NIEVA EN VALLADOLID

NIEVA EN VALLADOLID

Apunten el día… 7 de enero de 2018.

AlmaLeonor_LP

Anuncios

PALIZAS DE AÑO NUEVO

PALIZAS DE AÑO NUEVO

Imagen: Takanakuy – Ilustra

Ya hemos visto como en Japón la Nochevieja reciben la visita de unos ogros peculiares que azuzan a los niños perezosos, pero no es la única costumbre, cuanto menos raruna, que podemos encontrar en estas fechas. Vamos a ver otra

En Perú no son ogros los que asustan, sino los propios convecinos. Allí, por las fechas de Navidad y Año Nuevo, sobre todo en Año Nuevo, se mantiene una antiquísima tradición, la Takanakuy. Consiste, nada más y  nada menos, que en zurrarse de lo lindo para librarse de todo tipo de odios e inquinas y empezar el Año Nuevo desde cero. Como propósito no es malo, pero podrían resolverlo de alguna manera menos dolorosa, digo yo.

Claro que todo este festival está aderezado con música (llamada waylilla o wayliya, una especie de “canción protesta”, popularizada desde los años 60) y baile frenético, comida abundante (y la peruana es de las más variadas, copiosas y espectaculares del mundo) y bebida más abundante todavía, lo que contribuye a que los porrazos se sientan menos… supongo. Aunque los moratones, cortes y sangrados son totalmente reales y dolorosos, ya que está  permitido utilizar desde punteras metálicas en las botas mineras (habituales en muchos lugares en Perú) hasta cinturones para propinar golpes. Lo que no se permiten son anillos… que cosas. Incluso hay un árbitro que controla que las cosas no se desmadren demasiado. A lo mejor se lleva algún sopapo sin quererlo… Lo que no hay es policía ni jueces en estos distritos, de ahí que se terminaran por buscar la forma de solucionar las rencillas por sí mismos.

Al finalizar la pelea, los contrincantes, siempre en parejas, deben abrazarse y volver a la normalidad… hasta la próxima afrenta. Es una especie de catarsis social anual en las comunidades indígenas peruanas, que últimamente ha traspasado este estatus para realizarse, pese a la prohibición gubernamental, en zonas urbanas de la propia capital, Lima.

También es posible encontrar una costumbre muy parecida en Canas, en Perú, cerca de Cuzco. Se trata de Ch’ijar Jaqhi o Tupay (significa “colisionar”)  un festival que se lleva a cabo el 20 de enero y en el que las peleas son entre grupos de diferentes comunidades. Se considera una batalla ritual. Otra pelea similar, la Tupay Tuqtu  (“choque de gallinas”, más o menos) se celebra el 2 de febrero y ha sido declarada Patrimonio Cultural Nacional en el 2008. Bolivia, en la zona de Potosí (también minera e indígena, por cierto), llamada Tinku, pero que se celebra en mayo, y prácticamente solo masculina.

El nombre Takanakuy  deriva del quechua y está formado por la palabra “Taka”, que significa “golpe” y “nakuy”, que podría traducirse por “hacerse mutuamente algo”. Es una “celebración” popular en distritos peruanos como Santo Tomás, Llusco y Quiñota, pero la más famosa es la de la provincia de Chumbivilcas, cerca de Cuzco. Allí se toma como una fiesta esperada todo el año y una tradición que se toma muy en serio, pues está interiorizada como una popular autoadministración de justicia, a la vez que una muestra pública de valentía y coraje para defender la propia causa, que proporciona prestigio a sus protagonistas, ya sean hombres o mujeres, pues ambos por igual participan de este evento.

Takanakuy, la película (tres partes)

Y a mi que me recuerda otras cosas… ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

AlmaLeonor_LP

 

 

 

NAMAHAGE… DEMONIOS DE AÑO NUEVO

NAMAHAGE… DEMONIOS DE AÑO NUEVO

En el rico folklore y mitología japonesa podemos encontrar casi de todo, incluido un peculiar demonio navideño que asoma durante el ritual de Año Nuevo, sobre todo en Akita, en la región de Oga, al norte de Honshü. Se trata del Namahage (生 剥) un ogro (oni) enmascarado vestido con un atuendo de paja (llamado mino), portando un cubo de madera (teoke) y armado con cuchillos (hoy suelen ser también de madera ) que, en la víspera de Año Nuevo, procesionan por las casas en parejas o en grupos de tres, preguntando a los niños si han sido perezosos o si se han portado mal. Lo hacen con una especie de cancioncilla compuesta por frases simples:

“¿Hay llorones por aquí?” (Nakuko wa inee gā? )

“¿Han sido niños traviesos?” (Waruiko wa inee ka? )

Tradicionalmente, los Namahage o, también, Ogros de Año Nuevo, visitaban los hogares en la primera noche de luna llena del año (alrededor de mediados de febrero, dos semanas después del Año Nuevo Chino), con el propósito de advertir a los niños “vagos” o perezosos para que se pusieran a hacer algo útil y no quedarse todo el tiempo junto al fuego sin hacer nada. Antiguamente se preguntaba a los niños si tenían “ampollas” producidas por la sobrexposición al fuego, lo que evidenciaba que no se habían movido. El cuchillo que suelen portar era un instrumento para “pelar” las ampollas.

