PLAYAS DEL DESEMBARCO (3ª PARTE VIAJE MARZO-2015)

LE MONT SAINT-MICHEL Y PLAYAS DEL DESEMBARCO DE NORMANDÍA

16 – 27 DE MARZO DE 2015

UN VIAJE DE FAMILIA CON MIKI

 

 3º PARTE:

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LOS SITIOS Y SU HISTORIA:

Como decía antes, esta parte del relato, una vez visto el recorrido pormenorizado, será TEMÁTICO. Ahora vamos a visitar los lugares emblemáticos del Desembarco acercándonos también a su HISTORIA, según los siguientes bloques: Construcciones AlemanasEl Desembarco del Día “D” (Ciudades y Museos) Las Víctimas: Cementerios Militares y Villa mártir de Oradour-Sur-Glane. Preparados…

Las Construcciones Alemanas

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Tras el bombardeo de Londres en 1942, muchos fueron los generales alemanes que temieron una posible contraofensiva desde la nunca derrotada Inglaterra por la estrecha franja del Canal de la Mancha, el frente del Oeste alemán. El General Gerd von Rundstedt, nombrado Comandante en Jefe del Ejército Occidental con sede en Francia, junto con el famoso Mariscal de Campo Rommel, fueron los artífices de la construcción de una línea defensiva de fortificaciones permanentes a la que se apodó Muro del Atlántico (Atlantikwall). Esta línea de defensa, que se extendió, aunque no de forma continua, alrededor de 2.700 km. a lo largo de la costa atlántica, comenzó a construirse en otoño de 1943 y constaba de búnkeres, casamatas, trincheras, túneles y estructuras defensivas de todo tipo (incluyendo hospitales de campaña, centros de mando y hasta viviendas). En total 15.000 edificios para los que se utilizaron 11 millones de toneladas de hormigón y un millón de toneladas de acero.

Se fortificó sobre todo la Bretaña francesa y el Paso de Calais hasta Bélgica (entre la desembocadura del río Sena y la del Escalda), para descontento del Mariscal Rommel que quería una fortificación continua desde España hasta Dinamarca, y sobre todo que se reforzase más la zona normanda, muy poco fortificada a principios de 1944, y lugar por donde Rommel estaba convencido se produciría un ataque aliado. De todo este entramado defensivo se encargó la Organización Todt, una institución dedicada a la ingeniería y la construcción de infraestructuras (tanto civiles como militares) dependiente del Ministerio de guerra nazi, fundada por Fritz Todt, y que esclavizó a más de un millón y medio de personas para sus operaciones (prisioneros de guerra, judíos, desertores…), además de ocupar, directa o indirectamente, a más de 3 millones de obreros.

Fuentes: Bunkersite ; Bunkersite-Normandía ; Wikipedia-Muro del Atlántico  ; Wikipedia-Defensa de Normandía ; Bunkerpictures  ; MundoMilitar ; Youtube-Vídeos

Y estas construcciones normandas del Muro Atlántico eran las que nos disponíamos a visitar en este viaje, pero no contábamos con la adversidad que nos acompañaba. Habíamos descartado a priori todo lo que se situaba más allá de la Bahía del Orne, pero ni siquiera pudimos llegar aquí por culpa del tiempo perdido con la avería del techo levadizo. Y por si eso no fuese suficiente, en nuestro recorrido cierto, el acceso a varios de estos lugares previstos estaba cerrado en el mes de marzo. Concretamente, tuvimos que descartar las visitas a las Baterías de Azeville , Grandcamp-Maisy   y  Crisbecq .  Con estos mimbres nuestras visitas se limitaron a un intento de acercamiento sin éxito a la Batería de Grandcamp-Maisy y las visitas a La Pointedu Hoc (Cricqueville-en-Bessin) y a La Batterie Allemande de Longues-sur-Mer.

  • Grandcamp-Maisy

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En 1944 la ciudad de Maisy fue elegida como una de las bases más importantes de las baterías alemanas del Muro del Atlántico. Sin embargo, hasta hace bien poco, el sitio estaba oculto ya que había sido cubierto por los ingenieros de los Estados Unidos antes del fin de la guerra. Así ha estado durante más de 60 años hasta que el historiador militar británico Gary Sterne redescubrió el sitio después de encontrar un mapa en Alemania y, gracias a sus inversiones económicas y su empeño personal, sus más de 2 millas de trincheras y búnkeres alemanes originales, fueron reconvertidos en un museo inaugurado en abril de 2007.

A partir de sus investigaciones y los recién liberados papeles secretos, es obvio que el sitio tiene que ser más grande de lo que se pensaba originalmente. Contiene búnkeres de oficina, suministros de edificios, barrios generales, salas de radio, y muchos otros bloques, incluyendo un hospital subterráneo (uno de los tres que se ha descubierto y se puede visitar). El tamaño del sitio plantea muchas preguntas, por ejemplo, por qué no figura de forma más prominente en los registros de los aliados, o por qué estaba tan bien camuflado.

En la mañana del 06 de junio 1944, el HMS Hawkins afirmó haber puesto las armas de Maisy fuera de acción, pero la batería siguió siendo bombardeada otros tres días más por los buques de la Armada aliada. Las tres casamatas del lado izquierdo (La Martiniere) no muestran signos de daño desde el frente, sólo daños superficiales desde el este, por donde los Rangers atacaron a pie desde los campos (y hay muchos campos) en la mañana del 09 de junio. A pesar de todo esto, en la “Royal Navy Historia del Día D” se afirma que el HMS Hawkins silenció la batería en el día D, incluso a pesar del hecho de que muchos otros barcos afirmaron haber hecho lo mismo durante varios días después. La ciudad de Maisy fue liberada el 9 de junio convirtiéndose en la sede del general Bradley. El 14 de junio de 1944, Maisy recibió la visita del general De Gaulle, donde, montado en un carro, ofreció su tercer discurso en Francia (después de Bayeux e Isigny-sur-Mer).

Fuentes: Wikipedia ; MaisyBattery ; Normandie-Tourisme

Hoy, Grandcamp-Maisy (a la decimonónica Grandcamp-les-Bains se le recortó el nombre con la fusión con Maisy en 1972 que se hizo completamente efectiva en 1992) es una ciudad pequeña, pero muy guapa. Como ya dije, tiene un camping que abre en Abril y una parada de ACs muy bien situada. La playa queda al descubierto durante la marea baja, alejando el mar muchas millas de la costa.

Intentamos llegar hasta el sitio de las baterías sin conseguirlo… o bien no entendimos las señales como es debido, o bien aún nos debían quedar algunos kilómetros que no quisimos recorrer porque por más que nos adentrábamos por una carreterilla que cada vez se hacía más impracticable, no alcanzábamos a ver la costa. La señal está bien clara en la rotonda del súper Carrefour, pero luego no lo encontramos.

Lo que si vimos es la gran estatua de la Victoria de la Paz del artista chino Wen-Yuan-Yan, instalada en una rotonda en la carretera. De diez metros de altura,  y alrededor de doce toneladas de peso, esta estatua de acero fue donada por la Fundación China para la Paz Mundial dedicada al pueblo de Normandía. Combina en sus formas varios ideogramas chinos por la paz. Fue erigida en la víspera del 60 aniversario del desembarco de Normandía por su alcalde Jean-Marc Lefrang: “Hoy estamos inaugurando una estatua, símbolo de la paz universal […] Nuestro mensaje común es mostrar al mundo que la paz es el bien más preciado de la humanidad y que depende de cada uno de nosotros para mantenerla.”

  • La Pointe du Hoc

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Este pequeño cabo de la escarpada costa normanda en la población de Cricqueville-en-Bessin, albergaba un puesto fortificado alemán de considerables dimensiones cuya ocupación fue encargada al 2º Batallón  de los Rangers norteamericanos, bajo el mando del coronel J.E. Rudder, el 6 y 7 de junio de 1944. Sin embargo, tras su titánico esfuerzo por escalar los acantilados bajo el fuego alemán de ametralladoras  y morteros, descubrieron que no había ningún cañón. Los alemanes los habían retirado. Perdieron la vida en el ascenso o durante los combates 135 de aquellos Rangers .

Fuentes: Normandíe-Tourisme ; LaSegundaGuerra.com ; 2museums ; DDay-Overlord

El día 24 de marzo nos despertó con lluvia en la parada de ACs de Grandcamp-Maisy, pero a medida que avanzaba el día clareó y a las 10:57, cuando estábamos ya en el parking del centro de visitantes de la Pointe-de-Hoc, lucía el sol y el cielo estaba azul radiante. Hacía algo de frío, pero pudimos hacer muy bien el paseo. El sitio está abierto todo el año, entre las 9:00 y las 17:00 horas (hasta las 18:00 en verano, cierra el 1 de enero y el 25 de diciembre). No se puede pernoctar allí pero el parking y la visita son gratuitas.

Hay un centro de visitantes muy bien preparado con servicios y folletos. Antes de llegar unas cuantas placas y monolitos recuerdan frases de presidentes norteamericanos sobre el valor de los soldados que tomaron estas posiciones. Todo el recorrido hasta el inicio del sitio está salpicado de fotografías de la toma y conquista por parte de los Rangers, con las consignas de Competencia, Coraje y Sacrificio. También hay un espacio para el recuerdo de la Resistencia francesa. Un poco más allá, se llega ya a la campa sobre el acantilado.

