LEYES DE LA RAZÓN

LEYES DE LA RAZÓN

Imagen: Mariano de Miguel

Nadie puede dudar cuánto más útil les sea a los hombres vivir según las leyes y los seguros dictámenes de nuestra razón, los cuales, como hemos dicho, no buscan otra cosa que la verdadera utilidad humana. Ni hay nadie tampoco que no desee vivir, en cuanto pueda, con seguridad y sin miedo. Pero esto es imposible que suceda, mientras esté permitido que cada uno haga todo a su antojo y no se conceda más derechos a la razón que al odio y a la ira; pues no hay nadie que no viva angustiado en medio de enemistades, odios, iras y engaños, y que no se esfuerce, cuanto esté en su mano, por evitarlos. Y, si consideramos, además, que, sin la ayuda mutua, los hombres viven necesariamente en la miseria y sin poder cultivar la razón, veremos con toda claridad que, para vivir seguros y lo mejor posible, los hombres tuvieron que unir necesariamente sus esfuerzos. Hicieron, pues, que el derecho a todas las cosas, que cada uno tenía por naturaleza, lo poseyeran todos colectivamente y que en adelante ya no estuviera determinado según la fuerza y el apetito de cada individuo, sino según el poder y la voluntad de todos a la vez. En vano, sin embargo, lo hubieran intentado, si quisieran seguir únicamente los consejos del apetito, puesto que las leyes del apetito arrastran a cada cual por su lado. Por eso debieron establecer, con la máxima firmeza y mediante un pacto, dirigirlo todo por el solo dictamen de la razón (al que nadie se atreve a oponerse abiertamente por no ser tenido por loco) y frenar el apetito en cuanto aconseje algo en perjuicio de otro, no hacer a nadie lo que no se quiere que le hagan a uno, y defender, finalmente, el derecho ajeno como el suyo propio.

Baruch Spinoza
Tratado Teologico-Politico (cap.XVI, pag. 334-335).

¿POR QUÉ “LA HISTORIA DESDE EL HELICÓN”?

¿POR QUÉ “LA HISTORIA DESDE EL HELICÓN”?

Portada del libro en formato digital.

Algunas veces me han preguntado por qué mi libro sobre LOS BOVIDAE se titula “LA HISTORIA DESDE EL HELICON”. En principio, la explicación es porque quería, quiero, que sea el primero de una serie y necesitaba un título genérico para toda ella y después cada volumen tendría una continuación del título según el tema que trate. El primero fue el de LOS BOVIDAE y el próximo (aún un poco verde) espero que sea CANIS & FELIS, o sea, un volumen dedicado a los perros y gatos. Pero la razón por la que ese título genérico es, precisamente, LA HISTORIA DESDE EL HELICON, la explico en la introducción del primer volumen, el de LOS BOVIDAE,  y es esta…

Leí una vez que el novelista francés Honoré de Balzac​ (1799-1850), atendiendo con desgana a un escritor nobel que le asediaba pidiéndole inspiración para titular su libro, intentó quitársele de encima con estas preguntas: «¿Hay algún tambor en su obra? ¿Y trompetas?». El escritor, un tanto perplejo, le respondió que no a ambas cuestiones y entonces Balzac le respondió: «Pues no sé qué dificultad tiene usted con el título, joven… porque claramente su libro debe titularse Sin tambores ni trompetas».

Esta anécdota, que llegó a mis manos a tiempo de incluirla en esta introducción, hizo que también rectificara el título de la obra, cosa que reconozco me tenía preocupada pues no encontraba forma de hacerlo de forma atractiva. Entonces leí esta anécdota y pensé ¿este libro no ha surgido también a partir de mi blog, llamado HELICON? Sí…, me respondí al instante. Y ahí tenía el título, La Historia desde el HELICON, mucho más atrayente que todos los que había manejado antes, para ilustrar, guiada por la inspiración del monte griego, todo lo que quiero recoger en este libro.

AlmaLeonor_LP

 

LA HISTORIA DESDE EL HELICON: LOS BOVIDAE

PREFACIO…

PREFACIO…

Imagen propia.

