BESOS, BESOS

BESOS, BESOS

Imagen: Manuel Maqueda Merino

 

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral
(Lucila Godoy Alcayaga, 7 de abril de 1889 – 10 de enero de 1957).

LO QUE SIENTE UN POETA


Una amiga dijo
que el poeta siente sin palabras
sentir y padecer
se sienten en la mirada.
Una tristeza o alegría
por riadas de tinta derramada
lágrimas de sonetos
o risas de encadenadas.
Sufre sus silencios
o disimula sus miradas
dando rienda suelta
a sus frases adornadas.

Por no tener el valor
de acortar distancias
por rozar con sus dedos
los hombros de su dama
sin atreverse a cruzar la frontera
que separa amiga de amada.
La escribe versos en el aire
la dibuja frases de amor en la playa
versos que se los lleva el aire
olas que borran de la arena
las palabras enamoradas.

Jose Antonio López Almena
“Colecciones Inspirantes” (2018)

DÍA DE LA FELICIDAD

DÍA DE LA FELICIDAD

Imagen: Escultura en bronce de Dirk De Keyzer

“Acuérdate también de esto siempre: para vivir felizmente basta con muy Poco” (Marco Aurelio).

 

20 de Marzo, Día Internacional de la Felicidad, proclamado por Naciones Unidas en el año 2013, como reconocimiento del importante papel que desempeña la felicidad en la vida de las personas de todo el mundo.

UN HOMBRE Y UNA MUSA

UN HOMBRE Y UNA MUSA

Imagen: Shelby McQuilkin

HOMBRE.- Ya que has acudido a mi llamamiento, ¡oh musa!, escúchame atenta y propicia, y haz que se cumpla mi más ferviente deseo.

MUSA.- (Oculta tras una espesa nube.) Habla, y que tu lenguaje sea el de la sinceridad. Mi vista es de lince.

HOMBRE.- Yo quiero que mi voz se haga oír, en medio de la multitud, como la voz del trueno que sobrepuja con su estampido a todos los tumultos de la tierra; quiero que la fama lleve mi nombre de pueblo en pueblo, de nación en nación y que no cesen de repetirlo las generaciones venideras, en el transcurso de muchos siglos.

MUSA.- ¡Necio afán el de la gloria póstuma, cuyo ligero soplo pasará como si tal cosa sobre el esparcido polvo de tus huesos! Cuídate de lo presente y deja de pensar en lo futuro, que ha de ser para ti como si no existiese.

HOMBRE.- ¿Y eres tú, musa, a quien he invocado lleno de ardiente fe, la que me aconsejas el olvido de lo que es más caro a un alma ambiciosa de gloria? ¿Para qué entonces la inspiración del poeta?

MUSA.- ¡Locas aprensiones!… El bien que se toca es el único bien; lo que después de la muerte pasa en el mundo de los vivos, no es nada para el que ha traspasado el umbral de la eternidad.

HOMBRE.- ¿Qué estoy oyendo? ¿Aquella de quien lo espero todo se atreve a llamar nada al rastro de luz que el genio deja en pos de sí? La gloria póstuma, ¿es asimismo una mentira?

MUSA.- (Mudando de acento.) Tú, mi hijo mimado, a quien destino para lanzar sobre la muchedumbre el grito supremo, óyeme con atención profunda y sumisa. Ya no es Homero, cuyos lejanos acentos van confundiendo su débil murmullo con las azules ondas del mar de la Grecia; ya no es Virgilio, cuyo eco suavísimo, a medida que avanzan los años, se hace más sordo y frío, más lento e ininteligible, como gemido que muere; ya no es Calderón, ni Herrera, ni Garcilaso, cuyas nobles sombras, cuando la clara luna se vela entre nubes blanquecinas y esparce por la tierra una confusa claridad, vagan en torno de las academias y de los teatros modernos, buscando en vano alguna memoria de tus pasados triunfos. Su nombre no resuena en ellos, el rumor de los antiguos aplausos se ha apagado para siempre, y únicamente les es dado ver salir por las estrechas puertas a los nietos de sus nietos que, ensalzando sin conciencia palabras vacías y abortos de raquíticos ingenios, acaban de echar sobre las venerandas tumbas de sus ilustres abuelos una nueva capa de olvido. Avergonzadas entonces, las nobles sombras quieren huir y esconderse en el fondo impenetrable de su eternidad; pero el mundo, encarnizadamente cruel con los caídos, al percibir a través de la noche sus vagos contornos, les grita, -¡Ya fuisteis!, y pasa adelante. He ahí lo que queda de lo pasado.

