FRASES CON IMÁGENES (XXIV)

FRASES CON IMÁGENES (XXIV)

Imagen: Bassam Alemam

 

«Llevo conmigo todas mis cosas” (Omnia mea mecum porto)

 

Bías de Priene (siglo VI a.C.)
Filósofo considerado uno de los Siete Sabios de Grecia.

 

 

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YOU’LL NEVER WALK ALONE

YOU’LL NEVER WALK ALONE

Vista desde el espacio.

You’ll Never Walk Alone (Tú nunca caminarás solo)

Cuando camines a través de una tormenta
Mantén tu frente en alto
Y no temas a la oscuridad
Al final de la tormenta hay un cielo dorado
Y la dulce y melodiosa canción de la alondra

Continúa caminando a través del viento
Continúa caminando a través de la lluvia
Aun si tus sueños son pisoteados y golpeados
Continúa caminando, continúa caminando
Guardando esperanza en tu corazón
Y de esa forma, nunca caminarás solo
Nunca caminarás solo

Continúa caminando, continúa caminando
Guardando esperanza en tu corazón
Y de esa forma, nunca caminarás solo
Nunca caminarás solo.

Gerry & The Pacemakers

 

Para bien o para mal somos un planeta, y un país, condenado a entenderse. Nunca caminamos solos. Es triste poner piedras en el camino porque solo nos las ponemos a nosotros mismos.
En el día del “155” (21 de octubre de 2018).

AlmaLeonor

 

LA POESÍA, SEGÚN ADAM ZAGAJEWSKI

LA POESÍA, SEGÚN ADAM ZAGAJEWSKI

La poesía es, de entre las artes, la menos técnica, no surge del taller, o de la teoría, no surge de la ciencia (aunque, añadamos, tener una formación no perjudica a nadie, ni tan siquiera a un poeta), sino que surge de la emoción de la mente y el corazón que no se puede ni prever ni planear –unos años atrás Leonard Cohen habló hermosamente de esto en este mismo lugar–. Por eso, los poetas no se conocen a sí mismos, suelen vivir en la inseguridad, esperando pacientemente la hora en la que se abren las puertas de la lengua. No sabemos qué es la poesía a pesar de que se han escrito sobre ella miles de libros que podemos encontrar en todas las grandes bibliotecas. Cada generación crea su propia visión de la poesía, aunque conserve a la vez una fidelidad hacia unas formas tradicionales sin interrumpir así la continuidad de un proceso que había empezado aún antes de Homero y que perdura hasta nuestros días, pasando por Antonio Machado y Zbigniew Herbert y siguiendo adelante. Ovidio escribió sus poemas más bellos en el exilio, en una ciudad o un pueblo pesquero a la orilla del mar Negro, en Tomis. No entendía la lengua local, y sólo cuando miraba la ilimitable superficie del agua, las oscuras olas le recordaban el color del mar Tirreno. Wisława Szymborska, una persona profundamente honesta, en la segunda mitad de los años 50 escribía poemas en la desesperación que le había provocado haber traicionado la verdad de la poesía y haberse aliado con un sombrío sistema político cuando era joven. En el mundo actual todos quieren hablar sólo de la comunidad y de política, y es cierto que esto es importante. Pero también existe el alma particular con sus preocupaciones, con su alegría, con sus rituales, con su esperanza, su fe, su deslumbramiento que a veces experimentamos. Debatimos sobre las clases y las capas sociales, pero en el día de cada día no vivimos en la colectividad sino en la soledad. No sabemos qué hacer con un momento epifánico, no somos capaces de preservarlo. Las sociedades se secularizan rápidamente, y los que hoy en día defienden la religión a veces acuden a técnicas sociopolíticas detestables, la religión con excesiva frecuencia se alía con la extrema derecha. Czesław Miłosz, un poeta fervorosamente religioso, católico y que a la vez era partidario de una sociedad abierta, democrática, se ve desdeñosamente repudiado en la actualidad por reaccionarias agrupaciones católicas. No es difícil percibir que nos encontramos en un momento que es poco propicio para la poesía. Cualquiera que de vez en cuando participe en uno de los numerosos festivales de poesía en Europa, independientemente de en qué país, no puede dejar de advertir que el público en los encuentros poéticos disminuye de manera sistemática.