“Tended la mano, señores, porque no tengamos después en qué entender. Antes que leáis protesto que, si hallareis algún punto del discurso que os suene mal, que no os escandalicéis, porque yo nunca estudié Teología, y diré desde uno hasta trescientos despropósitos, porque soy un asno: arar y andar. Fuera de esto, si hallareis alguna necedad, dejadla estar, que así me importa acomodarme con los oyentes, para que me entiendan; y si os pareciere suelto en las palabras y poco modesto en las historias, acordaos que sólo en la casa del ladrón no se habla de cuerda, mas el profesor de la pureza, como yo, tiene más libertad para hablar sin calumnia: por lo que dice Petrarca, escribiendo de Cicerón, que mejor sufre la mala filosofía y buena vida de Epicuro, que la buena filosofía y mala vida de Cicerón. Y me disculpa Marcial, que dice: “Lasciva est nobis pagina, vita proba est” (Nuestros escritos son lascivos, pero nuestra vida es casta. Marcial, Epigramas, 1-5: Ad Caesarem) y San Pablo os dice: “Omnia probate, et quod bonum est, tenete” (Probadlo todo, quedaos con lo bueno, Carta 1 Tesalonicenses 5,20)”.

TOMÉ PINHEIRO DA VEIGA
Prefacio de su libro “Fastiginia: vida cotidiana en la corte de Valladolid” (1605)

 

EL HOMBRE INVISIBLE

EL HOMBRE INVISIBLE

Imagen: Salvador Dalí (1929) Estudio previo a la pintura “Invisible Man”

 

La idea se me ocurrió de repente y con toda claridad. Estaba solo, en la paz del laboratorio, y con las luces, que brillaban en silencio. ¡Se puede hacer que un animal, una materia, sea transparente! “¡Puede ser invisible!”, Me dije, dándome cuenta, rápidamente, de lo que significaba ser un albino y poseer esos conocimientos. La idea era muy tentadora. Dejé lo que estaba haciendo y me acerqué a la ventana para mirar las estrellas. “¡Puedo ser invisible!”, Me repetí a mí mismo. Hacer eso significaba ir más allá de la magia. Entonces me imaginé, sin ninguna duda, claramente, lo que la invisibilidad podría significar para el hombre: el misterio, el poder, la libertad.

Herbert George Wells
El hombre invisible” (1897), 

EL ORIGEN…

EL ORIGEN…

Imagen: Alex Howitt

“No hay prueba de que el hombre desde su origen creyera noblemente en la existencia de un Dios omnipotente… Más no es en modo alguno difícil de explicar su origen natural… Tan pronto como las facultades importantes de la imaginación, admiración y curiosidad, juntas con algo de raciocinio, empezaron a desarrollarse parcialmente, el hombre naturalmente trató de explicarse todo lo que le rodeaba y empezó a especular, aunque vagamente, sobre su propia existencia.”

Charles DarwinEl origen del hombre
(The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex, 1871)

OLIVIA DE HAVILLAND

OLIVIA DE HAVILLAND

Y si a mí se me ocurría preguntar por ese hermano del que nadie hablaba, pero que yo sí que recordaba de muy niña, las respuestas también eran enigmáticas.
― A veces los hermanos no se entienden bien, como Jo-an-Fon-tai-ne y Oli-via-de-Ha-vi-lland… es inevitable.
― ¿Y esas quiénes son? ―se atrevió a preguntar mi madrina.
― Yo sí que sé quiénes son, madrina, pero papá se equivoca porque no pueden ser hermanas si cada una tiene un apellido diferente…
― ¡Anda! A ver qué dices a eso ahora… ¡listo!…
― Pues es bien sencillo… Una lleva el apellido del padre y la otra el de la madre.
Fue una invención de mi padre en esos momentos, porque de haberlo sabido realmente, y era cierto, me habría dicho quién llevaba el apellido de quién. Pero, aunque funcionó como respuesta al misterio de los distintos apellidos de Joan y Olivia, no me resolvió la duda sobre mi tío Carlos.