Rosalía de Castro (24 de febrero de 1837 – 15 de julio de 1885)
El Caballero de las Botas Azules (1867). Capítulo I.

EL MAÑANA EFÍMERO

EL MAÑANA EFÍMERO

Imagen: Rufino Tamayo

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su marmol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
En vano ayer engendrará un mañana
vacío y por ventura pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero,
a la moda de Francia realista
un poco al uso de París pagano
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas,
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero;
el vacuo ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.

Antonio Machado
(26 de julio de 1875-22 de febrero de 1939)

EL MANIFIESTO FUTURISTA

EL MANIFIESTO FUTURISTA

Imagen: “La calle ante la casa” (1911), de Umberto Boccioni.
  1. Nosotros queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía y de la temeridad.
  2. El coraje, la audacia y la rebeldía serán elementos esenciales de nuestra poesía.
  3. Nuestra pintura y arte resalta el movimiento agresivo, el insomnio febril, la carrera, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
  4. Afirmamos que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una belleza nueva: la belleza de la velocidad.
  5. Queremos alabar al hombre que tiene el volante, cuya lanza ideal atraviesa la Tierra, lanzada ella misma por el circuito de su órbita.
  6. Hace falta que el poeta se prodigue con ardor, fausto y esplendor para aumentar el entusiástico fervor de los elementos primordiales.
  7. No hay belleza sino en la lucha. Ninguna obra de arte sin carácter agresivo puede ser considerada una obra maestra. La pintura ha de ser concebida como un asalto violento contra las fuerzas desconocidas, para reducirlas a postrarse delante del hombre.
  8. ¡Estamos sobre el promontorio más elevado de los siglos! ¿Por qué deberíamos protegernos si pretendemos derribar las misteriosas puertas del Imposible? El Tiempo y el Espacio morirán mañana. Vivimos ya en lo absoluto porque ya hemos creado la eterna velocidad omnipresente.
  9. Queremos glorificar la guerra —única higiene del mundo—, el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los anarquistas, las ideas por las cuales se muere y el desprecio por la mujer.
  10. Queremos destruir y quemar los museos, las bibliotecas, las academias variadas y combatir el moralismo, el feminismo y todas las demás cobardías oportunistas y utilitarias.
  11. Cantaremos a las grandes multitudes que el trabajo agita, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las mareas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas; cantaremos al febril fervor nocturno de los arsenales y de los astilleros incendiados por violentas lunas eléctricas; a las estaciones ávidas devoradoras de serpientes que humean, en las fábricas colgadas en las nubes por los hilos de sus humaredas; en los puentes parecidos a gimnastas gigantes que salvan los ríos brillando al sol como cuchillos centelleantes; en los barcos de vapor aventureros que olfatean el horizonte, las locomotoras de ancho pecho que piafan en los raíles como enormes caballos de acero embridados con tubos, y el vuelo deslizante de los aeroplanos, cuya hélice ondea al viento como una bandera y parece aplaudir como una muchedumbre entusiasta.
Imagen: “Ritratto di Marinetti” (1924-25), de Enrico Prampolini

Es desde Italia donde lanzaremos al mundo este manifiesto nuestro de violencia atropelladora e aventureros que huelen el horizonte, en las locomotoras de pecho ancho que pisan los raíles como enormes caballos de acero embridados de tubos y al vuelo resbaladizo de los aviones cuya hélice cruje al viento como una bandera y parece que aplauda como una loca demasiado entusiasta.incendiaria, con el cual fundamos hoy el “futurismo”, porque queremos liberar este país de su fétida gangrena de profesores, de arqueólogos, de cicerones y de anticuarios.

Ya durante demasiado tiempo Italia ha sido un mercado de antiguallas. Nosotros queremos liberarla de los innumerables museos que la cubren toda de cementerios innumerables.

