GINOIDES: ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE

GINOIDES: ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE

En la anterior entrega, ROBOTS Y CIBORGS DEL CINE CLÁSICO, comenzamos hablando de Robby, el protagonista de Planeta Prohibido (1956, Fred M. Wilcox), quizá, el más emblemático de los robots cinematográficos. Pero hay que decir que el más famoso, recordado y popular es, sin duda alguna, María, el robot femenino de Metrópolis (1927, Fritz Lang), un robot que sorprendió por su sexo en un momento en el que en el cine fantástico no existían las mujeres más que como compañeras del héroe, algo que ha seguido sucediendo de forma habitual, al menos durante mucho tiempo.

La protagonista de la película, María (tanto en su aspecto humano como robótico), estuvo interpretada por la actriz Brigitte Helm, quien tuvo que enfundarse un traje metálico complicadísimo y muy molesto con el que sufrió lo indecible: el traje se calentaba en exceso con los focos del rodaje y se tuvo que hidratar a la pobre Brigitte con un sistema de refrigeración inventado al efecto, que contaba con un depósito de agua que servía a la actriz para beber con una pajita. Con el tiempo, la estética de la película, y en especial la de María y su traje robótico, se hizo tan popular que hoy está considerada como excepcional, atemporal y goza de la consideración de icono de modernidad

Tanto esfuerzo mereció la pena, pues se consiguió una película redonda, fue todo un acontecimiento en su época, uno de los más grandes filmes del expresionismo alemán y el primer filme considerado Memoria del Mundo por la UNESCO. Encumbró a su director, Fritz Lang, a lo más alto del séptimo arte, aunque provocó más de una discusión entre él y Thea von Harbou, su esposa entonces y autora del guion (junto a Lang) y de la novela de 1926 en la que se basaba. Ambos cónyuges discutían a menudo, tanto por sus distintas opiniones artísticas como por sus diferentes inclinaciones políticas, pues Thea simpatizaba con el nacionalsocialismo alemán y quería reflejar algunas de sus ideas en el filme, a lo que Lang, que odiaba todo lo que sonase a nazi, se oponía tajantemente, terminando por provocar la separación de la pareja.

El póster de la imagen de cabecera, creado en 1927 por el artista gráfico alemán Heinz Schulz-Neudamm, fue vendido en el año 2005 a un precio de 690.000 dólares, una cifra récord que no había alcanzado ningún cartel de película hasta el momento. En el año 2012 se anunció que se subastaría con un precio de salida de 850.000 dólares y se vendió finalmente por la cifra, récord de nuevo, de 1,2 millones de dólares (alrededor de 920.00 euros) ¿Quién lo ha comprado? Pues según The Hollywood Reporter, un coleccionista de la costa este de Estados Unidos de nombre Ralph de Luca. ¡Afortunado él!

La acción de Metrópolis se desarrolla en el año 2026, un futuro lejano en la fecha en la que fue rodada (recordemos que fue en 1927, casi cien años de diferencia) pero que hoy nos puede resultar inquietantemente cercana.

Con María comenzamos este recorrido por los ROBOTS Y CIBORGS FEMENINOS DEL CINE, también llamados en la ciencia reciente GINOIDES, una denominación adoptada más recientemente para diferenciar nominalmente a los androides femeninos de los masculinos, aunque hay que decir que la palabra “androide” se populariza a partir de una creación femenina, Hadaly, la protagonista de la novela La Eva Futura (1886) del francés Auguste Villiers de l’Isle-Adam. Y, en todo caso, creo que la palabra correcta debería ser “ginecoide”, el antónimo de androide, que ya tiene su explicación etimológica en el diccionario español: semejante a una mujer.

En fin… empezamos… Y ya que hemos mencionado La Eva futura, la novela de Villiers, vamos a hacerlo con otra EVA (Extraterrestrial Vegetation Evaluator, Evaluador de Vegetación Alienígena), la protagonista femenina de la película WALL-E (2008, Andrew Stanton). EVA no es un robot humanoide, tiene la complexión de un huevo, pero es femenina, de ojos azules (de LED) y, además, brillante, pulida y nuevecita, el contrapunto perfecto del protagonista, WALL-E, un robot bastante ajado y antiguo. La voz de EVA en el filme es de Elissa Knight (en España fue doblada por Mar Bordallo) y Sigourney Weaver presta su voz a la Computadora del Axioma (en España por Beatriz Berciano), también una computadora femenina en el filme.

También se llama así la primera película de robots producida en España, Eva (2011, Kike Maíllo), donde se trata de dar respuesta ética a la idoneidad de hacerle ver a un robot que es un robot… El ingeniero de la película, que se desarrolla en el año 2041 (no está tan lejos, ¿verdad?), trata de conseguir un robot capaz de superar cualquier prueba para detectar si es, o no, un robot. Aparecen distintos ejemplo, desde un gato hasta una arquetípica ginoide (robótica de servicio, dice), que es recepcionista en un edificio público. Muy típico y ¿machista? ¿Se puede aplicar el término machismo cuando hablamos de ginoides? Hay dejo la pregunta…

LAS MUJERES PERFECTAS

Me doy cuenta de que hasta ahora el guion robótico de este artículo puede leerse casi en clave bíblica: he hablado de María y de Eva. Ambas han estado consideradas a lo largo de la historia como la encarnación de la mujer perfecta, y el cine también ha creado sus mujeres perfectas… artificiales.

La mujer perfecta (1949, Bernard Knowles) es una comedia británica en la que un científico crea un robot femenino al que considera la mujer perfecta. Estaba interpretada por Patricia Roc, una mujer que, curiosamente, estaba considerada “la belleza británica arquetípica”, o sea, perfecta. Su vida pública, sin embargo, hubiese escandalizado a todo el puritanismo británico de posguerra, pero ella no permitió que trascendiera más allá de su imagen cinematográfica.