AlmaLeonor_LP

Olivia de Havilland (Dame Olivia Mary de Havilland)
Tokio, 1 de julio de 1916 – París, 25 de julio de 2020
In Memoriam.

LAS ACTRICES FAVORITAS DE MI PADRE

SI TE DICEN QUE CAÍ

SI TE DICEN QUE CAÍ

Imagen: Fotografía de Joan Colom (1921-2017)

Un viento húmedo recorría la ciudad, ese día que fue la primera vez. Peatones malafeitados y de mirar torcido surgían de las esquinas igual que apariciones y se alejaban arrimados a la pared como buscando un hueco donde ocultarse, una grieta para escapar, como si las calles amenazaran convertirse en una riada. Tras las acacias deshojadas se alzaban fantasmas de edificios en ruinas. Balcones descarnados mostraban los hierros retorcidos y rojizos de herrumbre, y ventanas como bocas melladas bostezaban al vacío. Delante de una carbonería se agitaba una cola de mujeres con los pies enredados en un rumor de hojarasca, y una brigada de presos amontonaba escombros bajo el esqueleto metálico de un garaje, en medio de un luminoso polvo rojo. El número apuntado correspondía a un altísimo portal, un profundo zaguán de paredes y techo artesonado; la escalera de mármol subía en torno al hueco del ascensor, parado por restricción eléctrica. Vidrieras de cristal esmerilado que las bombas respetaros, segundo piso, primera puerta, que abrió la gorda del Continental comiendo a dos carrillos: Has hecho bien en venir, no te arrepentirás, hijo, llevándole cogido de la mano por un oscuro corredor en cuyas paredes desfilan profundos ejércitos en páramos desolados, sangrientas cargas de caballería con alazanes encabritados entre nubes de polvo y espectrales armaduras, escudos y pendones, espadas, pistolones de chispa, puñales repujados. Un piso antiguo y enorme, sumido en una olorosa penumbra, con resonancias de loza en el patio interior. Blancos sudarios cubrían sillas y butacas repitiéndose en los espejos. Abriendo una puerta claveteada con terciopelo vinoso, la bruja del Continental le hizo pasar y la puerta volvió a cerrarse tras él como una trampa. Está solo. Es un dormitorio alumbrado con luz de gas, hay un viejo biombo con podridos querubines y nacaradas nubecillas desconchadas, prendas femeninas tiradas en el diván, pesadas cortinas color miel y, bajo sus pies temblorosos, la gran alfombra con un borroso amanecer en la playa y unos hombres antiguos y lívidos maniatados junto a un fraile capuchino. Los van a fusilar, piensa, y entonces ve la espalda desnuda de chica sentada al otro lado de la cama. Ella se está quitando las medias muy despacio, las despega de sus piernas con una dolorosa atención, como si estuviera despellejándose. Y se vuelve de pronto y mira a Java por encima del hombro como una coneja asustada antes de ser agarrada por el cogote. ¡Grrrr…!, claman de nuevo las tripas de Java. Maldición.

Pero esta vez será distinto. Con ganas de orinar pero aguantándose. Hoy Java tiene media hora por delante y entrará en un bar casi vacío, en la barra pedirá una bolsa de patatas fritas y un vasito de sifón, por favor, luego irá al lavabo: los pantalones bajados, a horcajadas en el wáter, tira de la cadena y con el agua corriente se lava el pito y los huevos, chingándose de ganas de orinar. Mastica lentamente unas patatas como cartón mojado, mientras las ingles húmedas le transmiten vagas aprensiones a las enfermedades venéreas y a la tuberculosis. De nuevo ante el mostrador, mirando un plato de resecas empanadillas, nota los ojos como alfileres clavados en la nuca, y se vuelve, y le ve: no demasiado pulcro ni enfermizo, no tan delgado ni tan joven, tan pavero, con mirada superior y cabrona, con mucho fijapelo en la estrecha cabeza y negro bigotito de galán soñador sobre la boca pálida, no exactamente eso, sino mucho peor; y en una silla de ruedas, las piernas envueltas en un chal de lana azul, la mano esquelética apoyada en el puño marfileño del bastón.

