MICRORRELATOS (VIII)

MICRORRELATOS (VIII)

Imagen: Ángel Sang Extre. Cactus: Pepe F.

Hay situaciones que inmediatamente evidencian pistas sobre lo ilusorio de la seguridad… Un imperdible perdido… los calcetines desparejados… un solo guante en el cajón… la incertidumbre que te acongoja antes de doblar la esquina en una calle que desconoces… perder el autobús cuando echas a correr para tomarlo… la peligrosa y atrayente belleza del cactus… la vacuidad de tu mirada mientras me dices que me quieres… 

AlmaLeonor_LP

ASÍ ES

ASÍ ES

14563544_10210147737722220_1192227449422025302_nIlustración: Ángel Sang

Puedo decirles una cosa por los que han muerto de amor,
por los enfermos de esperanza,
por los que han acabado sus días
y aún andan por las calles
con una mirada inequívoca en los ojos
y con el corazón en las manos ofreciéndolo a nadie.

Por ellos, y por los cansados que mueren lentamente en
buhardillas y no hablan, y tienen sucio el cuerpo,
altaneros del hambre,
odiadores que pagan con moneda de amor.
por éstos y los otros, por todos los que se han metido las
manos debajo de las costillas
y han buscado hacia arriba esa palabra, ese rostro,
y sólo han encontrado peces de sangre, arena….

Puedo decirles una cosa que no será silencio,
que no ha de ser soledad,
que no conocerá ni locura ni muerte.
Una cosa está en los labios de los niños,
que madura en la boca de los ancianos,
débil como la fruta en la rama,
codiciosa como el viento:
humildad.

Puedo decirles también
que no hagan caso de lo que yo les diga.
El fruto asciende por el tallo, sufre la flor y llega al aire.
Nadie podrá prestarme su vida.
Hay que saber, no obstante,
que los ríos todos nacen del mar.

Poetas, mentirosos, ustedes no se mueran nunca.

Jaime Sabines.