INDIGNACIÓN (PHILIP ROTH)

INDIGNACIÓN (PHILIP ROTH)

Imagen: Kenne Gregoire.

Más allá de vuestras residencias hay un mundo en llamas, y a vosotros os enciende la ropa interior. Más allá de vuestras fraternidades, la historia se despliega a diario: guerra, bombardeos, matanza sistemática, y vosotros estáis totalmente ajenos a todo eso. ¡Pues bien, no estaréis ajenos durante mucho más tiempo! Podéis ser todo lo estúpidos que queráis, incluso podéis dar todas las señales, como hicisteis aquí el viernes por la noche, de querer ser apasionadamente estúpidos, pero al final os atrapará la historia. Porque la historia no es el telón de fondo… ¡La historia es el escenario! ¡Y vosotros estáis en el escenario! ¡Ah, qué deprimente es vuestra terrible ignorancia de la época en que vivís!

“Indignación” (2008)
Philip Roth (19 de marzo de 1933 – 22 de mayo de 2018). In memoriam.

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EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

Como se puede ver en la barra lateral de HELICON, colaboro en la web VAVEL-Historia publicando uno o dos artículos al mes, desde el año pasado. He decidido que habría que darlos a conocer un poco más. Este es el último que se ha publicado, ya iré colocando alguno más de vez en cuando, aunque aquí podéis ver un listado de todos ellos. Os invito a entrar en la web y ojear este y los demás artículos de todos los colaboradores, pues son todos buenísimos.

EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS

Podemos afirmar que, desde que hay escritura, existe la necesidad de guardar lo escrito, de archivarlo. Posiblemente sea un uso tan antiguo como la escritura misma. Pero los Archivos, tal y como hoy conocemos la acepción de esa palabra, son mucho más recientes.

Conocemos la existencia de Archivos en el mundo antiguo y también en el mundo romano, como el Tabularium (del 78 a.C.), donde se custodiaban las tablas de bronce con las leyes y las actas oficiales del estado romano. Porque, hora es ya de explicarlo, los Archivos no son bibliotecas, sino lugares donde se custodian documentos administrativos oficiales. Se suele situar su consolidación hacia el siglo XII, cuando nace en Europa el Derecho Romano del Código Justiniano y con él, toda una pléyade de documentos jurídicos que necesitaban ser conservados, custodiados, organizados y consultados. El Archivo es la institución donde “se conservan los documentos públicos para dar fe”, decía el Código Justiniano.

En estos siglos medievales es cuando surgen también las Notarías y los Registros, en una suerte de retroalimentación de la cosa pública. En España, el registro de documentación administrativa oficial se inicia en 1257 con la Cancillería Real de Aragón, siendo rey Jaime I (1208-1276), llamado “el conquistador”. Por su parte, el rey castellano Alfonso X “el sabio” (1221-1284) ya obliga en sus Partidas crear Registros en todas las ciudades y villas de Castilla, además de incluir instrucciones de cómo deben funcionar.

El artículo continúa aquí… VAVEL-Historia.

#AlmaLeonor_LP

 

VAVEL ARTÍCULOS

VAVEL ARTÍCULOS

Todos mis artículos en la Plataforma VAVEL (secciones, Historia, Viajes y Televisión), en una sola página… No llevo mucho tiempo, pero ya podéis ver unos cuantos artículos ahí. Se accede desde la imagen superior, o desde aquí.

Y también se pueden ver los enlaces a cada uno, pinchando en su título en la columna lateral derecha de HELICON

VAVEL-Historia…

VAVEL-Viajes y VAVEL-Televisión

AlmaLeonor_LP

 

 

REMEMBER, REMEMBER! THE FIFTH OF NOVEMBER…

REMEMBER, REMEMBER! THE FIFTH OF NOVEMBER…

Imagen: Guy Fawkes Mask por MX

Remember, remember! The fifth of November…

No fue la guerra que iniciaron ni la plaga que crearon. Fue el Juicio. Nadie escapa del pasado. Nadie escapa del Juicio…