Hoy en día, en Nochevieja, los padres advierten a sus hijos con la visita de los Ogros de Año Nuevo si han sido perezosos, llorones o desobedientes, para llevárselos a las montañas y no volver a ver jamás a su familia. Es una advertencia que aterroriza a los niños y les hacen llorar (de ahí la pregunta de la cancioncilla). Pero tienen también su lado positivo, pues si los niños han sido buenos y ofrecen dulces a los ogros en la visita, éstos bendicen y protegen la casa librando a sus habitantes de enfermedades, desastres y malas cosechas durante el año. Entonces la familia va al Templo Sintoísta más cercano y reza dando gracias por las bendiciones.

En Nochevieja, varios hombres jóvenes se disfrazan de Namahage y recorren las calles de las ciudades del sur de Japón. En cada casa, golpean el suelo 7 veces antes de entrar, 5 veces cuando les ofrecen comida y bebida y finalmente 3 veces antes de marcharse. Pero también tienen sus supersticiones. Los Namahage no entran en las casas donde ha habido un nacimiento o un fallecimiento durante el año, ni tampoco en las casas donde hay una persona inválida. En estos casos, los ogros golpean el suelo varias veces en la entrada de la casa, pero jamás entran en ella.

El origen de esta costumbre, parece ser muy antiguo y no está claro, hay varias versiones. Una de las más populares es la que se cuenta en la ciudad de Akita. Es la historia del emperador Wudi de la Dinastía Han (156 – 87 a.C)  que viajó desde China a Japón llevando consigo cinco ogros que se establecieron en las cumbres de los dos montes de la región de Oga, Honzan y Shinzan, robando comida a los campesinos y raptando mujeres jóvenes. Para tratar de librarse de ellos, los habitantes de la región idearon un truco. Apostaron a los Ogros a que no serían capaces de construir  en una sola noche, una escalera de piedra de mil escalones que llevara desde la orilla del mar hasta lo alto del monte Shinzan, el más alto de los dos. Si lo lograban, les entregarían alimentos y una mujer joven cada año, pero si no lo lograban tendrían que marcharse. Aceptaron, pero los aldeanos les engañaron haciendo que un gallo cantase antes del alba sin dar tiempo a los ogros a completar su trabajo. Creyendo que habían fallado en la apuesta, se marcharon. Desde entonces los ogros (oni, o Namahage), instan a los niños a no ser descuidados, perezosos o vagos y a terminar sus tareas antes de que sea demasiado tarde.

Festival Namahage de Febrero de 2008.

En Japón cuentan hasta con su propio museo, el Museo de los Namahage en Oga, donde uno puede conocer todo lo relacionado con estos ogros e incluso disfrazarse de ellos. Además, en el Santuario de Shinzan, también en Oga, se celebra el Festival Sintoista de Sedo, el segundo fin de semana de febrero, donde los protagonistas son los Namahage, y todas las ceremonias asociadas a ellos.

Ya lo saben… Procuren no ser perezosos ni vagos en Nochevieja, o estos ogros Namahagen aparecerán con su cuchillo y su caldero para cortar las ampollas de fuego.

AlmaLeonorLP

 

EL DÍA DE ODIAR A SPRINGFIELD

EL DÍA DE ODIAR A SPRINGFIELD

Además de ser el día en el que  el mundo cristiano celebra el natalicio de Jesús, el 25 de diciembre encierra otras muchas onomásticas, mitologías y anécdotas, como se ha venido comentando en varios artículos en este blog.

Una de esas tradiciones creadas recientemente es el llamado “Día de odiar a Springfiel”, o algo parecido, un día proclamado por el Presidente de los EE.UU., coincidiendo con el 25 de diciembre… Todo esto en la serie Los Simpson, por supuesto. Fue en el capítulo 21 de la 15ª temporada, emitido en los USA el 16 de mayo de 2004.

Parte 1; Parte 2; Parte 3 (la de arriba); Parte 4; Parte 5; Parte 6 (final).

En ese capítulo, una serie de coincidencias y malentendidos (como pasa muchas veces, y más en los Simpson) hacen que Bart aparezca ante una audiencia entregada, enseñando el pompis a una monumental bandera norteamericana. Y alguien toma una foto. Ya saben lo que pasa en estos casos, la bandera es sacrosanta… la foto aparece en el periódico de Sprinfield y se tergiversa todo, haciendo aparecer a Bart y a su familia (porque intentaron explicar que todo fue un accidente) como gentes que odian la bandera y todo hubiese ocurrido deliberadamente.