Se pueden ver los boquetes dejados por los bombardeos nada más pasar la plaza circular de homenaje (la aviación aliada tenía también la consigna de bombardear posiciones para proporcionar trincheras a la infantería). Eso ya empieza a impresionar, pese a que el sitio está muy cuidado y ahora los boquetes están cubiertos de fina hierba. Hay carteles por todo el recinto advirtiendo del peligro que supone entrar en los búnkeres, aunque no está prohibido. Y se puede entrar en la mayoría… se pueden ver los pasillos angostos, con la techumbre quemada… las pesadas puertas de hierro con goznes enormes… el grosor de los muros… todo ello nos puede llevar a imaginar la especie de “ratonera” que eran aquellas construcciones. Y luego, al acercarse al acantilado no se puede más que admirar el valor, fuerza y coraje de quienes llegaron por mar hasta ese punto para tomar la posición.

El Centro de visitantes y toda la cartelería y parking, son instalaciones muy bien organizadas y nuevas. Por lo visto todos los espacios del desembarco se debieron remodelar y renovar para los aniversarios del 2004 y/o 2014, el del año pasado. Hay muchas instituciones, tanto francesas, como norteamericanas o internacionales, que se ven mencionadas en muchos sitios, como parte de la organización y mantenimiento de estos espacios. Ya lo habíamos observado en nuestro anterior viaje por aquí, pero realmente en Francia, la presencia del conflicto militar mundial (de los dos conflictos mundiales), sobrepasa el mero recorrido turístico o el oficialismo político de los homenajes y aniversarios. Es algo más que empapa la misma identidad de esta tierra y que, de alguna manera, quien lo visita se lleva consigo cuando lo abandona. Salimos a las 13:37 del aparcamiento.

  • La Batteria de Longues-sur-Mer

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La Batería alemana de Longues-sur-Mer es la única defensa del Atlántico normando clasificada “Monumento Histórico”. Comprende un puesto de mando de tiro, cuatro Casamatas con muros de dos metros de espesor (con su cañón original, de 20 metros de alcance), una estación de control de incendios, barreras de alambre de espino, campos de minas y algunos nidos de ametralladoras antiaéreas dispersos desde su posición hasta la misma costa. El puesto de control de tiro , situado al borde del acantilado, tenía un sistema único de señalización de blancos. Los datos del objetivo eran transmitidos directa y automáticamente a los cañones mediante un sistema de cables enterrados .

La Playa Gold es la primera de las tres playas asignadas para el desembarco de las tropas británicas. Está localizada a 24 km al este de Omaha y la batería de Longues se encontraba en el sector llamado “Item”.   La zona había sido bombardeada semanas antes y el Día D los impactos aliados destruyen los cables de dirección de tiro por lo que los artilleros debían fijar los blancos en visión directa. Tras un intercambio de fuego entre los buques aliados y las posiciones alemanas, éstas se rindieron  y los 120 supervivientes (de una guarnición de 184) se entregaron al día siguiente a la 231ª Brigada de Infantería Británica.

Fuentes: NormandieMemoire ; France-Voyage ; TracesOfWar

El día 25 salimos del Área de ACs de Arromanches a las 13:05 con la intención de parar en Longues, comer algo en la furgo, y luego hacer la visita. El día también comenzó con lluvia, pero enseguida se paró y volvimos a poder disfrutar de un día abierto y luminoso para recorrer otro de los puntos más interesantes de la costa del desembarco.

Esta vez no solo se pueden apreciar los signos del evidente bombardeo, sino que la gran impresión que se lleva uno al ver los cañones instalados en el mismo sitio que estuvieron en 1944, convierten este recorrido en más que una simple visita turística. Sin embargo no nos libramos de los autobuses de escolares, y había mucha más gente visitándolo por libre, como nosotros, con lo que volvemos a extrañarnos de esta política de no abrir los espacios hasta el uno de abril. Aquí no hay un Centro de Visitantes como en la Pointe-du-Hoc, pero si hay una caseta de información con baños… y ambas instalaciones estaban cerradas.

Esta zona no solo es recuerdo y homenaje, también es paisaje. No suele ser muy mencionado por quienes visitan estos lugares, lo que es bastante comprensible dado el impacto de la evocación de los episodios de la guerra, pero esta costa es una maravilla paisajística. Leí en un relato de Internet que estas playas no cuentan con sombrillas, hamacas y gente tomando el sol, sino, a lo sumo, paseantes solitarios o con sus perros. Pero las vistas, los acantilados y el paisaje son magníficos. Hay varios caminos por la parte más alta de los acantilados, que contemplamos ahora, y que, de no tenernos que marchar, nos invitarían a realizar largos recorridos. Vemos que desde aquí muy probablemente se puede llegar hasta Arromanches.

El Desembarco Aliado del Día “D”.

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En mayo de 1943, en Washington D. C. la llamada Conferencia Tident determinó el futuro de Europa. Ese día se decidió que una fuerza conjunta de las armadas británica y estadounidense (junto con fuerzas canadienses, polacas y francesas) emprendería el asalto a la ocupada Francia para la batalla definitiva contra el Tercer Reich. Se la llamó Operación Overlord. El general estadounidense Dwight “Ike” Eisenhower (1890-1969) fue nombrado comandante del Cuartel General Supremo de la Fuerza Expedicionaria Aliada (SHAEF) y el general británico Bernard Law Montgomery (1887-1976), comandante del 21º Cuerpo de Ejército, que aglutinaba todas las fuerzas terrestres que tomarían parte en la invasión (los franceses nunca lo llamaron “invasión”, sino “desembarco”, ya que consideraban que “invasión” fue la que sufrieron por parte de los alemanes en 1940).

El lugar elegido fueron las costas de Normandía, donde se seleccionaron cinco playas a las que se dieron los nombres en clave de: Utah y Omaha (las atacadas por los estadounidenses); Sword y Gold (el objetivo de los británicos); y Juno (lugar de desembarco de los canadienses). Para superar las dificultades que se esperaban en las playas normandas se desarrolló una tecnología específica, como los dos puertos artificiales llamados Mulberry, y unos carros de combate especiales, los Hobart’s Funnies.

En los meses previos a la operación, los Aliados llevaron a cabo un elaborado engaño militar, la Operación Bodyguard, usando desinformación tanto electrónica como visual. El agente doble Joan Pujol, un español contrario a los nazis, conocido con el sobrenombre de «Garbo», estuvo los dos años anteriores a la Operación Overlord desarrollando una falsa red de informantes que los nazis pensaron que trabajaba a su favor. En los meses previos a la invasión, Pujol envió cientos de mensajes a sus superiores en Madrid, mensajes especialmente preparados por el servicio de inteligencia británico para convencer a los germanos de que el ataque sería en Calais en el mes de julio.

La Resistencia francesa llevó a cabo una serie de misiones para sabotear las comunicaciones y transporte alemanes: fundamentalmente se destruyeron vías férreas y líneas de teléfono, y se instalaron minas anti-tanque. En la noche del 5 de junio de 1944, desde la BBC, se emitía para la Francia ocupada los ya famosos versos de la “Canción de otoño” de Paul Verlaine: “Los largos sollozos de los violines del otoño / Hieren mi corazón con una monótona languidez”. Eran las palabras clave dirigidas a las Fuerzas Francesas del Interior para que comenzasen sus acciones de sabotaje previas a la invasión al día siguiente. Se completaron cerca de 1000 acciones de sabotaje a manos de la Resistencia Francesa.

Con todo ello consiguieron evitar que los alemanes supieran la fecha y localización de los desembarcos aliados. Elegir la fecha requería de una gran precisión, por ejemplo, en la previsión del tiempo: Se necesitaba plenilunio para tener más luz (para los aviones y para ver mejor los obstáculos alemanes de las playas); y mareas altas (para el desembarco anfibio); más concretamente al amanecer, entre la marea alta y la baja, mientras estaba subiendo, lo que permitiría llegar antes a las playas. Eisenhower pensó en el 5 de junio, pero el día 4 las condiciones meteorológicas empeoraron tanto que hasta los alemanes se retiraron de maniobras o con permisos (el mismo Rommel regresó a Alemania para celebrar el cumpleaños de su esposa y tardó casi un día entero en volver cuando le informaron). El fuerte viento y la mar gruesa, hicieron pensar incluso en posponer la operación para finales de junio (de haberlo hecho se hubiesen encontrado con una terrible tormenta que duró del 19 al 22 de junio, lo que habría hecho imposible el desembarco).

Al final todos los generales estuvieron de acuerdo en seguir adelante con lo previsto y se fijó la fecha para el día 6 de junio de 1944. La Operación Neptune, más conocida como Día D, comenzó con los desembarcos anfibios que involucraron a 5.000 barcos y más de 160.000 soldados, precedidos de un asalto aerotransportado llevado a cabo por 1.200 aeronaves. Hacia finales de agosto las tropas aliadas en suelo francés eran más de tres millones (tras la invasión del sur de Francia con la Operación Dragoon). El 25 de agosto se produjo la Liberación de París y las fuerzas alemanas se retiraron por el valle del río Sena el 30 de agosto, lo que marcó el final de la Operación Overlord.