Se sabe, no obstante, que mantuvo varios romances a lo largo de su vida, tanto con hombres (incluyendo a Ronald Reagan, actor y posterior presidente de los EE. UU.) como con mujeres, algo que ella declaraba abiertamente ya entonces. Una mujer explosiva a la que la censura estadounidense, esta vez sí de verdad, exigió nuevas tomas retocando su escote en la película The Wicked Lady (1945). De este filme existe una versión de 1983, dirigida por Michael Winner y protagonizada por Faye Dunaway, en la que Glynis Barber interpreta a Caroline, el papel de Patricia Roc en la versión inglesa.

Pero si de mujeres (robóticas) perfectas se trata, no hay mejor ejemplo que Stepford wives (1975, Bryan Forbes), una película de terror basada en la novela de 1972 del mismo nombre de Ira Levin. La protagonista (Katharine Ross) es una mujer que se ha trasladado junto a su esposo a la ciudad de Stepford y descubre que las esposas de sus vecinos son todas ellas robots complacientes. Existe un remake, The Stepford Wives (2004, Frank Oz), con Nicole Kidman como protagonista, donde el terror se sustituyó por la comedia.

Este tipo de ginoides, mujeres perfectas como esposas sumisas, complacientes y hacendosas trabajadoras del hogar, puede recordarnos a lo que cuenta la mitología griega del dios Hefesto, el herrero lisiado y cojo, pero esposo de la bella Afrodita, que fabricó dos mujeres metálicas, de oro (las Kourai Khryseai o “doncellas doradas”), con movimiento propio, que le servían de “ayudantes”, aunque por las características del dios, más bien habría que decir esclavas, como las esposas de Stepford.

Pero una curiosa interpretación de estas “doncellas doradas” podemos encontrarla en las famosas fembots de Austin Powers: International Man of Mystery (1997, Jay Roach), las rubias (doradas) y seductoras ginoides femeninas que disparaban con sus pechos (¿quién no recuerda a Afrodita X, la compañera de Mazinger Z y su “pechos fuera”?). De hecho, la palabra fembot también es un término que se utiliza, incluso antes que el de ginoide, para hablar de un robot antropomorfo de aspecto femenino. Las fembots de Austin Powers fueron: Cheryl Bartel, Cindy Margolis, Donna W. Scott, Barbara Moore y Cynthia Lamontagne.

Los robots de la película Los sustitutos (2009, Jonathan Mostow), la adaptación de un comic que está ambientada en un futurista 2017 (cada vez se veía más cerca el futuro, ¿no?), van más allá de la perfección… Son capaces de absorber las funciones vitales de sus sustituidos, convirtiéndose en perfeccionistas imágenes de sí mismos capaces de satisfacer todas sus necesidades y caprichos. La protagonista, una Rosamund Pike inconmensurable, se abandona en estos sustitutos cibernéticos para huir de una gran pena. ¿La perfección es la ausencia de dolor?

GINOIDES Y SEXUALIDAD

La mayoría de las veces, la búsqueda de una mujer perfecta se refiere a una perfección sexual y el cine de robots se ha encargado de “fabricar” perfectas ginoides sexuales. También la televisión, de hecho fue pionera en este tipo de interpretación robótico-femenina. Por ejemplo, en los años sesenta, una serie de TV, My Living Doll (1964-65, Ezra Stone), dio a conocer a la perfecta y muy sexi mujer robótica humanoide, una mujer llamada Rhoda Miller (en realidad: proyecto AAF709), interpretada por la siempre magnífica Julie Newmar. “Mi muñeca viviente no es un robot“, dice el protagonista. Tampoco es una muñeca, digo yo…

El cine recogió el testigo con una mujer robot con apariencia totalmente humana y muy sexi, cuyo nombre da título a la película Galaxina (1980, William Sachs). En esta película, además de sexi y voluptuosa, la androide Galaxina es muy inteligente y logra reprogramarse a sí misma para ser más humana. Estuvo protagonizada la Playmate del año 1980 Dorothy Stratten, quien, tristemente, fue asesinada por su marido poco después del estreno.

Una curiosa película de ciencia ficción ambientada en un mundo postapocaliptico situado en el año 2017 (otra vez… ¡qué cosas!), Cherry 2000 (1987, Steve De Jarnatt), presenta una sociedad donde el sexo se concibe como una obligación rutinaria (¡¡qué cosas!!), pero los humanos, siempre avispados para estas lides, fabrican unos robots femeninos, dispuestos a, digamos, saltarse esa versión rutinaria del sexo. Como todos los filmes acaban siendo un “chico encuentra chica”, el protagonista se siente muy unido a su bella ginoide sexual (interpretada por Pamela Gidley) y cuando sufre un cortocircuito cree enloquecer porque no hay forma de arreglarla y tiene que ir a una zona peligrosa para encontrar los repuestos necesarios…

Y entonces contrata los servicios de una mujer de carne y hueso (¿ven como siempre somos más necesarias y eficaces?), la cazarrecompensas Edith “E” Jhonson, interpretada por Melanie Griffith, en una curiosa y poco conocida interpretación de la actriz.

Y la imponente Kelly LeBrock da vida a Lisa una ginoide perfecta y, desde luego, muy sexi, creada por dos adolescentes muy espabilados en la película La mujer explosiva (1985, John Hughes). Lo que pasa es que, como siempre, ellos confían en que su “creación” les obedezca en todo… ¡pobretes! no se daban cuenta que creaban una mujer.

Finalmente, la televisión ha vuelto a recuperar a las ginoides-mujeres perfectas (en realidad a hombres y mujeres) en la serie Humans (2015, Sam Vincent), una adaptación de la galardonada serie sueca Real Humans, que explora el impacto social y emocional que causa el difuso espacio que dibuja la delgada línea fronteriza entre humanos y robots con su misma apariencia (androides y ginoides). Gemma Chan es Anita/Mia, la synth (otro nombre para la colección) bella, protectora y maternal adquirida por Joe para que le ayude en las tareas domésticas… y para algo más.

