DÍA DEL NÚMERO PI

DÍA DEL NÚMERO PI 

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Hoy, 14 de marzo, se celebra en todo el mundo el llamado DÍA DEL NÚMERO PI (letra griega π ), el símbolo utilizado en matemáticas para representar una constante, la razón de la circunferencia de un círculo a su diámetro, que es aproximadamente 3.1415926 (el número al completo, o lo más completo posible, puede verse aquí). Por eso el 14 de marzo, 3.14 en los países anglosajones, que acostumbran a poner el mes delante del día, es el día que representa esta constante.

La festividad, que anualmente celebran desde matemáticos de todo el mundo a gentes de toda condición (incluso quienes descubren hoy lo que significa “Pi”), se le ocurrió al físico Larry Shaw, en 1988, en el Exploratorium de San Francisco (EE. UU.),​ llegando a contar con una resolución favorable de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, en el año 2009,  en la que se declaraba oficialmente el 14 de marzo como Día Nacional de Pi.​ A día de hoy, se celebra en todo el mundo con entusiasmo inusitado.

Santuario Pi

La historia del número “π” se remonta a más de 4000 años atrás, cuando algunos sabios de la antigua Babilonia calcularon el área de un círculo tomando 3 veces el cuadrado de su radio, lo que dio un valor de pi = 3. Alrededor del 1900–1680 a. C., ya se aproximaban mucho más, tal y como se puede apreciar en una tabla babilónica, que muestra un valor  pi = 3.125. Ya en Egipto, donde las matemáticas parece que cobraron gran importancia, el valor de pi alcanzó la cifra de 3.1605, según se puede apreciar en el Papiro de Rhind (ca. 1650 a. C.). Pero no es hasta Arquímedes de Siracusa (287–212 a. C.) cuando se realiza el primer cálculo de pi (π). El sabio griego aproximó el área de un círculo usando el Teorema de Pitágoras para encontrar las áreas de dos polígonos regulares: el polígono inscrito dentro del círculo y el polígono dentro del cual se circunscribió el círculo. Dado que el área real del círculo se encuentra entre las áreas de los polígonos inscritos y circunscritos, las áreas de los polígonos dieron límites superior e inferior para el área del círculo. Arquímedes sabía que no había encontrado el valor de π sino solo una aproximación dentro de esos límites. De esta manera demostró que  π está entre 3 1/7 y 3 10/71.

Bastantes años más tarde, en China, el brillante matemático Zu Chongzhi (429–501 d. C.), al parecer sin conocer el método de Arquímedes, llegó a calcular que el valor de la razón de la circunferencia de un círculo a su diámetro es 355/113. Para calcular esta precisión para π, debe haber comenzado con un registro regular de 24,576 gon y realizado largos cálculos que involucran cientos de raíces cuadradas realizadas con 9 decimales. Todas estas explicaciones matemáticas, que a mi me superan, se pueden encontrar en la página web del Exploratorium de San Francisco. 

El caso es que tras estos antecedentes tan importantes para el mundo de las matemáticas, en la década de 1700 se empieza a utilizar la letra griega  π para el cálculo del área del círculo. Esa utilización de la letra π deriva de las palabras griegas περιφέρεια (periferia) y περίμετρον (perímetro) de un círculo, expresión que fue utilizada en primer lugar por el matemático británico William Oughtred (1574-1660) y adoptado por el filólogo ingles William Jones (1746-1794), estudioso de la lengua india y los idiomas indoeuropeos, en el año 1706. Pero su uso se populariza a partir del gran matemático suizo Leonhard Euler (1707-1783) que lo difunde alrededor de 1737. Por cierto, que debemos a Euler otra constante matemática, el llamado Número de Euler (número   o constante de Napier), base de los logaritmos naturales que forma parte de las ecuaciones del interés compuesto y otros muchos problemas matemáticos, y que aproximadamente equivale a  2.718281828459045235360…  El número , al igual que el número   y el número áureo (φ), son número irracionales. Finalmente, el matemático francés del siglo XVIII Georges Louis Leclerc (conde de Buffon), ideó una forma de calcular π en función de la probabilidad.

