THE DAY OF EDGAR ALLAN POE

THE DAY OF EDGAR ALLAN POE

Imagen by Venus (FineArt).

Ya desde mi niñez, yo nunca he sido
como eran otros; yo nunca he mirado
como los otros; nunca mis pasiones
brotaron del venero comunal.
Yo no sacaba de la misma fuente
mis penas; no podía despertar
mi corazón al gozo en igual tono,
y todo lo que amé,
lo amé yo solo.

Edgar Allan Poe
(19-enero-1809 / 7-octubre-1849)

 Poema “Solo” (1829), en Poesía Completa, Hiperion, Madrid, 2000.
Del Libro Edgar Allan Poe” (2005), de Wolfgang Martynkewicz, EDAF.

 

TRES, CUATRO, DOCE… REYES MAGOS

TRES, CUATRO, DOCE… REYES MAGOS

La historia de los Tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que llegan cada 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, tiene una larga tradición católica que no se corresponde, exactamente, con lo que dice el evangelio de Mateo:

“2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2:2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”; “2:11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”

Y ya está. No hay nada más. En la Biblia no figura ni cuantos eran los “magos”, ni si eran “reyes”, ni si llegaron en “camello”, ni si tenían nombre siquiera. La palabra “mago” parece referirse a una casta sacerdotal persa de sabios, conocedores de los secretos del cielo, lo que explicaría que siguieran una estrella fugaz. Fue Tertuliano en el siglo III quien dijo que eran de estirpe real (no sabemos si se refería a “reyes” tampoco) y lo demás proviene de la cultura popular (un rey por regalo, que menos, o tres reyes como otra trinidad) y de un mosaico de la iglesia de san Apolinar Nuovo en Rávena (Italia), del siglo VI, donde aparecen ya los tres personajes ataviados con ropas majestuosas e identificados con el nombre con el que les conocemos, Melchor, Gaspar y Baltasar.

Imagen: Mosaico de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia).

Estos nombres aparecen por primera vez en el siglo V, por ejemplo, en un texto titulado Excerpta latina bárbari (como Melichior, Gathaspa y Bithisarea) o en un  texto apócrifo del Evangelio armenio sobre la infancia de Jesús en donde figuran con los nombres de Balthazar, Melkon y Gaspard. En la tradición siriaca se les conoce como Larvandad, Gushnasaf y Hormisdas… ¡como para aprenderse estos!

Lo de que cada uno fuese de una diferente raza humana es más tardío todavía, de la Edad Media, cuando se asimila a Melchor con los europeos (procedería de Grecia), a Gaspar con los asiáticos (vendría de La India) y a Baltasar con los africanos (originario de Egipto). Y es en este momento cuando a Baltasar se le representa con la tez negra. Item más… La última noticia sobre los Reyes Magos la ofreció en el año 2012 el mismísimo papa Benedicto XVI, cuando en su libro “La infancia de Jesús” afirmó que los Reyes Magos no venían de oriente, sino de Tartessos, en la Andalucía española: «La promesa contenida en estos textos extiende la proveniencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis, Tartessos en España), pero la tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los tres continentes entonces conocidos: África, Asia y Europa». Más tarde se explicó que el santo padre no quería decir tal cosa, sino que eran buscadores de la verdad de Dios y que su inquietud les llevó hasta los confines del mundo, situado en Tartessos en su tiempo (que raro que no pensasen en el finis terrae -el fin de la Tierra- gallego), pero contradice claramente el texto de Mateo donde sí dice que “vinieron del oriente“. En todo caso, con esta explicación papal, pienso que la estrella tendría que haberse deslizado en sentido contrario… en fin… 

En todo caso, no es la única versión que existe sobre estos ilustres personajes, hay incluso una que habla de un cuarto rey mago, Artabánel protagonista del cuento navideño “The Other Wise Man” (El otro rey mago), escrito en 1896 por Henry van Dyke (1852-1933), un teólogo presbiteriano estadounidense, que puede basarse en una plausible realidad, ya que hay una pintura en las catacumbas de Santa Domitila en Roma, del siglo III, que muestran a cuatro Reyes Magos en el pesebre (también hay otra con dos, en las catacumbas de Pedro y Marcelino, del siglo IV, y nadie ha inventado una historia del “rey” que falta ni quien de los tres es el ausente). 