GINOIDES HUMANOIDES

En realidad aún se discute la idoneidad de si los robots utilitarios deben tener apariencia humana o no. Es una cuestión ética que también ha llegado al cine, donde varias películas y series de televisión muestran una gran variedad de robots, ginoides o “sintéticos”, también femeninos, con apariencia totalmente humana, tanto, que es difícil diferenciar uno de otro.

Por ejemplo, y para continuar con las series de TV, tenemos que mencionar en primer lugar a Lindsay Wagner, la fantástica protagonista de La mujer biónica (1976), aunque más que una ginoide al estilo de las que llevamos mencionadas, es una especie de anticipo de Robocop, pese a que siempre se la ve con forma humanoide-femenina. Jaimie Sommers, que así se llamaba la protagonista de la serie, era una tenista profesional que tras un accidente en paracaídas queda discapacitada y fue convertida en un organismo cibernético con varias mejoras (oído ultrasensible, un brazo artificial de enorme fuerza y ambas piernas biónicas) que le permitían ser una supermujer de increíbles capacidades. No se quedaron ahí las aplicaciones científicas de la serie, porque en la tercera temporada, se revive a la protagonista (había fallecido al final de la segunda) o, mejor dicho, se explica que a Jaimie se la había sometido a un proceso criogénico en hibernación y seguía viva.

Otra serie de TV con robots femeninos y con aspecto totalmente humano, aunque en este caso productos sintéticos perfectos (también hay hombres, pero aquí y ahora hablamos de mujeres), es el mundo de Westworld (2016, Jonathan Nolan y Lisa Joy). Como saben, esta serie se inspiró en la película Almas de Metal (Westworld, 1973), de Michael Crichton, en la que el androide protagonista, un magnífico Yul Brynner, acaba “perdiendo la cabeza” y actuando por su cuenta. A esta película le siguió una segunda parte, Mundo futuro (Futureworld, 1976) de Richard T. Heffron, y una serie de televisión de corta duración titulada Beyond Westworld (1980).

En la moderna Westworld, dos de las principales protagonistas son mujeres: Dolores Abernathy (Wyatt), interpretada por Evan Rachel Wood; y Maeve Millay (Madam), a la que da vida una magnífica Thandie Newton. Ellas son unas ginoides muy sofisticadas que también acaban alcanzando conciencia.

Para sofisticación cibernética las de las mujeres que aparecen en las secuelas de Terminator, concretamente la T-X (interpretada por Kristanna Loken) de Terminator 3: Rise of the Machines (2003, Jonathan Mostow), más inteligente, fuerte y rápida de lo que ha sido cualquier exterminador hasta el momento.

En la última entrega (y parece que la definitiva), Terminator: Dark Fate (2019, Tim Miller), llega a un incierto pasado el Terminator Rev-9 (Gabriel Luna), muy avanzado, por lo que una soldado modificada en un ciborg (Mackenzie Davis), es enviada a su vez para ayudar a Sarah, porque John Connor ha muerto… Un momento… ¿no se supone que este es el intríngulis de toda la serie, que Connor siga vivo? Bueno, pues como nadie dio respuesta a esta cuestión, la película fue un fracaso en taquilla.

Pero sin duda, las ginoides, o mujeres robots con apariencia totalmente femenina, más famosas del cine son las replicantes (un nuevo palabro) de Blade Runner (1982, Ridley Scott). Ellas fueron Sean Young como Rachael y Daryl Hannah, como Pris. La película es toda una orquestación alrededor de esta pregunta: ¿qué es lo que nos hace humanos? Y queda inconclusa, o no, según cada uno lo vea. Para unos, los replicantes son más “humanos” que los propios habitantes no artificiales en un mundo futuro totalmente deshumanizado. Pero la cuestión se puede alargar hasta el infinito ¿serían capaces unos hombres deshumanizados de crear replicantes más humanos que ellos mismos?

En todo caso, entre los fans del filme corre desde su estreno la duda de si su protagonista, Deckard (Harrison Ford), era o no un replicante. Para complicar aún más la cuestión, Denis Villeneuve, el encargado de realizar la continuación, Blade Runner 2049 (2017), en la que también intervienen Ford (como Deckard) y Sean Young (como Raechel), no resuelve la cuestión y, además, hace que su protagonista, K (Ryan Gosling), sea un replicante (y hasta él lo duda) que actúa como Blade Runner atrapando replicantes obsoletos. En esta película también tiene un papel Mackenzie Davis, la ciborg de Terminator-4 que acabo de mencionar. Y no se si se han fijado, pero esta película se filmó en el 2017, el futuro de algunas de las películas que he mencionado…

Quiero terminar con una serie de películas y episodios televisivos emblemática, el mundo Star Trek. En una de las películas aparece una mujer que es, digamos, abducida por un ente cibernético y se convierte en su avatar corpóreo, por decirlo de alguna manera. Ella es Ilia, de Star Trek: La película (1979, Robert Wise), teniente de la Flota Estelar asignada a la Enterprise. Fue asesinada por una de las sondas de V’ger y, más tarde, su apariencia fue dada a otra sonda V’ger puesta a bordo del Enterprise para aprender sobre la “infestación” humana (¡vaya descripción, pardiez!) y destruirlos. Al final, se consigue detener el ataque a la Tierra y ella se termina fusionando con la V’ger, por lo que se convierte en un ente cibernético. La teniente Illia estuvo interpretada por Persis Khambatta, una actriz india que se afeitó la cabeza para el papel y alcanzó gran fama en Hollywood, aunque fue efímera. Murió muy joven, con 49 años, de un ataque al corazón.