JUAN MARSÉ (8 de enero de 1933 – 18 de julio de 2020)
Si te dicen que caí” (1973)

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

Imagen: Lorenzo Mattotti

 

Pero necesitaba aclararle bien que el mundo perdió mucho cuando yo perdí a mi hijo Sebastián el último verano […] Él pensaba que nadie tenía derecho a quejarse o a obstaculizar en forma alguna, aunque supiera que lo horrible era horrible y lo incorrecto era incorrecto, ¡y en verdad Sebastián nunca estaba seguro de que algo fuera incorrecto! ¡Le parecía inapropiado adoptar una actitud acerca de cualquier cosa que se tratara! […] Excepto continuar haciendo lo que algo interior le imponía […] Le arrancaron o cortaron pedazos con sus manos o sus cuchillos o quizás con aquellas latas melladas con que hacían música; le arrancaron pedazos y se los metieron en sus boquitas negras, glotonas, feroces y vacías […] Sé que es una historia tétrica pero es un caso auténtico de nuestra época y del mundo en que vivimos y lo que le sucedió verdaderamente a Sebastián.

Tennessee Williams
Suddenly, Last Summer, (1958)

 

 

Hoy, 20 de junio, a las 23 horas y 44 minutos hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento), justo en el momento en el que se publique este artículo, dará comienzo el VERANO 2020. Un verano que no será igual, ni parecido siquiera, a los que hayamos vivido nuca en la historia, a causa de la pandemia mundial por COVID-19 que aún estamos padeciendo. De momento, todas las celebraciones de la Noche de San Juan, tradicional inauguración festiva de la temporada estival, se han suspendido para evitar contagios por aglomeraciones. En España, casi todo el territorio nacional entrará en la Nueva Normalidad el próximo lunes 22 de junio, pero eso no significa que todo vuelva a ser como antes. Tendremos que seguir extremando las precauciones, utilizando mascarilla facial, gel hidroalcohólico y guardando distancias de seguridad en lugares públicos. Esto cambiará por completo el paisaje veraniego en todas partes, en las terrazas de las ciudades, en las playas, en los recorridos de montaña y las fiestas de todos los pueblos de España. Los hoteles, campings, museos, conciertos, cines, y toda clase de espacios con importante confluencia de personas deberán guardar una serie de medidas higiénicas que alteraran el status quo festivo que tradicionalmente se asocia a estas actividades en esta época del año. Pese a todo, este verano atípico trae consigo un anhelo de normalidad que esperemos siga manteniéndose cuando termine.

No obstante, los anuncios apocalípticos que han aparecido últimamente, que incluso llegan a augurar para este año 2020 el inicio de la Tercera Guerra Mundial, o que el fin del mundo que predijeron los mayas no era en el año 2012 sino en este año, no hacen presagiar nada bueno. ¿Será este nuestro último verano? Y entonces me he acordado de Tennessee Williams y su obra inmortal que casi puede leerse en términos apocalípticos, el fin de una era, de una forma de vida, el desencanto de mucha gente con la sociedad en la que ha estado viviendo, un mundo fagocitado, devorado por caníbales… síntomas todos ellos de que algo muy profundo está cambiando, para bien o para mal. 

Si no ocurre nada de todo eso, nos veremos de nuevo en otoño hablando del cambio de estación.
AlmaLeonor_LP

EL REFUGIO DE LOS INVISIBLES

EL REFUGIO DE LOS INVISIBLES…

El refugio de los invisibles eBook: Alberto Cerezuela: Amazon.es ...

