TIEMPO Y TERRITORIO

TIEMPO Y TERRITORIO

Imagen: Hanne Feldt

El tiempo también es un territorio. A cierta edad el tiempo que te quede por vivir sera tu único patrimonio. Mientras seas joven no pasa nada si parte de ese patrimonio lo cedes de buen grado a otra persona, si lo malgastas o, incluso, si permites que cualquier idiota te lo arrebate. La vida te dará todavía algunas oportunidades para recuperarlo. Pero cuando el caudal empiece a agotarse no deberás permitir que nadie interfiera, fiscalice o coarte ese tiempo de tu exclusiva propiedad. Cualquiera puede ser rey de ese territorio invisible, solo que para llegar a dominarlo hay que dar un golpe de estado: si pierdes esa batalla ya no seras nadie. Un día, tal vez a causa de una depresión o porque el dedo de un ángel te haya tocado la frente, tendrás la evidencia del valor del tiempo que te queda antes de disolverte en el espacio. Sera lo mas parecido a una revelación. De pronto, descubrirás un hecho tan simple como este: que la vida te pertenece a ti y a nadie mas. Debes saber que nadie te va a agradecer el haber cedido la soberanía si no fue por tu gusto y placer. Habrás sido un esposo fiel, un padre ejemplar, una hormiga de oro para la empresa y un ciudadano honorable, pero no seras el tipo que un día decidió ser libre, ya que el tiempo también es la libertad. A partir de una edad no intentes volar en un ala delta ni correr los cien metros lisos a menos que te pongan un féretro en la meta. Hay retos mas difíciles que uno debe afrontar cuando ya se divisa un gato negro en la linea del horizonte. Dios creo el tiempo, pero dejo que nosotros hiciéramos las horas. Ese pequeño territorio de cada día sera imposible de gobernar si el tiempo no es tuyo y no eres tu quien marca las horas para regalarlas y compartirlas con esa clase de personas que te hacen crecer por dentro. Esa dádiva también sera tu salvación.

Estas cosas le decía el Maestro al discípulo mientras paseaban una noche muy oscura por una ciudad abandonada. Al llegar a una plaza el discípulo creyó que había salido la luna llena sobre los tejados, pero solo era la esfera iluminada del reloj de una torre, donde también había una veleta oxidada en forma de gallo. En ese momento sonaron doce campanadas y el maestro le hizo observar al discípulo que aquel reloj no tenia agujas ni números. Su esfera parecía la cornea de un ojo que les miraba en la oscuridad. El tiempo también es el silencio, de modo que a una edad lo mas sabio a veces es callar, pero nunca obedecer, dijo el Maestro.

El gallo oxidado de la veleta canto anunciando la madrugada.

Manuel Vicent

ESTO TAMBIÉN PASARÁ

ESTO TAMBIÉN PASARÁ

Imagen: Bill Carman

(Esta historia fue originalmente publicada por Osckarele, Aka Oscar Fábrega Calahorro, en el blog PLQHQ en noviembre del año 2010) 

Cuenta la leyenda que cuando el rey David estaba a punto de morir hizo llamar a su hijo y sucesor, el famoso Salomón, para despedirse. El futuro monarca del pueblo hebreo era joven, inexperto y estaba bastante preocupado por el rol que tenia que asumir en el momento en el que su padre falleciese. Por ese motivo le pidió a su padre que le dejase algo que pudiera servirle de ayuda en momentos difíciles.

El bueno de David le dio un pequeño joyero con una moneda dentro, y le dijo algo así; “cuando te encuentres jodido, hijo mio, abre este estuche y mira la cara de la moneda visible. Pero recuerda lo siguiente: cuando toda haya vuelto a su cauce, te rodee el bienestar, el gozo y el triunfo, hazme caso, vuelve a abrirla y mira la cara opuesta. Que la fuerza te acompañe hijo mio” y murió.

Salomón fue proclamado rey y durante un tiempo la cosa iba bien, hasta que por motivos que desconocemos entre los altos rangos de sus oficiales comenzó a gestarse una rebelión. Ademas, por otro lado, sus diferentes esposas le exigían opuestos caprichos, llegando incluso a osar construir altares para dioses paganos. Y por si fuera poco la economía estaba bastante jodida por la enorme sangría provocada por la construcción del templo de Jerusalén.

Nuestro protagonista, abatido y depre, recordó de pronto el consejo y el regalo de su padre y se decidió a abrir el joyero que contenía la dichosa moneda. Al abrirlo pudo leer unas palabras en hebreo impresas en la moneda: Gam zeh ya’avor que significan “Esto también pasará”.

