PREFACIO…

PREFACIO…

Imagen propia.

“Tended la mano, señores, porque no tengamos después en qué entender. Antes que leáis protesto que, si hallareis algún punto del discurso que os suene mal, que no os escandalicéis, porque yo nunca estudié Teología, y diré desde uno hasta trescientos despropósitos, porque soy un asno: arar y andar. Fuera de esto, si hallareis alguna necedad, dejadla estar, que así me importa acomodarme con los oyentes, para que me entiendan; y si os pareciere suelto en las palabras y poco modesto en las historias, acordaos que sólo en la casa del ladrón no se habla de cuerda, mas el profesor de la pureza, como yo, tiene más libertad para hablar sin calumnia: por lo que dice Petrarca, escribiendo de Cicerón, que mejor sufre la mala filosofía y buena vida de Epicuro, que la buena filosofía y mala vida de Cicerón. Y me disculpa Marcial, que dice: “Lasciva est nobis pagina, vita proba est” (Nuestros escritos son lascivos, pero nuestra vida es casta. Marcial, Epigramas, 1-5: Ad Caesarem) y San Pablo os dice: “Omnia probate, et quod bonum est, tenete” (Probadlo todo, quedaos con lo bueno, Carta 1 Tesalonicenses 5,20)”.

TOMÉ PINHEIRO DA VEIGA
Prefacio de su libro “Fastiginia: vida cotidiana en la corte de Valladolid” (1605)

 

EL HOMBRE INVISIBLE

EL HOMBRE INVISIBLE

Imagen: Salvador Dalí (1929) Estudio previo a la pintura “Invisible Man”

 

La idea se me ocurrió de repente y con toda claridad. Estaba solo, en la paz del laboratorio, y con las luces, que brillaban en silencio. ¡Se puede hacer que un animal, una materia, sea transparente! “¡Puede ser invisible!”, Me dije, dándome cuenta, rápidamente, de lo que significaba ser un albino y poseer esos conocimientos. La idea era muy tentadora. Dejé lo que estaba haciendo y me acerqué a la ventana para mirar las estrellas. “¡Puedo ser invisible!”, Me repetí a mí mismo. Hacer eso significaba ir más allá de la magia. Entonces me imaginé, sin ninguna duda, claramente, lo que la invisibilidad podría significar para el hombre: el misterio, el poder, la libertad.

Herbert George Wells
El hombre invisible” (1897), 

INFINITUD

INFINITUD

Imagen: Jarek Kubicki

Este fue el premio que había ganado [algo que comer, un trozo de queso]. Me acerqué en un éxtasis de euforia. Yo había conquistado. Viví. Pero incluso cuando tocaba las migajas de alimento secas y descamadas era como si mi cuerpo hubiera dejado de existir. No había hambre. Ya no es el terrible miedo a la contracción. Nuevamente tuve la sensación de instinto. De cada movimiento, cada pensamiento sintonizado con una gran fuerza de dirección.

Continuaba encogiéndome, para convertirme en … ¿Qué? El infinitesimal? Que era yo ¿Todavía un ser humano? ¿O era el hombre del futuro? Si hubiera otras ráfagas de radiación, otras nubes flotando a través de mares y continentes, ¿otros seres me seguirían a este vasto mundo nuevo? Tan cerca, lo infinitesimal y lo infinito. Pero de repente supe que eran realmente los dos extremos del mismo concepto. Lo increíblemente pequeño y lo increíblemente vasto eventualmente se encuentran, como el cierre de un círculo gigantesco.

Miré hacia arriba, como si de alguna manera pudiera captar los cielos, el universo, mundos más allá del número. El tapiz plateado de Dios se extendió por la noche. Y en ese momento supe la respuesta al enigma del infinito. Había pensado en términos de la propia dimensión limitada del hombre. Había presumido sobre la naturaleza. Que la existencia comienza y termina es la concepción del hombre, no la naturaleza.