Para acabar de “redondear” este día matemático, un 14 de marzo nació Albert Einstein (1879-1955), y también un 14 de marzo fallecía el gran Stephen Hawking (1942-2018), hace apenas dos años y cuya coincidencia fue comentada por todo el mundo en las redes.

El momento más emblemático de un Día de Pi, hubiese ocurrido el 14 de marzo de 1592 a las 06:53:58 (AM), es decir: 03/14/1592 06:53.58, los doce primeros dígito del número Pi: 3,14159265358. Pero como entonces Pi no era muy conocido, también se considera que el 14 de marzo de 2015, y concretamente, a las 09:26:53 de la mañana, fue un cuasi perfecto momento de un Día de Pi, puesto que puede representarse, con nueve cifras decimales, de esta manera: 3,141592653.

Otra forma de celebrar el Día de Pi, además de elaborar pasteles y tartas con el símbolo griego (es un juego de palabras, pues en inglés, tanto pi como pie, tarta, se pronuncian igual) es reunirse para ver la película Pi, fe en el caos (1998), de Darren Aronofsky, que habla acerca de este número. Así de una forma u otra, celebremos el Día de Pi.

AlmaLeonor_LP

HÉROES

HÉROES

Imagen: David Bowie, “autorretrato”

Yo, yo seré Rey
Y tú, serás Reina
Aunque nada nos alejará
Podemos ser héroes, sólo por un día
Podemos ser nosotros, sólo por un día

Yo, puedo recordar (recuerdo)
De pie, junto a la pared (por la pared)
Y las armas, disparadas sobre nuestras cabezas (sobre nuestras cabezas)
Y nos besamos, como si nada pudiera caer (nada podría caer)
Y la vergüenza, estaba en el otro lado
Oh, podemos vencerlos, para siempre y para siempre
Entonces podríamos ser héroes, sólo por un día

Podemos ser héroes
Podemos ser héroes
Podemos ser héroes
Sólo por un día
Podemos ser héroes

No somos nada, y nada nos ayudará
Tal vez estamos mintiendo
Entonces será mejor que no te quedes
Pero podríamos estar más seguros, sólo por un día.

David Bowie
(8 de enero de 1947 – 10 de enero de 2016)

BEFOREIGNERS

BEFOREIGNERS

El otro día me vi los cinco primeros capítulos (los únicos disponibles en HBO por el momento) de la serie noruega “Beforeigners”, que significa “Visitantes”. El planteamiento es curioso, pues se trata de gentes de otras épocas históricas que un buen día aparecen en los mares de todo el mundo. La serie se centra en lo que ocurre en Noruega, en Oslo, tras varios años de llegadas, pero los visitantes aparecen en todas partes y siguen llegando. Y más curioso aún es que una de esas visitantes, una mujer vikinga, una guerrera vikinga para ser más exactos, acaba siendo policía tras un curso de entrenamiento en la academia, y la colocan como compañera de un policía drogadicto (Lars Haaland, interpretado por Nicolai Cleve Broch) que se ha separado de su mujer y esta vive con su nueva pareja, un hombre del siglo XIX también llegado como visitante. El lío está servido. Un matrimonio separado no solo por sus diferencias conyugales, sino también por la procedencia histórica de sus parejas… aunque una sea marital y la otra laboral.

En realidad esto de una pareja atípica de policías ni siquiera es un argumento novedoso, pues hay muchas, muchísimas, series policíacas que se centran en una pareja mixta, hombre y mujer habitualmente, aunque también del mismo sexo, en la que uno de los dos tiene un “poder” especial, una percepción especial, una sabiduría especial… con la que resuelven casos. Ya saben, o es un escritor (“Castle”), o es un medium (“Medium”), o es un falso médium (“El Mentalista”),  o es un Sherlock Holmes moderno (“Sherlock” y “Elementary”), o es un inmortal (“Forever”), o es un vampiro (“iZombie”), o tiene una memoria ultraprodigiosa (“Imborrable”), o es un esquizofrénico con alucinaciones (“Perception”), o es un extraterrestre (“Alien Nation”), o… es decir, series de parejas de policías con uno de los miembros, cuanto menos, extraño, las hay a patadas últimamente… Y esta de “Beforeigners” es una de ellas, un policía y una mujer del pasado que es su compañera en el cuerpo.