El perturbador mensaje le reconfortó inmediatamente, volviendo a retomar con mas fuerzas que nunca el gobierno de su país y el control de la situación, superando los obstáculos, abortando la rebelión y terminando la construcción del majestuoso templo que llevaría su nombre. El Templo de Salomón.

Todo había cambiado. Ahora estaba triunfante y ebrio de éxito y de poder. Tanto que se olvidó de la necesaria contrapartida que tenia el regalo que le había hecho su padre. Se olvidó de abrir de nuevo el joyero en los tiempos de esplendor y leer lo que ponía en el reverso de la moneda.

Entra en escena Asmodeo, mi querido supuesto demonio que nos recibe en la entrada de la iglesia de Rennes-le-Chateau, el rey de los demonios, que había sido apresado y llevado ante Salomón, convirtiéndose en su esclavo y aumentando la sensación de poder del monarca, que un día, presuntuoso, le preguntó al demonio cual era la grandeza de estos si el rey de ellos podía ser atrapado con tanta facilidad. Asmodeo, que tonto no era, le respondió que si le quitaban las cadenas que lo apresaban y le prestaba su anillo mágico, podría demostrarle sus auténticos poderes. El rey, que mu listo no debía ser, aceptó la propuesta… sin medir las consecuencias.

El demonio, mentiroso y hábil manipulador, había conseguido lo que quería: se levantó, tomó a Salomón, que le había entregado su anillo protector y se llevó volando (sic) a cuatrocientos kilómetros de la ciudad santa, proclamándose después como rey.

Salomón, jodido por la hábil maniobra del demonio Asmodeo (a quien se le ocurre hacerle caso a un ser de estos), estuvo vagando por la tierra de Israel durante tres largos añazos, hasta que volvió a tomar las riendas de su vida, al acordarse del bello mensaje escrito en la moneda que le dio su padre, y tras unas luchas purísimas volvió a recuperar el trono y la riqueza.

Fue entonces cuando otra vez en la cima de la gloria pensó de nuevo en la moneda y en su reverso, que debía leer en los tiempos de bonanza, según le había comentado el Rey David. Abrió el joyero, tomo la moneda le dio la vuelta y leyó: Gam zeh ya’avor , “Esto también pasara”

Así fue como Salomón se convirtió realmente en el ser humano más sabio de todos los tiempos, al conocer que tanto el bienestar como el dolor son temporales y que todo depende de como nos tomemos las cosas, si con esperanza o con pesimismo. Gran mensaje esté

By Oskarele.

AMAR, VERBO

AMAR, VERBO

Imagen: Eculturas de Sarah Saunders

AMAR no debería ser un verbo regular. Veamos por qué:

Gerundio: amando (no se puede estar amando con un Gerundio a las espaldas).

Participio pasivo: amado (¿Cómo participar pasivamente, cuando uno es, por fortuna, amado?).

Infinitivo compuesto: haber amado (no puede ser infinito algo que, en esencia, ya acabó).

Gerundio compuesto: habiendo amado (¿quién no querría volver a amar, aunque fuera a ese Gerundio, al parecer compuesto por todos los amores que en el mundo han sido?).

Marisa Bou

DAU AL BROSSA

DAU AL BROSSA

El barret al penja-robes
i les ulleres a la tauleta,
extensions incorpòries
de la nostre presència.

El sombrero en la percha
y las gafas en la mesilla,
extensiones incorpóreas
de nuestra presencia.

Telèfon submergible
per trucar sota la pluja
i demanar un paraigua
o per trucar sota l’aigua
i demanar una barca.

Teléfono sumergible
para llamar bajo la lluvia
y pedir un paraguas
o para llamar bajo el agua
y pedir una barca.

Faig inventari del que tinc sense tu:
un rellotge al qual li sobren hores
i un telèfon al qual li falten veus.

Hago inventario de lo que tengo sin ti:
un reloj al que le sobran horas
y un teléfono al que le faltan voces.

Imágenes: Fundación Joan Brossa
Textos: Amkiel.

Joan Brossa i Cuervo (1919-1998), poeta catalán que aúnaba en su obra distintos géneros:  literario, escénico, visual, objetual… Nació un 19 de enero de 1919 y este año se celebran en Cataluña diversos actos en su honor, desde la Fundación Joan Brossa, “L’any Brossa”.