Buenas noches, Londres. Disculpen la interrupción. Como muchos de ustedes aprecio las comodidades de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la repetición. Lo disfruto mucho. Pero en este espíritu de conmemoración en que los grandes sucesos normalmente relacionados con una muerte o el final de una lucha son celebrados con una fiesta yo quería celebrar este 5 de noviembre, un día que ya no es recordado, tomándonos un poco de tiempo para sentarnos y conversar. Claro, están los que no quieren que hablemos. Sospecho que hay gente gritando órdenes por teléfono y que ya viene gente armada. Porque aunque puedes usar la macana en vez de la conversación, las palabras siempre retendrán su poder. Las palabras dan significado a las cosas y, para los que escuchan, anuncian la verdad. La verdad es que algo anda muy mal en este país, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Y mientras antes uno podía objetar pensar y hablar como uno quisiera ahora tenemos sistemas de vigilancia amenazando y sometiendo. ¿Cómo sucedió esto? ¿Quién tiene la culpa? Algunos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad, si buscan al culpable sólo necesitan mirarse al espejo. Yo sé por qué lo hicieron. Sé que tenían miedo. Es comprensible. Guerra, terror, enfermedad. Hubo muchísimos problemas que conspiraron para corromper su razón y quitarles el sentido común. El miedo les ganó y en medio del pánico acudieron a su ahora alto canciller, Adam Sutler. Les prometió orden y paz. A cambio sólo pidió su consentimiento callado y obediente. Anoche traté de terminar ese silencio. Anoche destruí el Viejo Bailey para recordarle al país lo que ha olvidado. Hace 4 siglos, un gran ciudadano trató de grabar el 5 de noviembre en nuestra memoria. Esperaba recordarle al mundo que la justicia y libertad son más que palabras. Son perspectivas. Así que si no han visto nada, si no conocen los crímenes del Gobierno, les sugiero que ignoren el 5 de noviembre. Pero si ven lo mismo que yo si sienten lo mismo, y si quieren buscar lo mismo que yo les pido que se paren junto a mí en un año afuera del Parlamento y juntos les daremos un 5 de noviembre que nunca jamás se olvidará.

Recuerden, recuerden, el 5 de noviembre… Conspiración, pólvora y traición. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación.

“V” de Vendetta (2006) James McTeigue

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

Imagen: Leszek Milewski

 

De la historia no podemos sacar instrucciones claras para tomar decisiones hoy, ni un plan de acción para anticiparnos al futuro. Ya hemos visto lo que puede suceder cuando los líderes políticos y de opinión afirman que están aplicando las lecciones del pasado. La historia tiene tanto alcance y una naturaleza tan proteica que una persona puede encontrar en ella justificación o ejemplos previos para cualquier cosa que desee hacer, sea buena o mala. La historia y sus personas nos brindan más que un humilde conocimiento y un humilde estímulo: el de que somos hasta cierto punto seres de nuestra época, pero capaces de trascender o poner en cuestión los límites. Tengo la esperanza de que esos individuos del pasado […] nos arrojen cierta luz a nosotros hoy sobre la complicada naturaleza de la humanidad, y sus muchas contradicciones, incoherencias, maldades y locuras, pero también sobre sus virtudes. Por encima de todo, las personas de la historia nos hacen conscientes de la enorme capacidad para el bien y el mal que todos poseemos”.

MARGARET MACMILLAN

 

FRASES CON IMÁGENES (XIV)

FRASES CON IMÁGENES (XIV)

Vasija ática

“Observo que, siendo la verdad el alma de la historia, es esencial para una composición histórica estar libre de mentiras; porque aunque tuviera todas las demás perfecciones, no será historia, sino mera fábula o romance, si le falta la verdad.”

Pierre Bayle, “Diccionario Histórico y Crítico

FRASES CON IMÁGENES (VI)

FRASES CON IMÁGENES (VI)

Imagen: Xue Jiye
Imagen: Xue Jiye

“La Historia nos ayuda a salir de la ilusión maniquea en la que a menudo nos encierra la memoria: la división de la humanidad en dos compartimentos estancos, buenos y malos, víctimas y verdugos, inocentes y culpables.”

