NUEVA CABECERA PARA HELICÓN

NUEVA CABECERA PARA HELICÓN

Hoy, 25 de julio, y sin ningún motivo festivo que lo justifique, solo porque ya tocaba, HELICÓN cambia de cabecera. Ahora, al abrir el blog, esta imagen será la que veáis en primer lugar. En ella aparecen las portadas de todos mis libros, como en la anterior, pero de una forma más clara y visual. Espero que os guste 🙂

De Toros y Dioses (Editorial Guante Blanco)

Las Actrices Favoritas de mi Padre (Amazón)

La Mentira y los Mentirosos de la Historia (Editorial Guante Blanco)

VISIBLES. Mujeres y Espacio Público Burgués en el siglo XIX (Ediciones UVA)

La Historia desde el HELICON: Los Bovidae (Amazón)

Y, finalmente, LA JOVEN DE LA PERLA, de Johanes Vermeer, mi imagen pública desde que empecé a navegar por este mundo de las redes. Gracias a todos los que se asoman a este pequeño espacio de historia, arte, poesía y emoción que es HELICÓN.

AlmaLeonor_LP

VERANO PURO

VERANO PURO

Imagen: Duarte

El calor trajo un zumbido permanente:
un rumor de edificios electrizados
mantiene en equilibrio
tanta inmovilidad.
Ventana tras ventana
exhibe una persona tendida leyendo
a la luz insectívora de veladores.
Unas pocas escenas iluminadas
por el televisor. Dos que ofrecen
partes de cuerpos
recién duchados.
A medianoche el cielo ronca como un mar.
Abajo el viento arrastra cosas ligeras
contra superficies duras.
Lanza formas
varios metros hacia arriba
que aterrizan segundos después. Reposeras
en balcones
aun plegadas
caen de panza.
Alguien avanza sobre el patio con linterna
pensando cómo prevenir la inundación.
Hay un punto
titilando en la memoria
y varias líneas de pensamiento
que primero se desbocan pero después
decaen. La piel está húmeda
de múltiples maneras.
Se hace imposible desenredar
el detalle de la cita de la intención de teoría.
Se hace evidente que no hay nada que entender.

Laura Wittner

24 de junio, el día más largo y más caluroso del año

EN VERANO

EN VERANO

Imagen: William P. Welsh

En invierno, para ir a la escuela
me levanto a la luz de una vela…
y en verano… ¡vean qué manía!
me acuestan cuando aún brilla el día…

Me mandan temprano a la cama,
cuando aún canta el jilguero en la rama
y se oye en la calle el ir y venir
de las gentes; y cantar y reír…

Decid: ¿no es triste el irme a acostar
cuando aún podría salir y jugar?
¿No es una enojosa porfía
meterme en la cama… de día?

Robert Louis Stevenson

Según el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), el verano 2022 entrará oficialmente en el hemisferio norte el próximo  martes 21 de junio a las 11:13 h. hora peninsular, justo cuando se publique esta entrada. Tendrá una duración de 93 días, finalizando el 23 de septiembre, cuando comenzará el otoño.

EL SIGNO DE TAURO Y LAS LLUVIAS

EL SIGNO DE TAURO Y LAS LLUVIAS

Imagen: Mohamad Alwahibi

Tauro es el segundo de los doce signos zodiacales y el primero de cualidad fija. ​​ Pertenece al elemento tierra y es regido por el planeta Venus. En la astrología occidental pertenecen a este signo los que nacen desde el 21 de abril al 21 de mayo. Se asocia al mito del rapto de Europa por Zeus cuando se transformó en un toro para llevar a la hija de Agénor hasta Creta (de oriente a occidente). La Duración sideral del signo va desde hoy, 16 de mayo hasta el 15 de junio. Esta fecha tuvo mucha importancia en la agricultura tradicional ya que se asociaba a las lluvias de mayo.  En mi libro LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE, así quedó explicado:

LA CONSTELACIÓN DE TAURO

La constelación de Tauro, en la mitología Romana, se relaciona con Baco (Dionisos), por lo que durante la fiesta de las Bacanales un toro adornado con Dorsulae de flores era procesionado por las calles escoltado por jóvenes vírgenes representando a las Pléyades y a las Híades, los dos cúmulos estelares abiertos que contiene la constelación de Tauro. En la mitología eran ninfas ―hijas de Atlas y Pléyone, las siete Pléyades, y de Atlas y Etra, las siete Híades, además de una octava hermana fallecida, Hiante, todas ellas hermanastras de las tres Hespérides, hijas de Atlas y Hésperis y, según algunos relatos, también de la ninfa Calipso― y fueron reconocidas como estrellas por su labor cuidando al niño Dionisos. También se las relacionaba con las aguas ―las Híades son las «ninfas hacedoras de lluvia» y las Pléyades son conocidas como las estrellas de los navegantes― y con la agricultura y la germinación de la vida, ya que a las Híades se las vincula con la lluvia de primavera y a las Pléyades, por ser muy visibles en el cielo nocturno del verano  ―desde mediados de mayo hasta principios de noviembre―, son muy tenidas en cuenta en los antiguos calendarios agrícolas, tal y como destaca, por ejemplo, Hesíodo en su obra Los trabajos y los días (700 a.C.), Libro III (Los Trabajos):

-Cuando las Pléyades, hijas de Atlante, aparezcan, inicia la siega, y la arada cuando se pongan. Ellas están, como sabes, cuarenta noches y cuarenta días ocultas, y cuando nuevamente da la vuelta el año, reaparecen por vez primera al afilarse el hierro. Tal es, ya lo ves, la ley de los campos, tanto para los que cerca de la mar habitan, como para los que en valles profundos, lejos del voraginoso ponto, en rica tierra moran (Punto 1: Trabajos Agrícolas).

-Mas, cuando el caracol suba de la tierra a las plantas, huyendo ante las Pléyades, ya no será tiempo de cavar las viñas, sino que se deben afilar las hoces y despertar a los criados, huir de los sombreados asientos, del sueño hasta el alba, en tiempo de siega, cuando el sol seca la piel. En esa época has de darte prisa, reunir el fruto en casa, en pie desde el amanecer, para que los medios de vida te sean suficientes. […] Y una vez que Pléyades, Hiades y Fuerza de Orion se oculten, a partir de entonces acuérdate de la labranza en su sazón. ¡Y que el año en la tierra quede preparado! (Punto 4: Primavera y Verano).

-Si se adueña de ti el anhelo de la navegación peligrosa… atiende: cuando las Pléyades, huyendo de la fuerza potente de Orion [castigado su padre Atlas, las Pléyades son perseguidas por Orion hasta que fueron convertidas en estrellas, e incluso se dice que la constelación de Orion las sigue persiguiendo en el cielo nocturno], caen en el brumoso mar, entonces zumban borrascas con todas clases de vientos. Desde este tiempo, ya no has de tener las naves en el vinoso ponto, sino trabajar la tierra —recuérdalo, como te indico (Punto 5: Trabajos del Mar).

LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE

…Y DÍA DEL LIBRO

…Y DÍA DEL LIBRO

Este 23 de abril tiene la particularidad de ser doblemente festivo para mucha gente. Para los castellano-leoneses, además del Día de la Comunidad, de la que acabo de hablar, hoy también celebramos el DÍA DEL LIBRO, como se festeja en toda España.

El de hoy es un día para ellos, para los LIBROS, todos los libros, en todos los formatos, para niños, para jóvenes, para adultos, con imágenes, en audio o solo lectura… Todos los libros tienen el poder de la PALABRA, un poder que va más allá de su contenido. Hay libros que se pueden odiar y otros que se pueden amar, hay libros que ofrecen paz y otros que incitan a la guerra, hay libros que nos excitan la imaginación y otros que calman nuestra locura… Pero todos, todos ellos, son imprescindibles. La humanidad dio dos pasos importantes en los albores de su existencia, el primero con el LENGUAJE HABLADO y el segundo con el ESCRITO. Los libros son el recordatorio perenne de que somos seres sociales que necesitamos hablar, comunicarnos, contar historias y disfrutar de ellas.

¡¡GRACIAS A LOS LIBROS POR TANTO COMO OFRECEN!!

La primera obra que publiqué no fue un ensayo histórico, sino una novelita sobre un tiempo pasado y la añoranza de un cine que ya no se repetirá, entre otras cosas, porque las retinas de quienes lo disfrutamos ya no serán nunca las mismas. Se titula LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE, y como toda obra primeriza, tiene sus fallos y sus carencias, algún día tendré que retomarla y actualizarla, pero hoy, para conmemorar este DÍA DEL LIBRO, se lo REGALO en formato PDF a quien me lo pida en comentarios… Solo tiene que dejar una dirección de correo electrónico y se lo mando. Si alguien lo quiere en papel, en Amazón está muy baratito y es igualmente gratuito en kindle.

¡¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!!