Fuentes: ABMC ; DDayOverlord ; NormandíaMemoire

Ahora estábamos de camino al mismísimo centro de todas estas operaciones. Trataríamos in situ de aproximarnos a lo que fue una de las acciones militares más ambiciosas de la historia. Ni siquiera recorriendo sus lugares emblemáticos puede uno alcanzar a intuir todo el complejo entramado logístico y de estrategia militar que supuso, ni mucho menos el horror de aquella batalla. Tampoco se puede evitar recordar el libro “El Día D. La Batalla de Normandía” de Antony Beevor, o la película “Salvar al Soldado Ryan”, de Steven Spielberg.

Entre el 6 de junio y el 30 de agosto de 1944 miles de personas murieron en la Francia ocupada, tanto civiles como militares, tanto franceses, como aliados o alemanes. Cientos de ciudades fueron devastadas y la tierra anegada con sangre nunca olvidará lo que aquí sucedió. Es una infinitud de sentimientos los que a uno se le agolpan de repente cuando empieza a contemplar los vestigios de aquellos días, tanto los guardados en los museos, como los presentes en cada rincón de cada calle de cada pueblo de Normandía.

LAS CIUDADES: 

  • Sainte-Mère-Église.

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Nuestra primera toma de contacto en este viaje con la zona del Desembarco aliado y la Batalla de Normandía, fue el pequeño pueblecito de Sainte-Mère-Église, que pasó a la historia como el primer pueblo de Normandía en ser liberado por los Aliados tras el Día D.

La noche antes del 6 de junio, sucesivas oleadas de soldados norteamericanos de la 82ª División Aerotransportada fueron lanzados al oeste de la localidad, que en esos momentos estaba siendo asolada por un incendio debido a una bomba y todos los vecinos estaban en la plaza para sofocarlo. Una guarnición alemana supervisaba los trabajos cuando, a eso de la una de la mañana, dos grupos de paracaidistas del 1er y 2º batallón aterrizaron (por error) directamente sobre la ciudad. Se convirtieron en blancos fáciles para los alemanes y uno de esos soldados, John M. Steele (1921-1969), quedó colgado con su paracaídas sobre el campanario de la iglesia contemplando la matanza. Steele sobrevivió, se convirtió en un héroe de guerra y el pueblo de Sainte-Mère-Église con él. El cine recreó este episodio en la película de Darryl F. Zanuck “El Dia más largo”, donde Steele fue representado por Red Buttons.

Fuentes: Normadie-Tourisme

Hoy, tras una remodelación completa de la plaza y de los accesos al Museo y aparcamientos (todo terminado para las conmemoraciones del año pasado) la vista de la fachada de la iglesia con la réplica del soldado Steele aun colgando del campanario resulta sobrecogedora, sobre todo si, como nosotros, llegas a las 18:30 de la tarde de un día encapotado y sin un alma en la calle. Aún se pueden ver agujeros de bala en las murallas de piedra de la iglesia y en el interior (que no pudimos ver porque siempre encontramos la iglesia cerrada) existe un vitral especial que representa a la virgen María y a dos paracaidistas aterrizando en primer plano. También en la misma plaza se encuentra La taberna Auberge John Steele, donde fotos, cartas y artículos de Steele (que visitó la localidad varias veces hasta su muerte en 1969), perpetúan su recuerdo. A esas horas de la tarde era uno de los pocos sitios que encontramos abierto.

Estuvimos en Sainte-Mère-Église la tarde del 19 de marzo, el día 20 completo y la mañana del 21, cuando tuvimos que irnos hasta Saint-Lô para intentar que nos reparasen el techo levadizo. Vimos el Punto Cero del recorrido de la libertad homenaje al desembarco de Normandía, frente al Ayuntamiento y los recuerdos que existen por todas partes: Placas en algunas casas y un monumento en uno de los extremos de la plaza. También utilizamos varias veces los baños públicos que había en una calle adyacente a la plaza (los de la plaza estaban cerrados) e intentamos encontrar las muchas tiendas de antigüedades con objetos de la guerra que cuentan que hay en este lugar. Solo vimos una en la Plaza y estaba cerrada cada vez que pasamos por ahí. Lo que sí que vimos fue un bulldog francés precioso que tenían en una tienda de la plaza y que nos proporcionó un momento de agradable charla con el dueño y su familia, cuando se asomó rápidamente a la calle, llamándonos, cuando nos vio pasar con el Miki.

  • Saint-Lô

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Tuvimos que pasar en Saint-Lô un tiempo que no estaba previsto por culpa de la avería del techo levadizo, y aunque no era un destino preparado, visitamos la ciudad el día 22. Lo primero que llama la atención son sus murallas, Les Remparts… impresionantes construcciones defensivas de lascas de pizarra, que datan del siglo IX mandadas construir por el mismísimo Carlomagno (las actuales se reconstruyeron tras la guerra). La Tour des Beaux Regards (“Torre de Bellas Miradas“) y la Tour de la Poudrière (“Torre de la Tienda de Pólvora“), son los últimos vestigios de la antigua ciudadela. Con el tiempo las murallas fueron perdiendo protagonismo por el crecimiento urbano. Tras la destrucción de la ciudad en 1944 el arquitecto, André Hilt, diseñó un proyecto que recreaba espacios verdes y descubría las murallas dando de nuevo visibilidad a todo el conjunto que hoy es emblema de la ciudad.

La Iglesia de Notre-Dame, edificio gótico del siglo XIII, muy afectada en 1944, no se reconstruyó, sino que se hizo una renovación que mantenía a la vista el destrozo de la guerra. Aunque estuvo envuelto en una gran polémica, creo que se hizo un buen trabajo dejándola como está ahora. Fue obra del Arquitecto de Monumentos Históricos del Canal, Yves-Marie Froidevaux, quien explicó su enfoque de esta manera: “La fachada oeste de la Iglesia de Nuestra Señora informará a las generaciones futuras del drama de la guerra y el estigma de la destrucción de 1944… el daño a la catedral se convierte así en un grito, una oración por la paz”.

El interior es todo él una curiosidad tras otra. En primer lugar no es simétrica, lo que se puede apreciar en cuanto se mira hacia el altar. Tampoco tiene altos ventanales como en otras catedrales góticas, pero sí tiene muchas vidrieras, algunas de ellas de los siglos XV y XVI, salvadas gracias a que fueron descolgadas antes de los bombardeos, y otras de factura moderna. Llama la atención el gran Cristo que preside el centro de la nave. Uno puede imaginárselo solo, imponente, entre las ruinas de la catedral en 1944.

La capilla de la Virgen del Pilar contiene una estatua, de 1467, que ha sido destruida y reconstruida muchas veces: La primera por los protestantes, la segunda durante la revolución francesa y la tercera por los bombardeos de 1944. En la entrada, en una vidriera, pueden verse algunas piezas reunidas en excavaciones en el recinto, entre las que destaca una cabeza de Saint-Lô el obispo de Coutances que en el siglo VI inauguró la localidad y le dio su nombre. En el exterior, un precioso púlpito que antaño se abría al patio del castillo, y que Víctor Hugo se encargó de restaurar en 1863. Lo que no llegamos a ver es el obús que al parecer está clavado en la fachada de la iglesia y que no llegó a estallar en su día…

Saint-Lô fue ocupada por los alemanes en 1940, como el resto del norte de Francia. El 6 de junio de 1944 sufrió un fortísimo ataque aéreo aliado a lo largo del día y la noche que destruyó casi el 95% de la ciudad. Samuel Beckett la bautizó  “Capital de las ruinas”      en la obra que escribió en 1946, a propósito de su estancia en Saint-Lô, como miembro de la Cruz Roja irlandesa poco antes de instalarse definitivamente en París. La ciudad fue liberada el 19 de julio de 1944, después de 44 días de combates.

Como reparación parcial de la destrucción de la ciudad, los estadounidenses establecieron el Memorial Hospital , obra del arquitecto Paul Nelson, que fue inaugurado el 10 de mayo de 1956, siendo en ese momento el hospital más grande de Europa. Alberga un mosaico obra del pintor cubista Fernand Léger (1881-1955), que era de Normandía.   Está catalogado como monumento histórico desde 2008.

En la web de la oficina de turismo ofrecen una ruta de la liberación con los lugares más emblemáticos en Saint-Lô  Nosotros vimos poco, la verdad, pero alguna foto tomamos de la Rotonda 6 de Junio y de la entrada a “las catacumbas” que excavaron los alemanes en 1943 para instalar un hospital.