Esta serie, sin embargo, me resulta original, aunque solo sea por el escenario noruego que permite extasiarse con sus paisajes y huir de las sempiternas calles estadounidenses, porque, en realidad, el desarrollo de los personajes parece un poco cogido por los pelos: un neandertal (en pelota picada) que monta una agencia de vigilantes, una vikinga que pese a llevar años en este tiempo no usa compresas, un tipo del siglo XIX que acude a un consejero matrimonial… en fin. La trama aún está por desentrañarse, pues al parecer hay algo extraño y oculto en esas “llegadas” de otro tiempo, y ya se verá por donde va este asunto o las líneas argumentales de cada uno de los protagonistas, que, por otro lado, mantienen las mismas tribulaciones personales… que si las drogas, que si la convivencia con hijos adolescentes, que si las enfermedades, que si los envidiosos compañeros de trabajo, que si los amigos juerguistas, que si un novio del pasado (en este caso MUY del pasado)…

Nicolai Cleve Broch en Fremvandrerne (2019)

Hay dos cosas que me han llamado la atención y me tienen enganchada a esta serie. Una, es el tono de voz de la vikinga (Alfhildr Enginsdottir, interpretada por la actriz Krista Kosonen) cuando habla en protonórdico, que es subyugante, o al menos a mi me lo parece. Y la otra, su música… la canción de cabecera “Ain’t No Love In the Heart of the City” (No hay amor en el corazón de la ciudad), de Bobby “Blue” Bland es una preciosidad que lamento no haber conocido antes.

Una banda sonora muy cuidada la de esta serie, lo que, por otro lado, es algo de lo que se ocupan muy seriamente en los últimos tiempos tanto en televisión como en cine. Aquí pueden ver y escuchar el resto de temas musicales de la serie.

Pero lo que quería yo destacar de “Beforeigners” es que no han querido sustraerse del racismo y la xenofobia de nuestro tiempo. Ellos no vienen de otro país, no son inmigrantes, son noruegos como los demás, pero no son de este tiempo, son del pasado. Y eso hace que haya protestas por su presencia y pintadas instándoles a volver a su casa… ¡¡pero si ya están en ella!! Y si nos ponemos “puretas” tienen más derecho a estar ahí que los “noruegos actuales”, aunque solo sea por antigüedad… Me resulta fascinante como un argumento tan manido últimamente contra los inmigrantes, que vienen de “fuera”, puede demostrar ser tan obsoleto solo con cambiar ubicación por tiempo…  A ver cómo evoluciona esta parte de la trama en los próximos episodios…

AlmaLeonor_LP

 

 

WHEELCHAIRS

WHEELCHAIRS

Ahora que ha terminado la afamada serie de HBO Juego de Tronos, hemos de coincidir en que dos de sus personajes más importantes, y desde luego de los más aplaudidos por todos los aficionados, presentan algún tipo de discapacidad: Peter Dinklage (interpretando a Tyrion Lanister, sin duda de los mejores personajes y actores de la serie) nació con acondroplasia, la causa más habitual de enanismo; y el personaje de Bran Stark (interpretado por Isaac Hempstead-Wright, un nombre mucho más difícil de recordar) necesita una silla de ruedas para moverse, silla  que, por cierto, le diseñó Tyrion. Pues bien, en este artículo sobre sillas de ruedas vamos a conocer a algunos personajes más que la han necesitado en un papel cinematográfico.

Antes de hablar de personajes ficticios que han aparecido en la gran pantalla (o en la pantalla chica) en silla de ruedas, me gustaría hablar de un actor que se vio abocado a utilizarla debido a un accidente que le produjo una tetraplejia severa. Me refiero a Christopher Reeve (1952-2004), el primer y más carismático Superman del cine al que, el 27 de mayo de 1995, una caída desde el caballo que montaba le causo la fractura de dos vértebras cervicales y le seccionó la médula espinal. Después de varias operaciones y de permanecer seis meses en un centro de rehabilitación, sólo pudo recuperar la movilidad de los dedos de su mano izquierda y necesitaba respiración asistida. “Village of the Damned” (1995), dirigida por John Carpenter, fue su última película antes del accidente, después, en 1997, dirigirá un filme para TV “In the Gloaming” y al año siguiente protagoniza “La Ventana de Enfrente”, junto a Daryl Hannah, un remake del clásico de Alfred Hitchcock. También participó en diversos programas televisivos y en algunos episodios de series de TV, como en dos capítulos de la  serie “Smallville”, interpretando a Virgil Swann, un científico que le dio a Clark Kent (Tom Welling) claves sobre su verdadero origen. Fueron los dos episodios con mayor audiencia de toda la serie. En marzo de 1996 Christopher Reeve apareció en su silla de ruedas en la ceremonia de los Oscars, donde pidió a la industria cinematográfica que dedicara un poco más de tiempo y esfuerzos para prestar más atención a los problemas sociales en que se encuentran miles de personas. La ovación de los asistentes fue apoteósica.