Ayer, día 27 de mayo, tuve el honor de participar en el programa Tempus Fugit En Directo en el que se hablaba del libro de Alberto Cerezuela, El Refugio de los Invisibles,  una novela negra fantástica, publicada por Circulo Rojo que supone la primera incursión de su autor en una obra de ficción. Alberto Cerezuela era ya un experimentado escritor de ensayos, ensayos sobre su tierra, Almería, y el fundador de la Editorial Circulo Rojo, la primera empresa de autoedición de España. El Refugio de los Invisibles es una novela negra que, según podemos leer en la contraportada, “baila con la pasión, los errores, las leyendas, la mitología y, especialmente, con lo más profundo de la mente humana“. Pues de todo ello hablamos en Tempus Fugit con el mismo Alberto Cerezuela, y con los conductores habituales del programa, Raquel Berenguel, Óscar Fábrega (editor de Guante Blanco y escritor) y Jorge Barroso, reciente autor de El sueño oriental de Napoleón, que está desde el día 18 de marzo a la venta, y una servidora, invitada por Óscar Fábrega para acompañarles en esta segunda incursión del programa Tempus Fugit En Directo, un formato que se ha estrenado durante este tiempo de confinamiento, pero que espero se mantenga de alguna manera, porque resulta muy ameno y “visual”. También hubo una sorpresa, Rocío Juárez, autora del libro Septem, de Guante Blanco, que está teniendo muchísimo éxito, se incorporó al programa.

Para escuchar el programa, pinchar en la imagen o aquí.

Después de una introducción en la que se reflexionó sobre lo que estamos viviendo en este estado de Desescalada por fases del periodo de confinamiento por la pandemia del coronavirus, empezamos a hablar del libro de Alberto. Es un libro que ha recibido muchas, muchísimas críticas positivas y su autor se mostró agradecido por todo ese apoyo, máxime cuando muchas han venido desde gentes conocedoras tanto de Almería, que tiene un protagonismo importante en la novela, como de su persona, muy popular por su proyección pública gracias a su labor editorial. Alberto se tomó como una gran responsabilidad cumplir lo mejor posible con las expectativas de todos ellos y, desde luego, las ha cumplido con creces, y en opinión de muchos, entre los que me incluyo, las ha superado.

Quiero ampliar un poco la opinión que expresé en el programa sobre El Refugio de los Invisibles y por eso me he decidido a realizar esta entrada en mi blog HELICON. No voy a decir que es una reseña, porque no me atrevo a incursionar en un ámbito que no es el mío. Yo no soy reseñadora de libros, no dispongo de los conocimientos suficientes como para hacerlo, pero creo que puedo aportar una opinión fundada sobre un libro que he leído. Y cuando lo he leído con tanto gusto como me ha ocurrido con este, pues me apetece mucho más hacerlo. Es un honor, además, que tanto Óscar como Alberto, su autor, pensasen en mi para acompañarles a la hora de comentar esta novela en el programa en directo.

El refugio de los invisibles", la novela negra de Alberto ...

Lo primero que he comentado es que me encanta el doble protagonismo femenino. Tanto la mujer que aparece muerta en la Alcazaba, como la inspectora que se tiene que ocupar del caso, la inspectora Reyes Martínez, son personajes femeninos. Y son mujeres que, además, tienen un peso importante no solo en la trama, sino en la personalidad que se nos va mostrando del protagonista de la obra, el escritor Héctor Coronado.

Me ha gustado mucho la estructura de la novela. Me ha gustado la división en capítulos cortos, la diferente letra para diferentes tipos de narraciones, que la transición entre las evocaciones del pasado y el tiempo presente sean fluidas y rápidas, las muchas tramas que parecen subdividirse con cada capítulo, pero que aun así, no despistan… Son pequeñas cosas que redondean una obra, y en una novela negra, esas cosas son las que se quedan al final como un poso en la opinión que nos causa el libro. No solo tiene que gustar la narración, sino como se narra.

También le he dicho a Alberto que ese protagonismo de Almería, cobija toda la obra como un recipiente donde ir colocando todo lo que sucede. El  libro es casi una guía de viajes sobre la ciudad, sus monumentos, sus lugares de ocio, su historia, sus entresijos más desconocidos… todo ello, supone un peso añadido en su compromiso con la obra. Ha tenido que ser muy grande el nivel de exigencia del autor a la hora de retratar en su novela una ciudad por la que se nota que siente verdadera pasión, pero también sobre la que ha escrito mucho y por la que es conocido. Aunque solo fuese por la forma en la que ha resuelto este difícil papel, ya merece Alberto una enorme felicitación.

Otro de los temas muy presentes en la novela es la Historia, las leyendas, la mitología… que recorren toda la obra. Pero también las historias personales de cada personaje, unos retratos que se van haciendo a lo largo de toda la novela y justo en los momentos necesarios, ni antes ni después. Curiosamente la Historia también está presente en la configuración de los personajes y, a veces, Alberto les hace expresar lo que opinan de ella. Para Héctor Coronado, por ejemplo, la Historia “no era sino una sarta de mentiras previamente pactadas por quienes ganan, por los que sobreviven” (pag. 259)… Yo, personalmente, matizaría mucho esta afirmación, con la que, en general estoy de acuerdo, pero… Lo cierto es que una de las razones de mi libro La mentira y los mentirosos de la historia es explicar eso.

Óscar Fábrega, conductor del programa, con los participantes. Muchas Gracias a Maite F. Muga, autora de las capturas de pantalla de las imágenes en directo.

Los personajes de la novela son fantásticos… ¡y hay muchísimos! Cada uno con su propia personalidad y evolución, todos ellos bien descritos, les vas conociendo en cada página y, a la vez, te van sorprendiendo hasta el punto de que llegas a sospechar de todos ¿Quién será el asesino? Cuando crees que lo sabes, un personaje que parecía oscuro se muestra amable, o viceversa. Esa intriga se mantiene hasta el final, lo que supone una de las genialidades que toda novela negra debe alcanzar, y Alberto lo logra. Luego están las sorpresas para quienes encontramos parecidos más que razonables entre las descripciones de algunos personajes y amigos comunes… Aquí no voy a hablar de ninguno, pero sí que me hubiese gustado hacerle a Alberto Cerezuela una pregunta que, al final, no he hecho, tal vez por si le obligaba a desvelar algo de la novela… Héctor Coronado ¿tiene algún tinte biográfico?

Alberto Cerezuela

Si contaré que, aunque no soy yo, que lo sé, me ha encantado encontrar a una Alma en el libro “Alma, la chica nueva… destacaba por su simpatía” (pag. 124) para luego encontrar mi antítesis, “Pilar, la encargada de las redes sociales, que tenía gesto serio” (pag. 127). La novela insiste en el carácter serio y tajante de este personaje: “…dijo Pilar de forma serie y contundente”; “Era una mujer cuadriculada” (Pag. 128). He visto un poco como las dos versiones de mi moneda, Alma y Pilar, simpatía y seriedad.

AlmaLeonor_LP… AKA… Pilar López

Y la música, claro. Quizá una de las partes más personales de la novela, además de Almería, son las muchas canciones de las que habla, a las que recurre para mostrar los sentimientos de los personajes, sus pensamientos, sus miedos, inseguridades… y seguridades. Son muchas canciones y muchas citas de canciones, bueno, citas de todo tipo. A mí que me gustan muchísimo las citas, ha sido una de las cosas que más me han gustado. Muchas citas, muchos libros, muchos autores, mucha música…

Raquel Berenguel

Como digo,  a mi me gustan mucho las citas y en El Refugio de los Invisibles  hay muchas citas y frases. También sobre mentiras, un tema que me sigue apasionando: “No hay nada más engañoso que un hecho evidente”. Sherlock Holmes (pag. 409); “Líbrame, señor, del labio mentiroso y de la lengua embustera… Mientras yo proclamo la paz, ellos prefieren la guerra”. Salmo 120 (pag. 34).