La historia sigue así, más o menos… La familia Simpson es invitada a un programa de entrevistas de alta audiencia en el que piensan que podrían aclararlo todo, pero se lía más cuando el presentador, Nash Castor, les pregunta directamente “¿Qué parte de Estados Unidos odias más?” (Como un ejemplo de la falacia de muchas preguntas). Marge dice que, si las preguntas principales como esa son las únicas formas de discusión en Estados Unidos, entonces ella odia a Estados Unidos. También dijo que toda su familia es muy querida en Springfield, lo que hace que el presentador afirmase que todo Springfield odia a los Estados Unidos. Entonces es cuando el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush (lo fue entre el 2001 y el 2009 para asombro del mundo),  proclama el Día de odiar a Springfield y, en consecuencia, su alcalde, Quimby, decide cambiar el nombre de Springfield a “Libertyville”.

Esto no pasaría de ser una mera anécdota (no pasa de serlo, de hecho) de no ser por un par de detalles. Que sea el presidente Bush el que decide que el Día de odiar a Springfield sea el 25 de diciembre es significativo en un presidente que afirmaba que Dios le hablaba directamente. Y también, porque Springfield, ciudad real del Estado de Massachusetts en los EE.UU., es una localidad con algunas curiosidades, además de ser el hogar de los Simpson:

  • Es donde se inventó el baloncesto: en 1891, por el canadiense James Naismith).
  • Es donde se inauguró la primera compañía fabricante de motocicletas de los EE.UU.: Indian Co., en 1901.
  • Es por donde circuló el primer automóvil propulsado con gasolina: un Duryea Motor Wagon, de 1893.
  • Y es donde se encuentra la única factoría de Rolls Royce fuera de Inglaterra, instalada en la década de 1920.

Pues bien, es también donde en 1777, George Washington (noten la coincidencia: George W…, aunque sea Walker en el presidente Bush) decidió instalar el Springfield Armory,  el centro principal de la fabricación de armas de fuego para el ejército estadounidense. Se clausuró en 1968 (en plena Guerra de Vietnam) transformándose en el Sitio Histórico Nacional “Arsenal de Springfield”, donde se alberga la colección de armas de fuego históricas más grande del mundo (en el Springfield Armory Museum) y la Springfield Technical Community College (STCC), la única universidad “técnica” en Massachusetts, dedicada a la investigación armamentística. Hoy, existe una compañía llamada “Springfield Armory, Inc.”,   con sede en Geneseo (Illinois), pero solo es eso, el nombre, que fue concedido por licencia en 1974 a su fundador, Robert Reese, dedicada también a la fabricación de armas.

Springfield Armory en el siglo XIX (izquierda) y el National Historic Site Springfield Armory, hoy (derecha).

Así que díganme ahora si no es “casual y curioso” que el día 25 de diciembre, y aunque solo fuese en una serie televisiva de humor satírico, sea nombrado por el presidente George W. Bush, como el “Día de odiar a Springfield”, el sitio con más tradición de fabricación de armas de todo EEUU…

El final del capítulo también es todo un poema, con la familia Simpson encerrada en el Centro de Reeducación Ronald Reagan junto a Michael Moore, y Bill Clinton entre otros… Venga ya.

AlmaLeonor_LP

 ¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!! 

 

CANCIÓN DE INVIERNO

CANCIÓN DE INVIERNO

Imagen: Carmen Jiménez

 

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada…

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

Juan Ramón Jiménez

 

El invierno de 2017-2018 comienza hoy, 21 de diciembre, a las 17h 28m hora oficial peninsular, justo cuando se publica esta entrada. Son cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional-Ministerio de Fomento). Esta estación durará 88 días y 23 horas, y terminará el 20 de marzo de 2018 con el comienzo de la primavera.

#AlmaLeonor_LP

ANÉCDOTAS-46: LAS CENAS DE EMPRESA

ANÉCDOTAS-46: LAS CENAS DE EMPRESA

Aunque hace mucho tiempo que ya no asisto a Cenas de Empresa, recomiendo a todo el que lo haga que simplemente se divierta (y que tenga cuidado al volver a casa y no conduzca bebido). Al día siguiente solo necesitaremos una buena taza de café.

Son muchos los motivos por los que ya no voy a una Cena de Empresa pero, principalmente he dejado de ir porque me aburren. Me aburren los preparativos y no tienen nada que ver con ese chiste en el que una secretaria se vuelve tarumba por no poder poner a toda la oficina de acuerdo entre veganos, intolerantes a la lactosa o al gluten, cumplidores de preceptos culinarios religiosos, y otras necesidades varias (que no manías). No. A mí lo que me aburre del ambiente previo son las manías… aunque todos las tengamos. Me aburre eso de que si “a mí me da igual, pero…”, que si “es que si es con coche yo no…”, que si “es que a mí esto no…”, que si “es que si va fulano yo no voy…”, que si “a ver dónde vamos, porque el año pasado…”. Todo un conjunto de bobadas que me ponen de los nervios porque, al fin y al cabo, solo se trata es de juntarse, charlar, pasarlo bien y tener un momento distendido fuera del ambiente laboral para conocerse mejor, o no, simplemente para divertirse. Pero no…

Yo empecé a trabajar muy pronto. Las primeras Navidades con Cena de Empresa me pillaron con 16 años y eso marca. En aquella ocasión en lugar de “cena” la empresa contrató con una bodega un montón de botellas de champán para obsequiar a clientes y empleados. A nosotros, además, una copa personalizada que aún conservo. Imaginen todo eso para una cría. Pero no fueron momentos “distendidos”, sino más bien “formales”.

Luego entré a trabajar en otra empresa donde no había Cesta de Navidad ni aguinaldo (si me descuido, casi que ni días libres), pero el jefe-jefe (había tres jefes… pues, el primero), ofrecía una comida a clientes y empleados en la bodega de su casa que era también la de la empresa. El primer año al que asistí a aquella cena (creo que pudo ser el primer año, no lo recuerdo muy bien ahora), fue uno de los peores días de mi jefe-jefe, pues se desató en Valladolid una tremolina ventosa que arrancó árboles, derribó carteles, hizo desplazarse contenedores, caer cornisas de las ventanas… y derribó una viga de la nave de la empresa dejando buena parte del tejado al aire… Era cuando hacía frío de verdad en estas fechas en el Valladolid famoso por el frío… en aquellos tiempos. Menudo jersey gordo de lana llevaba yo aquel día… y botas forradas de piel. Eso sí que lo recuerdo. Pues bien, la cena, con lamentos y ayes, se celebró igualmente. Y se siguió haciendo así durante todos los años que yo trabajé en aquella empresa. Y sí, eran más distendidas que lo que yo recordaba, aunque como éramos dos empleados y tres jefes (y el resto eran clientes), pues no se daba mucho feed-back que digamos, había grupitos y se hablaba de trabajo. Un año, el jefe-jefe se volvió dadivoso y además de la cena nos ofreció un aguinaldo en forma de Jamón de Pata Negra que casi me hace caer de espaldas del susto. A los pocos meses dejé el trabajo. Fue el único y último año que recibí aguinaldo.

Con mi marido asistí a varias Cenas de Empresa con su jefe y compañeros. Iba de acompañante, así que era una ocasión muy buena para poder conocer y congeniar (o no) con la gente con la que trabajaba cada día. Eran muy pocos y pagaba el jefe. Pero su generosidad fue decayendo con los años y de empezar con la que posiblemente sea una de las mejores comidas (fue comida) a las que he asistido, terminamos tomando pincho de tortilla y morcilla regados con (mucha) cerveza, en una tasca del centro. Y con Huevos Kínder. Sí. Créanlo. Cuando la empresa estaba ya practicando uno de esos ERES que tanto sirvieron para despedir a gente, a alguno de los compañeros de mi marido (ya nominado con ERE, como él) no se le ocurrió otra cosa que comprar unos Huevos Kínder para obsequiar a todos en la Cena de Empresa. Fue la última. De haber seguido en la empresa tampoco hubiese asistido a otra. Lo juro por Snoopy.

En mi actual trabajo se vienen celebrando Cenas de Empresa desde el principio. En las primeras ocasiones se reducían a una champanada en la cafetería, en la que además se consumía algún canapé y turrones. Y un regalo. Esta empresa nos hacía un regalo por Navidad. Antes. No era una cesta al uso, pero sí un regalo institucional. He de decir que aquí ya se notaba más el ambiente de camaradería entre la gente y una alegría que, en alguna persona, no se vería en el resto del año ni por equivocación. La vida te da esas sorpresas a veces. Con el tiempo, organizamos nuestras propias Cenas de Empresa entre compañeros, y aquí empezaron los “tiquismiquismos”…

Siguieron las sorpresas en cuanto a lo “desatados” que se mostraban algunos compañeros y lo extremadamente “tiquismiquis” otros… que si “esto es congelado…”, que si “a mi es que el pescado si no lo hago yo…”, que si “el otro año fue mejor cena…”. Y yo, la verdad, me cansaba ya mucho si encima se alargaba mi hora habitual de sueño… Y cuando me canso me enfado.

La última vez que asistí a una cena de empresa fue un cúmulo de todo eso. La cena fue una especie de encerrona en un sitio “de batalla” que solo se salvó por algún plato preparado con amor por un cocinero conocido que tuvo más paciencia que un santo. Luego, hubo suspicacias, segundas intenciones, medias palabras, citas en petit comité por Navidad… hacía mucho que no me sentía tan incómoda y me di cuenta de que no tenía necesidad ninguna de pasar por eso. Quiero mucho a mis compañeros (a unos más que a otros, la verdad), pero mi tiempo libre, diversión y distendimiento no merecen multiplicar por cien y concentrado en unas horas de cena, los mismos problemas que vivimos el resto de horas de trabajo del año.

Así que me dije… Sanseacabó… tomamos una copichuela cuando queráis, gente… pero hasta aquí hemos llegado… hoy, tras el que sea posiblemente el fin de semana en el que más Cenas de Empresa se den en todo el mes de diciembre, estoy escribiendo esto y riéndome un montón.

AlmaLeonor_LP

 

EL RITUAL DE MARI LWYD

EL RITUAL DE MARI LWYD

No solo son “monstruos” los extraños personajes que se asoman en las tradiciones asociadas con la Navidad. Algunos son tan peculiares como el que nos ocupa hoy, una tradición que da comienzo el día de Navidad y que dura, aproximadamente, un mes, hasta el 25 de enero.

