MARÍA MAGDALENA

MARÍA MAGDALENA

Imagen, by He Qi

“María Magdalena, para la cristiandad, vendría a significar otra cosa: la pecadora redimida que se acaba convirtiendo en la más fiel seguidora de Jesús y a la que este mostró un especial cariño. Se convirtió en el contrapunto necesario. En la prueba de que el amor, a lo cristiano, supera y puede con el pecado. Ella, la Magdalena, se convirtió, por extensión, en una representación simbólica de todos nosotros, pecadores.”

Oscar Fábrega
“La Magdalena. Verdades y Mentiras” (2018)

TIEMPO DE BAÑOS

TIEMPO DE BAÑOS

“La playa en Villerville” (1864), Eugene Boudin (1824-1898)

“Las Casas de Baños para las familias pudientes de Valladolid estaban situadas en la Puerta de Tudela ―los llamados Baños de Diana―, mientras que en el barrio de Santa Clara existían otros baños de concurrencia más popular. Abiertos de julio a agosto, ―de Virgen a Virgen, se decía, porque abarcaba desde el día del Carmen, el 16 de julio, hasta el día de la Asunción, el 15 de agosto―, también ofrecían espacios dedicados a la tertulia y el solaz. En Valladolid, las señoras acudían a los baños del Río Pisuerga, que fueron instalados en el año 1832, según Ortega Zapata, por un carpintero apellidado Vaamonde o Bahamonde ―lo que no deja de ser una curiosidad―, quien por lo visto, siendo viudo era asiduo a las tertulias vallisoletanas. En una de estas reuniones explicó un día la razón por la que sus baños del río estaban cubiertos con esteras: «pues, para que todas las mujeres que vayan a ellos, parezcan Magdalenas».”

Solaces de un vallisoletano setentón: el Valladolid de 1830-1847 costumbres y tipos (1895), José Ortega Zapata. 

 

VISIBLES. MUJERES Y ESPACIO PÚBLICO BURGUÉS EN EL SIGLO XIX, Mª del Pilar López Almena

 

 

 

 

BÁRBARA STANWYCK

BÁRBARA STANWYCK

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

“Bárbara Stanwyck también era de sus favoritas, una mujer de rompe y rasga, capaz de ponerse el mundo por montera y desafiar a los mismísimos demonios del averno. Siempre le gustó, decía, su mirada cortante y su postura desafiante, sobre todo cuando alzaba la barbilla y se quedaba como «suspendida» en el aire mientras pronunciaba su frase o una palabra de su papel, lo que acabó por ser una de sus notas características, las que la auparon entre las más grandes intérpretes melodramáticas del Hollywood de su tiempo. Fue una de esas malas del cine con las que mi padre sí comulgaba.”
AlmaLeonor_LP

Barbara Stanwyck (Ruby Catherine Stevens)
(16 de julio de 1907 – 20 de enero de 1990)

CUÁNTOS BESOS TUYOS 

CUÁNTOS BESOS TUYOS 

Imagen: Guido Mauas

Me preguntas cuántos besos tuyos, Lesbia, me son bastante y de sobra. Cuan gran número de arena libia se extiende por Cirene, rica en laserpicio, entre el oráculo del tempestuoso Júpiter y el sepulcro del antiguo Bato. O cuantas estrellas contemplan, cuando calla la noche, los furtivos amores de los hombres. Tantísimos besos le son bastante y de sobra besarte al loco de Catulo, que ni podrían contar los curiosos ni embrujar con su mala lengua.

Cayo Valerio Catulo (87 aC-57 aC)
Catulli Carmina

¿QUÉ SERÁ LO QUE TIENE EL SEIS?

¿QUÉ SERÁ LO QUE TIENE EL SEIS?

He observado que algunos acontecimientos de gran importancia en la historia de la humanidad, han tenido lugar un día 6 del calendario, justo en la mitad de las nonas romanas (son el día cinco de cada mes, excepto en marzo, mayo, julio y octubre, en los cuales las nonas eran el día siete), lo que me hace pensar que si busco entre los días 5 y 7 de cada mes, los acontecimientos harían mayor la lista. Pero me ha gustado el seis.

El seis está considerado el primer número “perfecto” en la tabla matemática (fue llamado así por Euclides en el siglo III a.C. por ser igual a la suma de sus divisores), San Ambrosio de Milán (340-397), por su parte, consideraba que el seis es el símbolo de la armonía perfecta y en la  Cabala judía se le relaciona con la belleza. La Biblia lo considera el más “perfecto” de los “imperfectos” pues es el más cercano al 7, el número “perfecto” para la religión cristiana. Sin embargo, también el cristianismo lo asocia con el mal y está considerado el número de la bestia: Aquí hay sabiduría: El que tiene entendimiento calcule el número de la bestia, porque es número de un hombre; y su número es seiscientos sesenta y seis.” (Apocalipsis 13:18).