Filippo Tommaso Marinetti
Le Figaro, 20 de febrero de 1909
Imagen: “Dinamismo y dispersión. Automóvil en movimiento” (1913-14), de Giacomo Balla.
La publicación de este Manifiesto supuso la inauguración del Futurismo como vanguardia artísticas a principios del siglo XX, y sentaría el más claro precedente para otras, como las reflejadas en el Manifiesto surrealista. Para algunos, el Manifiesto Futurista fue un adelanto de las ideas fascistas que acabarían por asolar Italia, en particular, y Europa, en general, en unos pocos años más, y a las que se sumaría Marinetti. Muchas gracias a Datos a Tutiplen, por recordarme que fue un día como hoy, 20 de febrero, pero de 1909 cuando se publicó en el diario parisino Le Figaro.
AlmaLeonor_LP

LOS ARTISTAS CONTRA LA TORRE EIFFEL

LOS ARTISTAS CONTRA LA TORRE EIFFEL

Imagen: Fotografía de la Torre Eiffel alcanzada por un rayo en 1902.

Nosotros, escritores, pintores, escultores, arquitectos, apasionados aficionados por la belleza de París hasta ahora intacta, venimos a protestar con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra indignación, en nombre del gusto francés anónimo, en nombre del arte y de la historia francesa amenazadas, contra la erección en pleno corazón de nuestra capital, de la inútil y monstruosa torre Eiffel, a la que la picaresca pública, a menudo poseedora de sentido común y espíritu de justicia, ya ha bautizado con el nombre de Torre de Babel.

Sin caer en la exaltación del chauvinismo, tenemos el derecho de proclamar alzando la voz que París es la ciudad sin rival en el mundo. Por encima de sus calles, de sus amplios bulevares, a lo largo de sus admirables avenidas, en mitad de sus magníficos paseos, surgen los más nobles monumentos que el género humano haya creado.

El alma de Francia, creadora de obras maestras, resplandeció entre esta floración augusta de las piedras de Italia, Alemania, Flandes, tan orgullosas, y con razón, de su legado artístico, pero no poseen nada que sea comparable a las nuestras y desde todos los rincones del universo, París ha atraído la curiosidad y la admiración.

¿Vamos a permitir profanar todo eso? ¿La ciudad de París va a relacionar los más antiguos edificios barrocos con las mercantiles imaginaciones de un constructor de máquinas, para afearse irreparablemente y deshonrarse? Pues la torre Eiffel, que incluso la capitalista América no querría, es sin dudar ¡la deshonra de Paris! Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo dice, todos se afligen profundamente, y nosotros no somos más que un débil eco de la opinión universal y legítimamente alarmada.

Cuando los extranjeros vengan a visitar nuestra Exposición, exclamarán asombrados: “¡Cómo! ¿Es este el horror que los franceses han encontrado para darnos una idea de su gusto tan halagado?” Tendrán razón burlándose de nosotros, porque el París de los sublimes góticos, el París de Jean Goujon, de Germain Pilon, de Puget, de Rude, de Barye, etc., se habrá convertido en el París del Sr. Eiffel.

Para hacerse una idea de lo que adelantamos, basta además imaginarse una torre vertiginosamente ridícula dominando París, así como una negra y gran chimenea de una fábrica, aplastante con su enorme masa. Notre Dame, La Sainte-Chapelle, la torre SaintJacques, el Louvre, la cúpula de los Inválidos, el Arco del Triunfo, todos nuestros monumentos humillados, toda nuestra arquitectura venida a menos, desapareciendo entre ese sueño asombroso. Y durante veinte años veremos alargarse sobre toda la ciudad, todavía estremecida por el genio de tantos siglos, como una mancha de tinta, la odiosa sombra de la odiosa columna de hierro forjado.

Son ustedes, los que tanto aman París, los que la han embellecido y protegido contra las devastaciones administrativas y el vandalismo de las empresas industriales, a quienes corresponde el honor de defenderla una vez más.

Nosotros llamamos su atención para pleitear por la causa de París, sabiendo que dispensarán en ello toda su energía, toda la elocuencia que debe inspirar a un artista la belleza del el amor, lo que es grande y lo que es justo… Y si nuestro grito de alarma no es oído, si nuestras razones no son escuchadas, si París se obstina en la idea de deshonrar París, al menos ustedes y nosotros habremos hecho escuchar una protesta que honra.

Fdo., entre otros:
Guy de Maupassant, Charles Gounod, Victorien Sardou, Charles Garnier, Fançois Coppée, Sully Prudhomme, Leconte de Lisle, William Bouguereau, Alexandre Dumas (hijo), Ernest Meissonier, Joris-Karl Huysmans y Paul Verlaine.

Pese a todas las reticencias, la Torre Eiffel comenzó a construirse el 28 de enero de 1887 y las obras duraron hasta marzo de 1889, a tiempo para ser presentada en la Exposición Universal de París de ese año. Afortunadamente también, nos sigue acompañando hoy.

AlmaLeonor_LP

 

 

THE DAY OF EDGAR ALLAN POE

THE DAY OF EDGAR ALLAN POE

Imagen by Venus (FineArt).

Ya desde mi niñez, yo nunca he sido
como eran otros; yo nunca he mirado
como los otros; nunca mis pasiones
brotaron del venero comunal.
Yo no sacaba de la misma fuente
mis penas; no podía despertar
mi corazón al gozo en igual tono,
y todo lo que amé,
lo amé yo solo.

Edgar Allan Poe
(19-enero-1809 / 7-octubre-1849)

 Poema “Solo” (1829), en Poesía Completa, Hiperion, Madrid, 2000.
Del Libro Edgar Allan Poe” (2005), de Wolfgang Martynkewicz, EDAF.

 

TRES, CUATRO, DOCE… REYES MAGOS

TRES, CUATRO, DOCE… REYES MAGOS

La historia de los Tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que llegan cada 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, tiene una larga tradición católica que no se corresponde, exactamente, con lo que dice el evangelio de Mateo:

“2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2:2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”; “2:11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”

Y ya está. No hay nada más. En la Biblia no figura ni cuantos eran los “magos”, ni si eran “reyes”, ni si llegaron en “camello”, ni si tenían nombre siquiera. La palabra “mago” parece referirse a una casta sacerdotal persa de sabios, conocedores de los secretos del cielo, lo que explicaría que siguieran una estrella fugaz. Fue Tertuliano en el siglo III quien dijo que eran de estirpe real (no sabemos si se refería a “reyes” tampoco) y lo demás proviene de la cultura popular (un rey por regalo, que menos, o tres reyes como otra trinidad) y de un mosaico de la iglesia de san Apolinar Nuovo en Rávena (Italia), del siglo VI, donde aparecen ya los tres personajes ataviados con ropas majestuosas e identificados con el nombre con el que les conocemos, Melchor, Gaspar y Baltasar.

Imagen: Mosaico de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia).

Estos nombres aparecen por primera vez en el siglo V, por ejemplo, en un texto titulado Excerpta latina bárbari (como Melichior, Gathaspa y Bithisarea) o en un  texto apócrifo del Evangelio armenio sobre la infancia de Jesús en donde figuran con los nombres de Balthazar, Melkon y Gaspard. En la tradición siriaca se les conoce como Larvandad, Gushnasaf y Hormisdas… ¡como para aprenderse estos!

Lo de que cada uno fuese de una diferente raza humana es más tardío todavía, de la Edad Media, cuando se asimila a Melchor con los europeos (procedería de Grecia), a Gaspar con los asiáticos (vendría de La India) y a Baltasar con los africanos (originario de Egipto). Y es en este momento cuando a Baltasar se le representa con la tez negra. Item más… La última noticia sobre los Reyes Magos la ofreció en el año 2012 el mismísimo papa Benedicto XVI, cuando en su libro “La infancia de Jesús” afirmó que los Reyes Magos no venían de oriente, sino de Tartessos, en la Andalucía española: «La promesa contenida en estos textos extiende la proveniencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis, Tartessos en España), pero la tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los tres continentes entonces conocidos: África, Asia y Europa». Más tarde se explicó que el santo padre no quería decir tal cosa, sino que eran buscadores de la verdad de Dios y que su inquietud les llevó hasta los confines del mundo, situado en Tartessos en su tiempo (que raro que no pensasen en el finis terrae -el fin de la Tierra- gallego), pero contradice claramente el texto de Mateo donde sí dice que “vinieron del oriente“. En todo caso, con esta explicación papal, pienso que la estrella tendría que haberse deslizado en sentido contrario… en fin… 

En todo caso, no es la única versión que existe sobre estos ilustres personajes, hay incluso una que habla de un cuarto rey mago, Artabánel protagonista del cuento navideño “The Other Wise Man” (El otro rey mago), escrito en 1896 por Henry van Dyke (1852-1933), un teólogo presbiteriano estadounidense, que puede basarse en una plausible realidad, ya que hay una pintura en las catacumbas de Santa Domitila en Roma, del siglo III, que muestran a cuatro Reyes Magos en el pesebre (también hay otra con dos, en las catacumbas de Pedro y Marcelino, del siglo IV, y nadie ha inventado una historia del “rey” que falta ni quien de los tres es el ausente). 