Reeve había colaborado desinteresadamente en varias causas sociales relacionadas con el medio ambiente y con el apoyo a discapacitados y personas con parálisis desde el inicio de su carrera. Proyectó su fama hacia la visibilización de estos problemas y contribuyó económicamente en muchas de esas instituciones, como también en las Olimpiadas especiales. Después de su accidente, él y su esposa refundaron la “Fundación Americana de Parálisis”, con el nombre de Christopher and Dana Reeve Foundation, dedicándose a un amplio programa que incluye desde el cultivo de células madre a la ayuda a las personas con paraplejia o tetraplejia, ya sea por causas naturales o por accidentes. La fundación trabaja también para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con discapacidades. El actor asumió la presidencia de la fundación y durante el resto de su vida se dedicó a ampliar sus funciones y su programa de becas.

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A principios del 2004, dirigió la película “The Brooke Ellison Story” para la televisión, sobre la vida real de Brooke Ellison, la primera persona  tetrapléjica que se gradúa en la Universidad de Harvard, y en la que su esposa participó como una de las protagonistas. En octubre de ese mismo año, una infección por sepsis se agrava con la administración de un antibiótico y sufre un ataque cardíaco que le deja en coma, falleciendo al día siguiente. En esos momentos codirigía el filme animado “Everyone’s Hero”, que fue estrenado en el 2006, dos años después de su muerte y el mismo año en el que, en marzo, fallecía su esposa Dana víctima de un cáncer de pulmón. La fundación que crearon ambos sigue vigente en la actualidad.

Películas con protagonismo de una discapacidad hay muchas, muchísimas, y no pretendo aquí hacer una lista exhaustiva. Me gustaría, eso sí, recoger algunas que a mí me parece que deben ser reseñadas por uno u otro motivo. Por ejemplo, aquellas que hacen referencia a soldados que vuelven del frente necesitando una silla de ruedas. De la Primera Guerra Mundial habla Lucky Star” (1929), película muda (se distribuyó en los EE.UU. una versión sonora, aunque con poco diálogo, pero se ha perdido), de  Frank Borzage. Estaba protagonizada por Charles Farrell, y cuenta la historia de un hombre que regresa del frente confinado en una silla de ruedas y lucha por el amor de su antigua novia, papel que interpreta Janet Gaynor. De la Segunda Guerra Mundial es memorable la película The Men” (1950),  de  Fred Zinnemann, protagonizada por un debutante Marlon Brando al que acompaña Teresa Wright. La película hace un recorrido por los problemas de superación de Brando y otros soldados que han sufrido algún tipo de discapacidad durante la guerra.

Pero, sin duda, es de la Guerra de Vietnam de la que más veces hemos visto sillas de ruedas en el cine. La vimos en El regreso” (1978), de Hal Ashby, protagonizada por John Voight y Jane Fonda, que obtuvieron sendos reconocimientos a su interpretación: Voight en el Festival de Cannes y Fonda el Globo de Oro. También en El Cazador” (The Deer Hunter, 1978), la gran película de Michael Cimino protagonizada por Robert de Niro, aunque el que usa la silla es John Savage y quien se llevó el Oscar a la mejor interpretación fue Christopher Walken. La vimos en Forrest Gump” (1994), de Robert Zemeckis, con un inconmensurable Tom Hanks salvando al Teniente Dan (Gary Sinise) de morir en el frente y de morir de desesperación y abatimiento una vez de vuelta a casa recluido en una silla de ruedas. Tanto The Deer Hunter, como Forrest Gump, están consideradas «cultural, histórica y estéticamente significativas» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionadas para su preservación en el National Film Registry. Y la vimos, finalmente, en Nacido el 4 de Julio” (1989), de Oliver Stone, con un entregado Tom Cruise.