En todo caso, hay varios acontecimientos  mundiales que pueden encontrarse ubicados en el día seis de cada mes y aquí he recogido algunos de los que más me han llamado la atención.

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“Adoración de los Reyes Magos” (1568-1569), de El Greco​

El 6 de enero se conmemora en los países del orbe católicos el día de los Reyes Magos, el día en el que, según la tradición cristiana más conocida, unos “magos” de oriente (posteriormente se estableció que eran tres, y reyes, y con los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, este de piel negra), llegan hasta Belén siguiendo una estrella para adorar al niño dios recién nacido. Según esta misma tradición le hacen entrega de unos presentes, oro, incienso y mirra (simbolizan la majestad, la sacralidad y la perpetuación ante la muerte), estableciéndose así el día en el que los niños reciben regalos navideños.

Es con esta visita como el niño dios se hace visible y es conocido en el mundo, por lo que la iglesia católica considera este día como el de la Epifanía (Mateo 2, 1-123), y no el 25 de diciembre, día en el que supuestamente había nacido. Son fechas en las que la tradición cristiana se superpuso a las tradiciones existentes anteriormente: el 25 de diciembre es día del solsticio de invierno, venerado por muchas culturas y religiones preexistentes al cristianismo y fecha en la que el mundo romano celebraba el día del Sol Invicto; también la Epifanía era una costumbre establecida entre algunos pueblos paganos, era el momento en el que algunos chamanes interpretaban sus visiones “más allá del mundo” y las daban a conocer a sus acólitos.

Auto de fe celebrado en Valladolid

El 6 de febrero de 1481 la Inquisición española celebró su primer Auto de Fe en la ciudad de Sevilla, que se celebró sin el “lucimiento” que pareció acompañar los siguientes: “El público casi no asistía a los autos; en lugar de un elaborado ceremonial, había poco más que un simple rito religioso en el que se determinaban las penas para los herejes detenidos. La ceremonia ni siquiera se celebraba necesariamente en un día festivo, prueba de que no se contaba con la asistencia del público”, relata Henry Kamen en su libro La Inquisición Española. Una revisión histórica (1999).

Detalle de L’idée de la Paix conclue entre les haust Alliés et les François…Estampa en aguafuerte (Biblioteca Nacional de España)

El 6 de marzo de 1714 se firma el Tratado de Rastatt, entre el reino de Francia y el Imperio Hamsburgo, que fue uno de los que puso fin a la Guerra de Sucesión española. Fue modificado posteriormente por el Tratado de Baden (7 de septiembre), pero supuso el abandono de Carlos VI de sus aspiraciones al trono español, aunque más tarde afirmó haberse visto obligado a estampar su firma en aquel documento y que aún se reconocía como rey de España. Esto avivó la guerra en Cataluña contra Felipe V, hasta que el 11 de septiembre, tras un asedio de dos meses, el mariscal Berwick ordenó el asalto a Barcelona (desde entonces este día se celebra la “Diada” la fiesta catalana) que capitula al día siguiente y el 13 de septiembre los borbones entran en la ciudad. Los Tratados de Utrecht (una serie de acuerdos firmados entre 1713 y 1715) terminaron de poner orden a este conflicto internacional disfrazado de asunto nacional por la sucesión real.

Cartel de los primeros Juegos Olimpicos de la Era Moderna (Atenas 1896)

El 6 de abril de 1896 se inauguran en Atenas los realizan los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna.  Fueron conocidos como los Juegos de la I Olimpiada (ver entrada en HELICON al respecto) y se celebraron hasta el día 15. Claro que esas fechas están tomadas según el calendario gregoriano, que si nos guiamos por el calendario juliano vigente aún en el país heleno en ese año, fueron inaugurados por el rey Jorge I de Grecia el 25 de marzo, que era lunes de Pascua tanto en la religión cristiana como en la ortodoxa y coincidía, además, con el aniversario del inicio de la lucha por la Independencia de Grecia en 1821.

Mucho más tarde, y también en el día protagonista, el 6 de julio 2005, en Singapur, los miembros del COI designan a la ciudad de Londres como escenario de los Juegos Olímpicos del 2012, dando al traste con las aspiraciones madrileñas del “relaxing cupo of café con leche” de la entonces alcaldesa Ana Botella.

“La conversión de Recaredo” (1888), de Antonio Muñoz Degrain.