Se trata de una curiosa costumbre navideña con un no menos curioso nombre femenino, Mari Lwyd, un nombre gales que origina una extraña procesión en varios lugares de Gran Bretaña, principalmente en el sudeste de Gales, en Gwent y Glamorgan, en la campiña y pequeños pueblos. El Ritual de Mari Lwyd consiste en  un desfile encabezado por una persona que, ataviado con una túnica blanca lleva oculto un palo en el que va incrustado en lo alto un cráneo equino cuya mandíbula se hace “chascar” (con un sistema oculto de muelles) cuando pasa la gente por su lado. La procesión se forma con un grupo de gentes o “maris” que acompañan al “caballo”, presididos por un “líder”, un personaje más adornado, y algunos personajes menores como “Punch” (el “pegador”, con un palo largo) y “Judy” (un personaje femenino que atiza con una escoba) y a veces pueden hacerse acompañar por músicos, como el “Merryman” (bufón).

Fotografías de la Mari Lwyd de Llangynwyd , (Glamorgan). La de la izquierda es de entre 1904 y 1910, y la de la derecha entre 1910 y 1914.

El origen de esta casi macabra procesión se pierde en el tiempo. Hay registro escrito del ritual desde 1800  (J. Evans “De un viaje a través de la parte del norte de Gales, en el año 1798, y en otras ocasiones”, que sitúa la procesión en el día de Año Nuevo y en una fecha variable entre Navidad y el Día de Reyes en una nueva edición de 1804), pero se adivinan remotos rituales paganos del año nuevo, pues la visita de la Mari Lwyd se extiende desde el día 25 de diciembre hasta el 25 de enero aproximadamente, aunque la procesión central se celebre solo el día de Navidad. Hoy los cráneos equinos suelen ser de madera o escayola o incluso de cartón, a los que se aplica cintas de colores y pequeñas campanas en un ritual que ha quedado casi reducido a una muestra folklórica turística, aunque también artística.

La procesión recorre las calles del pueblo deteniéndose en algunas casas para cantar canciones tradicionales y villancicos o para hacer concursos de rimas (en métrica cywydd, una ancestral formula de poesía tradicional galesa) entre los “Maris” y los dueños de la casa. Una especie de batalla de pareados musicales, llamada pwngco, hasta que uno se rinde: si es el dueño de la casa (a veces se detienen en un pub o bar) éste tiene que dejar entrar a los danzarines “Maris”, pero si pierden éstos, tienen que marcharse a otro lugar.

Wel dyma ni’n dwad (Bueno, aquí llegamos)
Gy-feillion di-niwad (amigos inocentes)
Yo deyn am gennad (Para pedir permiso)
Yo deyn am gennad (Para pedir permiso)
Yo ofyn soy gennad i ganu (Para pedir permiso para cantar)

Lo que pasa es que la tradición dice que si un grupo de danzarines de Mari Lwyd entra en una casa, llevarán consigo la buena suerte para ese hogar, así que los dueños suelen dejar ganar a los cráneos equinos parlantes. Y una vez dentro recorren la casa con gran estruendo de sus “chasquidos” o campanillas asustando a los habitantes y a los niños al son de la música del Merryman.  No se asusten. Es un ritual alegre que todos esperan y al final los “Maris” se llevan un regalo del anfitrión, bien sean dulces o una copa de vino caliente.

En realidad es una costumbre muy conocida, en los países anglosajones se denomina wassailing,  esencialmente ir de puerta en puerta con alguna treta (cantar o asustar, como en truco o trato de Halloween) para pedir una dádiva o un dulce. El wassailing tiene su origen en la Edad Media, cuando servía como intercambio recíproco entre los señores feudales y sus campesinos, como una forma de donaciones de caridad distinta de la mendicidad. Todavía se practican  distintas formas de wassailing en algunas partes de Escocia y el norte de Inglaterra en el Día de Año Nuevo y sobre todo en la noche de Reyes, por ejemplo, el Calennig en la misma Gales.  Es una costumbre de principios del siglo XIX por la que desde el amanecer hasta el mediodía del día de Año Nuevo, los niños en Gales iban de casa en casa, cantando villancicos y rimas y salpicando con agua a las personas a no ser que les ofrecieran un regalo o un dulce.

“Soul Cake” a la izquierda y “My Poor Owd Oss” a la derecha

Otro tipo de wassailing es la costumbre llamada Soul Cake, una costumbre más propia de los días de Difuntos (Allhallowtide, del 31 de octubre al 2 de noviembre, Halloween, Santos y Difuntos) pero que también se realiza en el día de los Inocentes (el 28 de Diciembre) o en Navidad, que consiste en que los niños y las personas sin recursos, van de puerta en puerta cantando villancicos y oraciones por las almas de los difuntos a cambio de una Torta de Almas, realizada con especias, canela, jengibre y pasas.

En Nottinghamshire ambas costumbres se mezclan en la tradición de My Poor Owd Oss (mi pobre caballo viejo), en la que un grupo de personas con una máscara de caballo coloreada visita las casas y pubs con cantinelas en busca de un vino para su pobre y viejo caballo. Esta costumbre era muy común en Mansfield hasta la década de 1870, en Carlton hasta 1907, en Cuckney se extinguió en 1914, y parece haber durado más tiempo en las fronteras Sheffield. Parece que se inicia con la industrialización inglesa para recabar algo de dinero.

La Mari Lwyd en Llangynwyd, Maesteg en 1919.

Por último, otra fórmula similar se usa en Kent, llamada Hoodening. Aunque es muy antigua, hoy se reduce a una procesión local de algunos pueblos, celebrada durante los cuatro días anteriores a Navidad, recorriendo bares locales y particulares realizando una pequeña obrita teatral humorística acerca del tema de la muerte y la resurrección. También suelen disfrazarse con una cabeza de caballo y una tela, pero con tintes humorísticos. El fin último es conseguir beber mucha cerveza y recolectar algo de dinero para la caridad. La obrita consiste en un juego de pareados,  lo que se asemeja a todas las celebraciones anteriores y también por el hecho de conmemorar, de algún  modo, la muerte de un ciclo y desear buenos propósitos para el siguiente, siempre acompañados por una figura equina o una fiesta que recuerda a las tradicionalmente celebradas con esas figuras.

Y es que la tradición pagana del Mari Lwyd se suele relacionar con la diosa celta  Epona, diosa de la fertilidad, el agua y la naturaleza, y por supuesto, de los caballos. En Irlanda se la conoce como Edain y en la mitología galesa suele aparecer con el nombre de Rhiannon, una yegua que estaba obligada a llevar sobre sus lomos a las visitas de su marido Pwyll, y que se vincula muy directamente con la guerra. En alguna mitología se relaciona este hecho con la creencia de que los caballos eran los animales que guiaban a las almas al otro mundo sobre sus lomos.

Epona representada junto a dos caballos (Alemania, c. 200 a. C.)

La utilización de un cráneo de caballo muerto en el ritual Mari Lwyd, se vincula así con la muerte y el renacimiento, y es muy probable que se popularizara en estas fechas como invocación para el renacer de los campos después del invierno. Con el cristianismo, la historia de la Mari Lwyd se transforma para encajarla en el relato bíblico, o casi, porque se refiere al asno que tradicionalmente se coloca en el Establo de Belén y que el anterior Papa Joseph Ratzinger negó que existiera.

Bueno, según las antiguas creencias, la Mari Lwyd representaría a este asno, que salió del establo para dejarle su sitio a la Virgen María en el pesebre, y desde entonces vagó por el campo en busca de un refugio para sí mismo… y buscó y buscó incluso cuando de él ya no quedaba más que cráneo y piel. Esta tradición traduce la Mari Lwyd como la ‘Gris María’ (se refiere a la Virgen María)  en lugar de la ‘Grey Mare’ (la yegua gris). El debate sobre el significado de la etimología aún está abierto.

Dibujos de Clive Hicks-Jenkins, realizados en el año 2000, centrados en la idea de la Mari Lwyd, un caballo metamorfosis / hombre, como un presagio, la pesadilla de la muerte de su padre.

Con el triunfo de la iglesia metodista galesa y su moralidad tajante que veía mal la vida licenciosa, esta tradición fue perdiendo popularidad hasta que casi desaparece con la Revolución Industrial, de modo que en los primeros años del siglo XX, apenas hay lugares donde se conozca siquiera esta tradición, según el historiador Ronald Hutton. El poeta Vernon Watkins (1906-1967) publicó en 1941 su poema “Balada de la Mari Lwyd”, una de sus obras más conocidas (“Traicionados son los vivos, traicionaron a los muertos / Todos están confundidos por la cabeza de un caballo”). En 1951, el escritor folklorista Fred Hando, describe el Ritual de Mari Lwyd tal y como se lo cuentan algunos lugareños, en su conocido libro “Journeys in Gwent” y la festividad volvió a cobrar una inusitada popularidad.

El ayuntamiento de Aberystwyth organizó “la más grande Mari Lwyd del mundo” como parte de las celebraciones del Milenio en el año 2000. Hoy, algunas iniciativas populares como la Trac–Folk Development Wales se ha encargado de recaudar fondos para reintroducir la historia y costumbre de la Mari Lywd en las escuelas del país y preservar viva la tradición. Hay grupos de Mari Lwyd que operan en el sudeste de Gales incluyen Cowbridge, Llantrisant, Llanvihangel Tor y Mynydd y también en St Fagans (el Museo Nacional de Gales), siendo cada vez más conocido y popular.

AlmaLeonor_LP

(Extracto del artículo “Otras Historias de Navidad” ,
publicado anteriormente en HELICON el 13 de diciembre de 2016)

DERECHOS HUMANOS

DERECHOS HUMANOS

Imagen: Margherita Lipinska

“Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana… DECLARAMOS QUE… Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Declaración Universal de Derechos Humanos
Resolución 217 A (III), 10 de diciembre de 1948
Naciones Unidas.