La serie de TV StarTrek: Voyager (1995 y 2001), además de contar con una capitana femenina por primera vez en toda su historia, tiene también una semi-ginoide femenina, Seven of Nine, interpretada por la actriz Jeri Ryan. Es una humana que, dice la información de la serie, ha sido asimilada por un colectivo de ciborgs y aunque la tripulación la rescata, algo de ello queda en su fuerza y poderes sensoriales.

ROBOTS FEMENINOS

Habíamos conocido a Scarlett Johansson como producto sintético con apariencia totalmente humana (femenina) en la película La Isla (2005, Michael Bay), no era un robot ni nada parecido, pero artificial sí que era. Y como para dar réplica a esta indefinida situación, la misma Scarlett dio vida a Lucy (2014, Luc Besson) una mujer que merced al efecto de una droga sintética que introducen unos mafiosos en su cuerpo, es capaz de responder a la pregunta ¿qué es capaz de hacer el ser humano cuando usa el 100% de su capacidad cerebral? Ella se convierte en energía pura, un ser cibernético completamente etéreo, una presencia en la red.

Pero estas no son las únicas incursiones de Scarlett Johansson en el mundo de la ciencia ficción, también ha dado vida a un robot ginoide en Ghost in the Shell (2017, Rupert Sanders), donde interpreta a la mayor Mira Killian (la doble de acrobacias de Scarlett Johansson fue Rhianna Buchanan) un híbrido de ciborg y humana único en su especie, que dirige un grupo operativo de élite de operaciones especiales llamado Sección 9, en un Japón futurista. Fue un filme rodado con CGI y Weta Workshop se encargó de los efectos visuales en postproducción. Ghost in the Shell es la versión norteamericana de una película anime japonesa del mismo título dirigida por Mamoru Oshii en 1995, de la que DreamWorks y Steven Spielberg adquirieron los derechos para producir una adaptación cinematográfica del manga original.

En la misma línea encontramos a Ava (¡huy!, casi otra Eva), de Ex Machina (2015, Alex Garland) una ginoide (una androide, o fembot, o un robot antropomorfo femenino) con inteligencia artificial. Los efectos especiales estuvieron a cargo de la empresa Double Negative y fue rodada en imagen real, sin efectos visuales, croma o marcadores de seguimiento durante el rodaje. Está protagonizada por Alicia Vikander (María Blanco pone la voz a Ava en el doblaje en español), quien vestía un traje de neopreno gris, que es el que se ve en las partes que no se sustituyen por partes robóticas, todas incluidas en posproducción. La película ganó el Óscar a los mejores efectos visuales.

Otra película en el mismo estilo es Alita: Battle Angel (2019, Robert Rodríguez), igualmente basada en un manga, GUNNM, de Yukito Kishiro. Alita, la heroína ciborg, está interpretada por Rosa Salazar a través de la técnica de captura de movimiento y Simulcam. Estuvo muy bien acompañada por un reparto de lujo: Christoph Waltz, Keean Johnson, Jennifer Connelly, Mahershala Ali, Ed Skrein, Jai Courtney, Edward Norton, Michelle Rodriguez (como Gelda, una guerrera ciborg), Jackie Earle Haley (interpretando a Grewishka, un enorme ciborg) y Eiza González (como Nyssiana una asesina ciborg). Los efectos visuales estuvieron a cargo de Weta Digital (encargada de Alita), DNEG y Framestore.

Para terminar este bloque sobre ginoides con aspecto de robot, quiero recordar una maravilla, la Galatea (interpretada por Kiersten Warren) de El hombre bicentenario (1999, Chris Columbus), la robot femenina que da el contrapunto a ANDREW (el robot NDR-114) interpretado magistralmente por el recordado Robin Williams. Ambos fueron diseñados por EdgeFX de Steve Johnson. Al final de la película, Galatea y Andrew han adoptado una forma humana, digamos que cobran vida humana, como en el cuento de Pinocho (era un niño de madera), o como la estatua femenina (era de piedra) creada tan perfectamente por Pigmalion, que se enamora de ella y los dioses le conceden el don de la vida humana.

Quiero acabar ya con esta lista de ginoides, porque podría ser demasiado extensa, pero me gustaría dejar constancia de alguna presencia más, por ejemplo, la de Robotina, la asistente doméstica de la serie animada de TV, Los Supersónicos (The Jetsons, 1962-1963), y que visto lo visto, ha sido más ejemplo para el cine futuro del que nos imaginábamos. Junto a la ya mencionada Afrodita X, también de una serie animada, son los dos tipos de robots femeninos (o ginoides) explotados en el cine: el de la doméstica sumisa y esclavizada; y el de la guerrera voluptuosa y sexual.

Pero hay un modelo que no ha sido repetido, o al menos yo no lo conozco (más allá del niño de A.I. Artificial Intelligence, de Steven Spielberg), me refiero al de la serie Small Wonder (1985-1989), protagonizada por el robot V.I.C.I. (Voice Input Child Identicant) un androide con forma de niña de 10 años (interpretado por la actriz infantil Tiffany Brissette) creado como un proyecto personal y en absoluto secreto por un científico que trabaja para una empresa cibernética. ¿Se imaginan una serie de niños robot al estilo de Los chicos del maíz? Espero que a nadie se le ocurra…

VOCES ROBÓTICAS DE MUJER

También las voces pueden ser femeninas y en el mundo de la ciencia ficción, no lo iba a ser menos. La famosa película 2001: Una Odisea en el Espacio (1968, Stanley Kubrick), utilizaba una inteligencia artificial que ha sido un ejemplo a seguir en posteriores películas de ciencia ficción, me refiero a Hal9000. Curiosamente, este ente iba a contar con una voz femenina, la de Stefanie Powers, pero en el ultimo momento (la película estaba ya en montaje y postproducción), el director Stanley Kubrick decidió que la voz de Hal9000 debía ser la de Douglas Rain, un actor canadiense al que descubrió viendo un documental de la NASA (Universe, 1960). Así que aquella computadora no llevó finalmente una voz femenina por poco.