Las imágenes corresponden a una iniciativa de la misma Fundación Joan Brossa realizada desde el 30 de diciembre de 2018 (fecha de la muerte del poeta) hasta el pasado 19 de enero (fecha de su nacimiento), para rendirle homenaje, como cada año. En esta ocasión, la Fundación promovió un juego, Dau al Brossa (Dado para Brossa) muy de su estilo, que consistía en escribir poemas, haikus, aforismos, pequeños textos… relacionados con cada una de las imágenes propuestas. Los aquí mencionados son algunos de los que presentó mi amigo Amkiel, a quien agradezco profundamente que me haya permitido compartirlos.

AlmaLeonor_LP

VERDAD Y MENTIRA

VERDAD Y MENTIRA

Imagen: Maysa Mohammed (Syrian Artist)

 

Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron.
¡Buen día! -Dijo la mentira.
¡Buenos días! -Contestó la verdad.
Hermoso día. -Dijo la mentira.
Entonces la verdad se asomó para ver si era cierto. Y lo era.
Hermoso día. -Dijo entonces la verdad.
Aún más hermoso está el lago. -Dijo la mentira.
Entonces la verdad miró hacia el lago y vio que la mentira decía la verdad y asintió.
Corrió la mentira hacia el agua y dijo…
El agua está aún más hermosa. Nademos.
La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira.
Ambas se sacaron las ropas y nadaron tranquilas.
Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue.
La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.
Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.

Autor Desconocido
Del blog “Arenas del Tiempo

 

 

LA CONJURA DE LOS NECIOS O ¿POR QUÉ CASI SIEMPRE GANAN LOS IMBÉCILES?

LA CONJURA DE LOS NECIOS O ¿POR QUÉ CASI SIEMPRE GANAN LOS IMBÉCILES?

Imagen: Ewelina Koszykowska

Si en una isla pones a cincuenta estúpidos y cien listos, al cabo de cien años sólo habrá estúpidos, nos dice Pino Aprile. Las cosas siempre van en función del peor. Si los niños no ayudan en casa y las niñas sí, la igualdad posible no es que todos ayuden sino que no ayude ninguno. En democracia, la curva normal nos dice que la mayoría es mediocre, por tanto sólo pueden elegir a imagen y semejanza como jefe a un mediocre.¿Por qué? ¿Dónde reside la fuerza del estúpido? ¿Cuál es su mecanismo de acción? La respuesta es el acoso moral. En tiempos de Darwin, su principal dificultad para defender en público su teoría de la evolución de las especies era que no disponía del concepto de gen, la unidad de transmisión hereditaria. Si la estupidez correlaciona con la supervivencia, debe haber un mecanismo que explique su poder: El acoso psicológico. Este es ejercido por estúpidos, que pueden ser psicópatas (matan al individuo que es diferente, ésta es la vieja solución incluso en las culturas tribales, la solución del chivo expiatorio) pero no son sociopatas, al contrario, son con frecuencia, jefes con placa, empleados del mes, hijos pródigos, gente encantadora… Por eso, el acoso moral, que ahora se nos hace consciente a través de libros como el de Iñaki Piñuel es invencible, es el poder: Pensemos tan sólo en la Santa Inquisición, en la Alemania Nazi, la caza de brujas, etc, que sólo fueron posibles con la complicidad de toda la sociedad. No todo el mundo es acosador, pero la mayoría son cómplices silenciosos, el resto, las víctimas. Los cómplices dan el poder al acosador, y no son inocentes, es su estrategia de supervivencia (no vienen a por mi; algo habrá hecho. En resumen, convierten a la víctima en culpable…). De agua brava me libro yo, de agua mansa me libre Dios, o mejor no me libra ni Dios, nos dice el refrán. Son los verdaderos estúpidos, no quieren saber, prefieren matar al mensajero. Su ley es la ley del silencio. Las reglas del grupo son implícitas y obedecen a la ley del más fuerte, que es el grupo (es la práctica y no la teoría de su funcionamiento: El que llega el último, a la cola; tragar viene en el sueldo aunque no se diga. Si alguien protesta o denuncia, es culpable). Se trata de relaciones entre personas que vienen mediadas por el sexo, la raza, la clase social, la posición jerárquica, la edad… pero nunca son de tú a tú. El machismo, la xenofobia, el racismo… surgen de aquí y no son erradicables, al menos, como agresividad pasiva. Sin embargo conviene luchar contra ellos. Los estúpidos no hacen del mundo un lugar mejor. Con ellos está garantizada la seguridad (la seguridad de equivocarse en todo lo que importa en la vida como persona). Su parte buena es que hacen la vida más divertida (aunque a mi sus efectos colaterales no me compensan) y mucha gente carecería de biografía sin la estupidez. Los estúpidos no saben resolver problemas. Su evidente y popular estrategia de solución consiste siempre en agrandarlos, desde lo local a lo universal, hasta que no pueden crecer más y estallan. Así caen los imperios. Pero recuerde, todo empieza con un rumor, como en las avalanchas.