Un 6 de mayo de 589 da comienzo en España el III Concilio de Toledo, de suma importancia para el cristianismo español en particular y europeo en general porque en él el rey visigodo Recaredo I (559-601), junto a varios nobles y dignatarios eclesiásticos, abjuró del arrianismo y se convirtió al catolicismo, con lo que llevó a cabo la unificación religiosa entre visigodos e hispanorromanos. Al parecer, Recaredo se había hecho bautizar en secreto unos años antes, por lo que este acto supuso la confirmación pública de su nueva fe, ya que desde el año 587 las iglesias arrianas había ido siendo expropiadas y entregadas a los católicos.

El 6 de junio de 1944 (el Día D) tenía lugar en Normandía (Francia) el desembarco conjunto de tropas aliadas dentro de la operación militar conocida por el nombre clave de Operación Overlord (el conjunto de las operaciones navales fue conocido como Operación Neptuno), iniciando así el periodo de recuperación de territorios ocupados por el régimen nazi que llevaría al definitivo fin de la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945. La decisión se había tomado un año antes y el día del desembarco estuvo en vilo casi hasta el último minuto. También el lugar exacto en territorio francés, confundiendo a los espías alemanes con una serie de informaciones falsas (Operación Bodyguard) acerca de este se produciría en Calais, cuando el lugar elegido por los aliados fueron cinco playas de la costa de Normandía a las que se dieron nombres claves: Utah y Omaha (atacadas por los estadounidenses), Sword y Gold (por los británicos), y la playa Juno (de los canadienses).

Las dificultades de establecer una cabeza de playa del primer día y los enfrentamientos con las tropas alemanas, no impidieron que en los meses siguientes varias localidades francesas fueran siendo liberadas, culminando el mes con la captura del puerto de Cherburgo. La importante ciudad de Caen cayó el 21 de julio y el 15 de agosto, la Operación Dragoon iniciaba el definitivo avance hacia París, que fue liberado el 25 de ese mismo mes. El día 30 de agosto, con la retirada de las tropas alemanas, se dio por finalizada con éxito la Operación Overlord.

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Retrato de Louis Pasteur (1878)

El 6 de julio de 1885 Louis Pasteur (1822-1895) vacuna al niño Joseph Meister contra la rabia. Era la primera vez que se efectuaba esta vacunación en una persona y resultó un éxito. La rabia era una enfermedad mortal en su época y mientras se encontraba desarrollando una cura en su laboratorio probando con perros, llegó un niño mordido por un perro rabioso que moriría al desarrollar la enfermedad. Pese a los problemas legales a los que podía enfrentarse decidió vacunar al muchacho y este se recuperó totalmente. A él se debe la técnica conocida como pasteurización para eliminar los microorganismos que pueden degradar al vino, la cerveza o la leche

Nube de hongo fotografiada desde uno de los B-29 que acompañaron al Enola Gay
Nube de hongo fotografiada desde uno de los B-29 que acompañaron al Enola Gay

El 6 de agosto de 1945 el ejército estadounidense (por orden del presidente Harry S. Truman) hacía estallar en la localidad japonesa de Hiroshima la primera bomba atómica de guerra (llamada Little Boy). Tres días más tarde, el 9 de agosto, hacía lo propio en la localidad de Nagasaki (con la bomba Fat Man). Ambos bombardeos fueron efectuados desde un B-29 apodado Enola Gay, perteneciente al Escuadrón de Bombardeo 393d, pilotado y comandado por el coronel Paul Tibbets. Estos ataques precipitaron la rendición de Japón y con ello el fin de la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de ese mismo año. Las muertes directas se cifraron alrededor de 120.000 personas (aproximadamente 130.000 resultaron heridas), aunque las consecuencias se siguieron notando durante décadas. Solo durante el año 1945 se produjo el mismo número de fallecidos, bien a causa de sus heridas, bien a causa de las enfermedades producidas por la radiación. La inmensa mayoría de esas muertes fueron de civiles. Nunca más se ha vuelto a utilizar armamento nuclear en un conflicto armado.

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Detalle de la Nao “Victoria” en un grabado de Abraham Ortelius (1527-1598). Biblioteca Nacional.

El 6 de septiembre de 1522 llegaba a la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda (de donde había partido el 20 de septiembre de 1519), el único buque que quedaba de las cinco que componían la expedición Magallanes-Elcano, la primera que circunnavegó el mundo. Su objetivo principal era el de buscar un paso entre el océano Atlántico y el océano Pacífico sin atravesar dominios portugueses, logrando encontrar la forma de hacerlo el 21 de noviembre de 1520, por una ruta que se terminó por bautizar como Estrecho de Magallanes. La muerte de este, de Fernando de Magallanes  (1480-1521), en Filipinas, hizo que el mando recayese en Juan Sebastián Elcano (1476-1526), que había sido capitán de la nave Victoria. Esta fue la única nave que quedaba de la expedición (equipada tan solo con 18 hombres sobrevivientes, entre los que se encontraban Elcano y Antonio de Pigafetta, cronista del viaje)  y la única que inició el viaje de retorno por el sur del continente africano, completando así la primera vuelta efectiva por mar de todo el globo terrestre.

