LA PIEDRA SANKARA

LA PIEDRA SANKARA

Réplicas de las Piedras Sankara de la película (Pinterest).

Los aficionados a las aventuras de Indiana Jones saben que en cada una de sus aventuras trata de localizar un objeto sagrado, mítico o histórico, ampliamente ambicionado por buena parte de la humanidad o, al menos, por historiadores y aficionados. Lo curioso del caso es que de todos los objetos que trata de encontrar Indiana, y que encuentra, solo uno llega a su destino. Dos de ellos son míticos o religiosos de los que no existe constancia real de su existencia, como el Arca de la Alianza o el Santo Grial, y que no se sabe dónde pueden estar; otros son totalmente falsos, como las calaveras de cristal de las que curiosamente sí que existen físicamente y se sabe dónde están; y, finalmente, las Piedras Sankara, que son la representación de un objeto sagrado que está presente en varias religiones y a lo largo del tiempo. Podríamos decir que de todos los objetos que persigue Indiana Jones, es el único ficticio, pero curiosamente, es el único que tiene un carácter más “real” y, además, existe.

Indiana Jones en busca del Arca Perdida (1981), de Steven Spielberg.

Recordemos que en la primera aventura, Indiana Jones en busca del Arca Perdida (1981), se lanza a la búsqueda del Arca de la Alianza, un objeto construido según mandato de Dios a Moisés (figura en la Biblia, Libro del Éxodo) al quien especificó las medidas y forma exacta del cofre (Moisés le hizo el encargo al orfebre Betzalel según la tradición judía), y que debían albergar las Tablas de la Ley, las piedras en las que Dios marcó a fuego los mandamientos a su pueblo y que entregó a Moisés en el Monte Sinaí. Ese Arca debía guardarse en el Tabernáculo, la especie de tienda móvil construida por los israelitas del éxodo siguiendo igualmente las instrucciones dadas a Moisés. Más tarde, sería colocada en el Templo de Jerusalén y después poco se sabe de cierto. Tras la invasión babilonica de Jerusalén, se dice que los guardianes del Templo la colocaron en un lugar seguro, pero no se sabe dónde, y las ubicaciones definitivas pasan por lugares tan peregrinos como el Monte Nebo (El Libro II de los Macabeos, cap. 2, ver. 4-10, dice que el profeta Jeremías, antes de la invasión babilónica, sacó el arca del Templo y la hizo enterrar en una cueva de este monte), oculta bajo el Templo de Salomón en Jerusalén, o que permanece guardada en una iglesia cristiana de Etiopía. En realidad, el Arca es un objeto mítico, y no se puede probar su existencia real, pero el caso es que sobre su ubicación se ha especulado mucho pero su búsqueda ha sido infructuosa… hasta que llego Indiana Jones, la encontró y volvió a perderla.

Indiana Jones y la última cruzada (1989), de Steven Spielberg

Más tarde, en la tercera película, Indiana Jones y la Última Cruzada (1989), la búsqueda se centre otro objeto sagrado mítico, el Santo Grial, la copa que se dice fue utilizada por Jesús en la última cena antes de ser crucificado. Pero en realidad este objeto se esconde aún más en la leyenda, pues su mención aparece muy tardíamente, en el siglo XII, cuando Chrétien de Troyes la incluye en su Perceval (también llamado Le Conte du Graal), Robert de Boron la desarrolla en las obras Joseph d’Arimathie y Estoire del San Graalde (y es quien la denomina por primera vez como Santo Grial) y, finalmente, Wolfram von Eschenbach lo menciona de nuevo en el relato más conocido del Grial, su Parzival (siglo XIII). Incluso hay toda una tradición posterior que dice que José de Arimatea recogió con esa misma copa la sangre de Cristo manada de la herida de su costado cuando agonizaba en la cruz. Desde entonces, las historias del Grial se han multiplicado hasta formar parte de distintas leyendas, como la del ciclo artúrico, y hasta de un supuesto linaje real que conectaría a Jesús con los merovingios, los templarios y una descendencia que llegaría a nuestros días. Es un objeto más cercano a la leyenda que a la realidad, pero el caso es que esa copa se cree localizada en lugares tan dispares como Antioquía, Viena, Hungría, Inglaterra (y en Irlanda y en Gales), Génova, Lugo y Valencia, donde se asegura que se alberga el auténtico Grial llevado allí por San Lorenzo mártir. Hasta que llegó Indiana Jones, la encontró y también la perdió.

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (2008), de Steven Spielberg.

La última aventura (del cine, por el momento) de la saga, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (2008), Jones persigue otro objeto mítico, una calavera de cristal de cuarzo, que formaba parte, se dice en el filme, de un grupo de trece que poseían propiedades mágicas si se juntan, tantas, que son como un repetidor para comunicarse con visitantes del espacio ¡¡Ahí es nada!! Bueno, pues esas calaveras, que a todas luces no tienen nada que ver con la historia que se cuenta en la película, existen físicamente ubicadas en varios museos, concretamente en el Quai Branly de París, el British Museum de Londres y el Smithsonian de Washington. Se suele afirmar que estas calaveras con los cráneos alargados y originarias de las culturas azteca y maya, pertenecían a los legendarios Itzas, habitantes de la Atlántida, los que originaron y difundieron todos los conocimientos a los humanos de la tierra. Pero cuando han podido ser analizadas se ha descubierto que son objetos tallados en el siglo XIX, por lo tanto, falsos a todas luces. Es curioso que de todos los objetos que persigue Indiana Jones, ninguno se sepa dónde está, excepto estas calaveras, que por cierto, en la película Indy también perdió…

Indiana Jones y el templo maldito (1984), de Steven Spielberg.

Y, finalmente, en la segunda película de la saga, Indiana Jones y el Templo Maldito (1984), el objeto que el doctor Jones tiene que encontrar es una piedra mítica, una de las tres Piedras Sankara, que, curiosamente, no existen tal y como se narra en la película, pero sí podrían existir, pues objetos de esas características se conocen ampliamente en la India donde se puede encontrar un tipo de piedra sagrada adorada por los seguidores de Visnu, que se llama Shalágram Shilá. Suelen ser piedras negras y semiesféricas que se encuentran en el río sagrado Gandakí del Nepal y realmente son ammonites fosilizados, al menos al principio, aunque últimamente cualquier piedra negra y esférica parece cumplir esa función siempre que se obtenga del río Gandakí. Se decía que tocar una de esas piedras libraba a los hombres de sus pecados, pero no solo los cometidos durante su vida, sino los de todas sus vidas anteriores, aunque también se advertía que comerciar con una de esas piedras condenaría al infractor a vivir en el infierno toda su vida y también sus vidas posteriores hasta el fin de los tiempos. Curiosamente, este tipo de piedras, ammonites fosilizados, eran conocidos en la Europa medieval como Shilás, y se creía que eran serpientes fosilizadas (sankestones) con supuestas propiedades milagrosas, a veces asociadas a santos como Santa Hilda o San Patricio. Recordemos que Indiana Jones tenía un miedo atroz a las serpientes (ofidiofobia).

Indiana Jones consigue la Piedra Sankara.

Otro tipo de piedras sagradas de la antigüedad eran conocidas como Betilos (en hebreo vendría a significar Morada de Dios o Recuerdo de Dios) y muchas veces eran meteoritos caídos del cielo y deificados por ello. Hoy se conoce como Betilo a todo tipo de piedra considerada sagrada por una cultura, algunas de las más famosas de las cuales son: la Piedra Negra de la Kaaba (La Meca), la piedra sobre la que Jacob se quedó dormido y soñó con la escalera al cielo (Ge., 28, 10-19), el Lapis Niger de Roma (una losa de piedra que contiene una de las primeras inscripciones conocidas en latín), la Piedra Negra de Pesinunte asociada al culto de la diosa Cibeles, la piedra benben del templo del sol en la Heliópolis de Egipto, o el ónfalo griego de Delfos, la piedra que según la mitología griega fue dejada por Zeus en el centro (ombligo) del mundo, el lugar a partir del cual se habría iniciado la creación del mundo.

Curiosamente de nuevo, la Piedra Sankara es el único objeto que persigue Indiana Jones en sus aventuras que acaba felizmente en manos de quien le encargó encontrarla. ¿Casualidad? Bueno, es solo cine…
AlmaLeonor_LP

ADVERTENCIA MIRANDA

ADVERTENCIA MIRANDA

Arnold Schwarzenegger, criminales peligrosos y la Guerra Fría: 5 curiosidades sobre Red Heat - VIX
“Danko: calor rojo” (Red Heat, 1988), de Walter Hill

Estamos acostumbrados a escuchar en las películas y series policíacas norteamericanas un texto que se repite una y otra vez machaconamente hasta que el detenido que la escucha asiente verbalmente. El texto es, aproximadamente, este:

«Tiene usted derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho a hablar con un abogado y que un abogado esté presente durante cualquier interrogatorio. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno de oficio ¿Ha entendido los derechos que acabo de decirle?»

En los EE. UU. el silencio del reo no equivale a un consentimiento administrativo, debe asentir en voz alta. Bueno, pues como los juicios y leyes norteamericanas forman ya casi parte de nuestra cultura, aunque solo sea por el cine y la televisión, pues vamos a saber algo más de ese texto. Para empezar, se llama ADVERTENCIA MIRANDA, o Derechos Miranda, o Ley Miranda, más coloquialmente, leerlo se expresa con el verbo “mirandizar”.

Supimos más de su existencia con la película Danko: calor rojo (Red Heat, 1988 de Walter Hill) cuando el Sargento Detective Art Ridzik (James Belushi) trata de explicarle al ruso Capitán Ivan Danko (Arnold Schwarzenegger) que no puede maltratar a un interrogado porque le protege la Ley Miranda. Cuando Danko se encuentra ante un atracador, muy gráficamente pone en práctica lo aprendido…

– ¿Conoce la ley Miranda?
– No conozco a esa zorra.

Y entonces le golpea en la cara… Está claro que lo había entendido, pero a su manera. Pero la ley norteamericana no permite esas gracietas. De hecho, esa recomendación que todo policía debe hacer a un detenido, fue una decisión Landmark (decisión histórica) de la Corte Suprema de los Estados Unidos, quedando establecida así de manera obligatoria y rutinaria para evitar la violación del derecho constitucional a no auto incriminarse, un derecho que está garantizado por la Quinta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos que trata sobre el derecho a guardar silencio.

«QUINTA ENMIENDA: Ninguna persona estará obligada a responder de un delito castigado con la pena capital, o con cualquier otra pena, salvo en la presencia o acusación de un Gran Jurado, a excepción de los casos que se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia, cuando se encuentre en servicio activo en tiempo de guerra o peligro público; ni ninguna persona estará sujeta, por la misma ofensa, a ser puesta dos veces en peligro de perder la vida o la integridad física; ni se le forzará a declarar contra sí misma en ningún juicio criminal; ni se le privará de la vida, la libertad o la propiedad sin el debido proceso legal; ni se ocupará su propiedad privada para uso público sin una justa indemnización

Son tan puntillosos con los términos de la Advertencia Miranda, que se aconseja a todos los policías que no lo digan de memoria, sino que se acostumbren a leerlo de una tarjeta que deben llevar consigo para no incurrir en algún error lingüístico que pueda invalidar la norma. Pero también hay que tener en cuenta que la advertencia solo es obligatoria en cuando alguien es puesto bajo arresto y sometido a un interrogatorio. En ese caso, debe leerse sus derechos antes de hacerlo, pero si dice algo incriminatorio mientras se le está arrestando (o la policía presencia el delito, en cuyo caso el interrogatorio tampoco es necesario), esas declaraciones no pueden invalidarse por la Advertencia Miranda. Tampoco en casos de terrorismo (el gobierno del presidente Obama dio la orden a las fuerzas de seguridad de prescindir de la Advertencia Miranda en los interrogatorios de las personas potencialmente vinculadas al atentado de la Maratón de Boston de 2013), ni cuando esté en peligro la seguridad pública. Es más, en el año 2010, en el caso “Berghuis vs. Thompkins”, la Corte Suprema decidió que la persona arrestada debía declarar explícitamente que deseaba hacer uso de su derecho a permanecer en silencio y en caso contrario, los agentes podían continuar interrogándolo. Por eso la importancia de que el detenido declare su intención verbalmente y de forma clara. Además, en cada Estado pueden incluir modificaciones de algún tipo. Por ejemplo:

«Si usted decide responder a las preguntas ahora sin la presencia de un abogado, tiene el derecho a dejar de contestar en cualquier momento»
«Conociendo y entendiendo estos derechos que le he comunicado, ¿está usted dispuesto a contestar a mis preguntas sin un abogado presente?»
«¿Entiende los derechos que le han sido leídos? Con ellos en mente ¿desea hablar conmigo o hacer algún tipo de declaración?»

Estos flecos han dado lugar muchas veces a un amplio debate tanto dentro del propio ordenamiento judicial como en la opinión pública. Pero casos más flagrantes, me parece a mi, son los Estados de Nevada, Nueva Jersey, Oklahoma y Alaska, donde algunos territorios suelen sustituir la provisión de un abogado de oficio por la frase: «No tenemos forma de designarle un abogado pero uno le será asignado, si lo desea, en el momento de ir a juicio», lo que significa, de facto, que solo tendrá un abogado ante el tribunal, no mientras está siendo interrogado… En definitiva, y en teoría, la Advertencia Miranda significa que no basta con que una persona conozca sus derechos, o deba conocerlos, o que conozca la ley, sino que en el momento de ser detenido deben serle leídos explícitamente y preguntarle si los ha entendido. Y su respuesta deber ser siempre afirmativa verbalmente.

Pero aún no sabemos por qué se estableció esa Advertencia Miranda en los USA y, sobre todo, quien fue el tal Miranda que le proporcionó el apellido. Así que volvemos a Schwarzenegger y su pregunta «¿Conoce la Ley Miranda?»

3 Ernesto Miranda Gravesite! - YouTube

Pues bien, la Advertencia Miranda se basa en el caso “Miranda contra Arizona” de 1966. La sentencia confirmó que la confesión realizada a la policía por parte del acusado Miranda no podía ser admitida porque su abogado alegó que no había sido debidamente informado de que tenía derecho a guardar silencio, a contar con la asistencia de un abogado durante el interrogatorio, y que cualquier declaración suya podría ser utilizada como prueba en su contra. Esa resolución fue decisiva para que la Corte Suprema de los Estados Unidos la tomase muy en cuenta y estableciese las bases de la Advertencia Miranda para todo el territorio y según los casos que he mencionado antes.

You Have The Right to Remain Silent | BackStory with the American History Guys
Ernesto Miranda al ser arrestado

Y ahora la segunda pregunta… ¿Quién es Miranda? Pues el caso del que venimos hablando “Miranda contra Arizona”, hace referencia a los siguientes hechos. En 1963 se celebró un juicio contra Ernesto Arturo Miranda (1941-1976), adolescente problemático y un delincuente común desde los 15 años, bastante bien conocido por la policía del Estado. Este individuo, en la madrugada del 3 de marzo de 1963, secuestró y violó a una mujer de 18 años, Lois Ann Jameson, en Phoenix (Arizona), cuando se dirigía a su casa después de terminar su trabajo en un cine del centro. Su casa se encontraba a poca distancia de la parada del autobús cuando fue asaltada, amordazada y metida a la fuerza en un coche. Su asaltante la llevó hasta un lugar lejano donde perpetró la violación y luego la devolvió a su casa. Lois Ann, con ayuda de su familia, denunció los hechos a la policía y ofreció las pocas descripciones de las que disponía, como por ejemplo, que el coche era de color verde. Unos diez días después, un vehículo igual al descrito por la chica fue visto por un familiar merodeando la casa donde vivían y avisó a la policía. Entonces, el conductor y dueño del vehículo, Ernesto Miranda, fue detenido.

Miranda and the right to remain silent: The Phoenix story
Rueda de reconocimiento. Miranda es el número 1

Su abogado de oficio, un hombre de más de setenta años, a punto de jubilarse, pero muy ducho en asuntos de derechos judiciales, llamado Alvin Moore, alegó que las pruebas eran circunstanciales, pero la chica acabó reconociendo la voz del agresor y le identificó visualmente en una rueda de reconocimiento. Miranda acabó confesando ante la policía que había «violado a una mujer de 18 años». En la sala de interrogatorios, escribió su confesión en unas hojas en las que, en el encabezado, figuraba el texto: «Esta declaración se ha hecho voluntariamente y por decisión propia. Sin amenazas, coacciones o promesas de inmunidad. Y con pleno conocimiento de mis derechos, entendiendo que cualquier declaración que haga puede y será utilizada en mi contra».

Pese a las objeciones en contra alegadas por la defensa, esa confesión fue presentada en el juicio por el equipo fiscal, y aceptada por el juez del Tribunal Superior de Maricopa, Yale McFate. Miranda fue condenado y sentenciado a entre 20 y 30 años de cárcel por los delitos de robo, secuestro y violación. Su abogado hizo una apelación a la Corte Suprema de Arizona, pero fue desestimada (Miranda, 401 P.2d 721 Ariz. 1965) enfatizando el hecho de que Miranda no había solicitado expresamente un abogado defensor durante esos interrogatorios. Entonces entró en juego la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), quien puso al servicio de Miranda a dos nuevos abogados defensores, John J. Flynn y John P. Frank para llevar el caso ante la Corte Suprema de los Estados Unidos por defecto de forma en el interrogatorio de su cliente, porque no se le llegó a informar verbal y expresamente en ningún momento de su derecho a guardar silencio o a tener un abogado presente. Como suele suceder en algunos casos tan mediáticos como este, se dejó a un lado el interés en la verdadera víctima, Lois Ann Jameson. Pero sigamos.

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Presidente del Tribunal Supremo, Earl Warren (1891-1974).

El caso se discutió en la Corte Suprema entre el 28 de febrero y el 1 de marzo de 1966, siendo el Presidente del Tribunal Supremo el juez Earl Warren, que también había sido fiscal, y quien fue el encargado de dictar la resolución (en base a la opinión mayoritaria de los jueces, él mismo y otros cuatro; otros tres disintieron en algún punto y otro más se mostró totalmente en contra), en el sentido de que los interrogatorios a los que la policía había sometido al acusado violaban lo estipulado en la Quinta Enmienda y que la confesión escrita de Miranda no tenía validez. Las razones que adujo fueron atendidas y la Corte Suprema, en el conocido como caso “Miranda contra Arizona” (Miranda v. Arizona, 384 U.S. 436 [1966]), anuló la condena, insistiendo expresamente en que la policía tenía el deber de leer y dar a conocer los derechos de todos los sospechosos de un crimen.

«La fiscalía no puede usar declaraciones exculpatorias o inculpatorias que hayan sido derivadas de un interrogatorio iniciado por agentes del orden público después de que una persona ha sido detenida o privada de su libertad de acción de manera significativa, a menos que se demuestre el uso de las garantías procesales de modo eficaz para asegurar el privilegio de la Quinta Enmienda contra la auto-incriminación»

«La persona detenida deberá, antes del interrogatorio, ser claramente informada de que tiene derecho a guardar silencio y que todo lo que diga será usado en su contra en los tribunales; debe ser claramente informado de que tiene derecho a consultar con un abogado y a ser acompañado por su abogado durante el interrogatorio, y que, en el caso de que sea un indigente, un abogado será designado para que lo represente»

«Si la persona indica de cualquier manera y en cualquier momento, antes o durante el interrogatorio, que desea permanecer en silencio, el interrogatorio debe cesar. Si la persona indica que quiere un abogado, el interrogatorio debe cesar hasta que un abogado esté presente. En ese momento, el individuo debe tener la oportunidad de hablar con el abogado y tenerlo presente durante cualquier interrogatorio posterior»

Miranda Rights - HISTORY
Ernesto Miranda en el Segundo Juicio

Se celebró un nuevo juicio sin admitir el interrogatorio, pero en el que en base al resto de pruebas, se volvió a considerar culpable a Miranda, pero se rebajaron los años de cárcel a once, por lo que quedó en libertad condicional en 1972. Durante un tiempo se dedicó a vender tarjetas con la Advertencia Miranda impresa y firmadas de su puño y letra, como un souvenir, y a sacar jugo de entrevistas y declaraciones. Pero en 1976 acabó muerto en una pelea. Fin de Ernesto Arturo Miranda. Por cierto, su asesino se acogió a su derecho a no declarar, fue puesto en libertad por falta de pruebas y no se presentaron cargos contra él por ningún delito. Algunos lo llamarán Karma.

Las consecuencias de aquella decisión judicial del Tribunal Warren fue la conocida como Advertencia Miranda (Miranda warning, Miranda ruling o Miranda rights) y una seria preocupación por los procedimientos de los interrogatorios policiales (consideradas por muchos como coercitivas, bárbaras e injustas) que llevó a la creación de la Legal Services Corporation, de asistencia a los acusados. Conociendo un poco (y no por las películas, sino por los noticieros) como se las traen en la policía en los USA, diría yo que fueron precauciones totalmente necesarias.

Los coches de Harry el Sucio | Marca.com

Pero la Advertencia Miranda que conocemos por el cine y en las series de TV nos puede confundir un poco, porque algunas veces, o no se la toma en serio o directamente se la considera de risa, por lo que me pregunto si de verdad se aplica en ese país de manera rigurosa… En Harry el sucio (Dirty Harry, 1971, Don Siegel), por ejemplo, a Clint Eastwood le abroncan por sus modos rudos al detener a un criminal y su jefe le acaba espetando algo así como «¿Te suena la ley Miranda?», a modo de advertencia para sus acciones futuras. Pero todos sabemos que sigue haciendo de su capa un sayo y acaba con un criminal mentiroso muerto y con su jefe contento, pero obligado a sancionarle. ¿El fin justifica los medios? Harry, desde luego, lo tenía claro, y su jefe, casi que también, porque sus broncas no eran, exactamente, ocasionadas por la seguridad del reo, sino por las consecuencias administrativas que le causarían a él los métodos de Harry…

Estreno en Fox de Boston Legal - Series Adictos

Quienes hemos visto todo tipo de películas de policías y juicios, o episodios de series televisivas norteamericanas con esa temática (desde Colombo, hasta Castle, CSI, Boston Legal, NCIS, Ley y Orden, The Closer, Mayor Crimes, The Mentalist, Elementary, etc, etc) lo hemos escuchado montones de veces, tanto, que hasta es posible que la letanía nos la sepamos de memoria.

S01 E12 – Krusty Gets Busted – PUZZLED PAGAN PRESENTS

Incluso aparece en The Simpson (Temporada 1, episodio 12, titulado, Krusty Gets Busted) con el arresto del payaso Krusty, que  hace que el agente Clancy Wiggum le lea sus derechos, pero lo hace de una forma un tanto perezosa: «Tiene derecho a permanecer en silencio, cualquier cosa que diga bla bla bla bla bla bla». Como si no concediese importancia al hecho de mirandizar. Y en el episodio Waverly Hills, 9-0-2-1-D’oh (19º episodio de la 20º temporada emitido en los USA el 3 de mayo de 2009, haciendo un homenaje a la serie de policías de los noventa Beverly Hills, 90210), cuando el jefe Wiggum arresta a Bart por segunda vez, le cita una parodia de la Advertencia Miranda: «Tienes derecho a estar encantado. Si no tienes un regalo, uno se le proporcionará».

Ya saben, si sale en The Simpson de broma, es que la broma existe… Y el caso es que hay muchas películas en las que parece que se lo toman a risa, como en Dos sabuesos despistados (Dragnet,  1987, Tom Mankiewicz), donde Tom Hanks hasta rapea al leer la Advertencia Miranda

He visto por primera vez la saga 'Arma Letal' y esto es lo que pienso

O en Arma letal 3 (Lethal Weapon 3, 1992, Richard Donner), donde Riggs (Mel Gibson), le dice a uno de los malos: «Tienes derecho a permanecer inconsciente», cuando ya lo había dejado en ese estado.

Combo Duo Plus: Infiltrados en Clase (21 Jump Street)

O en Infiltrados en Clase (21 Jump Street, 2012, Phil Lord y Christopher Miller) donde la torpeza del agente Greg Jenko (Channing Tatum) al tratar de leer la Advertencia Miranda a un detenido, obligan a su puesta en libertad y es cuando se origina el argumento de la película: el castigo del agente y su compañero (Jonah Hill) consistirá en infiltrarse en el instituto. Un castigo un tanto laxo, casi rozando el ridículo, que es lo que pretende, en realidad, el argumento de la película, poner a ambos agentes en ridículo. Pero, curiosamente, consiguen su objetivo y en el desenlace final, a modo de redención, al detenido no es que le lean sus derechos de la Advertencia Miranda, es que se los gritan… como si fuese un desahogo infantil.

The Closer | ATRESPLAYER TV

Pero no solo eso, también existe el caso contrario. Hay series donde se abusa de su lectura, por ejemplo, en la serie The Closer, donde le leen sus derechos a toda persona con la que hablan con la excusa de que es un procedimiento habitual, pero no le dicen, expresamente, que está siendo interrogado. El caso es que hay series donde no vemos nunca que se lean sus derechos (a no ser que sea pertinente para el desarrollo del capítulo), pero ya estamos tan acostumbrados a ello, que si nos preguntaran estaríamos hasta convencidos que le han sido leídos aunque no hayamos visto. En fin… que si solo nos fiásemos de lo que vemos en la pantalla, diríamos que la Advertencia Miranda parece más bien cosa de Danko Schwarzenegger que de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Jose Coronado tiene don de gentes y sabe tratar a 'los malos' en 'El Príncipe'
José Coronado como el policía Santos Trinidad en la serie “El Príncipe”

En el Estado español, un detenido que es imputado (hoy ya no podemos decir eso, sino investigado o encausado) por un delito (del que no podemos decir que es autor, aunque lo hayamos visto en directo, sino presunto autor) es siempre interrogado por la policía como parte del atestado, informe o diligencias policiales, y tiene peso en el Juicio, es decir, es una prueba. Hasta el año 1978 no se reconocía el derecho del investigado a no declarar contra sí mismo, es la Constitución española la que lo ampara, aunque no se menciona expresamente. Se desarrolló en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECRIM) de 1982 (Real Decreto de 14 de septiembre), y en cuanto a lo más parecido a la Advertencia Miranda se refiere, se explican en el TÍTULO V, Capítulo 1: Del derecho a la defensa y a la asistencia jurídica gratuita. Concretamente en su artículo 118, puntos d), e), g) y h):

d) Derecho a designar libremente abogado, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 1 a) del artículo 527.
e) Derecho a solicitar asistencia jurídica gratuita, procedimiento para hacerlo y condiciones para obtenerla.
g) Derecho a guardar silencio y a no prestar declaración si no desea hacerlo, y a no contestar a alguna o algunas de las preguntas que se le formulen.
h) Derecho a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable.

También se recogen estos derechos en el TITULO VI, Capítulo IV: Del ejercicio del derecho de defensa, de la asistencia de Abogado y del tratamiento de los detenidos y presos, en su artículo 520.2 que viene a decir prácticamente lo mismo que se ha dicho antes. Finalmente, la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de abril de 1992 (Núm. 1.356), lo dejó suficientemente claro al dictar que: 

«El derecho a no declarar y a no confesarse culpable constituye un principio que resalta el valor de la libertad de toda persona sometida a un proceso criminal, prohibiendo cualquier actividad encaminada a quebrantar su integridad y libertad obligándole a declarar en un determinado sentido. Se trata de un derecho fundamental que puede ser renunciado en cualquier momento y que cede cuando el procesado o acusado decide libre y voluntariamente declarar»

Temporada 3 de Candice Renoir | Palomitacas

Por cierto, en una serie francesa, Candice Renoir, a los que van a ser interrogados se les dice algo parecido a la Advertencia Miranda, pero se añade que «tiene derecho a ser examinado por un médico». Si hubiese existido eso en los USA, el capitán Danko no habría podido evitar una sanción por el puñetazo lanzado a ese tipo que consideraba que Miranda era una zorra… 

AlmaLeonor_LP

 

Fuentes: Wikipedia; Filmaffinity; Youtube; History; Iberley; AbogadoLegal; Y las mencionadas en el texto.

 

UNENDING LOVE

UNENDING LOVE

Imagen: Detalle de un cartel de 1953 de “Vacaciones en Roma”, de Ercole Brini (1913-1989)

 

Te amé de tantas maneras y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Mi corazón hechizado,
hizo una y otra vez un collar de canciones
que tomaste como un regalo
y usaste alrededor de tu cuello,
a tu modo y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Donde quiera que escucho
las viejas historias de amor,
su antiguo dolor y ese viejo cuento
de estar juntos o separados,
me detengo y una y otra vez
miro al pasado y al final de todo,
emerges tú
revestida con la luz de una estrella polar,
traspasando la oscuridad del tiempo,
y te conviertes en una imagen
que recordaré por siempre.

Tú y yo flotamos aquí,
en la corriente de un corazón lleno de amor
de uno por el otro.
Jugamos al amor
al lado de millones de amantes,
hemos compartido la tímida dulzura
del primer encuentro,
las mismas lágrimas de angustia
en cada despedida.

El viejo amor,
el que se renueva una y otra vez,
Siempre…

Hoy, este amor está a tus pies,
encontró su morada en ti.

Ese amor,
el amor cotidiano de todos los hombres,
el amor del pasado, el amor de siempre,
el regocijo universal, la pena universal,
la Vida misma,
la memoria de todos los hombres,
las canciones de todos los poetas
del pasado y de siempre,
se funden en este Amor,
que es el Nuestro.

Rabindranath Tagore.

 

Después de rodar Roman Holyday (1953, William Wyler) Audrey Hepburn y Gregory Peckse convirtieron en amigos por siempre. Tras la muerte de ella el 20 de enero de 1993, Peck recitó su poema favorito, Unending Love (Amor Eterno), de Rabindranath Tagore.

INFINITUD

INFINITUD

Imagen: Jarek Kubicki

Este fue el premio que había ganado [algo que comer, un trozo de queso]. Me acerqué en un éxtasis de euforia. Yo había conquistado. Viví. Pero incluso cuando tocaba las migajas de alimento secas y descamadas era como si mi cuerpo hubiera dejado de existir. No había hambre. Ya no es el terrible miedo a la contracción. Nuevamente tuve la sensación de instinto. De cada movimiento, cada pensamiento sintonizado con una gran fuerza de dirección.

Continuaba encogiéndome, para convertirme en … ¿Qué? El infinitesimal? Que era yo ¿Todavía un ser humano? ¿O era el hombre del futuro? Si hubiera otras ráfagas de radiación, otras nubes flotando a través de mares y continentes, ¿otros seres me seguirían a este vasto mundo nuevo? Tan cerca, lo infinitesimal y lo infinito. Pero de repente supe que eran realmente los dos extremos del mismo concepto. Lo increíblemente pequeño y lo increíblemente vasto eventualmente se encuentran, como el cierre de un círculo gigantesco.

Miré hacia arriba, como si de alguna manera pudiera captar los cielos, el universo, mundos más allá del número. El tapiz plateado de Dios se extendió por la noche. Y en ese momento supe la respuesta al enigma del infinito. Había pensado en términos de la propia dimensión limitada del hombre. Había presumido sobre la naturaleza. Que la existencia comienza y termina es la concepción del hombre, no la naturaleza.

Y sentí que mi cuerpo menguándose, derritiéndose, convirtiéndose en nada. Mis temores se desvanecieron y en su lugar llegó la aceptación. Toda esta vasta majestad de la creación, tenía que significar algo. Y luego quise decir algo también. Sí, más pequeño que el más pequeño, quise decir algo también. Para Dios, no hay cero. ¡Todavía existo!.

El Increíble Hombre Menguante (1957), Jack Arnold

 

ENFADO

ENFADO

MICKEY ROURKE ESTÁ BASTANTE ENFADADO CON ROBERT DE NIRO…

“Eh, Robert De Niro, eso es, te estoy hablando a ti, maldito llorón. Un amigo me ha dicho recientemente que hace unos meses te han citado diciendo a los periódicos «Mickey Rourke es un mentiroso, está diciendo mentiras todo el tiempo». Escucha, Sr. Tipo Duro en las Películas, eres la primera persona que me ha llamado mentiroso y lo has hecho en un periódico. Déjame decirte algo, tonto del culo, cuando te vea, te juro por Dios, por mi abuela, por mi hermano y todos mis perros, te voy a poner en evidencia un 100%. Mickey Rourke, a Dios pongo por testigo”.

Fuente: ecartelera.com  
Imagen: Composición propia a partir de las películas: Homeboy (1988), de Michael Seresin, con guión del propio Mickey Rourke (también interpretó a un boxeador en Barfly, película de Barbet Schroeder de 1987 con guión de Charles Bukowski  basado en su propia biografía); Raging Bull (Toro Salvaje, 1980) de Martin Scorsese, con Robert de Niro interpretando al boxeador Jake la Motta; y en la parte inferior, una imagen de Mickey Rourke anunciando su vuelta a los rings de boxeo con 62 años (ya boxeó profesionalmente en los noventa), aunque bien podría ser una imagen de su película  The Wrestler (2008), del director Darren Aronofsky; Y finalmente, Robert de Niro en Grudge Match (La gran revancha, 2013), de Peter Segal, donde interpreta a un boxeador madurito que se enfrenta por última vez a su gran rival de toda la vida, interpretado por un también madurito Sylvester Stallone. De Niro, también parece estar picado por el “gusanillo” del boxeo, pues en una de sus últimas películas, Hands of Stone (2016), de Jonathan Jakubowicz, interpreta al entrenador de una leyenda,  Roberto “Manos de Piedra” Durán.
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OLIVIA DE HAVILLAND

OLIVIA DE HAVILLAND

Y si a mí se me ocurría preguntar por ese hermano del que nadie hablaba, pero que yo sí que recordaba de muy niña, las respuestas también eran enigmáticas.
― A veces los hermanos no se entienden bien, como Jo-an-Fon-tai-ne y Oli-via-de-Ha-vi-lland… es inevitable.
― ¿Y esas quiénes son? ―se atrevió a preguntar mi madrina.
― Yo sí que sé quiénes son, madrina, pero papá se equivoca porque no pueden ser hermanas si cada una tiene un apellido diferente…
― ¡Anda! A ver qué dices a eso ahora… ¡listo!…
― Pues es bien sencillo… Una lleva el apellido del padre y la otra el de la madre.
Fue una invención de mi padre en esos momentos, porque de haberlo sabido realmente, y era cierto, me habría dicho quién llevaba el apellido de quién. Pero, aunque funcionó como respuesta al misterio de los distintos apellidos de Joan y Olivia, no me resolvió la duda sobre mi tío Carlos.

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Olivia de Havilland (Dame Olivia Mary de Havilland)
Tokio, 1 de julio de 1916 – París, 25 de julio de 2020
In Memoriam.

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

LOVE IS A BATTLEFIELD

LOVE IS A BATTLEFIELD

Love Is a Battlefield (El amor es un campo de batalla) es una canción escrita por Holly Knight y Mike Chapman, interpretada  por Pat Benatar (Patricia Mae Andrzejewskie-Giraldo) e incluida en el álbum en vivo Live from Earth de septiembre de 1983. También fue lanzada como sencillo… con truco: aunque se anunció como una canción interpretada en vivo, en realidad fue grabada en un estudio. Pero tuvo un gran éxito, sobre todo en Australia, donde estuvo en el nº 1 de singles durante cinco semanas a inicios de 1984 y llegó a estar clasificada en el nº 30 de las 100 mejores canciones de la década de los ochenta (lista de VH1 red de TV estadounidense propiedad de ViacomCBS). Vendió más de un millón de discos en los EE. UU. siendo igualmente un éxito de ventas en el Reino Unido, Países Bajos, Canadá… Junto con We Belong, fueron los dos discos más importantes de la carrera de la cantante, tanto que, en 1984, Pat Benatar obtuvo su cuarto premio Grammy consecutivo a la mejor interpretación vocal femenina de rock con Love is a Battlefield.

Para su lanzamiento, Bob Giraldi, esposo de Pat Benatar, produjo y dirigió un vídeo musical, coreografiado por Michael Peters (aparece brevemente en el vídeo) en el que la cantante interpreta a una adolescente rebelde que huye de su casa y de su padre (interpretado por el actor Trey Wilson) quien le advierte: “Si sales de esta casa ahora, puedes olvidarte de volver”. Mientras, su madre la mira impotente y su hermano (interpretado por el actor Philip Cruise) mira tristemente desde una ventana del piso superior. Más tarde, se convierte en taxi dancer (hacer de pareja de baile por dinero) en un club sórdido para vivir en la ciudad de Nueva York. Ella escribe a su hermano contándole sobre su nueva vida, mientras que su padre parece sentirse culpable por estar enojado con ella. Más adelante en el vídeo, es testigo de cómo el dueño del club (interpretado por el actor Gary Chryst) acosa a otra bailarina y lidera una rebelión contra él. Mientras las mujeres acorralan al dueño del club, él trata de seducir a Benatar, pero ella le tira una bebida en la cara. Enfurecido por esto, intenta una vez más asaltarla, pero ella y las mujeres lo dominan y lo derrotan, luego salen del club bailando al amanecer antes de despedirse, agradeciéndola su liberación. Las mujeres escapan y Pat Benatar camina hacia el amanecer. La escena final la muestra sentada en la parte trasera de un autobús que se dirige a un destino desconocido. Fin.

Este vídeo musical fue significativo en su momento pues fue el primero en el que se usó diálogo (cuando Pat Benatar sale de la casa recibiendo la regañina de su padre y una escena en el club cuando el dueño acosa a una bailarina) y estuvo nominado para un premio MTV Video Music Award al mejor vídeo femenino.

La canción ha aparecido en series de TV (Psyc, 2006; Drop Dead Diva, 2009, aquí interpretada por las actrices Brooke Elliott y Faith Prince) y en películas como 13 Going on 30 (2004, Gary Winick) protagonizada por Jennifer Garner que canta la canción (en el DVD de la película se incluyó el vídeo original de Pat Benatar); o en Small Soldiers (1998, Joe Dante) donde aparece en los créditos finales en la versión remix de Kay Gee. También realizó una versión remix de la canción Jellybean Benitez que nunca se ha lanzado comercialmente. También la han incluido en su repertorio varios cantantes, por ejemplo, Carrie Underwood (temporada 4 de American Idol, 2005), Cee Lo Green y Vicci Martinez (dúo en una presentación en vivo de The Voice temporada 1, 2011), Chris Colfer y Darren Criss cantaron la canción en un episodio de Glee en el 2014 y WrongChilde ft White Sea lanzó una versión de la canción en el mismo año.

Pero la versión más reciente, y por la que he conocido yo esta canción, es la que el actor y cantante Luke Evans incluyó en su álbum debut “At Last” en el 2019. Otro día hablaré de este álbum porque todas sus canciones tienen una historia preciosa detrás.

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EL NIÑO SALVAJE

EL NIÑO SALVAJE

“Mi vida se apaga… mi vista se oscurece… sólo me quedan recuerdos. Recuerdos que evocan el pasado. Una época de caos, de sueños frustrados, éste páramo. Pero sobre todo, recuerdo al Guerrero de la Carretera, al hombre que llamábamos Max.

Para comprender quién era hay que retroceder a otros tiempos, cuando el mundo funcionaba a base del combustible negro, y de los desiertos surgían grandes ciudades de tuberías y acero.

Ciudades desaparecidas, barridas…

Por razones olvidadas hace largo tiempo, dos poderosas tribus guerreras se declararon la guerra, provocando un incendio que devoró a las ciudades. Sin combustible ya no eran nada. Construyeron una casa de paja. Las máquinas rugientes jadearon y se detuvieron.

Los líderes hablaron… y hablaron… y hablaron. Pero nada pudo detener la avalancha. El mundo se tambaleó. Las ciudades estallaron en un vendaval de pillaje, en una tormenta de miedo. Los hombres se comieron a los hombres.

Los caminos eran pesadillas interminables. Sólo sobrevivían los que se adaptaban a vivir de los desechos o eran tan brutales como para dedicarse al pillaje. Bandas de malhechores se adueñaron de las carreteras, listas para entablar combate por un tanque de gasolina.

En medio de este caos de ruina, los hombres normales sucumbían aplastados. Hombres como Max… el Guerrero Max… que con el tremendo rugido de una máquina lo perdió todo. Y se convirtió en un hombre vacío, un hombre quemado y sin ilusión. Un hombre que, obsesionado por los fantasmas de su pasado, se lanzó sin rumbo al páramo.

Y fue aquí, en este lugar desolado, donde aprendió a vivir de nuevo.”

Mad Max 2: The Road Warrior (1981)
Discurso del niño salvaje (interpretado por Emil Minty) al inicio de la película.
Imagen: Mel Gibson en su papel de Max Rockatansky en la serie de películas de Mad Max.

Y así comenzó el viaje hacia el norte a un lugar seguro, a nuestro lugar en el sol […] En cuanto a mí, crecí hasta la virilidad y con el tiempo me convertí en el líder, el Jefe de la Gran Tribu del Norte. ¿Y el guerrero del camino? Esa fue la última vez que lo vimos. Ahora vive solo en mis recuerdos.

Mad Max 2: The Road Warrior (1981)
Discurso del niño salvaje (interpretado por Emil Minty) al final de la película.
Imagen: Tom Hardy en su papel protagonista en la película Mad Max: Fury Road (2015), de George Miller, donde algunos han querido ver al NIÑO SALVAJE adulto.

Mad Max: Furia en la carretera': ¿Quién es en realidad el ...

En la vida real Emil Minty se retiró de la interpretación a principios de los 90 y vive dedicado a su trabajo con su familia en Australia, su país de origen. Así que, sí… Max vive solo en sus recuerdos.

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VIVIEN LEIGH

VIVIEN LEIGH

Vivien Leigh y Sus Perfumes ~ Columnas

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

Y aunque parecía que su masculinidad solo era nominal cuando se casó con Bárbara [Stanwyck], sí que fue capaz de encontrar nuevos aires viriles con sus numerosas parejas de rodaje. Por ejemplo, con Vivien Leigh: actuaron juntos en 1938 y en 1940 sin que circularan rumores de romance entonces entre ellos ―y hubiese sido bastante improbable, siendo ella la esposa del que fuera su amante durante varios años estando él casado, el muy conocido e influyente Laurence Olivier―, pero Bárbara se refirió a ella muchas veces como «esa puta», por lo que sembró la duda de una infidelidad de [Robert] Taylor .

Vivien Leigh (Vivian Mary Hartley)
5 de noviembre de 1913 – 8 de julio de 1967

DÍA DEL NÚMERO PI

DÍA DEL NÚMERO PI 

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Hoy, 14 de marzo, se celebra en todo el mundo el llamado DÍA DEL NÚMERO PI (letra griega π ), el símbolo utilizado en matemáticas para representar una constante, la razón de la circunferencia de un círculo a su diámetro, que es aproximadamente 3.1415926 (el número al completo, o lo más completo posible, puede verse aquí). Por eso el 14 de marzo, 3.14 en los países anglosajones, que acostumbran a poner el mes delante del día, es el día que representa esta constante.

La festividad, que anualmente celebran desde matemáticos de todo el mundo a gentes de toda condición (incluso quienes descubren hoy lo que significa “Pi”), se le ocurrió al físico Larry Shaw, en 1988, en el Exploratorium de San Francisco (EE. UU.),​ llegando a contar con una resolución favorable de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, en el año 2009,  en la que se declaraba oficialmente el 14 de marzo como Día Nacional de Pi.​ A día de hoy, se celebra en todo el mundo con entusiasmo inusitado.

Santuario Pi

La historia del número “π” se remonta a más de 4000 años atrás, cuando algunos sabios de la antigua Babilonia calcularon el área de un círculo tomando 3 veces el cuadrado de su radio, lo que dio un valor de pi = 3. Alrededor del 1900–1680 a. C., ya se aproximaban mucho más, tal y como se puede apreciar en una tabla babilónica, que muestra un valor  pi = 3.125. Ya en Egipto, donde las matemáticas parece que cobraron gran importancia, el valor de pi alcanzó la cifra de 3.1605, según se puede apreciar en el Papiro de Rhind (ca. 1650 a. C.). Pero no es hasta Arquímedes de Siracusa (287–212 a. C.) cuando se realiza el primer cálculo de pi (π). El sabio griego aproximó el área de un círculo usando el Teorema de Pitágoras para encontrar las áreas de dos polígonos regulares: el polígono inscrito dentro del círculo y el polígono dentro del cual se circunscribió el círculo. Dado que el área real del círculo se encuentra entre las áreas de los polígonos inscritos y circunscritos, las áreas de los polígonos dieron límites superior e inferior para el área del círculo. Arquímedes sabía que no había encontrado el valor de π sino solo una aproximación dentro de esos límites. De esta manera demostró que  π está entre 3 1/7 y 3 10/71.

Bastantes años más tarde, en China, el brillante matemático Zu Chongzhi (429–501 d. C.), al parecer sin conocer el método de Arquímedes, llegó a calcular que el valor de la razón de la circunferencia de un círculo a su diámetro es 355/113. Para calcular esta precisión para π, debe haber comenzado con un registro regular de 24,576 gon y realizado largos cálculos que involucran cientos de raíces cuadradas realizadas con 9 decimales. Todas estas explicaciones matemáticas, que a mi me superan, se pueden encontrar en la página web del Exploratorium de San Francisco. 

El caso es que tras estos antecedentes tan importantes para el mundo de las matemáticas, en la década de 1700 se empieza a utilizar la letra griega  π para el cálculo del área del círculo. Esa utilización de la letra π deriva de las palabras griegas περιφέρεια (periferia) y περίμετρον (perímetro) de un círculo, expresión que fue utilizada en primer lugar por el matemático británico William Oughtred (1574-1660) y adoptado por el filólogo ingles William Jones (1746-1794), estudioso de la lengua india y los idiomas indoeuropeos, en el año 1706. Pero su uso se populariza a partir del gran matemático suizo Leonhard Euler (1707-1783) que lo difunde alrededor de 1737. Por cierto, que debemos a Euler otra constante matemática, el llamado Número de Euler (número   o constante de Napier), base de los logaritmos naturales que forma parte de las ecuaciones del interés compuesto y otros muchos problemas matemáticos, y que aproximadamente equivale a  2.718281828459045235360…  El número , al igual que el número   y el número áureo (φ), son número irracionales. Finalmente, el matemático francés del siglo XVIII Georges Louis Leclerc (conde de Buffon), ideó una forma de calcular π en función de la probabilidad.

Para acabar de “redondear” este día matemático, un 14 de marzo nació Albert Einstein (1879-1955), y también un 14 de marzo fallecía el gran Stephen Hawking (1942-2018), hace apenas dos años y cuya coincidencia fue comentada por todo el mundo en las redes.

El momento más emblemático de un Día de Pi, hubiese ocurrido el 14 de marzo de 1592 a las 06:53:58 (AM), es decir: 03/14/1592 06:53.58, los doce primeros dígito del número Pi: 3,14159265358. Pero como entonces Pi no era muy conocido, también se considera que el 14 de marzo de 2015, y concretamente, a las 09:26:53 de la mañana, fue un cuasi perfecto momento de un Día de Pi, puesto que puede representarse, con nueve cifras decimales, de esta manera: 3,141592653.

Otra forma de celebrar el Día de Pi, además de elaborar pasteles y tartas con el símbolo griego (es un juego de palabras, pues en inglés, tanto pi como pie, tarta, se pronuncian igual) es reunirse para ver la película Pi, fe en el caos (1998), de Darren Aronofsky, que habla acerca de este número. Así de una forma u otra, celebremos el Día de Pi.

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