La poesía no está de moda, las novelas policíacas, las biografías de los tiranos, las películas americanas y las series de televisión británicas están de moda. La política está de moda. La moda está de moda. Las relaciones están de moda, la sustancia no está de moda. Los pantalones entubados, los vestidos con estampados de flores, las perlas en la ropa, los jerséis rojos, los abrigos a cuadros, las botines plateados y los pantalones vaqueros con apliques están de moda. Las bicicletas y los patinetes están de moda, los maratones y los medio maratones, la marcha nórdica; no está de moda detenerse en medio de un prado primaveral ni la reflexión. La falta de movimiento es nociva para la salud, nos dicen los médicos. Un momento de reflexión es peligroso para la salud, hay que correr, hay que escapar de uno mismo. Cuando tenía poco más de veinte años me fascinaba la poesía crítica ante el sistema totalitario que regía en mi país. En aquel entonces, una época de tormenta e ímpetu, surgieron amistades y alianzas que perduran hasta hoy en día. Pero casi todos los poetas a los que en aquella época unió la oposición ante la injusticia siguieron un camino diferente, también descubrieron otros continentes artísticos. Descubrimos la dualidad del mundo, por una parte, la imaginación; por otra, la obstinada realidad de una mañana de noviembre cuando ya han caído las hojas de los árboles. Durante mucho tiempo, no sabía qué era más importante, lo que existe o lo que no existe, la gente que va al trabajo temprano por la mañana, los hombres soñolientos que leen los grandes titulares de los periódicos deportivos y siguen las derrotas y las victorias de sus clubes preferidos de fútbol y las mujeres que dormitan en el autobús; o antes bien las cosas escondidas, la música y la luna, las ciudades que ya no existen, los cuadros de los grandes maestros, actuales y antiguos, en los museos. Y necesité muchos años para entender que hay que tener en consideración ambas caras de este dualismo desigual, puesto que vivimos en una ambivalencia eterna, no podemos olvidarnos del sufrimiento de la gente y de los animales, del mal, que es mucho más tenaz y astuto que los sueños que perseguimos. No podemos olvidarnos del mal, de la injusticia que continuamente cambia de forma, de las cosas que perecen, pero tampoco de la felicidad, de las experiencias extáticas que los gruesos manuales de teoría política o de sociología no han llegado a prever. Cuando era un niño, España se me antojaba un país lejano y maravilloso, un lugar directamente legendario, donde el sol brillaba más y donde las sombras eran más oscuras, el país de Don Quijote, de caballeros y de princesas. Después conocí la España real, moderna, uno de los pilares de la Unión Europea. Y hoy estoy aquí, en Asturias, y soy el invitado de una princesa –no puedo salir de mi asombro–. Como se ve, todo cambia, pero nada cambia.

Resulta que en España tengo lectores fieles y atentos. Esto es lo mejor que le puede pasar a un autor de libros, sin tener en cuenta si es de tomos de poemas o de novelas. Muchas gracias por este premio tan especial.

ADAM ZAGAJEWSKI
Discurso de aceptación del PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS DE LAS LETRAS 2017

 

 

 

LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS

LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS

Imagen: Maxfield Parrish

Eso es demasiado barato, hermanito. ¿Tiene que arreglar siempre la naturaleza lo que estropea la gente? Entonces, tú también estás convencido de que la gente, por sí sola, no podrá salir de este desastre. Ya ves, Ya ves… al final quisieran que alguien los salvase… Te voy a confiar un secreto: ¿Sabes quién, incluso ahora, entrega explosivos, torpedos y taladradoras a las salamandras, cuando la quinta parte de Europa está ya inundada? ¿Sabes quién trabaja febrilmente en los laboratorios, a fin de encontrar materias y maquinarias más eficaces para barrer el mundo? ¿Sabes quién les presta a las salamandras dinero, sabes quién financia este Fin del Mundo, Todo este diluvio?

-Lo sé. Todas las fábricas, todos los bancos, todos los estados.

-Ya lo ves… Si fueran solamente las salamandras contra la Humanidad, quizá no sería tan difícil hacer algo. Pero gente contra gente, eso no hay quien lo detenga

La guerra de las salamandras (fragmento)
Karel Capek (1890-1938) 

LA ARAÑA Y EL CÁLIZ

LA ARAÑA Y EL CÁLIZ

Odilon Redon (1840-1916), The Chalice of Becoming (El Cáliz del Destino, 1894).