Sí que lo hizo la famosa computadora central de la nave Nostromo, la Madre, de Alien, el octavo pasajero (1968, Ridley Scott), tan poco protectora para con sus “hijos” a bordo de la nave, y a la que pone voz Helen Horton (en español se la prestó Gloria González).

También V.I.K.I. (con la voz de Fiona Hogan y en español de Lola Oria), el gigantesco cerebro positrónico (otro palabro más) de la película Yo, Robot (2004,  Alex Proyas)V.I.K.I es el ordenador central que dirige la compañía y domina a los robots asistentes de todo Chicago, quizá el ente femenino cibernético más poderoso de todos cuantos hemos hablado aquí.

Pero si hemos de mencionar una voz robótica femenina y que ha revolucionado el mundo del cine, esa es la de Samantha, el sistema operativo de la película Her (2013, Spike Jonze), creado con una voz tan dulce y seductora que su protagonista, un magnífico Joaquin Phoenix, se enamora perdidamente de “ella”. A Samantha le pone voz Scarlett Johansson (Inés Blazquez en el doblaje español), así que algo de razón tenía el pobre Joaquin. Recibió el Oscar al mejor guion original y no nos extraña nada, con frases como estas:

-“Estoy enamorado de ti”
-“Yo también de ti, y de los otros 6.237 señores que también me han comprado.”

Demoledor. Y curioso que no mencione a las señoras que la hubiesen comprado… ¿no se enamoró ninguna de “ella”? Es posible que no…

Hasta aquí el artículo dedicado a los robots femeninos (fembots, synt, sustitutos, ciborgs…) del cine, los llamados, GINOIDES, mujeres perfectas, juguetes sexuales, asistentes (o esclavas) laborales, guerreras, poderosos entes, seductoras voces, y también… ¿Inquietantes presencias reales hoy? Tanto China (primer vídeo) como Japón (segundo vídeo) se han empeñado en que no durmamos bien esta noche…

AlmaLeonor_LP

VIVIEN LEIGH

VIVIEN LEIGH

Vivien Leigh y Sus Perfumes ~ Columnas

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

Y aunque parecía que su masculinidad solo era nominal cuando se casó con Bárbara [Stanwyck], sí que fue capaz de encontrar nuevos aires viriles con sus numerosas parejas de rodaje. Por ejemplo, con Vivien Leigh: actuaron juntos en 1938 y en 1940 sin que circularan rumores de romance entonces entre ellos ―y hubiese sido bastante improbable, siendo ella la esposa del que fuera su amante durante varios años estando él casado, el muy conocido e influyente Laurence Olivier―, pero Bárbara se refirió a ella muchas veces como «esa puta», por lo que sembró la duda de una infidelidad de [Robert] Taylor .

Vivien Leigh (Vivian Mary Hartley)
5 de noviembre de 1913 – 8 de julio de 1967

ORACIÓN POR MARILYN MONROE

ORACIÓN POR MARILYN MONROE

Imagen: Ira Tsantekidou

 

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la tierra con el nombre de
Marilyn Monroe
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a
los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia
(según cuenta el Time)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también más que eso…
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz)
Pero el templo no son los estudios de la 20 th Century-Fox.
El templo –de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20 th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y radioactividad
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda.
Que como toda empleadita de tienda soñó ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos
-el de nuestras propias vidas- Y era un script absurdo.
Perdónala Señor y perdónanos a nosotros
por nuestra 20 th Century
Por esta Colosal Super-Producción en que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes
para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda, Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje –insistiendo en maquillarse en cada escena-
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleada de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y apagan los reflectores!
y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan sólo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER.
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Ángeles
¡contesta Tú el teléfono!

ERNESTO CARDENAL
(20 de enero de 1925 – 1 de marzo de 2020)

In memoriam
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WHEELCHAIRS

WHEELCHAIRS

Ahora que ha terminado la afamada serie de HBO Juego de Tronos, hemos de coincidir en que dos de sus personajes más importantes, y desde luego de los más aplaudidos por todos los aficionados, presentan algún tipo de discapacidad: Peter Dinklage (interpretando a Tyrion Lanister, sin duda de los mejores personajes y actores de la serie) nació con acondroplasia, la causa más habitual de enanismo; y el personaje de Bran Stark (interpretado por Isaac Hempstead-Wright, un nombre mucho más difícil de recordar) necesita una silla de ruedas para moverse, silla  que, por cierto, le diseñó Tyrion. Pues bien, en este artículo sobre sillas de ruedas vamos a conocer a algunos personajes más que la han necesitado en un papel cinematográfico.

Antes de hablar de personajes ficticios que han aparecido en la gran pantalla (o en la pantalla chica) en silla de ruedas, me gustaría hablar de un actor que se vio abocado a utilizarla debido a un accidente que le produjo una tetraplejia severa. Me refiero a Christopher Reeve (1952-2004), el primer y más carismático Superman del cine al que, el 27 de mayo de 1995, una caída desde el caballo que montaba le causo la fractura de dos vértebras cervicales y le seccionó la médula espinal. Después de varias operaciones y de permanecer seis meses en un centro de rehabilitación, sólo pudo recuperar la movilidad de los dedos de su mano izquierda y necesitaba respiración asistida. “Village of the Damned” (1995), dirigida por John Carpenter, fue su última película antes del accidente, después, en 1997, dirigirá un filme para TV “In the Gloaming” y al año siguiente protagoniza “La Ventana de Enfrente”, junto a Daryl Hannah, un remake del clásico de Alfred Hitchcock. También participó en diversos programas televisivos y en algunos episodios de series de TV, como en dos capítulos de la  serie “Smallville”, interpretando a Virgil Swann, un científico que le dio a Clark Kent (Tom Welling) claves sobre su verdadero origen. Fueron los dos episodios con mayor audiencia de toda la serie. En marzo de 1996 Christopher Reeve apareció en su silla de ruedas en la ceremonia de los Oscars, donde pidió a la industria cinematográfica que dedicara un poco más de tiempo y esfuerzos para prestar más atención a los problemas sociales en que se encuentran miles de personas. La ovación de los asistentes fue apoteósica.

