TIEMPO DE OTOÑO

TIEMPO DE OTOÑO

Resultado de imagen de art painting hoy está gris el dia
Imagen: Santiago Blas

Hoy es muy gris el día.
Me cambiaré al llegar, los zapatos mojados,
Me sentaré tranquila en mi ventana,
Esperaré que pase mi otoño amarillo y marrón
Esperare que Tape la nieve el invierno desnudo.
Y, otra vez miraré llegar la primavera.

Luz Sánchez

 

El Otoño en el hemisferio norte entra hoy, 23 de septiembre, justo a la hora en la que se publica este post, a las 09:50 hora peninsular.

NUESTRO INFINITO

NUESTRO INFINITO

Imagen: “Primavera Azul” (2017) de Matilde Alonso Salvador.

Son los días como codos de envidia,
como rótulas para nuestro arrebato,
indispensables, severos,
algunos únicos, sonidos de piano,
otros insinceros, atávicos,
pasan los días desplegados,
cada uno hecho canción, música de agua,
y en ti y en mí hay doce poemas,
versos inquietos, secretos,
palabras para los viernes,
estivales, luminosas, de fiesta,
fueron un rito de rutinario desatino
aquellos días donde la vida
no sabía de nosotros,
un sendero de hitos
que hoy son eslabones de memoria
guardados en extraños estuches
que no sabemos ya usar,
son los días como el espacio
donde hemos ido creciendo
tú y yo
para ocupar cada uno nuestro aquí,
nuestro ahora,
nuestro infinito.

Jose Luis Ibáñez Salas (JLIS)

30 de marzo de 2018
El Día Azul
AlmaLeonor_LP

EL DÍA HA AMANECIDO, ALMA MÍA

EL DÍA HA AMANECIDO, ALMA MÍA

LILLIAN RACHELFotografía del Blog de Aline Vissoto 

Anoche te he tenido en mis brazos.
Qué misterioso es el color de la carne.
Anoche, más suave que nunca:
Carne casi soñada.
Lo mismo que si el alma al fin fuera tangible.
Alma mía, tus bordes,
tu casi luz, tu tibieza conforme.
Repasaba tu pecho, tu garganta,
tu cintura: lo terso,
lo misterioso, lo maravillosamente expresado.
Tocaba despacio, despacísimo, lento,
el increíble rumor del alma pura, del alma manifestada.
Esa noche, abarcable; cada día, cada minuto, abarcable.
El alma con su olor a azucena.
Oh, no: con su sima,
con su irrupción misteriosa de bulto vivo.
El alma por donde navegar no es preciso
porque a mi lado extendida, arribada, se muestra
como una inmensa flor; oh, no: como un cuerpo
maravillosamente investido.
Ondas de alma…, alma reconocible.
Mirando, tentando su brillo conforme,
su limitado brillo que mi mano somete,
creo,
creo, amor mío, realidad, mi destino,
alma olorosa, espíritu que se realiza,
maravilloso misterio que lentamente se teje,
hasta hacerse ya como un cuerpo,
comunicación que bajo mis ojos miro formarse,
organizarse,
y conformemente brillar,
trasminar ,
trascender,
en su dibujo bellísimo,
en su sola verdad de cuerpo advenido;
oh dulce realidad que yo aprieto, con mi mano, que por
una manifestada suavidad se desliza.

Así, amada mía,
cuando desnuda te rozo,
cuando muy lento, despacísimo, regaladamente te toco.
en la maravillosa noche de nuestro amor.
Con luz, para mirarte.
Con bella luz porque es para ti.
Para engolfarme en mi dicha.
Para olerte, adorarte,
para, ceñida, trastornarme con tu emanación.
Para amasarte con estos brazos que sin cansancio se
ahorman.
Para sentir contra mi pecho todos los brillos,
contagiándome de ti,
que, alma, como una niña sonríes
cuando te digo: « Alma mía… »

Vicente Aleixandre

 

 

HORA TRAS HORA, DÍA TRAS DÍA

HORA TRAS HORA, DÍA TRAS DÍA

Christian Schloe_digital_artodyssey (33)Christian Schloe

Hora tras hora, día tras día,
Entre el cielo y la tierra que quedan
Eternos vigías,
Como torrente que se despeña
Pasa la vida.

Devolvedle a la flor su perfume
Después de marchita;
De las ondas que besan la playa
Y que una tras otra besándola expiran
Recoged los rumores, las quejas,
Y en planchas de bronce grabad su armonía.

Tiempos que fueron, llantos y risas,
Negros tormentos, dulces mentiras,
¡Ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
En dónde, alma mía?

Rosalía De Castro
(24 de febrero de 1837 – 15 de julio de 1885)