DÍA DE FRAU PERCHTA Y LA BEFANA

DÍA DE FRAU PERCHTA Y LA BEFANA

Hay otro tipo de personajes asociados a la Navidad, pero que no tienen nada que ver con los anteriores acompañantes de San Nicolás. Van por otros derroteros y por otras fechas. Los dos que nos ocupan hoy están localizados en una zona concreta de Centroeropa, la zona alpina, con algunos coletazos bávaros.

Por ejemplo, la Frau Perchta, una bruja de la tradición germana que en un principio fue un espíritu benevolente. Su nombre, Perchta, significa “brillante” en el antiguo idioma alto alemán, y está probablemente relacionado con el nombre Berchtentag, que hace referencia a la fiesta de la Epifanía (el 6 de enero). En el paganismo germánico Perchta tenía el rango de una deidad menor, pero cambió a una criatura encantada (espíritu o duende) hacia el siglo X, tal y como es descrita por Jacob Grimm en 1935, y en edades posteriores es vista ya con un carácter más malévolo (hechicera o bruja). Según las descripciones de estas tradiciones, Perchta tiene dos formas: bien como hermosa y blanca como la nieve como su nombre (puede aparecer con un pie grande, a veces llamado un pie de ganso o pie de cisne); o bien de edad avanzada, como una bruja. En Baviera y Bohemia, Perchta fue representada a menudo por St. Lucia.

En el folklore de Baviera y alta Austria, se dice que Perchta deambula por el campo, en pleno invierno,  para entrar en los hogares entre los doce días entre Navidad y Reyes (especialmente en la noche de Reyes). Ella sabría si los niños y jóvenes sirvientes de la familia se habían comportado bien y trabajado duro todo el año (se preocupaba especialmente de si las niñas habían hilado su porción asignada de lino o lana durante el año). Si lo habían hecho, podrían encontrar una pequeña moneda de plata al día siguiente en un zapato o cubo. Si no lo habían hecho, Perchta les haría rajar el vientre, retiraría el estómago y las tripas, y rellenaría el agujero con paja y piedras.  Según Grimm, Perchta también ordena que tipos de comidas pueden consumirse estos días (según las observancias de la “Urglaawe Berchtaslaaf”, estos alimentos son “zemmede”, arenque y gachas, aunque existen variaciones regionales) y que deben serle ofrecidas a ella en su día de fiesta.

El culto de Perchta fue condenado en Baviera por la Pauperum Thesaurus (un tratado  medieval de medicina, originalmente publicado por el papa Juan XXI en el siglo XIII) y se pidió que no se dejara comida y bebida para fraw Percht, a cambio de riqueza y abundancia. La misma práctica fue condenada por el afamando teólogo austriaco Thomas Ebendorfer von Haselbach  (1388-1464) en “De praeceptis decem” (1439).

Imagen: La Befana italiana en un grabado del siglo XIX

Hoy, fraw Percht, sigue siendo una parte tradicional de Suiza, sur de Alemania, Alsacia francesa y oeste de Austria, donde  se celebran festivales como el Carnaval Fastnacht, donde las máscaras de animales de madera del carnaval son hoy llamadas Perchten. En Italia, Perchta es más o menos el equivalente de La Befana, un ser femenino que visita a todos los niños de Italia en la noche antes del 6 de enero para llenar sus calcetines con dulces si han sido buenos o un trozo de carbón si han sido malos.

AlmaLeonor_LP

(Extracto del artículo “Los Monstruos de la Navidad” ,
publicado anteriormente en HELICON el 24 de diciembre de 2014

LA FIESTA DE SAN NICOLÁS

LA FIESTA DE SAN NICOLÁS

Imagen: Fiesta de San Nicolás, de Jan Steen (1626-1679)

Venimos recordando estos días a todos esos “acompañantes” de San Nicolás, que desde el 5 de diciembre, con el Krampus austríaco, representan el “lado oscuro” de la dadivosidad del santo. Es hora ya de conocer al protagonista de tan extraña compañía, a San Nicolás, y con él un “acompañante” tradicionalmente conocido en los Países Bajos, Zwarte Piet.

San Nicolás, obispo de Myra, en la actual Turquía, en el siglo IV, murió el 6 de diciembre del año 342 (de ahí que se celebre este día su festividad) en esta región conocida como Licia. Tras la caída bajo dominio musulmán de la zona, los restos mortales del santo fueron trasladados en 1087 a Bari (en la actual Italia, de ahí que se le conozca como San Nicolás de Bari). Bari formaría más adelante parte del Reino de Nápoles, que fue conquistado en 1442 por Alfonso V de Aragón. La ciudad pasó a pertenecer por tanto a Aragón y después a España, hasta el siglo XVIII. Del hecho de que los restos de San Nicolás se encontraran en Bari (por entonces ciudad española), surge la tradición según la cual San Nicolás parte desde España y con él su asistente, ayudante, paje o esclavo Pedro (Zwarte Piet, o Pedro el Negro).

San Nicolás es también conocido en España como patrón de los marineros y por eso llega a los Países Bajos siempre en un barco de vapor. La Entrada nacional se lleva a cabo a mediados de noviembre, el primer sábado después del 11 de noviembre (festividad de San Martín) y en algunos lugares se despide a “Sinterklaas” el 6 de diciembre.

Imagen: San Nicolás de Bari como obispo de Mira, en la Iglesia de San Fructuoso, del Siglo XVIII, en Bierge (Huesca)

Zwarte Piet, o Pedro el Negro es el acompañante “oficial” de San Nicolás en los Paises Bajos y Flandes (donde se llama en neerlandés Pieterknecht, o “paje Pedro”). Es un negro y con unos gruesos labios rojos, que originalmente era el esclavo de San Nicolás, aunque su origen es muy dispar: en un principio se inspira en un demonio que se dedicaba a secuestrar niños, que fue derrotado por San Nicolás y convertido en su asistente. Otras fuentes apuntan a un simple siervo morisco, un antiguo esclavo etíope que vive con el santo porque éste compró su libertad. En los últimos años, tras muchas protestas ciudadanas por el “tinte” racista del personaje (que incluso se usa como insulto), se ha intentado inculcar la idea de que Zwarte Piet es un deshollinador que tiene la cara manchada por deslizarse en las chimeneas.

Es tan alto el sentimiento contrario a esta adjudicación que incluso el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha pedido al gobierno que revise esta figura en las cabalgatas porque puede suponer “una representación del estereotipo del esclavo”. 

No se sabe muy bien el origen de este folklore, pero una de las más antiguas sobre Zwarte Piet se remonta al siglo IV cuando San Nicolás, contemporáneo del Concilio de Nicea y de las últimas oleadas de persecución romana, permitió la resurrección de tres niños pequeños, salvajemente cortados por un carnicero (uniéndose a la historia de Le Père Fouettard), lo que le convirtió en el santo patrón de los niños. La figura del carnicero, a veces se considera como la primera aparición del “coco” (el HansTrapp), condenado por siempre a seguir San Nicolás para castigar a los niños que no merecen su generosidad.  Contiene también muchos elementos de origen pagano y originalmente la figura de San Nicolás fue reverenciada solamente en el este. Sólo a partir del siglo XIII se convirtió el día de su santo (6 de diciembre) en una festividad reconocida. Ya en aquel tiempo existía en Utrecht la costumbre de llenar los zapatos de cuatro niños pobres con monedas.

Imagen: Ilustraciones de Thomas Nast en Harper’s

La tradición de San Nicolás llegó a la ciudad norteamericana de Nueva Ámsterdam en 1621 con los emigrantes holandeses. La ciudad fue tomada más adelante por los ingleses y cambió su nombre por el de Nueva York. Washington Irving, en 1809, escribió una sátira “Historia de New York” en la que deformó al santo patrón holandés (Sinter Klaas) hasta transformarlo en el precedente de Santa Claus (pronunciación que los angloparlantes le dieron al nombre holandés). El éxito popular del personaje de Irving se completó con el poema “Una visita de San Nicolás“, de Clement C. Moore (1779-1863), publicado en 1823, que acabó de inventar el mito del generoso y alegre personaje navideño. Un dibujante satírico de origen alemán, Thomas Nast (1840-1902), considerado uno de los padres de la caricatura política de los Estados Unidos, creó entre 1863 y 1886 de manera progresiva la imagen básica de Santa Claus a través de sus ilustraciones publicadas en la revista Harper’s.

Imagen: Christmas Santa (1935), Norman Rockwell.

De Estados Unidos el mito de Santa Claus se extendió a toda Europa (y el mundo). El ya popular personaje navideño pasó a Gran Bretaña a mediados del siglo XIX y de allí a Francia, donde se fundió con el Bonhomme Noël, origen de nuestro Papá Noél. También llegó a los Países Bajos, donde en Navidad San Nicolás compite consigo mismo en la forma de Santa Claus. Ver para creer…

La transformación de San Nicolás en Santa Claus ha alcanzado incluso a la ciudad turca de Demre, levantada sobre las ruinas de la antigua Myra. San Nicolás es el santo más importante de la Iglesia Ortodoxa Rusa, por lo que la ciudad atrae a multitud de turistas rusos. Por ello el gobierno ruso regaló a la ciudad en 2000 una escultura de bronce representándolo. Se asignó a la escultura un lugar prominente en la plaza frente a los restos de la iglesia medieval de San Nicolás. Pero en 2005 el alcalde Suleyman Topcu decidió que la figura de Noel Baba (Papá Noel, alter ego de Santa Claus) atraería más turistas que la escultura de San Nicolás, que fue desplazada a un más que modesto lugar entre las ruinas de la iglesia. La nueva escultura de Papá Noel, realizada en plástico, tomo su lugar central en la plaza.

AlmaLeonor_LP

(Extracto del artículo “Los Monstruos de la Navidad” ,
publicado anteriormente en HELICON el 24 de diciembre de 2014