Imagen: Catacumba de Pedro y Marcelino con solo dos Reyes Magos

Y una tradición armenia sitúa el número de los Reyes Magos en 12, como los doce apóstoles o las 12 tribus de Israel y otros muchos “doces” existentes en la tradición cristiana…

Cuenta la leyenda que 12 sabios de Persia, en el oriente, siguieron una estrella brillante en el cielo que anunciaba el lugar donde había nacido el niño rey de las escrituras. Llegados a la ciudad turca de Hah (Anitli), tres siguieron camino hacia Belén llevando los dones que querían entregar al niño (oro, incienso y mirra, que se me ocurre que pudieran representar tres estados de la materia, sólido, gaseoso y líquido, respectivamente), mientras el resto permaneció en este lugar esperando la vuelta de los anteriores. A su regreso, trajeron consigo un paño donde había estado envuelto el niño y que les había regalado María, su madre, como agradecimiento por sus dádivas. Se lo mostraron a sus compañeros y acordaron dividir el manto conservando cada uno un trozo, pero fue imposible. No pudieron rasgarlo con ninguno de sus cuchillos y espadas. Al intentar dividirlo de nuevo con la llama de una vela, el paño ardió milagrosamente transformándose en doce medallones grabados con el rostro de cada uno de los magos. El prodigio que acababan de contemplar les animó a mandar construir allí mismo un templo para honrar a María, la madre del Mesías, que les había regalado el paño.

Imagen: Iglesia de la Virgen María de Hah (Turquía).

Esta leyenda es la que, dicen, origina el Tempo de la Virgen María de Hah (Mardin Meryem Ana kilisesi, Antitli) en Midyat (Turquía), llamado también “Templo de los 12 Reyes Magos”, de la Iglesia Ortodoxa Siríaca, pero parece  ser que la construcción de una iglesia en este lugar data del siglo IV, ampliada sucesivamente en los siglos VII y VIII. La información turística de la Mardin Meryem Ana kilisesi de Hah, dice que se construyó en 1860 con un sistema único de sonido acústico y que durante las obras de ampliación de 1914-15 algunas partes de este templo se perdieron irremisiblemente. El Ministerio de Cultura y Turismo se hizo cargo del templo y del anexo del Patriarcado y lo restauró, abriéndose como museo en 1995.

Imagen: Relicario de los Reyes Magos en Colonia (Alemania)

Para terminar de conocer la historia de estos personajes, los tres reyes magos principales que visitan a los niños españoles en la noche del 5 de enero dejando regalos a los buenos y carbón a los malos sobre sus zapatos, dice una leyenda que se retiraron a vivir al reino de Saba, donde tras la resurrección de Jesús (33 años más tarde, por tanto, alguno ya sería muy, pero muy mayor), fueron bautizados por el apóstol Tomás y consagrados obispos. Y aún debieron de vivir más tiempo todavía, pues se dice que en el año 70 fueron martirizados y depositados en unos sarcófagos que más tarde (en el siglo IV) encontró Santa Helena de Constantinopla y se los llevó a esta ciudad imperial, donde permanecieron hasta que en el siglo XII, Federico I Barbarroja los traslada a otro Imperio, el Germano, y los mandó custodiar en Colonia. En 1248 el peregrinaje provocado por estas reliquias hace que se inicie la construcción de la Catedral de Colonia, templo que tardó 600 años en completarse.

Así que bienvenidos los tres, cuatro o doce reyes, o personas de estirpe real, magos o sabios, que llegan desde no se sabe donde, siguiendo una estrella en el cielo… Espero que su oro, incienso y mirra llegue para todos o, al menos, la ilusión que, se dice, es lo que verdaderamente representa esa Epifanía.

AlmaLeonor_LP

¡¡FELIZ DÍA DE REYES!! 