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“Mayflower en el Puerto de Plymouth” (1882), de William Halsall (1841-1919)

Se da la circunstancia de que otro 6 de septiembre, este de 1620, también hubo un barco que protagonizó uno de los momentos más significativos de la historia de la humanidad. El Mayflower, partía ese día del puerto de Plymouth (Inglaterra) hacia el nuevo continente americano, llevando a bordo a los llamados “peregrinos” (Pilgrims, grupo religioso inglés formado a finales del Siglo XVI que, estando descontento con el ambiente político-religioso en su país, decidieron emigrar, primero a Leiden, Holanda, en 1609 y luego a América), varias familias que sumaban unas 102 personas y que se asentaron en Norteamérica desde su llegada el 11 de noviembre (según el calendario juliano, en el gregoriano sería el día 21). Desembarcaron en lo que hoy es el estado de Massachusetts, fundando la colonia de Nueva Plymouth, donde, según algunos estudiosos, se celebró por primera vez la cena de Acción de Gracias por la cosecha en 1623.

Para acentuar el protagonismo del día que estamos comentado, el 5 de abril de 1621 el Mayflower parte desde la recién formada colonia de Plymouth y puso rumbo de nuevo al Reino Unido el 6 de mayo de ese mismo año.

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Grabado de la Marcha de las Mujeres en la Bibliothèque nationale de France

Entre el 5 y el 6 de octubre de 1789 tuvo lugar en Francia la llamada “Marcha de las Mujeres” (Journées des octubre, «Días de octubre», en Francia), uno de los episodios revolucionarios iniciales de la Revolución francesa, que tuvo como protagonistas casi exclusivas a las mujeres parisinas y de cuya historia ya hablé en un artículo de VAVEL.

Fue un  motín iniciado en los mercados de París, con tintes de lo que se ha dado en llamar en historia Motines de Subsistencia. Aquella mañana del 5 de octubre, las mujeres parisinas protestaron por la subida de los precios del pan que, además, escaseaba cada vez más en los mercados y en las mesas de sus casas. Pero aquello no iba a terminar siendo un simple “motín”. Las mujeres (en su  mayoría, también hombres y niños, entre  5000 y 10000 personas) conocen que el rey y los diputados de la Asamblea Nacional Constituyente, habían abandonado París para instalarse en la tranquilidad del Palacio real de Versalles (protegidos por la Guardia de Corps). La Marcha de las Mujeres recorrió a pie, y pese a la lluvia, los 21 kilómetros que los separaban de París llegando a Versalles el día 6. Por la tarde, cediendo a la presión, el rey, su familia y un grupo de unos cien diputados de la Asamblea Nacional, volvieron al Palacio de la Tullerías de París escoltados por la Guardia Nacional de La Fayette y el numeroso séquito de descontentos que se habían sumado a las mujeres llegadas desde París y que habían conseguido cambiar las cosas con su protesta.

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Detalle de los manifestantes de la Marcha Verde en 1975 (Lancelot Digital)

El 6 de noviembre de 1975 se inicia en Marruecos la llamada Marcha Verde, una larga caminata de más de 350.000 civiles (a los que se unieron soldados de las Fuerzas Armadas Reales) que se habían juntado en la ciudad de Tarfaya, en el sur del país, convocadas por el rey Hassan II, con el fin de cruzar andando el territorio del Sahara español y forzar a las autoridades españolas a retirar sus tropas del territorio. La decisión marroquí fue tomada tras aprobar la ONU en 1970 la Resolución 2711 para la celebración de un Referendum sobre la autodeterminacón del territorio del Sahara, al que se oponía el gobierno marroquí. Las dilaciones españolas en poner en marcha el Referendum favorecieron el llamamiento del rey alauita acuciado por una grave crisis interna. A las 10:33 horas del día 6, unos 50.000 participantes de la marcha entran en territorio español por la zona del puesto abandonado de Tah, acampando en el Sahara español por la tarde. El gobierno de Marruecos se veía arropado por los EEUU, pero la ONU reclamó el cese inmediato de las acciones marroquíes y la retirada de los acampados.

