LOS MAILLOTS DEL TOUR

LOS MAILLOTS DEL TOUR

Si son aficionados al ciclismo ya sabrán de lo que voy a hablarles, pero para los que no, a lo mejor les resulta curioso saber cuáles son los Maillots (jerséis) que lucen los ganadores de las rondas o vueltas más populares del ciclismo mundial, esto es, la Vuelta a España, el Giro de Italia y, sobre todo, el Tour de Francia, la más emblemática, la más grande de todas ellas, calificada como de Primera Categoría por la UCI World Tour  de la Unión Ciclista Internacional. Las otras dos, la Vuelta y el Giro, están calificadas como de Segunda Categoría, y luego hay otras rondas que llenan la Tercera (con eventos tan conocidos como la Critérium Dauphiné, la Milán-San Remo, la Tirreno-Adriático, la París-Roubaix, el Giro de Lombardía, el Tour de Romandía, o la París-Niza), Cuarta (en la que están la Volta a Cataluña, la Vuelta al País Vasco  o la Flecha Valona) y hasta Quinta Categoría.

Eddy Merck (Tour de 1970, con el Maillot Amarillo) el Nº 1 de la “Clasificación de los 100 mejores ciclistas de todos los tiempos” del Cycling Hall of Fame de la UCI

El Salón de la Fama del Ciclismo (Cycling Hall of Fame) otorga una serie de puntos a los ganadores de las principales rondas. El triunfador de la Vuelta a España obtiene 720 puntos, siendo Roberto Heras el que más puntos ha obtenido, pues ganó las ediciones de 2000, 2003, 2004 y 2005. El segundo clasificado obtiene 240 puntos y 180 el tercero. Además, se otorgan 220 puntos al primer clasificado por puntos y 90 al primer clasificado en el Premio de la montaña. El vencedor del Giro de Italia se lleva 810 puntos, 270 el segundo y 210 el tercero y, además, 245 al primer clasificado por puntos y 105 al primero en el premio de la montaña. Finalmente, el Tour de Francia es el que más puntos otorga para el Salón de la Fama del Ciclismo: 1800 puntos al primer clasificado, 600 al segundo, 450 al tercero, 540 por la clasificación por puntos y 220 por el Gran Premio de la Montaña.

Los cinco ciclistas mejor clasificados en el ranking del Salón de la Fama son: Eddy Merckx (Bélgica), considerado además el mejor ciclista de todos los tiempos (apodado el Canibal), con 27.385 puntos; Bernard Hianult (Francia), con 17.545; Fausto Coppi (Italia), con 13.430; Jacques Anquetil (Francia), con 13.350; y Miguel Indurain (España), con 11.565. Todos ellos están ya fuera de los circuitos, por lo que los corredores en activo con mayores puntuaciones en el ranking del Salón de la Fama del Ciclismo son: Chris Froome (Reino Unido), con 11.525 puntos; Vincenzo Nibali (Italia), con 7.110; Alejandro Valverde (España), con 6.640; Peter Sagan (Eslovaquia), con 6.360;  Nairo Quintana (Colombia), con 3.670; Philippe Gilbert (Bélgica), con 2.580; y Geraint Thomas (Reino Unido), con 2.400 puntos.  De todos estos en activo, solo los señalados en negrita están presentes en el Tour 2020, por lo que, de obtener un puesto en el podio o alguno de los Maillots en juego, incrementarán su cuenta. De los españoles, Alberto Contador figura en la 13ª posición, Alejandro Valverde en la 20ª, Pedro Delgado en la 39ª, Federico Martín Bahamontes en la 41ª, Luis Ocaña en la 63ª y Roberto Heras en la 67ª, por nombrar a los más conocidos de los que figuran en la lista total. Por países, es Italia la que más puntos acumula (227.770, de 192 corredores), seguida de Bélgica (213.430, de 186 corredores), Francia (171.320 de 130 corredores) y España (106.280, de 109 corredores). Las demás naciones, se quedan muy lejos ya de puntos y corredores, empezando por Países Bajos (38.695, 41 corredores), en la quinta posición, que ha ofrecido siempre muy buenos ciclistas.

LA VUELTA CICLISTA A ESPAÑA

Hoja promocional de la primera edición de la Vuelta Ciclista a España. Diario Informaciones (Museu de Joguet de Verdú, Lérida).

La creación de la Vuelta Ciclista a España (la Vuelta) fue gracias a una iniciativa del ciclista y periodista santanderino Clemente López Dóriga, que, en colaboración con Juan Pujol, el director del diario Informaciones donde Dóriga trabajaba entonces, quisieron organizar una ronda por etapas al modo francés. La primera edición de la Vuelta se llevó a cabo entre el 29 de abril y el 15 de mayo de 1935 y contó con 3.431 km divididos en 14 etapas, la primera de las cuales dio comienzo en Madrid y terminó en Valladolid.

Roberto Heras en el podio tras conseguir su cuarta vuelta. Le acompañan Santi Perez y Paco Mancebo (foto: AS).

El ganador absoluto de aquella edición (y de la del año siguiente, 1936) fue el belga Gustaaf Deloor  (1913-2002) y el último, el esloveno Primož Roglič en el año 2019. El ciclista que ha ganado más veces la Vuelta a España es Roberto Heras, como ya se ha dicho en cuatro ocasiones (y en el 2002 fue segundo), seguido por Alberto Contador con tres, siendo, además, el último ciclista español en lucir la roja de líder, en la edición del 2014. Como curiosidad, el mayor número de victorias de etapa de la historia de la Vuelta, con 39 triunfos, lo ostenta aún Delio Rodríguez (1916-1994).

Alberto Contador con el Maillot Rojo de la Vuelta Ciclista a España 2014 (esciclismo)

Los Maillot en la Vuelta han variado mucho desde el principio. El Maillot del ganador empezó siendo naranja y después se fue cambiando a: blanco, amarillo, dorado y, finalmente, desde el año 2010, de color Rojo, un color que estuvo asociado en algún momento al líder de las metas volantes, y que identifica a la selección española en varios deportes.

Maillots oficiales de la Vuelta Ciclista a España 2020

También desde el año 2010 el resto de las categorías se identifican casi, como las del Tour: Verde al primer clasificado por puntos (aunque durante un tiempo fue de color azul, y hasta el 2009 granate y se llamaba líder de la Regularidad); Blanco para el mejor joven (hasta el 2018 era para el del líder de la clasificación combinada entre las demás categorías); y Blanco con topos azules, para el mejor en la clasificación de la montaña (que antes fue verde y hasta el 2009 fue blanco), que en los inicios de la Vuelta no se distinguió con una equipación distinta.

EL GIRO DE ITALIA

Trofeo Senza Finne (Sin Fin) entregado al ganador del Giro de Italia desde 1999

El Giro de Italia se empezó a celebrar el 13 de mayo de 1909 en Milán, con un total de 2.448 kilómetros en 8 etapas, cuando la edición del 2019 contó con 21 etapas y un total de 3.486,5 km. Su creación está ligada también a un periódico deportivo, La Gazzetta dello Sport, que ya había organizado carreras ciclistas anteriormente, como el Giro de Lombardía (1905) y la Milán-San Remo (1907). En aquella primera ocasión del Giro venció Luigi Ganna  (1883-1957), y el último en obtener el triunfo en la prueba italiana fue el ecuatoriano Richard Carapaz en el 2019. Alfredo BindaFausto Coppi y Eddy Merckx, ostentan el récord de victorias del Giro con cinco triunfos cada uno. El gran sprinter Mario Cipollini,  es quien ostenta el récord de victorias de etapa en el Giro, con un total de 42, superando en el año 2003 el récord de 41 victorias de Alfredon Binda desde los años treinta. El último ganador italiano del Giro fue Vicenzo Nibali en el año 2016 y el último español Alberto Contador en el 2015.

Marco Pantani con la Maglia Rossa

Los triunfos de Cipollini se vieron ensombrecidos por la apreciación de dopaje en el Tour de 1998 según un famoso y demoledor Informe del senado francés publicado en el año 2013. Otro ciclista italiano que aparecía en ese informe fue Marco Pantani (el Pirata), ganador del Giro de Italia y el Tour de Francia en ese año de 1998 y uno de los mejores escaladores del ciclismo mundial de todos los tiempos. Las acusaciones de dopaje, que él siempre rechazó, hundieron definitivamente su carrera y su vida, pues en el año 2004 apareció muerto en una habitación de hotel, en circunstancias muy poco aclaradas que, incluso, sugirieron el asesinato, pues se dijo que había sigo golpeado y obligado a beber cocaína diluida en agua, como así lo demostró una investigación abierta en el año 2014 por la fiscalía de Rimini. Dos años después, el 14 de marzo de 2016, un tribunal italiano reconoció oficialmente que el positivo de Pantani en 1999 había sido manipulado por la mafia para controlar y manipular las apuestas deportivas.

El ciclista italiano más reconocido y considerado uno de los más grandes ciclistas de todos los tiempos, fue Fausto Coppi (1919-1960), apodado Il Campionissimo, ​ que además de sus cinco triunfos en el Giro ganó dos Tour , en 1949 y 1952, en las dos ocasiones junto al Giro, siendo en 1949 el primero en lograr tal hazaña. También es el corredor más joven en ganar el Giro con 20 años, en la edición de 1940, récord aún imbatido. Ganó un total de 122 carreras, además de ser Campeón del Mundo de Ciclismo en Ruta (1953) y establecer el récord mundial de la hora  (1942). Coppi y su gran rival (y sin embargo amigo) Gino Bartali, protagonizaron algunas de las etapas ciclistas más espectaculares en el Giro y en el Tour. Participó en la Segunda Guerra Mundial con el ejército italiano, donde fue hecho prisionero por los ingleses y puesto en libertad en 1945. Falleció a causa de una infección de Malaria mal diagnosticada y mal tratada que contrajo en una carrera en 1959 en el Alto Volta (actual Burkina Faso). Está considerado el iniciador del ciclismo moderno y todo un mito deportivo.

Gino Bartali y Fausto Coppi compartiendo un bidón de agua.

El Maillot del vencedor en el Giro desde 1931 es la Maglia Rosa, una iniciativa de Armando Cougnet, director del Giro entonces, para reconocer al primer golpe de vista al líder de la carrera. Fue de ese color porqué así eran las páginas del diario La Gazzetta dello Sport. El primero en obtenerla fue Learco Guerra en aquella edición de 1931. Desde 1999 se entrega al ganador del Giro el Trofe Senza Fine (Sin Fin) una escultura en espiral fabricada en oro de 18 kilates, que pesa cerca de 10 kg, y donde están grabados los nombres de todos los ganadores del Giro desde sus inicios.

Maillots oficiales del Giro de Italia para 2020

El líder de la Clasificación de la Montaña lleva el color Azul (azzurra, desde el año 2012, antes era de color verde); el de la Clasificación por Puntos (o de la Regularidad), lleva el color Ciclamino (entre rosa y malva) desde el Giro nº 100 del 2017 (los anteriores eran rosso passione o rossa); y el más joven clasificado (menor de 25 años) lleva, como en las otras dos grandes vueltas, el color Blanco. No puede haber más clasificaciones que las cuatro clásicas por imperativo de la UCI, pero el Giro tiene otras muchas secundarias, entre otras: la habitual por equipos en dos modalidades, por tiempo (Maillot Blanco) y por puntos (Maillot Naranja); la de metas volantes (Maillot Gris); la de la combatividad (Maillot Verde), y una que deberían tener todas las carreras, me parece a mí, la de la Maglia Nera, que premia al último de la clasificación general, de manera simbólica, con un dorsal en negro.

EL TOUR DE FRANCIA

Anuncio del Primer Tour de Francia en L’Auto

El Tour de Francia  (oficialmente Le Tour de France y popularmente el Tour), es la máxima carrera ciclista del año, la única clasificada de Primera Categoría por el calendario UCI WorldTour, y la más seguida y esperada tanto por los ciclistas profesionales (que suelen utilizar el resto de eventos ciclistas del año como “entrenamiento” para el Tour), como por los aficionados. Se disputó por primera vez el 1 de julio de 1903, siendo la primera gran competición ciclista nacional por etapas de la historia, nacida por iniciativa del periodista francés Géo Lefèvre y el director del periódico deportivo L’Auto, Henri Desgrange, para promocionar el diario y tratar de ganar a su rival Velo, que también organizaba alguna carrera ciclista. En el primer Tour de Francia tomaron la salida 60 corredores, que realizaron un total de 2.428 km divididos en seis etapas. El ganador de este primer Tour de France fue el francés (italiano de nacimiento) Maurice Garin (1871-1957), cuando contaba ya con 32 años, y después de competir en diversas carreras desde 1897. Garin fue conocido también por haber sido descalificado en el Tour del año siguiente, el de 1904,  por hacer parte del recorrido en coche. Se le suspendió por dos años y dejó la competición. Ese Tour de 1904 pasó a la historia también por la cantidad de descalificaciones realizadas, los cuatro primeros, siendo proclamado vencedor del Tour el que llegó en quinto lugar, Henri Cornet (1884-1941), de apenas 19 años de edad, con lo que ostenta el récord, aún imbatido, del ser el ciclista más joven en ganar un Tour de Francia.

Maurice Garin en la meta del Tour de Francia de 1903

A lo largo de los años, el Tour ha ido incrementando sus etapas desde las seis primeras (en 1903 y 1904, siendo la más numerosa la de 1937 con 31 etapas), y sus kilómetros, siendo la más larga la de 1926 con 5.745 km. En este año 2020, el Tour se ha dividido en 21 etapas y 3.470 km. También esta es la única ocasión en la que no se ha celebrado en el tradicional mes de julio, sino que está transcurriendo, como todo el mundo sabe a consecuencia de la pandemia mundial por COVID, entre el 29 de agosto y el 20 de septiembre.

Hablar del Tour de Francia llevaría muchos capítulos y ya existen varios libros dedicados al que puede ser el evento deportivo más famoso de Francia y uno de los más esperados en todo el mundo. Así que aquí solo señalare algunas cosas. Por ejemplo, que introdujo la novedad de la participación de segundos países en la ronda, y de forma muy temprana además, en 1905 (con etapas en Alemania) y en 1906 (con etapas en España e Italia), siendo uno de los alicientes del Tour, que ya ha dado comienzo en países como Holanda, Bélgica, Alemania, Suiza, Luxemburgo, España, Irlanda, Reino Unido, Países Bajos, Gran Bretaña, Irlanda, Andorra y Mónaco.

Homenaje a Raymond Poulidor en la Etapa nº 12 del Tour de Francia

Algunos de sus ciclistas son míticos en este deporte y casi héroes nacionales. Por ejemplo, Jacques Anquetil (1934-1987), el nº 4 de la Clasificación de los 100 mejores ciclistas de todos los tiempos del Cycling Hall of Fame, fue condecorado con la Legión de Honor en 1965. Ganó el Tour en cinco ocasiones, el Giro en dos y la Vuelta una vez. Otro ciclista francés muy reconocido en su país fue Raymond Poulidor (1936-2019), aunque, curiosamente, no ganó ningún Tour ni Giro (no participó), aunque si una Vuelta a España (1964), por lo que pasó a la historia como el “eterno segundo”: tres veces segundo en el Tour (cinco veces tercero) y  una vez segundo en la Vuelta. En este Tour 2020 hemos podido ver en la etapa nº 12, la más larga de todas las de la ronda, un sentido homenaje a su persona (apodado PouPou, falleció en noviembre del año pasado) al paso del pelotón por la localidad de su residencia, Saint-Léonard-de-Noblat, en el Macizo Central.

Maillot del Tour de Francia de 1995 ganado por Miguel Indurain, y una imagen suya en el Monumento al Tour en el Aire dans Pyrénés. Autoroute, A64 en Ger, Departamento de Pirineos Atlánticos.

También algunos de los ciclistas españoles más reconocidos de la historia de nuestro ciclismo, lo son, precisamente, por haber ganado una o varias rondas francesas, ya ganaran la Vuelta en alguna ocasión o en ninguna: Federico Martín Bahamontes (el Águila de Toledo), fue el primero, lo ganó en 1959, obteniendo, además, el Gran Premio de la Montaña en seis ocasiones (también una vez en el Giro y dos veces en la Vuelta);  el segundo ciclista español en ganar un Tour fue Luis Ocaña (1945-1994), en 1973, tras ganar la Vuelta en 1970; Pedro Delgado obtuvo su triunfo en el Tour de 1988 y ganó dos Vueltas, en 1985 y en 1989, edición esta última donde consiguió un triunfo épico en la contrarreloj, retirándose en 1994 como tercer clasificado en la Vuelta; Miguel Indurain, que está considerado el más grande de los ciclistas patrios de todos los tiempos y uno de los mejores de la historia (junto a Eddy Merckx, Bernard Hinault, Jacques Anquetil y Fausto Coppi, de los que ya he hablado), ha obtenido cinco veces consecutivas el triunfo en el Tour (1991, 1992, 1993, 1994, 1995), dos veces consecutivas el Giro de Italia (1992 y 1993), además de ser campeón del mundo contrarreloj (1995), campeón olímpico contrarreloj (1996)​, vencedor de múltiples carreras de tercera categoría y, aunque nunca ganó la Vuelta, sí que fue líder durante varias etapas, retirándose del ciclismo profesional en 1997;  Oscar Pereiro ganó el Tour en el año 2006, y aunque es menos conocido y su palmarés menos espectacular, también hay que otorgarle ese logro; Alberto Contador es, quizá, el mejor ciclista español desde Indurain, y obtuvo el triunfo del Tour en dos ocasiones (2007 y 2009), además de 69 victorias como profesional, entre ellas, tres Vueltas a España (2008, 2012, 2014), y otros triunfos que le fueron desposeídos por un positivo de dopaje en una muestra del 2010 (y publicado en el 2012), entre ellos el Tour de Francia 2010 y el Giro de Italia 2011, lo que hubiese supuesto su tercer Tour y segundo Giro, aunque sigue siendo, hasta ahora, el último español ganador de un Tour; finalmente, Carlos Sastre ganó su Tour en el año 2008, entre medias de los de Contador, y ha subido al podio (como primero, segundo o tercero) en las tres rondas, Vuelta, Giro y Tour. Además, otros muchos ciclistas españoles han lucido el Maillot Amarillo del Tour en alguna ocasión: Miguel Poblet (1955), José Mª Errandonea (1967), Gregorio San Miguel (1968), Igor G. de Galdeano (2002) y Alejandro Valverde (2008).

Maillots oficiales del Tour de Francia 2020

Los Maillot del Tour de Francia son los más conocidos por los aficionados y, posiblemente, una de las equipaciones deportivas más vendidas en el mundo. Solo hay que ver la cantidad de aficionados que los lucen en cada edición siguiendo la “serpiente multicolor”. Sobre todo el de Topos, el Maillot más popular de la ronda gala. Vamos a ver cada uno de ellos, pero antes sepamos alguna otra cosa, por ejemplo, que cada uno de esos Maillots tiene un sustancioso premio en metálico otorgado por la Amaury Sport Organisation (ASO), la organizadora del Tour de Francia, que este año 2020 supone un total de 2.293.000€ (todas las cifras son de esta edición de 2020): Además de los premios generales por Maillot que vamos a ir viendo, cada ganador de etapa se llevará 11.000€; el segundo 5.500€; y el tercero 2.800€; también reciben una bonificación los veinte primeros ciclistas de la Clasificación General de Etapa, hasta alcanzar los 601.650€ totales dedicados a estos Premios a la Etapa.

PREMIOS SIN MAILLOT

Premio a la Combatidad entregado a Alberto Contador en una de las etapas del Tour de 2017

El Premio a la Combatividad  es decidido por ocho Jueces al terminar el Tour entre todos los corredores, incluidos aquellos a los que ha ido nombrando en cada etapa (excepto en las contrarreloj y en las de por equipos). Antes era una clasificación por puntos (y se otorgaba un Maillot Rojo) pero ahora se otorga a los ciclistas que destacan por obtener o mantener su posición, por realizar escapadas o por alcanzar grandes velocidades en el descenso de los puertos, algo que es bastante arriesgado porque en ocasiones lo hacen a una velocidad que no utilizaríamos ni con un vehículo. Hoy no existe Maillot para este premio, pero el ganador de cada etapa recibe una numeración en blanco sobre fondo rojo, que lucirá durante la etapa siguiente. El suizo Stefan Küng (Groupama-FDJ), es el último premio a la Combatividad en lo que llevamos de este Tour 2020.

Julian Alaphilippe, Premio a la Combatividad en el Tour 2019

El primero en ganar este premio fue Gérard Saint (1935-1960) en 1959, pero oficialmente no existe como premio anual hasta 1979, siendo Bernard Hinault, Eddy Merckx y Richard Virenque los únicos que poseen 3 Premios a la Combatividad cada uno. Este premio tiene una bonificación en metálico  de 20.000€ para el más combativo del Tour, y los ganadores de cada etapa se llevan 2.000€. El último ganador del Premio a la Combatividad (año 2019) fue Julian Alaphilippe  (vistiéndose de amarillo, además) y el último español en recibirlo fue David de la Fuente en el año 2006. En el Giro, este premio a la Combatividad se otorga desde el año 2001 (el ultimo ciclista español en conseguirlo fue Mikel Landa en el 2017) y en la Vuelta desde el 2012 (el primero en ganarlo fue Alberto Contador, y el último, en el 2019, el colombiano Miguel Ángel López).

El Movistar Team ganó la Clasificación por Equipos en el Tour de Francia de 2019 por sexta vez.

La Clasificación por Equipos también es una de las grandes aspiraciones de los clubes participantes en el Tour, instaurada en la edición de 1930. Antes, los ciclistas participaban de forma individual, aunque tuviesen un patrocinador común, y lo eran por nacionalidades, por lo que el premio se llamaba Desafío Internacional. Solo a partir de 1969 los equipos comerciales pasaron a formar parte de la carrera. El equipo ganador de un Tour luce en el siguiente, en sus dorsales, una numeración negra sobre fondo amarillo y desde el 2012 también llevan el color amarillo en el casco. Este premio se otorga, desde el 2011,  sumando los tiempos de los tres primeros ciclistas de cada equipo en la clasificación general (ignorando penalizaciones y bonificaciones). En la contrarreloj por equipos, se toma el tiempo del quinto ciclista del equipo que cruza la línea de meta, o del último si tiene menos ciclistas de esa cifra, excepto si solo cuenta con menos de tres, en cuyo caso no participará en la Clasificación. Lleva una dotación en metálico de 50.000€ al equipo ganador del Tour y de 2.800€ al ganador por etapa. El año pasado el equipo ganador fue el español Movistar Team (era la sexta vez que lo conseguía) que también logró esta clasificación en el Giro de Italia y en la Vuelta a España de 2019.

La Clasificación por Etapas Intermedias, o Sprint Intermedios, se realiza por primera vez en el Tour en 1971 y solo a partir de 1984 se identificaba con un Maillot Rojo. A partir de 1989 se anuló en favor de la Clasificación por Puntos que veremos luego.

Maillot del Premio a la Combinada ganado por Greg LeMond en el Tour de Francia de 1985

La Clasificación Combinada  fue creada en el Tour de Francia en el año 1968 y premiaba al ciclista con mejor ranking en la suma de la Clasificación general, de la Clasificación por puntos, del Gran Premio de la montaña y, a partir de 1984, también de los Sprints Intermedios. Al principio se otorgaba en esta categoría un Maillot Blanco, pero desapareció en 1975 y se recuperó en 1982 con un Maillot especial que llevaba las identificaciones de las demás clasificaciones (Amarillo, Verde y Topos). Esta categoría desapareció en 1989 y hasta entonces el ciclista que más veces lo lució fue Eddy Merckx con cinco Maillots a la Combinada. En la Vuelta a España se otorga desde 1970 (con un Maillot Blanco desde el 2006), y el último fue entregado en el año 2018 a Simon Yates.