Reeve había colaborado desinteresadamente en varias causas sociales relacionadas con el medio ambiente y con el apoyo a discapacitados y personas con parálisis desde el inicio de su carrera. Proyectó su fama hacia la visibilización de estos problemas y contribuyó económicamente en muchas de esas instituciones, como también en las Olimpiadas especiales. Después de su accidente, él y su esposa refundaron la “Fundación Americana de Parálisis”, con el nombre de Christopher and Dana Reeve Foundation, dedicándose a un amplio programa que incluye desde el cultivo de células madre a la ayuda a las personas con paraplejia o tetraplejia, ya sea por causas naturales o por accidentes. La fundación trabaja también para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con discapacidades. El actor asumió la presidencia de la fundación y durante el resto de su vida se dedicó a ampliar sus funciones y su programa de becas.

Resultado de imagen de “The Brooke Ellison Story”

A principios del 2004, dirigió la película “The Brooke Ellison Story” para la televisión, sobre la vida real de Brooke Ellison, la primera persona  tetrapléjica que se gradúa en la Universidad de Harvard, y en la que su esposa participó como una de las protagonistas. En octubre de ese mismo año, una infección por sepsis se agrava con la administración de un antibiótico y sufre un ataque cardíaco que le deja en coma, falleciendo al día siguiente. En esos momentos codirigía el filme animado “Everyone’s Hero”, que fue estrenado en el 2006, dos años después de su muerte y el mismo año en el que, en marzo, fallecía su esposa Dana víctima de un cáncer de pulmón. La fundación que crearon ambos sigue vigente en la actualidad.

Películas con protagonismo de una discapacidad hay muchas, muchísimas, y no pretendo aquí hacer una lista exhaustiva. Me gustaría, eso sí, recoger algunas que a mí me parece que deben ser reseñadas por uno u otro motivo. Por ejemplo, aquellas que hacen referencia a soldados que vuelven del frente necesitando una silla de ruedas. De la Primera Guerra Mundial habla Lucky Star” (1929), película muda (se distribuyó en los EE.UU. una versión sonora, aunque con poco diálogo, pero se ha perdido), de  Frank Borzage. Estaba protagonizada por Charles Farrell, y cuenta la historia de un hombre que regresa del frente confinado en una silla de ruedas y lucha por el amor de su antigua novia, papel que interpreta Janet Gaynor. De la Segunda Guerra Mundial es memorable la película The Men” (1950),  de  Fred Zinnemann, protagonizada por un debutante Marlon Brando al que acompaña Teresa Wright. La película hace un recorrido por los problemas de superación de Brando y otros soldados que han sufrido algún tipo de discapacidad durante la guerra.

Pero, sin duda, es de la Guerra de Vietnam de la que más veces hemos visto sillas de ruedas en el cine. La vimos en El regreso” (1978), de Hal Ashby, protagonizada por John Voight y Jane Fonda, que obtuvieron sendos reconocimientos a su interpretación: Voight en el Festival de Cannes y Fonda el Globo de Oro. También en El Cazador” (The Deer Hunter, 1978), la gran película de Michael Cimino protagonizada por Robert de Niro, aunque el que usa la silla es John Savage y quien se llevó el Oscar a la mejor interpretación fue Christopher Walken. La vimos en Forrest Gump” (1994), de Robert Zemeckis, con un inconmensurable Tom Hanks salvando al Teniente Dan (Gary Sinise) de morir en el frente y de morir de desesperación y abatimiento una vez de vuelta a casa recluido en una silla de ruedas. Tanto The Deer Hunter, como Forrest Gump, están consideradas «cultural, histórica y estéticamente significativas» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionadas para su preservación en el National Film Registry. Y la vimos, finalmente, en Nacido el 4 de Julio” (1989), de Oliver Stone, con un entregado Tom Cruise.

Otras veces las sillas de ruedas son “aparatosos” artefactos que acompañan a un “aparatoso” protagonista. Por ejemplo, la que se puede ver en Wild Wild West” (1999), de Barry Sonnenfeld, y que utiliza el inválido doctor Arliss Loveless (Kenneth Branagh). En la película Doom” (2005), de Andrzej Bartkowiak, uno de los protagonistas utiliza una extraña silla de ruedas de gran movilidad que, sin embargo, no le sirve de gran cosa… y acaba convertido en “cosa” en silla de ruedas. Y en la película Alien: resurrección” (1997), de Jean-Pierre Jeunet, cuarta de la serie, y la peor de todas pienso yo, uno de los protagonistas, Vriess (Dominique Pinon) también ocupa una extraña y bastante equipada armamentísticamente, silla de ruedas.

Encontramos sillas de ruedas también en mundos fantásticos, como la silla del Profesor Xavier de los X-Men, utilizada tanto por Patrick Stewart como por James McAvoy. Y, por cierto, McAvoy protagoniza otra película, Glass” (2019), de M. Night Shyamalan, con un inquietante personaje en silla de ruedas, Elijah Price, interpretado por el incombustible Samuel L. Jackson‎, personaje que hizo su primera aparición en El Protegido” (2000).