La parte más moderna de la ciudad   comienza por la Calle Torteron, el centro comercial de la ciudad, que tras la reconstrucción de 1944 ha recuperado la vista de las murallas, dejando las construcciones a un solo lado de la misma. Antiguamente el río Torteron corría a lo largo de las murallas hasta confluir con el Vire, pero hoy está canalizado bajo la calzada. Desde las murallas se aprecia una bonita vista de toda la calle con sus tejados normandos perfectamente alineados. Además:

  • La Atalaya o Torre de los Bomberos, obra del arquitecto Marcel Mersier, que se alza en el cielo de Saint-Lô desde 1954. Mide treinta metros y sus pilares de hormigón, en forma de cruz, sujetan una escalera helicoidal que gira alrededor de una chimenea central. Está rematada por una veleta en forma de unicornio, símbolo de la ciudad. Gracias a su chimenea, la atalaya, que se ilumina profusamente en Navidad, servía para poner a secar en sentido vertical las mangueras de los bomberos.
  • En 1932 se construyó una pasarela peatonal sobre el Vire que resultó dañada durante los bombardeos de 1944 y fue sustituida por el puente Roanoke, en 1963. En el 2004, se completó con la moderna Pasarela Henri Liébard que sirvió para reacondicionar toda la zona.
  • El Ascensor del Monte Russel, instalado en el 2009 (se ilumina por la noche), para salvar los 29 metros de desnivel entre la parte alta de la ciudad y el centro.
  • Otros sitios que ver: La iglesia románica de Sainte-Croix, de 1204, la más antigua de Saint-Lô, también resultó dañada y además los alemanes dinamitaron su campanario. Fue reconstruida por prisioneros alemanes; La Capilla de la Madeleine   , resto de una antigua colonia de leprosos, desde 1995 es un memorial  en honor de la 29ª y 35ª división de Infantería de los EEUU, participantes en la liberación de Saint-Lô; el mausoleo Blanchet; el Monumento al Mayor Howie; la puerta de la prisión (destruida por los bombardeos, solo queda la puerta)…

Después de la visita infructuosa al taller, nos marchamos de Saint-Lô.

  • Omaha Beach

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Es el sitio más emblemático de todo el recorrido por las zonas del Desembarco de Normandía. Desde la Pointe du Hoc hemos cogido la carretera D514 (la Carretera del Desembarco) hacia Vierville-sur-Mer y a las 13:50 estamos en el aparcamiento de la Playa de Omaha.

En la anterior ocasión empezamos por Courseulles-sur-Mer y la primera playa que vimos fue la de Graye-sur-Mer, en el sector de Juno. Luego fuimos a Arromanches y en treinta minutos  nos presentamos en la playa de Omaha según lo que tengo apuntado de aquel viaje. El recuerdo que tenemos de aquella ocasión es llegar a la playa tras un largo recorrido entre bosques, sin nada más a la vista. Y al llegar una enorme playa que se extendía hacia derecha e izquierda, con el mar muy alejado (había muy mal tiempo en aquella ocasión) y sin construcciones alrededor, apenas un edificio blanco que parecía un restaurante con un par de casas y por encima de nosotros alguna casamata que se asomaba entre maleza. Igualmente, desde ese punto hasta el cementerio americano, tenemos anotado que todo el recorrido fue entre bosques y que al llegar estaba cerrado. Esta vez no tenemos esa sensación. Ni hay bosques, ni está desierto. Hemos llegado desde el lado contrario, y no nos acercamos a Courseulles  , pero en todo caso, la playa de Omaha no es como la recordábamos. Ahora hay muchas construcciones, muchos restaurantes, y muchos chalets de vacaciones por todas partes. Hay un parking para buses y coches y un paseo desde el que contemplar los monumentos.

El sector americano de la Playa de Omaha lo componen tres pueblos: Vierville-sur-Mer, Saint-Laurent-sur-Mer y Colleville-sur-Mer. Es muy probable que antaño solo estuviésemos en este último tramo.

Playa de Omaha fue el nombre en clave de este punto del desembarco aliado del 6 de junio, una zona de playa que abarcaba 8 km. de longitud (desde el este de Sainte-Honorine-des-Pertes hasta el oeste de Vierville-sur-Mer), dividida en sectores de asalto. En Vierville-sur-Mer se encuentra aún un cartel que indica la separación entre los sectores Charlie y Dog Green. Era necesario un desembarco en este lugar para poder enlazar los desembarcos británicos del este con el desembarco estadounidense del oeste, asegurando así la costa de Normandía. Tomar Omaha era clave en el Día D, y su conquista supuso la muerte de más de tres mil soldados estadounidenses y casi 1200 alemanes. Las fuerzas norteamericanas (principalmente de la 29ª División de Infantería, la 1ª División de Infantería, y ocho compañías de Rangers) se encontraron con una resistencia más feroz de la esperada (con la 352ª División de Infantería alemana), y la batalla resultó casi una ratonera. La playa sería bautizada como la “sangrienta Omaha”, o también  las ocho horas de infierno .

Los monumentos conmemorativos  de esta playa son tantos que es casi imposible recorrerlos todos en un solo viaje. También son muy numerosos los Paneles de la Memoria  colocados en toda la región de Bessin que hablan de los recuerdos de la guerra en todos los pueblos pequeños y puntos importantes del desembarco.

La Playa de Omaha tiene varios símbolos y monumentos  . Fotografiamos, sin saber muy bien que era ,  el monumento en honor de la 29ª División de Infantería  de Estados Unidos, la División “azul y gris” de la Guardia Nacional de Virginia y Maryland, que aterrizó en Vierville y St.-Laurent. Fue instalado por la División 29ª e inaugurado  en septiembre de 1997.  Aquí  hay información de todos los homenajes en los sucesivos años.

Uno de los más emblemáticos es el Monumento a la Guardia Nacional, un antiguo Bunker que albergaba un cañón de 88 mm. También se puede ver un resto de la antigua entrada a tierra del puerto artificial flotante Mulberry “A”, que hoy es un muelle de pesca, y una sección de un puente Whale, así como Estelas de homenaje a la 29ª División de Infantería, placas conmemorativas… La estatua de Dos Soldados en la Playa, fue ofrecida por el Regimiento 116, como parte de los homenajes de la celebración del 70 aniversario el pasado año.

Fuentes: LaSegundaGuerra.com

Les Braves, es un monumento encargado por el gobierno francés en el año 2004 para conmemorar el 60 aniversario del Desembarco. El escultor fue Anilore Banon y consta de tres elementos en forma de espadas que surgen de la arena: Las Alas de Esperanza; La Libertad en pie; Las alas de la Fraternidad. Durante nuestra visita, un perrito nos acompañó con sus requerimientos para jugar… Quedó bautizado como el Can de Omaha.

Justo delante, en el paseo, se encuentra el Monumento Señal , un homenaje a los soldados estadounidenses que murieron durante el Desembarco en Normandía. El actual monumento fue erigido en 1954 como testimonio de la gratitud eterna de Francia a los aliados, sobre un primer monolito instalado en el mismo lugar en 1946 por el municipio. Aquí  se puede ver más sobre los Paneles  instalados en toda la playa de Omaha.

Fuentes: Wikipedia-Omaha ; Normadie-Memoire ; Normadie-Tourisme ; Estatua Les Braves ;  Cementerio Americano ; Omaha Beach ; Lieux de Visites ; Oti-Omaha ;   Bessin-Seulles ; Vierville-Free ; SaintLaurentSurMer-Free ; Batalla-de-Normadia

  • Arromanches 

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Y por fin llegamos a Arromanches . Este lugar se nos quedó grabado en la memoria desde que estuvimos aquí hace años y es el que más hemos identificado en nuestra vuelta. Conocíamos (casi) todo, incluida la ubicación del camping que vimos antaño abierto y que hoy está cerrado. Al menos pudimos quedarnos en el área de ACs.

Recordábamos igualmente la calle peatonal y el paseo marítimo, con los tanques y cañones. Lo que no recordábamos es que los baños públicos que están en el paseo central fuesen un anexo de un banco y que la puerta de acceso entre el banco y el baño la custodia un policía. Fue la anécdota del día. Y más allá, aún seguía el tanque sobre la casamata que había servido de fotografía emblemática de nuestro viaje anterior y que esta vez queríamos repetir de la misma forma con el transcurso del tiempo. Estaba retocado. Tenemos la prueba de que se ha cambiado alguna cosa. Recordábamos también las tiendas del paseo, donde es imposible no comprar nada. Al menos algunos recuerdos para los amigos, postales y un pañuelo-foulard precioso que me traje tan contenta y que a punto he estado de perder aquí. Javi, por fin, pudo encontrar lo que buscaba, una tienda de antigüedades de la Segunda Guerra Mundial de la que se trajo un montón de cosas.

Una de las operaciones que se planearon antes del Día D tenía como objetivo la construcción de puertos artificiales para el abastecimiento de las tropas y descargar material de guerra. Se ideó un tipo de puerto artificial creado a partir de la unión de diversos bloques de hormigón preformados que, transportados a través del Canal de la Mancha a flote, serían hundidos una vez en su ubicación definitiva. De la forma ideada, bloques unidos uno a uno, surgió el nombre de puerto “Mulberry” debido a su similitud a una mata de moras.

De este tipo de puertos, se transportaron dos (códigos “A” y “B”)durante la invasión de Normandía: Uno en Omaha que fue arrasado por una fuerte tempestad alguno días después de su instalación (el 19 de junio); y otro, el Mulberry “B”  o Puerto Winston, en Arromanches, que estuvo en servicio durante 8 meses, pese a estar diseñado para durar solamente tres. Sirvió para la llegada de más de 2,5 millones de hombres, 500.000 vehículos y 4 millones de toneladas de suministros para las tropas aliadas en Francia.