Otras veces las sillas de ruedas son “aparatosos” artefactos que acompañan a un “aparatoso” protagonista. Por ejemplo, la que se puede ver en Wild Wild West” (1999), de Barry Sonnenfeld, y que utiliza el inválido doctor Arliss Loveless (Kenneth Branagh). En la película Doom” (2005), de Andrzej Bartkowiak, uno de los protagonistas utiliza una extraña silla de ruedas de gran movilidad que, sin embargo, no le sirve de gran cosa… y acaba convertido en “cosa” en silla de ruedas. Y en la película Alien: resurrección” (1997), de Jean-Pierre Jeunet, cuarta de la serie, y la peor de todas pienso yo, uno de los protagonistas, Vriess (Dominique Pinon) también ocupa una extraña y bastante equipada armamentísticamente, silla de ruedas.

Encontramos sillas de ruedas también en mundos fantásticos, como la silla del Profesor Xavier de los X-Men, utilizada tanto por Patrick Stewart como por James McAvoy. Y, por cierto, McAvoy protagoniza otra película, Glass” (2019), de M. Night Shyamalan, con un inquietante personaje en silla de ruedas, Elijah Price, interpretado por el incombustible Samuel L. Jackson‎, personaje que hizo su primera aparición en El Protegido” (2000).

Otro mundo fantástico donde encontrar una silla de ruedas es el creado en la película Gattacca” (1997) de Andrew Niccol, donde un inválido, Jerome, interpretado por Jude Law, propone a Vincent (Ethan Hawke), un ser “menor”, intercambiarse para tener más oportunidades en la vida. Y hablando de oportunidades… ¿Qué me dicen del personaje interpretado por Sam Worthington en Avatar” (2009) de James Cameron? El inválido Jake Sully se convierte en un intrépido guerrero Na’vi, gracias a su avatar del planeta Pandora.

Sorprendentemente en la serie James Bond hemos visto varias sillas de ruedas. Desde una convertida en arma mortífera, fabricada por El Doctor Q (Desmond Llewelyn) en GoldenEye” (1995), de Martin Campbell, junto al Bond de entones, Pierce Brosnan; hasta otra en la que vemos trasladar a un noqueado Daniel Craig en Casino Royale” (2006), del mismo Campbell. Pero el más carismático ocupante de una silla de ruedas en la serie Bond es el personaje de Ernst Stavro Blofeld, el malvado villano que aparece en nada menos que seis películas de la saga (protagonizado por diversos actores, desde Donald Pleasence hasta Christoph Waltz, pasando por Telly Savalas, Charles Gray y otros actores que pusieron cuerpo y voz, incluso se dice que Max Von Sydow lo interpretó una vez) como el oscuro jefe de la organización criminal mundial SPECTRE. En For Your Eyes Only” (Sólo para sus ojos, 1981), de John Glen, el Bond protagonizado por Roger Moore, arroja al malvado Blofeld a una chimenea desde un helicóptero con su silla de ruedas y todo. A modo de parodia, el Dr. Evil de la serie de películas Austin Powers, interpretadas por Mike Myers, también utiliza una extraña silla de ruedas ocultas.

Y para no dejar de lado completamente a los malvados malos de las películas, no quiero dejar de mencionar al terrorífico Chucky Lee Ray, que vuelve en La Maldición de Chucky” (2013), de Don Mancini, la sexta entrega de la serie, mortificando a Nica Pierce (Fiona Dourif), una joven en silla de ruedas.

Vamos a ir terminando con dos de mis personajes favoritos en silla de ruedas. Primero, Peter Sellers, el Dr. Strangelove de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1965), el icónico filme de  Stanley Kubrick y en el que Sellers interpreta nada menos que tres papeles distintos: además del inválido Strangelove, el del Presidente de los EE.UU., Merkin Muffley y el capitán de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), Lionel Mandrake.