Las negociaciones entre el gobierno español y el marroquí (en un momento en el que Francisco Franco agonizaba, y tomaba las riendas de la política el rey Juan Carlos I), dan sus primero frutos cuando el rey Hassan II da orden de replegarse el 9 de noviembre. Más tarde, España se comprometió a descolonizar el territorio del Sahara y pondrá fin a su presencia en ese territorio el 28 de febrero de 1976. Entonces Marruecos ocupó la zona septentrional y oriental del territorio y Mauritania, la meridional. El Frente Polisario anunció que continuaría con la guerra de guerrillas y en la noche del 28 al 29 de febrero proclamó la la República Árabe Saharaui Democrática. El conflicto del Sahara aún no se ha resuelto.

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Imagen de uno de los buques hundidos en Pearl Harbor (BBC News)

En la noche del 6 de diciembre de 1941 la primera flota japonesa llegaba a las inmediaciones del enclave hawaiano de Pearl Harbor, sede de la flota estadounidense en el Pacífico, e inicia su ataque aéreo masivo a las instalaciones de la isla en la mañana del día siguiente, el 7 de diciembre. El ataque a Pearl Harbor provocó la intervención de los EEUU en la Segunda  Guerra Mundial.

El ataque comenzó a las 7:48 a. m. del 7 de diciembre, hora local, y fue llevado a cabo por 353 aeronaves japonesas que despegaron de seis portaaviones. En el puerto, resultaron dañados los ocho acorazados estadounidenses atracados: cuatro se hundieron, dos pudieron ser reflotados y cuatro reparados, pudiendo volver estos seis a entrar en servicio durante la guerra. También hundieron o dañaron seriamente tres cruceros, tres destructores, un buque escuela y un minador. Los norteamericanos perdieron 188 aeronaves, murieron 2403 estadounidenses y otros 1178 resultaron heridos de diversa consideración. Los japoneses perdieron 29 aeronaves y cinco minisubmarinos, además de sufrir 65 bajas militares entre muertos y heridos.

Unos días antes, el 5 de noviembre, el emperador HiroHito había declarado la guerra a los EEUU si no levantaba el embargo petrolero. Sin esperar el fin del plazo establecido, el final del mes, Japón inicia el ataque y un día después de producirse, el 8 de diciembre, EEUU declara la guerra a Japón: “Ayer, 7 de diciembre de 1941 —una fecha que vivirá en la infamia—, los Estados Unidos de América fueron atacados repentina y deliberadamente por las fuerzas aéreas y navales del Imperio de Japón” (Franklin Delano Roosevelt).

Se da la circunstancia de que esta es la tercera vez que el numero seis aparece en este recorrido relacionado con la Segunda Guerra Mundial. Ya hemos hablado del Desembarco de Normandía y de la Bomba de Hirosima. Precisamente, el ataque japonés a Pearl Harbor sucede tan solo un día después de que Roosevelt autorizara la puesta en marcha del que sería llamado Proyecto Manhattan, la construcción de la bomba atómica que finalmente sería lanzada contra las dos poblaciones japonesas en agosto de 1945.

AlmaLeonor_LP

 

PASA LA VIDA

PASA LA VIDA

Andrey Surnov

Pasa volando, un orgasmo.
Pasa reptando, una caricia.
Pasa revista, a tus años locos.
Pasa de Dios, mató a su hijo.
Pasa por fuera, recién fregado.

Pasa de todo, tu ex – mejor amigo.
Pasa de ti, el dinero a espuertas.
Pasa de freno, un héroe del fútbol.
Pasa conmigo, la noche contigo.
Pasa la vez, a correrse juntos.

Pasa de mí, cuando me interese.
Pasa de acera, a la luz del día.
Pasa por alto, un pívot enano.
Pasa la raya, el rehabilitado.
Pasa la peste, a quién la eche en falta.

Pasa pantalla, leyendo un libro.
Pasa de tiempo, tu vida a examen.
Pasa de largo, el vagón perdido.
Pasa de turno, palabra en mano.
Pasa la vida,
de tu biografía.

Juan Miel 

FRASES CON IMÁGENES (XCIII)

FRASES CON IMÁGENES (XCIII)

Imagen: Sabina Paredes

Todas las causas, sociales y naturales, se combinan para hacer muy improbable que las mujeres se rebelen colectivamente contra el poder de los hombres. Los amos de las mujeres buscan más que la simple obediencia y emplean para esto toda la fuerza de la educación. Desde la infancia, a todas las mujeres se las educa en la creencia de que el ideal de su condición es ser diametralmente opuestas a los hombres: nada de voluntad propia ni de autoridad, sino subordinación y sometimiento.

Jonh Stuart Mill (1806-1873)
“El sometimiento de la mujer” (1869) 

BESOS, BESOS

BESOS, BESOS

Imagen: Manuel Maqueda Merino

 

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Gabriela Mistral
(Lucila Godoy Alcayaga, 7 de abril de 1889 – 10 de enero de 1957).