En Arromanches aún pueden verse varios de estos restos en la playa. Y es uno más de los monumentos que toda la localidad representa para los acontecimientos de aquel día. Arromanches tiene mucho que ver, un paisaje que llega al corazón y un encanto que tienen pocos sitios… es ya uno de nuestros destinos favoritos. No visitamos sus museos, pero quedan anotados para la próxima vez

LOS MUSEOS:

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Habíamos leído mucho acerca de que no todos los Museos de la zona de Normandía tienen la misma, digamos, entidad como para hacernos gastar un dinero en la entrada. Según se cuenta en las redes hay algunos que no son sino naves con algunos dioramas a tamaño real sin más importancia. En una de estas informaciones habíamos leído que Museos de visita obligada serían: Museo Airborne de St. Mère-Église ; Museo de la Batalla de Normandía de Bayeux ; Museo de Pecios Subacuáticos de Port-en-Bessin  ; Museo del Desembarco de Arromanches y el Museo del Muro Atlántico de Ouistreham. De estos solo visitamos los dos primeros.

Del resto de recomendables quedaron muchos pendientes, pero lamentamos mucho no haber podido llegar al  Memorial Pégasus en Ranville y el único que visitamos fue el Memorial de Omaha Beach en Saint-Lauren. Finalmente, de los que se suelen calificar como “prescindibles” si se habían visitado los anteriores, como por ejemplo Museo de la batería de MervilleLe musée des blindés en Saumur  ; Deadman’s Corner en Saint-Côme-du-Mont ; Y tantos y tantos otros que figuran o no en los folletos con los que nos hicimos… pues no vimos ninguno. Son muchos sitios… ardua tarea para un solo viaje.

Realmente es que nos quedó mucho por visitar  y no solo en las playas de Juno y Sword que no llegamos ni a pisar. Por la carretera misma vimos más cosas, como la señal de un Memorial de la Resistencia de Chasseneuil-sur-Bonnieure que habrá que apuntar para una futura visita por esta zona, ya que es el único memorial que he visto dedicado a la Resistencia francesa. Fue construido a finales de la Segunda Guerra Mundial por la memoria de los mártires de los 1.465 caídos de la Resistencia de Charente y Charente-Maritime. Es, a la vez, un monumento conmemorativo de la Resistencia y el Cementerio Nacional  . Pero entramos en unos cuantos Museos. Y todos muy interesantes.

  • Museo Airborne

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Habíamos leído que este museo es uno de los mejores, si no el mejor, de todos los que podíamos encontrar en la ruta, que ciertamente son muchos. Iba a ser el primero que visitábamos y desde luego el que más nos impactó.

El Museo Airborne , dedicado a las tropas aerotransportadas norteamericanas (la 82ª y la 101ª) se creó en 1964 (en el 20 aniversario del Día D) en este pueblecito de Sainte-Mère-Église, a instancias del Dr. Jean Masselin, el alcalde de la localidad. En mayo de 2014 estrenó nuevas instalaciones y una mejora general de todo el pueblo, que como dije, incluyó aparcamientos y una nueva área de ACs. El Museo presenta una importantísima colección de objetos, trajes, armas, fotografías y toda clase de pertrechos de los aviadores norteamericanos, así como explicaciones en multitud de paneles, documentales originales y otros recientes, de toda la operación.

Son tres naves, una con forma de paracaídas donde se puede ver un auténtico planeador Waco CG-4 (el último que quedaba en Francia) y varios dioramas que incluyen al general Eisenhower hablando a las tropas; el segundo stand incluye un Douglas C-47 Skytrain utilizado durante la guerra; y en el tercero, una novedad del 2014, se puede “sentir” la sensación de viajar en uno de esos aviones, introducirse en su cabina, escuchar el ruido, sentir el viento y el traqueteo, todo a oscuras con las únicas luces del avión… “es un viaje único a través del espacio y el tiempo que está disponible para todos los visitantes y otros entusiastas navegando por este sitio histórico.”

La mejor particularidad de este museo, que también cuenta con algunos vehículos en el exterior, es que se puede fotografiar todo, absolutamente todo, pero cuando intentas hacerte una buena fotografía para dejar constancia de la visita, una se pregunta qué cara poner al lado de quienes vivieron tanto horror y representan unos acontecimientos que significaron tanto para la historia de Europa y del mundo. No se sabe si sonreír a la cámara o si llorar por la evocación. En Sainte-Mère-Église existieron tres cementerios provisionales que, hasta 1948, albergaron 12.708 tumbas.

Seguía el tiempo frío y muy cubierto.

  • Museo Tankes

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Habíamos leído en uno de los folletos de la Oficina de Turismo de Sainte-Mère-Église que había un Museo del Tanke en Carentán que ofrecía la posibilidad de un paseo en uno de sus vehículos. Está a unos 15 minutos, por la D67, pero cuesta un poco dar con él. Está en una zona llamada la Fourchette (Av. du Cotentin, Catz) en la D974, justo al lado de la autovía N13/E46. Al final nos encontramos en una nave de reciente construcción en un terreno, que según reza en un cartel, es que utilizaron los planeadores de la 101ª aerotransportada.

Le Normandy Tank Museum – A10 AIRFIELD es un museo particular que la familia Nerrant abrió en el año 2013 para mostrar su colección de objetos de la Segunda Guerra Mundial reunidos durante 35 años. En 3.000 metros cuadrados de exposición se muestran vehículos, dioramas y maquetas a tamaño real de toda clase de situaciones con vehículos de la Operación Overlord, muchos de ellos restaurados por la familia. Tiene tanques, tanquetas, aviones, vehículos de todo tipo, objetos… muchísimas cosas aunque un poco abigarradas. Se puede entrar con el perrito en brazos, y también se pueden hacer fotos. La única “pega” es que para los paseos en tanque se requiere un mínimo de tres personas, cosa que no ponía en el folleto, y que claro, en este mes no se juntan ni de coña… y nosotros no estábamos dispuestos a pagar entre los tres un recorrido que salía a 150€ por persona. El precio de 9€ (igual que en el Airborne) nos pareció un poco caro.

  • Museo del Día D deVierville

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Justo antes de entrar en la playa de Omaha se pasa por el Museo del Desembarco de Vierville-Sur-Mer . Pero está cerrado. No es solo que cierre en marzo, es que según reza un cartelito en la puerta: “Cerramos el 1 de octubre y abrimos el 1 de junio”… Más restringido imposible. Pero el caso es que en la entrada tiene un montón de piezas que pueden ser fotografiadas sin necesidad de entrar en el museo, así que…

Por cierto que en la información web del museo dice que los animales sí que son aceptados.

  • Museo Memorial de Omaha Beach

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Este museo no era uno de los que teníamos previsto visitar. Habíamos leído que por la zona hay muchos “museos” que solo cuentan con algunos maniquíes y mucho atrezo pero sin interés histórico. Sin embargo, este no es así. El Memorial de Omaha Beach , es un gran museo iconográfico con 1200 metros cuadrados de colección de uniformes, armas, objetos, vehículos, fotografías, mapas, textos, archivos, paneles informativos… Especialmente cuenta con un cañón largo Tom-155 (ofrecido al museo por los EEUU), un tanque Sherman, una barcaza… también proyecta películas con testimonios de soldados. Una colección impresionante que merece la pena visitar. Y estaba abierto.

  • Memorial Batalla de Normandía, Bayeux

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Fue el último sitio sobre la Batalla de Normandía que visitamos en nuestro viaje. Estábamos ya un poco cansados, pero teníamos muchas ganas de conocer este museo que en 2.300 metros cuadrados expone todos los hechos del Desembarco, antes, durante y después del famoso Día D del 6 de junio de 1944.

El Museo del Desembarco de Bayeux inaugurado en 1981 es extremadamente explicativo, con muchos paneles (en francés e inglés) y mucha información sobre las estrategias, el día a día, el significado de los objetos, los personajes… es muy significativa la exposición de fotografías de la entrada con todos los protagonistas de los mandos aliado y alemán, con datos de su trayectoria profesional, su implicación en la batalla de Normandía y algunas curiosidades personales. Tiene vehículos militares (GMC transmisor / receptor SRC 399, semioruga M3, Bulldozer Caterpillar D7, Jeep Willy …), armas estadounidenses, uniformes (Usa, Inglés y Alemán), maquetas, explicaciones de los dos meses de progresión de las tropas aliadas y tiene fotografías impresionantes de las ciudades bombardeadas por los aliados. Es un gran museo, pero no se pueden tomar fotos y nos hizo añorar mucho el Museo Airborne, realmente el mejor que hemos visto en todo el viaje. 

LAS VÍCTIMAS: CEMENTERIOS MILITARES
Y VILLA MÁRTIR.

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Cuando estuvimos por aquí la vez pasada no visitamos ningún cementerio. Pero sí que vimos, de forma continua además, señales que informaban de su ubicación. Muchas. Demasiadas. Además, en toda Francia todos los pueblos tienen un monumento en la plaza dedicado a la memoria de las víctimas de la guerra… de la Primera Guerra Mundial sobre todo, pero en Normandía ese monumento en homenaje a la memoria de los que murieron en la guerra, ahora en las dos guerras, se ha convertido, en el caso de la Segunda Guerra Mundial y la Batalla de Normandía, en un gran rechazo a la guerra, un llamamiento a la concordia de los pueblos y una sentida apuesta por la paz.