Imagen: Catacumba de Pedro y Marcelino con solo dos Reyes Magos

Y una tradición armenia sitúa el número de los Reyes Magos en 12, como los doce apóstoles o las 12 tribus de Israel y otros muchos “doces” existentes en la tradición cristiana…

Cuenta la leyenda que 12 sabios de Persia, en el oriente, siguieron una estrella brillante en el cielo que anunciaba el lugar donde había nacido el niño rey de las escrituras. Llegados a la ciudad turca de Hah (Anitli), tres siguieron camino hacia Belén llevando los dones que querían entregar al niño (oro, incienso y mirra, que se me ocurre que pudieran representar tres estados de la materia, sólido, gaseoso y líquido, respectivamente), mientras el resto permaneció en este lugar esperando la vuelta de los anteriores. A su regreso, trajeron consigo un paño donde había estado envuelto el niño y que les había regalado María, su madre, como agradecimiento por sus dádivas. Se lo mostraron a sus compañeros y acordaron dividir el manto conservando cada uno un trozo, pero fue imposible. No pudieron rasgarlo con ninguno de sus cuchillos y espadas. Al intentar dividirlo de nuevo con la llama de una vela, el paño ardió milagrosamente transformándose en doce medallones grabados con el rostro de cada uno de los magos. El prodigio que acababan de contemplar les animó a mandar construir allí mismo un templo para honrar a María, la madre del Mesías, que les había regalado el paño.

Imagen: Iglesia de la Virgen María de Hah (Turquía).

Esta leyenda es la que, dicen, origina el Tempo de la Virgen María de Hah (Mardin Meryem Ana kilisesi, Antitli) en Midyat (Turquía), llamado también “Templo de los 12 Reyes Magos”, de la Iglesia Ortodoxa Siríaca, pero parece  ser que la construcción de una iglesia en este lugar data del siglo IV, ampliada sucesivamente en los siglos VII y VIII. La información turística de la Mardin Meryem Ana kilisesi de Hah, dice que se construyó en 1860 con un sistema único de sonido acústico y que durante las obras de ampliación de 1914-15 algunas partes de este templo se perdieron irremisiblemente. El Ministerio de Cultura y Turismo se hizo cargo del templo y del anexo del Patriarcado y lo restauró, abriéndose como museo en 1995.

Imagen: Relicario de los Reyes Magos en Colonia (Alemania)

Para terminar de conocer la historia de estos personajes, los tres reyes magos principales que visitan a los niños españoles en la noche del 5 de enero dejando regalos a los buenos y carbón a los malos sobre sus zapatos, dice una leyenda que se retiraron a vivir al reino de Saba, donde tras la resurrección de Jesús (33 años más tarde, por tanto, alguno ya sería muy, pero muy mayor), fueron bautizados por el apóstol Tomás y consagrados obispos. Y aún debieron de vivir más tiempo todavía, pues se dice que en el año 70 fueron martirizados y depositados en unos sarcófagos que más tarde (en el siglo IV) encontró Santa Helena de Constantinopla y se los llevó a esta ciudad imperial, donde permanecieron hasta que en el siglo XII, Federico I Barbarroja los traslada a otro Imperio, el Germano, y los mandó custodiar en Colonia. En 1248 el peregrinaje provocado por estas reliquias hace que se inicie la construcción de la Catedral de Colonia, templo que tardó 600 años en completarse.

Así que bienvenidos los tres, cuatro o doce reyes, o personas de estirpe real, magos o sabios, que llegan desde no se sabe donde, siguiendo una estrella en el cielo… Espero que su oro, incienso y mirra llegue para todos o, al menos, la ilusión que, se dice, es lo que verdaderamente representa esa Epifanía.

AlmaLeonor_LP

¡¡FELIZ DÍA DE REYES!! 

 

 

DE VEZ EN CUANDO LA VIDA…

DE VEZ EN CUANDO LA VIDA…

Imagen: Anna Kincaide

De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,

y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza.

Joan Manuel Serrat
(27 de diciembre de 1943)

“Cada Loco Con Su Tema”