Luz verde para que el Tour excluya a equipos con dos positivos por Covid-19 - La Nueva España
Luís León Sánchez, campeón de España, en el Tour 2020 (EFE)

Además de estas distinciones, en las rondas actuales, incluido el Tour de Francia, se permite que el vencedor en los Campeonatos Nacionales de Ciclismo en Ruta de cada año, luzca la bandera de su país en el Maillot oficial de su equipo. En el Tour de este año 2020, Luis León Sánchez (Astana Pro Team) luce la bandera española de vencedor del Campeonato Nacional de ciclismo en ruta celebrado en agosto. El resto de vencedores en sus respectivos Campeonatos Nacionales de Ciclismo en Ruta, que participan en el Tour de este año 2020 con su identificación nacional son: el italiano Giacomo Nizzolo (NTT Pro Cycling), Wout van Aert (Team Jumbo-Visma) de Bélgica, Kasper Asgreen (Deceuninck–Quick Step) de Dinamarca, Primož Roglič (Team Jumbo-Visma) de Eslovenia y Sergio Higuita (EF Pro Cycling) de Colombia. Los demás ganadores de los Campeonatos Mundiales, que no participan en el Tour de este año, pueden verse aquí. También podemos ver en el Tour de este año 2020 a Sébastien Reichenbach, con su Maillot con la bandera suiza que le señala como el ganador del Campeonato de Suiza de fondo en carretera del 2019.

Mads Pedersen, con su Maillot Arcoíris en la foto oficial del Tour 2020

Un ciclista también puede lucir un Maillot Arcoíris en las grandes vueltas, Maillot que distingue al que ha ganado el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta, la competición de ciclismo en ruta más importante a nivel internacional, aunque a diferencia de las grandes Vueltas, solo se compite en una carrera y se celebra en un país distinto en cada ocasión. El año pasado se celebró en el Reino Unido y el campeón fue el holandés Mads Pedersen, que participa en este Tour 2020, con su Maillot Arcoíris. El Mundial de Ciclismo se viene organizando desde 1927 bajo el patrocinio de la Unión Ciclista Internacional (UCI). Los ciclistas que más triunfos poseen en la carrera en línea son Alfredo Binda (ganó el primer Mundial, el de 1927), Eddy Merckx, Rik Van Steenbergen, Óscar Freire y Peter Sagan con tres títulos cada uno. Sagan, además, es el primer ciclista de la historia en ganarlos de forma consecutiva (2015, 2016, 2017). Además de poder portar el Maillot Arcoíris durante el año de su triunfo, los ciclistas que han sido campeones del mundo al menos una vez, pueden llevar los colores Arcoíris en los puños y cuello de su Maillot comercial como recuerdo de su triunfo. El campeón del mundo de la prueba contrarreloj solo puede usar su Maillot Arcoíris, en las pruebas contrarreloj y en ellas el campeón en ruta no puede usar el suyo, así como ninguno podrá usarlo en las competiciones por equipos. El español Alejandro Valverde fue el último Campeón del Mundo de nuestro país, en la edición de 2018.

EL MAILLOT BLANCO

La imagen puede contener: una o varias personas
Tadej Pogačar, Maillot Blanco en el Tour 2020

Vamos a empezar a hablar de las equipaciones del Tour con el Maillot Blanco, el otorgado al líder más joven de la carrera, el ciclista que mejor tiempo consiga en el Tour teniendo, como mucho, 25 años (tiene que ser menor de 26 años el 1 de enero del año del Tour). Es un Maillot muy observado porque puede identificar al ganador del Tour en los años inmediatamente siguientes (Pogačar, este año ha triunfado con tres Maillots). Durante unos años, entre 1983 y 1986, sólo podían optar a este Maillot los ciclistas que participaran por primera vez en el Tour, pero a partir de 1987, volvió a contar solo la edad y, además, desapareció como premio, solo se mencionaba en el palmarés y estadísticas, volviendo a ser uno de los Maillots del pódium final del Tour a partir del año 2000. Desde 1997 este premio lleva el nombre oficial de Souvenir Fabio Casartelli, en homenaje al ciclista italiano fallecido el 18 de julio de 1995 tras una caída en el descenso del Col de Portet d’Aspet, en los Pirineos, en la 15ª etapa del Tour de ese año.

Fabio Casartelli

Desde que se instauró en 1968, el premio lo han ganado 30 ciclistas diferentes, cinco de los cuales también fueron ganadores del Maillot Amarillo, como fue el caso de Egan Bernal  en el Tour de 2019, que lo ha lucido también durante varias etapas en este actual Tour 2020. El alemán Jan Ullrich y el luxemburgués Andy Schleck, son los que más veces se enfundaron el Maillot Blanco, en tres ocasiones cada uno. Los ciclistas españoles lo han lucido en cinco ocasiones, la última de ellas en la edición de 2007, cuando lo ganó Alberto Contador. Este año, el ganador obtiene 20.000€ más 300€ por cada día que lo mantenga, además de otros 500€ al primer joven menor de 25 años en llegar a la meta en cada etapa, lleve o no el Maillot Blanco.

MAILLOT VERDE

Peter Sagan con su séptimo Maillot Verde en el Tour 2019

El Maillot Verde es el que se otorga actualmente al ganador de la Clasificación por Puntos, es decir, no tiene en cuenta el tiempo, sino el lugar de llegada a meta. Hoy, se calcula sumando los puntos obtenidos en la etapa y restando puntos de penalización, en función del lugar en que cruzan la línea de meta o la línea del sprint intermedio, así como a los ciclistas con el mejor tiempo en las pruebas de contrarreloj individual. A partir del 2011, se otorgan puntos a los 15 primeros clasificados según un esquema preestablecido: Escala A, en una etapa llana, 45 puntos al primero, 35 al segundo, 30 al tercero y así hasta 2 al decimoquinto; Escala B, en una etapa de media montaña, respectivamente, 30, 25, 22 y 2; Escala C, en una etapa de alta montaña, en una contrarreloj y en los Sprint Intermedios, obtienen en cada una, 20, 17, 15 y 1 puntos, según el primero, segundo, tercero y decimoquinto puesto.

Wout Wagtmans, el primero en enfundar un Maillot Verde

En los primeros años del Tour, tras el escándalo de 1904, en el que como se ha dicho, los cuatro primeros fueron descalificados y se tuvo que otorgar el triunfo de la carrera al quinto clasificado, se empezó a realizar una contabilidad por puntos para conceder el título de ganador del Tour y se mantuvo así hasta el año 1912 en el que se volvió al sistema por tiempos. El Maillot Verde por puntos fue introducido entonces en el año 1953 como conmemoración a los cincuenta años del inicio de la prueba ciclista, y en esta primera ocasión el campeón fue el suizo Fritz Schaer (1926-1997), una de las figuras más importantes del ciclismo suizo, pero, curiosamente, el primer corredor en lucirlo en la carrera fue el holandés Wout Wagtmans (1929-1994) porque Schaer salió con la camiseta amarilla que lució durante seis días (acabó sexto en la Clasificación General y Wagtmans, quinto). El ciclista que más veces ha lucido el Maillot Verde era Erik Zabel (Alemania), con seis ocasiones (1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001), pero en el año 2019, Peter Sagan consiguió superar esa cifra al obtener el Maillot Verde por séptima vez: 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2018, 2019. Este año, Sagan ha llegado al Tour con ganas de obtener su octavo Maillot Verde, pero el buen Tour que está realizando Sam Bennett (Deceuninck-Quick Step), combinado con un poco de baja forma que se le ha observado al eslovaco (junto con una mala acción en un sprint que le hizo perder puntos), han acabado por dar al traste con esa aspiración… Si no cambia nada, que no parece, Sam Bennett lucirá el Maillot Verde en París el próximo día 20 de septiembre.

El color verde no fue elegido al azar, sino que hacía referencia a la marca patrocinadora, una empresa de cortacésped, pero curiosamente, fue de color rojo en una ocasión, en la edición de 1968, por capricho de los patrocinadores (y no he conseguido encontrar quien fue el patrocinador encaprichado del colorado). Actualmente, el Maillot Verde está patrocinado por la marca automovilística Škoda. El premio que la organización otorga al Maillot Verde es de 25.000€ para el ganador final, más 300€ por cada día que lo mantenga y una suma de 1.500€ por cada sprint intermedio.

MAILLOT DE TOPOS

Página Oficial de Le Tour de France 2020

El Maillot Blanco con topos Rojos es quizá, el favorito del público aficionado al Tour de Francia. Solo hay que ver en las imágenes de la retransmisión de las etapas la gran cantidad de gente que lo viste con verdadera devoción. Es el Maillot que reconoce al “Rey de la Montaña”, el que obtiene la mejor puntuación en las etapas de alta y media montaña (con escalas que van del 1 al 4 y algún puerto de categoría especial) en el Tour.

Vicente Trueba en el Tour de 1933 (AS)

Aunque entre 1905 y 1932, el diario L’Auto señalaba al meilleur grimpeur (el mejor escalador) de cada edición del Tour, no era un título oficial de la organización. Así, el Gran Premio de la Montaña empezó a otorgarse en 1933 de manera oficial, pero porque el director del Tour, Henri Desgranges, se dio cuenta de que un ciclista de esa edición estaba obteniendo los mejores ascensos, mientras que su tiempo total se veía disminuido por su rendimiento en los descensos o etapas llanas. Ese ciclista era el español Vicente Trueba (1905-1986) y ya había realizado un Tour excepcional el año anterior, reconocido como meilleur grimpeur y terminando en el puesto 27, pero por recibir penalizaciones porque la gente le ofrecía comida y bebida durante la carrera. Sin embargo, aquel año de 1933 Trueba fue el primero en la meta de los 16 puertos de la ronda, entre ellos, algunos de los más míticos de toda la historia del Tour (Tourmalet, siendo el primer español en coronarlo en primer lugar, Aspin, Aubisque, Ballon d’Alsace, Peyresourde, Braus, Vars y Galibier, también el primer español en coronarlo y en el que batió el récord de ascensión), y eso que acudió a la competición sin equipo de apoyo y sin ninguna ayuda económica (obtuvo ese año alrededor de setenta y cinco mil pesetas en premios al acabar la carrera), solo y a título individual. Pero su tiempo general desmejoraba en las etapas llanas. No obstante, fue uno de los únicos cuatro ciclistas que aquel año logró terminar todas las etapas dentro del tiempo establecido, pero la organización, dado el escalabro que hubiese sufrido el pelotón, decidió abrir la mano y un número mayor entró en tiempo en cada etapa. De no haber sido por esa relajación de la normativa, Vicente Trueba hubiese sido, además de rey de la montaña, el vencedor del Tour, pero terminó el sexto en la Clasificación General porque los cinco anteriores habían sido “repescados” en la etapa del Galibier, precisamente. Y dada esa extraordinaria actuación, el director del Tour decidió que debía ser premiado con un título, además de un apodo, pues Desgrange fue quien, precisamente, le bautizó como “la Pulga de Torrelavega”. Nació así el Gran Premio de la Montaña, de tanto o más prestigio que los otros dos grandes títulos, el del vencedor del Tour y el del vencedor por Puntos. En el año 2005, en el centenario de su nacimiento, se le otorgó en Pau la medalla del Tour a título póstumo.

Pero el Maillot a Topos no nació tan tempranamente, sino en 1975, cuando el patrocinador de entonces, la empresa Poulain Chocolate, impuso sus colores y el primero que lo llevó en el podio de París ese año fue el belga Lucien Van Impe. Pese a cambiar de sponsor (hoy es el grupo de supermercados E.Leclerc), el Maillot sigue vigente y ha sido adoptado por algunas pruebas ciclistas con protagonismo en la montaña. Y como hemos dicho, en la Vuelta Ciclista a España, el Rey de la Montaña también se identifica con un Maillot a Topos, pero azules en este caso.

Richard Virenque, el mejor Maillot de Topos de la historia del Tour.

El primer español en recibir el título de Rey de la Montaña en el Tour, después de Trueba, fue Julián Berrendero (1912-1995) en 1936, Federico Bahamondes lo ganó en seis ocasiones (1954, 1958, 1959, 1962, 1963, 1964)  y el primero en lucir ya el Maillot a Topos fue Carlos Sastre (era el segundo, pero el primero, Bernhard Kohl, fue descalificado por dopaje) en la edición de 2008, cuando también fue Maillot Amarillo. El ciclista francés que más veces lo ha ganado fue Richard Virenque (impagables las emociones que nos hizo sentir este ciclista en el Tour con sus ascensiones), en siete ocasiones (1994, 1995, 1996, 1997, 1999, 2003, 2004), y el belga Lucien Van Impe empata con Bahamondes en seis (1971, 1972, 1975, 1977, 1981, 1983). Los demás clasificados se quedan muy lejos de estas victorias. Francia (22) es el país que más veces lo ha ganado (el último en lucirlo fue Romain Bardet en el 2019, tristemente, este año ha tenido que abandonar el Tour tras una aparatosa caída), seguido de España (17), siendo Samuel Sánchez el último en lograrlo en el año 2011. En este año 2020, la sorpresa eslovena llamada Tadej Pogačar, será el Maillot de Topos en París.

Los puntos se otorgan, desde el 2012, teniendo en cuenta las categorías de las ascensiones: los puertos calificados como de 4ª categoría solo otorgan un punto al clasificado en primer lugar y ningún punto más a los siguientes; los puertos de 3ª categoría, dos puntos al primero y uno al segundo; los de 2ª categoría, dan cinco puntos al primero, tres al segundo, dos al tercero y uno al cuarto; los de 1ª categoría, diez puntos al primero, ocho al segundo, seis al tercero, cuatro al cuarto, dos al quinto y uno al sexto; finalmente, los puertos calificados como “Hors categorie”, o de Categoría Especial, puertos por encima de las categorías anteriores, son los que más puntos otorgan, desde los 25 puntos al primero y en disminución a los siguientes, hasta llegar a 2 puntos al décimo clasificado. Además, y desde el 2004, la última cima del Tour, si es de 1ª o Especial Categoría, dobla los puntos obtenidos. En cuanto a los premios en metálico, el Maillot de la Montaña otorga 25.000€ para el ganador en la Clasificación General, más 300€ por día que lo luzca. También se premia a los ciclistas que pasen primero por los puertos, tengan o no el Maillot, con hasta 800€ según la categoría.

MAILLOT AMARILLO

Monumento al Maillot Amarillo del Tour en el Aire dans Pyrénés. Autoroute, A64 en Ger, Departamento de Pirineos Atlánticos.

Y llegamos, por fin, al Maillot Amarillo (Maillot Jaune),  el trofeo más codiciado por todo ciclista profesional, el triunfo en el Tour de Francia, el distintivo que le señala en el pelotón como el mejor de todos, el que menos tiempo emplea en realizar todo el recorrido. Es el top-ten de los trofeos ciclistas y todos aspiran a lucirlo al menos una vez en la vida en la meta de los Campos Elíseos de París.

El Maillot Amarillo fue introducido en el Tour por el organizador, Henri Desgrange, en la edición del año 1919, y se decidió este color porque así eran las páginas del diario L’Auto (años más tarde cambiaría su nombre por el conocido L’Équipe), patrocinador del evento. Además, los Maillots llevarían las iniciales de Desgrange, HD de forma destacada, aunque desaparecieron en 1984. En el año 2003, en el centenario de la fundación del Tour, se volvieron a incluir en el Maillot y hoy siguen figurando en la parte frontal superior derecha. También está ligado al Maillot un león de peluche que se entrega al que lo porta en cada etapa. Este león es el símbolo del Crédit Lyonnais, el banco francés que patrocina el Maillot Amarillo desde sus inicios hasta la fecha.

PRIMOŽ ROGLIC, provisional poseedor del Maillot Amarillo 2020, con el león del Crédit Lyonnais

Hay muchas anécdotas vinculadas al Maillot Amarillo, por ejemplo, que hay quien lo ha ganado en el Podio de París, sin haberlo llevado en ninguna etapa durante la carrera. Esto pasó en dos ocasiones, en 1947, con el francés Jean Robic (1921-1980) y en 1968 con el holandés, Jan Janssen. También ha sucedido lo contrario, es decir, que un corredor haya llevado el Maillot Amarillo desde la primera hasta la última etapa del Tour: en 1924 con Ottavio Bottecchia, en 1928 con Nicolás Frantz y en 1935 con Romain Maes, el último en lograr una hazaña semejante, aunque en realidad ocurrió una vez más, en 1903, en el primer Tour de la historia, pues Maurice Garin fue líder desde la primea etapa, pero entonces no existía el Maillot Amarillo.

Miguel Induraín, rey de reyes en el Tour de Francia.

Solo hay cuatro ciclistas que han ganado cinco veces el Tour, pero solo uno, Miguel Indurain, lo ha hecho en años consecutivos: 1991, 1992, 1993, 1994, 1995. Los demás son: Jacques Anquetil (1957, 1961, 1962, 1963, 1964), Eddy Merckx (1969, 1970, 1971, 1972, 1974) y Bernard Hinault (1978, 1979, 1981, 1982, 1985). Lo curioso es que todos esos récords los pulverizó un ciclista norteamericano, Lance Amstrong, venciendo las ediciones del Tour de Francia en siete ocasiones consecutivas (1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005), pero todas esas victorias le fueron retiradas al descubrirse un flagrante y grave caso de dopaje según una sentencia dictada por la Agencia Antidopaje de los EE.UU. el 22 agosto de 2012. Le fueron anulados todos los títulos obtenidos desde el 1 de agosto de 1998 en adelante, incluido el tercer puesto en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. El Comité Olímpico Internacional conminó a Amstrong a devolver la medalla de bronce y el diploma olímpico. Solo conserva el título de Campeón Mundial en Ruta de 1993.

El colombiano Egan Bernal, ganador del Tour 2019

Y aunque Francia es el país que más veces se ha llevado el Maillot Amarillo (en 36 ocasiones), hace mucho que un ciclista francés no lo porta en París, de hecho, el último fue Hinault en 1985. El último español en ganarlo fue Alberto Contador en el 2009 (podía haber sido en el 2010, su tercer Tour, pero fue desposeído del título por un positivo de dopaje) y el año pasado, en el 2019, el vencedor, Egan Bernal, fue el primer colombiano que consigue enfundarse el Maillot Amarillo en París. Bernal, que logró ese Maillot con tan solo 22 años, ha perdido este año no solo el primer puesto en la ronda gala (además abandonó el Tour debido a problemas en su espalda en la etapa 16ª), sino el récord del más joven ciclista en lograrlo, ya que Tadej Pogačar lo ha conseguido en esta edición con tan solo 21 años… cumple los 22 un día después del final del Tour, el 21 de septiembre. Seguro que es mejor cumpleaños de su vida.

La imagen puede contener: una persona, texto
Tadej Pogačar se viste de amarillo tras la penúltima etapa del Tour 2020, la cronoescalada con final en el alto de La Planche des Belles Filles. Una crono espectacular. No en vano, fue primero en las dos últimas ediciones del  Campeonato de Eslovenia de Ciclismo Contrarreloj.

Por supuesto, el líder del Tour de Francia es el que más se embolsa en la carrera, 500.000€ por llegar a París de líder, más 500€ al corredor que lo porte en cada etapa. El segundo recibirá 200.000€ y el tercero 100.000€. Pero aún hay más, los premios en metálicos se otorgan, según una cantidad en disminución, también a los clasificados hasta el puesto 19º, que recibe 1.100€ y desde el 20º hasta el último ciclista clasificado recibirá 1.000€. Por este concepto, la organización reparte 1.128.800€ en total. En todo caso, son los equipos los que deciden en última instancia y es posible que los premios se repartan de una forma equitativa entre todos los miembros del equipo, al fin y al cabo, el ciclismo es un deporte de equipo y los líderes reciben en cada etapa una inestimable ayuda de sus gregarios. Eso sí, el Maillot es suyo.

AlmaLeonor_LP

 

LOS OTROS JUEGOS OLÍMPICOS

LOS OTROS JUEGOS OLÍMPICOS

Resultado de imagen de olimpiadas

Este año 2020 es bisiesto y, por lo tanto, es año de Olimpiadas. Acaba de saberse que los JJOO de Verano quedan aplazados por el tema del contagio pandémico mundial del COVID-19, solo se han aplazado, aunque sin fecha de celebración, situación que sucede por primera vez en la historia del olimpismo. Si se suspenden será también la primera vez, desde el inicio de los Juegos Olímpicos de la era moderna allá por 1896, que se haga por una causa distinta a una Guerra Mundial. Solo se han suspendido durante las dos Guerras Mundiales: los de Berlín 1916, por la Primera Guerra Mundial; y los de Helsinki 1940 (a los que previamente había renuncia do Tokio a causa de la guerra sino-japonesa) y los de Londres 1944, ambos a causa de la Segunda Guerra Mundial. Estaremos atentos a ver que sucede en los próximos meses.

Pero como no todo el olimpismo está dentro de esta cita cuatrianual, hoy vamos a recordar LOS OTROS JUEGOS OLÍMPICOS, de los que ya hablamos en HELICON, y de los que, a lo mejor, ni hemos oído hablar, pero que existen. De hecho, los Juegos Olímpicos que nacieron como un evento multideportivo y multinacional único, como un foro donde el deporte sería el elemento común de unión entre los pueblos en un solo evento deportivo de competición, ha ido derivando con el tiempo en una multiplicidad de Olimpiadas que, sin embargo, no llegan a cuestionar la importancia y protagonismo de los Juegos Olímpicos de Verano. Porque esa es la primera diferenciación: Juegos Olímpicos de Verano y Juegos Olímpicos de Invierno, además de la misma división en los Juegos Paralímpicos  (se celebran desde el año 1960 y 1976) y en los Juegos Olímpicos de la Juventud (se celebran desde el año 2010 y 2012). Y así, ya son seis los principales eventos deportivos olímpicos mundiales.

Resultado de imagen de juegos de Stoke Mandeville (Buckinghamshire)

El impulsor de los Juegos Paralímpicos fue Sir Ludwig Guttmann (1899-1980), médico judío originario de la Alta Silesia (Alemania), que tuvo que huir de su país durante la Segunda Guerra Mundial y se instaló en Inglaterra, donde llegó a ser un famoso y aclamado neurólogo en el Hospital de Stoke Mandeville (Buckinghamshire). Fue allí donde organizó, el 29 de julio de 1948, y coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Londres de ese año, el primer evento deportivo para personas con discapacidad, todas ellas con lesión medularlos Juegos Mundiales IWAS (conocidos también como Juegos Mundiales en Silla de Ruedas, o Juegos Internacionales de Stoke Mandeville), invitando a pacientes de otros hospitales. La primera edición internacional tuvo lugar en 1952 con la participación de pacientes de hospitales holandeses. Los primeros deportes fueron Tiro con Arco y Lanzamiento de Jabalina, donde también compitieron dos mujeres. Estos Juegos de Stoke Mandeville fueron transformados finalmente en los Juegos Paralímpicos de Verano en la edición de Roma 1960 y, en Suecia 1976, en los Juegos Paralímpicos de Invierno. Es muy interesante la información que al respecto de este tema se puede encontrar en la web Nonsei SGM

Resultado de imagen de Olimpiadas Populares de Barcelona

Tal y como se ha contado en los artículos sobre los Juegos Olímpicos que se encuentran en HELICON, existieron en algún momento las Olimpiadas Populares de Barcelona y las Olimpiadas Obreras (Espartaquiadas) rusas y, aunque estos eventos ya no se celebren, sí que siguen celebrándose otros que también hemos mencionado, por ejemplo, los Juegos Macabeos (Maccabiah), que se han venido realizando en sucesivas ediciones hasta el año 2017, cuando se llevó a cabo la XX edición.  La próxima debería celebrarse en el año 2021.

Pero también existen otra variedad de Juegos, con carácter olímpico, que se convocan cada cuatro años (la mayoría) y que gozan de una popularidad y prestigio casi, casi, similar.

LOS (MUCHOS) JUEGOS AMERICANOS

Juegos Panamericanos

Con la misma estructura y espíritu olímpico se celebran cada cuatro años (en el año anterior a los Juegos Olímpicos de Verano) los Juegos Panamericanos en los que participan deportistas del continente americano. Para remarcar su vinculación con el movimiento olímpico, cuentan con los anillos olímpicos en su bandera, llama olímpica (encendida por primera vez en Olimpia, Grecia, en 1951, y posteriormente por aztecas en Teotihuacán, México) y el encendido ceremonial del pebetero. Están organizados por la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) que existe desde el año 1955 (aunque la Primera edición de los Juegos tuvo lugar en 1951 porque el movimiento deportivo panamericano tiene una historia más larga, desde 1932), momento en el que su presidente era el carismático y controvertido Avery Brundage, el hombre que tuvo que “lidiar” con los problemas olímpicos en los años de 1936 (auge del nazismo) y 1972 (masacre de Munich). La sede del organismo está en México y sus idiomas oficiales son el inglés y el español. Los XVIII Juegos Panamericanos, los últimos, se celebraron en Lima (Perú) el pasado año 2019 y los siguientes, la XIX edición, tendrá lugar en Santiago (Chile).

Solamente existió una edición de Juegos Panamericanos de Invierno, en 1990, celebrados en Las Leñas (Argentina), pero sí que existen los Juegos Parapanamericanos, destinados a atletas con discapacidad, cuya primera edición tuvo lugar en México en 1999. Los últimos, en el año 2019, se celebraron en Lima (Perú) y los siguientes, la VII edición, se celebrarán en el año 2023 en Santiago de Chile (Chile).

Para ampliar más la diversificación, también se celebran cada cuatro años y con el mismo espíritu olímpico los Juegos Suramericanos (Juegos ODESUR), en los que participan atletas de todos los países de América del Sur, menos Guayana Francesa, y de algunos países del Caribe. La primera edición tiene lugar en 1978 en La Paz (Bolivia) bajo el nombre de Juegos Cruz del Sur, que se mantuvo hasta la segunda edición en 1982 en Rosario (Argentina), después ya se nombraron como Juegos Suramericanos. La última edición, la XI se celebró en el año 2018 en Cochabamba (Bolivia), y la siguiente se celebrará en Asunción (Paraguay) en el año 2022. En el años 2014 se organizaron los Primeros Juegos Parasuramericanos en Santiago (Chile) y no han vuelto a celebrar más ediciones. También cuentan con los Juegos Suramericanos de la Juventud, de los que se han celebrado dos ediciones, en 2013 y 2017, y la siguiente convocatoria está prevista para el año 2021 en Rosario (Argentina).

Pero no se vayan todavía, aún hay más… Más antiguos que los Juegos Panamericanos, existen los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebran desde 1926 con la llamada Olimpiada Centroamericana. La última edición, la XXIII se celebró en el año 2018 en Barranquilla (Colombia) y está prevista la celebración de la XXIV edición para el año 2022 en Ciudad de Panamá (Panamá). Por su parte, los Juegos Deportivos Centroamericanos existen desde 1973 con el reconocimiento de Comité Olímpico Internacional (COI), estando incluidos dentro del ciclo olímpico para los deportistas de los países participantes. La última edición se celebró en Managua (Nicaragua) en 2017 y la siguiente será la de Santa Tecla (El Salvador) en 2021.

Pero aún nos quedan otros, los Juegos Bolivarianos que se celebran desde 1938, también pertenecientes al ciclo olímpico, y que se llevan a cabo cada cuatro años entre las naciones bolivarianas, aquellas que lograron su independencia gracias al Libertador Simón Bolívar: Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. Desde el año 2013 se invita a participar a otros países, entre los que se han encontrado en diferentes ediciones: Chile, Guatemala, República Dominicana, Paraguay y El Salvador. Los últimos (XVIII edición) se celebraron en Santa Marta (Colombia) en el año 2017 y su próxima edición será en el año 2021 en Valledupar (Colombia). Por supuesto también cuenta con Juegos Bolivarianos de la Juventud y, como novedad, los Juegos Bolivarianos de Playa.

LOS (MUCHOS TAMBIÉN) JUEGOS ASIÁTICOS

Apertura de los Juegos Asiáticos 2018 por Tasnim 01.jpg

Cada cuatro años se celebran los Juegos Asiáticos (Asiada),  con el mismo espíritu olímpico y para deportistas de todos los países de Asia. Tienen su origen en los llamados  Juegos del Lejano Oriente que se disputaron por primera vez en 1913 en Manila (Filipinas), y que permanecieron activos hasta la X edición de 1934. Estaba previsto que se celebrasen en 1938 en Japón, pero se suspendieron por la invasión japonesa de China (Segunda Guerra Sino-Japonesa). Los Juegos Asiáticos se vienen celebrando desde 1951 hasta la última edición, los XVIII Juegos de Yakarta y Palembang (Indonesia) de 2018. La siguiente convocatoria está prevista en Hangzhou (China) para el año 2022.

Resultado de imagen de Joseph Schooling

Por cierto, que en la pasada edición, la de  Incheon (Corea del Sur) de 2014, brilló con luz propia el joven nadador Joseph Schooling, de 19 años, imponiéndose con claridad en los 100 metros estilo mariposa, fue plata en los 50 m y bronce en los 200 m, todo en la modalidad mariposa y terminó eclosionando en los Juegos Olímpicos de Río 2016 con una medalla de oro en los 100 m mariposa, por delante de Michael Phels.

Los Juegos del Sudeste Asiático (SEA) son un evento multideportivo bienal en el que participan deportistas de los actuales 11 países del Sudeste Asiático: Indonesia, Camboya, Brunei, Laos, Malasia, Birmania, Filipinas, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam. Los Juegos están bajo la regulación de la Federación de los Juegos del Sudeste Asiático con la supervisión del Comité Olímpico Internacional (COI) y el Consejo Olímpico de Asia. Se originaron como Juegos Peninsulares del Sudeste Asiático, cuya primera edición tuvo lugar en 1959, pero se clausuraron en 1963 al no poder Camboya hacer frente a su organizacion. La 30ª edición se celebró el año 2019, en Filipinas y la siguiente tendrá lugar en el año 2021 en Hanoi (Vietnam).

Los SEA son uno de los cinco Juegos Regionales del Consejo Olímpico de Asia. Los demás son: Juegos de Asia Occidental (la última edición fue en el año 2005), Juegos de Asia Oriental  (la última edición fue en el año 2013), Juegos del Sur Asiático (nacieron en Nepal en 1984 con fútbol, boxeo, atletismo, levantamiento de pesas y natación, y la última edición tuvo lugar también en Nepal, en Kathmandu, en el 2019) y los Juegos de Asia Central.

Resultado de imagen de Juegos olimpicos de Asia Central

Los Juegos de Asia Central fueron inaugurados en 1995 y se celebran cada dos años entre los atletas de las cinco repúblicas de Asia Central que formaron parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas: Kazakhstan, Kyrgyzstan, Tajikistan, Turkmenistan y Uzbekistan.

Y también existen los Juegos Asiáticos Bajo Techo y de Artes Marciales, los Juegos Asiáticos de Playa, Juegos Asiáticos de la Juventud y Juegos Asiáticos de Invierno, cuya última edición fue en Sapporo (Japón) en el año 2017 y la siguiente edición, en el 2021, aún está por definir.

 LOS PACIFIC GAMES

Resultado de imagen de PACIFIC GAMES

Los Pacific Games (Juegos del Pacífico Sur en su origen), organizados igualmente cada cuatro años, son unos Juegos en los que participan exclusivamente las naciones de Oceanía, con excepción de Australia y Nueva Zelanda. La primera edición tuvo lugar en Suva (Fiyi) en 1963 y la última, la edición XVI, se celebró en Apia (Samoa),  en el año 2019.

Resultado de imagen de PACIFIC GAMES

La siguiente edición está prevista que se celebre en  Honiara (Islas Salomón) en el año 2023. Curiosamente, estos Juegos también han contado con controversias que casi originan un boicot a la edición de 1995 en Papeete, pues varios países estuvieron a punto de no participar en protesta por las pruebas nucleares que Francia realizaba en estos territorios.

LOS COMMONWEALTH GAMES

Resultado de imagen de COMMONWEALTH GAMES

En los Juegos de la Mancomunidad (Commonwealth Games) participan deportistas de los países que forman la Mancomunidad de Naciones o Commonwealth, la organización vinculada al antiguo Imperio Británico. La primera edición se celebró en 1930 y la última, la XXI edición, se celebró en Gold Coast (Australia) en el año 2018. La siguiente tendrá lugar en Birmingham (Inglaterra) en el año 2022.

LOS JUEGOS PANAFRICANOS

Resultado de imagen de LOS JUEGOS PANAFRICANOS

Los Juegos Panafricanos (organizados por la ANOCA, la asociación de Comités Olímpicos de África) reúnen cada cuatro años a deportistas de todos los países del continente africano. Los primeros se celebraron en 1965 en Brazzaville (Congo), repitiéndose el mismo escenario en los Juegos del 2015. Los últimos se han celebrado el pasado año en Casablanca y Rabat (Marruecos) y los siguientes se celebrarán en Accra (Ghana) en el año 2023.

LOS JUEGOS MEDITERRÁNEOS

Resultado de imagen de JUEGOS MEDITERRÁNEOS

Los Juegos Mediterráneos,  organizados por el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos, se engloban igualmente dentro del Movimiento Olímpico (en los llamados Juegos Regionales, junto con todos los demás mencionados en este apartado), para disputarse entre atletas de los países con costa en el mar Mediterráneo. Se vienen celebrando desde 1951 (en Alejandría, Egipto) y en el año 2018, los XVIII Juegos Mediterráneos, se celebraron en Tarragona siendo la tercera vez que España es sede de estos Juegos: Barcelona en 1955 (la segunda edición) y Almería en el 2005. La XIX edición de los Juegos Mediterráneos se celebrará el próximo año 2021 en Orán (Argelia).

No sufran, ya solo nos quedan un par (o tres) de “otros” Juegos Olímpicos.

WORLD NOMAD GAMES

Resultado de imagen de WORLD NOMAD GAMES

Los World Nomad Games, son una competición internacional dedicada a ciertos deportes étnicos de Asia Central. Participan principalmente: Turquía, Kazakhstan, Kyrgyzstan, Azerbaijan, Uzbekistan, Turkmenistan, Mongolia, Tajikistan, algunas repúblicas de la Federación Rusa (Saja, Bouriatia, Altay, Kalmukia, Bashkortostan, etc.) y Afganistán. También han participado en alguna ocasión otros países como Mongolia, Turquía, Filipinas y los EE. UU.

Resultado de imagen de WORLD NOMAD GAMES

Se completa con un programa de actividades culturales además de las competiciones deportivas, que cuentan con disciplinas muy particulares: Carreras de caballos; Salburun, un tipo tradicional de caza que incluye cetrería, tiro con arco, todo ello montado a caballo, o con perros Taigan; Alysh, una lucha típica asiática “de cinturón”; Shagai, lo que nosotros llamarías jugar a la taba (astrágalo de oveja o cabra); Er enish, una lucha cuerpo a cuerpo, pero montados a caballo; Toguz Korgool, un juego de tablero con nueve hoyos y 162 piedras (que representan excrementos de oveja); Kourach, una especie de lucha libre en la que se emplean toallas para tirar a su oponente a sus pies; Mangala, un juego de mesa irakí del grupo de los juegos Mancala que ya se jugaba en el antiguo Egipto y del que existen numerosas variedades locales, por ejemplo, el Toguz Korgool mencionado antes e, incluso, una variedad propia de la España musulmana; o el peculiar Kok-Boru, un deporte donde los participantes luchan a caballo por una carcasa de cabra, y que conocemos todos gracias a la película Rambo-III (1988, Peter MacDonald).

Los primeros tres World Nomad Games se celebraron en Cholpon-Ata (Kirguistán), la cuarta edición se celebrará en septiembre de este año 2020 en Bursa (Turquía) y los de la edición siguiente, los quintos, en el año 2022, en Azerbaijan, en una ciudad aún por determinar.

LAS OLIMPIADAS ESPECIALES

Resultado de imagen de Trisome Games,

Las primeras Olimpiadas para personas con Síndrome de Down, los conocidos como Trisome Games,  se celebraron en el mes de julio de 2016 en Florencia, pero no sé si se celebrará otra edición (en su página oficial no dice nada) y están programados del 31 de marzo al 7 de abril de este 2020 en la ciudad turca de Antalya. Fueron creados por Marco Borzacchini, presidente de la Federación Italiana de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FISDIR) y han contado con el exitoso concurso de 36 países. España ha conseguido 17 medallas en esta edición, siendo la gimnasta Sara Martín, la deportista con mayor éxito al obtener cinco medallas de oro: en cinta, mazas, aro, pelota y categoría general. ¡¡FELICIDADES!!

Resultado de imagen de Trisome games, sara martin

Special Olympics también organizan Juegos cada cuatro años, las Olimpiadas Especiales, a beneficio de niños necesitados. Pueden participar atletas tanto adultos como niños con discapacidades intelectuales, siempre con competiciones adaptadas por nivel. La organización Special Olympics fue fundada por Eunice Kennedy Shriver, hermana del entonces presidente John F. Kennedy, en 1962, tal vez inspirada por la discapacidad psíquica que sufría su hermana, Rosemary Kennedy. Fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI), en 1988. Las primeras Olimpiadas Especiales de Verano fueron celebradas en Chicago (Estados Unidos) en 1968. La XV edición de estos Juegos se celebró el año pasado en Abu Dabi (Emiratos Árabes) y la siguiente cita será en Berlín (Alemania) en el año 2023. Las primeras Olimpiadas Especiales de Invierno se celebraron en febrero de 1977 en Steamboat Springs (EE. UU.). Los últimos Juegos (XI edición) se celebraron en el año 2017 en las localidades de Graz y Schladming (Austria) y los próximos se celebrarán en Suecia (en Åre y Östersund) en el año 2021.

LOS JUEGOS OLIMPICOS MICRONACIONALES

Resultado de imagen de JUEGOS OLIMPICOS MICRONACIONALES

Ya solo queda un evento, lo prometo, pero les va a gustar. No, no me estoy refiriendo a la Olimpiada Internacional de Matemáticas, o a los Juegos Olímpicos de Office, que también existen (anuales), sino a otros Juegos Olímpicos muy curiosos, los Juegos Olímpicos de las Micronaciones. En HELICON ya abordamos el tema de las Micronaciones, mencionando la existencia de este evento deportivo desde el año 2009, cuando se celebraron los Primeros Juegos. Su idea es juntar a estas pequeñas “Naciones” en una suerte de competiciones internacionales ya que sus representantes no tienen cabida en ninguna otra competición deportiva, al menos con sus banderas micronacionales. La edición del 2009 se celebró entre los días 18 y 31 de diciembre en la ciudad de Sofópolis, en los Estados Federados de Asgaria.

Su periodicidad es anual y en el mes de Junio de 2016 tuvieron lugar los VII Juegos Olímpicos Micronacionales  en la ciudad de Kempinski, parte de la Micronación de El Dorado, de la que, precisamente, no hablamos en los artículos mencionados de HELICON. La “Gaceta de El Dorado”  incluye toda la información del evento, además del enlace a su página web. Se han celebrado Juegos Olimpicos Micronacionales en el año 2017 (en Virtualópolis), en el año 2018 (en Puerto Victoria) y en el año 2019 (en Elchelópolis), la X edición. Parece que aún no se ha definido la sede para los Juegos de este año 2020.

Y hasta aquí llega nuestro recorrido por las curiosidades de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna. Seguramente… mejor dicho, con toda seguridad, son muchas las anécdotas y curiosidades que no han entrado en este artículo, pero es que eso resultaría casi imposible en un evento de tantísima magnitud como son los Juegos Olímpicos.

Resultado de imagen de Extreme Ironing,

Lo que sí puedo asegurar es que si alguna vez se nos permite opinar a los mortales, hay un deporte que no contará nunca con mi aprobación para ser incluido como Olímpico… Se trata del Extreme Ironing, que, por lo visto, existe y se practica con verdadera fruición en un Campeonato Mundial, que nació allá por los años 80 y desde el año 2002  (en un pequeño pueblo cerca de Múnich, entre diez naciones y en cinco modalidades), se viene celebrando anualmente (con alguna excepción). La última edición tuvo lugar el 16 de junio de 2018, cuando un buceador, Roland Piccoli, planchó una camiseta a una profundidad de 42 m en la piscina más profunda del mundo (Y-40) en Montegrotto Terme (Italia). Existe hasta un libro.

Lo malo es que esta “experiencia” se ha difundido de tal modo que ya existen otros “deportes extremos” (absurdos) como Extreme Cello, tocar el violonchelo en un lugar un tanto inusual. Sus actuaciones generalmente se dan para recaudar dinero para diversas organizaciones benéficas y se viene celebrando desde el año 2003 hasta el año 2019, la última edición. También se han popularizado las Carreras de Wok, con woks modificados que se utilizan para realizar carreras cronometradas por una pista olímpica de bobsleigh… No tengo palabras…

AlmaLeonor_LP

MUJERES OLÍMPICAS

MUJERES OLÍMPICAS

Resultado de imagen de olimpiadas mitologia

El pasado Día Internacional de la Mujer estuve seleccionando algunos párrafos de la serie de artículos sobre los JJOO modernos que realicé hace un tiempo para HELICON, para contar, de forma resumida, el paso de las mujeres por estos Juegos. Al final, la selección quedó un poco larga, así que lo he estado reduciendo y este es el resultado. Recuerden que todo ello puede encontrarse en los enlaces a los artículos originales que pueden leerse pinchando en el título de cada párrafo.

OLIMPIADAS DE ATENAS 1896

En este año se inauguran los Primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna inspirados en los clásicos griegos del siglo VIII a.C. que se celebraban cada cuatro años en Olimpia. Fue el resultado de una iniciativa de Pierre Frèdy, Barón de Coubertin (1863-1937), en la que no incluyó la participación femenina, porque el Barón no era partidario de ello.

OLIMPIADAS DE PARÍS 1900

Estos Juegos Olímpicos fueron los primeros con participación femenina, pero restringida, pues solo se les permitió participar en las pruebas de tenis, golf y croquet. La versión oficial del COI dice que fueron 22 mujeres en total, aunque existe controversia con la cifra y en algunas crónicas se rebaja a once.

Charlotte_Cooper
Charlotte Cooper

El 11 de julio de 1900, la tenista Charlotte Cooper (1870-1966) se convirtió en la Primera Campeona Olímpica Femenina con su victoria en la modalidad de tenis individual, al vencer a la francesa Hélène Prévost, subcampeona. Charlotte también ganó la competición de dobles mixtos, donde formó pareja con el famoso tenista inglés Reginald Doherty, igualmente frente a su oponente francesa Hélène Prévost, que competía con el irlandés Harold Mahoney (esto de que las parejas mixtas de una modalidad sean de distintas nacionalidades se permitió por primera y única vez en estos Juegos). Charlotte Cooper fue una deportista completísima que ostenta el récord de haber ganado el Trofeo de Wimbledon en 1908 con una edad de 37 años y llegar a una final en ese mismo torneo en 1912, con 41 años.

Por su parte, Margaret Ives Abbott (1876-1955), fue la Campeona Olímpica de golf (se dice que nunca supo que lo había sido), al vencer en su prueba con nueve hoyos. Por cierto que esta competición olímpica se convirtió en la primera, y de momento la única en la historia, en la que una madre y su hija compitieron al mismo tiempo, pues Mary Perkins Ives Abbott, madre de Margaret, también participó quedando clasificada en el séptimo puesto.

OLIMPIADAS DE SAINT LOUIS 1904

Estos polémicos Juegos se celebraron durante varios meses, entre el 1 de julio y el 23 de noviembre de 1904, coincidiendo con la Exposición Universal de Saint Louis (Lousiana, EE. UU.) y con la ausencia significativa, y por primera y única vez en la historia de los Juegos Olímpicos, del presidente del COI, el ya conocido Pierre Fredy, Barón de Coubertin. Lo peor de esta edición, sin embargo, no fue su escaso número de naciones participantes (la menor de toda la historia de los Juegos, solo 12 delegaciones nacionales, aunque en otros registros aparecen 13, y solo siete europeas: Alemania, Austria, Francia, Grecia, Hungría, Reino Unido y Suiza), ni la pírrica representación femenina, lo peor fue la espuria intención de los organizadores de mostrar la “superioridad blanca” frente a lo que llamaron otras “razas inferiores”, gentes que ni eran deportistas y a las que hicieron desfilar en el llamado Anthropological Day en un tono circense y absolutamente abominable.

No hay acuerdo generalizado sobre el número de deportistas inscritos, ni de los eventos deportivos celebrados, ni en cuanto al número de mujeres participantes, que oscilan entre 6 y 8, según donde se consulte. El medallero oficial del COI dice que las mujeres compitieron únicamente en Tiro con Arco: Louise Taylor (canadiense), Jessie Pollock, Lida Scott Howell y Laura Woodruff, obtuvieron la medalla de oro en la Ronda por Equipos; mientras que Emma C. Cooke y Mabel Taylor obtuvieron la medalla de plata.

JUEGOS INTERCALADOS DE ATENAS 1906

1647831821
Esmee Simiriotis durante el partido de Tenis en las Olimpiadas de 1906

En estos extraños Juegos, una respuesta del Barón de Coubertin a los díscolos JJOO de Saint Louis, la única participación femenina fue en Tenis, disputando la final individual dos griegas Esmee Simiriotis (oro) y Sophia Marinou (plata) y obteniendo un bronce Euphrosine Paspati en individual y Aspasia Matsa en mixta de parejas. En esta modalidad el triunfo fue francés, obteniendo el oro Marie Decugis, compañera de Max Décugis.

OLIMPIADAS DE LONDRES DE 1908

Los Juegos Olímpicos de Londres fueron unos de los mejores de la primea mitad del siglo XX, aunque no estuvieron exentos de anécdotas. El patinaje artístico, en las competiciones de parejas, fue una de las modalidades donde participaron mujeres. Pero la gran novedad de estos juegos en cuanto al mundo femenino se refiere, fue la participación, aunque en modo de exhibición, de gimnastas femeninas.

Queenie Newall.jpg
Queenie Newall

Las mujeres compitieron en Londres en los consabidos Tenis y Tiro con Arco. Y eso que el todopoderoso Edward Sullivan, presidente del COI estadounidense, presento varias cartas de protesta contra la participación femenina en los Juegos, más que nada, por favorecer la participación norteamericana, que al final quedó muy disminuida frente a los británicos y su delegación no incluyó ninguna mujer. En tiro con arco, que contó con 25 mujeres participantes, todas inglesas, la representación más destacada fue la de Sybil “Queenie” Newall Fenton (1854-1929), medalla de oro en estos juegos con 53 años, por lo que también ostenta el récord femenino de medallista olímpica con más edad. Inglaterra no volvió a ganar una medalla femenina en Tiro con Arco hasta los Juegos de 2004 en Atenas, cuando Alison Williamson ganó la de bronce.