Las últimas visitas de las que voy a hablar aquí son de los Cementerios Militares. Según nuestro folleto hay: Dos cementerios norteamericanos (Colleville-sur-Mer y Saint-James, entre Avranches y Fougères); Dos canadienses; Dieciséis Británicos (Bayeux el más grande); Cinco alemanes (el más grande La Cambe); Un cementerio polaco (en Urville-Langannerie, le vimos desde la carretera) y un cementerio francés, la Necrópolis Nacional de Gateys (todos los soldados franceses fueron enterrados en sus lugares de origen, a excepción de las 19 tumbas que permanecen en este cementerio). Son muchas tumbas. Y hay más de los que menciono.

  • Cementerio Militar Alemán de La Cambe

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La Organización Alemana para la Conservación de Cementerios de los Caídos de GuerraVolksbund Deutsche Kriegsgräberfürsorge , VDK, con sede en Kassel) es la asociación humanitaria que se encarga del mantenimiento de las tumbas de las víctimas alemanas de la guerra, un tema que aún sigue siendo polémico en la misma Alemania. La VDK fue fundada el 16 de diciembre de 1919, algunos meses después del final de la Primera Guerra Mundial, y hoy cuenta con más de 20.000 miembros. A través de las cotizaciones de sus socios, de donaciones y colectas (apenas recibe subvenciones), se encarga de recaudar los 40 millones de euros necesarios para el mantenimiento de aproximadamente 2 millones de tumbas en más de 800 cementerios a través de toda Europa. Por cierto, uno de ellos en España, el Cementerio Alemán de Cuacos de Yuste  , cercano al Monasterio de Yuste, en la provincia de Cáceres. Allí están enterrados muchos de los soldados, aviadores y marinos alemanes de la Primera (28) y Segunda Guerra Mundial (154) que llegaron a las costas y tierras españolas debido a naufragios o al derribo de sus aviones: “Recordad a los muertos con profundo respeto y humildad”, dice una placa.

Y en Francia hay más de los cinco cementerios que dice nuestro folleto. Concretamente hay, además de los mencionado antes, un Panteón en Ranville, en el que yacen los cuerpos de soldados de 8 países, entre los que se cuentan 322 alemanes y la Tumba de un soldado desconocido alemán. Y otros tres cementerios militares alemanes: Champigny-Saint-André y Berneuil en Normandía y Niederbronn en Alsacia. También hay soldados alemanes enterrados en el Cementerio Británico de Bayeux. Nosotros visitamos el Cementerio militar alemán de La Cambe.

La Cambe era originalmente un cementerio de campo de batalla establecido por el ejército de Estados Unidos durante la guerra, donde los soldados estadounidenses y alemanes, marineros y aviadores, fueron enterrados en dos campos adyacentes. A partir de 1945 los estadounidenses trasfirieron los cuerpos de sus soldados a los cementerios americanos y este espacio quedó para los soldados alemanes. Después de la firma en 1954 del Tratado franco-alemán, La Cambe fue atendido formalmente, permitiendo que los restos de 12.000 soldados alemanes llegasen desde 1.400 localidades de los departamentos franceses de Calvados y Orne. La Cambe fue inaugurado oficialmente como un cementerio de guerra alemán en septiembre de 1961. Durante los meses de verano se puede ver a los niños de escuelas internacionales atendiendo las tumbas. Se ofrecen como voluntarios para trabajar con el Volksbund durante sus vacaciones escolares y visitar cementerios de guerra alemanes, monumentos, sitios de la invasión y tomar parte en la ceremonia conmemorativa con los veteranos y el alcalde de La Cambe.

Es difícil imaginar este sitio lleno de risas infantiles. A mí me resulta muy difícil. Lo primero que uno descubre cuando llega aquí es que el silencio se ha apoderado de todo el espacio alrededor. No importa que esté situado a pie de carretera (la autovía Caen-París N13 / D613, dirección Caen), el silencio de las 21.222 tumbas del recinto absorbe todos los sonidos. Es un recinto abierto, no hay vallas ni puertas para acceder a él. Solo está cerrado en un determinado horario el Centro de Información que cuenta con una exposición de toda la operación para la construcción y mantenimiento del cementerio (y con baños). Cuando llegamos nosotros solo un coche alemán y otro francés estaban aparcados.

No hay palabras para describir un cementerio. Siempre se sobreponen los sentimientos a ellas. Pero en un lugar como este, donde los que están enterrados son los “malos” de la guerra, los soldados que obedeciendo las órdenes del Tercer Reich se lanzaron a la conquista y masacre de media Europa, los sentimientos resultan encontrados ¿Qué pensaran los franceses de este cementerio? Había leído en un artículo de viaje que la dueña del bar de los Canadienses de Ouistream mantenía su odio hacia los alemanes pese a que era la nieta de los que les conocieron como soldados. ¿Tendrán sentimientos parecidos hoy en día los franceses de Normandía?

El cementerio alemán de La Cambe: en el mismo suelo de Francia… Con su rigor melancolía, es un cementerio para los soldados, no todos los cuales habían elegido la causa o la lucha. Ellos también han encontrado descanso en nuestro suelo de Francia.”

El recinto es un espacio cuidadísimo, con hileras de tumbas alineadas bajo cruces pequeñas y oscuras colocadas en formación de cinco en 49 campos rectangulares con hasta 400 tumbas cada uno, que están identificadas por lápidas planas. Todo ello gira alrededor de un montículo, un túmulo central, flanqueado por dos estatuas y coronado por una gran cruz oscura en lava basáltica, que marca el lugar de descanso para los 207 soldados desconocidos y 89 alemanes sin identificar, enterrados juntos en una fosa común. La mayoría de los muertos de guerra alemana enterrados en La Cambe murieron durante los desembarcos aliados y los combates subsiguientes, entre 06 de junio y 20 de agosto 1944, y sus edades oscilan de los 16 a los 72 años.

Entre los enterrados aquí se encuentra Adolf Diekmann , el oficial responsable de la masacre de Oradour-sur-Glane, que murió en el frente de Normandía el 29 de junio de 1944 y nunca fue juzgado (bloque 25, la fila 4, lápidas 121); y también Michael Wittmann , responsable de un tanque Tiger que causó  la destrucción de 138 tanques y 132 cañones antitanque, junto con un número desconocido de otros vehículos blindados, haciendo de él uno de los mejores ases panzer de Alemania. Las circunstancias de su muerte estuvieron envueltas en la polémica.

En la entrada, hay una capilla con los nombres de todos los soldados enterrados, libro de firmas de visitantes y continuos llamamientos a la concordia y la paz. Uno de estos llamamientos se ha levantado en el paseo de entrada con el llamado Jardín de la Paz, 1.220 arces plantados con los nombres de personalidades que han dejado su nombre y evocación de la paz como homenaje, presididos por un monolito con un mensaje de Albert Schweitzer, el gran filósofo y premio nobel de la paz en 1952: Las tumbas de la guerra son las grandes predicadoras de la paz.”

  • Cementerio Militar Norteamericano

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La American Battle Monument Commission  (ABMC ), creada por el Congreso norteamericano en 1923, es el organismo estatal encargado de la guardia, control, mantenimiento y conservación de los cementerios conmemorativos de ultramar de Estados Unidos. Fue esta institución la que se encargó de repatriar los restos de los cuerpos de soldados estadounidenses que se encontraban en el cementerio provisional creado por el Primer Cuerpo de Ejército el 8 de junio de 1944 en Saint-Mère-Église, el primero en territorio europeo para sus soldados, donde había unos 20.000, algo menos de la mitad de los cuales (9.387, de los que la mayoría murieron durante el desembarco de Normandía y otros eran miembros de la Fuerza Aérea cuyos aviones fueron derribados en Francia) quedaron para siempre en la nueva ubicación frente a la playa de Omaha, en Colleville-sur-Mer.

Con unas 70 hectáreas de terreno, el Cementerio Militar Norteamericano de Colleville-sur-Mer  es una concesión gratuita del gobierno francés al norteamericano a perpetuidad, administrado por el gobierno estadounidense y financiado por el Congreso. La mayor parte de su personal, tanto civil como militar, es de Estados Unidos . Podemos decir que es “territorio USA” y por eso las tumbas están colocadas hacia el oeste, mirando a su país y la bandera estadounidense ondea de manera permanente. Y también su himno.

Los soldados judíos están identificados por la estrella de David en lugar de la cruz. Dos hijos del Presidente Roosevelt están enterrados aquí. Uno de ellos murió en la Primera Guerra Mundial y fue trasladado aquí, siendo el único enterrado que no falleció en la Segunda Guerra Mundial.

Enterrada en el piso directamente opuesto a la entrada del antiguo edificio para visitantes hay una cápsula del tiempo, donde han sido guardadas las noticias aparecidas en torno al desembarco del 6 de junio en Normandía. La cápsula está cubierta por una capa de granito rosado donde se lee “Abrir el 6 de junio de 2044“. En el centro hay una placa de bronce adornada con las cinco estrellas de un General de la Fuerza Armada Estadounidense, y está grabada con la siguiente inscripción: “En memoria del general Dwight D. Eisenhower. Esta cápsula sellada contiene los reportajes y noticias del 6 de junio de 1944 sobre el desembarco de Normandía y ha sido puesta aquí por los reporteros que estuvieron presentes. 6 de junio de 1969.”

