DE SAN PEDRO A SAN ISIDRO

DE SAN PEDRO A SAN ISIDRO

Imagen: Romería de San Isidro Labrador (1875), de Daniel Perea.

Lo cierto es que, en el siglo XIX, la sociedad española estaba muy influenciada por la práctica religiosa de la caridad ―entendida como deber cristiano individual― y una devoción católica y beata, que es fácilmente observable en una ciudad como Valladolid, visiblemente levítica, como en más de una ocasión fue calificada. Sin embargo, aquí también tienen cabida, además de estas celebraciones, otras que aun siendo de carácter religioso, no tienen que ver con la beatería y contenida devoción. Ortega Zapata recuerda que en el Valladolid de la década de los treinta, las Romerías en advocación de un santo o virgen eran un acontecimiento muy habitual y esperado por las gentes sencillas:

El mes de mayo era, en aquellos años, de muchas fiestas religiosas, y de romerías. La primera, el día 13, día de San Pedro Regalado, patrón de Valladolid […] el día 15, romería en la cuesta y en los altos de San Isidro, que comenzaba el 14 […] los años que caía el Corpus en Mayo, cerraba esta festividad la serie de las del “mes florido”[…] Valladolid se despoblaba para ir a la ermita de San Isidro (José Ortega Zapata, 1894).

Mª del Pilar López Almena.
VISIBLES, MUJERES Y ESPACIO PÚBLICO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX.