proyecto querido por muchas razones. Primero, por desarrollar una faceta, la de escritora, que llevaba mucho tiempo queriendo plasmar en una obra… Segundo, porque sirvió de recuerdo y homenaje a mi padre, a quien realmente le gustaba mucho el cine y tenía sus actrices favoritas, aunque no era el fiel e informado aficionado que protagoniza la novela…. Y en tercer lugar, porque aquel proyecto fallido de libro conjunto fue mucho más que un “empujoncito” para escribir, fue algo que siempre recordaré con un cariño infinito.

La imagen de la portada es propia. En ella aparecen mi padre (en el centro), mi madre (a la derecha) y una hermana de mi padre a su izquierda. La composición de la portada también es propia, aunque agradezco desde aquí la ayuda recibida por varios amigos, sobre todo de Vicente Álvarez, para solventar los problemas de tamaño y pixelado. También quiero expresar todo mi agradecimiento a los amigos que leyeron el texto y me dieron sus sabios consejos antes de ser publicado. Especialmente quiero nombrar a Jose Luis Ibáñez, Óscar Fábrega, Ronald Campos, Marlon James Sales y Ana Sánchez.

Esta es una de las posibles portadas barajadas antes de la definitiva.

 

Así, pues, hoy es el día de LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE, y quiero celebrarlo con todos vosotros, dando a conocer una parte del EPÍLOGO final de la novela… no mucho porque si no, descubro el “pastel” de la narración y ningún autor querría eso…

 

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE -EPILOGO-

Esta es una obra de ficción. La historia que se cuenta, por lo tanto, no responde a ninguna realidad. Pero como en todas las historias, siempre hay algo de verdad detrás de personajes y gestos.

Es cierto que mi padre se llamaba Antonio y que esta obra está dedicada a su memoria. A mi padre le gustaba el cine; Cassius Clay, más que el boxeo; los carteles de las corridas de toros, más que las corridas en sí; y también coleccionar cosas: posavasos, insignias, llaveros, vitolas de puros… Mi hermano aún conserva los álbumes de vitolas que él ordenaba a menudo con minuciosidad y dedicación. Es cierto que yo conocí a muchos personajes de la vida pública de los años sesenta y setenta (y aún anteriores), gracias a esas vitolas y con anticipación a las explicaciones escolares. También es real su álbum de cromos de estrellas de cine de 1954 en blanco y negro, solo que no está completo. Le faltan tres cromos, pero obra en mi poder y lo guardo como un tesoro. Mi madre existe y vive todavía. No se llama Elisa.

Todos los datos sobre actores y actrices de cine, así como sobre sus películas, son verídicos. Si existiese algún error con sus historias, sería totalmente culpa mía, aunque de forma involuntaria.

Hace mucho tiempo que quería escribir sobre las actrices favoritas de mi padre. Todo lo que cuento sobre su preferencia hacia ellas y su forma de nombrarlas, es cierto. También lo dicho sobre los actores. No era, sin embargo, un gran aficionado, ni conocía los detalles que en el relato le atribuyo, pero sí supo transmitirme a mí el amor por el cine de los años dorados de Hollywood y vimos muchas de esas películas juntos. Nunca habrá un tiempo como aquel.

Yo no estudié cinematografía, solo soy una aficionada más al cine y a las películas de Hollywood.

AlmaLeonor_LP