Los nombres de los 1.557 estadounidenses que perdieron la vida en el conflicto pero no han podido ser ubicados o identificados están inscritos en las paredes de un jardín semicircular al lado este del monumento. Esta parte está constituida por una serie de columnas que terminan en dos pequeños recintos a cada lado. En ellos se pueden observar mapas y documentos sobre las operaciones militares. En el centro hay una estatua de bronce titulada “Espíritu de los Jóvenes Estadounidenses“. Hacia el lado oeste del memorial se puede ver en el patio un espejo de agua y un pasadizo con áreas de entierro a cada uno de los lados de la capilla circular. Detrás de la capilla hay algunas estatuas representando a los Estados Unidos y Francia. Mirando hacia la playa (se puede bajar a la playa desde aquí, aunque hay un largo camino en pendiente, está muy arreglado) existe un cuadro explicativo de los desembarcos en Normandía.

En el comienzo de la película “Salvar al Soldado Ryan”, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, acompañado por su familia, camina hasta la tumba del Capitán John Miller (el personaje de Tom Hanks) dando inicio a la primera secuencia de batalla en la película, el desembarco de Normandía. La tumba no existe realmente, fue traída especialmente para la filmación, pero la película y el soldado Ryan, se basaron libremente en la historia real de los Hermanos Niland , dos de los cuales, Preston y Robert, están enterrados en el cementerio.

Los Hermanos Niland fueron cuatro hermanos estadounidenses de Tonawanda, Nueva York, que sirvieron en las fuerzas armadas durante la Segunda Guerra Mundial. Dos de ellos sobrevivieron a la guerra, pero durante un tiempo se creyó que sólo uno, Frederick Niland, había sobrevivido. Frederick fue enviado de vuelta a los Estados Unidos para completar allí su servicio, y posteriormente descubrió que su hermano Edward, dado por muerto, estaba en un campo de prisioneros de guerra japonés en Birmania.

En las tumbas de los soldados desconocidos se ha puesto esta inscripción: «Aquí descansa en honrosa gloria un compañero de armas a quien sólo Dios conoce

Ahora nosotros estábamos recorriendo este perfectamente alineado campo de cruces blancas. No hay ni una sola imperfección en la muerte aquí representada. Resulta un poco inquietante a la vez que extremadamente pulcro. El trabajo de jardinería es imponente y continuo (los jardineros estaban trabajando por todas partes durante nuestra visita), no hay ni un solo papel en el suelo, ni una sola mota de polvo o rastro de lluvia en las cruces, ni una sola brizna de hierba que no fuese de color “verde hierba.” En cierto modo causa exasperación.

Tampoco hay tanto recogimiento como cabría esperar en un cementerio. Parece más bien un lugar de reunión festiva. De acuerdo que muchos estábamos allí para hacer una visita turística y tomar fotos, pero también coincidimos con un grupo de estadounidenses (lo eran, se pararon todos en seco con la mano en el pecho mientras sonaba su himno a ritmo de campana) que hacían exactamente lo mismo. No se le puede negar la plasticidad fotográfica del recinto, pero encontramos que la muerte de tantos hombres parecía servir más a una especie de show cromático que a un homenaje y recuerdo de quienes lucharon por un mundo mejor.

No se puede llevar el perrito al recinto del cementerio, pero tampoco por el parking (te llaman la atención si lo haces, doy fe). Además está todo muy “americanizado”… Para entrar al museo, gratuito (el recinto es gratuito en su totalidad), hay que pasar por un detector de metales entre militares estadounidenses uniformados…  y como digo, todo ello al ritmo del himno nacional norteamericano.

  • Cementerio Militar Inglés de Bayeux

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El 7 de junio de 1944 Bayeux fue liberada de los alemanes por las tropas aliadas. Hubo poca lucha real en Bayeuxy no resultó dañada como otras ciudades de Normandía.

El Cementerio de la Guerra de Bayeux  es el mayor cementerio de soldados británicos fallecidos durante la Segunda Guerra Mundial en Francia. Completado en 1952, contiene 4.144 tumbas de soldados caídos, en su mayoría, durante la Batalla de Normandía, 338 de ellos aún sin identificar. También hay alrededor de 500 enterramientos de soldados de otras nacionalidades (hay tumbas de polacos, rusos, sudafricanos y otras con formas y nombres árabes), 466 de ellos de soldados alemanes.

Frente al cementerio (al otro lado de la carretera, que se peatonaliza en este punto) se encuentra el Memorial Bayeux que conmemora a más de 1.800 víctimas de las fuerzas de la Commonwealth que murieron en Normandía y que no tienen tumba conocida. En el friso, una frase en latín hace referencia a Guillermo el Conquistador y la invasión de Inglaterra en 1066, motivo del famoso Tapiz de Bayeux: “Nosotros, una vez conquistados por William, hemos restablecido ahora la libertad en la tierra natal del conquistador.”

De la misma manera que el terreno norteamericano (pero ni de lejos tan absolutamente perfecto), también los terrenos del cementerio fueron asignados al Reino Unido a perpetuidad por Francia. La perfecta alineación de lápidas (la alineación y simetría parece ser la tónica en todos los cementerios militares como una perpetuación de la disciplina militar) se forma alrededor del monumento “Cruz del Sacrificio” o “Cruz de Guerra”, diseñado por Sir Reginald Blomfield para la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth  (CWGC). Precisamente este organismo estatal es el encargado de mantener los cementerios militares de las dos guerras mundiales. En Normandía mantienen 18 cementerios que suman 22.000 soldados de la Commonwealth. Muchos no superan los veinte años.

Muchas veces he preguntado a mí mismo si puede haber defensores más potentes de la paz en la tierra a través de los años por venir, que esta multitud masiva de testigos mudos de la desolación de la guerra.” El rey Jorge V, Flandes, 1922

Según la página del organismo también organizan en los cementerios actividades extraescolares y campamentos históricos. El cementerio está abierto y se puede acceder en cualquier momento. Ya digo que está separado del Memorial por una carretera nacional muy concurrida (Bulevar FabianWare)que en esta parte se estrecha, se ralentiza el tráfico y se convierte en paso peatonal. Está muy cerca del Museo del Memorial de Normandía (enfrente) y se puede aparcar en él para visitar el cementerio. Desde el Museo, hay un camino que pasa bajo otra carretera y llega hasta el Monumento Memorial a través de un camino jalonado de homenajes a los periodistas de guerra.

Fuentes:  Commonwealth War Graves Commission!  Imperial War Museums  ; Delville Madera  ;  CWGC

  • Paseo Memorial Reporteros de Guerra

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El siete de octubre de 2006 se inauguró en Bayeux el Memorial de los Reporteros de Guerra , primero en su género en Europa, en recuerdo de los casi 2.000 periodistas fallecidos en el ejercicio de su trabajo desde 1944. Las primeras estelas instaladas recordaron los nombres de 406 periodistas, fotógrafos o cámaras asesinados entre 1997 y 2005. El proyecto ha sido impulsado por el secretario general de la organización de defensa de la libertad de la prensa Reporteros sin Fronteras (RSF) , Robert Ménard, junto a la alcaldía de Bayeux. Según él, este Memorial es hoy más necesario que nunca recordando que en tres años de guerra han muerto más periodistas en Irak (107) que en veinte años en Vietnam.

Hoy, ya terminado el recorrido, que ha sido concebido y realizado por el arquitecto y paisajista francés Samuel Craquelin, es un paseo de medio kilómetro de largo que contiene una veintena de estelas blancas de dos metros de alto con los nombres de los profesionales caídos en todo el mundo. Allí están también algunos españoles, como los reporteros de EL MUNDO  Julio Anguita Parrado y Julio Fuentes, así como los profesionales de la comunicación Miguel Gil, José Couso y Ricardo Ortega, muertos en distintos conflictos. La primera placa que se puede ver en el paseo homenajea al fotógrafo Robert Capa, corresponsal de guerra en Normandía, a donde llegó a bordo del buque Samuel Chase junto a Don Whitehead. Al otro lado una estela con una frase de Voltaire: “El apoyo a la libertad de prensa es la base de todas las demás libertades,  es con la que las iluminaremos.” También la escritora Simone de Beauvoir dejó su huella en este paseo: “Quererse libre es también querer libres a los demás”.

  • Villa Mártir de Oradour-Sur-Glane

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Lo más difícil de este viaje ha sido visitar Oradour-Sur-Glane . La historia de este pueblo es tristísima, una muestra palpable del grado máximo de crueldad que puede alcanzar la raza humana. El día 10 de junio de 1944, pocos días después del Desembarco de Normandía, la 2ª División Panzer “Das Reich” de las Waffen SS, al mando del general SS-Brigadeführer Heinz Lammerding, estacionada al norte de Toulouse, recibe la noticia de dirigirse hacia la zona de la costa. Durante los preparativos son atacados por la resistencia francesa, como se había previsto que hicieran en varios lugares para facilitar la operación aliada y evitar la llegada de refuerzos alemanes a Normandía.