LESLIE CARON

LESLIE CARON

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Como decía, incluso con mis pocos años llegué a poder diferenciar a cada una de aquellas extraordinarias bailarinas. Desde la misma Eleanor Powell ―que en los años sesenta fue nombrada «la más grande bailarina de claqué del mundo»―, mi favorita siempre, hasta Ann Miller…

Y muchas más en medio de ambas, como por ejemplo, Joan Crawford, que bailaba estupendamente aunque se prodigó poco; Yvonne DeCarlo, otra de las conquistas de Ali Khan; la pequeña y «cintura de avispa» Vera Ellen; la francófona y enamoradiza Leslie Caron

AlmaLeonor_LP

Leslie Caron (Leslie Claire Margaret Caron)
Francia, 1 de julio de 1931

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

REPUBLIQUETAS…

REPUBLIQUETAS…

Cartel de la obra teatral escrita por Francisco Civit y Francisco Yeannoteguy, sobre las Republiquetas argentinas de 1816.

Preparando un artículo que saldrá enseguida sobre Repúblicas que ya no existen, me topé con el término “Republiquetas”, y no se trataba de un término despectivo, no… bueno, no, pero si… Me explicaré.

Se denominan Republiquetas a aquellos territorios, generalmente rurales, que fueron precariamente organizados en forma de República irregular por grupos guerrilleros y sometidos a una muy escasa o nula organización política o institucional, que surgieron entre 1811 y 1825 en el marco de las independencias sudamericanas, más exactamente, en la Real Audiencia de Charcas (Alto Perú), actual Bolivia. Hoy sí que se utiliza la palabra “republiqueta” con ciertas connotaciones despectivas para referirse a formaciones guerrillero-político-revolucionarias inestables, especialmente en los países de Centroamérica y del Caribe.

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No es exactamente lo mismo que una República Bananera, pero casi. Por cierto que este término, que fue acuñado por el afamado periodista humorístico y escritor de relatos cortos O. Henry (William Sydney Porter, 1862-1910), en su libro “Cabbages and Kings” (1904), para referirse a la dictadura servil de Honduras, país al que llegó refugiándose de una acusación de malversación de fondos, se extendió rápidamente para definir a “un país que es considerado políticamente inestable, empobrecido, atrasado y corrupto, cuya economía depende de unos pocos productos de escaso valor agregado (simbolizados por las bananas), gobernado por un dictador o una junta militar (muchas veces formando gobiernos forzosos o fraudulentamente legitimados, de ahí la impresión de equiparar “república” con “dictadura”), sometido a la hegemonía de una empresa extranjera (en este caso era Guatemala el mejor ejemplo), bien sea mediante sobornos a los gobernantes o mediante el ejercicio del poder financiero.”​ Con este término se acabó calificando a buena parte de las repúblicas centro-sudamericanas desde finales del siglo XIX hasta la década de 1970 y, posteriormente, a cualquier país en cualquier parte del mundo que hiciera de la inestabilidad política, la corrupción, el soborno y los golpes de Estado, su modus operandi habitual.

Pero las Republiquetas fueron otra cosa. En los primeros veintitantos años del siglo XIX se constituyeron en América Latina varias de ellas al amparo de los sucesivos “gritos” de libertad y secesiones de independencia de los territorios hispanos en el subcontinente. De hecho, fue Bartolomé Mitre  (1821-1906), historiador y primer presidente de la Nación Argentina entre 1862 y 1868, quien dio el nombre de Republiquetas a las insurgencias del Alto Perú  (Chiquitos, Santa Cruz, Tarija, Ayoupaya, Chayanta, Mizque, Santa Cruz de la Sierra, Cintis, Pomobamba, Muñecas…) sin que tuviera ninguna connotación despectiva (Mitre, B. Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina (1887), Cap. “Las Republiquetas”).

La llamada “Guerra de las Republiquetas” engloba una serie de enfrentamientos sucedidos en el Alto Perú durante un periodo que abarca, aproximadamente, desde 1813 hasta 1825, entre campesinos e indígenas liderados por un caudillo carismático, por un lado, y tropas realistas por otro. Fueron guerras desiguales en las que los realistas acababan pronto con unas tropillas, si bien numerosas, mal armadas y, con frecuencia, desorganizadas, que esperaban una ayuda de Buenos Aires que rara vez llegaba. No obstante, los realistas sufrieron muchas bajas en esas refriegas y, muchas veces, con escaso rendimiento efectivo, pues cuando un grupo guerrillero era desmantelado, enseguida aparecía otro en la zona.

