FELICIDAD AZUL

FELICIDAD AZUL

Imagen: Giampaolo Talani

Montañas azules con nieve y fría agua azul turbulenta,
un cielo borrascoso lleno de estrellas encendiéndose
y Venus y la luna gibosa al amanecer.
Gaviotas siguiendo una motora cara al viento,
árboles con ramas prendidas al aire-
sentado al sol del mediodía con la furiosa
sombra humeante de la chimenea de la cabaña-
Águilas que planean viento abajo,
golondrinas marinas vuelan a golpes de viento,
una nueva marca de tabaco a las once.
Y mi amor que vuelve en el autobús de las cuatro
—Dios mío, ¿por qué nos has dado todo esto?

MALCOLM LOWRY

El Día Azul
30-08-2022

SUEÑO DEL MARINERO

SUEÑO DEL MARINERO

Imagen: Sandro Chía.

Yo, marinero, en la ribera mía,
posada sobre un cano y dulce río
que da su brazo a un mar de Andalucía,

sueño ser almirante de navío,
para partir el lomo de los mares
al sol ardiente y a la luna fría.

¡Oh los yelos del sur! ¡Oh las polares
islas del norte! ¡Blanca primavera,
desnuda y yerta sobre los glaciares,

cuerpo de roca y alma de vidriera!
¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,
bajo el plumero azul de la palmera!

Mi sueño, por el mar condecorado,
va sobre su bajel, firme, seguro,
de una verde sirena enamorado,

concha del agua allá en su seno oscuro.
¡Arrójame a las ondas, marinero:
-Sirenita del mar, yo te conjuro!

Sal de tu gruta, que adorarte quiero,
sal de tu gruta, virgen sembradora,
a sembrarme en el pecho tu lucero.

Ya está flotando el cuerpo de la aurora
en la bandeja azul del océano
y la cara del cielo se colora

de carmín. deja el vidrio de tu mano
disuelto en la alba urna de mi frente,
alga de nácar, cantadora en vano

bajo el vergel azul de la corriente.
¡Gélidos desposorios submarinos,
con el ángel barquero del relente

y la luna del agua por padrinos!
El mar, la tierra, el aire, mi sirena,
surcaré atado a las cabellos finos

y verdes de tu álgida melena.
Mis gallardetes blancos enarbola,
¡Oh marinero!, ante la aurora llena

¡y ruede por el mar tu caracola!

Rafael Alberti

El Día Azul
30 de julio de 2022

UNA HISTORIA DEL AZUL

UNA HISTORIA DEL AZUL

Imagen: Karin Kneffel

Convalecencia del azul después del aguacero …

El cielo vuelve a colorearse. Los árboles gotean y el pavimento bebe. La ciudad también ensaya algunas frases. Risas húmedas y lluvia descalza. Parece que el paisaje está salpicado de creencias.

A uno le gustaría cultivar este azul y luego cosecharlo con el gesto tranquilo, en un delantal de lona o en una cesta de mimbre. Arreglar el cielo en racimos, desgranar sus perfumes, retener por unas horas la belleza contra sí mismo y reconciliarse.

Se quiere, se mira, se sabe que no se puede hacer más; que es suficiente con permanecer allí, parado en la luz, desprovisto de gestos y de palabras, con un deseo del amor un poco animal, sin dar importancia al paisaje, suponiendo que se sabe que no es para nada, porque el amor es precisamente nuestra tarea, nuestro deber, incluso si fuese tan frágil como estas gotas de agua de lluvia cayendo en la hierba del jardín.

Jean-Michel Maulpoix.
Una historia del azul (1992).
Traducción de Valeria Guzmán Pérez. 

El Día Azul
30 de junio de 2022

LA CORTESÍA DE LOS CIEGOS

LA CORTESÍA DE LOS CIEGOS

Marc Chagall

Un poeta lee poemas a unos ciegos.
No se imaginaba que fuera tan difícil.
Le tiembla la voz.
Le tiemblan las manos.
Siente que cada frase
debe superar la prueba de la oscuridad.
Tendrá que arreglárselas sola,
sin luces ni colores.
Peligrosa aventura
para las estrellas de sus poemas,
para la aurora, el arco iris, las nubes, los neones, la luna,
para los peces hasta ahora tan plateados bajo el agua
y los azores tan callados, altos en el cielo.
Lee -porque es ya demasiado tarde para no leer-
sobre el niño de la cazadora amarilla en el verde prado,
sobre los rojos tejados que se pueden contar en los valles,
sobre los vivaces números en las camisetas de los jugadores
y sobre una mujer desnuda tras una puerta entreabierta.
Quisiera omitir -aunque eso no es posible-
a todas aquellos santos en la bóveda de la catedral,
aquel gesto de despedida desde la ventana del vagón,
la lente del microscopio y el destello en el anillo,
y las pantallas y los espejos y el álbum con rostros.
Pero es grande la cortesía de los ciegos,
grandes sus comprensión y su magnanimidad.
Escuchan, sonríen, aplauden.
Alguno de ellos incluso se acerca
con un libro abierto al revés
pidiendo un autógrafo invisible para él.

WISLAWA SZYMBORSKA
(Traducción de Abel A. Murcia Soriano)

El Día Azul
30 de mayo de 2022

DICEN…

DICEN…

Imagen: Eva Armisen

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros;
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso
de mí murmuran y exclaman: –Ahí va la loca, soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado
.
Hay canas en mi cabeza; hay en los prados escarcha;
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños;
sin ellos, ¿como admiraros, y cómo vivir sin ellos?

Rosalía de Castro

El Día Azul
30 de Diciembre de 2021

CABALLO AZUL

CABALLO AZUL

Imagen: Franz Marc.