Emilio Gómez Milán
El Anti-Ídolo. Blog de Superación y Desarrollo Personal.

LA REALIDAD EN SU FONDO ACUÁTICO Y LUNAR. SOBRE UNA NOVELA DE ALMA LEONOR

LA REALIDAD EN SU FONDO ACUÁTICO Y LUNAR. SOBRE UNA NOVELA DE ALMA LEONOR

Las actrices favoritas del padre de Alma Leonor López Pilar son las actrices favoritas del padre de María del Pilar López Almena, que es la mujer que ha escrito la novela Las actrices favoritas de mi padre, firmada por/como Alma Leonor López Pilar. La realidad y la ficción se llevan bastante mal cuando quieren llevarse bien, aunque no siempre, porque en ocasiones uno puede bañarse en el mar de lo real mientras lee una mentira escrita para que te la creas cuando disfrutas de las palabras con las que está construida. Como es el caso de la novela de Alma Leonor que acabo de leer.

Jose Luis Ibáñez Salas (Insurrección).

 

¡¡Muchísimas Gracias a Jose Luis Ibáñez Salas por tan preciosa crónica sobre mi novela “Las actrices favoritas de mi padre”. Él siempre me ha mirado con buenos ojos, siempre. Le estoy muy agradecida por haber creído en mi desde el primer día y por todo su apoyo en todo momento. Esta novela tiene parte de él… y de ella. ❤ Muchas Gracias Jose Luis.

Se puede leer el artículo completo en su blog, INSURRECCIÓN. Y de paso, naveguen, naveguen… se puede aprender muchísimo leyendo a Jose Luis. ❤

AlmaLeonor_LP

 

 

Las actrices favoritas del padre de Alma Leonor

¡Muchas gracias a Manuel Cerdá por esta crónica tan bonita sobre mi novela LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE! 🙂

MÚSICA DE COMEDIA Y CABARET

PortLiado más de lo que esperaba, y de lo que deseaba, he andado últimamente. Las correcciones de mi novela Prudencio Calamidad parecía que no iban a terminar nunca. No ha sido así, afortunadamente, y en nada, esta misma semana, estará a la venta. Lógicamente, los placeres –los espirituales, siendo precisos– escasean por falta de tiempo, pero siempre hay algún que otro momento que necesitas parar y recrearte un poco. Y en un momento de esos –cuya duración no sabría especificar, pues pasó en un santiamén– leí el libro de Alma Leonor López Pilar (alter ego de María Pilar López Almena) Las actrices favoritas de mi padre. Me sedujo ya desde el momento en que leí en la contracubierta que esas actrices favoritas eran “todas ellas protagonistas de un álbum de cromos de 1954 que aún conservo”. Yo nací en 1954 y desde que en 1960, o 1961, recuerdo…

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HAS LLEGADO A TU DESTINO

HAS LLEGADO A TU DESTINO

Imagen: Mark Ryden

—Has llegado a tu destino… ha llegado tu hora… arrepiéntete de tus pecados.

—¡Noooooooo…!

 —–

Veo que voy acercándome a esa terrible figura entre la niebla. La engañosa niebla donde mis ojos oscilan con cada paso. Su imagen está clara en mi mente, aunque aún se desdibuja su figura. Yo sigo sintiendo su  hedor. Un hedor de muerte.

No siempre sentimos la sangre que nos une de la misma manera que nos enseñaron nuestros mayores, ni de la misma forma que une a dos hermanos o a dos extraños por el valor, la lucha, la guerra, por la palabra dada. Todo se me antoja muy lejano. Casi tanto como lejana es la figura a la que me acerco… ¿Por qué avanzo tan despacio? ¿Por qué no siento mis pasos? La niebla es negra y espesa, casi tanto como aquella noche en la que la conocí. Era la noche de su fiesta de prometida con mi hermano, con mi propio hermano. En cuanto entré en la estancia supe que aquella mujer faltaría a su promesa. En cuanto entré en la estancia sentí sus ojos negros clavados en mi alma. Y desde ese mismo momento supe que se había albergado en mí como una araña se amarra a su tela. Aún se me encoje el corazón, que ya ni siquiera siento, cuando recuerdo el escalofrío que surcó mi cuerpo el día que aquella mujer caminó hacia mí con su mano tendida. Una mano de muerte.