“Et si musca vel aranea casu contingente super calicem ceciderit, si viva fuerit uel mortua caute extrahatur et conburatur et cinis in sacrario repponatur.”

[Si una mosca o araña caía en el cáliz… Había que sacarla, estuviese viva o muerta, con sumo cuidado, quemarla, y echar sus cenizas por el sumidero.]


Andrés de Albalat
Sínodo de Valencia en el año del Señor de mil doscientos cincuenta y ocho, martes después de la fiesta de San Lucas.
Actualmente la festividad de San Lucas se celebra el
18 de octubre.

Flaming Chalice Fiber Art by PeacePeg

Esta traducción de Valentia Medievalis, acerca de uno de los más curiosos temas tratados en los sínodos celebrados en Valencia entre los años 1255 y 1273, y en los que fray Andrés de Albalat, nombrado Obispo de Valencia por el papa Inocencio IV el 25 de febrero de 1249, tuvo un más que importante papel, adolece de una importante imprecisión: el sumidero.

No está claro que sea la traducción más correcta, aunque figure así en alguna obra, incluso mucho más moderna como vamos a ver. Por ejemplo, como me ha apuntado un amigo bastante más experto en este tema que yo, en el “Tratado de las Ceremonias de la misa y de las demás cosas tocantes a ella”  (1655) del licenciado Ivan de Bustamante (Madrid, 1655), y editado por Joseph Matías de Valmayor. En sus páginas 462-463 dice concretamente:

“11. Si antes de la consagración cayere en el Cáliz mosca, o araña, o otra cosa […] Si fuere araña, no conviene que se use del vino, ni agua, por el peligro de ponzoña. Si cayó, o se echó de ver después de la consagración, y no se atreviese el Sacerdote a tomarla, por hacer asco, la sacará, y la lavará con vino, y acabada la Misa, se quemará, y las cenizas, y el vino con que se lavó, se echarán en el sumidero” (1655).

Es decir, aquí sí que se utiliza la palabra “sumidero”, pero en otras traducciones se especifica un poco más a que se hace referencia con esa palabra. Por ejemplo, en el “Ceremonial Romano de la Missa rezada conforme el missal más moderno”, (1708), escrito por D. Frutos Bartolomé de Olalla y Aragón y editado por Antonio Gonçalez de Reyes, se especifica claramente, en su punto 5º, que “lo eche en el sumidero de la Pila del Bautismo(1708).

En el “Curso de derecho canónico hispano e indiano” (1743) de Pedro Murillo Valverde, al ser más moderno, se entienden mucho mejor las instrucciones, pero seguimos teniendo un problema en cuanto a la especificación final, el sitio donde ha de arrojarse el bicho quemado:

“Si cayere una mosca, araña, o alguna otra cosa en el cáliz, antes de la consagración, arroje el vino en un lugar decente, y ponga oro en el cáliz, mezcle un poco de agua, ofrezca como [dice más] arriba y prosiga la misa. Si después de la consagración cayere la mosca, o algo parecido, y le da naúsea al sacerdote, extraígala, lávela con vino, terminada la misa, quémela, y lo quemado y lo del lavatorio arrójelo en un lugar secreto” (1743).

En el “Suplemento al Diccionario de Teología del Abate Bergier” (1857), escrito por D. Antolín Monescillo, no habla ni de sumidero ni de Pila Bautismal, ni de “lugar secreto”… habla de “piscina”:

“Cuando por casualidad cae dentro del cáliz alguna mosca o araña […] Si lo advierte después de la Consagración, con la mayor cautela posible extraerá la mosca o araña, la lavará con curiosidad, y acabada la misa quemará al animal, echando sus cenizas con la ablución en la piscina.”

En todo caso siempre se pide que si el sacerdote “no hace asco” se tome la sangre consagrada con la mosca o araña, o incluso con las cenizas de la segunda, aun siendo considerada “ponzoñosa”… Siguiendo en el punto 5º: “Si no tuviere asco, ni temiere algún peligro, recíbalo con la Sangre” (1708); o según el Curso de Derecho Canónico: “Pero si no le causare náusea, y no temiese ningún peligro, consuma el sacramento” (1743). Así de contundente.

Ahora bien, los cánones recogen todas las situaciones posibles, y en el caso de haberse “comido” el bicho intruso, son muy estrictos en eso de seguir manteniendo la ortodoxia:

“11. Y advierta que no podrá aquel día decir otra Missa (aunque por otra causa la pudiera decir) por haberse desayunado, comiendo voluntariamente cosa que si sola basta para quebrantar el ayuno, como le quebrantara si en el Cáliz se echara un poco de pan, o cosa semejante. No es lo mismo del que acaso se le entró en la boca una mosca volando, o algunas gotas de agua, o nieve lloviendo, lo que no quebranta el ayuno, por no ser acto voluntario, ni de su intención, como lo es en el caso presente” (1655).

Cuídese mucho el sacerdote de romper el voto del ayuno en estos casos “voluntarios” de consumo de animal extraño con el vino consagrado. Pero no todo acaba en el sumidero de la Pila Bautismal, o en un lugar secreto… Hay un caso en el que las cenizas quemadas tienen otro destino:

“6. Si cayere en el Cáliz alguna cosa venenosa, o que provocare vómito, el vino consagrado se ha de poner en otro Cáliz, y poner otro vino con agua, para consagrar de nuevo. Acabada la Missa, la Sangre embebida en un paño de lino, o en estopa, se guarde tanto tiempo, hasta que las especies del vino se hayan secado, y entonces se queme la estopa, y las cenizas se echen en el Sagrario.” (1708).

Si. Un nuevo destino para el resto ceniciento, el Sagrario. Y no, no se preocupen, todo este ceremonial se realiza sin haber consumido la “cosa venenosa” que pudiera haber caído en el Cáliz… en el Canon de 1655 se especifica mejor:

“12. Si lo que cayó en el Cáliz es cosa venenosa, o que provoque a vómito, no consumirá la sangre, sino hará otro Cáliz, y lo consagrará…” (1655).

También este Canon, que no aclara muy bien en qué clase de sumidero hay que hacer desaparecer las cenizas, tanto de la araña como de la cosa venenosa (al menos hasta el punto 18, en el que ya se dice “sumidero o Pila Bautismal”), se especifica mucho mejor que en el de 1708, lo que ha de hacerse en este segundo caso…

“12… y acabada la Missa, embeberá la Sangre en un paño limpio de lino, o en unas estopas, y se guardarán en el Sagrario, hasta que estén secas, y entonces se quemarán, y las cenizas se echarán en el sumidero; y adviértase, que de ninguna manera se quemen los paños hasta que estén muy secos, porque mientras hay humedad, o las especies no están de todo punto corrompidas, permanece la Sangre de Cristo” (1655).

Igualmente manda proceder, para el caso de advertir en el cáliz, y después de la Consagración, la presencia de un “veneno”, el “Suplemento al Diccionario de Teología del Abate Bergier” (1857). Aquí es mucho más claro en esto. Habla de un veneno: “Si el celebrante sabe que en el cáliz han echado veneno…” (1857). No me quiero imaginar como es posible que el sacerdote sepa que han puesto veneno en el cáliz…

Todos los casos que puedan sucederse durante una misa están contemplados en los Cánones. Algunos son simplemente normas de uso, pero no cabe duda de que estos casos sobre arañas no dejan de tener una curiosidad añadida.

AlmaLeonor.
(Aclaraciones y explicaciones obtenidas por gentileza de F.P.R.A.).

 

 

 

 

 

 

 

 

RITA HAYWORTH

RITA HAYWORTH

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

“Su favorita, por encima de las demás, era Rita Hayworth. Contrariamente a lo que les sucedía a la mayoría de los hombres de su generación, a él no le gustaban las rubias del cine, sino las morenas. Y por eso le gustaba Rita Hayworth. Que fuese pelirroja era subsidiario, porque él siempre la vio morena en el cine en blanco y negro.”

