EL BANQUETE DE TRIMALCIÓN

EL BANQUETE DE TRIMALCIÓN

James Ensor

“¿Qué pueden hacer las leyes donde solo el dinero reina, o donde pobreza ninguna puede vencer?
Los mismos que pasan el tiempo con el hatillo cínico, alguna vez por dineros vender las verdades suelen.
Luego el juicio nada es sino pública mercancía, y el caballero que preside en una causa, aprueba las compras.”

El Satiricón

Cayo Petronio Arbitro (circa año 60).

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EL BANQUETE DE TRIMALCIÓN

EL BANQUETE DE TRIMALCIÓN

their_feelings_04_by_Ryohei_HaseImagen: Ryohei Hase

El Banquete de Trimalción, es uno de los episodios de la obra “El Satiricón” (circa año 60), del escritor y político Tito Petronio Árbitro, nacido entre los años 14 y 27 de nuestra era en Massalia (actual Marsella), fallecido alrededor de los años 65 o 66 en Cumas, y que vivió durante el convulso reinado del emperador Nerón. La obra, de la que solo se conservan algunos fragmentos, narra las aventuras de dos libertos, Encolpio y Ascilto, e incluye algunos cuentos milesios sexualmente explícitos, en lo que se dice que constituye el primer ejemplo de novela picaresca en la literatura europea.

El Banquete de Trimalción”  es una descripción sumamente realista de un banquete ofrecido por un nuevo rico y ostentoso liberto, de nombre Trimalción. Éste, a través del trabajo duro y la perseverancia ha alcanzado poder y riqueza. Su nombre completo, que es Cayo Pompeyo Trimalción Maecenatianus, hace cumplida referencia a ostentosos personajes romanos como Pompeyo y Mecena, con lo que refuerza su cresa condición, lo que también sucede con el nombre de su esposa, Fortunata (una antigua esclava y corista). Trimalción es conocido por ofrecer grandes fiestas y fastuosas cenas, donde sus numerosos sirvientes traen una sucesión de manjares exóticos, tales como aves vivas cocidas en el interior de un cerdo, aves vivas dentro de los huevos falsos que los invitados tienen que “recoger” a sí mismos y un plato para representar todos los signos del zodíaco. Estos banquetes son similares a los que en esa época se daba Nerón, emperador en la época de Petronio, el autor. Uno de los asistentes a este banquete fue Habinnas, que habría de ser el autor de la ostentosa y lujosa tumba que Trimalción quería construir para sí mismo.

Entre otros episodios satíricos sobre la vida vilipendiosa de la Roma del siglo I, se encuentra este que habla de algo que nos puede sonar como una descripción de rabiosa actualidad.

Quid faciant leges, ubi sola pecunia regnat? 

¿Qué pueden hacer las leyes donde solo el dinero reina?

“¿Qué pueden hacer las leyes donde solo el dinero reina,

O donde pobreza ninguna puede vencer?

Los mismos que pasan el tiempo con el hatillo cínico,

Alguna vez por dineros vender las verdades suelen.

Luego el juicio nada es sino pública mercancía,

Y el caballero que preside en una causa, aprueba las compras.”

El Satiricón, Petronio.

A UN REPTIL DEL MUNDO

A UN REPTIL DEL MUNDO

Francesco Sambo

Reptil que arrastras por el suelo
tu cuerpo de serpiente venenosa.
Reptil que arrastras por la vida
tu orgullo, tu hombría, tu vergüenza.

Te vendes al poder porque te paga,
te vendes al poder porque te gusta,
te pagan por venderte una migaja,
te gusta que te compren por ruina.

Miseria es tu alma de serpiente,
miseria es tu alma envejecida,
miseria es la risa que a diario,
entregas al poder cuando te mira.

Escupes al que está bajo tu mando
lamiéndoles los pies al que te humilla,
te humillas ante quien te pisotea
y pisas al que tú no necesitas.

¡Canalla!…pretendes hacer creer al que te escucha,
que tú nunca cambiaste, que eres puro,
que cambian los demás, que estás seguro
que otro en tu lugar haría lo mismo.

Maldita sea tu estampa de pelota,
maldita tu figura de rastrero,
maldita sea tu alma que se vende,
por poco, por muy poco, por nada… por dinero.

Manuel Sánchez Bracho
(De su obra poética SENTIRES)

Imagen: Francesco Sambo.