Es ésta una de las guerras más extraordinarias por su genialidad, la más trágica por sus sangrientas represalias y la más heroica por sus sacrificios oscuros y deliberados. Lo lejano y aislado del teatro en que tuvo lugar, la multiplicidad de incidentes y situaciones que se suceden en ella, fuera del círculo del horizonte histórico, la humildad de sus caudillos, de sus combatientes y de sus mártires, han ocultado por mucho tiempo su verdadera grandeza, impidiendo apreciar con perfecto conocimiento de causa, su influencia militar y su alcance político.” (Bartolome Mitre) 

Quizá la más exitosa de esas Republiquetas formadas en el Alto Perú fue la Republiqueta de Ayopaya, dirigida por José Miguel Lanza, que en 1817 dominaba un territorio de 1400 km2 organizado como una República. Hacia 1825 parece que contaba con unos 500 combatientes, que se dieron así mismos el nombre de “División de los Aguerridos”, y unos 2.000 indios. Otra de las más famosas fue la Republiqueta de La Laguna que estuvo comandada por Manuel Ascensio Padilla y su esposa, la conocida Juana Azurduy (1780-1862), dominando el norte de Chuquisaca. Llegó a contar con 200 soldados y unos 4.000 indios (en un momento puntual juntaron hasta 10.000 indios para ponerse al servicio de Manuel Belgrano). El matrimonio Padilla-Azurduy sometió a su dirección a tropillas más pequeñas instalando su cuartel general en la localidad de La Laguna (hoy llamada Padilla en su honor), pero a la muerte de Padilla el 14 de septiembre de 1816, su grupo se desmembró en varias partidas.

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Juana había organizado ella sola varios grupos de guerrilleros, como el Batallón de Leales o el Batallón de Húsares, y combatió en primera línea junto a su marido y sus hombres. Por su valor en la batalla, Belgrano le concedió el grado de teniente coronel. Con su partida desmantelada Juana se unió a la Republiqueta de Tarija liderada por Francisco Uriondo, quien llegó a contar con casi un millar de guerrilleros. Más tarde, Juana se vinculó sentimentalmente a Martín Miguel de Güemes  (1785-1821), quien combatía junto a su hermana, llamada “Macacha” Guemes (1776-1866)  en la provincia de Salta, durante la Guerra Gaucha. Pero cuando Matín muere en 1821 Juana se apartó de la lucha y quedó desamparada. Falleció el  25 de mayo de 1862 casi en la indigencia. Entre los años 2009 y 2015 tanto Bolivia como Argentina reconocieron sus servicios a la independencia de ambas naciones y fue ascendida a mariscal del Ejército de Bolivia y generala del Ejército Argentino.

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Algunas de las otras Republiquetas formadas en este tiempo fueron: la Republiqueta de Larecaja, instalada en la región del lago Titicaca del Alto Perú (actual Bolivia) como un autodenominado “Batallón Sagrado” formado por 200 regulares y 3.000 indios, al mando del sacerdote católico Ildefonso Escolástico de las Muñecas (1776-1816), quien fue ejecutado tras su derrota en la batalla de Choquellusca el  18 de octubre de 1816 y la Republiqueta desmantelada;  la Republiqueta de Santa Cruz en torno a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (actual Bolivia), la de mayor tamaño y duración, que estuvo comandada por el coronel Ignacio Warnes (entre 1813 y 1816) y después, y hasta 1825, por José Manuel Mercado (1782-1842), el colorao, llegando a contar con unos 1.000 regulares​ y 2.000 indígenas; la  Republiqueta de Vallegrande que actuaba en la ruta Cochabamba-Chuquisaca-Santa Cruz de la Sierra, al mando de Juan Antonio Álvarez de Arenales, quien era, además, el jefe principal de todas las Republiquetas de la zona y llegó a contar con 1.000 regulares y 3.000 indios armados con lanzas, hondas, palos y arcos, además de 13 cañones;  ​la Republiqueta de Cinti, en la ciudad del mismo nombre, que estuvo bajo las órdenes del famoso guerrillero José Vicente Camargo (1785-1816), herido y capturado en Arpaya por el coronel Centeno en abril de 1816, quien mandó su ejecución a degüello el mismo día; o la Republiqueta de Porco y Chayanta, dirigidas respectivamente por Miguel Betanzos y José Ignacio de Zárate, quienes dirigieron su tropilla de forma muy irregular y cometiendo abusos y asesinatos con sus 3.000 a 4.000 indios, con los que también conquistaron Potosí el 26 de abril de 1815, con el resultado de la muerte de Betanzos en combate.

La historia de las emancipaciones americanas es inmensa y en ella se entrecruzan acciones que tuvieron lugar en territorios que hoy son países diferentes y llevadas a cabo por personajes de muy diversa procedencia. Lo que caracterizaron a estas Republiquetas es su organización irregular y su establecimiento casi político en un territorio que tan pronto dominaban como perdían a manos de las tropas españolas. Otra de las características de estos grupos es la adhesión de muchos indios que habían estado siendo empelados como mano de obra semi-esclava en las plantaciones y minas de los adelantados españoles y criollos. Pero una vez establecido el gobierno de un territorio,  y sobre todo, una vez proclamada la independencia del territorio del Río de la Plata (futura República Argentina) hacia 1825,  también se opusieron a someterse a la voluntad del nuevo estado, lo que llevó a una historia de enfrentamientos entre indígenas y los nuevos gobiernos independientes.

Para terminar con este repaso a las Republiquetas, tenemos que hablar de otro término con el que a veces se equipara y a veces se diferencia, las “Montoneras” (no confundir con los “montoneros” peronistas del siglo XX que no tenían nada que ver con estos). Se denomina Montoneras a las formaciones civiles, pero con carácter militar irregular (de ahí el apodo: “montones” de hombres desorganizados que se agrupaban en los “montes” de un entorno rural, y que luchaban a caballo, es decir, “montados”) y frecuentemente locales, que seguían a un caudillo autonombrado y que lucharon en los procesos de las independencias americanas frente a España durante el siglo XIX. También hay quien ha querido ver en estos grupos una similitud con las guerrillas que se hicieron numerosas durante la Guerra de la Independencia española (1808-1814), aunque a decir verdad se diferenciaban en algunos aspectos, por ejemplo, en su deseo de formar tropas regulares (auxiliares) para la causa independentista, cosa que lograban a veces (y se convertían en milicias regulares rurales al servicio del gobierno provisional) y otras se alejaban de ese plan y se convertían en una especie de azote del gobierno provisional establecido actuando, por lo tanto, fuera de la ley, tanto de la provincial, como de la real española.

Otra de sus características, su organización jerárquica militar, lo era en su mayoría, porque, por ejemplo, las Montoneras de Blas Basualdo (1790-1815) que actuaban en las provincias de Entre Ríos y Corrientes entre 1813 y 1815, se distinguían, precisamente, por su indisciplina y la eventualidad de sus acciones. Sin embargo, las disciplinadas Montoneras de  Martín Miguel de Güemes, fueron muy valiosas durante la Guerra Gaucha. En Bolivia (Alto Perú) se conocen los Montoneros de Eustaquio “Moto” Méndez, un pequeño hacendado local al que le faltaba un brazo y cuya imagen se hizo muy popular después de unirse a la guerrilla de Güemes en la Batalla de Suipacha y durante la Guerra Gaucha. Organizó su propia cuadrilla alrededor de 1812 hostigando a las tropas realistas de Tarija que nunca pudieron dar la región por pacificada. También participó en la Batalla de Sipe-Sipe en 1816, pero a partir de aquí fue más eficazmente perseguido y detenido en alguna ocasión.

“Caballerías Montoneras a mediados del siglo XIX” (1973), de Carlos Morel

También se llamaron Montoneras a algunos grupos rebeldes más tardíos que operaron en otros lugares de Sudamérica, como en Perú, donde lucharon contra la ocupación chilena durante la Guerra del Pacífico (entre 1879 y 1893); o en Ecuador, donde llegaron a formar parte de las fuerzas militares del Partido Liberal de Eloy Alfaro (1842-1912) con las que pudo liderar la Revolución Liberal Ecuatoriana de 1895 y efectuar los golpes de estado que le llevaron a la presidencia del país en dos ocasiones entre 1897 y 1911; o en Venezuela, donde grupos montoneros se enfrentaban continuamente con caudillos hacendados (todos ellos habían participado de las guerras del libertador Simón Bolívar), durante toda la segunda mitad del siglo, hasta que la Revolución Liberal Restauradora de 1899 emprendida desde Colombia por Cipriano Castro  (1858-1924), termina con este estado de cosas convirtiéndose en Jefe de Estado (1899) y primer Presidente constitucional de Venezuela (1901-1908) tras su triunfo en una guerra civil en la que es de suponer que los montoneros tuvieron mucho que ver, pues acabó con el caudillismo imperante.

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Con el tiempo, y al igual que la palabra “Republiquetas”, también el término “Montonera” ha sido reutilizado con carácter peyorativo y se ha llegado a utilizar con una cierta consideración federalista provincial frente al centralismo de Buenos Aires. Hoy, cualquier país puede ser considerado una Republiqueta por otro con el que mantenga cualquier tipo de desavenencia…

AlmaLeonor_LP