RITA HAYWORTH
(Margarita Carmen Cansino)
17 de octubre de 1918 – 14 de mayo de 1987

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

Imagen: Leszek Milewski

 

De la historia no podemos sacar instrucciones claras para tomar decisiones hoy, ni un plan de acción para anticiparnos al futuro. Ya hemos visto lo que puede suceder cuando los líderes políticos y de opinión afirman que están aplicando las lecciones del pasado. La historia tiene tanto alcance y una naturaleza tan proteica que una persona puede encontrar en ella justificación o ejemplos previos para cualquier cosa que desee hacer, sea buena o mala. La historia y sus personas nos brindan más que un humilde conocimiento y un humilde estímulo: el de que somos hasta cierto punto seres de nuestra época, pero capaces de trascender o poner en cuestión los límites. Tengo la esperanza de que esos individuos del pasado […] nos arrojen cierta luz a nosotros hoy sobre la complicada naturaleza de la humanidad, y sus muchas contradicciones, incoherencias, maldades y locuras, pero también sobre sus virtudes. Por encima de todo, las personas de la historia nos hacen conscientes de la enorme capacidad para el bien y el mal que todos poseemos”.

MARGARET MACMILLAN

 

SANTA TERESA DE JESÚS (2017)

SANTA TERESA DE JESÚS (2017)

Fotograma de la película “Teresa” (2015), de Jorge Dorado, protagonizada por Marian Álvarez.

¡Oh hermosura que excedéis
a todas las hermosuras!
Sin herir dolor hacéis,
y sin dolor deshacéis,
el amor de las criaturas.

Oh ñudo que así juntáis
dos cosas tan desiguales,
no sé por qué os desatáis,
pues atado fuerza dais
a tener por bien los males.

Juntáis quien no tiene ser
con el Ser que no se acaba;
sin acabar acabáis,
sin tener que amar amáis,
engrandecéis nuestra nada.

— Santa Teresa de Jesús

Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515 y fallece en Alba de Tormes en la noche del 4 de Octubre al 15 de Octubre de 1582, justo en el momento del cambio del calendario Juliano al Gregoriano.

 

EXCURSIÓN SEGOVIANA: TURÉGANO Y CUELLAR

EXCURSIÓN SEGOVIANA: TURÉGANO Y CUÉLLAR

No podía haber dos pueblos encastillados más diferentes, pero visitamos ambos en una rápida excursión el pasado día 2 de octubre, posiblemente el día más caluroso de todo el verano y de lo que llevamos de año… ¡ah, no! Que ya estamos en otoño… pues a ver si alguien se lo hace saber al tiempo, porque no se da por aludido… ¡en fin! Miki se pasó el día jadeando.

El día 2, lunes, teníamos ambos el día libre, así que quisimos hacer una excursión rápida, a un lugar cercano. Al final nos decidimos por visitar Turégano, un sitio del que llevaba días leyendo cosas por Internet a propósito de unas conferencias sobre su Iglesia encastillada, al parecer uno de los mejores ejemplos de este tipo de construcciones en la península.

Según el Museo Arqueológico Nacional, que organizó las jornadas el pasado 28 de septiembre , las iglesias encastilladas (no tengo claro qué diferencia hay entre una iglesia “encastillada” y una “fortificada”) son un tipo de construcciones muy singulares y poco estudiadas. La documentación al respecto es escasa y no se tiene muy claro si fueron iglesias que se fortifican o fortificaciones que se santifican con una iglesia… en todo caso, el Centro de Documentación del Arte Románico tiene identificadas ochenta de estas construcciones, y una de ellas la Iglesia de Nuestras Señora de los Ángeles de San Vicente de la Barquera, que conocimos hace muy poco. También estoy por asegurar que la imponente iglesia-fortaleza de Santa María de Ujué, que visitamos en nuestras Excursión Navarra, se puede encuadrar igualmente en este tipo de construcciones.

Pero nos íbamos a Turégano, un municipio segoviano que registra ocupación humana desde la época prerromana, o así lo atestigua el castro arévaco que se encuentra en su término municipal. No obstante, su imponente castillo tiene orígenes celtibéricos y romanos, y también se pueden encontrar en su primera línea de defensa, trazas de construcción árabe (la muralla interior y la fortificación son del siglo XV),  por lo que todo el conjunto es un crisol de culturas.

En el año 1123, la reina  Doña Urraca hace donación de la villa al obispo Pedro de Agén, por lo que pasa a ser posesión del Obispado de Segovia desde entonces y residencia de los sucesivos obispos de la diócesis. El curioso escudo de la villa está elaborado a partir de los pertenecientes a los obispos Arias Dávila y Murillo Argáiz, con las Armas del Solar de Valdeosera. Turégano fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1931.