 

 

DE VEZ EN CUANDO LA VIDA…

DE VEZ EN CUANDO LA VIDA…

Imagen: Anna Kincaide

De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,

y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.

De vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza.

Joan Manuel Serrat
(27 de diciembre de 1943)

“Cada Loco Con Su Tema” 

 

¡FELIZ NAVIDAD!

¡FELIZ NAVIDAD!

 

Todas las artes, todas las indagaciones metódicas del espíritu, lo mismo que todos nuestros actos y todas nuestras determinaciones morales, tienen al parecer siempre por mira algún bien que deseamos conseguir; y por esta razón ha sido exactamente definido el bien, cuando se ha dicho, que es el objeto de todas nuestras aspiraciones… El bien es el fin de todas las acciones del hombre.

Aristóteles (Etica a Nicómaco)

SAINTE ODILE versus SANTA LUCÍA

SAINTE ODILE versus SANTA LUCÍA

Imagen propia: Monasterio de Sainte Odile en Alsacia (2008)

El día de hoy, 13 de diciembre, se celebra la festividad cristiana de Santa Lucía, cuyo nombre significa “luz para el mundo“, y que es tenida por la patrona de quienes padecen afecciones oculares, pues según el martiryon griego Lucía de Siracusa (283-304) fue cegada en martirio (se suele representar a la santa con sus ojos sobre un platillo). Existe la leyenda sobre su persona que dice que fue la belleza de sus ojos la que no permitía descansar a uno de sus pretendientes, por lo que ella misma se los arrancó y se los envió al haberse declarado cristiana y en virginidad perpetua (su pretendiente, arrepentido, se convirtió al cristianismo). Otra leyenda le atribuye el poder de la vista aún sin ojos, demostrado ante un Tribunal que la juzgaba bajo la acusación de pertenecer al cristianismo. Por todo ello suele ser nombrada patrona de los oculistas y, por razones que aún se me escapan, de modistas y sastres (Valencia) y de los escritores. Será porque tanto unos como otros se “dejan los ojos” en sus respectivas profesiones…

Imagen: Lucía de Siracusa (1521), de Domenico di Pace Beccafumi.

Pues bien, también se tiene por una santa relacionada con la vista a Odile de Alsacia (662-720), dama noble nacida ciega en la localidad alsaciana de Obernai, cuyos padres fueron  los francos merovingios Adalrico (o Etichon) y Bereswinda, duques de Alsacia, y que recobró la vista cuando fue bautizada. Llegó a fundar y convertirse en abadesa del convento  de Hohenbourg, en una cima de los Montes Vosgos alsacianos, que acabaría llevando su nombre (Odilienberg). Fue canonizada por la iglesia católica en el siglo XI (por el papa León IX) y nombrada patrona perpetua de Alsacia por el papa Pío XII en 1946. Su festividad se celebra, igualmente, el 13 de diciembre. 

Imagen: Sainte Odile (Alsacia)

La historia de Odile se inicia antes de su nacimiento, pues su padre pensaba que su esposa Berswinde (en alsaciano) estaba embarazada de un varón. Tanta fue su decepción al ver nacer a la niña, y además ciega, que quiso matarla, pero la intercesión de su madre salvó su vida y fue entregada a las monjas del Monasterio de Balme (hoy Baume-les-Dames), en la Borgoña. Fue allí donde llegó un monje irlandés, Sant Erhard, quien siguiendo un mandato de Dios, bautizó a la niña recobrando esta inmediatamente la vista. Al llegar a oídos de su padre, mandó convertir la fortaleza franca de  Hohenbourg  en un monasterio para que su hija fuese su abadesa. Desde este lugar, Odile realizó numerosos milagros, convirtiéndose el Monasterio en objeto de numerosas peregrinaciones.  Hoy, tiene hasta su propia comisaría dentro del complejo.