Resultado de imagen de Lottie Dod

En tenis destacó Charlotte “Lottie” Dod  (1871-1960), una de las deportistas más versátiles de todos los tiempos, ya que, con 16 años, fue la campeona de Wimbledon más joven de la historia. Además, ganó el Campeonato Británico Amateur de Golf, jugó en el equipo nacional de hockey del Reino Unido y ganó en estos Juegos Olímpicos de Londres la medalla de plata en tiro con arco. Se da la circunstancia de que Lottie y su hermano William, quien también compitió y obtuvo la medalla de oro en la modalidad masculina, se convirtieron en los primeros medallistas olímpicos hermano y hermana.

Hubo varias disciplinas que se introdujeron por primera vez en estos Juegos de Londres, por ejemplo, el Patinaje sobre Hielo, un deporte muy popular en el Reino Unido. Esta modalidad debuta, además, con participación femenina: la inglesa Madge Syers fue medalla de oro en la prueba individual y medalla de bronce en la prueba de parejas mixta, junto a su esposo Edgar Syers.

la-reina-alejandra-de-inglaterra-entrega-el-trofeo-a-dorando-pietri-segundo-en-la-maratc3b3n-de-los-juegos-olc3admpicos-de-londres-1908

Una mujer va a ser en estos Juegos, y de forma involuntaria, la causante de una importante modificación en el reglamento de la modalidad estrella de las Olimpiadas, la Maratón: es ahora cuando se establece la distancia de 42,195 km que ya será oficial para el futuro… Y todo por un “capricho” real. El circuito habitual de la Maratón era de 42 km, y en Londres se calcularon desde la localidad de Windsor (sede del Palacio Real) hasta el Estadio Olímpico, pero se alargó el recorrido en 195 m más para que los atletas terminan su recorrido justo delante del Palco de la reina Alejandra de Dinamarca (1844-1925), esposa del rey Eduardo VII, quien sufría una leve cojera por una grave enfermedad y se le concedió la gracia de alargar la Maratón para que ella no tuviera que bajar del Palco y acercarse a los ganadores para otorgarles la medalla. En todo caso, esa distancia de 42,195 km (oficializada en un Congreso celebrado en Ginebra en 1921, para que se aplicase en estos Juegos) quedó ya para siempre asignada a la prueba Olímpica de Maratón.

OLIMPIADAS DE ESTOCOLMO 1912

Ida Schnall - Sep 1916 MP.jpg
Ida Schnall

La novedad más importante de estos Juegos, en relación a la participación femenina, tiene que ver con la natación, pues las mujeres pudieron competir en dos pruebas: 100 m libres y relevos 4×100. Pero con una salvedad. Nuestro ya conocido Edward Sullivan, presidente del Comité Olímpico de los EE. UU., uno de los artífices de los Juegos de St. Louis de 1904, y acérrimo enemigo de Pierre de Coubertin, se negó a permitir que las mujeres estadounidenses participasen en esta disciplina. Concretamente, se prohibió acudir a la nadadora Ida Schnall (1888-1973), quien también llegó a ser capitana del equipo de béisbol femenino de Nueva York (los Giants) y hasta actriz de cine. No obstante, en este aspecto, tanto Sullivan como Coubertín estaban de acuerdo:

Quizás las mujeres se darán cuenta, rápidamente, de que esta tentativa no beneficia a su encanto ni a su salud, sin embargo, lo que sí tiene interés es que la esposa participe con amplitud en los placeres deportivos de su marido, incluso que dirija de forma inteligente la educación deportiva de sus hijos. Una Olimpiada femenina sería impracticable, inestética e incorrecta.” Pierre de Coubertin (1912)

Así las cosas, la australiana Fanny Durack (1889-1956) una de las más destacadas nadadoras de la historia y pionera en establecer marcas (entre 1912 y 1918 batió 12 récords mundiales, llegando a poseer, a la vez, el récord mundial de la distancia más corta, las 100 yardas y la distancia más larga, la milla inglesa), obtuvo el oro en los 100 m lisos. Se da la circunstancia de que ella y su compañera y medalla de plata,  Mina Wylie (1891-1984),  eran las dos únicas participantes del equipo de Australasia (Australia y Nueva Zelanda) y en la prueba de Relevos femenino de 4×100, solicitaron realizarla solo con ellas dos, rotándose cada relevo, pero no les fue permitido.

Greta Johansson 1912.jpg
Greta Johansson en los Juegos de 1912

La nadadora sueca Margaretta “Greta” Johansson  (1895-1978)  ganó la medalla de oro en Salto de Plataforma de 10 m y la de plata en el equipo de Relevos. Fue la primera mujer en obtener una medalla de oro en natación y la primera sueca en conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos. Greta emigró a los Estados Unidos poco antes de iniciarse la Primera Guerra Mundial y se casó allí con el que había sido su compañero en estos Juegos, el nadador sueco Ernst Brandsten (1883-1965), dedicándose ambos a la preparación profesional de nadadores, saltadores y buzos. Algunos de sus alumnos obtuvieron medallas en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928.

OLIMPIADAS DE AMBERES 1920

Tras paralización olímpica de los Juegos de 1916, a causa de la Gran Guerra, estos de Amberes fueron llamados “Los Juegos Olímpicos de la Paz”, pero, aun contraviniendo la opinión del Comité Olímpico Internacional, no fueron invitados Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria, Polonia y Rusia.

Ethelda Bleibtrey 1920.jpg
Ethelda Bleibtrey en los Juegos de Amberes 1920.

En cuanto a la participación femenina, destaca la nadadora estadounidense (esta vez sí que lo permitió este país) Ethelda Bleibtrey (1902-1978). En Amberes consiguió tres medallas de oro en 100 y 300 m libre, y relevos junto a las nadadoras Margaret Woodbridge, Frances Schroth e Irene Guest. Ethel empezó a nadar de niña para superar la terrible enfermedad de la polio. En una ocasión llegó a ser detenida por quitarse las medias obligatorias femeninas para el baño en una piscina, y se la acusó por ello de “bañarse desnuda”. Su actuación en este sentido contribuyó a que esta prenda dejase de ser obligatoria para las mujeres.

OLIMPIADAS DE PARÍS 1924

Estos Juegos serán recordados por ser los primeros en organizar los tan esperados I Juegos Olímpicos de Invierno (se habían previsto para la Olimpiada de 1916 en Berlín, clausurada por la Gran Guerra), que se celebraron en la localidad francesa de Chamonix. Por su parte, las competiciones de arte, que se venían celebrando desde la primera Olimpiada moderna, se mantendrán hasta 1948 y en esta edición parisina se llegaron a presentar 193 artistas. Entre el jurado de la competición estuvieron personalidades muy destacadas, por ejemplo, Selma Lagerlöf (1858-1940), la primera mujer en obtener un Premio Nobel de Literatura (en 1909).

El año de 1924 es también cuando se permite a la mujer participar en lances de esgrima en las Olimpiadas (habían pasado 30 años desde que compitieran los hombres), en la modalidad individual con florete. La medalla de oro va a ser para la danesa Ellen Osiier (1890-1962) quien, con 33 años, obtuvo el título con una victoria rotunda.

Lili Alvarez, la primera tenista espanola en Roland Garros.
Lili Alvarez, la primera tenista española en Roland Garros.

El Comité Olímpico Español inscribió para los Juegos de París a 127 deportistas (4 eran mujeres, todas tenistas), de los que participaron únicamente 109 hombres y 2 mujeres: Rosa Torras Buxeda (1895-1986) y Lili Álvarez (Elia María González-Alvarez López-Chicheri, 1905-1998), que compitieron en dobles. Las otras deportistas que componían la delegación española femenina en París 1924, aunque no compitieron, fueron: Isabel FondoronaMaria Luisa Marnet (hermana de la también tenista española Lola Marnet).

Resultado de imagen de Rosa Torras i Buxeda
Rosa Torras i Buxeda

Rosa Torras, una de las genuinas exponentes del ambiente burgués barcelonés de su tiempo,  tenía el carnet nº 1 del Real Barcelona Lawn Tennis Club, fundado en 1899, uno de los más antiguos de España. Fue proclamada nueve veces campeona de España y en los Juegos de París de 1924 hizo un gran partido pese a estar enferma de bronquitis (entre descansos se ponía una toalla en la cabeza para recibir vahos de eucalipto que un asistente mantenía caliente en un hornillo en las gradas). Por su parte, Lili Álvarez, que había competido en Wimbledon en 1929, llegó a obtener la primera victoria del tenis español en el torneo parisino de Roland Garros en dobles femenino, formando pareja con la neerlandesa Kornelia Bouman.

En París, Torras y Álvarez llegaron a cuartos de final, siendo las deportistas que más lejos llegaron de toda la delegación española. Lili Álvarez,  que participó también como patinadora en los Juegos Olímpicos de Invierno de Chamonix en 1924, fue una deportista muy completa, practicó y compitió en muchos deportes, como competiciones automovilísticas (Campeonato de Cataluña de Automovilismo, con 19 años) y también esquí, alpinismo, equitación y billar. En Tenis, ganó cerca de 40 torneos individuales, 19 en dobles y 21 en mixtos. En 1931 se adelantó a su tiempo luciendo en los campeonatos de Wimbledon una falda de tenis dividida creada expresamente para ella por la diseñadora Elsa Schiaparelli (1890-1973), abuela de la actriz Marisa Berensón, que fue la precursora de los pantalones cortos. Procedente de una acaudalada familia que residía en Roma cuando ella nació, Lily se crio en Suiza y se casó con un aristócrata francés del que se separó pronto. Ejerció como corresponsal para el diario británico Daily Mail, y escribió libros deportivos y ensayos religiosos, políticos y sobre la mujer. En 1960 fundó, junto con otras destacadas mujeres progresistas católicas de la época, el Seminario de Estudios Sociológicos sobre las Mujeres, que existió hasta 1986.

Las Olimpiadas de París de 1924 también aportaron otras novedades extradeportivas. Por ejemplo, se construye, por primera vez, una Villa Olímpica, pero de la que van a quedar excluidas las mujeres para no causar “tentaciones” a los atletas masculinos.

OLIMPIADAS DE ÁMSTERDAM 1928

La participación femenina en estos Juegos fue la más alta hasta la fecha, 277 deportistas, algunas de las cuales compitieron por primera vez en las nuevas modalidades de gimnasia y atletismo: 100 m, 800 m, relevos 4×100 m, salto de altura y lanzamiento de disco. Fue un gran logro que se produce tras la salida del Barón de Coubertin del COI, precisamente uno de los más acérrimos contrarios a la participación femenina en los juegos (también se oponía el Papa Pío XI).

Betty Robinson 2.jpg
Betty Robinson

Elizabeth “Betty” Robinson (1911-1999)  se convirtió en la primera mujer en obtener una medalla de oro olímpica en atletismo al ganar la carrera de los 100 m lisos (obtuvo también medalla de plata en relevos 4×100 m). La alemana Lina Radke-Batschauer (1903-1983) fue la segunda, al ganar la sofocante carrera de los 800 m. Fue tan terrible el esfuerzo para todas las participantes, que el Comité Olímpico Internacional (ahora con su nuevo presidente, el belga Henri de Baillet-Latour) suspendió esta prueba para las mujeres hasta que se volvió a aceptar en 1960. La gimnasia femenina también se suspendió por 28 años. La historia deportiva de Betty Robinson no termina con ese logro para las aspiraciones femeninas de igualdad, sino que se prolongó en su propia vida al superar, nada más y nada menos, que una “casi” declaración de muerte. Betty sufrió un accidente de aviación en 1931 donde fue tomada por muerta y trasladada a la morgue. Allí se descubre que aún vive, pero permaneció varias semanas en coma y finalmente, cuando se recuperó, quedó con algunas secuelas que le impedían tomar una salida en posición de cuclillas. No obstante, aunque ese accidente le impidió estar en los Juegos de Los Ángeles de 1932, pudo llegar a ser finalista en Berlín 1936 y ganar otra medalla de oro en Relevos 4×100 m, donde la salida era de pie, no en cuclillas. Una mujer que merece ser mucho más recordada y homenajeada. Recordemos que fue la primera mujer medalla de oro del atletismo Olímpico.

Y aún hay otra mujer que merece ser mencionada en este mini-recuerdo olímpico, la italiana Luigina Giavotti (1916-1976), quien ganó la medalla de plata por equipos cuando tenía tan solo 11 años, convirtiéndose así en la medallista olímpica más joven de todos los tiempos, y ya imposible de superar, pues las normas actuales del COI impiden participar en unos Juegos Olímpicos a menores de 16 años. No obstante, en Berlín 1936, la danesa Inge Sorensen, de 12 años, ganó la carrera de 200 m braza en natación y se convirtió en la medallista olímpica más joven en categoría individual (para disgusto de Hitler).

No se celebraron competiciones de Tenis en los Juegos de Ámsterdam por decisión de la Federación Internacional de Tenis (por no incurrir en casos de profesionalismo), así que no estuvieron las estrellas femeninas que si brillaron en otras Olimpiadas.

Sonja Henie

Los II Juegos Olímpicos de Invierno se celebraron en febrero en la estación suiza de Sankt-Moritz, donde una de las actuaciones más recordadas fue la de la joven patinadora noruega Sonja Henie (1912-1969), de 15 años, que se hizo con la medalla de oro en patinaje artístico. Se convirtió en la campeona olímpica más joven de la historia en los Juegos de Invierno. Sonja había participado en Chamonix en 1924 con tan solo 11 años y llegó a Suiza habiendo conseguido ganar el Campeonato del Mundo justo un año antes, con 14 años. Conseguiría el oro también en los Juegos de Lake Placid 1932 y en Garmisch-Partenkirchen 1936.

La fama mundial de Sonja le llegaría por otros varios derroteros (también era muy buena en tenis). Primero, fue muy conocida a raíz de adoptar una vestimenta novedosa en su tiempo y que hoy es la característica de las patinadoras. También introdujo las elaboradas coreografías en el patinaje artístico y una técnica depurada, pero muy estilosa. Su fama era tan grande que sus fans la abrumaban y la policía tenía que protegerla en los actos públicos. Así, no es difícil entender su salto al cine. Aunque había intervenido en algún film (uno sobre su vida, “Se Norge”, en 1929, dirigido por Gustav Lund, y donde también aparecía el rey Haakon VII), fue a partir de 1936 tras ganar su tercera medalla de oro y después de actuar como profesional en varias giras exitosas por los EEUU (obtuvo la nacionalidad norteamericana en 1941), cuando se dedicó casi en exclusiva al cine. Su último filme fue “Hello London” (1958), también interpretándose a sí misma, en una especie de documental-musical sobre su vida. Falleció de leucemia a los 57 años.

En la modalidad artística, una mujer, la británica  Laura Knight (1877-1970), esposa del también pintor Harold Knight (1874-1961), obtuvo la medalla de plata en pintura (por detrás del holandés Isaäc Israëls), por su obra “Boxer“. Laura Knight, que fue alumna de Picasso, se especializó más tarde en obras relacionadas con el circo y, sobre todo, en escenas bélicas con las mujeres como protagonistas. Suya es una impresionante obra sobre los Juicios de Nüremberg (1946).

OLIMPIADAS DE LOS ÁNGELES 1932

Con los Juegos de Los Ángeles 1932, el deporte olímpico volvió a cruzar el Atlántico después de 28 años. Desde esta edición, los Juegos Olímpicos pasan a celebrarse en unos 15/18 días (16 en esta edición), en lugar de los largos Juegos de ediciones anteriores, donde duraban meses al hacerlos coincidir con las Exposiciones Universales.

Nena didrikson zaharias 1938cr.jpg
Mildren Didrikson

El deporte femenino tuvo su momento de gloria en estas Olimpiadas con la actuación de la estadounidense Mildred Ella Didrikson (1911-1956), de 21 años, llamada “Babe” desde los tiempos en los que jugaba en el equipo masculino de béisbol de los Brooklyn Dodgers. Babe, estaba calificada para participar en las cinco pruebas femeninas de atletismo, pero sólo fue autorizada a competir en tres de ellas. Y en las tres obtuvo medalla: medalla de oro en lanzamiento de jabalina y en 80 m vallas (donde estableció un récord mundial) y de plata en una controvertida final de salto de altura.

Babe destacó en muchos deportes además del béisbol y el atletismo. También jugó con éxito al baloncesto y fue una gran profesional del golf que en 1938 le permitió competir en el torneo masculino de golf Open de Los Ángeles (gano tres veces el Open de EE. UU. femenino, el último en 1956, poco antes de fallecer de cáncer). Desde entonces, y hasta el año 2006 (con Michelle Wie), fue la única mujer en superar el corte en un torneo de golf profesional masculino. Su entrenador fue su marido y conocido luchador profesional, George Zaharias (1909-1984).

Resultado de imagen de Ellen Müller-Preis
Ellen Müller-Preis

Otra deportista, la esgrimista británica Heather “Judy” Guinness (1910-1952), será recordada en la historia de los Juegos Olímpicos por su noble deportividad. En la final de florete individual femenino, con el oro al alcance de su mano, indicó a los jueces que su adversaria, la austríaca Ellen Preis (1912-2007), la había tocado dos veces. Preis (había sido rechazada por la delegación alemana por ser judía y compitió con la de EE. UU.) se llevó la medalla de oro y Guinness la de plata. En 1936, Ellen Preis ganó la medalla de bronce en florete individual femenino, para disgusto de Hitler (también la obtuvo en Londres 1948).

OLIMPIADAS DE BERLIN 1936

Estos serían los últimos Juegos Olímpicos antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939. Los Juegos de Berlín 1936 contaron con el mayor número de delegaciones nacionales hasta la fecha, 49 países, que enviaron un total de 3.963 deportistas de los que 331 eran mujeres. Incluyeron, entre sus muchas novedades, las primeras acciones de boicot por cuestiones políticas, una amenaza del Comité Olímpico estadounidense que, al final, no se llevó a cabo.

mundo_grafico_olimpiada-page-0011

Lo que si se materializó fue la no participación de la España de la Segunda República (Rusia no envió delegación olímpica tampoco) porque se negaba a colaborar con el régimen nazi de la Alemania de Hitler. Como contrapartida, se propuso celebrar en Barcelona una Olimpiada Popular, en la que estaba prevista la participación de un gran número de deportistas. Pero tampoco se celebraron porque la España democrática no llegó al mes de agosto con el Golpe de Estado del 18 de julio y los Juegos se tuvieron que suspender precipitadamente. La suiza Clara Ensner (1908-1987), miembro del Partido Comunista de Suiza, se quedó en España y acabó siendo miliciana anarquista. En 1984, Clara regresó a España para presentar un documental sobre su experiencia titulado “Die Lange Hoffnung”, de Augustin Souchy (1892-1984).

Resultado de imagen de Olympia (película)

Volviendo a Berlín, el régimen nazi utilizó estos Juegos Olímpicos y su proyección internacional como un gran escaparate de propaganda política del Tercer Reich con, entre otras acciones, la filmación de la película “Olympia”, realizada por la directora de cine y fotógrafa alemana Leni Riefenstahl (1902-2003), que vio la luz en 1938, y que, pese a su excelente factura técnica, exacerbaba la superioridad de la raza aria en las competiciones. Fue el primer largometraje filmado en unos Juegos Olímpicos.

Inge Sørensen (en primer término) en los Juegos Olímpicos de 1936

Ya hemos hablado de la joven nadadora danesa Inge Sorensen, quien con tan solo 12 años ganó la medalla de bronce en los 200 m braza,  pero el mayor disgusto se lo dio a Hitler otra mujer, la atleta Gretel Bergmann, la mejor saltadora de altura de Alemania, que fue expresamente excluida del equipo olímpico alemán por ser judía: “Nunca más me permitieron poner un pie en el estadio, ni como espectadora… siempre recordaré los carteles denigrantes que se leían en estadios, locales y comercios de toda Alemania: no se permite la entrada ni a judíos ni a perros”.

Resultado de imagen de Gretel Bergmann
Gretel Bergmann

Solo hubo dos deportistas judíos en la delegación alemana: el campeón olímpico de Hockey sobre hielo  Rudi Ball (1911-1975); y la esgrimista Helene Mayer (1910-1953). Mayer participó en el equipo olímpico alemán de esgrima, pese a que había tenido que abandonar Alemania en 1931 junto con su familia por su filiación judía.

Resultado de imagen de Helene Mayer (1910-1953).
Helene Mayer

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932, fue clasificada para formar parte del equipo Olímpico estadounidense. Sin embargo, tampoco recibió un buen trato por parte de su país de acogida. Con la llegada al poder del partido nazi en Alemania, los EE. UU. retiraron su beca universitaria y la expulsaron de su club de Esgrima. En 1936 Mayer fue la “moneda de cambio” con la que Alemania conformaba a los EE. UU. y éstos retiraban el boicot anunciado a los Juegos de Berlín por no admitir a deportistas judíos. Helene ganó la medalla de plata (la de bronce fue para la austriaca Ellen Preis) y realizó el saludo nazi. En 1972, con ocasión de los Juegos Olímpicos de Múnich, el Ring de la Villa Olímpica recibió su nombre en su honor. Para disgusto total del Führer, las tres medallas olímpicas en la modalidad florete femenino, fueron a parar a tres deportistas judías, pues además de Mayer y Preis, el oro lo obtuvo la húngara Ilona Elek (1907-1988), una gran esgrimista que también obtuvo el oro en Londres 1948 y la plata en Helsinki 1952, además de varias medallas en Campeonatos Mundiales.

Helen Stephens en acción, Washington, DC, el 12 de septiembre. La foto muestra a Helen Stephens, la campeona olímpica en acción. El campeón de 18 años intentó romper el récord de 200 metros LCCN2016878464.jpg
Helen Stephens en una competición en Washington

Al menos hubo una mujer que no le trajo tantos disgustos al Führer, y se dice, que hasta intentó “tirarle los tejos”. Se trata de la velocista norteamericana Helen Stephens (1918-1994), quien ganó dos medallas de oro en Berlín 1936: en los 100 m (por delante de la campeona olímpica anterior, la polaca Stanislawa Walasiewicz) y en los relevos 4×100. Lo curioso de este triunfo es que estuvo a punto de no ser reconocido porque se hizo circular el rumor de que Helen era en realidad un hombre. Su velocidad era mucha para los cánones machistas de la época. Simplemente una mujer no podía ser tan buena. Pero la atleta no se arredró y aceptó someterse a una revisión médica para disipar todo tipo de dudas.