La historia del castillo de Turégano es interesante, pues aquí estuvo preso en 1585 Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II, sin duda, uno de los prófugos más famosos de España, cuyos partidarios se instalaron en el cercano pueblo de Muñoveros para encontrar el mejor momento de asaltar el castillo y liberarle por la fuerza. Aunque consiguieron entrar, los alguaciles impidieron la fuga, principalmente por la habilidad del alcaide del castillo que engañó a los atacantes.

Antonio Pérez del Hierro (1540-1611), fue el secretario de cámara y del Consejo de Estado del Rey de España Felipe II (lo fue desde que Felipe fuera príncipe, porque era hijo de Gonzalo Pérez, a su vez, secretario de Carlos I), sobre quien ejerció una gran influencia durante muchos años. Políticamente se confabuló con la duquesa de Éboli (Ana Mendoza de la Cerda, y además, se decía que Antonio era hijo bastardo de su difunto marido, el poderoso Ruy Gómez de Silva) contra la facción del igualmente poderoso (o más) III duque de Alba de Tormes (Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel). Cuando las relaciones del rey Felipe II con su hermano Juan de Austria (gobernador de los Países Bajos) y su secretario Juan de Escobedo (1530-1578), pasaron por un momento tenso, acabaron alcanzando al secretario real Antonio Pérez, y no muy favorablemente precisamente. Al llegar Escobedo (que además, había sido protegido del difunto duque de Éboli) a la Corte para informar directamente al rey de las actuaciones ilícitas de su secretario, Antonio Pérez ve tambalear su posición y decide eliminarlo. Primero lo intentó con veneno y al no conseguirlo encargó a unos sicarios que lo asesinaran (Juan de Escobedo es asesinado en Madrid el 31 de marzo de 1578).

Puesto todo el entramado de traiciones y confabulaciones al descubierto, Antonio Pérez es detenido el 28 de julio de 1579 y la princesa de Éboli puesta bajo custodia (terminó siendo recluida en su palacio de Pastrana durante el resto de su vida). Tras pasar por varios encierros, en 1585 Antonio Pérez es encarcelado en Turégano (“incomunicado y con grillos y embargadas sus haciendas”), mientras el puesto de Secretario de Estado era ocupado por Antonio Perrenot de Granvela (117-1586). Cuando Antonio Pérez es condenado ya por el asesinato de Escobedo, es trasladado a una prisión madrileña (pasó por varias), de donde, esta vez sí, logra escapar (al parecer su mujer, Juana Collado, le visitó e intercambiaron los vestidos para que escapara, pero tanto ella como sus siete hijos sufrieron prisión durante mucho tiempo) y huir a Zaragoza para pedir asilo y protección al Justicia de Aragón, Juan V de Lanuza (1564-1591), quien terminó siendo detenido y ajusticiado. Antonio Pérez huyó entonces a Francia desde donde intentó por todos los medios desprestigiar a Felipe II, primero coaligándose con Enrique de Navarra, después en Inglaterra, donde proporcionó información para el ataque inglés a Cádiz en 1596, y más tarde dando eco y proyección púbica a la Leyenda Negra contra Felipe II y contra España. Finalmente huyó a París donde fallecía en 1611 en la más absoluta pobreza, en un alarde de justo fin para quien realizara tales infames comienzos.

Turégano es hoy una tranquila localidad con una bella plaza porticada desde donde la vista del castillo  es impresionante, dominando todo el entorno. Una de las particularidades de este castillo, es que dentro de él se integra la Iglesia de San Miguel Arcángel, del siglo XIII (románico tardío) cuya espadaña sobresale de la imponente figura encastillada, al lado de la enorme torre del homenaje del castillo. Su fisonomía conforma todo un reto fotográfico. Para visitar el conjunto, consultar los horarios, pues son diferentes según el día de la semana y la época del año.