Bosque.

Este bosque es demasiado denso… la hojarasca apenas se oye por efecto de la niebla. Solo se oye el caminar de los espectros. Es noche de aparecidos y el ulular de la luna les atrae hacia este lugar… este lugar maldito.

Ella.

Mi hermano me acababa de abrazar por mi regreso. Mi hermano pequeño. Era alegre y desenfadado y no podía ver lo que yo vi. No pudo saber lo que yo sabía. No pudo intuir que la promesa que estaba a punto de hacerle aquella mujer era vana. Yo no la había visto antes, nunca en mi pasada vida, pero sabía quién era y ella supo quién era yo. Ella me estaba esperando.

Viento.

Solo siento el viento en mis mejillas, un viento gélido y ardiente a la vez. Un viento que no mueve las hojas de este otoño extraño, posadas en el suelo bajo el manto de la niebla negra de la noche de difuntos. Un viento gélido fue lo que sentí cuando hice aquel pacto. Aquel maldito pacto en una noche como esta y en el que comprometí mi vida y la de mi hermano. Aquel maldito pacto que firme con el mismísimo Lucifer.

Aciaga y ventosa noche la de aquella batalla en la que lloré como un niño suplicando por mi vida. Suplicando que fuese otro el que muriese en mi lugar y no yo. Aciaga noche en la que mi compañero de armas cayó a mis pies desparramado como un fardo roto por las costuras. Sus ojos imploraban, sus labios temblaban y solo un hilo de voz salía de ellos… “dile a mi esposa que fui valiente”. Le juré que no se iba a morir, que yo velaría por él, que él mismo podría decirle a su esposa que  fue valiente. Todo eso le dije hasta que una explosión se llevó mi brazo derecho y dejó mutilada mi pierna… entonces supe lo que aquel muchacho quería decir. Nadie es valiente ante la contemplación de su propia muerte.

Muerte.

En medio del barro de la trinchera un sanitario atendía a las mareas de soldados que llenábamos las camillas. Se despojaba a los muertos de su sitio para colocar a los que iban llegando aún con vida. Con un hilo de vida. Aquel muchacho seguía suplicando… “dile a mi esposa que fui valiente”… solo que ya no me lo decía a mí, se lo suplicaba al todopoderoso.

No fue la voz del todopoderoso la que aquella mañana de rocío con olor a pólvora sentenció mi vida… “Este morirá enseguida. Traed a otro”. Entonces vi como los camilleros llevaban a mi compañero hasta aquel sanitario que me había desahuciado aún con vida. Y grité. Grité a Dios y grité al Demonio. Grité a todo aquel que quisiera escucharme. Y uno me escuchó.

Frío.

Largo es este camino. La extraña figura sigue como inerte delante de mí y no la alcanzo. Siento su hedor de  muerte. No siento ni mi propio hedor, ni siento mi caminar. No siento ni mi aliento en esta noche de niebla fría.

Frio fue lo que exhaló mi compañero de armas cuando su aliento de vida me fue traspasado. Miedo helador más que frio, fue lo que sentí cuando caí en la cuenta de lo que había hecho. Cuando supe el pacto al que me  había comprometido. Y me negué. Me negué con todas mis escasas fuerzas. Negué su aciago destino y sentencié el mío.  Recé.

Fue él quien pudo decirle a su esposa que había sido valiente en el frente. Pero fui yo quien quedó en suspenso ante la muerte. Y la muerte siempre se cobra su precio.

 

Ahora alcanzo a ver aquel ser extraño al que me acercaba. Es solo un cuerpo sin cabeza. Su ropa es la mía… No tiene su brazo derecho… Tiesa mantiene su pierna… Soy… ¡yo!… ¡y me estoy mirando!

—Debiste entender que nadie desafía a la muerte. Debiste entender que siempre se cobra su precio. Tú has desafiado al mismísimo Lucifer, señor de la oscuridad y la muerte, suplicando a tu Dios por una vida. Ahora él, mi señor, me ha enviado a cobrarse la suya.

Era ella…

—Has llegado a tu destino… ha llegado tu hora… arrepiéntete de tus pecados.

—¡Noooooooo…!

AlmaLeonorLP

Relato de Noche de Difuntos para un ejercicio en el Jardín Secreto.