Tzvetan Todorov
(1 de marzo de 1939 – 7 de febrero de 2017)

PARA ESTO ES PARA LO QUE SIRVE LA HISTORIA

PARA ESTO ES PARA LO QUE SIRVE LA HISTORIA

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Artículo de  en Anatomía de la Historia del 15 febrero 2017

No me interesa mucho el pasado y, si quieren saberlo, es la obsesión de este país por la historia lo que, en parte, nos ha metido donde estamos ahora: en la mierda. No puedes entrar en un bar sin que algún caraculo te de la paliza hablando sobre las fronteras de antes de 1918, o remontándose hasta Bismarck, cuando corrimos a patadas a los franceses. Son heridas viejas y no sirve de nada hurgar en ellas.”

Bernie Gunther, personaje alemán de Philip Kerr, en 1936

La Historia es una disciplina que aquí escribo en mayúscula (H-i-s-t-o-r-i-a) para distinguirla de lo que esa disciplina estudia, que es la h-i-s-t-o-r-i-a, esto es, el conjunto de hechos, de acontecimientos, que los historiadores narran tras analizarlos constituyendo con ese discurso suyo escrito lo que es la propia historia, a la que acuden, a la que llegan, por medio o a través de las herramientas de la Historia, que es su oficio, eso de lo que hemos dicho que es una disciplina. Qué lío, sí. Pasado versus oficio. Lo ocurrido versus disciplina. historia versus Historia. Sigo.

La objetividad no es inherente al oficio del historiador, una profesión cuyo ejercicio no carece de intenciones, ni está exenta de partir de una serie de presupuestos sociales y políticos: que conste ya. Si revisamos el pasado es para desprender a la historia de su parte inexcusable de leyenda por medio de la Historia, un ámbito donde y con el que debatir sobre asuntos en absoluto banales.

Los historiadores presenciamos un espectáculo que luego explicamos por medio de una narración, pues no en vano le devolvemos al lector de nuestros libros algo muy parecido al guion de una película que hemos visto con mucha atención.

Nuestra disciplina ha aprendido a enfrentarse al pasado y nosotros, los historiadores, a no temer salir en ocasiones derrotados en ese combate contra un mundo que en realidad no existe; y ello desde la honestidad del profesional que trata de que sus propios intereses no estropeen la realidad que ha de mostrar a su público, a la sociedad civil, no sólo a la comunidad lectora.

En buena parte del siglo XX prevaleció aquella idea historiográfica que quería ver un plan en la historia y reconocía un conjunto de leyes que en ella se dan y que han de ser descubiertas y dadas a conocer por los historiadores. Si Arnold Toynbee y Oswald Spengler mostraron un camino, no hemos sido capaces los historiadores de dar con semejante plan ni encontrar ley alguna. No hemos visto la Historia. Si acaso, nos hemos conformado con atender “las múltiples formas que adopta todo lo que ha dejado de ser”, como ha dejado dicho el historiador colombiano Luis Felipe Valencia Tamayo recientemente.

Y ahora es cuando creo que hay que plantear, cuanto antes mejor, una de las grandes preguntas a este respecto: ¿es la Historia una ciencia? En esa manera suya de analizar y explicar y contar el pasado, esto es, el cambio y la permanencia, la Historia, como ya dije cuando esta revista debutaba en mayo de 2011, es más bien un género narrativo que, a diferencia de la ficción, persigue objetivos científicos.

Los historiadores sólo revisamos el pasado en tanto que revisamos lo que otros han hecho cuando han revisitado ese mismo pasado. De tal manera que la Historia sería “el pasado recordado”, como escribiera el historiador estadounidense de origen húngaro, John Lukacs, experto en la Segunda Guerra Mundial y su correlato, la Guerra Fría.

Jose Luis Ibáñez Salas.

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El resto de este interesantísimo artículo, puede leerse aquí, en Anatomía de la Historia.