OLIMPIADAS DE LONDRES 1948

Como consecuencia del auge bélico del nazismo y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, los Juegos de la XII Olimpiada de Helsinki de 1940 y los Juegos de la XIII Olimpiada de Londres de 1944, no se celebraron. El Reino Unido celebró los Juegos de la XIV Olimpiada de Londres 1948 y Finlandia celebró los suyos en 1952. Los Juegos de Invierno se otorgaron a la localidad de St. Moritz (Suiza) siendo la primera vez que se disputaban en un país distinto al de los Juegos de Verano. Como novedad, los Juegos de Londres de 1948 fueron los primeros que pudieron verse por televisión y la BBC emitió unas 60 horas de eventos deportivos.

fanny-blankers-koens-quotes-3
Fanny Blankers-Koen

Se incluyeron deportes novedosos como los 10 km marcha y las versiones femeninas de los 200 m lisos, salto de longitud y lanzamiento de peso.  En estas nuevas especialidades femeninas va a destacar Fanny Blankers-Koen (1918-2004), neerlandesa, madre de dos hijas y ya cumplidos los 30 años, que consiguió cuatro medallas de oro en estos Juegos de 1948: 100 y 200 m lisos, 80 m vallas, y relevos 4×100. “Y todo esto, por correr unos pocos metros”, dicen que dijo cuándo le regalaron una bicicleta en Londres por su logro olímpico. Fanny era record mundial en Salto Largo (6,25 imbatido hasta 1956) y en Salto Alto (con 1,71, aunque fue sexta en Berlín 1936), pero no pudo participar en ninguna de las dos pruebas, ganando oponentes con menos marcas. También era poseedora de 12 récords mundiales en varias disciplinas (como el Pentatlón, por ejemplo) y de 33 récords de Holanda en siete deportes diferentes. En 1952 fue premiada por el COI como símbolo de la incorporación de la mujer al movimiento olímpico internacional.

alice-coachman-P
Alice Coachman

Otra destacada atleta femenina fue Alice Coachman (1923-2014), ganadora de la medalla de oro en salto de altura, convirtiéndose en la primera mujer afroamericana en ganar una medalla de oro olímpica. En esta ocasión, al contrario de lo que ocurrió con Jesse Owens a quien no se le recibió institucionalmente, Alice sí que fue recibida por el Presidente Harry Truman, pero en Albany, su ciudad natal, donde aún permanecían vigentes leyes de segregación racial, se prohibió a los negros mezclarse con los blancos en el acto que se organizó en su honor y el alcalde de la localidad no le dio ni la mano. Alice tuvo que entrar y salir del local por una puerta lateral para negros.

OLIMPIADAS DE HELSINKI 1952

Los Juegos de Helsinki de 1952 pasaron a la historia por ser la edición donde más récords olímpicos y récords mundiales se batieron, hecho que no fue superado hasta la edición de Pekín 2008. La Guerra Fría se encontraba en pleno auge y la Unión Soviética (era la primera vez que competía con este nombre y después de no participar ni como Rusia desde los Juegos de Estocolmo de 1912) de Stalin, no permitió que la Antorcha Olímpica pasase por su territorio ni que sus deportistas se alojasen junto al resto de atletas en la villa olímpica.

1952OG-Lis Hartel-Jubilee.jpg
Lis Hartel y Jubilee en los Juegos Olímpicos de verano de 1952 en Helsinki

Hubo una importante novedad en Equitación, ya que por primera vez se permite la participación de jinetes civiles, hasta ahora se exigía la carrera militar para participar, y también se permite a las mujeres competir en la modalidad de doma clásica. Fueron 4 las mujeres presentes en Helsinki y la más destacada fue la danesa Lis Härtel (1921-2009), que ganó la medalla de plata compitiendo aquejada de poliomielitis desde los 16 años y que necesitaba ayuda para subir y bajar del caballo. Lis estuvo también en la prueba de doma en los Juegos de Melbourne 1956 (aunque esta prueba se celebró en Estocolmo) obteniendo igualmente la medalla de plata. Siempre participó con su caballo Jubilée. El ejemplo de Lis sirvió para poner en marcha en Noruega un centro de terapia con caballos para niños con discapacidades motoras y mentales abierto en 1953.

Helsinki también aprobó más modalidades de gimnasia femenina, concretamente se incluyeron seis eventos individuales: general, suelo, potro, equilibrio, asimétricas y aparatos. Participaron 134 mujeres, de las que las soviéticas fueron las más destacadas. En total se llevaron 22 medallas, 9 de ellas de oro. Maria Gorokhovskaya (1921-2001) se llevó siete, dos de oro y cinco de plata.

En los Juegos de Invierno celebrados en Oslo (Noruega), se permite por vez primera a las mujeres participara en la modalidad de Esquí de Fondo.

OLIMPIADAS DE MELBOURNE 1956

Fue la primera vez que se celebraban en un país del hemisferio sur y, consecuentemente, la primera vez que los juegos de verano se celebraban en otoño, entre el 22 de noviembre y el 8 de diciembre, en pleno verano austral. Aquí, las “dos alemanias”, la Alemania Oriental y la Alemania Federal, tuvieran que competir en un solo equipo (por este motivo la Alemania comunista se negó a participar en Helsinki 1952 y participaron juntas hasta México 1968), pues el COI no reconocía esta división. Este equipo alemán “unificado” utilizaría para sus victorias el “Himno de la Alegría” de Beethoven en lugar de sus himnos nacionales.

betty-cuthbert-3
Betty Cuthbert

La participación femenina fue muy destacada en estos Juegos. La australiana Betty Cuthbert, de tan solo 18 años, ganó tres medallas de oro en las categorías de 100 m, 200 m (marcando un récord olímpico, además) y en relevo 4×100 m. A día de hoy, es la única persona (hombre o mujer) que ha logrado el oro Olímpico en las tres categorías en una misma edición, por lo que fue apodada la “Golden Girl”. En los Juegos de Tokio 1964, donde se realizaba por primera vez la prueba femenina de los 400 m, obtuvo igualmente la medalla de oro. Betty, que padece esclerosis múltiple desde 1979, es una figura muy querida en Australia y fue seleccionada para ser una de las últimas relevistas de la Antorcha Olímpica en Sidney 2000, emocionando a todo el público con su presencia en silla de ruedas.

shirley_strickland,1
Shirley Strickland

Shirley Strickland (1925-2004), por su parte, también australiana y miembro del mismo equipo de relevos, obtuvo la medalla de oro en los 800 m vallas (logro que revalidaba el obtenido en Helsinki 1952), siendo el deportista australiano (incluidos hombres) con más medallas olímpicas en su haber, un total de siete, con las de plata y bronce obtenidas en Londres 1948 y Helsinki 1952. Murió en extrañas circunstancias en su casa y se le honró con un funeral de Estado.

Olga Fikotova Connolly, 1960.tif
Olga Fikotová

Obtuvieron medalla de oro, y superando records mundiales, atletas como la polaca Elżbieta Krzesińska (1934-2015) en salto de longitud (6,35 metros) y la estadounidense Mildred McDaniel (1933-2004) en salto de altura (1,76 metros). También fueron medallas de oro las soviéticas Tamara Tyshkevich (1931-1997) en lanzamiento de peso, e Inese Jaunzeme (1932-2011) en lanzamiento de jabalina (la primera era bielorrusa y la segunda letona). Olga Fikotová, checoslovaca, obtuvo la medalla de oro en lanzamiento de disco al tiempo que el amor de su vida en la Villa Olímpica, con el estadounidense y medalla de oro en lanzamiento de martillo, Hal Connolly (1931-2010). Esta relación traspasó las barreras del mismísimo Telón de Acero y terminó en boda en 1957 (se divorciaron en 1975), teniendo como padrino al gran Emil Zátopek. Nacionalizada estadounidense, a Olga no le permitieron volver a competir con la bandera de Checoslovaquia, pero estuvo en los Juegos Olímpicos de 1972, con su nombre de casada, Olga Connolly, y como miembro del equipo de su país de adopción, los Estados Unidos.

Giuliana Minuzzo 1955.jpg
Giuliana Minuzzo

En 1956 los Juegos de Invierno tienen lugar en Cortina d’Ampezzo (Italia), ubicación que había sido la seleccionada para los Juegos de Invierno de 1944, con lo que se dio cumplido el compromiso olímpico previo a la Segunda Guerra Mundial, al igual que se hiciera con Helsinki en 1952. El juramento olímpico de estos Juegos de Invierno fue realizado por la esquiadora italiana Giuliana Minuzzo, quien se convirtió en la primera mujer en hacerlo.

Atrás iban quedando los Juegos en los que las mujeres solamente obtenían medallas en Tenis, Esgrima, Tiro con Arco, Natación o Patinaje y, aunque aún quedaba mucho camino por recorrer, el atletismo femenino obtiene una importante reafirmación con los logros obtenidos en Melbourne 1956.

OLIMPIADAS DE ROMA 1960

En Roma se celebraron por primera vez los Juegos Paralímpicos de Verano (los Juegos Paralímpicos de Invierno no se celebrarían hasta 1988 en la Olimpiada de Seúl). Los Juegos Olímpicos de Invierno de 1960 se celebrarían en la ciudad de Squaw Valley (EE.UU.), y contaron, además de ordenadores cedidos por IBM, con la producción de Walt Disney para las ceremonias de inauguración y clausura. Los de Roma fueron los primeros Juegos Olímpicos que se retrasmitieron íntegramente por televisión.

LARISALATNINA
Larisa Latynina

En logros deportivos hay que mencionar a la rusa-ucraniana Larisa Latynina, la mujer más laureada de la historia olímpica con dieciocho medallas en gimnasia artística: nueve de oro, cinco de plata y cuatro de bronce, en las tres ediciones en las que participo: Melbourne 1956, Roma 1960 y Tokio 1964. En esta edición de Roma 1960 logró tres medallas de oro, dos de plata y una de bronce. Solo Michael Phelps logró superar a la gimnasta rusa, ya en las Olimpiadas de Londres 2012, aunque en el caso del nadador estadounidense se contabilizan las obtenidas por equipos.

Wilma Rudolph, Rome 1960
Wilma Rudolph

El deporte femenino también tuvo una representante de excepción en la figura de Wilma Rudolph (1940-1994), ganadora de tres medallas de oro en Roma (100 m, 200 m y relevos 4×100) además de la medalla de bronce en relevos 4×100, que había ganado en Melbourne 1956. Fue una de las velocistas más destacadas de todos los tiempos, apodada por ello “la gacela Negra”. Su sufrida vida (familia pobre, la vigésima de 22 hermanos, padeció neumonía, poliomelitis que paralizó una de sus piernas durante años, muerte a los 54 años por un tumor cerebral) fue llevada al cine con el telefilm “Wilma” (1977, Bud Greenspan). El actor Denzel Washington, que interpreta a Robert Eldridge, el esposode Wilma, debutó en el cine con esta película.

OLIMPIADAS DE TOKYO 1964

La historia de los Juegos Olímpicos entró en una nueva fase con estos Juegos, los primeros en un país asiático, los primeros televisados en color (solo visible en Japón y EE. UU.) y los primeros transmitidos en directo, vía satélite (para Norteamérica y Europa). La ceremonia inaugural, igualmente por primera vez en la historia de las Olimpiadas, fue presidida por un emperador, Hiro-Hito.

EwaKlobukowska-sztafeta.JPG
Ewa Klobukowska

Varios desdichados sucesos empañaron estos juegos. En cuanto a la participación femenina se refiere, lo fue la descalificación de la atleta polaca Ewa Klobukowska que había logrado la medalla de oro en relevos 4×100 y la de bronce en los 100 m lisos. Todos sus logros deportivos le fueron retirados en 1967 al no superar una “prueba de género” con la que se pretendía probar que no era una mujer. Estas pruebas, realizadas por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), fueron cuestionados por insuficientes y se modificaron tiempo después. Klobukowska dio a luz a su hijo en 1968, pero sus medallas nunca le fueron devueltas.

Dawn Fraser 1960b.jpg
Dawn Fraser

La nadadora australiana Dawn Fraser medalla de oro en los 100 m libres (había obtenido oros en Melbourne 1956 y Roma 1960, era su tercera medalla consecutiva y marcó un récord olímpico, hazaña no repetida hasta hoy) y plata en relevos 4×100 (en total ganó ocho medallas en sus tres participaciones olímpicas), protagonizó algunos hechos un tanto pintorescos. Primero se escapó de la Villa Olímpica para asistir al desfile de la Ceremonia Inaugural, aunque su delegación había decidido que no lo hiciera para que descansara antes de su competición el primer día. Más tarde utilizó un traje de baño diferente al del equipo nacional porque le resultaba más cómodo (pero era de un fabricante rival del patrocinador australiano). Y, por último, lo más pintoresco de todos es que poco antes de la Ceremonia de Clausura, Dawn y unos amigos fueron detenidos por la policía japonesa cuando se disponían a robar una bandera del mismísimo Palacio Imperial, al parecer, a causa de una juerga nocturna mal llevada. El emperador de Japón tuvo a bien regalarle la bandera que intentó robar y además todos fueron liberados y pudieron participar en la Clausura, aunque no todo acabó tan bonitamente. Las autoridades australianas la castigaron prohibiéndola participar en competiciones internacionales durante 10 años, lo que supuso el fin de su carrera deportiva con tan solo 27 años.

Lidiya Skoblikova 1967.jpg
Lidia Skoblikova

Los Juegos Olímpicos de Invierno se celebraron en la bella localidad austriaca de Innsbruck, donde pasará a la historia de los Juegos invernales la patinadora soviética Lidia Skoblikova, por ganar la medalla de oro en todas las pruebas de velocidad en las que compitió: 500 m, 1000 m, 1500m y 3000 m. En estas dos últimas modalidades también obtuvo la medalla de oro en los Juegos de Invierno de 1960, por lo que con 6 medallas olímpicas de oro es la deportista que mayor número de oros ha conseguido en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

OLIMPIADA DE MEXICO 1968

En 1968 se consideraron los primeros Juegos celebrados en un país sudamericano, pero con los Juegos de Río 2016, se especifica ahora que estos son los primeros de Sudamérica ya que México se encuentra en la llamada Mesoamérica. Pero sea como fuere, fueron los primeros celebrados en América Latina y tuvieron lugar también en otoño.

Enriqueta Basilio encendiendo la Antorcha Olímpica

En esta edición fue una mujer, por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos, la última relevista de la Antorcha y la encargada de encender el pebetero en el Estadio Olímpico. Se trataba dela mexicana Enriqueta Basilio, velocista y Campeona Nacional de atletismo en carrera con vallas de 80 m, que llegó a ser diputada Federal en su país entre los años 2000-2003. En las Olimpiadas de Atenas 2004 fue la encargada de llevar la Antorcha Olímpica en el recorrido realizado en Ciudad de México.

OLIMPIADAS DE MÚNICH 1972

En 1972, los Juegos de la XX Olimpiada, celebrados en Múnich, fueron protagonistas del momento más trágico de la historia de los Juegos, un ataque terrorista del grupo palestino Septiembre Negro, en el que resultaron asesinados dos atletas israelíes y tomaron a otros nueve como rehenes.

En los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en Sapporo (Japón), los primeros Juegos de Invierno no celebrados ni en Europa ni en EE.UU., el esquiador español Francisco Fernández Ochoa (1950-2006), obtuvo la medalla de oro en eslalon especial, la primera vez que un español conseguía una medalla olímpica en deportes de invierno.

OLIMPIADAS DE MONTREAL 1976

57670-944-550
Nadia Comăneci

Fueron el preludio de una serie de Juegos más politizados y boicoteados de toda la historia de las Olimpiadas. Pero serán recordados por siempre por la actuación y rotundo triunfo de la gimnasta Nadia Comăneci, cuando el 18 de julio de 1976, con apenas 14 años, consigue el primer 10 de calificación en toda la historia olímpica en gimnasia de la modalidad de barras asimétricas, logrando en total siete puntuaciones 10,0 (los marcadores de Swiss Timing no estaban preparados más que para una nota de 9,95 por lo que los jueces tuvieron que poner 1,0 para explicar más tarde que era un 10,0). Todo un gran logro en gimnasia. Nadia fue una de las gimnastas entrenadas por el mítico entrenador rumano Béla Károlyi. En el reciente aniversario de tal hazaña, muchos periódicos y medios de comunicación han recordado su trayectoria deportiva, que incluye nueve medallas olímpicas (3 de oro, una de plata y una de bronce en Montreal 1976 y dos de oro y dos de plata en Moscú 1980) además de cuatro medallas del Campeonato Mundial y doce del Campeonato Europeo. Grandes logros para una mujer de tan solo 1,62 m de estatura y 45 kilos de peso. Nadia, que nació en Rumanía se nacionalizó estadounidense y en la actualidad sigue dedicándose al mundo de la gimnasia (aunque retirada de la competición desde 1980), gestionando gimnasios, revistas de gimnasia y presidiendo diversas organizaciones altruistas. También ha escrito un libro y desde los Juegos de Atenas 2004 es comentarista olímpica de las pruebas de gimnasia para la cadena Televisa de México (también lo ha sido en Beijing 2008 y en Londres 2012).

Resultado de imagen de Caitlyn Marie Jenner

Otro deportista del que se recordará su paso por Montreal 1976 es el estadounidense y ganador de la medalla de oro en Declatlón, William Bruce Jenner, aunque, curiosamente, no lo será por su trayectoria deportiva, sino por su proyección mediática, primero como estrella de la televisión y uno de los protagonistas del Reality  “Keeping Up with the Kardashians” (es el padre de Kendall y Kylie Jenner, hijas de Kris Jenner, antes Kardashian, madre de las famosas de este apellido Kourtney, Kim, Khloé y su hermano Rob, y productora del Reality sobre su vida), y segundo, por el proceso de cambio de sexo que inició en el año 2015 (tras su divorcio de Kris) y que ha culminado con el cambio de nombre, siendo ahora conocido como Caitlyn Marie Jenner.

El escándalo del dopaje se hizo presente en estos Juegos años después, cuando se descubre que los triunfos apabullantes de las nadadoras de Alemania Oriental en Montreal (ganaron 11 de los 13 títulos), muy sospechosos entonces, eran debidos a un programa de dopaje orquestado por el propio Estado para potenciar su musculatura y resistencia (al parecer en Montreal se utilizó sistemáticamente una sustancia llamada ‘Kolbe’ de la que aún hoy se desconoce su composición).

Resultado de imagen de Kornelia Ender,
Kornelia Ender

En estos Juegos, la nadadora más destacada fue Kornelia Ender, quien obtuvo cuatro medallas de oro (ya había obtenido tres de plata en Munich 1972) y una de plata, batiendo récords en todas las pruebas, pero se retiró tras los juegos, con tan solo 18 años. Otras nadadoras alemanas con medalla en estos juegos fueron: Ulrike Richter (tres oros), Andrea Pollack (dos oros y dos platas), Petra Thümer (dos oros), Hannelore Anke (dos oros) y Ulrike Tauber (un oro y una plata).

OLIMPIADAS DE MOSCÚ 1980

Estos juegos dieron fama a la Mascota Olímpica, en este caso el osito Misha, aunque ya se había introducido esta figura de la mascota en México 1968, con Waldi, un perro salchicha, pero con Misha ganó fama mundial. Estos Juegos fueron boicoteados por la delegación estadounidense (y otras delegaciones de países afines) a causa de la presencia militar soviética en Afganistán. Inevitablemente fue la Unión Soviética la que más medallas obtuvo.

OLIMPIADAS DE LOS ÁNGELES 1984

Y en los Juegos de la XXIII Olimpiada de Los Ángeles (EE. UU.), hicieron lo propio los países de la órbita soviética. Es decir, unos 14 estados vinculados a la Unión Soviética declinaron la invitación para participar en los juegos y organizaron los suyos propios, los Juegos de la Amistad.

Bundesarchiv Bild 183-T0528-0005, Marlies Göhr-Ölsner.jpg
Marlies Göhr

Una de las atletas más destacadas de estos Juegos de la Amistad fue la alemana oriental, Marlies Göhr, que ya había sido medalla de oro en relevos 4×100 en Montreal 1976 y en Moscú 1980 (aquí también medalla de plata en los 100 m) y aún sería medalla de plata en relevos en la siguiente convocatoria Olímpica, en Seúl 1988. En los Juegos de la Amistad ganó en los 100 m lisos con una marca de 10,95 mientras que, su eterna rival, la estadounidense Evelyn Ashford, ganó en Los Ángeles con 10,97.

Resultado de imagen de Evelyn Ashford, 1984
Evelyn Ashford

Finalmente, ambas velocistas se enfrentaron en un duelo épico en la pista en la Weltklasse Zürich (un encuentro anual de atletismo, parte de la Diamond League de la IAAF), donde Ashford ganó a la alemana estableciendo además un nuevo récord para esta modalidad: 10,76. El palmarés olímpico de Evelyn Ashford es excepcional, además de las dos medallas de oro de Los Ángeles (en 100 m y en relevos 4×100), ganó sendas medallas de oro en relevos en Seúl 1988 y Barcelona 1992 (donde ya tenía 35 años, siendo la atleta de más edad en obtener un oro olímpico), además de una medalla de plata en Seúl 1988 en los 100 m. Evelyn Ashford es la primera y única atleta norteamericana que ha conseguido cuatro medallas de oro.

Resultado de imagen de Gina Hemphill.
Gina Hemphill

Volviendo a Los Ángeles, el gran golpe de efecto fue el silencio sobre la identidad de la última relevista de la Antorcha Olímpica, causando una gran ovación en el Estadio cuando entró, Antorcha en mano, la nieta de Jesse Owens, Gina Hemphill.

juegos-olimpicos-angeles-1984-2
Mary Lou Retton

Mary Lou Retton ganó la competición individual de gimnasia artística, consiguiendo la Medalla de Oro en la prueba individual, después de pelear mucho el puesto con la rumana Ecaterina Szabo, y en ausencia de las potentes gimnastas soviéticas. Al final Retton venció a Szabo por sólo 0.050 puntos, tras conseguir dos “dieces” en sus ejercicios de suelo y salto. Fue la primera mujer estadounidense en ganar una medalla de oro individual en gimnasia. Ganó, además, dos medallas de plata y otras dos de bronce, y todo ello con tan solo 16 años. Fue uno de los rostros más populares en la publicidad y la televisión estadounidense. Se retiró de la competición al año siguiente de los Juegos de Los Ángeles y probó suerte en el cine, participando en cameos como ella misma en películas como “Los fantasmas atacan al jefe” (1988) con Bill Murray o “Agárralo como puedas 33 1/3: el insulto final” (1994), y también en series televisivas y anuncios publicitarios.

14214156
Gabriela Andersen-Schiess

Hay que destacar la celebración de la primera Maratón femenina de unos Juegos Olímpicos, en la que ganó la estadounidense Joan Benoit. Sin embargo, será más recordada la suiza Gabriela Andersen-Schiess por su agónica llegada al estadio, exhausta y deshidratada, aunque los médicos le dejaron continuar para completar la vuelta final (para lo que empleó cinco minutos y 44 segundos más) cayendo desmayada al pisar la línea de meta. Tenía ya 39 años y quería terminar la carrera fuese como fuese. Quedó en el puesto 37 (aún llegaron después otras 7 participantes), con un tiempo que hubiese significado para ella una medalla de oro en las cinco primeras competiciones olímpicas: 2h 48m 45s. Afortunadamente, se recuperó, aunque ya no volvió a competir en alto nivel (si en otras maratón y pruebas para veteranos) y más tarde una lesión de rodilla la apartaron totalmente del deporte.

Resultado de imagen de Nawal El Moutawakel
Nawal El Moutawakel

La primera mujer de un país islámico (la primera africana y la primera mujer marroquí) en ganar una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos fue Nawal El Moutawakel en la prueba de los 400 m vallas de esta edición. La argelina Hassiba Boulmerka (oro en Barcelona 1992 en los 1500 m, Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 1995) o la siria Ghada Shouaa (oro en Atlanta 1996, en Heptatlón, primera medalla olímpica para su país, además) siguieron su estela. Nawal es actualmente una de las personalidades más reconocidas y queridas del mundo del deporte.

Fue el año de la mejor actuación olímpica del equipo español de Baloncesto, que llegó a la final para enfrentarse al equipo estadounidense de Michael Jordan. Fue el 10 de agosto y era la primera vez que España llegaba a una final. También fue la única vez que obtuvimos una medalla olímpica en este deporte (la de plata, Yugoslavia ganó la de bronce).