Y no, no me he olvidado de la película mencionada antes, La Ventana Indiscreta” (1954) de Alfred Hitchcock, donde un James Stewart accidentado y con un aparatoso escayolado en una pierna, termina con las dos escayoladas por el desarrollo de una historia en la que se ven envueltos desde su novia, la bella Grace Kelly, hasta su terapeuta, Thelma Ritter, y, por supuesto,  el malo malísimo de la película, Raymond Burr. Con este último vamos a hablar de sillas de ruedas en series de televisión.

Ironsidefue una exitosa serie de televisión de los años sesenta-setenta (emitida por la NBC del 14 de septiembre de 1967 al 16 de enero de 1975, un total de 199 episodios), protagonizada por un asesor externo de la policía de San Francisco, el exjefe de detectives Robert T. Ironside, interpretado por Raymond Burr (quien ya era muy conocido por la exitosa serie de policías y jueces “Perry Mason”, emitida de 1957 a 1966), tras verse obligado a renunciar a su puesto al quedar paralítico en un acto de servicio. Tuvo un éxito tremendo en su momento, tanto que hasta se hizo una película, “The Return of Ironside(1993), que pretendía ser el episodio piloto para el regreso del asesor policial a la pequeña pantalla. Pero Burr estaba ya enfermo de cáncer y no pudo rodar más. Fallecía en septiembre de ese mismo año, acompañado por quien había sido su pareja durante mucho tiempo, Robert Benevides.

Y desde el año 2012 contamos con Caïn, una serie francesa (en España se ha visto este año) protagonizada por el capitán Fred Caïn, un policía de Marsella, cínico e inteligente, que realiza su trabajo en silla de ruedas debido, como en el caso de Ironside, a una herida de bala en acto de servicio. Creada por Bertrand Arthuys está protagonizada por un famoso actor de teatro y televisión francés, Bruno Debrandt.

Pero en televisión hemos visto a otros actores interpretar un papel en silla de ruedas. Desde Bran Stark mencionado al inicio de este artículo, a otros como por ejemplo, Steve Kearban (interpretado por Craig Lamar Traylor), que en la serie Malcolm in the middle es el mejor amigo de Malcolm. En la exitosa serie Mom, desde la tercera temporada, aparece  en silla de ruedas Adam Janikowski, un exdoblador de cine, novio de Bonnie, que está interpretado por William Fichtner. También en las series de dibujos animados podemos encontrarnos con un personaje en silla de ruedas, como por ejemplo, Joe Swanson, de la serie American Dad, un personaje de Peppa Pigy otro de South Park, Timmy Burch. 

Pero el personaje más recordado por todos será, sin duda, Clara, de la serie infantil de los setenta, Heidi

Para terminar, quiero recordar algunos personajes “ocasionales” que han aparecido en algunas películas con una silla de ruedas y que merecen, al menos, una mención. Por ejemplo, Billy Black, de la saga Crepúsculo, de Catherine Hardwicke, interpretado por Gil Birmingham que se ve en silla de ruedas a causa de la diabetis; el capitán Pike (Bruce Greenwood) de la película Star Treck” (2009), de J.J. Abrams, aparece en silla de ruedas tras ser atacado por los romulanos y ser rescatado por el joven Kirk (Chris Pine). Algunos fans han encontrado anacrónico utilizar una silla de ruedas en un futuro tan lejano, pero no es el único caso… existen otras sillas de ruedas en el universo Star Treck; también podemos ver una silla de ruedas en una película del sin par Jackie Chan, Duro de matar” (1995), la utilizada por un niño al que Chan protege, interpretado por Morgan Lam; Y también la silla de ruedas de la abuela de la entrañable Coco” (2017), la película animada sobre la festividad mexicana del día de difuntos dirigida por Lee Unkrich.

Uno de mis personajes favoritos, y el último de esta recopilación, es el de la señora Muriel Donnelly, interpretado por la gran Maggi Smith en la película El exótico Hotel Marigold” (2012) de  John Madden. Otro día hablamos de las sillas de ruedas en personajes reales de la Historia.