Y sentí que mi cuerpo menguándose, derritiéndose, convirtiéndose en nada. Mis temores se desvanecieron y en su lugar llegó la aceptación. Toda esta vasta majestad de la creación, tenía que significar algo. Y luego quise decir algo también. Sí, más pequeño que el más pequeño, quise decir algo también. Para Dios, no hay cero. ¡Todavía existo!.

El Increíble Hombre Menguante (1957), Jack Arnold

 

ENFADO

ENFADO

MICKEY ROURKE ESTÁ BASTANTE ENFADADO CON ROBERT DE NIRO…

“Eh, Robert De Niro, eso es, te estoy hablando a ti, maldito llorón. Un amigo me ha dicho recientemente que hace unos meses te han citado diciendo a los periódicos «Mickey Rourke es un mentiroso, está diciendo mentiras todo el tiempo». Escucha, Sr. Tipo Duro en las Películas, eres la primera persona que me ha llamado mentiroso y lo has hecho en un periódico. Déjame decirte algo, tonto del culo, cuando te vea, te juro por Dios, por mi abuela, por mi hermano y todos mis perros, te voy a poner en evidencia un 100%. Mickey Rourke, a Dios pongo por testigo”.

Fuente: ecartelera.com  
Imagen: Composición propia a partir de las películas: Homeboy (1988), de Michael Seresin, con guión del propio Mickey Rourke (también interpretó a un boxeador en Barfly, película de Barbet Schroeder de 1987 con guión de Charles Bukowski  basado en su propia biografía); Raging Bull (Toro Salvaje, 1980) de Martin Scorsese, con Robert de Niro interpretando al boxeador Jake la Motta; y en la parte inferior, una imagen de Mickey Rourke anunciando su vuelta a los rings de boxeo con 62 años (ya boxeó profesionalmente en los noventa), aunque bien podría ser una imagen de su película  The Wrestler (2008), del director Darren Aronofsky; Y finalmente, Robert de Niro en Grudge Match (La gran revancha, 2013), de Peter Segal, donde interpreta a un boxeador madurito que se enfrenta por última vez a su gran rival de toda la vida, interpretado por un también madurito Sylvester Stallone. De Niro, también parece estar picado por el “gusanillo” del boxeo, pues en una de sus últimas películas, Hands of Stone (2016), de Jonathan Jakubowicz, interpreta al entrenador de una leyenda,  Roberto “Manos de Piedra” Durán.
AlmaLeonor_LP

LA VIDA

LA VIDA

Imagen: Nitin Utge

La vida es buena por encima de todo; es buena por sí misma; el razonamiento no tiene nada que ver. Uno no es feliz por sus viajes, riqueza, éxito o placer. Uno es feliz porque es feliz. La felicidad es el sabor mismo de la vida. Así como la fresa sabe a fresa, así la vida sabe a felicidad. El sol es bueno; la lluvia es buena; todo ruido es música. Ver, oír, oler, gustar, tocar, todo son fuentes de felicidad. Incluso las penas, incluso el dolor, incluso el cansancio, todo sabe a vida. Existir es bueno, no mejor que otra cosa, pues existir lo es todo, y no existir no es nada. Si no fuera así, ningún ser vivo duraría, ningún ser vivo nacería… Pensad que un color es alegría para los ojos. Actuar es una alegría. Percibir también es una alegría, y es la misma. No estamos condenados a vivir; vivimos ávidamente. Queremos ver, tocar, juzgar; queremos desplegar el mundo. Todo ser vivo es como un paseante matutino. (…) Ver es querer ver. Vivir es querer vivir. Toda vida es un canto de alegría.

Émile-Auguste Chartier, “Alain” (1868-1951)

LA SOLEDAD BUSCADA

LA SOLEDAD BUSCADA

Imagen: Inos Corradin

No hay más diálogo verdadero que el diálogo que entablas contigo mismo, y este diálogo sólo puedes entablarlo estando a solas. En la soledad, y sólo en la soledad, puedes conocerte a ti mismo como prójimo; y mientras no te conozcas a ti mismo como a prójimo, no podrás llegar a ver en tus prójimos otros yos. Si quieres aprender a amar a los otros, recógete en ti mismo.

Miguel de Unamuno
Soledad (1905)

MEDITACIONES

MEDITACIONES

Detalle de la obra “Dante y Virgilio en el infierno” (1850), de William-Adolphe Bouguereau.

Se deshonra el alma del hombre particularmente cuando, por lo que a sí toca, viene a hacerse como un divieso o una excrecencia en el cuerpo del mundo; porque irritarse con alguno de los acontecimientos que sobrevienen es como un absceso de la naturaleza universal, de la cual participan las naturalezas de todos los otros seres. El alma se deshonra asimismo cuando se muestra adversa a alguno de los otros hombres, o se comporta con él con intención de hacerle mal, como acontece con las almas poseídas de ira. Lo tercero, se deshonra cuando se da por vencida del dolor o el placer. Lo cuarto, cuando disimula, finge y altera la verdad por obra o de palabra. Lo quinto, cuando lanza su actividad o sus apetitos sin blanco fijo, y lo ejecuta todo al azar, y sin continuidad, siendo así que aun las más pequeñas acciones debieran tender a un fin propuesto: y el fin de los seres racionales es obedecer a la razón y a la ley de la naturaleza, la más augusta de las ciudades y gobiernos.

Marco Aurelio
“Meditaciones”

 

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

Imagen: Lorenzo Mattotti

 

Pero necesitaba aclararle bien que el mundo perdió mucho cuando yo perdí a mi hijo Sebastián el último verano […] Él pensaba que nadie tenía derecho a quejarse o a obstaculizar en forma alguna, aunque supiera que lo horrible era horrible y lo incorrecto era incorrecto, ¡y en verdad Sebastián nunca estaba seguro de que algo fuera incorrecto! ¡Le parecía inapropiado adoptar una actitud acerca de cualquier cosa que se tratara! […] Excepto continuar haciendo lo que algo interior le imponía […] Le arrancaron o cortaron pedazos con sus manos o sus cuchillos o quizás con aquellas latas melladas con que hacían música; le arrancaron pedazos y se los metieron en sus boquitas negras, glotonas, feroces y vacías […] Sé que es una historia tétrica pero es un caso auténtico de nuestra época y del mundo en que vivimos y lo que le sucedió verdaderamente a Sebastián.

Tennessee Williams
Suddenly, Last Summer, (1958)

 

 

Hoy, 20 de junio, a las 23 horas y 44 minutos hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento), justo en el momento en el que se publique este artículo, dará comienzo el VERANO 2020. Un verano que no será igual, ni parecido siquiera, a los que hayamos vivido nuca en la historia, a causa de la pandemia mundial por COVID-19 que aún estamos padeciendo. De momento, todas las celebraciones de la Noche de San Juan, tradicional inauguración festiva de la temporada estival, se han suspendido para evitar contagios por aglomeraciones. En España, casi todo el territorio nacional entrará en la Nueva Normalidad el próximo lunes 22 de junio, pero eso no significa que todo vuelva a ser como antes. Tendremos que seguir extremando las precauciones, utilizando mascarilla facial, gel hidroalcohólico y guardando distancias de seguridad en lugares públicos. Esto cambiará por completo el paisaje veraniego en todas partes, en las terrazas de las ciudades, en las playas, en los recorridos de montaña y las fiestas de todos los pueblos de España. Los hoteles, campings, museos, conciertos, cines, y toda clase de espacios con importante confluencia de personas deberán guardar una serie de medidas higiénicas que alteraran el status quo festivo que tradicionalmente se asocia a estas actividades en esta época del año. Pese a todo, este verano atípico trae consigo un anhelo de normalidad que esperemos siga manteniéndose cuando termine.

No obstante, los anuncios apocalípticos que han aparecido últimamente, que incluso llegan a augurar para este año 2020 el inicio de la Tercera Guerra Mundial, o que el fin del mundo que predijeron los mayas no era en el año 2012 sino en este año, no hacen presagiar nada bueno. ¿Será este nuestro último verano? Y entonces me he acordado de Tennessee Williams y su obra inmortal que casi puede leerse en términos apocalípticos, el fin de una era, de una forma de vida, el desencanto de mucha gente con la sociedad en la que ha estado viviendo, un mundo fagocitado, devorado por caníbales… síntomas todos ellos de que algo muy profundo está cambiando, para bien o para mal. 

Si no ocurre nada de todo eso, nos veremos de nuevo en otoño hablando del cambio de estación.
AlmaLeonor_LP

LA LANZA MEDIEVAL

LA LANZA MEDIEVAL

La lanza se sujeta con fuerza bajo la axila derecha para que no se mueva y se agarra por el asta, dejando el brazo izquierdo libre para manejar las riendas y el escudo. El caballo, el jinete y la lanza forman de este modo lo que ha sido llamado un “proyectil humano”. Un cuerpo de caballería así armado puede asestar a un enemigo numeroso un golpe tremendo cuyos efectos dependen del momento de la carga y de la conmoción causada por el impacto… Para que la maniobra resultara eficaz, se necesitaba una lanza pesada; una ligera se quebraría con el impacto. También se comprobó que el jinete que combatía de este modo podría agarrar la lanza un poco más atrás de su centro de equilibrio y aun así sujetarla con firmeza, lo que le permitía utilizar una lanza más larga y con ello obtener una ventaja evidente.

Richard A. Fletcher
(citando un manuscrito de Pedro Ruiz, del siglo XI)

 

 

EL MUNDO DESDE LA VENTANA

EL MUNDO DESDE LA VENTANA

Imagen: Gustave Caillebotte y sus “Hombres en el Balcón”

Imagen: Silvestro Lega

Cuando el virus entra por la puerta, el amor salta por la ventana. Nos cierran las puertas pero nos escapamos por los balcones convirtiéndonos en voyeurs de un mundo postapocalíptico. Unos aplausos calurosos agradecidos. Unas nubes como balas. Un operario de la limpieza fumigando un contenedor. Tres mujeres escondidas tras las persianas. Un tendedero lleno de bragas blancas. Una anciana leyendo un libro en la ventana. Una piel a la que le cuesta respirar. Una mujer paseando como un zombi por el balcón de su casa. Dos canastas de baloncesto abandonadas. Un hombre acuclillado en el bordillo de la calle con las manos en la cabeza. Una lágrima que asoma por el enrejado de una ventana. Una niña bajando unas escaleras corriendo. Dos hombres hablando de balcón a balcón. El sueño de Peter Pan escondido tras las persianas. La nostalgia de un abrazo. Un saxofonista en el edificio de enfrente ensayando en su habitación. Una mujer cosiendo en el balcón. Un banco vacío bajo la sombra de un árbol. Un rayo rompiendo la noche entre los edificios. Un gato cruzando un paso de cebra. Las cigüeñas sobrevolando la ciudad dormida. Un perro mirando a través de la ventana. El filo de una navaja rasgando ojos temerosos. Una mujer con mascarilla llevando en brazos a su bebé. Un grito mudo tras la persiana. Un hombre bajo un paraguas leyendo El Norte de Castilla. Las frías cadenas de la eterna espera. Como Aute decía, nueve infiernos sin el Dante. Y como decía el sargento Esterhaus en “Canción triste de Hill Street”, tengan cuidado ahí fuera. A dos metros está el peligro. También la vida.

Vicente Álvarez de la Viuda
Publicado en El Norte de Castilla el 21 de mayo de 2020