Imagen propia: Capilla de la Croix (Alsacia) 2008

La parte más antigua del monasterio es la Capilla de la Croix, del siglo XII, que está decorada con frescos dorados. Todo el monasterio ofrece impagables vistas de los montes Vosgos y hasta de Estrasburgo en días despejados. También en su exterior se ha encontrado parte de un muro pagano (mur païen) megalítico, de la Edad del Bronce, realizado con cerca de 300.000 bloques de piedra de entre 1,60 y 1,80 metros de anchura y hasta 3 m de altura. No se conoce el origen y uso de este muro, pero seguramente evidenciaba una afluencia masiva de personas que justificarían el afán cristiano por convertir este espacio en un lugar de culto cristiano, en uno de los muchos ejercicios de sincretismo que realizó la Iglesia desde sus orígenes.

Imagen: John Bauer (1882-1918)

Santa Lucía es también una festividad muy celebrada en las iglesias ortodoxa y luterana y muy popular en los países escandinavos. Desde la Edad Media, la festividad de Santa Lucía, el 13 de diciembre, da origen al ciclo navideño, pues debido al retraso acumulado por el calendario juliano, este día coincidía con el solsticio de invierno y, por tanto, era el día más corto del año. En la mañana del 13 de diciembre, las niñas se visten con una túnica blanca (“Lucías“) portando una corona de siete velas en la cabeza (la que porta la luz). La hija mayor de cada familia, es la encargada de despertar a sus padres, llevándoles los dulces típicos de esta fecha, unos pastelitos llamados “Lussebulle” (bollos de Lucía), con forma de ojos.

En Suecia y Finlancia se celebra un Desfile de Lucías (acompañadas de muchachos-estrella, stjärngossar“, tocados con gorros puntiagudos estrellados), durante el cual las luces de las calles se apagan y solo se iluminan con las velas (hoy artificiales, por seguridad) que las “Lucías” llevan en su corona o en su mano. Se cantan villancicos y canciones tradicionales, se reparten dulces entre amigos y vecinos y se elije a la “Reina Lucía“, coronada cada día 13 de diciembre hasta el año siguiente. 

Y además de todo eso, hoy, 13 de diciembre, hubiésemos celebrado el cumpleaños de Lucía, mi suegra, tristemente fallecida el pasado 31 de mayo. ❤

Santa Lucía, espejismo resplandeciente,
difunde tu belleza en el esplendor de nuestro invierno.
Los sueños con alas susurran profecías sobre nosotros,
prende tus velas blancas, Santa Lucia.
Danos tú, novia navideña, una idea de la Navidad.
Prende tus velas blancas, Santa Lucia.

AlmaLeonor_LP

 

LOS DERECHOS HUMANOS

LOS DERECHOS HUMANOS

Imagen: Víctor Vasarely (1944)

 

En sentido amplio, los derechos humanos son derechos inherentes a la persona que se derivan de la dignidad humana y resultan fundamentales en un determinado estadio de evolución de la humanidad, por lo que reclaman una protección jurídica. En cambio, en su sentido más estricto, los derechos humanos son esos mismos derechos pero en la medida en que son reconocidos y protegidos en al ámbito internacional.

Son derechos inherentes a la persona porque ésta los posee en su condición de tal, como emanación de la dignidad humana, en virtud de la cual su realización es un fin en sí mismo, por lo que no puede ser instrumentalizada, en sus aspectos esenciales o constitutivos, en orden a la consecución de un interés colectivo. Pero los derechos que se derivan de la dignidad humana no han sido siempre los mismos ni son inmutables, por cuanto son exigencias éticas objetivas que cristalizan en circunstancias históricas determinadas, frente a riesgos para la dignidad de la persona originados en la acción respectiva del Estado, en los avances científicos o técnicos, en el aumento de la capacidad destructiva del hombre sobre el planeta, o en otros factores muchas veces concurrentes. De ahí que en la anterior definición tales derechos se vinculen a un determinado estadio de la evolución de la humanidad, subrayando con ello los progresos que tienden a producirse en este ámbito, sin perder de vista la noción objetiva y permanente de la dignidad de la persona, sobre la cual se erigen los derechos humanos. (pag.16)

Un hecho ilícito violatorio de los derechos humanos que inicialmente no resulte imputable directamente a un Estado, por ejemplo, por ser obra de un particular o por no haberse identificado al autor de la transgresión, puede acarrear la responsabilidad internacional del Estado, no por ese hecho en sí mismo, sino por falta de la debida diligencia para prevenir la violación o para tratarla en los términos requeridos por la Convención. (pag.17)

CASAL H., Jesús María (2009).
“Los derechos humanos y su protección: estudios sobre derechos humanos y derechos fundamentales”. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas.