Comimos estupendamente en Turégano. Nos paramos en el Restaurante La Antigua Posada, horno de asar, donde, pese a no tener buenas críticas en Internet (según leo ahora), nosotros comimos muy bien. Los judiones y el lechazo estaban muy buenos, aunque eso si fueron platos un poco escasos, muy al contrario de mi plato de champiñones y chuletas de Sajonia, mas abundantes. La verdad es que esta vez nos alegramos de no haber hecho caso de las recomendaciones de la red porque aquí estuvimos muy a gusto, nos trataron muy bien y fue barato, 10€ el menú. No tiene página web así que dejo la del Ayuntamiento donde se pueden ver el resto de establecimientos del pueblo.

Después de comer aún nos dio tiempo a recorrer un poco los alrededores de la plaza mayor (hacía demasiado calor como para pensar en un recorrido más amplio) donde vimos, el canal, el monumento taurino y la Iglesia de Santiago (también algún nombre de calle anticonstitucional que debería estar ya cambiado según la ley de Memoria Histórica).

Antes de abandonar Turégano quisimos dar una vuelta, que se antojaba perfecta en el mapa de carreteras, para ver si podíamos visitar algún otro pueblo de los alrededores. Desde Turégano fuimos dirección El Guijar (SG-2361), desde ahí a Rebollo y luego a Puebla de Pedraza (SG-2311). Vimos con pena como el Rio Cega estaba seco absolutamente y el paisaje añoraba el agua casi con angustia, pero la zona es preciosa y la carreterilla invita a visitarla con un tiempo más agradecido. Al llegar a la bifurcación que nos permitía volver a Turégano para completar la vuelta perfecta (habíamos pensado incluso entrar en Muñoveros), desistimos para dirigirnos hacia Cantalejo (CL-603)  y tomar luego dirección Cuéllar (SG-205).

Y así, de vuelta a casa decidimos parar en Cuellar, también población de Segovia (en el límite con Valladolid), a ver el castillo y la villa, muy de actualidad por celebrarse allí actualmente la edición de Las Edades del Hombre (Reconciliare). Además del castillo, son destacables su triple recinto amurallado (muy, muy, muy reformado, tanto que parece “deslavado” y desde luego no recuerda para nada sus orígenes medievales: fue construidas a partir del siglo XI y reforzadas en el siglo XV), uno de los más importantes de por aquí, y el conjunto de arquitectura mudéjar, además de diversas iglesias y monasterios (como el Santuario de El Henar), judería y casas señoriales. Pero nuestra visita fue bastante “minimalista”.

En el castillo de Cuéllar se recuerda especialmente a la reina María de Molina (1264-1321), quien celebró allí las Cortes de 1297 y se refugió en el castillo ante el peligro de quienes intentaron arrebatar la Corona al futuro Fernando IV de Castilla. En 1444 el castillo y el señorío de Cuéllar fueron entregados al valido de Juan II de Castilla, el condestable Álvaro de Luna (1390-1453). Fue aquí donde se le detuvo y desde donde se le trasladó a Valladolid para ser decapitado. La villa pasa después a manos de la entonces princesa Isabel, futura reina católica. El nuevo monarca Enrique IV de Castilla celebró las primeras Cortes de su reinado en Cuellar y se la compró a su hermanastra por 200.000 Doblas de la Banda (cada una por un valor de 106 maravedíes) en concepto de dote para entregársela a su valido Beltrán de la Cueva (1435-1492), duque de Alburquerque y Gran Maestre de la Orden de Santiago en 1464. El nuevo señor reforzó y amplió su recinto amurallado y castillo ante las posteriores amenazas de la reina Isabel, quien quiso a toda costa recuperar su posesión (enfrentada a la princesa Juana, llamada la Beltraneja, por sospecharse que era hija del valido). No obstante, el duque de Alburquerque siempre fue isabelino y falleció en su castillo de Cuellar apenas un mes después de que Isabel consiguiese unificar el reino junto a su marido Fernando de Aragón. El resto es ya historia de España. La más reciente respecto a Cuellar y su castillo, habla de un recinto que fue utilizado como cárcel política durante el franquismo.

Como era ya más de media tarde y hacía un calor endiablado, dimos una vuelta por Castillo y Murallas (el arco de San Basilio permite acceder a ellas) y dejamos para otra ocasión el recorrido por el resto del pueblo. Luego nos marchamos a casa.

AlmaLeonorLP

 

Fotos de TURÉGANO

Fotos de CUÉLLAR