La Das Reich, había participado en la “guerra de partisanos” del frente ruso y en el asesinato en masa de judíos con la Einsatzgruppe B en la región de Minsk. Fueron trasladados a Toulouse en abril de 1944, y desde el principio había estado repeliendo ataques de la resistencia francesa. En mayo había realizado ya varias acciones contra los Maquis en varios pueblos, que incluyeron actos de violencia contra la población civil. Mataron a quince personas (varias eran mujeres) en la región de Lot como represalia por unos disparos recibidos por su destacamento y en Tulle, donde una acción de los Maquis el 8 de junio se saldó con la muerte de 40 alemanes y más de 122 heridos, la Das Reich, como represalia, fusiló y ahorcó a 99 civiles y otros 200 fueron deportados a Alemania. La actividad de la Resistencia se intensificó y muchas unidades alemanas tuvieron que desplazarse por varios pueblos para tratar de mantener el orden. El objetivo de distracción se estaba cumpliendo.

Pero uno de esos ataques terminó con el secuestro, tortura y asesinato de un oficial alemán (si, en el lado aliado también se cometieron atrocidades). Se pueden encontrar informaciones confusas (y probablemente falsas) de todo tipo, como que fue quemado en un horno de pan, o que fue quemado vivo y dejado en medio de un camino. Lo que se sabe a ciencia cierta es que un miembro de las SS, el Mayor Helmut Kämpfe había sido hecho prisionero por los Maquis en el pueblo cercano de Ourador-sur-Vayres. Diekmann recibió la orden de arrestar a 30 civiles como rehenes para intercambiarlos por Kämpfe, pero la Das Reichquiso hacer valer su posición dominante y su general buscó una forma de “escarmiento”.

La mañana del 10 de Junio ​​de 1944, hacia las 14:15 horas, una Columna de la 3ª Compañía del 1º Batallón del 4º Regimiento Panzer Granadier “Der Führer” de la División SS Das Reich del Waffen-SS del III Reich, comandado por el Sturmbannführer (Mayor) Adolf Diekmann, entró en el pueblo de Oradour-sur-Glane. La columna estaba compuesta de una decena de vehículos, 3 camiones, 2 blindados semioruga y parte de los 150 soldados comandados por Dickmann, vestidos con ropas de camuflaje. Fueron casa por casa obligando a golpe de culata a salir a todos los residentes para poder identificarlos, incluyendo personas mayores, enfermos, y a los niños del colegio. Los alemanes acusaron al pueblo entero de ayudar a los Maquis de la Resistencia ocultando armas en el pueblo. Separaron a los hombres, entre los que se encontraba el alcalde Jean Depierrefiche, que también era el herrero y que afirmó siempre que en su pueblo no había armas, y fueron todos llevados a varios graneros de las afueras donde se les ametralló y se les prendió fuego (en una de las casas de Oradour hay un cartel que dice que en el horno se encontraron dos cuerpos calcinados). Murieron 197 hombres. Las mujeres y los niños fueron recluidos en la Iglesia, donde, a una señal, los alemanes la prendían fuego con 240 mujeres y 205 niños dentro. Los que intentaron escapar fueros ametrallados. En total, 642 civiles fueron asesinados y el pueblo arrasados. Solo cinco hombres, una mujer, Marguerite Rouffanche, y un niño, escaparon con vida. Algunos habitantes de la localidad eran niños refugiados de París y pasajeros de un tren que había sido detenido en las inmediaciones. Entre las víctimas se encontraban también tres familias de exiliados republicanos españoles, en total dieciocho personas, varios de ellos niños de corta edad. Ninguno era miembro de la Resistencia.

Apenas una semana después de estos hechos, la edición de la revista Time se hizo eco de la matanza, publicó un relato pormenorizado identificando al regimiento responsable y formuló la hipótesis de la posible confusión de Oradour-sur-Glane con Oradour-sur-Vayres, a unos 30 km al sudeste, donde sí al parecer, podía existir un depósito de armas Maquis. El Mariscal Rommel, entre otras autoridades alemanas y el mismo Gobierno de Vichy, protestaron por la actuación de Diekmann, e incluso se llegó a abrir una investigación que nunca se concluyó. La unidad partió hacia el frente de Normandía el 13 de junio y Diekmann murió en la batalla unos días después.

En 1953 un Tribunal Militar de Burdeos quiso juzgar a los responsables supervivientes, pero Diekmann había muerto y de la Compañía solo 65 sobrevivieron. De esos, solo se pudo imputar a 21 soldados (el resto vivían en Alemania oriental y Rusia se negó a extraditarles), 14 de los cuales eran de origen alsaciano, ahora territorio francés, que alegaron que fueron reclutados a la fuerza (eran llamados los “malgré-nous”, contra nuestra voluntad) con lo que se originó una controversia política en el mismo seno del Parlamento francés.

Alsacia y Mosela fueron territorios anexionados de facto al III Reich, violando el Armisticio de 1940, aunque sus habitantes conservaron, de acuerdo al derecho internacional, la nacionalidad francesa. Numerosos jóvenes fueron, sin embargo, reclutados bajo amenaza para su incorporación al ejército alemán, en aplicación de la política de germanización y nazificación aplicada por los gobernadores nazis. En el Tribunal de Burdeos fueron condenados 13 soldados alsacianos y 7 alemanes, pero las protestas de Alsacia llevaron a una amnistía de sus ciudadanos y, en pocos años, también para los alemanes (en 1958).

El Obersturmführer Heinz Barth, jefe de una de las secciones de la Compañía, fue condenado a muerte en rebeldía en el Tribunal de Burdeos de 1953, pero no cumplió la condena porque se ocultó en Berlín hasta 1983, año en que fue descubierto y un nuevo juicio le llevó ante un Tribunal de Alemania del Este, donde fue condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra. También tuvo suerte, pues fue liberado en julio de 1997 a los 76 años, debido a su estado de salud, lo que causó gran polémica y murió a los 86 años, en el 2007, en Gransee, en Brandeburgo, el pueblo en el que nació. Barth había participado también en la matanza de Lídice (Bohemia y Moravia), en 1942.

El General Heinz Lammerding, responsable de la División Das Reich y juzgado por el episodio de Tulle, murió en 1971 en Alemania tras haber llevado una exitosa carrera empresarial beneficiándose del marco jurídico que impidió su extradición solicitada infructuosamente por la justicia francesa. Otros responsables de la cadena de mando como Erich Kahn, comandante de una de las Compañías, o Sylvester Stadler, jefe del regimiento, también evitaron su procesamiento.

Al final de la guerra, las ruinas de la población fueron mantenidas en su estado por orden del gobierno francés de Charles de Gaulle, como recuerdo de este crimen y símbolo de los sufrimientos causados por la ocupación nazi (un símbolo igual al de otras villas europeas que también fueron masacradas, como Lídice o Marzabotto). En 1945 el discurso de Charles de Gaulle confirmaba este pueblo como Villa de la Memoria:

Oradour-sur-Glane es el símbolo de las desgracias de la patria. Conviene preservar su recuerdo, pues hace falta que nunca más semejante desgracia se reproduzca.”

El pueblo sigue tal y como quedó aquel día… desierto… abandonado… dolorido… A finales de los años 80 se construye el Centre de la Mémoire d’Oradour-sur-Glane con un proyecto bajo los auspicios de las autoridades regionales y la iniciativa de la Association nationale des Familles des Martyrsd’Oradour-sur-Glane. El Edificio del Memorial, de estilo contemporáneo fue inaugurado el 16 de julio de 1999. Alberga un espacio para la exposición permanente y salas anexas para la exhibición de muestras temporales (de pago) y desde el año 2002, ha recibido la visita de más de 300.000 personas.

La visita al pueblo es gratuita para la cartera, pero muy cara para la memoria de quien lo recorre. Entramos en el pueblo al son de las campanas de la iglesia del pueblo nuevo, que está justo enfrente de la entrada, y lo abandonamos justo cuando unas urracas se disputaban un sitio en los árboles de la salida. Su graznido fue aterrador.

AlmaLeonor

 

PLAYAS DEL DESEMBARCO (2ª PARTE VIAJE MARZO-2015)

 FRANCIA MONUMENTAL (1ª PARTE DEL VIAJE MARZO-2015)

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5 Replies to “PLAYAS DEL DESEMBARCO (3ª PARTE VIAJE MARZO-2015)”

  1. espectacular ! sencillamente unicas tus palabras ! aspiro conocer en agosto de este año. saludos. si puedes me gustaria conocer mas sobre el tema por favor . la ingormacion que me puedas enviar a mi correo agradeceria. saludos.

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    1. ¡Hola!
      Bueno, no acostumbro a escribir a correos que no conozco. Pero si puedo resolverte alguna duda cuando empieces a preparar tu viaje, estaré encantada de contestarte. Puedes hacer las preguntas que quieras por aquí, y si puedo resolverte te cuento. Pero en el relato hay muchas páginas web que puedes consultar previamente por si responden a lo que buscas. Es un viaje espectacular que te recomiendo vivamente. No dejes de hacerlo. Estoy a tu disposición para lo que precises.
      AlmaLeonor

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