SÍNTOMA DE LOCURA

SÍNTOMA DE LOCURA

Imagen: Paul Bloomer

En una de las que serían sus últimas noches de libertad, Friedrich Nietzsche sale de su alojamiento en el número 20 de la calle Milano. Es enero en Turín, y hace frío. Aprieta el nudo de la bufanda en torno al cuello de su abrigo. Va a cruzar la calle cuando, ante él, un caballo se desploma. El cochero, impaciente, lacera a latigazos el lomo del animal, que no puede tirar de la carga. El filósofo corre hacia él, se abraza a su cuello y, llorando, le pide perdón en nombre de la humanidad.

La Historia considera este episodio como uno de los síntomas de su locura.

Chantal Maillard
La herida en la lengua” (2015) Ed. Tusquets.

NADA MÁS HISTÓRICO QUE EL IMPERIO ROMANO

NADA MÁS HISTÓRICO QUE EL IMPERIO ROMANO

Imagen: “Rome, The Colosseum”, de William Turner (1820)

En Anatomía de la Historia una vez hablamos del Imperio Romano, un periodo que muchos consideramos el de mayor importancia de la historia, y así quedó reflejado en la revista en junio de 2014. Esta fue mi apreciación:

Sólo hay dos cosas que un padre puede dejar a sus hijos. Una es raíces y la otra, alas. Siguiendo este adagio norteamericano, y como si de un pater familia se tratase, el Imperio romano nos legó a la Historia raíces abonadas que perduran hoy en el derecho, la ingeniería, el calendario, la historia militar, las artes, la organización administrativa, la difusión del cristianismo… y sobre todo en el latín, la lengua por excelencia de cuya vulgarización derivaron muchas de las hoy habladas.Pero también nos proporcionó alas. Sucesor de una República que a su vez derivó de un reino, el Imperio romano nos enseñó que es posible encontrar fórmulas de convivencia que sobrepasen la conquista o la anexión: pactos de hospitalidad (hospitum), ciudadanía, tetrarquías y hasta la división de su propio territorio para garantizar su pervivencia. Todos somos en gran parte “romanos”… aprovechémoslo.

AlmaLeonor_LP

 

En Anatomía de la Historia se pueden leer todas las aportaciones de los autores de la revista, todas muy interesantes.

 

 

CHASCARRILLOS GRAMATICALES

CHASCARRILLOS GRAMATICALES

usellini_culturaImagen: “La Biblioteca Mágica” de Gianfilippo Usellini.

Mientras termino una entrada sobre erratas y correcciones ortográficas que he encontrado en una obra curiosísima, voy a traer a HELICON un artículo de Alex Grijelmo que publicó en El País en enero pasado y que trata, precisamente, de gramática, de paradojas de nuestra gramática que, en ocasiones, ofrece verdaderas joyas idiomáticas. Para disfrutar:

LA PUNTA DE LA LENGUA: La lengua se aleja a veces de la vida, y eso facilita muchas paradojas… 

Alex Grijelmo, 18-01-2015

La vida y la gramática se parecen pero no son lo mismo. Por ejemplo, una cebra mantiene su género femenino aunque se trate de un macho. Lo mismo sucede con una ballena, una ardilla o una jirafa. En cambio, el topo puede ser una hembra, igual que un moscón o un ratón.

Las palabras terminadas en o tienden a ser masculinas; y las que acaban en a, femeninas; pero existen transgenéricos: “la mano”, “el día”, “el mapa”, “la radio”, “el programa”, “el pediatra”, “el guardia”, “el atleta”, “la contralto”, “la soprano”… Y los sexos biológicos son dos; pero los géneros, tres (masculino, femenino y neutro).

Si decimos “los jueces”, que es masculino, eso abarca a los jueces y a las jueces. Si decimos “la judicatura”, que es femenino, también. “La persona” representa en femenino a mujeres y hombres, mientras que “el ser humano” lo hace en masculino, con el mismo resultado.

La gramática se aleja a veces de la vida, pero los términos que usa al definir sus conceptos la evocan muy a menudo. Eso facilita que hoy nos tomemos a broma sus paradojas con estos desaforismos para aficionados a los juegos lingüísticos.

  • Una rata dura más tiempo que un rato. [Y si hacemos un chiste con el apellido Rato, da mucho más juego. Esto no lo dice Alex Grijelmo, lo digo yo]
  • En la oración “el boxeador dio un puñetazo al árbitro”, el árbitro recibe directamente el puñetazo, pero es el complemento indirecto.
  • Un problema de “sintaxis” también se da cuando no hay huelgas del transporte.
  • Lo peor que le puede pasar a un verbo defectivo es que además sea imperfecto.
  • Pensar no es un verbo reflexivo.
  • Agacharse sí que es un verbo reflexivo, pero debería clasificarse como flexivo.
  • En una oración, los elementos apuestos no tienen por qué ser muy atractivos.
  • La gente se pregunta por qué “todo junto” se escribe separado, y “separado” se escribe todo junto. También parece raro que “exmarido” se escriba ahora todo junto cuando define a un separado.
  • La negación de positivo es impositivo.
  • Los pronombres demostrativos nunca han sido capaces de demostrar nada.
  • El idioma español tiende al uso activo frente al pasivo, a diferencia de lo que ocurre ahora en la contabilidad.
  • Los posesivos son a menudo pura ilusión. Decimos “duermo en mi casa” o “voy a mi empresa”. Pero “mi casa” es del banco. Y “mi empresa” es de… ¡anda, qué casualidad! [¡¡juas, juas!! esto también lo podría haber dicho yo, pero lo ha dicho, muy bien, Alex Grijelmo]
  • Si usamos más los verbos imperativos para rogar, deberían llamarse rogativos.
  • El sujeto agente no es necesariamente un guardia.
  • En la oración “el policía detuvo al ladrón”, el sujeto es dos veces agente.
  • En la oración “el enfermo fue operado ayer”, el sujeto es dos veces paciente.
  • La voz pasiva es un verbo transitivo que se ha mirado al espejo.
  • La palabra “Telefónica” no tiene prefijos.
  • La mayoría de los adjetivos calificativos son descalificativos.
  • En gramática, la sección de complementos no está en la sexta planta.
  • La oración “hoy ha hecho un día muy frío y lluvioso” se construye sobre un tiempo perfecto.
  • Los espacios vacíos de un texto están llenos de silencio.
  • Para la ortografía, el acento es el mismo en todas las regiones.
  • La exclamación exclama, la interrogación interroga y la interjección interjecta.
  • Tras la reforma laboral, el prefijo ha pasado a precario.
  • Los accidentes gramaticales son todos muy previsibles.
  • El acusativo no depende jerárquicamente del fiscal general del Estado.
  • Incluso el pretérito pluscuamperfecto puede tener algún defectillo.
  • ¿Por qué copular no es un verbo copulativo?
  • Los verbos copulativos, como ser o estar, no son los que refieren determinada actividad de los seres animados (especialmente de los muy animados), sino los que forman un predicado nominal. Eso sí, necesitan el atributo.

 ¡¡Buenísimo!!