OLIMPIADAS DE SEÚL 1988

Preludio del fin del mundo de bloques, ya que al año siguiente se derribaría el Muro de Berlín, estos Juegos vuelven a celebrarse en un país asiático, gracias al trabajo del nuevo presidente del COI desde 1980, el español Juan Antonio Samaranch (1920-2010).

sabatini-sec3bal-1988
La argentina Gabriela Sabatini (izquierda), medalla de plata y la alemana Steffi Graf (derecha), medalla de oro.

En el terreno deportivo Seúl volvió a contar con el Tenis como deporte olímpico, ya que no había estado presente desde 1924. Fue en estos juegos cuando se dio a conocer una de las mejores tenistas de la historia, la alemana Steffi Graf, medalla de oro en la prueba individual (de plata en Barcelona 92) y medalla de bronce en la prueba de dobles. Es la única tenista (tanto entre mujeres como hombres) en haber ganado los cuatro torneos de Grand Slam dos veces en dos décadas diferentes y en ganar todos los torneos del Grand Slam al menos cuatro veces. Con ella y sus victorias conocimos a las más grandes tenistas de la historia, como Gabriela Sabatini (medalla de plata en Seúl 1988), Martina Navratilova (la única que la supera en victorias consecutivas), Mónica SelesArancha Sánchez Vicario, Lindsay Davenport, Martina Hingis… Steffi Graf recibió el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 1999.

Sin título
Yelena Shushunova (izquierda) y Daniela Silivas (derecha)

En gimnasia, dos atletas, la soviética Yelena Shushunova y la rumana Daniela Silivas, igualarían la marca de 7 dieces de Nadia Comaneci. Shushunova y Silivas protagonizaron en Seúl una de las mejores competiciones gimnastas de la historia: la primera, dos oros, una plata y un bronce; y la segunda tres oros, dos platas y un bronce. Ambas acabaron retiradas de la competición al año siguiente.

84629-004-7DA89EAD
Florence Griffith

El dopaje hizo acto de presencia en estos juegos de manera ostensible. También pudo haberse visto salpicada por este asunto en Seúl 1988 una de las mujeres más veloces de todos los tiempos y tres veces medalla de oro en estos Juegos (en los 100 m, 200 m y relevos 4×100 m, además de medalla de plata en relevos 4×400). En la prueba de los 200 m batió por dos veces la plusmarca mundial, permaneciendo aún imbatida. Me estoy refiriendo a la estadounidense Florence Griffith (1959-1998), quien se retiró de la competición precisamente tras estos Juegos con tan solo 29 años y en cúspide de su carrera, para dedicarse a la publicidad y el espectáculo, donde ya se había ganado un hueco con la fantasía de sus atuendos (y sobre todo sus larguísimas y decoradas uñas) con los que asombraba en sus actuaciones deportivas. Sorprendentemente, en 1998 y con apenas 38 años de edad, Florence fallece de una apoplejía cerebral. Entonces se acentuaron las sospechas de una posible utilización de sustancias prohibidas durante su carrera deportiva, pese a que había superado todas a las que se había sometido.

OLIMPIADAS DE BARCELONA 1992

En el año de 1992 los Juegos de la XXV Olimpiada, se celebran, por fin, en España, en la ciudad de Barcelona. Tras la conclusión, se celebraron en los mismos escenarios los IX Juegos Paralímpicos, que hasta la fecha solo se habían celebrado en la misma ciudad en los Primeros Juegos, los de Roma (incluso cuando se celebraban en el mismo país, el escenario era en otra ciudad diferente), y a partir de Barcelona, ya se celebrarían en los mismos Estadios que los Juegos Olímpicos.

Freddie-Mercury-Montserrat-Caball-freddie-mercury-10920979-1012-793
Freddie Mercury y Montserrat Caballé

Estos Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 se destacan, entre otras cosas, por la ausencia de boicots de todo tipo desde los Juegos de Melbourne de 1956 y se levantaron las sanciones al Comité Olímpico de Sudáfrica (vetada desde 1960) y también la de Cuba (no participaba desde Moscú 1980). Después del derribo del muro y la unificación de las dos alemanias, la participación de los atletas alemanes se produce, también por primera vez, bajo una sola bandera nacional, mientras que las Repúblicas ex soviéticas lo hicieron, estas por última vez, bajo la misma bandera, que no fue la de la ya extinta URSS, sino bajo la bandera Olímpica con el nombre de Equipo Unificado (las Repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania participaron como países independientes por primera vez desde 1936). En la Ceremonia Inaugural, participaron, entre otros, la soprano Montserrat Caballé que había grabado en 1988 la canción “Barcelona”  junto al fallecido Freddie Mercury.

Resultado de imagen de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez
Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez

España obtuvo la medalla de plata en la final de dobles en tenis para Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, y la plata para la gimnasta Carolina Pascual. Y para terminar de comentar el palmarés español, en natación hay que mencionar a Mireia Belmonte, que está logrando para la natación española lo que nunca hubiésemos imaginado. Con dos medallas de plata (en 200 mariposa y 800 libres) en Londres 2012, en Río 2016 consiguió una magnífica medalla de oro en 200 mariposa y una de bronce en 400 m combinado individual.

maxresdefault

Es de destacar la actuación de la estadounidense Gail Devers quien había sufrido una grave enfermedad (el llamado “Mal de Graves”, que afecta al sistema inmunológico), que la postró en una silla de ruedas durante casi dos años, pero de la que se recuperó y pudo ganar la carrera de los 100 m. lisos (y aún pudo repetir su éxito en Atlanta 1996). Sobre su vida existe un telefilme titulado “Run for the Dream: The Gail Devers Story” (1996), interpretado por Charlayne Woodard (como Gail Devers) y Louis Gossett Jr. (como su entrenador Bob Kersee).

chusovitina-media--620x349
Oksana Chusovitina

No podemos dejar de mencionar a una gimnasta que debutó olímpicamente en estos Juegos de Barcelona 92, Oksana Chusovitina de Uzbekistán. Oksana empezó a competir en 1989 y hoy es la única gimnasta en activo que ha participado en 7 Juegos Olímpicos y bajo tres banderas diferentes, además: con la bandera del Equipo Unificado ruso en Barcelona 1992; con la de su país Uzbekistán en Atlanta 1996 y hasta Atenas 2004; y bajo la bandera de Alemania en Pekín 2008. En Londres 2012 vuelve a representar a su país y también en Río 2016 donde, ya con 41 años, es la gimnasta más longeva de todos los tiempos en una disciplina tan exigente como la gimnasia.

OLIMPIADAS DE ATLANTA 1996

g_lesion_576x324
The Magnificent Seven

Después de Barcelona 92, las Olimpiadas vuelven a América. En esta edición se dieron a conocer las Magnificent Seven en gimnasia femenina. Pese a que Mary Lou Retton consiguió el primer oro para los USA en Los Ángeles 84, lo hizo en una edición en la que el equipo ruso no participó. Por eso, este equipo de Atlanta, es tan recordado y aplaudido, porque ganó la primera medalla de oro para los EE.UU. en gimnasia, por delante de las rusas. Ellas, entre las que también algunas consiguieron medallas individuales, fueron: Shannon Miller, Dominique Moceanu, Dominique Dawes, Amy Chow, Amanda Borden, Jaycie Phelps y Kerri Strug.

Resultado de imagen de Kerri Strug
Kerri Strug

De hecho el equipo es también conocido por la aparatosa y dolorosa lesión que sufrió esta última en el ejercicio de salto de potro. Kerri Strug saltó, pero cayó mal. Se dobló el tobillo que ya había sufrido una importante lesión en 1994 durante un ejercicio en las barras asimétricas. Su entrenador, Bela Karoly (el hombre que había entrenado a Nadia Comaneci), le dijo que tenía que repetir el ejercicio, un salto llamado el yurchenko, pese al dolor. Lo hizo y cayó sobre un solo pie en un ejercicio memorable. Su pierna fue vendada provisional y aparatosamente en el mismo estadio para que Kerri Strug pudiera recoger su medalla de oro llevada en volandas por su entrenador.

Una curiosidad la protagoniza la canadiense Estella Warren, que más tarde sería la actriz de películas exitosas como “El planeta de los simios” y “Driven” en el 2001, o “Canguro Jack” en el 2003, y que participó en estos Juegos de Atlanta en el dúo de natación sincronizada de Canadá, sin obtener medalla.

Y una novedad que afectó a los Juegos en estos años es que los Juegos Olímpicos de Invierno pasaban a celebrarse a los dos años de los de verano, con lo que se inauguran en 1992 en Alberville (Francia). Les sucederán los XVII Juegos Olímpicos de Invierno de 1994 de Lillehammer (Noruega). Y a partir de ahí, ya cada cuatro años, hasta la última edición, la del año 2018, en Corea del Sur.

rs_560x415-140106192800-560.Nancy-Kerrigan-Tonya-Harding-Olympics.ms.010614
Nancy Kerrigan y Tonya Harding

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer, fueron el escenario de la pugna entre dos patinadoras estadounidenses que representaban dos mundos contrapuestos. Nancy Kerrigan y Tonya Harding rivales en varios torneos, terminaron en los tribunales cuando el ex-marido de Tonya confesó haber atacado con un bastón (golpeándola en el muslo y la rodilla) a Nancy para perjudicarla en el campeonato estadounidense. Nancy obtuvo la medalla de plata en Lillehammer (había obtenido un bronce en Albertville 1992) y Tonya quedó relegada al 8º puesto (cuarta en la anterior cita olímpica). Tonya Harding se dedicó posteriormente al boxeo y a la lucha libre, además de presentadora ocasional de televisión. Nancy Kerrigan se dedicó al espectáculo sobre hielo y a intervenir esporádicamente en la televisión. El documental “30 for 30: The Price of Gold”, sobre su historia, fue emitido por la NBC durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi de 2014. La película “I, Tonya” (2017, Craig Gillespie), protagonizada por  Margot Robbie, como Tonya, y Caitlin Carver como Nancy, también recrea estos hechos.

OLIMPIADAS DE SIDNEY 2000 Y ATENAS 2004

tumblr_mwa4j8GUfq1re9gg7o2_540
Marla Runyan

En Sidney fue muy emocionante la participación de la estadounidense Marla Runyan, aunque no obtuviera ninguna medalla, de hecho, quedó octava en la prueba de los 1500 m de atletismo. La particularidad de Marla es que es parcialmente ciega (legalmente ciega) desde los nueve años, a causa de la enfermedad de Stargardt (enfermedad considerada “rara”, de carácter hereditario que crea una especie de mácula en la retina impidiendo ver en detalle). Ya había ganado cuatro medallas de oro en los Juegos Paralímpicos de Barcelona 1992 y otras dos medallas (una de oro y otra de plata) en los Paralímpicos de Atlanta 1996, pero en Sidney 2000 era la primera vez que participaba en unos Juegos Olímpicos de Verano.

Zahra Nemati

No fue la única con esta particularidad. La danesa Lis Hartel, fue ganadora de dos medallas de plata (Helsinki 1952 y Estocolmo 1956) en doma individual, cuando sufría una lesión producida por la polio que le hacía necesitar ayuda para subir y bajar del caballo; y también la neozelandesa Neroli Susan Fairhall (1944-2006), parapléjica desde la cintura por un accidente, compitió en Tiro con Arco en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 (no obtuvo medalla, quedó en el puesto 35), y también estuvo presente en los Paralímpicos de Verano de 1972, 1980, 1988, y 2000. Hay una larga lista que incluye a la iraní Zahra Nemati, medalla de oro en Tiro con Arco en los Paralímpicos de Londres 2012 y que estuvo presente en los Juegos Olímpicos de Verano de Río 2016 en la misma modalidad y como abanderada de su país.

Birgit_Fischer
Birgit Fischer

En Atenas 2004 se produjo un récord singular cuando la piragüista alemana Birgit Fischer, que hasta 1990 competía con la delegación de la República Democrática Alemana (RDA, la Alemania Oriental), ganó la medalla de oro en la prueba de kayak K-4 500 metros y la plata en el K-2 500 m. Con este logro, obtenía un total de doce medallas olímpicas (ocho de oro y cuatro de plata), en seis Juegos Olímpicos diferentes (Moscú-80, Seúl-88, Barcelona-92, Atlanta-96, Sidney-2000 y Atenas-2004), siendo la primera mujer en obtener este récord, al que se suma el de obtener medalla de oro con una diferencia de 24 años entre la primera y la última. Fischer fue la mujer más joven (con 18 años en los Juegos de Moscú 1980) y la de más edad (con 42 en Atenas 2004) en ser campeona Olímpica de canoa. Oksana Chusovitina compitió en Río 2016 con 41 años.

OLIMPIADAS DE PEKIN 2008 Y LONDRES 2012

A los Juegos de Atenas le siguieron los Juegos de la XXIX Olimpiada de Pekín 2008 (ya iniciada la mayor crisis económica global, y con el mundo convulsionado por el terrorismo de extremistas islámicos) y los Juegos de la XXX Olimpiada de Londres 2012 (la ciudad que ganó a la candidatura española de Madrid), que fueron los terceros celebrados en la capital británica.

Wojdan Shaherkani London2012.jpg
Wojdan Shaherkani

Londres 2012 también será recordada por ser el evento olímpico en el que, por primera vez, todas las delegaciones asistentes contaban con participación femenina. Arabia Saudita (con la yudoca Wojdan Shaherkani), Catar y Brunéi, enviaron mujeres deportistas por primera vez en su historia. También son los Juegos Olímpicos donde por primera vez se realizaron pruebas de boxeo femenino, por lo que fueron los primeros Juegos donde las mujeres participaron en todos los deportes olímpicos. Curiosamente, la organización de los Juegos decidió repartir unos 150.000 preservativos entre los deportistas alojados en la Villa Olímpica. Curioso…

Badminton-china-Londres-2012-EFE

Como curiosa también fue la nueva modalidad de “trampa” pergeñada en unos Juegos Olímpicos para conseguir un mejor puesto en el medallero. Un total de ocho integrantes de la competición de Bádminton fueron expulsadas de los Juegos después de someterse a una audiencia disciplinaria por parte de la Federación de Bádminton, por dejarse ganar para poder tener mejores emparejamientos en la siguiente eliminatoria. Fueron las representantes de Corea del Sur, China e Indonesia.

Resultado de imagen de Carolina Marín
Carolina Marín

Por cierto que nuestra campeona Carolina Marín fue eliminada en la fase de grupos en Londres y en el año 2016 en Río de Janeiro, tras una temporada excepcional, fue campeona olímpica con medalla de oro.

OLIMPIADAS DE RÍO DE JANEIRO 2016

Resultado de imagen de Lydia Valentín
Lydia Valentín

El equipo ruso de Halterofilia fue excluido de los Juegos de Rio 2016 por dopaje. A este respecto, hay que mencionar la decisión del COI de retirar las medallas y logros olímpicos obtenidos en Londres 2012 por las levantadoras de peso de menos de 75 kilos, Svetlana Podobedova (Kazajstán) medalla de oro, Zabolotnaya (Rusia) medalla de plata e Iryna Kulesha (Bielorrusia) medalla de bronce, todas ellas por positivo por anabolizante estanozolol. Esta decisión del COI convirtió a la española Lydia Valentín en virtual campeona olímpica y medalla de oro en Londres 2012… claro que ya ha perdido la oportunidad de estar en el podio de los ganadores el día de la prueba, y todas las compensaciones económicas que hubiese recibido por sponsor y patrocinios.

OLIMPIADAS DE TOKIO 2020

La preocupación actual es si se podrán celebrar los Juegos Olímpicos en un lugar como Japón, tan próximo al primero y mayor brote del reciente virus covid-19, aparecido en China. Así que la incertidumbre se mantendrá viva hasta entonces.

Resultado de imagen de olimpiadas 2020

Los Juegos de la XXXII Olimpiada de 2020 tendrán lugar entre el 24 de julio y el 9 de agosto de 2020 en Tokio (Japón). Será la segunda vez que se celebren en este país, desde los de 1964. Como curiosidad, serán los primeros Juegos celebrados en la era Reiwa, los del emperador Naruhito, ya que los anteriores, los de 1964, lo fueron en la era Shōwa, siendo emperador su abuelo, Hirohito.

El COI ha realizado un esfuerzo porque en estos Juegos la representación femenina esté altamente garantizada. El actual presidente del COI Thomas Bach, realizó unas importantes declaraciones en este sentido:

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 serán los primeros Juegos Olímpicos con paridad de género en la historia con un 48,8% de participación femenina… debería haber, por primera vez en la historia, al menos una atleta femenina y otro masculino en cada uno de los 206 equipos y el Equipo Olímpico de Refugiados del COI que participa en los Juegos de la Olimpiada. Además, también hemos cambiado las reglas para permitir que los Comités Olímpicos Nacionales nominen a una atleta femenina y otro masculino para que porten conjuntamente su bandera durante la Ceremonia de Apertura. Alentamos a todos los Comités Olímpicos Nacionales a hacer uso de esta opción. Con estas dos iniciativas, el COI está enviando otro mensaje extremadamente fuerte al mundo de que el equilibrio de género es una realidad en los Juegos Olímpicos.”

No cabe duda que este es un paso enorme en la lucha por la igualdad femenina en el deporte, desde que en 1900 solo 22 mujeres estuvieran presentes en unos Juegos Olímpicos. La deuda de gratitud que debemos a todas ellas, a todas las que han participado en los Juegos Olímpicos desde sus inicios pese a las grandes dificultades extradeportivas a las que tuvieron que hacer frente, es infinita. ¡Muchas Gracias!

AlmaLeonor_LP

 

AQUEL SANTO DÍA EN MADRID

AQUEL SANTO DÍA EN MADRID

Imagen: David Diehl

Cuando supe que mi astronave bordearía el planeta Tierra en su viaje de retorno al nuestro, le sugerí al jefe de la expedición la conveniencia de aprovechar la oportunidad para que yo pusiese al día nuestros conocimientos acerca del sentimiento religioso en las zonas terrícolas más adelantadas. La última investigación disponible databa de años atrás, a raíz del concilio ecuménico que se esforzó por modernizar la Iglesia católica y, a la vista de posteriores noticias, la situación había variado bastante por ciertas reformas vaticanas susceptibles de afectar a nuestras intenciones expansivas en la Tierra. Tratándose de catolicismo, y dada la excesiva densidad de la contaminada atmósfera terrestre, que nos impide permanecer en ella más de un día sin equipo adecuado, lo más razonable para mi proyecto era detener la nave en la frontera gravitatoria sobre la vertical de España. Elegir este país resultaba obvio por dos motivos. Primero, porque es bien conocido como máxima encarnación nacional del catolicismo más acendrado y ortodoxo; hasta el punto de que cuando el mencionado concilio recomendaba acabar con intolerancias seculares, el Gobierno español de entonces seguía prohibiendo la libertad religiosa alegando que todos los españoles son católicos de nacimiento y no necesitan otra fe. Segundo, porque posteriormente se ha iniciado en el país una transición política cuyas repercusiones sobre la religiosidad importa conocer como dato para nuestra estrategia futura, pues, no es lo mismo presentarse en la Tierra como colaboradores científicos que montar una aparición mesiánica capaz de asegurar el control ideológico sobre mentes propicias.

Lo que convenció a mi jefe fue que para mis observaciones bastarían pocas horas, pues nuestro acercamiento al planeta coincidía con el día santo de la semana, allí llamado domingo, y el mero comportamiento de las masas populares acudiendo la los templos y practicando el culto permitiría por sí solo actualizar el índice de religiosidad. Así es como aquel domingo terrestre emprendí mi regreso a la Tierra, esquivando los toscos satélites artificiales que los atrasados terrícolas desparraman por su espacio como las latas y botellas vacías de sus playas. ¡Bien ajeno estaba yo en aquellos momentos a la sorpresa del cambio cuyas primicias informativas tengo el honor de someter a nuestras autoridades mediante la presente Memoria?

La verdad es que mi primera impresión, sobrevolando ya la capital, fue más bien confirmar lo que sabíamos, es decir, la intensa religiosidad colectiva, pues mis sensores psicosociales captaban fuertes ondas convergentes orientadas hacia un punto concreto de la ciudad. Hacia esa orientación atendían las mentes ciudadanas en su mayoría, bien meditando sobre el culto, bien preparándose con la lectura de Prensa especializada o cambiando impresiones sobre los actos del santo día. Ya veía yo a los más impacientes empezando a provocar embotellamientos en las calles conducentes al foco de convergencia, sin duda el templo principal. Desde los barrios más lejanos acudían arroyuelos humanos a sumarse en las bocas del metro o llenando autobuses y coches particulares. La creciente ionización psicológica del ambiente daba a entender que se acercaba la hora y para mí no podía existir duda de que aquellas masas, olvidando toda otra preocupación en su día sagrado, no podían concentrarse más que para una sola cosa: la celebración del culto nacional.

Mezclado con la multitud llegué al templo y me quedé estupefacto ante una arquitectura muy diferente de la conocida. Pero aún fue mayor la sorpresa en el interior, donde nada recordaba la liturgia de siempre: ni naves, ni retablos ni altares, sino un inmenso graderío al aire libre, rodeando un gran espacio rectangular cubierto de césped. En suma, algo más parecido a un circo romano que a una iglesia tradicional.

En vano procuré distinguir los consabidos símbolos del cristianismo, pues, aparte una abundante publicidad comercial (tan incompatible con la evangélica expulsión de los mercaderes del templo), los únicos objetos al parecer rituales eran tres maderos ensamblados entre sí y situados en cada uno de los lados menores del rectángulo. Dos postes verticales, algo más altos que un hombre, y un travesaño más largo colocado horizontalmente sobre ellos. Curiosamente, una red sujeta a los maderos parecía cerrar por detrás aquella especie de puertas.

Yo no sabía qué pensar. Por una parte, no podía dudar de que me encontraba ante una ceremonia religiosa, pues no podía tener otro objeto semejante reunión del pueblo en el día santo de una ciudad tan fervorosamente católica. Pero, por otra, ¿era posible tan radical transformación del culto en los pocos años de la transición … ? En esas dudas estaba cuando el clamor de los fieles que abarrotaban el graderío atrajeron mi atención hacia el comienzo del culto.

Unos personajes, sin duda los sacerdotes, emergieron del seno de la tierra por una salida en rampa y avanzaron, en hilera, a grandes saltos elásticos, hasta el centro del campo. Me sorprendió ante todo su juventud, pues yo esperaba, lógicamente, fa aparición de alguna venerable barba. En cuanto a sus ropajes ceremoniales, no eran menos insólitos que lo demás: vestían todos pantalón corto y calzaban fuertes botas. Las túnicas o camisetas diferían en el color: conté hasta 11 oficiantes cubiertos de blanco -símbolo seguramente de pureza, o al menos así era antes en la Tierra-, mientras otros 11 la llevaban de rojo oscuro, sin duda con un significado maligno, a juzgar por los gritos hostiles de la mayoría de los fieles, muy en contraste con la aclamación tributada al aparecer los 11 blancos. Tras esos 22 celebrantes emergieron otros tres, vestidos con chaquetas negras y provistos, dos de ellos, de sendas banderolas. El tercero portaba reverentemente lo que después se me reveló como el objeto fundamental del culto; a saber, una esfera al parecer de cuero y de algo más de un palmo de diámetro.

Los altavoces emitieron sonidos musicales, seguramente himnos religiosos. Se hicieron fotografías de los grupos formados por los 11 sacerdotes de cada color, que al punto se dispersaron por el campo, y se cruzaron secretas palabras litúrgicas entre un celebrante de cada bando, en presencia del portador de la esfera. Este último la depositó cuidadosamente en el suelo, ocupando el centro matemático del espacio sagrado, y extrajo de su bolsillo un argénteo silbato cuya aguda nota, rompiendo el religioso silencio de la muchedumbre, dio la señal para el comienzo del rito.