Las Mentiras, a veces, no son cuestión de blancos y negros, también son de grises. Así lo expresa Héctor Coronado, que parece conocer muy bien la mentira… “¿Acaso existe lo verdadero y lo falso? ¿La verdad y la mentira? ¿Incluso lo bueno y lo malo? Yo creo que todo está sujeto a la interpretación. Y a la empatía. A ponernos en el lugar de los demás. Antes yo era de blanco o de negro, pero ahora sé que existe el gris. A veces no tenemos más opciones que transformar la verdad, que disfrazarla, convertirla en una mentira porque nos enfrentamos a situaciones que nos sobrepasan. Y que hasta nos destrozan” (pag. 79). Yo es que creo que la mentira es, precisamente, la mayor falta de empatía, pero supongo que algo de razón tiene Coronado.

Rocío Juárez

Héctor Coronado es un personaje fascinante.  En un momento dado cita la obra de El Principito, pero su libro favorito es Alicia en el país de las maravillas (pag. 202). Coronado es un personaje muy complejo que juega con la mentira, el amor y la locura de una forma magistral: “Realmente, no hay nada más fácil que la confianza. Nos libera cuando la conseguimos, pero si la perdemos es casi imposible de recobrar. Por eso dudamos en quien confiar. El ser humano es traidor por naturaleza… La confianza te hace débil, vulnerable. Puede llegar a paralizar tus sentidos. Por eso, si solo confías en ti mismo, no te quemarás jamás“. Y un diálogo casi, casi, de Johnny Guitar entre Héctor y Martina:

“-No quiero que me mientas más Héctor

“-Todo el mundo miente…”

“-Solo mienten los malos

“-Te equivocas. Los malos mienten para meterse en tu cama; los buenos mienten para meterse en tu corazón.”

Yo, personalmente, pienso que a veces es al revés ¿no? Pero claro, también dice que “hay pocas cosas tan engañosas como una sonrisa” (pag. 133). Menos mal que esto no afecta a mi personaje sosías, Alma… hala, ya he desvelado algo… Alma, no miente respecto a su simpatía, espero que me perdone Alberto.

Jorge Barroso

Por debajo de todo, el tema subyacente sigue siendo el amor… es inevitable hasta en una novela negra. El amor, los amores prohibidos, las pasiones ocultas, los amores recordados, los olvidados, las promesas de amor: “el amor verdadero permanece grabado a fuego en nuestra memoria y no se borra… todo el mundo busca el auténtico amor, pero algunos hubieran deseado no haberlo encontrado nunca“… Y las traiciones, que a veces devienen en obsesiones, en deseos inconfesos, en desencantos… en los invisibles. Y, finalmente, sobrevolándolo todo, la muerte, una presencia que una se encuentra desde las citas del principio: “La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que  no los roba muchas veces, y definitivamente”. François Mauriac (pag. 63).

No llegué a decirle en mi intervención a Alberto que también me ha llamado la atención, la tremenda actualidad de su novela. No es solo una novela en la que se habla de historia, sino que tiene muy presente temas tan actuales como las redes sociales, los escritores autoeditados, los programas de radio, los investigadores del misterio… casi se podría decir que entre la historia, la música, Almería, los misterios, los temas más actuales, etc., la policía parece ser la que menos protagonismo tiene, algo inusual en una novela negra.

El faro del fin del mundo - Wikipedia, la enciclopedia libre

Por cierto, programa de radio del que se habla en la novela se llama El Faro del Fin del Mundo, una fantástica novela de Julio Verne y cuyo faro existe en realidad en una isla situada en Tierra de Fuego y una réplica en La Rochelle, en Francia, que tengo anotado desde ya para visitar. He estado dos veces en La Rochelle y en ninguna de ellas nos hemos acercado a verlo. ¡¡Mecachis!!

Para terminar, me encanta el poema de Blas de Otero que cita Alberto en su novela, un poema titulado, Pido la paz y la palabra. Es uno de mis poemas favoritos que figura en HELICON desde hace mucho y que he compartido alguna vez más en las redes. En HELICON, en una entrada del 21 de abril de 2008, ese poema acompaña a otro de Blas de Otero que también me gusta mucho y con el que me despido. ¡Gracias Alberto Cerezuela por esta novela y muchas gracias a Oscar Fábrega por la invitación a tu programa! 

EN EL PRINCIPIO

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

AlmaLeonor_LP