Otro mundo fantástico donde encontrar una silla de ruedas es el creado en la película Gattacca” (1997) de Andrew Niccol, donde un inválido, Jerome, interpretado por Jude Law, propone a Vincent (Ethan Hawke), un ser “menor”, intercambiarse para tener más oportunidades en la vida. Y hablando de oportunidades… ¿Qué me dicen del personaje interpretado por Sam Worthington en Avatar” (2009) de James Cameron? El inválido Jake Sully se convierte en un intrépido guerrero Na’vi, gracias a su avatar del planeta Pandora.

Sorprendentemente en la serie James Bond hemos visto varias sillas de ruedas. Desde una convertida en arma mortífera, fabricada por El Doctor Q (Desmond Llewelyn) en GoldenEye” (1995), de Martin Campbell, junto al Bond de entones, Pierce Brosnan; hasta otra en la que vemos trasladar a un noqueado Daniel Craig en Casino Royale” (2006), del mismo Campbell. Pero el más carismático ocupante de una silla de ruedas en la serie Bond es el personaje de Ernst Stavro Blofeld, el malvado villano que aparece en nada menos que seis películas de la saga (protagonizado por diversos actores, desde Donald Pleasence hasta Christoph Waltz, pasando por Telly Savalas, Charles Gray y otros actores que pusieron cuerpo y voz, incluso se dice que Max Von Sydow lo interpretó una vez) como el oscuro jefe de la organización criminal mundial SPECTRE. En For Your Eyes Only” (Sólo para sus ojos, 1981), de John Glen, el Bond protagonizado por Roger Moore, arroja al malvado Blofeld a una chimenea desde un helicóptero con su silla de ruedas y todo. A modo de parodia, el Dr. Evil de la serie de películas Austin Powers, interpretadas por Mike Myers, también utiliza una extraña silla de ruedas ocultas.

Y para no dejar de lado completamente a los malvados malos de las películas, no quiero dejar de mencionar al terrorífico Chucky Lee Ray, que vuelve en La Maldición de Chucky” (2013), de Don Mancini, la sexta entrega de la serie, mortificando a Nica Pierce (Fiona Dourif), una joven en silla de ruedas.

Vamos a ir terminando con dos de mis personajes favoritos en silla de ruedas. Primero, Peter Sellers, el Dr. Strangelove de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1965), el icónico filme de  Stanley Kubrick y en el que Sellers interpreta nada menos que tres papeles distintos: además del inválido Strangelove, el del Presidente de los EE.UU., Merkin Muffley y el capitán de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), Lionel Mandrake.

Y no, no me he olvidado de la película mencionada antes, La Ventana Indiscreta” (1954) de Alfred Hitchcock, donde un James Stewart accidentado y con un aparatoso escayolado en una pierna, termina con las dos escayoladas por el desarrollo de una historia en la que se ven envueltos desde su novia, la bella Grace Kelly, hasta su terapeuta, Thelma Ritter, y, por supuesto,  el malo malísimo de la película, Raymond Burr. Con este último vamos a hablar de sillas de ruedas en series de televisión.

Ironsidefue una exitosa serie de televisión de los años sesenta-setenta (emitida por la NBC del 14 de septiembre de 1967 al 16 de enero de 1975, un total de 199 episodios), protagonizada por un asesor externo de la policía de San Francisco, el exjefe de detectives Robert T. Ironside, interpretado por Raymond Burr (quien ya era muy conocido por la exitosa serie de policías y jueces “Perry Mason”, emitida de 1957 a 1966), tras verse obligado a renunciar a su puesto al quedar paralítico en un acto de servicio. Tuvo un éxito tremendo en su momento, tanto que hasta se hizo una película, “The Return of Ironside(1993), que pretendía ser el episodio piloto para el regreso del asesor policial a la pequeña pantalla. Pero Burr estaba ya enfermo de cáncer y no pudo rodar más. Fallecía en septiembre de ese mismo año, acompañado por quien había sido su pareja durante mucho tiempo, Robert Benevides.

Y desde el año 2012 contamos con Caïn, una serie francesa (en España se ha visto este año) protagonizada por el capitán Fred Caïn, un policía de Marsella, cínico e inteligente, que realiza su trabajo en silla de ruedas debido, como en el caso de Ironside, a una herida de bala en acto de servicio. Creada por Bertrand Arthuys está protagonizada por un famoso actor de teatro y televisión francés, Bruno Debrandt.

Pero en televisión hemos visto a otros actores interpretar un papel en silla de ruedas. Desde Bran Stark mencionado al inicio de este artículo, a otros como por ejemplo, Steve Kearban (interpretado por Craig Lamar Traylor), que en la serie Malcolm in the middle es el mejor amigo de Malcolm. En la exitosa serie Mom, desde la tercera temporada, aparece  en silla de ruedas Adam Janikowski, un exdoblador de cine, novio de Bonnie, que está interpretado por William Fichtner. También en las series de dibujos animados podemos encontrarnos con un personaje en silla de ruedas, como por ejemplo, Joe Swanson, de la serie American Dad, un personaje de Peppa Pigy otro de South Park, Timmy Burch. 

Pero el personaje más recordado por todos será, sin duda, Clara, de la serie infantil de los setenta, Heidi

Para terminar, quiero recordar algunos personajes “ocasionales” que han aparecido en algunas películas con una silla de ruedas y que merecen, al menos, una mención. Por ejemplo, Billy Black, de la saga Crepúsculo, de Catherine Hardwicke, interpretado por Gil Birmingham que se ve en silla de ruedas a causa de la diabetis; el capitán Pike (Bruce Greenwood) de la película Star Treck” (2009), de J.J. Abrams, aparece en silla de ruedas tras ser atacado por los romulanos y ser rescatado por el joven Kirk (Chris Pine). Algunos fans han encontrado anacrónico utilizar una silla de ruedas en un futuro tan lejano, pero no es el único caso… existen otras sillas de ruedas en el universo Star Treck; también podemos ver una silla de ruedas en una película del sin par Jackie Chan, Duro de matar” (1995), la utilizada por un niño al que Chan protege, interpretado por Morgan Lam; Y también la silla de ruedas de la abuela de la entrañable Coco” (2017), la película animada sobre la festividad mexicana del día de difuntos dirigida por Lee Unkrich.