 

10 de Diciembre
Día de los Derechos Humanos.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos,
fue aprobada en un día como hoy, de 1948,

 

 

VELLUS GEDEONIS

VELLUS GEDEONIS

Imagen: Tabla de Gedeón (Reims)

Hoy, día festivo de la Inmaculada Concepción de María, quiero recordar un pasaje de mi libro LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE, en el que se hace mención a esta festividad, pero desde un punto de vista distinto, el de su relación con Gedeonb Jorobaal (el “destructor“), y un VELLÓN DE CARNERO. Podríamos hasta hacer un pareado: Gedeón, el Vellón y la Inmaculada Concepción.

Imagen: Gedeón y el Vellón. Ilustración de 1873

La tradición cristiana cuenta con un relato diferente de un vellón de carnero, pero que, al final, también tiene relación con la idea de un héroe libertador y la legitimidad real. Se trata de la historia de Gedeon Jerobaal, el «destructor», el combatiente de Baal y vencedor de los nómadas madianitas al mando de sus 300 hombres ―curiosa esta cifra, igual al número de espartanos que Leónidas reunió para frenar a los persas en las Termópilas, aunque en ambos casos estuviesen ayudados por un número significativamente muy superior de tropas auxiliares―, y en quien Dios obró el milagro del vellón y el rocío.

Imagen: Gedeón seleccionando su ejército de 300 hombres. Ilustración de 1908.

No hay un consenso ortodoxo en cuanto a la vida de este Juez de Israel, pero sí que destaca en todas las versiones su actividad guerrera contra sus enemigos. También en cuanto a la gracia que pudo gozar de Yahveh, pues fue favorecido por él, al menos, en dos ocasiones. En una de ellas, un ángel del señor le ayudó a acabar con un altar idólatra de Baal (Jueces, 6:32), por lo que fue llamado desde entonces Jerobaal, y en la otra, la Iglesia católica ve una alegoría de la Anunciación.

Salve, arca fœdéris,
Thronus Salomónis,
Arcus pulcher ǽtheris,
Rubus visiónis,
Virga frondens gérminis,
Vellus Gedeónis,
Porta clausa Núminis
Favúsque Samsónis.

En esta Salve a la Inmaculada Concepción, escrita por fray Bernardino de Bustis, hacia 1492, se menciona el Vellus Gedeónis, el vellocino de Gedeón, en el que la Iglesia ha querido ver una muestra de la Pureza en la fecundación de María, una alegoría de la virginidad de la madre de Jesús, algo con lo que muchos teólogos cristianos no comulgaban, como el mismo Santo Tomás de Aquino. La historia se relata en el Libro de los Jueces (6:36-40):

Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.

Imagen: Gedeón con el vellón a sus pies (Gallica)

La interpretación católica relaciona este episodio con la virginidad de María, cuando toda la gracia es derramada sobre ella, y solo a ella, como el rocío de la mañana en el vellón de Gedeón, cuando el resto de la humanidad incurre en el pecado original. El dogma, aunque venía siendo defendido desde el medioevo, fue proclamado oficialmente por Pio IX en una fecha tan tardía como 1854, con su carta Ineffabilis Deus.

El vellón de carnero al que se refiere Gedeón es tomado aquí tanto como una señal de la salvación legítima de Israel ―el vellocino sería la nación judía―, como un símbolo de pureza, de plenitud de gracia. A lo largo de toda la Edad Media, esta simbología está muy presente en todo el arte religioso.

