LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS

LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS

Imagen: Maxfield Parrish

Eso es demasiado barato, hermanito. ¿Tiene que arreglar siempre la naturaleza lo que estropea la gente? Entonces, tú también estás convencido de que la gente, por sí sola, no podrá salir de este desastre. Ya ves, Ya ves… al final quisieran que alguien los salvase… Te voy a confiar un secreto: ¿Sabes quién, incluso ahora, entrega explosivos, torpedos y taladradoras a las salamandras, cuando la quinta parte de Europa está ya inundada? ¿Sabes quién trabaja febrilmente en los laboratorios, a fin de encontrar materias y maquinarias más eficaces para barrer el mundo? ¿Sabes quién les presta a las salamandras dinero, sabes quién financia este Fin del Mundo, Todo este diluvio?

-Lo sé. Todas las fábricas, todos los bancos, todos los estados.

-Ya lo ves… Si fueran solamente las salamandras contra la Humanidad, quizá no sería tan difícil hacer algo. Pero gente contra gente, eso no hay quien lo detenga

La guerra de las salamandras (fragmento)
Karel Capek (1890-1938) 

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LA ARAÑA Y EL CÁLIZ

LA ARAÑA Y EL CÁLIZ

Odilon Redon (1840-1916), The Chalice of Becoming (El Cáliz del Destino, 1894).

“Et si musca vel aranea casu contingente super calicem ceciderit, si viva fuerit uel mortua caute extrahatur et conburatur et cinis in sacrario repponatur.”

[Si una mosca o araña caía en el cáliz… Había que sacarla, estuviese viva o muerta, con sumo cuidado, quemarla, y echar sus cenizas por el sumidero.]


Andrés de Albalat
Sínodo de Valencia en el año del Señor de mil doscientos cincuenta y ocho, martes después de la fiesta de San Lucas.
Actualmente la festividad de San Lucas se celebra el
18 de octubre.

Flaming Chalice Fiber Art by PeacePeg

Esta traducción de Valentia Medievalis, acerca de uno de los más curiosos temas tratados en los sínodos celebrados en Valencia entre los años 1255 y 1273, y en los que fray Andrés de Albalat, nombrado Obispo de Valencia por el papa Inocencio IV el 25 de febrero de 1249, tuvo un más que importante papel, adolece de una importante imprecisión: el sumidero.

No está claro que sea la traducción más correcta, aunque figure así en alguna obra, incluso mucho más moderna como vamos a ver. Por ejemplo, como me ha apuntado un amigo bastante más experto en este tema que yo, en el “Tratado de las Ceremonias de la misa y de las demás cosas tocantes a ella”  (1655) del licenciado Ivan de Bustamante (Madrid, 1655), y editado por Joseph Matías de Valmayor. En sus páginas 462-463 dice concretamente:

“11. Si antes de la consagración cayere en el Cáliz mosca, o araña, o otra cosa […] Si fuere araña, no conviene que se use del vino, ni agua, por el peligro de ponzoña. Si cayó, o se echó de ver después de la consagración, y no se atreviese el Sacerdote a tomarla, por hacer asco, la sacará, y la lavará con vino, y acabada la Misa, se quemará, y las cenizas, y el vino con que se lavó, se echarán en el sumidero” (1655).

Es decir, aquí sí que se utiliza la palabra “sumidero”, pero en otras traducciones se especifica un poco más a que se hace referencia con esa palabra. Por ejemplo, en el “Ceremonial Romano de la Missa rezada conforme el missal más moderno”, (1708), escrito por D. Frutos Bartolomé de Olalla y Aragón y editado por Antonio Gonçalez de Reyes, se especifica claramente, en su punto 5º, que “lo eche en el sumidero de la Pila del Bautismo(1708).

En el “Curso de derecho canónico hispano e indiano” (1743) de Pedro Murillo Valverde, al ser más moderno, se entienden mucho mejor las instrucciones, pero seguimos teniendo un problema en cuanto a la especificación final, el sitio donde ha de arrojarse el bicho quemado:

“Si cayere una mosca, araña, o alguna otra cosa en el cáliz, antes de la consagración, arroje el vino en un lugar decente, y ponga oro en el cáliz, mezcle un poco de agua, ofrezca como [dice más] arriba y prosiga la misa. Si después de la consagración cayere la mosca, o algo parecido, y le da naúsea al sacerdote, extraígala, lávela con vino, terminada la misa, quémela, y lo quemado y lo del lavatorio arrójelo en un lugar secreto” (1743).

En el “Suplemento al Diccionario de Teología del Abate Bergier” (1857), escrito por D. Antolín Monescillo, no habla ni de sumidero ni de Pila Bautismal, ni de “lugar secreto”… habla de “piscina”:

“Cuando por casualidad cae dentro del cáliz alguna mosca o araña […] Si lo advierte después de la Consagración, con la mayor cautela posible extraerá la mosca o araña, la lavará con curiosidad, y acabada la misa quemará al animal, echando sus cenizas con la ablución en la piscina.”

En todo caso siempre se pide que si el sacerdote “no hace asco” se tome la sangre consagrada con la mosca o araña, o incluso con las cenizas de la segunda, aun siendo considerada “ponzoñosa”… Siguiendo en el punto 5º: “Si no tuviere asco, ni temiere algún peligro, recíbalo con la Sangre” (1708); o según el Curso de Derecho Canónico: “Pero si no le causare náusea, y no temiese ningún peligro, consuma el sacramento” (1743). Así de contundente.

Ahora bien, los cánones recogen todas las situaciones posibles, y en el caso de haberse “comido” el bicho intruso, son muy estrictos en eso de seguir manteniendo la ortodoxia:

“11. Y advierta que no podrá aquel día decir otra Missa (aunque por otra causa la pudiera decir) por haberse desayunado, comiendo voluntariamente cosa que si sola basta para quebrantar el ayuno, como le quebrantara si en el Cáliz se echara un poco de pan, o cosa semejante. No es lo mismo del que acaso se le entró en la boca una mosca volando, o algunas gotas de agua, o nieve lloviendo, lo que no quebranta el ayuno, por no ser acto voluntario, ni de su intención, como lo es en el caso presente” (1655).

Cuídese mucho el sacerdote de romper el voto del ayuno en estos casos “voluntarios” de consumo de animal extraño con el vino consagrado. Pero no todo acaba en el sumidero de la Pila Bautismal, o en un lugar secreto… Hay un caso en el que las cenizas quemadas tienen otro destino:

“6. Si cayere en el Cáliz alguna cosa venenosa, o que provocare vómito, el vino consagrado se ha de poner en otro Cáliz, y poner otro vino con agua, para consagrar de nuevo. Acabada la Missa, la Sangre embebida en un paño de lino, o en estopa, se guarde tanto tiempo, hasta que las especies del vino se hayan secado, y entonces se queme la estopa, y las cenizas se echen en el Sagrario.” (1708).

Si. Un nuevo destino para el resto ceniciento, el Sagrario. Y no, no se preocupen, todo este ceremonial se realiza sin haber consumido la “cosa venenosa” que pudiera haber caído en el Cáliz… en el Canon de 1655 se especifica mejor:

“12. Si lo que cayó en el Cáliz es cosa venenosa, o que provoque a vómito, no consumirá la sangre, sino hará otro Cáliz, y lo consagrará…” (1655).

También este Canon, que no aclara muy bien en qué clase de sumidero hay que hacer desaparecer las cenizas, tanto de la araña como de la cosa venenosa (al menos hasta el punto 18, en el que ya se dice “sumidero o Pila Bautismal”), se especifica mucho mejor que en el de 1708, lo que ha de hacerse en este segundo caso…

“12… y acabada la Missa, embeberá la Sangre en un paño limpio de lino, o en unas estopas, y se guardarán en el Sagrario, hasta que estén secas, y entonces se quemarán, y las cenizas se echarán en el sumidero; y adviértase, que de ninguna manera se quemen los paños hasta que estén muy secos, porque mientras hay humedad, o las especies no están de todo punto corrompidas, permanece la Sangre de Cristo” (1655).

Igualmente manda proceder, para el caso de advertir en el cáliz, y después de la Consagración, la presencia de un “veneno”, el “Suplemento al Diccionario de Teología del Abate Bergier” (1857). Aquí es mucho más claro en esto. Habla de un veneno: “Si el celebrante sabe que en el cáliz han echado veneno…” (1857). No me quiero imaginar como es posible que el sacerdote sepa que han puesto veneno en el cáliz…

Todos los casos que puedan sucederse durante una misa están contemplados en los Cánones. Algunos son simplemente normas de uso, pero no cabe duda de que estos casos sobre arañas no dejan de tener una curiosidad añadida.

AlmaLeonor.
(Aclaraciones y explicaciones obtenidas por gentileza de F.P.R.A.).

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

LAS PERSONAS DE LA HISTORIA

Imagen: Leszek Milewski

 

De la historia no podemos sacar instrucciones claras para tomar decisiones hoy, ni un plan de acción para anticiparnos al futuro. Ya hemos visto lo que puede suceder cuando los líderes políticos y de opinión afirman que están aplicando las lecciones del pasado. La historia tiene tanto alcance y una naturaleza tan proteica que una persona puede encontrar en ella justificación o ejemplos previos para cualquier cosa que desee hacer, sea buena o mala. La historia y sus personas nos brindan más que un humilde conocimiento y un humilde estímulo: el de que somos hasta cierto punto seres de nuestra época, pero capaces de trascender o poner en cuestión los límites. Tengo la esperanza de que esos individuos del pasado […] nos arrojen cierta luz a nosotros hoy sobre la complicada naturaleza de la humanidad, y sus muchas contradicciones, incoherencias, maldades y locuras, pero también sobre sus virtudes. Por encima de todo, las personas de la historia nos hacen conscientes de la enorme capacidad para el bien y el mal que todos poseemos”.

MARGARET MACMILLAN

 

EL MES COMIENZA

EL MES COMIENZA

Vincent of Beauvais (Speculum historiale) Paris, 1463 (Discarding Images)

¿No ves? Cuando, desde el Occidente, la Luna se muestra pequeña y con cuernos, significa que el mes comienza; cuando  por vez primera se esparcen desde allí rayos suficientes como para crear sombra, el mes se encamina hacia el cuarto día. Indica ocho días con la media Luna y la mitad del mes con su rostro lleno. Y según la inclinación de su variable rostro, dice, cada mañana, qué día del mes se levanta.

Fenómenos“, de Arato (siglo III a.C.)

HELICON, ha vuelto.

AlmaLeonorLP

INSATISFACCIÓN

INSATISFACCIÓN

Bassam Alemam (Syrian Artist)

“Podría argumentarse que la insatisfacción de los afanes de nuestra vida deriva, hasta cierto punto, de la estupidez: requerimos tareas más altas porque no somos capaces de reconocer la estatura de las que ya tenemos. Tratar de ser amable y honesto parecería demasiado simple e inconsecuente para caballeros con un diseño tan heroico como el nuestro; preferiríamos acometer algo osado, arduo y de grandes consecuencias, preferiríamos iniciar un cisma o aplastar una herejía, cortar una mano o mortificar un deseo. Sin embargo, la tarea que tenemos enfrente –y que consiste en soportar juntos nuestra existencia– es una tarea de finezas microscópicas y el heroísmo que se requiere de nosotros es el heroísmo de la paciencia. En la vida los nudos gordianos no se cortan de tajo, sino que cada uno de ellos debe ser desatado con paciencia y buena voluntad.”

Robert Louis Stevenson (Sermón de Navidad).

 

YO, SOY JÚPITER

YO, SOY JÚPITER

Imagen de Júpiter tomada en la ultima aproximación de la sonda Juno el pasado 23 de Mayo.  NASA/by Sean Doran.

“Ten buen corazón. Yo vengo en tu ayuda, Anfitrión, para ti y para los tuyos. No hay cosa que debas temer, los adivinos y agoreros déjalos todos, lo que ha de ser y lo que es pasado, yo te lo diré mejor que todos ellos. Porque yo, soy Júpiter.”

“Anfitrión”, de Plauto.
Comedia traducida por el Doctor Villalobos en

“Biblioteca de autores españoles desde la formación del lenguaje hasta nuestros días. Curiosidades bibliográficas. Colección escogida de obras raras de amenidad y erudición, con apuntes biográficos de los diferentes autores”, por D. Adolfo de Castro. Volumen 36. Madrid, M. Rivadeneira, 1855, pag. 485

EL CAMALEÓN Y LA MOSCA

EL CAMALEÓN Y LA MOSCA

Leon Zernitsky

El camaleón y la mosca: “¿Han observado alguna vez a un camaleón atrapar una mosca? El camaleón se coloca detrás de la mosca y permanece inmóvil durante cierto tiempo, luego avanza muy lenta y pausadamente, avanzando primero una pata y luego la otra. Finalmente, cuando ya se encuentra dentro de su alcance, dispara su lengua y la mosca desaparece. Inglaterra es el camaleón y yo soy la mosca.”

Lobengula Khumalo (1845-1894)
segundo y último rey del pueblo matabele (ocupó parte de los actuales Zimbabwe y Rhodesia).

GUÍA PARA PERPLEJOS

GUÍA PARA PERPLEJOS

Jack Vettriano

“No puedo evitar temer que los hombres llegue a un punto en el que  cada teoría les parezca un peligro, cada innovación un laborioso problema, cada avance social un primer paso hacia una revolución, y que se nieguen completamente a moverse.”

Alexis de Tocqueville (1805-1859)

Texto encontrado en el libro “Algo va Mal” (2010) de Tony Judt.

VIGO, EL AZOTE DE LOS CÁRPATOS

VIGO, EL AZOTE DE LOS CÁRPATOS

“Yo, Vigo, el Azote de los Cárpatos, la tristeza de Moldavia, te lo mando… En una montaña de calaveras, en el castillo del dolor, yo me sentaba en un trono de sangre, ¡Cuál fue volverá a ser! ¡Lo que es, dejará de ser!… Ahora empieza la era de la maldad.”

Vigo Von Homburg Deutschendorf (1505-1610)
Flagelo y señor de Carpatia, conquistador y dolor de Moldavia. Vigo el cruel, Vigo el Torturador, Vigo de los despreciados, Vigo el profano (Vigo el mariconazo, según Peter Venkman). Vivió 105 años hasta que sus súbditos se rebelaron y le envenenaron, le apuñalado, fue colgado y descuartizado (“Ay!.”). Su cabeza decapitada emitió una profecía final antes de expirar… “La muerte no es más que una puerta, el tiempo no es sino una ventana… ¡volveré!”.
Ghostbusters II (1989) Ivan Reitman
Wilhelm von Homburg (actor) y Max Von Sydow (voz)