Uno de mis personajes favoritos, y el último de esta recopilación, es el de la señora Muriel Donnelly, interpretado por la gran Maggi Smith en la película El exótico Hotel Marigold” (2012) de  John Madden. Otro día hablamos de las sillas de ruedas en personajes reales de la Historia.

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WHEELCHAIRS EN LA HISTORIA

 

FRASES CON IMÁGENES (LXXXVII)

FRASES CON IMÁGENES (LXXXVII)

Imagen: Jurga Martin

La risa es el consuelo de la Humanidad, la caricia del espíritu, el eco de la buena consciencia, la expansión de la juventud, la música que brota del alma, al calor que rompe el hielo, la vida, la salud, la libertad, la dicha; todo lo bueno se refleja en la risa.

José Isbert (1886-1966)

KIM NOVAK (13-02-1933)

KIM NOVAK (13-02-1933)

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

Picnic, que vi con mi padre al menos un par de veces cuando ya era adolescente ―después la he visto varias veces más, es una de mis preferidas―, era una película que él ya conocía bien, pero nunca contaba lo que venía después, como sí solían hacer mi abuela o mi madrina con la novela de la radio. No. Mi padre solo hacía algún gesto ―se removía en el sillón, se llevaba la mano a la cabeza atusándose el pelo nerviosamente, cosas así― que evidenciaba que iba a ocurrir algo, quizá grave, quizá erótico o escabroso, o que iba a aparecer un bello plano de una de sus actrices favoritas.

Porque Kim Novak lo era ―aunque fuese rubia la mayor parte de las veces en sus filmes, «un rubio diferente al de otras», decía mi padre― y en esa película rezumaba un erotismo casi impropio de la época en la que fue rodada y sonrojante, como poco, en los años en los que yo la vi con él, a principios de los setenta. Hace mucho de eso, pero se me quedaron grabados en la memoria los momentos en los que mi padre más se removía en su asiento. Por ejemplo, con aquel baile en el que el antihéroe por excelencia, William Holden (William Franklin Beedle Jr) y Kim Novak, vivían una pasión prohibida al son de la música. Holden fue mi prototipo de hombre favorito desde entonces. Lo sigue siendo.

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KIM NOVAK
(Marilyn Pauline Novak)

AVA GARDNER, LA ANDALUZA

AVA GARDNER, LA ANDALUZA

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

“…Ava Gardner… ―y este nombre, sorprendentemente, sí que le pronunciaba bien―, esa sí que era una mujer… morena, con cuerpo, con humor… una mujer sabia, andaluza, de las que quedan pocas…
― Pero papá… ¿no te pueden gustar más las actrices rubias como a todo el mundo? ¡Y Ava Gardner no era andaluza…!
― Pero le gustaba Sevilla más que a los sevillanos…”

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Ava Gardner
(24 de diciembre de 1922 – 25 de enero de 1990)

GRETA GARBO

GRETA GARBO

“Pues bien, tanto Bárbara Stanwyck como Joan Crawford, otras grandes del cine como la directora Dorothy Arzner, y divas de la altura de Greta Garbo, Marlene Dietrich Mercedes de Acosta, Alla Nazimova, Claudette Colbert, Katharine Cornell, Tallulah Bankhead o Mae West, pertenecieron, o estuvieron relacionadas, con un grupo de mujeres de Hollywood a las que se las vinculaba con el lesbianismo, y que fue llamado el «Círculo de Costura» (The Sewing Circle).”

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GRETA GARBO (Greta Lovisa Gustafsson)
(18 de septiembre de 1905 – 15 de abril de 1990)
LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

 

JOAN CRAWFORD

JOAN CRAWFORD

“Y luego, soportaba el egoísmo de su marido y la desmedida ambición de sus hermanos e hijos con una sonrisa en su rostro. Ann Blyth sí logró el éxito en el cine. Lo logró al protagonizar, con 15 años, una película por la que obtuvo una nominación a un Oscar de la Academia de Hollywood en 1954 ―aquí titulada Alma en suplicio, originalmente Mildred Pierce―. Todo un gran espaldarazo para su carrera, pese a que no resultó ganadora. Quien sí lo obtuvo fue su madre en el filme, Joan Crawford, a quien curiosamente en la película atormentaba con un egoísmo y ambición desmedidos.”

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Joan Crawford (Lucille Fay Le Sueur)
(23 de marzo de 1904 – 10 de mayo de 1977)
LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

WILLIAM HOLDEN (1918-1981)

WILLIAM HOLDEN (1918-1981)

Por ejemplo, con aquel baile en el que el antihéroe por excelencia, William Holden (William Franklin Beedle Jr) y Kim Novak, vivían una pasión prohibida al son de la música. Holden fue mi prototipo de hombre favorito desde entonces. Lo sigue siendo. Toda la película era demasiado «erótica» para los gustos de la época en la que fue filmada. Holden, que aparecía con el torso desnudo ―los actores se tenían que depilar el torso porque Hollywood no creía conveniente mostrar torsos peludos―, lograba encandilar a todas las mujeres de la pequeña ciudad a la que llega, perfecto ejemplo del moralista «modo de vida americano» […] Kim Novak, que era casi una debutante con Picnic, aparecía como una mujer muy lanzada en aquella película, al fugarse con el vagabundo Holden.

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Wiliam Holden (William Franklin Beedle Jr)
17 de abril de 1918 – 16 de noviembre de 1981
Pocos actores aparecen en mi novela. Pero William Holden lo hace por derecho propio y por encarnar durante mucho tiempo al hombre que yo ansiaba conocer y con el que soñaba que compartiría mi vida.

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE