FRASES CON IMÁGENES (XCVIII)

FRASES CON IMÁGENES (XCVIII)

Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Se acabaron las fiestas navideñas… toca recoger el árbol y belén (quienes lo hayan puesto, que no es mi caso) y guardar la vajilla y las copas de cristal de las cenas festivas. Afortunadamente ninguna se ha roto, no se cumple el presagio de Storni, pero sí que se “muere” un poquito dejando atrás momentos de buena voluntad. Volvemos a la vorágine del día a día, a la trágica y triste cotidianidad bebedora de polvo de cristales rotos…

AlmaLeonor_LP

SI YO FUERA MUJER…

SI YO FUERA MUJER…

Imagen: Erin Cone (USA)

Si yo fuera mujer,
tendría que empezar
por abrir del todo
el telón del fondo del mito virginal.
Y del hombre macho.

Si yo fuera mujer,
podría publicar
miles de razones
del secreto de Don Juan.
Las carcajadas nos harían llorar.

Si yo fuera mujer,
a mi no me tocaba
un tonto con coche
música de fondo
y pose de John Wayne.
Me daría el gusto de violarle a el.

Y así nada de igualdad.
Muerte al violador.
Premio a la infidelidad.
Desearía tomar eso
que ellos llaman nuestra
libertad.
Si yo fuera mujer.
Si yo fuera mujer.
Yo me tendría que querer.

Si yo fuera mujer,
no me casaría
nada de sostén
nada de pastillas.
Que las tome él.
Y ahora que lo sabes
ahora tómame.

Y así nada de igualdad.
Muerte al violador.
Premio a la infidelidad.
Desearía tomar eso
que ellos llaman nuestra
libertad.
Si yo fuera mujer.
Si yo fuera mujer.
Yo me tendría que querer.

Y así nada de igualdad.
Muerte al violador.
Premio a la infidelidad.
Desearía tomar eso
que ellos llaman nuestra
libertad.
Si yo fuera mujer.
Si fuera mujer.
Yo me tendría que querer.

Si yo fuera mujer,
tendría que empezar
por abrir del todo
el telón del fondo
del mito virginal.
Y del hombre macho.

Si yo fuera mujer.
Si yo fuera mujer.
Si yo fuera mujer.

Patxi Andión
(6 de octubre de 1947- 18 de diciembre de 2019)
In memoriam

BÍA

BÍA 

Imagen: Franz von Stuck

Bía era en la mitología griega la personificación femenina de la fuerza y la violencia. Junto a su hermano Cratos (Poder) era la guardiana de Zeus. Junto a ellos se alinearon sus otros dos hermanos Zelo (Rivalidad y Discordia) y Nike (Victoria), y sus padres, el titán Palas y la oceánida Estigia (diosa del inframundo, personificación del Odio), para participar en la lucha de los dioses contra los Titanes de la que los dioses salieron victoriosos. Los cuatro hermanos alados (violencia, poder, discordia y victoria) se hicieron imprescindibles para Zeus quien les encomendó la tarea de hacer cumplir sus órdenes cada vez que lo necesitara. Cuando Zeus decidió castigar a Prometeo por robar el fuego para entregárselo a los hombres, ordenó que fuese encadenara a una roca en las montañas del Cáucaso. Bía y su hermano Cratos fueron los encargados de hacer cumplir el castigo, pero Bía era la única con la fuerza suficiente como para detener al titán Prometeo. Ella fue quien le ató a una roca con cadenas irrompibles. Allí se cumplió la sentencia de Zeus. Cada día, un águila sacaba el hígado de Prometeo y se lo comía delante de él. Cada noche, su hígado volvía a aparecer en su sitio y el ciclo comenzaba nuevamente, convirtiendo el castigo de Prometeo en un perpetuo tormento.

Plutarco, en su “Vida de Temístocles” cuenta que cuando el general ateniense exigió dinero a los andrios (de la isla Andros en el Egeo) y estos se negaron (según Heródoto fueron los primeros que se negaron a pagar este tributo), el ateniense hizo ver su exigencia haciéndose acompañar de las diosas Peitho (Persuasión) y Bía (Fuerza). Si no lo conseguía con la primera, haría actuar a la segunda. Los andrios le respondieron que ellos se negaban a darle el dinero amparándose en otras diosas: Penia (Penuria), Aporia (Impotencia), Amekhania (Desamparo) y Ptokhenia (Mendicidad).

Bía, es mencionada por Heródoto, Hesíodo, Pseudo-Apolodoro, Esquilo, Platón, Pausanías y Plutarco, pero nunca se le hace decir una palabra. La violencia es muda. Su templo estaba en Corinto donde se la adoraba, significativamente, junto a Némesis (la venganza).

AlmaLeonor_LP

 

UN VIOLADOR EN TU CAMINO

UN VIOLADOR EN TU CAMINO

El patriarcado es un juez
que nos juzga por nacer,
y nuestro castigo
es la violencia que  no ves.
El patriarcado es un juez
que nos juzga por nacer,
y nuestro castigo
es la violencia que no ves.
El patriarcado es un juez
que nos juzga por nacer,
y nuestro castigo
es la violencia que ya ves.
Es feminicidio.
Impunidad para mi asesino:
Es la desaparición.
Es la violación.
Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía.
Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía.
Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía.
Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía.
El violador eras tú.
El violador eres tú.
Son los pacos,
los jueces,
el Estado,
el presidente.
El Estado opresor es un macho violador.
El Estado opresor es un macho violador.
El violador eras tú.
El violador eres tú.
Duerme tranquila, niña inocente,
sin preocuparte del bandolero,
que por tu sueño, dulce y sonriente
vela tu amante carabinero.
El violador eres tú.
El violador eres tú.
El violador eres tú.
El violador eres tú.