AlmaLeonor_LP

LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE

ÁGORA

ÁGORA

Imagen: Minerva (acuarela), de Auguste Rodin (Pinterest)

 

Vestidas de carne nonata, un experimento Filadelfia que las transporta hacia un precipicio atómico. En busca del ágora donde liberarse de los ojos desorbitados que las miran… tocan y desnudan vulgarmente.

Si. La Inquisición camina entre las carnes de Eva, escudriñando el orden que conforman las costillas del barro.

¿Ellas pecan? – No, padre. Ellas no son pecado.

Pero puede que lideren la catarsis que libere esta ciega humanidad, de cadenas y sotanas.

Sótanos donde hay muerte. Ellas, la piel donde se engendran las nuevas semillas… mueren, y son aniquiladas, torturadas, machacadas… a palos por seres inferiores.

Miembros de la misma raza.

Del Blog: ByLuis7

25 de Noviembre
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Stop woman abuse!

FUE UN 20 DE NOVIEMBRE

FUE UN 20 DE NOVIEMBRE

Imagen: Eliminación de un busto de Franco en julio de 2003, en la plaza principal de Puenteareas (Galicia). The New York Times(es). Credit: Agence France-Presse

 

El periodo de la Historia de España que se ha dado en llamar “franquismo” terminó con la muerte de su protagonista… “treinta y cinco minutos antes de las 6 de la mañana del día 20 de noviembre del año 1975”. Así lo expresa Jose Luis Ibáñez Salas en su libro “El franquismo” (2013), con minúscula, porque es así como debe escribirse, publicado por Silex ediciones y que ya tuvo su reseña en HELICON. Las palabras que componen esta entrada están extraídas y actualizadas de aquella entrada.

Afirma Jose Luis que el franquismo que culminó en un día como hoy de 1975, no fue un régimen fascista sino personalista, dirigido por un hombre acostumbrado a nadar entre agitadas aguas procurando siempre colocarse, sin que se sepa muy bien cómo, en la cresta de la ola ganadora. Solo así se entiende que un totalitarismo tan personal consiguiese aunar en torno suyo a todas las diferentes, muy diferentes, “familias” (por utilizar el término del propio dictador) que le auparon y mantuvieron en el poder: militares, monárquicos tradicionalistas, derecha española, falangistas y jerarquía católica.

Dice el autor al respecto que “el totalitarismo fascista” solo existió en tanto que extensión de la propia “eternización de la figura de Francisco Franco”, y solo atribuye una cierta “fascistización del franquismo” a la labor ejercida por Jose Luis Arrese, Ministro secretario general del Movimiento. Nombre que, por cierto, se eliminó hace muy poquito (en septiembre del año 2017) del callejero de Valladolid, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y según acuerdo unánime del Pleno del Ayuntamiento, pasando a denominarse actualmente Avenida de Miguel Ángel Blanco.

Son muchos los historiadores que afirman con contundencia que el franquismo no fue un fascismo, que ni se acercó siquiera a los llevados a cabo en Alemania e Italia previamente a la II Guerra Mundial. Es verdad, pienso lo mismo. Pero también concluyo que es muy probable que incluso desde 1931 y hasta 1975 (y tal vez se pueda extender hasta la actualidad, hasta esta rabiosa actualidad que ha re-actualizado todo lo relacionado con Franco y el franquismo), todos, desde particulares a grupos e instituciones, todos los que de alguna manera se vieron afectados por el protagonismo del golpe de Estado, la Guerra Civil y el propio franquismo, sí que lo vieron, lo apreciaron, lo vivieron y lo combatieron como tal, como un fascismo “a la manera española”. Es posible que este sea un aspecto aún por investigar y es muy posible que, a la luz de la actualidad, pueda cobrar, incluso, más duros tintes.

El libro de Jose Luis Ibáñez Salas concluye con un magnífico capítulo sobre el periodo que se ha dado en llamar tardofranquismo, en el que destaca la idea general defendida en toda la obra: No hubo libertades en el régimen de franco. Pues un día como hoy, “treinta y cinco minutos antes de las 6 de la mañana del día 20 de noviembre” pero del año 1975, empezó a haberlas.

AlmaLeonor_LP