No voy a describirlo en sus detalles porque es mucho más importante el significado, que no me fue difícil interpretar, a pesar de no comprender algunos gritos de los fieles ni ciertas fases de la ceremonia, prolongada durante dos lapsos de tres cuartos de hora terrestre cada uno, con un intervalo, sin duda prescrito para la meditación, pero que más bien aprovechó la gente para relajarse bulliciosamente. En todo caso, lo esencial de la ceremonia es la constante pugna entre los dos bandos sacerdotales -los puros y los oscuros- para llevar la esfera -de cuero hacia el pórtico del bando opuesto, y lo curioso es que ese objetivo ha de lograrse únicamente mediante hábiles golpes de los pies. En todo ello participan desde el graderío los fieles tremolando banderas con los dos colores enfrentados, gritando jubilosamente el nombre de la capital española, profiriendo imprecaciones imposibles de hallar en los diccionarios e incluso -llevados de su ciego arrebato- lanzando imprudentes ofrendas de latas o botellas y otros objetos arrojadizos. Ciertamente, los españoles podrán haber cambiado de religión, pero no del apasionamiento con que la profesan.

La significación del rito descrito es transparente para cualquiera que haya estudiado algo las distintas religiones terrestres. Obviamente, la esfera sagrada encama la bola del mundo, y el esfuerzo de los oficiantes, impulsándola en opuestas direcciones dentro del rectángulo cósmico, escenifica simbólicamente la lucha entre la fuerza del Bien y del Mal, correspondientes a los dos colores de las vestiduras. La reiterada invocación a Madrid por los espectadores, animando a los sacerdotes blancos, puede ser supervivencia de un antiguo culto local, así como las redes que retienen la esfera cuando falla el guardián de la puerta son quizá reminiscencia del oficio del pescador ejercido por el apóstol Pedro en el relato evangélico. Pero esos restos del pasado no deben inducirnos a error. La religión hispánica actual supone una revolucionaria transformación del catolicismo hasta casi hacerlo irreconocible, pues adopta una orientación geocéntrica, más interesada en glorificar las secretas fuerzas de la naturaleza que en cultivar la vida del espíritu o las virtudes ascéticas: nada más lejos del espíritu y la ascesis que la jaranera catarsis de los fieles durante la ceremonia.

Ese culto telúrico explica muchos aspectos del rito. Por eso los sacerdotes emergen desde una cavidad subterránea; por eso ofician con el pie, que es la parte del cuerpo en contacto permanente con la tierra. En cambio tocar la esfera con la mano constituye un pecado castigado en el acto, previo un toque del silbato ritual; instrumento, por cierto, con muchos precedentes míticos, desde la siringa del dios Pan y el ney de los derviches danzantes hasta el flautista de Hammelin.

Ese fuerte componente naturalista de la nueva religión no ha de desdeñarse como un atrasado primitivismo, sino que, por el contrario, revela una aguda comprensión del alma humana, basada seguramente en los progresos terrestres del psicoanálisis. Así se explica el rasgo más desconcertante del culto, pues a primera vista parecería aberrante el empeño de los sacerdotes del Bien en llevar la esfera simbólica hacia las redes del Mal. Ciertamente, una religión más antigua e ingenua prescribiría llevar el mundo hacia la propia puerta del Bien, pero tras 2.000 años de experiencia los hombres saben que -salvo casos aislados de santidad- esa buena intención directa no conduce a los deseados fines de amar a los enemigos o desdeñar las riquezas temporales. En cambio, los psicólogos modernos conocen bien la mayor eficacia de las vías indirectas y se aproximan al taoísmo, que, para lograr un fin dado, recomienda perseguir el opuesto. Resultado avalado por la experiencia, como en el caso de los jóvenes rebeldes que acaban integrándose mayoritariamente en su odiada sociedad como ciudadanos bienpensantes, o en el de quienes empiezan siendo revolucionarios para mejor conseguir una cartera ministerial. Así ocurre en la nueva religión hispánica, cuyo camino hacia el Bien pasa por la puerta del Mal, ateniéndose sin duda a la famosa creencia de sus economistas, que esperan alcanzar el bienestar colectivo si cada individuo se comporta con el más agresivo egoísmo. Por eso, los sacerdotes blancos impulsan el mundo hacia la puerta oscura, sabiendo de sobra que, apenas caiga en aquella red, el maestro de ceremonias hará sonar su silbato sagrado y la esfera volverá a su centro, donde se sitúa el perfecto equilibrio humano, entre la luz y la tiniebla.

Queda por explicar el importante problema de cómo ha sido posible tan extremado cambio de la fe religiosa durante una transición de solamente pocos años. La cuestión exige estudios cuidadosos, por la luz que puede arrojar sobre los procesos evolutivos de la sociedad, pero entre tanto el hecho queda en pie, aunque subsistan manifestaciones residuales del pasado en forma de alguna asistencia minoritaria -sobre todo de ancianos- a los antiguos templos, como yo mismo pude observar, y aunque en el país se siga reiterando oficialmente la vigencia del culto tradicional: como es sabido, siempre existe un desfase entre la verdad oficial de cualquier parte y la realidad del momento.

En definitiva, el culto hispánico anterior ha cedido el paso a esta nueva fe naturalista, en la que verdaderamente se vuelca el actual sentimiento religioso de los españoles, hasta el extremo de que, según conversaciones captadas a mi alrededor en el campo, no sólo el domingo es sagrado a la ceremonia, sino que entre semana muchos fieles se dedican piadosamente a llenar de cruces unos impresos especiales, ignoro si como nueva forma de oración o como público examen de conciencia y confesión de pecados cometidos.

En conclusión, y para el caso de decidirse a actuar en la Tierra, mi descubrimiento permite afirmar que el enfoque mesiánicos sería ineficaz, al no despertar apenas interés en un pueblo evidentemente desentendido de la vida del espíritu. Sólo cabría intentarlo -y aun así desconfío de los resultados- renunciando a individualizar el enfoque y ofreciendo en cambio un mesías colegiado, es decir, un equipo de 11 especialistas del puntapié, capaces de asegurar el triunfo en los cultos internacionales.

La táctica acertada sólo puede ser la de presentar nuestro futuro control en forma de una colaboración científica, encaminada a potenciar al máximo los recursos naturales y las fuerzas del planeta. Llevado hábilmente, ese fecundo, planteamiento podría incluso resultar aceptable para la iglesia tradicional, dado que en sus más recientes deliberaciones parece primar también el interés de sus jerarquías por problemas materiales -biológicos, económicos y sociales-, considerados antaño menos importantes que las cuestiones dogmáticas.

Pero cualquier decisión excede del propósito de esta Memoria, limitada a informar verazmente acerca de las actuales creencias en uno de los países terrícolas adelantados, y con ese descubrimiento queda de sobra justificado mi breve descenso de aquel santo día en Madrid.

Jose Luis Sampedro
Artículo de El País del 17 de abril de 1987

COMIENZA EL TOUR DE FRANCIA 2019

COMIENZA EL TOUR DE FRANCIA 2019

Imagen propia del Aire dans Pyrénées, y su particular homenaje al Tour de Francia. Más fotos aquí.

Este año la edición del Tour de Francia batirá récords de montaña pues incluye cinco llegadas de etapa en alto, tres de ellas, a más de 2000 mt de altitud (Tourmalet, Tignes y Val Thorens), lo que sucede por primera vez en toda la historia del Tour. En total se escalarán 30 puertos de distintas categorías. También será una edición especial en cuanto a las pruebas contrarreloj pues tendrá menos kilómetros respecto a otras ediciones, solo dos etapas (una por equipos y otra individual) de 27 kilómetros cada una.

Eugène Christophe, en 1913

Una de esas etapas, la nº 17 en Pau, la de la contrarreloj individual, marcará el homenaje al Maillot Amarillo al coincidir con el mismo día en el que se impuso por primera vez, el 19 de julio de 1919. El ganador en aquella ocasión fue el ciclista francés Eugene Christophe (1885-1970) en una etapa entre Grenoble y Ginebra.

Eugene Christophe y el primer Maillot Amarillo en Gallica (Biblioteca Nacional de Francia)

Finalmente, este año se homenajea al que es tenido por uno de los mejores, sino el mejor, ciclista de la historia Eddy Merckx (17 de junio de 1945), pues se conmemora el 50 aniversario del primero de los cinco Tours que ganó este corredor belga en 1969. Por ello las dos primeras etapas (la de salida y una contrarreloj por equipos) se celebran en ese país, en la ciudad de Bruselas.

Desde hoy, 6 de julio y hasta el próximo día 28 que la serpiente multicolor llega a París, las tardes veraniegas tienen nombre de Tour y color amarillo.

AlmaLeonor_LP

LA BICICLETA, VEHÍCULO DE EMANCIPACIÓN FEMENINA

LA BICICLETA, VEHÍCULO DE EMANCIPACIÓN FEMENINA

Imagen: “Rencontré à bicyclettes” (1918) Federico Zandomeneghi

Guardo un especial cariño por el último artículo que he publicado en la plataforma VAVEL-Historia. Un artículo dedicado a la mujer decimonónica y de los primeros años del siglo XX, que luchó en multiples frentes y con todos los instrumentos posibles a su alcance, para que se reconociera la tan ansiada emancipación femenina y la justa equiparación de derechos entre hombres y mujeres. Uno de esos instrumentos fue la bicicleta, y como este mes, julio, es el mes ciclista por excelencia con la celebración del Tour de Francia, pues me pareció más que oportuno recordarlo.

La bicicleta, vehículo de emancipación femenina.

Ahora que estamos en plena vorágine veraniega del Tour de Francia 2018, vamos a conocer como este vehículo, la bicicleta, se convirtió en el siglo XIX en un instrumento de emancipación femenina, un medio elegido por las mujeres para alcanzar la igualdad de sexos.

En 1817, el barón alemán Karl Drais, inventó un artefacto de propulsión humana, sin pedales aún (estos los incorpora el escocés Kirkpatrick Macmillan, en el año 1839), al que llamó Laufmaschine o máquina andante, que pronto se comercializa con el nombre de Draisiana, en honor de su inventor.

Llegó a contar con modelos diseñados exclusivamente para mujeres desde el principio, el llamado Ladies Hobby Horse, fabricado entre 1818/1819. Este artefacto aún necesitó “andar” mucho camino para convertirse en un velocípedo, pero se hizo tan popular, que poco pudo imaginar el barón que con él las mujeres decimonónicas iban a conseguir poner en marcha sus anhelos de libertad e igualdad tantos siglos negados.

Hacia el tercer cuarto de siglo XIX, el velocípedo era ya muy parecido al que conocemos ahora como bicicleta y se había popularizado de tal manera que se editaron hasta revistas especializadas, como la francesa Le Vélocipède Ilustré, que en la portada de su primera edición ya exhibía a una mujer en bicicleta como símbolo de progreso. En España, el equivalente fue El deporte Velocipédico (1895).

En 1896 los hermanos Wright, de Dayton (Ohio), antes de dedicarse a la aviación, crearon un modelo de bicicleta especial para mujeres, la Van Cleve for woman (sin el travesaño central que permitía a las mujeres montar sin alzar la pierna), y se desató la locura.

… el artículo continúa en… VAVEL-Historia.
Recuerdo que desde la barra lateral del blog se puede acceder a todos los artículos míos en VAVEL-Historia, así como a otros espacios y publicaciones. Desde la plataforma VAVEL-Historia también se pueden ver todos mis artículos, pinchando aquí.

AlmaLeonor_LP

EL TOUR DE FRANCIA

EL TOUR DE FRANCIA

Le Tour de France dans le Pyrénées, de Jean-Barnad Métais. Imagen propia (sept.2013)

Tenía solo ocho años, pero todavía hoy me acuerdo perfectamente de la hazaña. También de mi emoción, el peligroso éxtasis que me sacudió, del estremecimiento que inunda el cuerpo y la mente cuando tus héroe se convierten en dioses. Era jueves, ocho de julio de 1971, y Luis Ocaña se encontraba tan sólo a un segundo del líder del Tour, Joop Zoetemelk. La undécima etapa, entre las localidades de Grenoble y Orcières Merlette, constaba de un corto recorrido de 134 km, y no se esperaba gran cosa de ella. Al menos, hasta que el conquense se empeñó en llevar la contraria a todo el mundo. El sol abrasaba y dibujaba una diamantina caligrafía de fuego cuando Ocaña decidió desplegar un brutal ataque en el col de Laffrey. Le secundaron, durante unos kilómetros, Zoetemelk, Van Impe y Agostinho, pero Luis Ocaña aceleró, apretó los dientes, abrió la boca con violencia y se tumbó sobre el manillar, quedándose finalmente solo al pie del col de Noyer. Perseguía con furia obstinada tanto el maillot amarillo como una hazaña sólo reservada a los dioses. Quizá también buscase que  el gran Eddy Mercks, por primera vez en su vida deportiva, conociese el amargo sabor de la derrota. Por detrás, el pelotón venía destrozado mientras él seguía pedaleando bajo un sol estremecedor en el que los perros de la canícula ladraban sobre las montañas. En la meta de Orcières Merlette sacó un puñado de minutos a todos los favoritos y dejó fuera de control a medio pelotón. El intratable Eddy Mercks sufrió la mayor humillación de su carrera deportiva llegando a ocho minutos y cuarenta y dos segundos y sus palabras, al acabar la dantesca etapa, no tuvieron desperdicio: “Hoy Ocaña nos ha matado, como El Cordobés mata en la plaza de toros”.

Vicente Álvarez de la Viuda
El Tour de Francia y las magnolias del doctor Jekyll” (2010).

Más fotografías del sitio, pinchando en la imagen.

HOY, 7 DE JULIO DE 2018, DA COMIENZO LA 105 EDICIÓN DEL TOUR DE FRANCIA, LA MÁS GRANDE CARRERA CICLISTA DEL CIRCUITO MUNDIAL Y LA ÚNICA CAPAZ DE DESPERTAR SENTIMIENTOS COMO LOS AQUÍ DESCRITOS. ES, ADEMÁS, EL ÚNICO ACONTECIMIENTO DEPORTIVO CAPAZ DE PEGARME AL TELEVISOR DESDE LA PRIMERA ETAPA.

ALMALEONOR.

PALIZAS DE AÑO NUEVO

PALIZAS DE AÑO NUEVO

Imagen: Takanakuy – Ilustra

Ya hemos visto como en Japón la Nochevieja reciben la visita de unos ogros peculiares que azuzan a los niños perezosos, pero no es la única costumbre, cuanto menos raruna, que podemos encontrar en estas fechas. Vamos a ver otra

En Perú no son ogros los que asustan, sino los propios convecinos. Allí, por las fechas de Navidad y Año Nuevo, sobre todo en Año Nuevo, se mantiene una antiquísima tradición, la Takanakuy. Consiste, nada más y  nada menos, que en zurrarse de lo lindo para librarse de todo tipo de odios e inquinas y empezar el Año Nuevo desde cero. Como propósito no es malo, pero podrían resolverlo de alguna manera menos dolorosa, digo yo.

Claro que todo este festival está aderezado con música (llamada waylilla o wayliya, una especie de “canción protesta”, popularizada desde los años 60) y baile frenético, comida abundante (y la peruana es de las más variadas, copiosas y espectaculares del mundo) y bebida más abundante todavía, lo que contribuye a que los porrazos se sientan menos… supongo. Aunque los moratones, cortes y sangrados son totalmente reales y dolorosos, ya que está  permitido utilizar desde punteras metálicas en las botas mineras (habituales en muchos lugares en Perú) hasta cinturones para propinar golpes. Lo que no se permiten son anillos… que cosas. Incluso hay un árbitro que controla que las cosas no se desmadren demasiado. A lo mejor se lleva algún sopapo sin quererlo… Lo que no hay es policía ni jueces en estos distritos, de ahí que se terminaran por buscar la forma de solucionar las rencillas por sí mismos.

Al finalizar la pelea, los contrincantes, siempre en parejas, deben abrazarse y volver a la normalidad… hasta la próxima afrenta. Es una especie de catarsis social anual en las comunidades indígenas peruanas, que últimamente ha traspasado este estatus para realizarse, pese a la prohibición gubernamental, en zonas urbanas de la propia capital, Lima.

También es posible encontrar una costumbre muy parecida en Canas, en Perú, cerca de Cuzco. Se trata de Ch’ijar Jaqhi o Tupay (significa “colisionar”)  un festival que se lleva a cabo el 20 de enero y en el que las peleas son entre grupos de diferentes comunidades. Se considera una batalla ritual. Otra pelea similar, la Tupay Tuqtu  (“choque de gallinas”, más o menos) se celebra el 2 de febrero y ha sido declarada Patrimonio Cultural Nacional en el 2008. Bolivia, en la zona de Potosí (también minera e indígena, por cierto), llamada Tinku, pero que se celebra en mayo, y prácticamente solo masculina.

El nombre Takanakuy  deriva del quechua y está formado por la palabra “Taka”, que significa “golpe” y “nakuy”, que podría traducirse por “hacerse mutuamente algo”. Es una “celebración” popular en distritos peruanos como Santo Tomás, Llusco y Quiñota, pero la más famosa es la de la provincia de Chumbivilcas, cerca de Cuzco. Allí se toma como una fiesta esperada todo el año y una tradición que se toma muy en serio, pues está interiorizada como una popular autoadministración de justicia, a la vez que una muestra pública de valentía y coraje para defender la propia causa, que proporciona prestigio a sus protagonistas, ya sean hombres o mujeres, pues ambos por igual participan de este evento.

Takanakuy, la película (tres partes)

Y a mi que me recuerda otras cosas… ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

AlmaLeonor_LP

 

 

 

ALMAS PARA EL RECUERDO: ROBERT MILLAR

ALMAS PARA EL RECUERDO: ROBERT MILLAR

Ahora que estamos en plena vorágine del Tour de Francia 2017, la vuelta ciclista con más historia y con más reconocimiento mundial, es un buen momento para recordar a un ciclista, una figura fulgurante de los años ochenta y noventa, más o menos cuando yo empezaba a aficionarme al ciclismo en ruta, y que hoy vuelve a ser recordado, aunque no por sus logros en la bicicleta, que tuvo muchos y muy importantes, sino por su cambio de sexo. Me estoy refiriendo a Robert Millar, hoy de nombre Philippa York. Vamos a conocer su historia.

Tengo guardada esta fotografía de la izquierda desde el año 2007 (según consta en mi ordenador, guardada junto con el enlace a una noticia que leí entonces) y es una de las que seleccioné hace unos meses cuando decidí iniciar esta serie de artículos titulados ALMAS PARA EL RECUERDO. No es que esta sección vaya a estar dedicada solamente a deportistas, pero lo cierto es que hasta ahora son los protagonistas de ella. No obstante me alegro de no haber hecho un artículo sobre Robert Millar/Philippa York hasta ahora, porque hubiese parecido una entrada tal vez poco apropiada, chismosa.

Hoy es diferente porque hace unos días, el pasado día 6 de julio, Philippa York decidió hacer pública (se sabía desde hace tiempo en el mundo del ciclismo) su historia: “Durante mucho tiempo he vivido como Philippa”. Lo hizo con una carta abierta en la web Cyclingnews.com, un espacio especializado en ciclismo, donde además colabora asiduamente desde el año 2010 con su nombre masculino, “Robert Millar Blog”:

“Creo que se trata del momento adecuado. Hace diez años aún fui objeto de arcaicos prejuicios e insultos por mi condición. Hago pública mi imagen, ya que vivimos en una época más tolerante, libre de ignorancia, y me dedicaré a analizar el ciclismo en televisión (ITV4)”.

Philippa York el pasado 6 de julio

Para hacer más visible su imagen y su voz, Philippa York ha aceptado la propuesta de la cadena británica ITV4, para ser comentarista en el presente Tour de Francia: “Estoy realmente encantada con este desafío. Creo que es el momento adecuado para volver a un papel más activo en el ciclismo, el deporte que siempre he amado”. 

Así que creo que hoy es un buen momento para conocer a Philippa York y también para recordar al ciclista Robert Millar. 

Robert Millar, en el Tour de Francia de 1993

Empecemos por saber algo más de Robert Millar. Nacido en Escocia el 13 de septiembre de 1958, pronto empieza a correr como amateur. Primero lo hará en Escocia, luego en carreras británicas y hasta en Francia. En esta primera etapa de su carrera llegó a estar clasificado en 4º lugar en el Campeonato del Mundo Amateur. En 1980 pasó al ciclismo profesional (con el equipo Peugeot). Desde entonces se le conocen varios éxitos en las principales carreras ciclistas mundiales: quedó varias veces entre los diez primeros en carreras del estilo de la Dauphiné Libéré (que ganó en 1990), como la París-Niza, le Grand Prix du Midi Libre, el Tour Midi-Pyrenees, Tour de Suisse, Tour del Mediterraneo o el Tour de Romandía; obtuvo la victoria en la Volta a Catalunya del 85 y en el Tour de Gran Bretaña del 89; en el Tour de Francia, participó en once ediciones, ocho de ellas terminadas por completo, y quedó entre los veinte primeros en seis ocasiones; fue segundo durante dos años en la Vuelta a España (1985 y 1986); en 1987, de la mano del equipo Panasonic, corrió su único Giro de Italia, quedando en segunda posición y ganando una etapa y la clasificación de la montaña.

Siempre fue un magnífico escalador. Participó en el Tour de Francia por primera vez en 1983, consiguiendo una victoria de etapa. Fue una victoria importante, ya que le arrebató el triunfo a Perico Delgado en una etapa de montaña pirenaica, la décima, celebrada un 11 de julio, que era además la primera del Tour en la que se subía a los col de Ausbisque, Tourmalet, Aspin y Peyresourde. Obtuvo seis segundos de ventaja sobre Perico, algo que el segoviano parece que no olvidó nunca. Millar quedó en el puesto 14 a veintitrés minutos del ganador del Tour de ese año, Laurent Fignon y Perico Delgado quedó en el puesto 15, después de haberse llegado a colocar en segunda posición.

Al año siguiente, en 1984, Robert Millar quedó en 4º lugar en el Tour (Perico Delgado tuvo que abandonar por una caída cuando se había colocado el 5º en la general), ganó una etapa y fue el primero en la clasificación de la montaña, algo que no había logrado ningún ciclista inglés y que no se repetirá en 20 años, concretamente hasta el año 2009, cuando Bradley Wiggins resultó tercero en el Tour. Había nacido el gran ciclista profesional.

Bernard Hinault y Robert Millar

Su palmarés no recoge ninguna victoria en las grandes vueltas, pero siempre estuvo entre los primeros haciendo grande el ciclismo de los años ochenta y noventa, la mejor etapa, creo yo, de este deporte, cuando descollaban muchas y grandes figuras, como Bernard Hinault (es, por cierto, el último francés que ha ganado un Tour, en el año 1985), Laurent Fignon, Greg LeMond, Stephen Roche, Jan Ullrich, Lucien van Impe, Joop Zoetemelk, Alex Zülle, Freddy Maertens, Laurent Jalabert, Mario Cipollini, Francesco Moser, Giuseppe Saronni, Sean Kelly, Richard Virenque, Tony Rominger, Giuseppe Saronni, Marco Pantani…   y tantos y tantos otros, además de algunos de los mejores ciclistas españoles de todos los tiempos, como por ejemplo (y a riesgo de dejar muchos, muchísimos, en el tintero): José Luis Laguía, Melchor Mauri, Álvaro Pino, Marino Lejarreta, Vicente Belda, Chava Jiménez, Lucho Herrera, Fernando Escartín, Laudelino Cubino, Anselmo Fuerte, Peio Ruiz Cabestany, Julián Gorospe… y los enormes Miguel Indurain y Perico Delgado, el gran rival de Millar.