En un caballo azul
hacia otros mundos
amparada en las sombras
más sombras de la noche
ha optado por marcharse.
Llevaba un largo tiempo
siguiéndole la estela
al barco de Rimbaud
cuando surcaba indómito
un pueblo de palomas.
Hablaba impenitente
de ciertas imprecisas latitudes
en donde los minutos
se dividían por dos
o se multiplicaban
por esporas.
Adquirió la costumbre de imitar a los gatos
cuando anuncian las albas
desde las azoteas
y van a ras de suelo
maullándole a Gardel.
Nosotros no advertimos que en silencio
nos mandaba un mensaje de paz y despedida
tras el sinfín de cruces que cargaba en los hombros
y el sueño que de niña soñó sin decir nada
sobre una estrella huérfana.
Se ve que se ha llevado tantísimos recuerdos:
la risa de los niños, los muchos ruiseñores,
la hilera interminable de rosas y jazmines
y el ansia de volar.
En un caballo azul
amparada en las sombras
más sombras de la noche
siguiéndole la estela
al barco de Rimbaud
cuando surcaba un pueblo de palomas
ha optado por marcharse.

JOSE MIGUEL JUNCO EZQUERRA.

El Día Azul
30 de septiembre de 2021

ESO QUE TU ME DAS

ESO QUE TU ME DAS

Eso que tú me das
Es mucho más de lo que pido
Todo lo que me das
Es lo que ahora necesito
Eso que tú me das
No creo lo tenga merecido
Todo lo que me das
Te estaré siempre agradecido
Así que gracias por estar
Por tu amistad y tu compañía
Eres lo, lo mejor que me ha dado la vida.

Por todo lo que recibí
Estar aquí vale la pena
Gracias a ti seguí
Remando contra la marea
Con todo lo que recibí
Ahora sé que no estoy solo
Ahora te tengo a ti
Amigo mío, mi tesoro
Así que gracias por estar
Por tu amistad y tu compañía
Eres lo, lo mejor que me ha dado la vida.

Todo te lo voy a dar
Por tu calidad, por tu alegría
Me ayudaste a remontar
A superarme día a día
Todo te lo voy a dar
Fuiste mi mejor medicina
Todo te lo daré
Sea lo que sea, lo que pidas.

Y eso que tú me das
Es mucho más
Es mucho más
De lo que nunca te he pedido.

Todo lo que me das
Es mucho más
Es mucho más
De lo que nunca he merecido.

Eso que tú me das
Eso que tú me das…

Pau Dones.

El día Azul
30 de agosto de 2021
Miki, in memoriam.

EL PORQUÉ DE LAS PALABRAS

EL PORQUÉ DE LAS PALABRAS

Imagen: Tran Nguyen

No tuve amor a las palabras;
si las usé con desnudez, si sufrí en esa busca,
fue por necesidad de no perder la vida,
y envejecer con algo de memoria
y alguna claridad.

Debí amar las palabras;
por ellas comparé, con cualquier dimensión del mundo externo:
el mar, el firmamento,
un goce o un dolor que al instante morían;
y en ellas alcancé la raíz tenebrosa de la vida.
Cree el hombre que nada es superior al hombre mismo:
ni la mayor miseria, ni la mayor grandeza de los mundos,
pues todo lo contiene su deseo.

Las palabras separan de las cosas
la luz que cae en ellas y la cáscara extinta,
y recogen los velos de la sombra
en la noche y los huecos;
mas no supieron separar la lágrima y la risa,
pues eran una sola verdad,
y valieron igual sonrisa, indiferencia.
Todo son gestos, muertes, son residuos.

Mirad al sigiloso ladrón de las palabras,
repta en la noche fosca,
abre su boca seca, y está mudo.

Francisco Brines (extracto).

El Día Azul
30 de julio de 2021.

NADA

NADA

Imagen: Laurel Burch

En la frase “no somos nada” fue donde empezó todo.
Nada éramos en el preciso instante en el que nos besamos por
primera vez,
nada éramos cuando el tiempo nos pisaba los talones
y nada éramos cuando nos dijimos por primera vez
“¿cuándo volveremos a vernos?”
Nada.
No éramos nada tampoco la primera vez que te dolió saber que
conocí a otro
no éramos nada en la décima de segundo que te vi cenar con ella
no éramos nada cuando volvimos a abrirnos en canal
a ser conscientes de que nos queríamos
y nada, nada, “no somos nada”.
Nada desde el día que nos conocimos
y nos contamos que el amor nos daba miedo.
nada en la primera canción donde nos encontramos,
nada en la última en la que nos echamos de menos,
nada a la hora de bloquearnos
nada en la cercanía, nada en los kilómetros,
nada para los amigos, para la familia,
nada para la paz y la tranquilidad para el miedo.
Nunca fuimos nada.
Ni siquiera en el momento en el que nos abrazamos como si
lleváramos toda la vida
esperándonos
ni siquiera cuando perdimos ciertas mitades y
nos cedimos el hombro el uno al otro para llorar.
Nada. Cambiamos el significado a esa palabra
porque nada no era lo correcto para nombrar ciertos algos.
Porque no era nada lo que pasaba cuando temblábamos al
volver a vernos.
No era nada el por qué viniste a buscarme
ni tampoco fue nada por lo que nos perdonamos.
Nada fue el porqué volvimos y volvemos a intentarlo.
Porque no sentíamos nada, no queríamos nada
y porque nada está siendo el motivo
Por el que seguimos aquí
Nada.
Una nada donde el amor se acuesta
una nada donde el amor duerme
una nada donde tú y yo llevamos enamorados
desde la primera vez que dijimos
que no éramos nada.

Candela Tuck
Anatomía de una Herida (2021)

El día Azul
30 de junio de 2021

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