DÍA DE CASTILLA Y LEÓN

DÍA DE CASTILLA Y LEÓN

Imagen: Turismo de Castilla y León.

El Estatuto de Autonomía de Castilla y León fue aprobado en 1983 estableciendo en su artículo 6.3 que «la fiesta oficial de la Comunidad es el 23 de abril». Este precepto fue sancionado por la Ley 3/1986, aprobada el 17 de abril de 1986 que, en su único artículo dice que «se establece como fiesta a todos los efectos en el territorio de la Comunidad de Castilla y León el día 23 de abril de cada año».

​Este es el origen de la festividad que se celebra en el día de hoy, pero la fecha no fue elegida al azar. El 23 de abril es un día muy señalado para los castellanos. Un día que se venía reivindicando desde el siglo XIX como conmemoración de un levantamiento castellano que tuvo lugar en el siglo XVI, el de los Comuneros de Castilla, opuestos a las disposiciones centralistas de la monarquía y que acabaron ajusticiados por esas aspiraciones de libertad regia. Pero la celebración castellanista en la población vallisoletana de Villalar, hoy de los Comuneros, tuvo su origen en la lucha antifranquista y las reivindicaciones sindicales de los setenta, siendo la Campa de Villalar, antaño lugar del ajusticiamiento de los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado, el escenario desde entonces de la lucha política castellana, o castellano-leonesa a partir del Estatuto de Autonomía.

Hoy, los actos conmemorativos en Villalar de los Comuneros incluyen discursos oficiales (las distintas autoridades autonómicas han intentado durante años que estos actos oficiales se co-celebren en otras localidades), actuaciones sindicales reivindicativas (que nunca falten, aún hay mucho por hacer, cada día más, con las pérdidas laborales a las que asistimos), y actos festivos que se acompañan de una gran presencia de castellano-leoneses que siguen viendo en Villalar un punto de hermanamiento. Espero y deseo que esto último sea lo que siempre identifique esta fiesta.

Imagen: Hostelería de Salamanca.

¡¡FELIZ DÍA DE CASTILLA Y LEÓN!!

¡VACÍO!

¡VACÍO!

Imagen: Espacio exterior.

Este relato se incluirá en el VadeReto del blog Acerbo de Letras, dedicado este mes de abril a la ciencia-ficción. Empezamos con la siguiente premisa… Imagina que:

«Acabas de despertar, te notas desorientado y no recuerdas dónde estás, ni cómo has llegado allí. Te sientes ligero, como si flotaras dentro de un lago o una piscina. Te incorporas y te das cuenta de que has estado durmiendo dentro de una especie de caja o contenedor transparente. Miras a tu alrededor y compruebas que estás en un lugar cerrado, porque no puedes ver el cielo, pero es grande, muy grande, demasiado grande para ser tu casa. Deambulas durante un rato por pasillos vacíos, asépticos y silenciosos. Atraviesas salas y ves habitáculos con las mismas características. Por fin, encuentras lo que parece una ventana y te asomas. ¡No puedes creer lo que ven tus ojos!»

A partir de esa introducción, he creado este relato que, además, quiero compartir hoy, DÍA DE LA TIERRA, con la esperanza de que lleguemos algún día a comprender la suerte que tenemos de que nos acoja como especie y empecemos a cuidarla de veras. Vamos con el texto:

¡VACÍO!

Al abrir los ojos lo poco que entendí es que teníamos gravedad. Ni siquiera sabía por qué pensaba eso. Es lo único que vino a mi mente, lo demás era vacío… No recordaba nada. Ni donde estaba, ni qué hacía allí, mucho menos qué día era o quien era yo. Estaba en un lugar cerrado, acuoso, pero por alguna razón que solo la razón comprende, sabía cómo abrirlo. Salí y me puse de pie. Ese esfuerzo fue mayor que el de abrir los ojos. Caí al suelo. Entonces vi que estaba rodeada de cubículos iguales a aquel de donde había salido yo.

Vale, no estoy sola

Miré en los más cercanos y no había nadie dentro… Solo una especie de mancha descolorida. Cuando pude caminar comprobé que los demás cubículos, al menos los que alcancé a ver en un corto recorrido —allí había miles—, estaban igualmente vacíos.

¡Nadie!

¿Nunca hubo nadie o es que se habían desvanecido? Me mareé y vomité sin que nada saliese de mi boca. Una corriente de aire frío recorrió mi espalda y un sentimiento de absoluto vacío se apoderó de mi ser. Vacío en mi cabeza, vacío en mi estómago, vacío hasta en mis entrañas… Al alzar los ojos vi una puerta. Me dirigí hacia ella. También sabía cómo abrirla, el código que debía introducir. El resto de mi mente era un agujero negro absoluto, insondable. Miré hacia atrás. ¿Debía mirar en todos los demás cubículos? Tal vez si encontraba a alguien vivo sabría decirme dónde estabamos y qué hacíamos aquí. Intenté dar la vuelta, pero justo en ese momento la puerta se abrió completamente y algo en mi interior me obligó a seguir por el largo pasillo que se mostraba ante mis ojos. Después de ese llegó otro, y otro más, más puertas, más pasillos… Me desorienté completamente. Por un momento sentí verdadero pánico.

¿Cómo voy a volver?

Pero acto seguido un resorte de mi mente, el único que al parecer me había escuchado, me dijo: «¿Volver a dónde?». No sabía dónde estaba, ni ahora ni antes, así que mi mejor opción era seguir caminando. Cada vez estaba más desorientada y asustada. Hubo un momento que hasta me descubrí corriendo. Había pasillos que ya creía haber recorrido sin tener una certeza absoluta, pero es que ¡eran todos idénticos! Me estaba mareando de nuevo y me obligué a sosegarme un poco. Tenía que calmarme. Me apoyé en una de las límpidas paredes.

¡Piensa, …!

¡Mi nombre! ¡Ni siquiera recordaba mi nombre! Como iba a infundirme ánimo si no sabía a quién dirigirlo. ¿Y mi aspecto? ¿Cómo sería mi aspecto? Sentía que era una mujer, pero no tenía ni idea de si era alta o baja, delgada o gorda, rubia o morena, joven o vieja… Palpé mi cuerpo y mi rostro para tratar de identificarme. De algún modo que desconocía sabía que a mí nunca me importó mi aspecto, pero eso no me decía cómo era. Encontré una superficie bruñida. Me miré con precaución, no sabía lo que iba a encontrar allí, a quién vería. Cerré los ojos un momento. No podría describir lo que bullía en mi cabeza, además del miedo. Era uns sensación como la de caer a un pozo sin fondo en el que no se veían las paredes, ni el principio, mi el fin… ¡Me iba a asomar a mi propia existencia! Era tan intenso como nacer… Me sujeté como pude y abrí los ojos. Allí estaba yo… Era una mujer a la que no conocía, sin nombre, aparentemente delgada, morena, con el pelo muy corto y arrugas en la cara…

¿Cuántos años tendré?

Entonces, una especie de sacudida casi me hace caer. Me asusté. Algo había hecho estremecer ese lugar, como un terremoto que no surgía de las profundidades, sino de todas partes. Traté de sujetarme a las paredes lisas… Volvió a moverse todo de nuevo, con más fuerza y, de repente, noté un frenazo brusco.

¡Una nave! ¡Estoy en una nave!

Empezaba a recordar. Ahora sabía dónde tenía que ir. De alguna manera que aún desconocía, los pasillos antes idénticos, se hicieron identificables. Enseguida llegué al óvulo, el centro de la nave, el lugar desde donde se podían abrir las compuertas exteriores y… «Ver…, ¿qué?». Mi mente no podía recordarlo todavía, pero cuando esas pesadas láminas de acero se abrieron por completo mi cabeza hizo lo mismo. De un instante a otro lo recordé todo, absolutamente todo, hasta mi nombre: «Mirena».

Yo soy Mirena…, soy Mirena…, soy Mirena

Pero, así como mi ser aceptó lo que las puertas del recuerdo me mostraron con intensidad, mis ojos negaban lo que estaban contemplando en esos momentos.

¡Vacío!

Me senté en el suelo, desconcertada, derrotada… «¡Vacío! ¡Solo vacío!» Después de todo lo que habíamos pasado, después de lo que habíamos sufrido, lo que habíamos trabajado, todos nuestros esfuerzos solo nos llevaron al vacío. Una nave vacía en un espacio vacío, oscuro, silencioso, infinito… No había nada, ni nebulosas, ni estrellas, ni cometas, ni agujeros negros siquiera… Mucho menos un planeta habitable. Nuestros cálculos no eran exactos, no sabíamos muy bien donde estaba, pero nos aseguraron que al final del viaje habría una nueva Tierra. Y no había nada. ¡Nada! La ventana del óvulo me decía que estaba en ese mismo pozo sin fondo donde me había visto hacía un momento… Nos habían engañado.

¡Estúpida! ¡Eres una crédula estúpida!

Siempre había sido demasiado confiada. Siempre acepté que la gente aún era capaz de respetar sus promesas. Pese a todo, lo creía. Firmemente. Aunque, a decir verdad, tendría que haber renegado de las palabras de los hombres y mujeres que se hacen llamar humanos hacía mucho tiempo. ¡Me fallaron tantas veces! Promesas de amor incumplidas, felicidad inalcanzada, esperanzas derrotadas. Ni un solo día de mi vida había visto cumplir una promesa. ¿Por qué creería que embarcarse hacia un destino incierto era la única forma de salvar a la humanidad de ese planeta condenado a la autodestrucción? 

Todos los habitantes de la Tierra llevában siglos intentando que eso no sucediese. Sin éxito. No consiguieron nunca ponerse de acuerdo. Uno de los últimos avisos de los científicos de entonces decía que al planeta solo le quedaban trescientos años. Después colapsaría. No habían pasado ni cien cuando descubrieron que nos dirigíamos hacia la inevitable destrucción de la Tierra en cuestión de unos pocos años. Entonces, cobardemente, todas las naciones del mundo se prepararon para abandonarla a su suerte. Hacía más de dos décadas que nosotros también estábamos trabajando en ello.

Cuando me incorporé al proyecto, a mis veintisiete años y con mi carrera de química inorgánica recién terminada, me recibió el hombre más entusiasta que había conocido nunca en este mundo tan autodestructivo. Nos enamoramos y nos amamos en medio del caos y la devastación, mientras todo lo que se había venido vaticinando sucedía irremisiblemente a nuestro alrededor y más rápido de lo que nadie había calculado. Hasta que él también me engañó y se enamoró de otra, y luego de otra. Promesas incumplidas, felicidad escamoteada…

Y llegó el día cero. Nos reunieron a todos en el lugar donde nos esperaba la nave. Yo la contemplaba por primera vez. Mi trabajo estaba en el laboratorio, no en infraestructuras. Allí estaba él, como capitán del proyecto. Su voz potente y entusiasta llegó a embargar de nuevo mi corazón y mi cabeza. ¿Le seguía amando? Yo también rompí mi promesa de no volver a hacerlo. Mientras mi cabeza racional debatía con mi corazón enamorado, él seguía con su arenga, asegurando, en un último y vano intento por descargar de culpa a los seres humanos, que la Tierra no se destruiría porque la llevaríamos con nosotros. Yo pensé que ojalá no fuese así. Si llevar algo con nosotros suponía trasladar la semilla de la destrucción a otro lugar, mejor que no partiésemos nunca.

Además ¡éramos tan pocos! No sabíamos de nadie que hubiese alcanzado el final de la construcción de una nave como lo habíamos logrado nosotros. Y ya no quedaba tiempo para hacerlo. En ese momento, esperando mi turno para subir a ella, no hacía más que rogar para que algunas de esas naves clandestinas que también se habían estado construyendo al margen de los gobiernos, estuviesen tan listas como la nuestra. No teníamos una certeza absoluta de la ruta que debíamos seguir, solo disponíamos de vagos cálculos acerca del destino. Nos faltó tiempo para cerciorarnos. Las últimas mediciones sobre ese último mal que llevaba decenios afectando al planeta sin remisión, nos avisaron de que nada de lo que hiciéramos ya evitaría el colapso. La Tierra se extinguía, enmudecía, palidecía, se angostaba… Estaba muerta. Debíamos salir inmediatamente o pereceríamos con ella.

Una vez dentro, y justo antes de despegar, nos volvió a reunir para infundirnos los últimos soplos de ánimo antes de hibernar. Ya no volveríamos a vernos en mucho tiempo. Si todo salía bien, en varios centenares de años. Estábamos muy asustados. Su voz volvió a estremecer todo mi cuerpo. Me había engañado y seguía creyendo en él. Me sentía estúpida, pero también sirvió para escuchar una alerta en mi cabeza ¿mentiría también en su confianza en el éxito del viaje? Las opciones no eran más que dos: morir en la tierra o hibernar casi perennemente viajando hasta el infinito. Yo no estaba lista para ninguna de las dos cosas. Ahora me daba cuenta de que creí en ese proyecto porque creía en él. Y él me había engañado.

Debí haberlo imaginado… Tendría que haberlo pensado y alertar a los demás.

Pero aquel día estábamos agotados, física y mentalmente. Sentir que éramos un minúsculo puñado de supervivientes nos fatigaba de una forma que no habíamos experimentado nunca. Como si nos asolara la misma presión, el mismo desfallecimiento, que debieron experimentar los primeros humanos sobre la Tierra tratando de entender que hacían allí. Además, nosotros cargábamos con una culpa por la que ellos no penaron, la de haber destruido nuestra propia existencia en el planeta. Por eso necesitábamos promesas, las promesas de futuro que esa nave nos proporcionaba. La habíamos llamado FUTURE.

Despegamos. Estábamos todos —o la mayoría, nunca llegué a saber cuántas personas embarcamos—, en el óvulo, con las compuertas abiertas, contemplando el espacio como yo lo estaba haciendo ahora, mientras la nave se alejaba de la Tierra. Y entonces la vimos desaparecer… Nunca olvidaré esa sensación de vacío que ocupó todo mi ser hasta derrotarme mientras dejamos de verla de repente… Un vacío infinito, una ausencia abismal, un agujero negro que nacía en mi interior y se extendía poco a poco a todo mi ser, haciéndome cada vez más pequeña, más insignificante, menos necesaria. El fin ante mis ojos. No sé si los demás lo sintieron así, no hablamos de ello, nos enmudeció a todos. Esa noche, mientras nos acomodábamos en nuestros cubículos de viaje, en silencio, había más lágrimas en los rostros de mis compañeros que expresiones de esperanza. No podíamos mirar a nadie, como si temiéramos que al encontrarnos con otros ojos nos revelásemos como los culpables que éramos por lo que habíamos hecho. Como si la Tierra se hubiese llevado con ella nuestras almas, lo único humano capaz del perdon. Nunca comprendí lo que era la soledad como lo hice en ese instante.

Una vez que nuestras acciones hicieron desaparecer la Tierra, ¿acaso teníamos derecho a un lugar en el universo? Habíamos sido tan parte de ella como los ríos, los árboles, las montañas, los bosques… y una vez que nada de todo eso quedaba ya, extinguido por nuestra culpa, ¿por qué nosotros íbamos a tener el privilegio de sobrevivir?

Me eché a llorar. Después de un tiempo indefinido que nunca lograré llegar a saber cuánto fue en cálculos terrestres, soy la única que salgo con vida de esos cubículos. Ha sido la última promesa incumplida de mi vida. Cuando todos estaban destinados a morir, la propia muerte me engaña y me mantiene con vida. Vacía de vida.

¿Acaso existo? ¿Acaso no hemos sido siempre vacío…?

AlmaLeonor_LP

LOS MUERTOS DE LA SANGRE DE CRISTO

LOS MUERTOS DE LA SANGRE DE CRISTO

Imagen de Turol Jones en Wikipedia (identificada como: fotografía de un festival de floklore en España)

Ahora que estamos en Semana Santa y es tiempo de conocer pasos, santos, cofrades y cofradías, quiero contar una historia con la que me he encontrado hace poco y que desconocía por completo. Una institución milenaria, la Cofradía de la Sangre de Cristo, es la que se encarga en Zaragoza de transportar al Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) los cadáveres sujetos a una actuación judicial, es decir, los de víctimas de un accidente de tráfico, suicidio, homicidio o cualquier muerte no natural.

Mientras que en el resto de España es una empresa funeraria la que realiza este servicio previo contrato oficial por concurso público, en Zaragoza está encomendado a una cofradía cuyos miembros realizan la gestión de forma altruista, aunque eso no quiere decir que el Ayuntamiento zaragozano no pague por sus servicios. Por ejemplo, en el año 2021 la dotación fue de 123.000 euros, lo que permitió comprar un vehículo fúnebre mejor adaptado para realizar esta labor.

UN POCO DE HISTORIA DE LA COFRADÍA

La Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre de Dios de Misericordia, habitualmente, Hermandad de la Sangre de Cristo, fue fundada en 1280, aunque su existencia documentada data del siglo XVII (en 1617) que es cuando se organiza por primera vez la procesión del Santo Entierro en Zaragoza, siendo por lo tanto, la decana de las cofradías procesionales de esta ciudad, y la encargada de la multitudinaria Procesión del Viernes Santo, que sale de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal (San Cayetano). Actualmente son 25 las cofradías que participan, aunque la Hermandad  de la Sangre de Cristo es la propietaria de 16 pasos, once de los cuales procesionan cedidos en usufructo a las distintas cofradías penitenciales. Además, la Hermandad de la Sangre de Cristo es la que cierra el cortejo acompañada por las autoridades civiles de la ciudad. En esta procesión se concentran más de cinco mil instrumentos musicales, en su mayoría tambores, bombos y timbales y lucen el estandarte real que les regalara en 1860 la Reina Isabel II. Toda una institución procesional, sonora y de imaginería.

Fachada de la iglesia de Santa Isabel de Portugal (San Cayetano) en Zaragoza.

Pero en el siglo XIII nació no como una cofradía penitencial, sino como una institución social para realizar un trabajo que nadie quería hacer: recoger los cadáveres de las calles. Provistos de un carro y anunciándose con una campanilla, retiraban los cuerpos abandonados o de aquellos lugares donde eran avisados, y les llevaban fuera de la ciudad, extramuros. También acompañaban a reos al cadalso y retiraban su cadáver. Sabemos que muchas cofradías nacieron con este fin, o para asistir económicamente a quienes no podían costear un entierro, pero la de la Hermandad de la Sangre de Cristo se especializó de tal modo que durante la crisis sanitaria de la Peste Negra del siglo XIV, por ejemplo, se hizo imprescindible. Las autoridades eclesiásticas les concedieron por bula papal y en tiempos de gran mortandad, el privilegio de tener un paño mortuorio con el que cubrían al difunto y consagraban la tierra incluso en un camino, tal y como hoy está consagrada la tierra de los cementerios.

Dentro de la hermandad existen varios tipos de miembros, siendo los Hermanos receptores los que procesionan vestidos con una túnica de color negro con cinturón de terciopelo morado, hebilla plateada con el anagrama de la Hermandad, tercerol negro con la cara al descubierto y guantes y zapatos negros, además de la medalla, que lleva el escudo de la hermandad y pende de un cordón morado. Después les siguen: Hermanos aspirantes, Hermanos honorarios, Hermanos espirituales y Hermanos bienhechores.

LA RECOGIDA DE CADÁVERES ACTUAL

Furgón funerario de la Hermandad de la Sangre de Cristo (COPE)

Pero su función no acaba ahí, como podría ser el caso del resto de cofradías de todas las ciudades españolas, sino que la Hermandad de la Sangre de Cristo sigue presente en Zaragoza durante todos los días del año a través de su función pública como encargados de la recogida de cadáveres judicializados. Y también de otro carácter, pues han realizado esta labor durante los momentos más duros de la pandemia de COVID, debido al desbordamiento de las funerarias y, aunque no es estrictamente su labor, también se encargaron del traslado de cadáveres desde los centros sanitarios al anatómico forense o al cementerio. Durante el año 2020 superaron los 500 levantamientos.

Es decir, más de 740 años después de iniciar su peculiar misión social, hoy siguen ejerciéndola, pero ahora son civiles y no monjes quienes conducen el furgón blanco con una cruz sobre fondo azul, que identifican fácilmente los habitantes de la ciudad.

Según los estatutos de la Hermandad de la Sangre de Cristo, son 50 los miembros que se dedican a esta función actualmente, y son elegidos como lo hacían antaño, por el método de la fabeación, es decir, con habas (piedras hoy) que cada miembro deposita en un recipiente las blancas, en caso positivo, y en otro las negras si su voto es negativo. Solo se exige madurez al aspirante, por lo tanto se necesita haber cumplido los 25 años para ser admitido y también altas dosis de empatía y cariño para acercarse a los familiares de las víctimas y consolarlos. Además, claro está, de conocer la normativa legal vigente en este tipo de traslados. Todos ellos tienen un trabajo y su labor en la Hermandad es totalmente altruista, así que pueden ser desde jubilados a funcionarios, abogados, maestros, médicos, empresarios, funcionarios, taxistas, mecánicos, autónomos, estudiantes, comerciales, periodistas…

Todos ellos trabajan en turnos de una semana, de viernes a viernes, 24 horas pendientes del teléfono, porque siempre, todos los días del año y durante todas las horas del día, debe haber al menos uno de guardia. Cada uno de los miembros concurre una o dos semanas al año y a veces la toman de sus vacaciones para poder estar disponibles. Cuando reciben la llamada del juzgado de guardia, o de la policía, con la localización de un fallecido, acuden en el furgón de la Hermandad junto a un chófer y un camillero.

Voluntarios de la Hermandad Sangre de Cristo durante la pandemia (Heraldo)

“La gente nos conoce y sabe que ante cualquier desgracia nosotros vamos a estar ahí para acompañar a su ser querido y apoyar a la familia, bien sea informándoles sobre el procedimiento o evitando que el momento de llevarnos el cadáver sea aún más duro. Lo que no quita que seamos profesionales y cumplamos todos los requisitos de trazabilidad, protección de riesgos y todos los cursos reglamentarios que se le exigen a cualquier empresa.”

Ignacio Giménez, hermano mayor de la Sangre de Cristo y
gerente de una empresa metalúrgica. (El Confidencial, 13/02/2016) 

En muchos casos esta labor está entendida como una tradición transmitida de padres a hijos y varios miembros de una misma unidad familiar son cofrades de uno u otro grado. La familia García-Belenguer, por ejemplo, es de las más conocidas en la Hermandad, pues son seis las generaciones que han dedicado su tiempo y solidaridad a la recogida de cadáveres.

En el año 2010 la competencia del levantamiento de cadáveres pasó del Ministerio del Interior al Gobierno de Aragón y se intentó que este servicio se ofertara a más entidades mediante un concurso público abierto. Pero la Hermandad se movilizó y contó con el apoyo de 50.000 firmas de ciudadanos (y de políticos, como la del alcalde entonces, Juan Alberto Belloch) para que no se retirara la concesión a los cofrades. Así que, así sigue a día de hoy. Durante la pandemia de coronavirus, perfectamente pertrechados con todas los epis de seguridad, fueron los encargados de retirar los cadáveres con sospechas de haber fallecido en su domicilio por esta causa.

Imagen: Procesión de la Hermandad en Viernes Santo (de Willtron en Wikipedia).

Esta es la extraña y curiosa historia de una entidad religiosa medieval que quienes estén por Zaragoza verán procesionar este Viernes Santo y que sigue ejerciendo un servicio civil a día de hoy con el apoyo y cariño de ciudadanos e instituciones zaragozanas. A mí, desde luego, me ha resultado totalmente sorprendente

AlmaLeonor_LP

¡¡FELIZ ENTRADA DE AÑO NUEVO 2022!!

¡¡FELIZ ENTRADA DE AÑO NUEVO 2022!!

Pues si toca hacer balance de un año raruno, que me temo pasará a la historia como el del medio de tres años rarunos (2020-2021-2022), para mí ha sido el año del TORO. Empezó cuando en China se declaraba el AÑO DEL BUEY (desde el 12 de febrero de 2021 hasta 31 de enero de 2022). Pero es que hay más:

En este año salió a la venta mi libro DE TOROS Y DIOSES, de la Editorial Guante Blanco, de la mano de Óscar Fábrega Calahorro, un libro en el que puse muchísima ilusión y con el que tuve la suerte de contar con el gran Javier Arries en el Prólogo. Eterno agradecimiento a ambos, a la editorial Guante Blanco y a toda la gente que se hizo con él. ¡¡De corazón, GRACIAS!!

Pero también ha sido el año del durmimiento de mi MIKI, (si para la Virgen María se utiliza ese término, con más motivo para mi Miki), mi querido BULLdog francés que permanecerá siempre en nuestro recuerdo y en nuestros corazones. Este siempre será su año. ¡¡Con todo mi amor para MIKI!!

Y, en fin, que ha sido un 2021 que tuvimos que coger por los CUERNOS, que nos embistió como un MIURA y que nos deja casi sin una MULETA para seguir TOREANDO lo que se nos avecina en el nuevo año que entra. Pero también, mal que bien, o más a unos que a otros, nos ha dado FUERZA, BRAVURA Y NOBLEZA, las cualidades que se le otorgaban al toro en la antigüedad, para afrontar una enfermedad terrible. Y no me refiero ahora solo al dichoso COVID, que también tuvo lo suyo, sino también a las EMBESTIDAS de una parte de la sociedad en la que vivimos, que se ha quitado la careta y nos ha mostrado su peor faz. Afortunadamente, siempre, siempre, hay gente con la que podemos contar y estos dos años anteriores nos han enseñado que la distancia es solo una palabra, porque aun estando lejos, aislados, confinados o enfermos, ellos, ellas, ell@s, estaban ahí. ¡¡GRACIAS por tanto a TODOS!!

Al toro también se le relacionaba con la FERTILIDAD en muchas culturas, y ese es mi deseo para todos en este nuevo año 2022. No me refiero solo a nacimientos, que los habrá y serán motivos de felicidad, sino a la materialización de una VIDA FÉRTIL en todos los sentidos, en todos los que cada uno quiera darle. Pero, por favor, sobre todo, cuidaros muchísimo.
AlmaLeonor_LP

¡¡FELIZ ENTRADA DE AÑO NUEVO 2022!!

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