 

Un himno feminista muy potente, que ya considero la canción del año. AlmaLeonor_LP

REVUMBIO DE CALAVERAS

REVUMBIO DE CALAVERAS

Imagen: Sylvia Ji

Quien quiera gozar de veras
y divertirse un ratón,
venga con las calaveras
a gozar en el panteón.

Literatos distinguidos
en la hediondez encontré
en gusanos confundidos,
sin ellos saber por qué.

Y en gran tropel apiñados
Los vendedores corrían
contentos y entusiasmados
por el negocio que hacían.

Cereros de sacristía
que roban la cera al rato,
que con mucha sangre fría
se echan el sufragio al plato.

José Guadalupe Posada

LA SABIDURÍA FEMENINA

LA SABIDURÍA FEMENINA

Imagen: Max Gasparini

Hay un Upanishad del siglo VII a.C. en que los dioses védicos están reunidos, y ven una extraña cosa amorfa delante, una especie de niebla, y preguntan: «¿Qué es eso?». Ninguno sabe lo que puede ser. Uno de ellos sugiere: «Iré a ver de qué se trata». Y va hacia esa cosa brumosa y dice: «Soy Agni, el Señor del Fuego; puedo quemar cualquier cosa. ¿Quién eres tú?». Y de la niebla sale una pajita, que cae en el suelo, y una voz dice: «Veamos si puedes quemar eso».

Agni descubre que no puede quemarlo. Así que vuelve a los otros dioses y dice: «¡Qué extraño es esto!». Se adelanta el Dios del Viento: «Probaré yo». Allá va, y sucede algo parecido. «Soy Vayu, Señor del Viento. Puedo arrastrar cualquier cosa.» Otra vez cae al suelo una pajita: «Veamos si puedes arrastrar esto». Y no puede.

El también regresa. Entonces Indra, el más grande de los dioses védicos, se aproxima, pero cuando está cerca la aparición se desvanece, y donde había estado se materializa una mujer, una mujer hermosa y misteriosa, que instruye a los dioses, revelándoles el misterio del fundamento de su propio ser. «Esto es el misterio último de todo ser», les dice, «del que vosotros mismos habéis recibido vuestros poderes. Y puede anular vuestros poderes, según Su voluntad.» El nombre indio para ese Ser entre los seres es brahman, que es un nombre neutro, ni masculino ni femenino.

Y el nombre indio para la mujer es Maya-Shakti-Devi (Diosa Dadora de Vida y Madre de las Formas). Y allí, en este Upanishad aparece como maestra de los dioses védicos en cuanto al fundamento último y fuente de sus poderes y existencia. 

Es la sabiduría femenina.

Es la mujer como dadora de formas. Es la que dio vida a las formas y sabe de dónde provienen. Vienen de lo que está más allá de lo masculino y femenino. De lo que está más allá del ser y el no ser. A la vez es y no es. Ni es ni no es. Está más allá de todas las categorías del pensamiento y la mente.

Joseph Campbell.

MARÍA MAGDALENA

MARÍA MAGDALENA

Imagen, by He Qi

“María Magdalena, para la cristiandad, vendría a significar otra cosa: la pecadora redimida que se acaba convirtiendo en la más fiel seguidora de Jesús y a la que este mostró un especial cariño. Se convirtió en el contrapunto necesario. En la prueba de que el amor, a lo cristiano, supera y puede con el pecado. Ella, la Magdalena, se convirtió, por extensión, en una representación simbólica de todos nosotros, pecadores.”

Oscar Fábrega
“La Magdalena. Verdades y Mentiras” (2018)

TIEMPO DE BAÑOS

TIEMPO DE BAÑOS

“La playa en Villerville” (1864), Eugene Boudin (1824-1898)

“Las Casas de Baños para las familias pudientes de Valladolid estaban situadas en la Puerta de Tudela ―los llamados Baños de Diana―, mientras que en el barrio de Santa Clara existían otros baños de concurrencia más popular. Abiertos de julio a agosto, ―de Virgen a Virgen, se decía, porque abarcaba desde el día del Carmen, el 16 de julio, hasta el día de la Asunción, el 15 de agosto―, también ofrecían espacios dedicados a la tertulia y el solaz. En Valladolid, las señoras acudían a los baños del Río Pisuerga, que fueron instalados en el año 1832, según Ortega Zapata, por un carpintero apellidado Vaamonde o Bahamonde ―lo que no deja de ser una curiosidad―, quien por lo visto, siendo viudo era asiduo a las tertulias vallisoletanas. En una de estas reuniones explicó un día la razón por la que sus baños del río estaban cubiertos con esteras: «pues, para que todas las mujeres que vayan a ellos, parezcan Magdalenas».”

Solaces de un vallisoletano setentón: el Valladolid de 1830-1847 costumbres y tipos (1895), José Ortega Zapata. 

 

VISIBLES. MUJERES Y ESPACIO PÚBLICO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX, Mª del Pilar López Almena

 

 

 

 

BÁRBARA STANWYCK

BÁRBARA STANWYCK

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

“Bárbara Stanwyck también era de sus favoritas, una mujer de rompe y rasga, capaz de ponerse el mundo por montera y desafiar a los mismísimos demonios del averno. Siempre le gustó, decía, su mirada cortante y su postura desafiante, sobre todo cuando alzaba la barbilla y se quedaba como «suspendida» en el aire mientras pronunciaba su frase o una palabra de su papel, lo que acabó por ser una de sus notas características, las que la auparon entre las más grandes intérpretes melodramáticas del Hollywood de su tiempo. Fue una de esas malas del cine con las que mi padre sí comulgaba.”
AlmaLeonor_LP

Barbara Stanwyck (Ruby Catherine Stevens)
(16 de julio de 1907 – 20 de enero de 1990)