Miguel Indurain

En la mente de todo aficionado español al ciclismo quedó aquella mítica Vuelta a España de 1985, cuando en la penúltima etapa, una etapa durísima de puertos “rompepiernas” (los tres puertos de la etapa fueron: La Morcuera, Cotos y el Alto del León), por la sierra de Madrid, entre Alcalá de Henares y las Destilerías Dyc en Palazuelos de Eresma (Segovia), Perico Delgado (no olvidar tampoco la impagable labor de Pepe Recio) le disputó el liderazgo a Robert Millar (en estos momentos líder con maillot amarillo) con una escalada espectacular, digna de los mejores ciclistas del mundo y haciendo vibrar a todos los aficionados que no nos despegábamos del televisor.

 Pepe Recio y Perico Delgado

Descendiendo Navacerrada, Perico Delgado, que estaba a más de seis minutos del líder, Millar (era segundo Pacho Rodríguez a 10” y tercero Peio Ruiz Cabestany del MG-Orbea, el equipo de Perico, a 1’15”), acabó con las aspiraciones del escoces para terminar triunfante en una de las grandes vueltas. Perico Delgado le sacó una ventaja de siete minutos alzándose con el triunfo de la etapa y de la vuelta.

Para la afición inglesa fue una “vuelta robada”, un acuerdo de connivencia entre los equipos españoles. Philip Bouvet, del diario francés L’Équipe, declaró que Millar fue “la víctima de una formidable coalición española”. Toda la prensa y hasta el director deportivo del equipo Peugeot, Roland Berland, estaban convencidos de que se les había tendido una trampa urdida por todo el pelotón de la vuelta: “Está todo podrido, todo el pelotón estaba contra nosotros, parece que un español tenía que ganar a toda costa”. Millar aseguró que no volvería a correr la vuelta española. Pero si que lo hizo. Al año siguiente, con el equipo Panasonic, se colocó la camiseta amarilla en la etapa seis (coronando los Lagos de Covadonga), pero de nuevo, en la etapa once, esta vez un trial de 29 km en Valladolid, la pierde en favor de Álvaro Pino, quien se hizo con el triunfo de la Vuelta, con Millar en segunda posición a un minuto y seis segundos.  En 1988, con el equipo francés Fagor, volvió a la Vuelta quedando sexto. Perico Delgado ganó el Tour de Francia de ese año y Robert Millar lo abandona en la etapa 17.

Robert Millar y Perico Delgado

Durante la década de los noventa, Robert Millar ya no parecía ser el ciclista descollante de la década anterior. En 1991 terminó el Tour de Francia en el puesto 72, la única vez de las ocho que lo terminó que no se situó entre los 25 primeros. El año siguiente fue su Annus horribilis, cuando llegó a ser positivo por testosterona en la Vuelta a España de 1992. Perdió su tercer puesto y le sancionaron con 10′, una multa pecuniaria y una suspensión durante tres meses, algo que en su profesión no se olvida fácilmente y pasa factura, como le ocurrió tristemente a Marco Pantani (el año pasado se supo que su análisis estuvo manipulado por la mafia a causa de las apuestas clandestinas).  Aun así, obtuvo algunos buenos puestos en esta década: completó el Tour de Francia en 1992 (18ª posición) y 1993 (24ª); la Vuelta en 1992 (20ª) y 1993 (15ª); fue segundo y tercero en algunas carreras y campeón de Gran Bretaña de fondo en carretera en 1995. En ese mismo año su equipo, Le Groupement, se disuelve por quiebra y Millar abandona el ciclismo profesional.

Robert Millar en el Alpe D’Huez en el Tour de Francia de 1991.

Su vida privada era poco conocida. En la todavía clasista España de los ochenta, se le criticaba su coleta y su pendiente en la oreja, y entre sus compañeros de equipo era tenido por un personaje retraído y poco dado a comentar sus cosas. La prensa le calificaba de “taciturno” e impopular por sus repetidas negativas a ser entrevistado. En 1985 se casó, casi en secreto, con la francesa Sylvie Transler (hermana del ciclista Jerome Simon), de la que se separó a finales de los noventa y con la que tuvo un hijo.

En 1994, dos años después del disgusto del dopaje en la Vuelta a España, se hizo vegetariano manifestando a menudo su aversión a los productos químicos. En el año 2000 los rumores sobre su condición sexual hicieron que redujera drásticamente sus apariciones públicas, siendo su participación en los Juegos de la Commonwealth del 2002 la última ocasión en la que se dejó ver como Robert Millar. Al parecer, en el año 2003 inicia su camino de cambio de sexo y pasa por primera vez por el quirófano: “Ya sabía que era diferente desde los cinco años.”

Siguió, no obstante, ligado al ciclismo como preparador y director deportivo, pero al iniciarse el nuevo siglo no se sabe nada de él, desaparece. En el año 2003 fue incluido en el Salón de la fama del Deporte en Escocia y ni siquiera acudió a la ceremonia. Tan notoria fue su desaparición que el Daily Mail decidió profundizar en el tema y se llegó a realizar un documental titulado “En busca de Robert Millar”, basado en el libro del periodista Richard Moore. Entonces, en el año 2007, se publicó la imagen de la que hablaba al principio, una imagen en la que borrosamente se identificaba a una mujer de larga melena, de nombre Philippa York, como Robert Millar. El Daily Mail adelantaba entonces que Philippa vivía en Dorset con su pareja, una mujer llamada Linda Purr.

“Por mucho que he intentado mantener mi privacidad intacta durante el curso de los años, creo que hay varias razones obvias por las que no había tenido un perfil público desde que hice la transición. Por suerte, los tiempos han cambiado desde hace 10 años, cuando mi familia amigos y yo misma estábamos anclados en la vista arcaica y llena de prejuicios que mucha gente y algunos tabloides han mantenido sobre esto.”

Robert Millar, hoy ya Philippa York, es el primer ciclista profesional que ha manifestado públicamente su cambio de sexo. No es el único deportista que lo ha hecho, pero hay deportes en los que parece mucho más difícil hablar abiertamente de ello. Bienvenida de nuevo al mundo del ciclismo Philippa.

AlmaLeonor

Fuentes: WikipediaCyclinews; As; El MundoEl Mundo DeportivoEl Español; Diario Público; MarcaEl Periódico; ABCAS ; Il Corriere; El Mundo Deporte; Web oficial de Perico Delgado; Web oficial del Tour de Francia.

Hoy, 11 de julio, justo cuando acabo de terminar de escribir este artículo, toda la historia de Robert Millar ha sido contada en los comentarios de la décima etapa del Tour por los periodistas de Eurosport.

ALMAS PARA EL RECUERDO: SWIMMING BRIGHTON CLUB

ALMAS PARA EL RECUERDO: SWIMMING BRIGHTON CLUB

TopHatBTNSwimClub1860s
Imagen: Swimming Brighton Club y East Sussex Record

Hoy traemos para nuestras ALMAS PARA EL RECUERDO no a un hombre sino a varios, los intrépidos nadadores ingleses que fundaron, en 1860, el Brighton Club Natación y Mar de Baño para Hombres, que es la denominación completa que adoptó en un principio el que hoy está considerado el más antiguo club de natación de todo el Reino Unido. Unos años después de su fundación, en 1863, se tomaron esta fotografía y tiene su curiosidad. Para conocerla en su total dimensión, hay que ir por partes.

EL CLUB

Frederick Cavill

Un pequeño grupo de amigos, aficionados a la natación, que se solían reunir en las cercanías del Lion Mansions Hotel desde el año de 1858, deciden formalizar su afición con la creación de un club de natación que se oficializa el 4 de mayo de 1860. Principalmente fueron los señores George Brown, J. Nyren, W. Patching, George Worsley (1835-1911), de 25 años, R. Ward Charles Hindley (1818-1893), de 40 años, que era el secretario y John Henry Camp (1826-1875), presidente. Al año siguiente se unió el conocido nadador de 23 años, Frederick Cavill (1839-1927). Cavill, natural de Kensington (Londres), emigraría a Australia una década más tarde (imagen de la derecha), donde fundó una escuela de natación, dando lugar a una muy conocida familia de nadadores profesionales.

Era un club modesto, de precios bajos, pero con mucho entusiasmo. Los socios que quisieran unirse debían pagar una cuota de entrada de un chelín y una suscripción semanal de dos peniques. En un principio no tenían ni un lugar donde cambiarse y las competiciones, que comienzan a celebrarse en 1861, eran igualmente poco significativas. Poco a poco se dotan de vestuarios y empiezan a organizar eventos con más premios que, aunque modestos (algunas veces constaban de una libra de té, o un jamón o una prenda de vestir… o pequeñas cantidades de dinero), pronto van a ser un acertado reclamo para atraer gente al club. En 1863, cuando se tomaron esa fotografía de la cabecera, el número de socios había pasado de 13 a 59.

John Henry Camp en 1872

Además de Cavill, de todos estos primeros miembros del Club de Natación de Brighton, el más famoso fue su primer presidente, John Henry Camp, toda una celebridad en la ciudad y que era conocido como “el capitán Camp”. Su particularidad es que pese a que su pierna izquierda había sido amputada, no le impedía ser un excelente nadador. Además de ser el primer presidente del Club fue instructor de natación y socorrista, llegando a salvar a no menos de 20 personas durante su pertenencia al club.

Una de las actividades más populares promovidas por el Club de Natación Brighton, fue el “Tea Party Acuático” celebrado en el muelle oeste de Brighton sobre una balsa de madera (la imagen inferior es de El Gráfico de 1881, pero se celebró desde los inicios), que se hacía acompañar de “caballitos” hechos de toneles de madera para diversión de los asistentes. La popularidad de John Henry Camp sirvió como acicate para la prensa local que en agosto de 1868 publicaba: El Capitán Camp, el nadador con una sola pierna, preparará y participará del tea party en el agua esta tarde.”

Camp padeció una larga y dolorosa enfermedad al final de sus días que le hizo gastar todos sus ahorros, llegando a vivir casi en la indigencia de no ser por la ayuda del resto de miembros del club. En su lápida, el club hizo poner una inscripción que decía: “Esta lápida fue erigido por el Brighton Club de Natación a la memoria de su antiguo Steward, John Henry Camp, el célebre nadador con una sola pierna, Nacido el 26 de julio de 1826, Murió en Brighton, 28 de diciembre de 1875, a los 49 años…. Su lema fue: me atrevo con cualquier ola para salvar una vida.”

Desde la muerte de John Henry Camp, al mejor nadador y líder del Club Brighton, se le otorgaba el título de “capitán” en su honor. El primero en ostentarlo fue George Harding, un excelente nadador que mantuvo el título durante los cuatro años siguientes, un importante logro ya que el número de socios había aumentado hasta los 115 miembros.

El Club Brighton se vinculó al condado de Sussex y junto a otros clubes de natación promovieron y fundaron la Asociación de Natación Amateur del condado de Sussex. La mayor parte de la información de este artículo se ha extraído de su página web.

LOS BAÑOS

“Swimming Hole”, de Thomas Eakins 1884-85 (existe también una fotografía).

En estos años existían algunas particularidades respecto al baño en las playas. La primera, es que muchos señores acostumbraban a bañarse desnudos; y la segunda, es que para bañarse en las playas públicas estas tenían que contar con las llamadas “máquinas de baño”, una especie de “carricoche” que entraba en el agua y que servía para cambiarse y disfrutar del agua sin ser vistos por otros. Lo utilizaban tanto hombres como mujeres, aunque los espacios playeros estuviesen restringidos y separados por sexos.

Así que las reuniones de los socios del Brighton Club, quizá para escapar a estas restricciones, tenían lugar a las 6 de la mañana, excepto si eran competiciones con público, en cuyo caso cumplían la normativa y se cubrían para bañarse.

Pero a algunos no les gustaba nada esa costumbre de utilizar “ropa de baño”. Uno de ellos fue el reverendo (de la Iglesia de Inglaterra) Robert Fancis Kilvert (1840-1879), un personaje controvertido del que, pese a su temprana muerte a los 38 años, se conservan varios diarios que escribió con gran información acerca de la vida rural inglesa de la segunda mitad del XIX. Gran entusiasta del nudismo, consideraba que era una práctica natural y saludable.

Decía el reverendo en distintas fechas de 1872:

“Durante el baño de la mañana temprano, antes del desayuno, muchas personas fueron despojándose abiertamente de sus ropas sobre la arena.  Que deliciosa sensación de libertad correr desnudos hacia el mar, donde las olas se vuelven espuma y el sol de la mañana, de color rojo brillante, cae sobre los miembros de y corrían hacia el mar. Yo habría hecho lo mismo. […] Un muchacho me llevó a la puerta de la máquina de baño lo que pensaba eran dos toallas, pero luego me di cuenta de que uno de los trapos que me había dado era un par de calzoncillos a rayas rojas y blancas muy cortos para cubrir mi desnudez [se llamaban “caleçons”]. No acostumbrado a este tipo de cosas y costumbres que tenían, y en mi ignorancia, me bañé desnudo desdeñando los convencionalismos del lugar y escandalicé a la playa. […] En Shanklin uno tiene que adoptar la costumbre detestable de bañarse en calzones. Si a las señoras no les gusta ver hombres desnudos. ¿Por qué no se mantienen fuera de la vista? hoy he tenido un par de calzones prestados que no me han dejado seguir nadando. Las fuertes olas les arrancaron y les enredaron alrededor de mis tobillos. Mientras tanto, yo estaba encadenado agarrado y tirado por un golpe de mar, que se retiraba de repente y me dejó desnudo sobre la arena. Después de esto tomé el trapo miserable y peligroso y lo arrojé fuera de mí y por supuesto había allí algunas señoras preguntándose qué me ocurrió en el agua.”

Esta costumbre masculina originó en la época varios reglamentos y normas destinadas a guardar el debido decoro y no escandalizar a las señoras (de lo que se quejaba Kilvert amargamente), y así, era fácil encontrar medidas como que entre las 8 de la mañana y las 9 de la noche, había que utilizar un traje de baño para hacer uso de las playas. En las competiciones públicas se introdujo la costumbre de utilizar los llamados caleçons, una especie de “calzones” masculinos para el baño. No fue hasta la desaparición de las “máquinas de baño” y después de permitirse las playas mixtas, cuando se empieza a utilizar el traje de baño decimonónico que nos es familiar, y que para los señores cubría hasta las rodillas.

A la izquierda, un nadador masculino con su “bañador” emergiendo del mar en una caricatura dibujada hacia 1900 por el ilustrador inglés Everard Hopkins (1860-1928). A la derecha, otro nadador masculino de Inglaterra, pero en una playa pública de Francia, en 1877, según dibujó George Du Maurier (1834-1896).

LAS MÁQUINAS DE BAÑOS

Máquinas de Baños en 1870. Caricatura satírica de George du Maurier sobre “un encuentro inesperado”. Observese que el señor utiliza calzones y no bañador completo.

Lo cierto es que bañarse tras las “máquinas de baños” impedía que desde la orilla alguien pudiera estar observando al bañista, ya fuesen señoras con ropajes imposibles para el baño, ya fuesen señores tal y como vinieron al mundo.

Esta especie de casetas-carro de cuatro ruedas, que estaban realizadas en madera y cubiertas con lonas, se desplazaban hasta el agua tiradas por caballos. En el extremo que entraba en el agua, tenían una especie de “parapeto” a ambos lados que impedía que un bañista viera a otro al descender del carro.

La “máquina” parece que fue inventada por un cuáquero, el Sr. Benjamín Beale, en 1750 en Kent (Inglaterra), para preservar la modestia de las mujeres en el baño, y no verse enfrentadas a la vergüenza de contemplar a los señores que disfrutaban desnudos del agua. Antes, hacia 1735 se conocen las “campanas de la modestia”, un artilugio un tanto envarado e insuficiente, que pretendía cumplir la misma misión.

Máquinas de Baño en Brighton, según una caricatura de William Heath de 1829.
Máquinas de Baño en Brighton en una fotografía de 1891. Los dos hombre en primer término llevan “calzones” de baño en lugar del bañador de una pieza que ya se acostumbra a utilizar en estos años.

Desde el siglo XVIII este tipo de artilugios se hicieron populares en muchas playas segregadas de Europa (sobre todo en Inglaterra, pero también en Francia o Alemania) y también fuera de ella (en EEUU y México), pero con el inicio del siglo XX, la utilización de bañadores de cuerpo entero (tanto para ellas como para ellos) y la popularización de las playas mixtas, acaban desapareciendo.

LA FOTOGRAFÍA 

La fotografía se dio a conocer en septiembre de 2011 cuando el Club Brighton montó una exposición de carteles, fotografías, películas, archivos y otros elementos de su historia, entre los que se encontraba esta imagen con 19 de sus miembros, aunque no han sido identificados. En un principio resultó algo intrigante porque todos estamos acostumbrados a la imagen de los típicos bañistas victorianos con un excesivamente largo “traje de baño”, normalmente a rayas horizontales. Pero lo cierto, como venía diciendo, es que hasta la segunda mitad del XIX era más corriente que se disfrutara desnudo de los baños de mar.

Los archivos del club indican que la fotografía fue tomada en el año 1863, durante la reunión de Comité del Club, celebrada el 2 de junio de ese año, cuando se admitió como miembro al fotógrafo Benjamín Botham, a quien se le conminó a tomar “un boceto fotográfico de los miembros del Club”, según consta en las actas de dicha reunión.

El fotógrafo Benjamin William Botham (1824-1877), que había sido pañero en Suffolk, llegó a Brighton alrededor de 1860. Tenía unos 35 años y se instaló en la ciudad con su esposa, Ellen Bedwell,  y sus cuatro hijos, ejerciendo de fotógrafo ambulante. Un par de años más tarde, ya tenía un estudio fijo en el 43 de Western Road, justo en la parte trasera de su domicilio en Brighton (el 33 de Clarence Square), donde trabajó como fotógrafo profesional hasta 1868, cuando vendió su estudio y se dedicó a algo totalmente diferente: fue el titular del The New Oxford Teatro de Variedades en New Road, Brighton, hasta su fallecimiento el 18 de diciembre de 1877.

Benjamin fotografió a los 19 miembros del Brighton Club en los alrededores de las instalaciones, cerca del agua, trasladando todo su equipo allí para la ocasión.

Es una fotografía del tipo impresión de albúmina en papel, un formula muy corriente en los años sesenta del siglo XIX y que consistía en cubrir el papel con clara de huevo, un excelente revestimiento, pero que tendía a amarillear con el tiempo (hacia la década de 1880 ya se utilizan otros sistemas para evitar este problema, como por ejemplo, la albúmina fermentada). El desenfoque de los bañistas de las filas traseras sugiere también que la cámara utilizada era de tipo “caja deslizante”, que requería un tiempo de exposición más largo, y revelada con el proceso de “placa húmeda” (y el uso de collodion wet plate”), lo que dificultaba mucho el revelado. Además, habría que añadir las dificultades de tomar una fotografía al aire libre y no en el estudio, donde tendría todos los elementos necesarios a mano. Bien pensado, fue todo un prodigio fotográfico.

Pero no fue la única fotografía de los primeros nadadores del Club, aunque sí la única de la que no se ha logrado identificar a ningún miembro. Norman & Co. hizo esta otra fotografía, que fue tomada a las 8:00 de la mañana de un día indeterminado de marzo de 1891, y es también muy interesante. Los seis hombres más mayores del centro fueron algunos de los primeros miembros del club.

De esos hombres, el segundo empezando por la izquierda (con abrigo claro, bigote y sombrero) es George Brown, uno de sus fundadores; el que está inmediatamente a su lado a la derecha parece ser Leonard Reuben Styer (1843-1932), un dentista que fue presidente del Brighton Club desde 1880 hasta 1931 y una de las personalidades más descollantes del mismo; y el que le sigue a la derecha es John Hawgood (1844-1896), un vendedor de muebles, nacido en Londres, que fue campeón de natación y Secretario Honorario del Club entre 1886 y 1888.

Al contrario que en nuestra fotografía protagonista, los nadadores de esta última ya utilizan traje de baño largo y posan con él. En dicha prenda ya aparece bordado el escudo del club, “dos delfines” que, a su vez, es un símbolo asociado tradicionalmente con la ciudad de Brighton. En la imagen de Botham llevaban los típico caleçons, introducidos desde Francia, que se veían obligados a utilizar cuando competían en público y no podían nadar desnudos, según normas establecidas en la década de los años sesenta, cuando se tomó la fotografía. Según una nota periodística aparecida en “The Spectator” el 6 de agosto de 1864, en la competición de los “Quintos Juegos Anuales de Natación del Club de Natación de Brighton”, se dictaron unas normas de “decoro” que incluían el uso de esta prenda y el uso de gorro de baño.

Los caleçons se sujetaban con una cuerda atada a la cintura que con los embates del mar tendía a desatarse y hacer que los calzones se movieran (de lo que también se quejaba Francis Kilvert ¿recuerdan?), por lo que unos años después, a finales de la década de los setenta, es cuando se empiezan a introducir los famosos bañadores de una pieza hasta la rodilla que nos son tan familiares. Estos evitaban “accidentes” y resultaban más cómodos y prácticos para el nadador.

Otro detalle curioso son los sombreros de copa que lucen los fotografiados de nuestra imagen . Ni es un atuendo necesario para el baño, ni una fotografía de esta guisa requiere tal cortesía en la indumentaria (ni tampoco anteojos, pipas…). Sin embargo también ofrecen alguna pista sobre la correcta datación de la fotografía, pues hay alguno, dos de la fila superior concretamente, que eran llamados en esos años (en la década de los cincuenta y principios de los sesenta) de “tubo de estufa”, por ser muy altos y echados hacia un lado. A mediados de los años sesenta ya se dejan de usar.

Pero nuestra fotografía amarillenta nos dice algo más. Es sabido que las fotografías de grupo, digamos mejor las fotografías “formales” de un grupo deportivo, no son habituales hasta más tarde (un buen ejemplo sería la fotografía anterior, de 1891) y son bastante infrecuentes en la década de los sesenta. Así que ¿qué sentido tenía esta fotografía, por otro lado “tan informal”? Es difícil saberlo, pero lo que sí es seguro es que esta imagen no fue tomada para ser exhibida en el club a la vista de todo el mundo, ni para pasar a la posteridad como una fotografía oficial de grupo del Club de Natación de Brighton.

La utilización de los minúsculos caleçons era algo demasiado privado como para aparecer en una imagen pública, y tanto las posturas de los fotografiados como los sombreros de copa sobre los cuerpos desnudos (incluso uno de los hombres hace un gesto como de sujetar sus dedos entre un imaginario chaleco), solo pueden apuntar a una broma particular entre los asistentes a la que se prestó el fotógrafo ambulante para poder entrar en el club, aun sabiendo que su obra no podría ser públicamente conocida sin despertar escándalo.

También se ha apuntado que la fotografía podría haber sido un guiño hacia uno de sus miembros más conocidos, John Henry Camp, el nadador de una sola pierna, por la postura de una de las figuras centrales de la fotografía, la del mencionado hombre que se lleva los pulgares al cuerpo como sujetando un imaginario chaleco, pero que se sostiene sobre una sola pierna ¿se trataba de una reunión de homenaje al capitán John Henry Camp, en esos momentos director del Brighton Club Natación? Tal vez nunca lo sepamos.

Prácticamente toda la información de este artículo se ha extraído de la magnífica web Photohistory-Sussex.

AlmaLeonor.