AlmaLeonor_LP

 

WHEELCHAIRS EN LA HISTORIA

 

BÁRBARA STANWYCK

BÁRBARA STANWYCK

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

“Bárbara Stanwyck también era de sus favoritas, una mujer de rompe y rasga, capaz de ponerse el mundo por montera y desafiar a los mismísimos demonios del averno. Siempre le gustó, decía, su mirada cortante y su postura desafiante, sobre todo cuando alzaba la barbilla y se quedaba como «suspendida» en el aire mientras pronunciaba su frase o una palabra de su papel, lo que acabó por ser una de sus notas características, las que la auparon entre las más grandes intérpretes melodramáticas del Hollywood de su tiempo. Fue una de esas malas del cine con las que mi padre sí comulgaba.”
AlmaLeonor_LP

Barbara Stanwyck (Ruby Catherine Stevens)
(16 de julio de 1907 – 20 de enero de 1990)

EL FUTURO ES UN PAÍS EXTRAÑO

EL FUTURO ES UN PAÍS EXTRAÑO

Escena de “Beneath the Planet of the Apes” (1970, Ted Post)

“La mayoría de los políticos, sobre todo los de izquierdas, creen que la gente piensa siempre conscientemente y que “si se les dan los hechos, la mayoría razonaría las conclusiones correctas”. En realidad el votante se alimenta de las noticias y los análisis que recibe de los medios de comunicación -periódicos, radios y televisiones- afines a su modo de pensar y de sentir. Comienza evaluando los hechos políticos emocionalmente, de acuerdo con un trasfondo de ideas morales que está firmemente asentado en su interior -la idea instintiva que todos tenemos de lo que es bueno y lo que es malo- “y a partir de aquí la mente opera hacia atrás, llenando -o inventando- ‘hechos’ que están de acuerdo con este trasfondo interior”.

Podría suponerse que este mecanismo actúa tanto para favorecer el voto a la derecha como a la izquierda; pero la izquierda no dispone del bagaje de medios de comunicación que puedan alimentar un modo crítico de pensar…. están en manos de la derecha… y/o… condicionados por los intereses de sus propietarios y por la presión de los grandes anunciantes, sin cuyos ingresos no podrían subsistir.”

Josep Fontana (2013)

SMILE (JOCKER)

SMILE (JOCKER)

Sonríe,
aunque tu corazón esté adolorido.
Sonríe,
aunque se esté rompiendo.
Cuando hay nubes en el cielo,
podrás arreglártelas…
si sonríes a
través de tu miedo y tristeza.
Sonríe,
y tal vez mañana
verás que brilla el sol,
para ti…
Ilumina tu rostro con alegría.
Escóndete, cada rastro de tristeza.
Aunque una lágrima
esté muy cerca.
Ese es el momento, debes seguir intentando
Sonríe, ¿de qué sirve llorar?
Descubrirás que la vida todavía vale la pena
Si solo sonríes
Si sonríes a
través de tu miedo y tristeza.
Sonríe, y tal vez mañana
verás que el sol brilla
por ti …
Ilumina tu rostro con alegría
Oculta todos los rastros de tristeza
aunque una lágrima
puede estar muy cerca.
Ese es el momento en el
que debes seguir intentando
sonreír, ¿de qué sirve llorar?
Descubrirás que la vida todavía vale la pena
Si solo sonríes
Si tu … solo sonríes
Jimmy Durante

Autores de la canción: Mark Ernestus / Moritz Von Oswald / Joseph Savage
Letra de Smile © Sony/ATV Music Publishing LLC, Universal Music Publishing Group, para el Álbum ‘Hello, Young Lovers’
Banda sonora del trailer de la película “Jocker” (2019) de Todd Phillips (estreno el próximo 4 de octubre).

LESLIE CARON

LESLIE CARON

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Como decía, incluso con mis pocos años llegué a poder diferenciar a cada una de aquellas extraordinarias bailarinas. Desde la misma Eleanor Powell ―que en los años sesenta fue nombrada «la más grande bailarina de claqué del mundo»―, mi favorita siempre, hasta Ann Miller…

Y muchas más en medio de ambas, como por ejemplo, Joan Crawford, que bailaba estupendamente aunque se prodigó poco; Yvonne DeCarlo, otra de las conquistas de Ali Khan; la pequeña y «cintura de avispa» Vera Ellen; la francófona y enamoradiza Leslie Caron

AlmaLeonor_LP

Leslie Caron (Leslie Claire Margaret Caron)
Francia, 1 de julio de 1931

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE